Motivos para la esperanza.

Y después del la subjetividad de las sensaciones, una de datos objetivos para levantar el ánimo:

Ayer mejoré mi marca de 500 m, casi sin proponérmelo, en 2 series de 500 en Ae1(1’rec). 7.47-7.42 (1.32/100), y lo que es más importante, casi 30 segundos menos que el año pasado por las mismas fechas.

Y después 300-200-100-200-300 en Ae2, en ritmos de 1.28 casi hasta el final..la última 1.31.. todo no puede ser.

En la vuelta de Zumaia con los giputxis, me salieron 188w de media (240 normalizados) en 2 horas y media.. Algo que creo que tampoco había hecho hasta ahora, y eso que todavía me duraba la flojera mencionada en el anterior post. (de hecho, al día siguiente tampoco pude entrenar).

Y hoy me he hecho unas series de 1000 (1’rec) con los maratonianos del Prado en progresión:

3’57”-3.54′”-3’45”-3-38″-3’25”-3’08”.  La última me la he hecho yo sólo para ver hasta dónde llegaba, y la verdad que me he quedado sorprendido, aunque también es cierto que casi necesito ventilación asistida al final:).

Y el domingo a Arbizu.. Lo que más me apetece es estar con los del equipo (13!!), aunque intentaré hacerlo lo mejor posible en el último duatlón de la temporada, a pesar de que dan mal tiempo, y no es un circuito como para arriesgar.

Recuperando sensaciones perdidas.

Desde el duatlón de Azkoitia, he pasado por varios estados de ánimo, que como casi siempre, van unidos a mis sensaciones físicas. Durante Semana Santa, he vuelto a disfrutar entrenando como hacía tiempo que no sentía: el punto álgido lo alcance corriendo una tarde por el bosque de Armentia.. Insuperable: Soledad, buenas sensaciones corriendo, disfrutando del paisaje, del día, de mi música en el ipod.. y con Zarautz en la cabeza. Conseguí hacer una hora y cinco minutos a muy buen ritmo..  Algo que ya ni me acuerdo  de cuándo fue la última vez que conseguí..

También he vuelto a hacer la vuelta de Untzilla-Kruzeta con Alex e Iker (Kruzeta dos veces gracias al pinchazo de Iker), y doblando por la tarde (2800 m de agua).. Unos días después, la vuelta de Miranda Zaldiaran, y con ganas de seguir haciendo kilómetros al llegar a Vitoria.. y otros 40 minutos corriendo por Salburua (demasiados bichos y demasiada gente) por la tarde..

Pero claro, tuvo que llegar el bajón físico acompañado de catarro… Es lo que pasa cuando me salto la semana de descanso. O peor, cuando en la semana de descanso me hago un duatlón, sin haber parado esa semana.Así que en la 6º semana del mesociclo (tenía que haber bajado en la 4ª) me llegó el bajón. 

Afortunadamente, me entró el juicio, y paré dos días (tampoco podía moverme)..Lo justo para recuperarme para ir a Donosti a entrenar con el sector giputxi del equipo y hacer la clásica vuelta que me tiene loco: Orio-Getaria-Zumaia-Meagas-Igeldo.

Inigualable, por compañia y entorno.