Getaria-Zarautz

Después del triatlón de Bermeo (sábado) y del ratito que estuvimos en las sillas preparadas por la organización con sombrilla y todo, algunos con cerveza y otros con aquarius, (esos momentos no tienen precio), me fui a Donosti donde mi anfitrión Haritz me dio de cenar una ensalada de pasta con ajitos fritos (que todavía me están repitiendo) y nos fuimos a la Zurriola, a ver el concierto del espacio verde… 

Allí empecé a tomar conciencia de lo impresionante del fin de semana. Carrerita bonita con buen resultado, cenita, zumito de piña (no tenían batido de chocolate, imperdonable) sentados en la arena de la Zurriola, escuchando a Kings of convenience, un grupo que no tenía ni idea de quiénes eran, pero que me gustaron bastante. Hasta la 6º canción que ya me parecían todas iguales. Al día siguiente una travesía difícilmente mejorable… Soy un tío con suerte.

Pero no hay que descuidarse así que para las 23.00 a casa y a sobar.

Me levanto a las 8.15, con la extraña pero muy agradable sensación de no estar nada nervioso antes de una carrera. Es una carrera diferente, una travesía, muy larga, en una especialidad que no es ni mucho menos la mía, pero no deja de ser una competición.

Con una logística perfecta (con la inestimable colaboración de Junkal), cogemos el dorsal/chip, nada más llegar y el primer autobús para ir a Zarautz. Queda una hora para empezar, así que Haritz, Gorka y Javi comienzan una exhibición de mortales invertidos desde el muelle que me hace tomar conciencia de lo torpe ( o cobarde) que soy para las acrobacias… Tengo mucho sueño y no paro de bostezar.

Pasamos el rato como podemos y cuando faltan 10 minutos me olvido de todos y me voy a calentar por mi cuenta. Empiezo a sentir la adrenalina, y me olvido del comentario de ” no merece la pena llevarse golpes en la salida en una travesía de 2800 m” para ponerme en cuarta fila. 

Salida y efectivamente: 3 golpes seguidos, uno de los cuales me mueve las gafas y me entra agua, No puedo para porque me pasaría la manada por encima así qu decido seguir. No sé muy bien cómo, pero las gafas se ponen bien solitas y no tengo agua… En fin, hacia adelante. A pesar de haber empezado por el lado derecho, para pasar no muy lejos de las rocas, de repente me  doy cuenta de que estoy ya en el lado izquierdo, como de costumbre.  

Y así pasa el tiempo: un ratito a rebufo, un rato a mi aire. Nadando bastante bien, alargando bastante la brazada y con una frecuencia maja, sin dormirme. 

De vez en cuando miro al reloj, 11 minutos, 24 minutos, y ya diviso Zarautz.. Poco a poco voy intentando empujar más fuerte. Veo dos veteranos que van emparejados a un ritmo muy constante y me pongo a su lado. Intento mantener. Así me obligo. Cada vez un poco más. El último tramo se hace eterno. La marea está justo empezando a bajar, as´ique hay unas 150 metros más de lo habitual… Uff, que dolor de hombros… Por fin salgo,  y pequeño sprint hasta cruzar arco.. Todo cuenta.

47’20”, que era lo que pretendía hacer…2 minutos menos que hace 2 años, Pero luego veo el primero ha hecho 2 minutos más que el primer año, que he quedado el 173/719, cuando hace 2 años hice el 250…

Un espaldarazo importante a mi moral, para afrontar el último mes de entreno, que se prevé muy muy duro…Físicamente, que no de mentalmente, porque ya estoy con el espíritu competritivo a tope.

Bermeo. La crónica

Me presento en Bermeo sin que me dé tiempo a hacer el recorrido de la bici en coche, porque me ha costado más de lo que pensaba llegar.

Voy directo a por dorsal y ya ahí me encuentro con Gorka y Mikel que han ido desde Vitoria en bici (no habían ido expresamente a animarme, pero como si lo fuera) . Hablo con ellos y así me relajo bastante. 

Lauren llega tarde, pero al final salgo de boxes el último, para variar.

La salida es desde el agua, pero esta vez no quiero que me pase como en Zumaia, así que me concentro,

y  en la salida neutralizada hasta la línea de corcheras me marco una serie de 50m en Ae3… 

No tengo ni idea de dónde están las boyas… Pero más o menos sé que es una “L”. Se da la salida, y un par de golpes y para adelante… Pero dónde están las boyas… Sólo sigo las espumas de los delante…pero no sé si voy bien, mal… De repente un giro!! Anda!! Si no hay boyas.. Se gira alrededor de un barco… Parece que ya se enfila hacia el puerto así que empiezo a concentrarme en la técnica intentando alargar la brazada por debajo del agua. Voy bastante a gusto.. De repente me topo con la rampa de salida del agua. Bueno, mejor que rampa, llamémosle potro de tortura… Al igual que la de entrada en el agua, está cubierta de un “divertidísimo” musgo verde que hace que sea imposible ponerse en pie. Me encuentro rodeado de triatletas arrastrándose por el suelo, reptando andando a gatas, bajo los gritos del gentío que intenta guiarnos.

Pero Dios mío, cuándo nos daremos cuenta de que no todo vale cuando se organiza una carrera. Yo “sólo” tengo cortes en los pies y manos por los patinazos, pero un participante se dejó dos dientes en la puñetera rampa. Con una alfombra se podría haber solucionado.

Consigo llegar a boxes y veo a Dani Martín, (señal de que voy bien), a Lucía, vaya cómo a mejorado en dos meses!!, y cuando estoy quitándome el traje llega Lauren (qué clase…). Esto me hace ponerme algo nervioso, y en lugar de ponerme la cinta del dorsal por la cabeza, tal como habíamos hablado en boxes, la suelto y la pongo por la cintura( me cuesta 10 segundos por lo menos). Salida de boxes: 15.30 puesto 37.

Con el saltito de la rana

paso a 4 triatletas y de repente comienza la subida. No había perfil del sector, así que a la aventura. Es un sprint. A saco y no hay que pensar mucho más… Me cuesta coger grupo, y hasta que no me engancha Dani, no vamos de forma más o menos compacta. Subo a gusto, a unas 174 ppm. Me pasan un par de triatletas, pero sin sacarme demasiado.

Recorrido precioso, por Maxitxako, San Juan de Gaztelugatxe, y al empezar la bajada de San Pelayo, veo una caída. (Zuriñe Rodriguez y uno de los veteranos del circuito Ángel Santamaría). Esto hace que me asuste un poco y Dani se me escapa bajando. 

Al dar la vuelta en la rotonda de Bakio, durante unos interminables segundos no me baja el plato.. Por fin lo consigo. Cadencia y para arriba. Voy con Remen, Altuna.. Un buen ritmo. Paso de vez en cuando a tirar,

y en la bajada me quedo un poquito cortado por un triatleta de Eibar que baja todavía peor que yo.

T2: después de la chapa de Haritz en Mallorca con su T2, y de haber practicado con la bici vieja por Vitoria el “descabalgamiento cruzado”, por primera vez lo pongo en práctica y con buen resultado.

Me pongo las zapatillas, sin calcetines, claro, y a correr. Gesto a la cuadrilla y a remontar. Me cuesta lo suyo pasar a Remen, pero voy con muy buen ritmo. En el km 2,5,  Mikel me dice que voy el 21 (mentiroso… o no sabe contar) así que me caliento y cambio un poco el ritmo. Me fijo en la gente que adelanto para ver si llevan pulserita y voy a ser capaz de quedar entre los 20 primeros por primera vez…

Termino con un adelantamiento en los últimos 200m, con un parcial de 16’50” (que supone que corrí a 3’25” /km), que es el 6º!!! mejor de todos, (eso sí  a 184 ppm) para acabar en el puesto 24, de un total de 159 participantes (15%).