Triatlón de MD de Malvasía (Soria). Crónica.

Con una semana de retraso, aquí va la crónica. Más breve de lo habitual, porque aparte de que no tengo mucho tiempo, creo que no es tan importante la carrera como las conclusiones que he sacado de ella, y éstas irán un poco más tarde.
Toda la semana estuve bastante tranquilo, porque como ya dije en la previa, para nada era un objetivo de la temporada. Con muchas dudas de cómo me respondería el tendón, la idea era aguantar en el pelotón nadando, darle más caña a la bici de lo que había hecho en los tres medios ironman de este año, y ver qué se podía hacer corriendo.
El sábado amaneció lloviendo, así que fuimos con la furgo a reconocer el terreno. Más o menos lo que me esperaba, aunque tal vez las subidas algo más duras. A mediodía dejó de llover, y salimos a soltar piernas una hora en bici, como siempre.
El día de la carrera sí que ya notaba algo más de tensión, aunque tampoco demasiado. Hacía fresquete, (13ºC), pero el cielo estaba raso, así que al contrario que la mayoría de participantes, ni manguitos ni nada. Ya calentará. En Vitoria hizo 14ºC y llovía y no pasé frío. Y que soy de la Llanada, coño!
Tras infructuosa visita a los baños (cerrados¿?) del camping, busco un arbolito, como en los viejos tiempos. Mucho más relajado, llego a boxes y me pongo el neopreno rápido, para estar más abrigadito, y para que me dé tiempo a calentar en el agua, que ya me conozco a los jueces.. da igual que hayan abierto 20 minutos tarde los boxes, que ellos a las 7.40 sacarán a todos del agua.
Meto los pies en el agua. Más calentita que el aire, así que no me lo pienso y a deslizar. Con el sol saliendo justo por detrás de los montes de enfrente de la salida, todo el pantano para mi solito, rompiendo la quietud del agua… Sólo eso vale los 100 euros de la inscripción (hipérbole).. hasta que a los dos minutos llegan con una piragua para echarme del agua y romper el misticismo del momento. Genial. Ahora sólo me quedan 30 minutos de espera, mojadito… busco el cobijo del resto de patateros, Borja, Iván, Corujo y algún K0, que me hacen sentir mucho mejor.
Por fin nos ponemos en la línea de salida (mi primera salida élite) y tras chiste previo de Iván a falta de 15 segundos, salimos. Reacciono bien, e inmediatamente me pongo detrás de Iván para intentar aguantar sus pies. En piscina no le aguanto ni 100m, pero en carrera no suele nadar tan rápido.

Me encuentro bien, relativamente cómodo, y aguantando muy bien el ritmo. Salimos en la primera vuelta, precediéndome Iván y con Borja justo detrás de mí. Bien. Es cuestión de aguantar la otra vuelta igual. Lo consigo sin demasiados problemas. Tengo la sensación de que hemos nadado lentos, pero bueno, la carrera empieza ahora.
Para variar hago la transición bastante lenta, porque los dedos me patinan sobre las rueditas de la BOA de las Specialized (algún día hablaré de la mierda que es este sistema), así que al final decido salir con ellas medio sueltas, y ya me las iré apretando.
Según la estrategia prevista, aprieto los primeros kilómetros para intentar contactar con la gente de delante. Me noto muy bien, rápido, y con 235w hasta llegar a la subida. Veo a Borja un pelín delante, así que algo le he recortado, pero en la subida no quiero forzar demasiado, e intento no pasar de 300w.
En la bajada, me pasa un tío que intento que no se me vaya mucho para por lo menos copiarle la trazada, con cierto éxito.
En la segunda subida, más de lo mismo. Otro que me adelanta. Me parece que me estoy durmiendo, así que intento mantenerle para de nuevo copiar la bajada para el otro lado.
Sigo viéndome bien, y de nuevo en la zona llana, en lugar de permanecer a diez metos, adelanto para evitar posibles problemas de drafting.
En el kilómetro 50, una rueda empieza a hacer ruido. No acierto a saber cuál es. Miro los radios delanteros, los frenos delanteros y traseros, la pegatina de la tapa… Parece que todo está bien. Miro los watios y no suben, o sea que no roza nada. Pienso en parar para comprobarlo todo bien, pero voy a perder 3 ó 4 puestos, así que vuelvo a concentrarme y hasta el final.
Hago el cruzadito para bajarme de la bici en la T2 no vaya a ser que me vuelvan a sacar una foto despatarrado que luego haga que me lluevan de nuevo críticas despiadadas!

 

Dejo la bici y me lo tomo con calma. Me tengo que poner mis nuevas medias (no pantorrilleras) de Compressport que me recomendó Clemente Alonso y me va a llevar un rato.. que seguro que es más si me precipito, y además no quiero dejar ninguna arruga que luego me provoque ampollas. Veo que la uña dedo gordo del pie derecho que estaba hueca desde Vitoria, ahora ya está medio suelta.. Pierdo un minuto, pero lo importante es que no me duela el tendón.
Salgo a correr más tranquilo que en Vitoria. No voy en plan persecución, sino a intentar mantener un ritmo. Como hay giro de 180º a los 2,5 km empiezo a contar dorsales. Voy el 14 o el 15. Pensaba que iba algo mejor, pero es lo que hay. Toca remontar de nuevo. Quería quedar entre los 10 primeros, pero parece que va a estar bastante complicado.. así que me concentro en mantener el ritmo, que de momento, sorprendentemente va por debajo de 4. No me adelanta nadie, pero hasta la tercera vuelta no adelanto a nadie de élite. Pienso que entonces es el momento donde se tiene que notar que estoy entrenando para ironman, y que en el 15 es donde la gente empieza a fallar. Veo que uno se retira, que adelanto a otro nada más empezar la vuelta, y en el giro, veo otros dos objetivos con bastante mala cara.. Y yo voy bien!, así que no me lo pienso cambio el ritmo y alargo la zancada en la bajada (cómo se me clava la uña  en cada apoyo!!) para adelantar estos dos puestos que me van a meter en el top-10!! tras correr a 3.57 (pis-stop no incluido), más rápido que en Vitoria.

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