Triatlón de Tudela. El reto del Ebro. Crónica.

Con una semana de retraso (exactamente el mismo tiempo que llevo esperando a que publiquen las clasificaciones de la carrera, y todavía…) llega la crónica.

Semana previa dura: el lunes no pude ir a trabajar, y miércoles, jueves y viernes hice unos 1000 m cada día.

Después de hacer noche en Valtierra y durmiendo bastante por cierto, nos presentamos en la salida bajo un calor infernal (32º) , a pesar del cierzo… que no refrescaba ni leches. Los boxes no se abrieron hasta 45 minutos antes de la salida, así que la cola que se formó para entrar fue de órdago, al sol, claro. Menos mal que no había que ponerse neopreno, porque si no, ni me habría dado tiempo.. según el horario oficial. Porque nos echamos al agua 20 minutos antes de la salida, para ir “calentando”, aunque más bien era para refescarnos. Pero aquello fue dilatándose de forma incomprensible. Total, que al final se medio nubló y me quedé frio en el agua y con unas ligeras “turbulencias” en el estómago que no conseguía aliviar.

Con tanto tiempo en el agua, unos 40 minutos, nos dio para darnos cuenta de lo que iba a ser la salida: la primera boya a menos de 50m, en giro de 90º y con una fuerte corriente de costado. La táctica era tan evidente, que de táctica no tenía nada. Salir a muerte hasta la boya y luego “dejarse” llevar por la corriente, para terminar remontando la corriente de nuevo.

Por fin se dio la salida. En lugar de ponerme en la izquierda, que era lo lógico para intentar aprovechar la corriente al máximo, me pongo en la derecha, más que nada porque daba el sol y mi tripa estaba apuntito de explotar… Intento ir a pies de un chico del Atletiko al que ya tengo fichado como buen nadador, pero se me escapa a pesar de que voy en Ae3, o 4… Uff. Llego a la boya asifxiado, la corriente me ha arrastrado y tengo que intentar bordearla.. Imposible. Me están cayendo golpes por todas partes, y la gente que se la está saltando ya viene en dirección contraria. Así que decido hacer amago de tocarla y girarme. Entonces se produce una sensación de las más agobiantes que he tenido desde que hago triatlón… Soy incapaz de reanudar el nado y ponerme horizontal. No me dejan!! Me pegan, me empujan.. Intento brazear como puedo y hacerme sitio, y entonces me agarran del pie.. No me lo puedo creer. Suelto un codazo, y le doy a uno que no sé si es el que me había cogido el pie, pero me da igual. Ya había perdido los nervios completamente… Veo a Solis que me pasa por la derecha y sigo sin poder nadar. Decido esperar un poco. Calmarme y buscar un hueco. Al final lo consigo, e intento empezar a nadar relajado, largo, aprovechando la corriente.

La siguiente boya ya la paso mejor, y en la vuelta contracorriente, decido intentar apretar un poco y me salgo de la estela que llevo delante para adelantar. En esto, de repente veo a los de delante que están de pie!!  O es el milagro de Jesucristo andando por el lago en versión de la Ribera, o es que no cubre.. Opción b). Me pongo de pie, me corto con una piedra, y otra vez se pierde pie, así que me vuelvo a tirar, en plan delfin, y me pego con el pecho en el fondo.. Joder.. Por fin salimos del agua. No llevo pulsómetro, así que ni idea de tiempo, pero hay muchas más bicis de las que esperaba y veo a Solis poniéndose las zapatillas. Después de todo, parece que no lo he hecho tan mal.

Hago la transición bastante rápido y salgo. Bastante fuerte, adelanto a un par, pero el grupo que tengo delante está demasiado lejos, y ya hemos visto en el reconocimiento previo del circuito que los primeros kilómetros van a ser de cara, así que decido esperar. En el grupo trasero viene Solís y David Latasa, además de 3 o 4 individuos más que no pasan ni una vez y encima se ponen en el segundo o tercer puesto. Les pego un grito y les digo que si no pasan se aparten de ahí.. Pero no hace falta, en un pequeño eqpecho se quedan. Voy muy justo y en cuanto apriento la tripa hace peligrosos amagos. David Latasa, perro viejo, nos da empujoncitos en el trasero para que sigamos tirando y cuando él pasa no dura nada y enseguida se abre. Solís y yo caemos como pichones y le hacemos todo el trabajo. Estamos pasando a mucha gente, y la cabeza no parece que esté demasiado lejos… Pero de repente, dos de los que cogemos se meten en el grupo, y en un giro que precede a recta con viento en contra, me quedo cortado. La he cagado. Estoy completamente reventado, sólo, me queda la mitad, y los 7 km son con viento en contra. Es imposible que les pille, así que bajo el ritmo intento recuperarme y rodar como lo suelo hacer en mis entrenos vespertinos por la Llanada Alavesa…

Más tarde vi que los primeros 10 km los hice a 270 w de media (más incluso qe en Gorliz,265) estando bastante justito de forma… Los segundos 10 km, a sólo 220, para una media total de 242 w. Petada.

A falta de 3, me coge un grupo donde va tirando la gente a la que he gritado al principio, pero no hay rencor y colaboramos bastante bien, hasta que llegan dos del Lagunak, que sueltan un hachazo que no entiendo muy bien, pero que gracias a lo que he recuperado puedo seguir con cierta facilidad. Para evitar problemas, doy un relevito, y me pongo tercero. El viento entra de costado, así que me voy ahcia el centro de la carretera para protegerme tras los de delante como me enseñó Gorka. El de detrás hace lo mismo, con la mala fortuna de que el que iba detrás de éste hace el afilador y se va al suelo. Miro para atrás… Uff. No ha sido fuerte el golpe pero se va a llevar una raspada importante..

Llegamos a T2 sin más problemas. Cambio rápido y salida controlándome. Me bajo la cremallera, porque la tripa sigue matándome y creo que me va a ir mejor si no la llevo comprimida.. Paso el primer kilómetro con dificultad y ganas de pararme… No voy fino, pero coño, pararme en un sprint??? Me mentalizo e intento ir fijándome en pequeños objetivos.. Parece que estoy remontando posiciones, y poco a poco voy mejor.. El último adelantamiento los realizo a 300m, y el implicado me esprinta!!! Y como me prometí a mi mismo el 31 de mayo de 2008 no iba a volver a perder un sprint, empiezo a bracear como un loco y mantengo puesto. ¿Cuál? Ni idea todavía…Algún día saldrán las clasificaciones.. o no.

La sensación final es que para tal como llegaba lo he hecho bastante bien, pero que tengo que ser más listo en la bici y como dice Perico, soy demasiado generoso en el esfuerzo.