Saber decir NO.

A todos nos gusta competir, para eso entrenamos durante todo el año. Así que cuando toca decidir que un fin de semana no se corre, cuesta. Yo, que ya de por si soy bastante indeciso, suelo darle bastantes vueltas a la cabeza cuando ocurre. Me pasó en Tudela el año pasado con el dolor de espalda, y me ha vuelto a pasar de nuevo con el Memorial Onditz. Son carreras a las que les tienes cariño por diferentes motivos. Tudela porque es al lado de Valtierra, en el Ebro… y el Onditz porque fue mi primer triatlón, allá por 2002, cuando tardé tanto en salir del agua que mi madre ya pensaba que me había ahogado ( y la de veces que me lo dice), cuando me caí bajando Igeldo con lluvia, pinché, tuve que bajar con un pie fuera, hacer el Paseo de la Concha a lo Olano en Colombia y remontar más de 100 puestos corriendo magullado (desde el puesto que empecé tampoco era difícil).

Este año no voy a poder correr. Esta tarde me quitarán los puntos, el ojo está en su sitio, el labio casi también pero me duele la cabeza. Ayer probé 10 km muy suaves en bicicleta y lo pasé mal. Sintiendo presión dentro de la cabeza, sin apenas esforzarme, así que no me puedo imaginar lo que puede ser apretando los dientes a 180 ppm. No va a poder ser. La decisión esta vez ha sido fácil, porque no hay otra opción.

De todas formas, estaré allí, con mis 16 compañeros de equipo que participan, viendo los toros desde la barrera, que siempre se aprenden cosas, animando y ayudando en lo que pueda.

Queda un mes para mi gran carrera del año (Vitoria). Espero que esto se pase en unos cuantos días y pueda empezar a entrenar a tope, que realmente todavía no lo he hecho en todo el año. Tengo la sensación de que todavía mi punto está por llegar. Así estaba previsto, y espero que esto no trastoque todos los planes.

Mientras tanto, hay que aprovechar las oportunidades que dan estas cosas, Tengo más tiempo para analizar carreras, datos, ver vídeos de natación (la gran olvidada de este año) y por supuesto de estar con Patri.

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Crónica Lekeitio 2011.

El sábado tocaba Lekeitio. Uno de los clásicos, y por recorrido, de los triatlones que mejor me van, con pendientes constantes y bajadas sencillas.

La semana previa no fue mal, salvo que mi jefe me tuvo que mandar a Getafe el viernes, en viaje de ida y vuelta, yo solito en coche de alquiler. A pesar de llegar bastante cansado, me armé de valor y monté la bici para salir a las 20.15… me dio bastante pereza pero me vino muy bien. Una hora suave, que me colocó el cuerpo en su sitio.

El sábado todos en la furgo de Borja. Llegamos bien y me voy a mi bola a por mis acoples que los tiene Javi. Un rato más tarde llega Borja “melón” Jubera, que dice que se le ha roto la rueda delantera porque se le ha metido la bolsa del neopreno entre los radios… (se ve que era el día). Esto nos altera un poco a todos la rutina habitual, pero al final Bizkarra le deja una y todo vuelve a la normalidad. Entramos en boxes, un poco más tarde de lo habitual, pero bien.

Superviso todo, cojo referencias y para afuera. Calentamos bien, no demasiado, y me coloco en la línea de salida, al lado izquierdo, con toda la marabunta, porque hay una más que clara corriente de izquierda a derecha. Me coloco en tercera fila, detrás de gente buena, que me abran camino. No veo a nadie de mi equipo cerca, pero creo que la situación es bastante clara. Tras 20 minutos de espera (de verdad que esto no se puede cambiar???) en la línea de salida, por fin se da la salida. Salgo relativamente bien, pero antes de llegar a la boya alguien me pega en la mandíbula.

Aquí me voy a parar y a ponerme  serio. Normalmente, siempre hay golpes, en la salida, en las boyas… pero este año en el circuito vasco, está siendo exagerado. Se puede dar a alguien en los pies, en el brazo.. pero vamos a ver, cómo es posible que nadando recto alguien te pegue en la base de la mandíbula? Yo no he pegado nunca a nadie en la cabeza, y no es que destaque por una flexibilidad brutal de hombros. Sólo me limito a llevar los brazos hacia delante, no hacia los lados. Por no hablar de los agarrones (continuos) en el hombro..  Mi paciencia en este sentido está empezando a acabarse. No suelo reaccionar a estas agresiones, pero me da que en la siguiente ya no me voy a contener.

En la boya, visto el berenjenal previo, intento abrirme lo máximo posible y sacar la cabeza para dejarme llevar por la corriente. De camino a la segunda, vamos justo contra las olas. Unos cuantos tragos de agua, pero sin demasiados problemas. Por fin llega la boya, y me centro en nadar recto y largo, para aprovechar las olas al máximo.

Tengo la sensación de no haber nadado mal a pesar de todo y me noto fresco (al final, 11.56, posición 55).

En la T1 veo a Solis, así que las cosas van según lo previsto. Salto de la rana, sin problemas, a pesar del pavés, y a tirar a muerte. Sin pensar. Veo que Borja está algo más adelante, mirando para atrás, así que parece que le cogemos. En el grupo también viene Guz y un par del Antxintxika que pasan bien. Vamos cogiendo gente, y empieza la subida a Milloi. Dejo que tiren. Voy bien aunque no sobrado. Hacemos un grupo grande, que de repente, se corta… Y claro, para variar no estoy en el sitio. Así que me veo obligado a cambiar de ritmo para enganchar antes de que acabe la subida. Lo consigo por los pelos (creo que es el rato de 425w que se ve en la gráfica), sin que venga nadie detrás (Guz y Solis se han quedado), pero en lugar de progresar, me quedo el último para intentar recuperar. (subida: 7.10 a 315w, 175 ppm)

 

Error, comienza la bajada, el grupo se estira demasiado, y al llegar al giro de 180º,  llego a unos 10 metros del último y para variar con el plato metido, me cuesta arrancar y para cuando levanto la cabeza les tengo a 30.

Solis me ha cogido en la bajada. Si no es el mejor bajador del circuito le faltará poco. No hace falta que nos hablemos. Yo tiro en la subida, él me hará la bajada, y haremos lo que podamos en  la zona llana que sé que va pegar el viento de lo lindo.

 

Subida, 4:50 a 345w, 173 ppm.. que no sirven, porque no enganchamos.

Así lo hacemos, pero Solis va bastante castigado y en el llano me toca trabajar demás. Otros 6 minutos a 300 watios.

Ya da igual. La he vuelto a cagar, y nos han sacado más de un minuto, que va a ser prácticamente imposible de recuperar corriendo. (parcial 41, 37:44)

Me relajo un poco antes de la T2, llegamos los dos solos, así que por lo menos no nos han enganchado por atrás y no lo hemos hecho mal del todo. Llegamos a boxes, y me meto en el carril de las chicas. Genial. Unos metros para atrás, y solucionado, pero me jode.

Solís me ha sacado unos metrillos en la transición, pero le recupero enseguida, le paso, me da un cachetito en el culete y para adelante. Voy bien, pero no como en Hondarribi.

Tengo pocos objetivos a la vista, así que mentalmente se hace más difícil. En el giro veo a Ciro, a Borja y a Etor Mendía. A Etor sí que le voy a poder coger (me hace ilusión, primera vez en mi vida que consigo cogerle) pero los demás están demasiado lejos.. Una pena.. podía haber sido hoy, pero otra vez no va a ser. Veo un par de objetivos más.., para uno tengo fuerzas, pero no voy súper. Me pongo un rato a rueda, para cambiar de ritmo en el puerto, que siempre me animo. Lo hago, pero para el siguiente, ya en las escaleras, no tengo ni fuerzas ni muchas ganas, así que me limito a mantener posición.

media (3.3o/km, a 175 ppm), marcando el parcial 19 (bueno, pero lo puedo hacer mejor) y el 35 en la general.

 

Las sensaciones son que he ido más fuerte que el año pasado, pero he quedado en un puesto parecido. También creo que había algo más de nivel, pero sabiendo cuáles son mis puntos débiles, no acabo de estar atento del todo en carrera para intentar solventarlos. De todas formas, haré un análisis algo más objetivo en breve.

 

El casco, SIEMPRE.

Hace unos días, mi amigo Iván Gil (ex-ciclista en aficionados) comentaba en su blog, que habían estado a punto de sancionarle por no llevar el casco puesto al circular en bici después de una carrera. Un juez se lo recriminaba y yo también.

Pues bien, ayer en Lekeitio, tras acabar la carrera, entrega de premios y no-sorteo, nos íbamos ya hacia el coche con todos los bártulos. Yo tenía intención de ir a pie, para ir con mi novia que no tiene bici, tranquilamente a la par. Como suele ocurrir, me entretengo contando batallitas, esta vez con Jon compañero de trotes en el Prado.

A partir de ahora, el relato sigue en primera persona, pero me lo han tenido que contar…

Como me he quedado retrasado del, me subo en la bici (sin ponerme el casco) con la mala suerte (tal vez buscada) de que el neopreno que no había metido en la bolsa para que se secara, se me cuela entre la horquilla delantera y la rueda. La rueda se frena, salgo volando por encima de la bicicleta y caigo con la cabeza… Sangre, ambulancia, atasco.. Un numerito goloso.
Me llevan en ambulancia a Galdakao (vómito incluido), y cuatro horas más tarde empiezo a tomar conciencia de lo que ha pasado. Por lo menos, oigo y retengo lo que me cuentan.
Resumen de daños: tres puntos en la frente, ojo y labios hinchados, un diente que me duele pero que espero que se quede en su sitio, rasponazos varios, dolor de cabeza y una noche en observación en el hospital.
Quiero dar las gracias a Jon que creo que fue el primero que vino donde mi, Iñaki y su compi del TTT, a Borja, Nai y Aritz, que se quedaron hasta las tantas en el hospital por si acaso, a todos los que me habéis llamado y enviado ánimos y por su puesto a Patri, que ha hecho de madre-novia para mi, pasando la noche en una puta silla de plástico a mi lado.
Me da muchísima rabia que esto me haya pasado por no haber cumplido con una de las cosas que voy predicando por ahí. No hay excusas. El casco, SIEMPRE. Y el neopreno en la mochila.

No sé si es de muy buen gusto, pero pongo la foto para que si a alguno de los que me leéis, se os ocurre ir sin casco aunque sea 200 asquerosos metros, se lo piense dos veces antes.

Dentro de poco, la crónica de Lekeitio (porque a todo esto, competí)  y chapas varias, que tengo unas cuantas en la cabeza. Seguiré dando guerra.

post Half-Calella y pre-Lekeitio

Han pasado ya 3 semanas desde Calella, lo que quiere decir que quedan 5 para Vitoria y que hoy corro en Lekeitio. La primera semana fue de recuperación, con bastante más cabeza que la post-Arenales, probablemente porque mi cuerpo también lo necesitaba y de darle bastantes vueltas a los watios promedio y normalizados. Hablaré de esto en otra entrada, (todavía no lo tengo claro del todo), pero la conclusión es que voy en bici más o menos igual que el año pasado, tal vez un poquito mejor, pero llego mucho mejor a la T2.

La segunda, era la previa al Donostri Sprint Triatloi 2011(en adelante DST, que lo de las siglas está de moda). La carrera que el DTT (mi club) organiza todos los años en Ondarreta. Puede que si saco un poco de tiempo, escriba una entrada sobre esto, que creo que merece la pena.. La semana que viene. El caso, es que aparte de los 1500m que hice en Ondarreta cogiendo medidas de la distancia a las boyas, de los sprints por la arena el domingo por la mañana con las estacas y la cinta al hombro y de las series de fuerza –resistencia con las vallas, poco más entrené.

Y esta semana era la tercera. He dejado de hacer pruebas en el velódromo, (12×4’ a 240-250w salvo que ponga mal la rueda, me roce con la vaina, no me dé cuenta y me salgan a 280w¿?) y he vuelto a la carretera. Los días alargan ya un montón y se puede andar perfectamente hasta las 21.30, así que el martes, saliendo desde Miñano a las 19.00 pude hacer 75km con una tarde estupenda, aprovechando el viento y repetir las 4x250w. Lo bueno de llevar viento de culo o lateral, es que las series son más agradecidas, pero llegar a 250w me cuesta. Me salieron un poco más dispares de lo habitual. 245, 270, 244, 248. Aunque me quedé por debajo en la media en 2 de las 4, la parte positiva es que en la 4ª ya no se me caen los watios. Y he empezado a reducir el descanso entre series. 10 minutos me parecían demasiados, así que bajé a 9 y la siguiente a 8..

En la natación le he dado un giro, casi pensando ya en el año que viene, de la mano de Oscar Cofán, entrenador de Easo de waterpolo, que nos estuvo echando unas cuantas manos en el DST 2011.. (otra entrada más que se me queda pendiente).

Y corriendo, pues nada. Un día 45 minutos a 4.10 por Salburúa hace 2 semanas, y el jueves 4×1000, a 3.30, 3.28, 3.22, 3.22…. O sea, dos días en tres semanas… es lo que hay.

Así que hoy (tras un “estupendo” viaje ayer de ida y vuelta a Madrid yo sólo) vamos a Lekeitio. Uno de los clásicos y una de mis preferidas. Nos juntamos un montón de gente del equipo, de Vitoria y conocidos en general. El año pasado sin hacer una buena natación, y corriendo normalito, quedé bastante delante gracias a unos muy buenos kilómetros iniciales en bici.
Lekeitio 2010

Este año, probablemente no pueda hacer ese kilómetro en la variante con el tipo de entrenamientos en bici que estoy haciendo, así que habrá que intentar nadar mejor.

Half Challenge Maresme. Crónica.

Tras coger el autoregalo de Borja en BCN, hacia las 9 de la noche llegamos a Calella en una demostración de que todavía se puede vivir sin GPS.. Encontramos el aparthotel rápido y cenamos a una hora prudencial.
El sábado se le empezaron a acumular los problemas mecánico/electrónicos a Borja, de donde aprendimos varias lecciones:
1.-La semana previa a la carrera es para cuidar/probar la bici. (no por ya sabida…)
2.-En el check list tenemos que añadir la herramienta de desmontaje de la tapa del PT.

En una breve inspección del terreno, comprobamos que la descripción de “sinuoso” de la charla técnica no era una exageracion, y que el recorrido era mucho menos llano de lo que pensábamos.
Además, 22km/h de viento cruzado, que me hicieron plantearme seriamente si la rueda de palos era la mejor opción. Finalmente, tras consultar el parte del domingo, la dejé puesta.

Tenía una sensación horrible de cansancio, pero como ya es algo habitual, no me preocupé demasiado.
Comimos y sin siesta ni nada, a boxes para pasar por el mecánico para recomponer la bici de Borja y meter las cosas en sus correspondientes bolsas.
Los boxes tenían estructura de distancia ironman, con carpa donde dejar las cosas de cada transición, en mi opinión sin venir mucho a cuento. Es un puto lío… Que si lo de bici en una bolsa, lo de correr en otra, el dorsal no lo dejas donde la bici para entrar con él mañana… lo puedo entender en distancias más grandes donde la mayor parte de gente se cambia de ropa, pero aquí no lo veo.
Dejé la bici colgada de las manetas porque con el viento y la rueda con las tapas colgando se iba de un lado a otro. No sabía que se podía hacer, pero lo vi y me pareció buena idea.


Pasta-party y a disfrutar del espectáculo del Barca en las final de la Champions..
Por la noche unos franceses (no podían ser de otro sitio) empezaron a cantar todo el repertorio que habían aprendido celebrando el título del Barça en la habitación de al lado hasta que Borja primero y el recepcionista después pusieron orden.
De todas formas me puse los tapones, y a dormir hasta las 6. La carrera empezaba a las 8.15, y me parecía un poco tarde, pero total, nadando y en la bici no me importa llevar comida en el estómago, y despertarme viendo un 5 por motivos no laborales todavía me hace daño.
El arroz me entró bien, cogimos las cosas y otra vez a boxes.. Cambio los calcetines y pongo unos Oakley que me compré el sábado que me gustaron mucho y que probé durante toda la tarde noche del sábado.
A las 7.45 a nadar. El agua está buena, clara… y no hay olas. el día está perfecto. Nado suave, un par de progresiones y a la orilla. Vemos la salida de los pros para ver si hay corriente o no, de los minusválidos (tremendo), bomberos y ya me toca a mí. Como siempre, al centro y primera fila.

Salida: los de la derecha se van a la derecha, y los de la izquierda a la izquierda… yo sigo en medio. De repente manotazo en las gafas de un tío que se cruza y como siga con ese rumbo acaba en Niza. Por suerte, no me mueve las gafas. Me paro, le dejo pasar y sigo a mi ritmo, aunuque ya estoy muy desviado a la izquierda. Hay más corriente de la que pensaba y llego a la boya completamente abierto. A partir de ahí, decido coger pies, pero los sobrepaso en 200 metros y me dedico a ir a mi ritmo y con mi rumbo. Voy bastante sólo, con gente por delante, pero demasiado lejos, así que me concentro en no volver a desviarme y nadar bien. La cosa se complica cuando encaramos el largo paralelo a la playa, con el sol muy de cara. Intento nadar a uno y medio, pero en la segunda brazada desisto. A sacar la cabeza de vez en cuando, que para eso lo llevo practicando años en la piscina. Voy muy bien de rumbo, mientras que veo que la gente se va hacia afuera. A gusto. Último largo, con la grúa que habíamos visto calentando como referencia, sin problemas y con fuerza.

T1. Me equivoco de color de bolsa y cojo la de correr. Corrijo y me siento en el banco para quitarme el neopreno. Error. Me cuesta mucho más que hacerlo de pie. Gafas, casco y zapatillas e intento volver a colgar la bolsa, pero no lo después de varios intentos, desisto y la dejo en el suelo. Cojo la bici y para afuera.

En el primer giro de 180º, veo a Pablo Zubiaurre, que tiene que ser mi referencia a sólo 20 metros, así que aprieto para enganchar. En el km3 empieza la zona sin drafting y busco mi sitio, pero nos estamos empezando a juntar con los bomberos que han salido antes y se empieza a complicar la cosa, especialmente por un tal Xavier (francés, otra vez), que no debe saber lo que son los 10 metros, y se pone entre medias.

 

Me pongo nervioso un par de veces y me pongo a tirar para evitar problemas, pero enseguida Zubi y un tal Paul, también de mi grupo pasan delante. Opto por intentar olvidarme del gabacho, y dar más distancia, pero en el primer avituallamiento me despisto y se me van. Pienso que es mejor, porque voy a poder seguir más tranquilo olvidándome de posibles sanciones. Noto una pequeña molestia en la ingle izquierda, pero se pasa con los kilómetros.

Y asi otros 65 km. Comiendo y bebiendo bien y manteniendo los 215w sin demasiados problemas y con el pulso muy bien (153ppm). En los giros sí que he visto que me han sacado bastante tiempo, pero creo que voy a poder pillarles corriendo.

Al llegar a la T2, me suelto las zapatillas antes de tiempo, y en un giro de 90º me derrapa la rueda trasera, cruzadacompleta de la bici, y tengo que poner el pie (descalzo) para no irme al suelo . Raspada maja en el dedo gordo del pie derecho, pero he salvado salvado la caída. Acabo. Dejo la bici (hay muy pocas pero no las cuento), me pongo los calcetines nuevos las zapas y salgo. Muy rápido, pero voy a tener que parar a mear a pesar de que he soltado algo en la bici… Alivio, y arranco de nuevo con un guiri pisándome los talones. Cuando el Garmin encuentra satélites, me marca el primer kilómetro en 3.33. Uy uy uy…. Me veo muy bien, pero es excesivo. Bueno, sigo un poco más y luego ya veremos. 3.40, 3,42…Al final estabilizo en 3.52.

Al acabar la primera vuelta no tengo ni idea de dónde se hace el giro. Por un momento pienso que me lo he saltado porque me acerco peligrosamente a la recta de meta. Al final, paro y le pregunto a un tío de la rganización. El danés también se para. Al arrancar de nuevo, pego un arreón y por fin suelto al pesado danés… Pongo ya el modo de persecución y empiezo a descontar kilómetros.

Me cruzo con Clemente, que me anima por mi nombre… qué tío!! Me hace una ilusión de la leche y me animo. En el kilómetro 15 aparece ya el 4 en el Garmin de forma constante.. es el último “largo” con el viento de cara y va a costar estirar la zancada porque los isquios ya tiran. Pero no queda nada. He pasado a Paul, he soltado al danés pero Zubi me lleva 2 minutos, y o peta o ya no le pillo.

En el km18 aprieto un poco más, por si las moscas. Veo 1.19 en el Garmin aunque sé que llevo 1 km menos.

Miro atrás un par de veces y entro en la recta dándome el gusto de saludar a la grada. Como dijo Michel en el partido contra Corea: me lo merezco.

En la camilla del masaje me entero de que he hecho 4º de mi grupo. El objetivo era top-5, así que cumplido, pero haberme quedado a un minuto del podio me da rabia. Más todavía cuando me entero de que el que ha ganado, y me ha metido 16 minutos en total, corriendo en el tiempo de los ganadores, ha sido campeón de Argentina de Duatlón y en Elche quedó décimo en Élite. Esta vez el rompesueños me tocó a mí, pero es algo que sabía que podía pasar. En la siguiente, apretar más en la bici.