Aritzaleku 2008. La crónica.

Nunca había llegado tan bien a esta carrera, que tanto me gusta, pero en la que tanto he sufrido siempre.

Todos los entrenamientos de la semana me han salido bien, consiguiendo los mejores resultados y, sobre todo, recuperaciones del año. Así que la carrera prometía.

Los días previos, geniales, como siempre que nos juntamos todos. Lo de la casa de Lezaun de los Urabayen es un lujo que todavía no sé si somos capaces de valorar del todo. A parte de lo bien que lo pasamos a mí me sirve para estar mucho más relajado el día de la carrera. Además, me propuse esforzarme en controlar los nervios.. Y creo que lo conseguí. Además, por primera vez esta temporada, Nagore venía a verme a una carrera. No cabían más alicientes. 

El sábado hicimos reconocimiento previo del terreno (Eukeni e Iker no lo conocían), a ritmo tranquilo pero con un par de acelerones majos para probar un poco y despertar las piernas. La bajada, la hago detrás de Beto, y no pierdo demasiado. Buena señal.

El día de la carrera, salimos de Lezaun a las 8.25 según el timing de Beto que a mí me parecía tarde pero se demostró que era el correcto ya que anduvimos bastante sobrados. Entramos de los primeros a boxes. Me da tiempo a visitar los limpios baños de camping, ponerme el traje como Dios manda y calentar en el agua.

Se da la salida, y no sé por qué, pero no me pongo en primera fila…Me frenan un poco, pero enseguida se estira el pelotón y la natación transcurre sin problemas.

Además, el agua dulce me va mucho mejor.. Voy más tranquilo, me centro bien en la técnica, en remar largo (igual que dijo David Cal..)  en intentar coger alguna espuma y orientarme bien.

Paso la primera vuelta en 11.37, salgo y tripada para volver a entrar al agua. Me centro en alargar un poco más y así engancho con un grupito que se me había escapado en el último largo. Me noto que voy sobrado (hasta puedo hacer cambios de ritmo), pero no quiero forzar más, que lo importante va a ser la bici.

La segunda vuelta me sale en 12′. Empezando a subir la cuesta, (pedazo de cuesta en la que este año casi subo corriendo)

)

 

Nagore me dice que tengo a Alberto a 45″, y creo que Usoa me dice 1 minuto. No acabo de creérmelo, (y menos mal, porque no era verdad, eran los esperados 2’30”), pero me animo a pesar de que no les veo en boxes.

T1 bien, saltito de la rana, y me tengo que volver a bajar porque se me cruza uno. Por suerte no se han roto las gafas. Segundo intento y para adelante. Adelanto un par de puesto y diviso un grupito de 4. Les alcanzo y en ver de quedarme a rueda para respirar me pongo a tirar. Miro para atrás y no me sigue nadie. Pues nada, para arriba. Al final me enganchan dos y hago la bajada con ellos. Sólo pierdo unos 15 metros que recupero en los únicos 500 m llanos del circuito con un arreón importante .(esas series de potencia…)

En la segunda subida al puerto me despego un poco, pero me enganchan en la bajada y esta vez sí que se me escapan más y no puedo cogerles. Así que esta vez toca sólo hasta la presa. En la subida cojo a uno de los que se me habían ido y acordamos que visto lo visto, yo hago la subida y el la bajada. Y nos va muy bien.

T2. momento crítico. (Karlos, observa que ahí todavía no voy pinchado en la rueda trasera)

Tengo que decidir si me pongo calcetines o los dejo en boxes por primera vez en 6 años en una olímpica… Creo que voy muy bien, así que me la juego. Sin calcetos. Salgo bien, con el primer kilómetro en 3.40, pero sé que es un espejismo y que me va a costar bajar de 40, como siempre en esta carrera a casi todo el mundo. En el primer kilómetro ya le veo a Eukeni, aunque me cuesta Dios y ayuda cogerle. Al adelantarle me pregunta qué tal la natación: esto es un profesional y lo demás son tonterías.

El siguiente es Beto: también me cuesta, pero le paso en el 3,5. Llevo las piernas como piedras. Hace mucho calor y cojo todos los botellines en los avituallamientos para echármelos por encima, pero con cuidado de que no me caigan en la tripa. 

Segunda vuelta: cómo me duelen las piernas. Sigo sin llevarlas bien, pero intento alargar la zancada lo que puedo ayudado de los brazos. (Ya se ve en las fotos que muy fluido no voy)

 Los dedos empiezan a dolerme, pero no puedo desconcentrarme pensando en eso. A bracear. Me tomo el segundo gel  me concienzo de que sólo es subir hasta el 7,5 y luego ya es fácil. No diviso a nadie a quien poder alcanzar así que hecho un par de miraditas para atrás para buscar algún aliciente para seguir sufriendo. 

Y recta de meta, saludos a la gente que aplaude y dedicatoria al Cielo.

Puesto 22. Probablemente una de mis mejores carreras, si no la mejor. Ya era hora, ¿no?