último entrenamiento de calidad

La semana previa al día D ha llegado demasiado pronto. O no…
Nadando todavía creo que podría estar mejor aunque la semana pasada hice dos buenas pruebas:
3×400: 6.20;6.30;6.20 con 30″rec y 
4×200: 2.56;3.05;3.03;3.02 con 25″rec.
En bici también me falta algo de chispa, pero subí Zaldiarán en 30″ menos (17.15) que mi mejor tiempo anterior (aunque el viento también influye… y nunca sabes en qué subida te ha dado más de culo).
También he hecho varias subidas a Estibaliz y me veo bien.
Y corriendo tengo muy buenas sensaciones y estoy muy motivado para intentar marcar uno de los mejores parciales. (para eso he sufrido corriendo duatlones). Los 3 últimos días de bici he salido a correr aunque sólo fuera unos minutos y me he sentido muy bien
Así que el sábado nos juntamos todo el equipo (casi) en Donosti para hacer un pequeño simulacro de carrera:
-natación en el mar: unos 1500 en Ondarreta, a 16ºC, eso es frío… y con las típicas sensaciones raras del primer día que nadas con neopreno: técnica a tomar viento, cansancio de hombros, y no sé muy bien por qué, sensación de asfixia… esto me preocupa un poco más, así que esta semana iré al pantano a probar otro rato. (aquí sí que va a estar fría…)
-bici: recorrido del memorial Onditz, con subida a saco al faro, llaneo hasta Orio con relevos bastante fuertes y subida a Igeldo a muerte. De hecho, me he cebado demasiado al principio, y sólo cuando me ha cogido Alberto he conseguido coger un ritmo más sostenido. Pero bien.
-corriendo: poquito a poco, sin sentir las piernas cargadas…y en progresión. Muy bien.
Ha sido bastante positivo. Y la posterior comida de equipo en la terraza de Solís, con las pizzas de rigor, mejor todavía…

última semana: detalles y ansiedad

El hecho de que Madrid sea la primera prueba del año, y la prueba donde mejor quiero rendir hacen que todo sea un poco más complicado.

Es ya mi sexta temporada de triatlón: ya debería ser capaz de controlar mis ritmos, de conocer mis límites… y creo que los conozco, pero el que sea la primera prueba del año, el no conocerla, la apuesta de la temporada, hacen que tenga ese plus de inquietud, que le da gracia al asunto, pero que casi preferiría no tener.
La logística también se complica: no sé ni donde voy a estar los dos días anteriores de la carrera, no conozco el hotel, corro a las 9.00.. lo que implica que tengo que desayunar a las 6.00 y la cafetería del hotel la abren a las 7.00.
Tengo soluciones en mente para todo. De cómo consiga solucionarlas y de cómo consiga controlar la ansiedad que me produzcan puede que dependa mucho mi rendimiento en carrera.
El primer paso va a ser mentalizarme de que son detalles que realmente no son tan importantes. Lo realmente importante es llegar bien descansado, bien desayunado y pensar en todo lo que he entrenado para estar ahí en disposición de clasificarme… y estoy seguro de que lo estoy.