Dolor sacroilíaco = Parón forzado.

Ahora sí que tengo un motivo bueno para hacer un buen parón. El dolor en la zona lumbar que ya me zurró el año pasado se ha vuelto a repetir. “Curiosamente” en la misma época del año, al acabar la temporada y “curiosamente”  tras volver a coger los patines. Parece que es algo postural y que también tiene que ver con unos isquiotibiales más cortos de lo normal.

La secuencia de los hechos fue la siguiente:

Sábado 19: carrera en Cangas, sin problemas.

Domingo 20: viaje de vuelta. Pequeñas molestias.

Jueves 24: tras 20 minutos, como mucho de patines, empiezo a notar la zona lumbar bastante cargada, pero me voy al pintxo-pote de la Gorbea sin problemas.

Viernes 25: pequeña vuelta en bici con Arrate por Armentia con la BTT, donde me paso más tiempo cambiándole cubiertas (2) que andando en bici.

Domingo 27: Corro 10 km a 3.33 sin problemas, pero a la tarde ya me molesta la espalda.

Lunes 28: Molestias ya bastante serias. Llamo a Igaro para coger hora con Esti para que me suelte.

Martes 29: El dolor va a más, y se me carga también la zona del cuello.

Jueves: 1. Masaje. Lo tengo supercargado y me hace un daño bestial, pero me noto más suelto.

Viernes 2: 1200 metros en la piscina. Bastante mejor. Noto que me suelto bastante.

Sábado 3. veo sol y buen tiempo y no me aguanto. Cojo la btt y a Armentia. Consigo subir mi repecho favorito, pero tirando tanto de “riñones” que al llegar arriba casi no puedo poner pie a tierra y poner la espalda recta. Llego a casa como puedo. Mantita eléctrica y reposo.

Domingo (hoy). Me encuentro algo mejor, pero la btt está aparacada para un par de semana, los patines por lo menos 3, y tengo que confirmar hora para que me den masaje el viernes.

Creo que esta semana nadaré suavecito que el año pasado me fue bien, y así me suelto un poco después de trabajar, que 8 horas sentado tampoco creo que me vayan nada bien, y a esperar la evolución.