Brooks T5 Racer

Nueva adquisición para la temporada de triatlón: Brooks T5 Racer (US 11)
Si no la más, sí una de las más ligeras zapatillas del mercado(175 g frente a los 320 g de una Mizuno Rider, por ejemplo) por sólo 80 euros.
Probablemente, sin mis plantillas hechas a medida por mi podóloga Ioana Arbillaga (Tolosa) para corregir mi ligera pronación, no me atrevería a correr con ellas, pero con las Brooks T4, regalo de mi hermano hace un par de años, he corrido sin ningún problema hasta medias maratones y  dos Doble Olímpicos.
El llevar zapatillas ligeras se nota una barbaridad. Se levantan las rodillas mucho más fácilmente, lo que mejora la técnica bastante y sobre todo, permite una zancada más larga con menos esfuerzo.

Santa Teodosia… Tan mal voy?

Hoy ha sido un día difícil. No sólo físico, sino también mental.
A las 8.30 estaba saliendo con el grupo de Forum, camino de mi entreno en bici más duro del año, y ya de salida me encontraba realmente cansado, con lo que me sentía bastante intranquilo.
Hemos subido Azazeta a buen ritmo, sin ser bestial, pero poquito a poco iba perdiendo sitio en el grupo para acabar coronando el último. Me dolía un poco la rodilla,  a la altura del tendón rotuliano… Más intranquilidad. En la bajada recupero el sitio a mitad de grupo, pero en cuanto me despisto un poco dejo de ir a rueda del delante. Esto hace que tenga que ir con cambios de ritmo continuos, que me van desgastando un poco más todavía. 
Me voy preparando mentalmente para la subida de Santa Teodosia, 2,5 km al 11% de media, con rampas de 15 y 17%, cuando me dicen que todavía vamos a alargar un poco más por una zona de repechos. A pesar de que el día empieza a templar, llevo los pies fríos y no me encuentro nada a gusto.
Volvemos a pasar por Campezo, tras un calentón importante para reegancharme al grupo… Pienso en volver directo a casa, si veo que alguien no coge el cruce hacia Santa Teodosia… pero nada, todos para arriba… Al comenzar la aproximación, se hacen dos grupos, (menos mal) y empiezo a tirar, más que nada a marcar un ritmo cómodo, del segundo. Así voy mejor. Comienza la subida…39×25 y para arriba. Bastante a gusto, a 170 ppm, retorciéndome, y empezando a sudar como Dios manda… Esto ha estado mejor.
En la bajada, hay una caida. Me intereso por el estado accidentado (ya hay bastante gente con él), y de seguido opto por seguir bajando.
Volvemos a formar el segundo grupo y poco  a poco hasta casa.
Total: 120km, 1635m de desnivel positivo y 138 ppm de media, a 29 km/h.
Llevo toda la tarde dándole vueltas a qué me ha pasado…Pensaba que iba a aguantar bastante mejor, pero en cuanto había un cambio de ritmo en cuesta, cedía… Después de analizar este entreno con otros largos que he hecho, (sin sensor de potencia es complicado, pero todo se andará) he llegado a la conclusión de que tampoco ha estado tan mal. Simplemente, estaba cansado. 
Otros años, me costaba encadenar dos salidas seguidas en bici, y esta semana llevo 335 km!!! 
La semana que viene toca descanso, en la que haré solo natación, y la siguiente es la última intensa antes de Madrid, en la que haré series, en condiciones…

Afinando de cara a Madrid.

Ya falta menos de un mes para el gran objetivo del año: clasificarme para el Cpto de España en Madrid.
De cara a esa cita, hemos planificado (mi mister y hermano, Iñigo, a quien todavía no he mencionado nunca, oops y yo) un pequeño cambio en la forma de entrenar: una semana dura, alterando con otra suave, hasta lelgar al 24 de marzo.
Esta semana toca dura, y quitando el lunes 28 de abril, día de San Prudencio, y día después de una farra de las que hacen época, me quedé descansando.
Pero el martes, vuelta a la carga con Mikel y Gorka de compañeros: Barazar, Untzilla y Kruzeta. Casi nada. Me quedé en las dos subidas fuertes, aunque tampoco demasiado. Sin embargo, las sensaciones eran nefastas. Lo achaqué a nuestro patrón San Prudencio.
El miércoles a nadar: 2800 m con Iker, clavando los tiempos previstos por Eukeni en nuestro test de abril para el Ae1.
600 (9.43 a 1.37/100)+6×100 (a 1.35)+ 600 (10.00 a 1.40/100).
El jueves: 80 km con Mikel, quien por primera vez me tuvo que pedir que bajara el ritmo (el que lo tiene que bajar es, pero el de entrenos..)
viernes: 55 km suaves, a rueda la mayor parte del tiempo, y esta tarde voy a la piscina, antes de ver la final-four.
Mañana, sábado, salida con el grupo ciclista élite de Vitoria…ya veremos cómo aguanto