Más de pulso y potencia.

Hace no mucho, ya escribí que mientras  que el año pasado el objetivo era hacerme a la distancia ironman, éste año el objetivo principal es  ir rápido en un C, con varios medios ironman por medio. O sea, que pasamos de intentar acabar entero 180 km a dar todo lo que pueda  en 90-120 km y bajarme a correr no demasiado tocado. Por lo tanto, creo que la forma de entrenar tenía que ser un poco diferente.

El sábado pegué una petada creo que única en lo que llevo entrenando en esto, que me ha hecho pararme a reflexionar si las cosas iban por donde tenían que ir… Hace un par de meses tuve un amago parecido (con Iván Gil como principal culpable), pero me retiré antes de que la cosa fuera a mayores.

Ayer hicimos la vuelta a Igay, con mucho viento sur, pensando en volver algo más fácil. Fue más o menos bien, hasta llegar a Zaldiaran y ver que ya no iba, pero subí manteniéndome digno… Había salido con sólo una barrita (de 80g) y dos bidones de IsoEnergy.  Entonces llevábamos 3 horas, que es lo que suelo entrenar y 203 watios promedios (con 237 normalizados , este valor no lo sabía). O sea, cañita. Tenía previsto alargar un poco más, y como sabía que Ibón Gabilondo y Ele Aguado irían, pues me puse a rueda. Pensaba que iba a ser un pequeño alargue por Cerio, pero de repente se pasaron el cruce y siguieron hacia Egileta. Al verlo hice SPRONCH… Se acabaron las fuerzas y se acabó todo. La barrita me la había comido en Berantevilla (kilómetro 60) y no podía ni acercarme a ellos para pedirles comida. Esto es la crónica de lo que a la gente le suele gustar llamar pájara.

A lo que quiero llegar, es que además de que hay que salir con más comida por si acaso (llevaba 10 euros pero no encontré ningún sitio donde parar), este año estoy entrenando más o menos los mismos kilómetros pero más intensos, y cuando estás tan cerca del límite, es muy fácil pasarse.

Independientemente de los valores de las series de 10 y 20 minutos que he hecho durante este año, que ya he visto que eran sensiblemente mejores que los del año pasado, los promedios de watios de los entrenamientos en general, también eran mejores. La conclusión inmediata sería decir que es que voy mucho mejor.

Es aquí, cuando de nuevo el pulso, el corazón, lo que hace mover las piernas, da más información. Aprovechando el día de descanso que me he tomado para recuperarme, he recopilado datos de entrenamientos con la cabra de entre de 2’5 horas y 4 horas de la temporada pasada y de lo que llevamos de ésta. He dividido los datos en tres tipos los puntos:

-entrenamientos de cuando iba con el manillar bastante bajo (hasta agosto 2011)

-entrenamientos entre agosto y octubre de 2011 con el manillar más alto.

-entrenamientos  2011-2012 con la misma configuración que en la anterior.

 

Se ven claramente varias cosas:

a) en cuanto subí el manillar y adelanté el sillín (cambio de posición cabra), bajó el pulso para los mismos watios. Puntos rojos encima de los azules.

b) que la intensidad de este año es bastante mayor que la del año pasado (en pulso y en watios). Puntos verdes arriba y a la derecha.

c) que a igualdad de pulso, sí que los watios están un poco más altos. (BIENNN!!!!!). Puntos verdes a la derecha de los azules.

Pero hay algún razonamiento que había hecho de cara a Valencia, que creo era erróneo: “si el año pasado entrenaba a 200wnormalizados y luego me salían carreras a 225, éste año me tienen que salir 240 con la gorra, porque estoy entrenando a 220w”.

No sé lo que podría haber pasado en Valencia sin el viento, pero no creo pudiera haber llegado a 240w, ya que en la primera hora (cuando todo iba más o menos normal) iba a 237w… (todo lo que estoy poniendo hoy son normalizados). De hecho, el sábado hice 237 en 3 horas, pero estaba que no me tenía, aunque el viernes también me había zurrado (80km 230wnorm). El error está en olvidarse del pulso. La exigencia que le pido a mi cuerpo en cada entrenamiento no es la misma éste año. Eso me lo dice el pulso y lo tengo que tener en cuenta en mis previsiones de watios de carreras.

Eso no quiere decir que tenga que ir más bajo. Si acostumbro el cuerpo  a ir a 155ppm, luego me será más fácil mantener en carrera pulsos más altos. Y por otro lado, si quiero subir la potencia en 2-3 horas, la forma de hacerlo es entrenando a watios más altos, para lo que de momento, tengo que ir a ese pulso.

Resumiendo: que los entrenamientos van según lo previsto, pero que son diferentes a lo que he hecho en los últimos años y lo tengo que tener en cuenta (tanto en la alimentación, como en la recuperaciones, como en las extrapolaciones de datos a carreras).