Crónica de Hondarribi.

Primer triatlón sprint de la temporada, una semana antes del Clasificatorio de Calella. O se prepara una cosa o se prepara otra, y decidí que lo serio era Calella, así que salvo 3 bajadas a Zaldiaran el jueves intentando frenar lo menos posible, no preparé nada especial. Sólo algo menos de entrenamiento los dos días previos, pero sin parar del todo.
Así que el viernes, después de 2000m con 7.16/500 en piscina de 25m, salí lleno de moral hacia Hondarribi. Al llegar, inspección de la subida de Guadalupe. Durilla, muy bonita, pero muy estrecha, lo que iba a hacer la bajada muy pero que muy peligrosa, y más si no se cortaba el tráfico.
Sábado por la mañana en la playa de Hendaia, viendo como Iñigo se peleaba con las olas, tupper de arroz en la arena, y a las 13.30 a Hondarribi. Con tiempo de sobra, ya que el cierre de dorsales era una hora antes de la carrera.
Allí me entero de que la subida al faro no es por donde el año pasado, sino por una zona más corta pero más dura. Es igual, lo decisivo para mí estará en la bajada.
Caliento con calma en el agua, muy bien, sintiéndome muy a gusto y nadando fácil. Así que tras ver la salida de las chicas, me coloco muy optimista en primera fila con mi primo Iñaki.

Pero según van pasando los interminables 15 minutos de espera entre salidas, me voy acojonando y acabo en segunda fila. Error. Se da la salida, (vaya despliegue técnico audiovisual:))

 

y para variar, para cuando llego al agua tengo 50 tíos delante… En fin. La primera boya está muy mal puesta, cerca de la orilla y escorada respecto al arco de salida, así que los golpes no se hacen esperar. Decido tomar la boya por fuera y ahorrar problemas. Al salir de la boya, cojo buenos pies y me mantengo ahí todo el largo paralelo a la playa. A gusto y sin forzar demasiado. En el giro de la segunda boya, mi grupo decide encarar la playa casi en recta (ya lo tenía pensado), mientras que veo que hay gente que va en diagonal hacia el arco ( o sea nadando más distancia).

Llego a la arena sofocadillo,

 

 

pensando que a pesar de la mala salida, he nadado bien, sensación que se confirma cuando llego a boxes y veo que soy el primero del equipo, exceptuando a Potombo, of course, que todavía se está peleando con su neopreno. A pesar de haber cogido referencias antes, con el mareo no encuentro mi bici a la primera. Luego llega Beto gritando que se han llevado su bici, y también me despisto.. me centro y salgo justo después de Borja, que ha hecho la transición bastante más rápido que yo aunque veo que se le ha roto una goma.. Saltamos sin problemas, salimos a la rueda de Iñaki, que sabemos que en el llano va como un tiro.
Comienza la subida al faro, y sí que es dura,sí …

 

Iñaki empieza a flojear y le paso para no cortarme. Coronamos (cortita la subida) y enseguida empezamos a bajar. Me pongo a cola y me encuentro cómodo bajando, pero en las 3 últimas curvas, que son las peores los dos que llevo delante se cortan. Mierda puta. En el tramo hacia Guadalupe me pongo a tirar como un loco para intentar empalmar… Llega el comienzo de la subida y calculo que nos llevan unos 15 segundos. Así que empiezo fuerte. Les tengo a la vista, y compruebo que es Borja quien va tirando del grupo. Mierda puta otra vez… Aún así, para mi sorpresa, les voy recortando, pero en el último kilómetro, según vamos recogiendo gente del grupo, empiezo a bajar el ritmo, de repente empiezan a aparecer coches y todo se dificulta. 3,5 km, 9 minutos a 320w, y 173ppm

Los primeros ya van bajando, coches que suben, que bajan, un caos… Los últimos 100 metros de subida me los paso gritando al coche que llevo delante, que se aparte o que acelere… Pero no hay manera. Y no voy a pasar al otro carril…
Así que dando ya por perdido al grupo bueno, me conformo con quedarme con los que estamos e intentar que no se nos vayan demasiado para ver si puedo coger a alguno en el tramo de carrera a pie.
La última pasada por el puerto es espectacular. Un grupo de 10 -15, a toda velocidad, (pena de badenes), con mucha gente a los costados…

Cogemos a un grupo de delante, y en lugar de quedarme a cola, paso a la cabeza para tirar a por los de delante, pero nadie me sigue… Levanto un poco y me coge un chico del Valle de Eguës y vamos a relevos hasta que justo en el comienzo de la subida al faro nos cogen por detrás…

Subimos bien (359 w en las dos subidas (2 minutos, 600m)). Hay un ataque en la bajada, al que respondemos, hasta que en la última curva (la peor de todas) aparece un chica a la que no me queda más remedio que pasar por dentro, invadiendo no más de 30 cm el carril contrario. A los 2oo metros llega un juez en moto y me dice que tengo tarjeta roja por invadir carril contrario… ¿¿¿Y los que iban delante mío que han recortado todos mucho más que yo??? No digo nada, por un segundo dejo de dar pedales, pero pienso que lo mejor es callarme y aprovechar la rabia que llevo para correr como sé que puedo hacer y luego ya reclamaremos o haremos lo que haga falta.

Así que me pongo las zapas y salgo a toda hostia (con todas las letras). Primer kilómetro en 3.10, adelantando a todo el grupo que se me había ido, en menos de 500 metros.

El problema llega el cartel de kilómetro 2… Uff. A ese ritmo no aguanto, así que bajo un poco para no reventar, aunque veo que sigo a 3.30.. según pasa el efecto rabia disminuye pero la motivación de tener gente que por fin ha venido a verme a una carrera la suple, y el saber que lo estoy haciendo bien que tengo que estar dentro de los 30 primeros, que quiero hacer un parcial entre los 10 mejores y de que me encanta competir.

Al final, marco el 8º parcial, a 3.22 de media, y 175 ppm, superando en los últimos metros a Cebollada, que me sonaba de verle el año pasado en Tudela entre los primeros.

Finalmente, no aparecía en la lista de tarjetas rojas (supongo que porque no consideraron el tramo del faro porque creo que estaba cerrado), con lo que terminé en el puesto 25, en probablemente mi mejor carrera del Circuito Vasco.

 

Para terminar, revisión de la situación de los boxes del Donostri con Haritz en Ondarreta, cena con el equipo y el domingo unas olas en Hendaia (por fin con los 2 pies encima de la tabla!!!) y posterior corte de digestión que me chafó la tarde del domingo.. Pero eso ya es otra historia, ahora CALELLA.