Half Challenge Maresme. Crónica.

Tras coger el autoregalo de Borja en BCN, hacia las 9 de la noche llegamos a Calella en una demostración de que todavía se puede vivir sin GPS.. Encontramos el aparthotel rápido y cenamos a una hora prudencial.
El sábado se le empezaron a acumular los problemas mecánico/electrónicos a Borja, de donde aprendimos varias lecciones:
1.-La semana previa a la carrera es para cuidar/probar la bici. (no por ya sabida…)
2.-En el check list tenemos que añadir la herramienta de desmontaje de la tapa del PT.

En una breve inspección del terreno, comprobamos que la descripción de “sinuoso” de la charla técnica no era una exageracion, y que el recorrido era mucho menos llano de lo que pensábamos.
Además, 22km/h de viento cruzado, que me hicieron plantearme seriamente si la rueda de palos era la mejor opción. Finalmente, tras consultar el parte del domingo, la dejé puesta.

Tenía una sensación horrible de cansancio, pero como ya es algo habitual, no me preocupé demasiado.
Comimos y sin siesta ni nada, a boxes para pasar por el mecánico para recomponer la bici de Borja y meter las cosas en sus correspondientes bolsas.
Los boxes tenían estructura de distancia ironman, con carpa donde dejar las cosas de cada transición, en mi opinión sin venir mucho a cuento. Es un puto lío… Que si lo de bici en una bolsa, lo de correr en otra, el dorsal no lo dejas donde la bici para entrar con él mañana… lo puedo entender en distancias más grandes donde la mayor parte de gente se cambia de ropa, pero aquí no lo veo.
Dejé la bici colgada de las manetas porque con el viento y la rueda con las tapas colgando se iba de un lado a otro. No sabía que se podía hacer, pero lo vi y me pareció buena idea.


Pasta-party y a disfrutar del espectáculo del Barca en las final de la Champions..
Por la noche unos franceses (no podían ser de otro sitio) empezaron a cantar todo el repertorio que habían aprendido celebrando el título del Barça en la habitación de al lado hasta que Borja primero y el recepcionista después pusieron orden.
De todas formas me puse los tapones, y a dormir hasta las 6. La carrera empezaba a las 8.15, y me parecía un poco tarde, pero total, nadando y en la bici no me importa llevar comida en el estómago, y despertarme viendo un 5 por motivos no laborales todavía me hace daño.
El arroz me entró bien, cogimos las cosas y otra vez a boxes.. Cambio los calcetines y pongo unos Oakley que me compré el sábado que me gustaron mucho y que probé durante toda la tarde noche del sábado.
A las 7.45 a nadar. El agua está buena, clara… y no hay olas. el día está perfecto. Nado suave, un par de progresiones y a la orilla. Vemos la salida de los pros para ver si hay corriente o no, de los minusválidos (tremendo), bomberos y ya me toca a mí. Como siempre, al centro y primera fila.

Salida: los de la derecha se van a la derecha, y los de la izquierda a la izquierda… yo sigo en medio. De repente manotazo en las gafas de un tío que se cruza y como siga con ese rumbo acaba en Niza. Por suerte, no me mueve las gafas. Me paro, le dejo pasar y sigo a mi ritmo, aunuque ya estoy muy desviado a la izquierda. Hay más corriente de la que pensaba y llego a la boya completamente abierto. A partir de ahí, decido coger pies, pero los sobrepaso en 200 metros y me dedico a ir a mi ritmo y con mi rumbo. Voy bastante sólo, con gente por delante, pero demasiado lejos, así que me concentro en no volver a desviarme y nadar bien. La cosa se complica cuando encaramos el largo paralelo a la playa, con el sol muy de cara. Intento nadar a uno y medio, pero en la segunda brazada desisto. A sacar la cabeza de vez en cuando, que para eso lo llevo practicando años en la piscina. Voy muy bien de rumbo, mientras que veo que la gente se va hacia afuera. A gusto. Último largo, con la grúa que habíamos visto calentando como referencia, sin problemas y con fuerza.

T1. Me equivoco de color de bolsa y cojo la de correr. Corrijo y me siento en el banco para quitarme el neopreno. Error. Me cuesta mucho más que hacerlo de pie. Gafas, casco y zapatillas e intento volver a colgar la bolsa, pero no lo después de varios intentos, desisto y la dejo en el suelo. Cojo la bici y para afuera.

En el primer giro de 180º, veo a Pablo Zubiaurre, que tiene que ser mi referencia a sólo 20 metros, así que aprieto para enganchar. En el km3 empieza la zona sin drafting y busco mi sitio, pero nos estamos empezando a juntar con los bomberos que han salido antes y se empieza a complicar la cosa, especialmente por un tal Xavier (francés, otra vez), que no debe saber lo que son los 10 metros, y se pone entre medias.

 

Me pongo nervioso un par de veces y me pongo a tirar para evitar problemas, pero enseguida Zubi y un tal Paul, también de mi grupo pasan delante. Opto por intentar olvidarme del gabacho, y dar más distancia, pero en el primer avituallamiento me despisto y se me van. Pienso que es mejor, porque voy a poder seguir más tranquilo olvidándome de posibles sanciones. Noto una pequeña molestia en la ingle izquierda, pero se pasa con los kilómetros.

Y asi otros 65 km. Comiendo y bebiendo bien y manteniendo los 215w sin demasiados problemas y con el pulso muy bien (153ppm). En los giros sí que he visto que me han sacado bastante tiempo, pero creo que voy a poder pillarles corriendo.

Al llegar a la T2, me suelto las zapatillas antes de tiempo, y en un giro de 90º me derrapa la rueda trasera, cruzadacompleta de la bici, y tengo que poner el pie (descalzo) para no irme al suelo . Raspada maja en el dedo gordo del pie derecho, pero he salvado salvado la caída. Acabo. Dejo la bici (hay muy pocas pero no las cuento), me pongo los calcetines nuevos las zapas y salgo. Muy rápido, pero voy a tener que parar a mear a pesar de que he soltado algo en la bici… Alivio, y arranco de nuevo con un guiri pisándome los talones. Cuando el Garmin encuentra satélites, me marca el primer kilómetro en 3.33. Uy uy uy…. Me veo muy bien, pero es excesivo. Bueno, sigo un poco más y luego ya veremos. 3.40, 3,42…Al final estabilizo en 3.52.

Al acabar la primera vuelta no tengo ni idea de dónde se hace el giro. Por un momento pienso que me lo he saltado porque me acerco peligrosamente a la recta de meta. Al final, paro y le pregunto a un tío de la rganización. El danés también se para. Al arrancar de nuevo, pego un arreón y por fin suelto al pesado danés… Pongo ya el modo de persecución y empiezo a descontar kilómetros.

Me cruzo con Clemente, que me anima por mi nombre… qué tío!! Me hace una ilusión de la leche y me animo. En el kilómetro 15 aparece ya el 4 en el Garmin de forma constante.. es el último “largo” con el viento de cara y va a costar estirar la zancada porque los isquios ya tiran. Pero no queda nada. He pasado a Paul, he soltado al danés pero Zubi me lleva 2 minutos, y o peta o ya no le pillo.

En el km18 aprieto un poco más, por si las moscas. Veo 1.19 en el Garmin aunque sé que llevo 1 km menos.

Miro atrás un par de veces y entro en la recta dándome el gusto de saludar a la grada. Como dijo Michel en el partido contra Corea: me lo merezco.

En la camilla del masaje me entero de que he hecho 4º de mi grupo. El objetivo era top-5, así que cumplido, pero haberme quedado a un minuto del podio me da rabia. Más todavía cuando me entero de que el que ha ganado, y me ha metido 16 minutos en total, corriendo en el tiempo de los ganadores, ha sido campeón de Argentina de Duatlón y en Elche quedó décimo en Élite. Esta vez el rompesueños me tocó a mí, pero es algo que sabía que podía pasar. En la siguiente, apretar más en la bici.

 

5 comentarios en “Half Challenge Maresme. Crónica.

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