la talla en las zapatillas. Asics Nimbus 11.

La talla de las zapatillas. Otra cosa que parece una tontería, pero con la que también suelo equivocarme bastante. Últimamente estoy comprando las zapatillas por internet, y le podía echar la culpa a que las compro sin probar, pero no es del todo cierto, y cuando las compraba en tienda, también metía la pata.

Cada marca de zapatilla tiene horma diferente, y lo que debería ser algo fácil cuando tienes 4 escalas diferentes de medición se convierte en una tortura… sobre todo si eres tan maniático como yo.

El llevar plantillas personalizadas, ya fue un avance porque aparte de las evidentes mejoras que tengo en las articulaciones con la pisada corregida, mi universo de elección se centra en las zapatillas neutras, olvidándome de pronaciones, supinaciones, etc…

Empecé a correr zapatillas un poco especiales para correr diría que allá por el año 2003..  con unas Mizuno, no recuerdo bien, pero creo que talla 10,5 USA. (Sólo hablaré de esta escala para no liar, y porque es por la que me guío). que le tuve que dar a mi hermano porque me apretaban demasiado y no cedían ni a tiros. Me pasé a las  Wave Rider, un clásico. Talla 10,5. Me hacían algo de ampolla en la parte delantera del segundo y tercer dedo, pero las llevaba a gusto. Pero son demasiado delicadas para lo caras que son.

Iñigo me regaló entonces las Brooks T4 (10,5). Una pasada de ligereza y comodidad, pero sólo para carreras. Hasta medias maratones (lo máximo que he corrido, sin ningún problema).. Pensé entonces que ya tenía el número estabilizado. Las llevaba bastante apretadas, pero sin molestar y me pasé a Brooks también para entrenar. Aprovechando un viaje de Nagore a NY, le encargué unas Glycerin para entrenar. Ahora no recuerdo bien si es porque no había talla, o porque prefería llevar algo un poco más flojo el pie, pero me trajo un 11 USA. Me veía algo raro, pero más que nada, me parecía que eran demasiado anchas. Este otoño fui yo a NY. Quería algo mixto entre las Glycerin y las Racer, así que cogí unas Ghost de la temporada anterior, que estaban tiradas de precio. 11 USA. También grandes.

Hace un par de semanas, Ioana Arbillaga, mi podóloga, me recomendó en mi última visita a su consulta por mi problema del tendón de Aquiles, que me pasara a Asics… Más blanditas y amortiguadas que las Brooks. Confío ciegamente en ella, así que me fui al Decathlon a probármelas. El modelo recomendado era Nimbus 11,,,140€!!

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También me probé las Kayano 16… Muy cómodas y muy bonitas (y caras, 150!!), pero para pronadores, así que descartadas.

Empecé por el 11, grandes. 10,5… Grandes??? A ver el 10… Perfectas.. Pues nada, al 10.. Entonces me acordé que mis primeras Asics, allá por el 2000, eran por los menos un 11,5… En fin.

Una vez, decidido, me costó un rato a pesar de que la diferencia era notable, me fui a casa y las cogí por internet por 30€ menos. Esquivaron por un día la nube volcánica, y ya las he probado un par de días. Muy mullidas, cómodas y sujetan muy bien el pie, con una disposición de los cordones muy curiosa, siguiendo la línea del arco del pie (las kayano todavía lo tienen más pronunciado). Bastante levantadas de atrás, lo que te empuja hacia delante sin querer y me hace trabajar menos el tendón de Aquiles. Las llevaré para correr en Elche. No voy a ir a hacer buen tiempo, y mi tendón agradecerá más amortiguación.