Triatlón sprint Hondarribi 2012. Crónica.

Llegamos a Hondarribi a las 13.30, según el horario previsto, 3 horas y media antes de la carrera. Cojo el dorsal, una sombrita y a comer el arroz. Reposo y a boxes. La intranquilidad e incertidumbre sobre el estado de mi espalda, que todavía me molesta, hace que me sienta bastante menos nervioso por la carrera que otras veces.
Me voy prontito a calentar, para intentar hacerlo bien y poner la zona lumbar en calor. Me encuentro bien, pero no me apetece demasiado forzar en el calentamiento en el agua, así que sólo busco algo de sensaciones y cuando las tengo, me salgo del agua para coger buen sitio en la salida, que no quiero que me pase lo del año pasado.
Como casi siempre, me coloco en el centro, enfilado hacia la primera boya, que está demasiado cerca.

Después de los 15 insufribles minutos de espera después de que salgan las chicas se da la salida, que me pilla mirando al suelo, y para cuando llego al agua ya estoy en la tercera fila. No hay manera. Golpes por todos los lados, trago agua, se me sube gente encima que luego se queda atrás… Llega la boya, y toda la gente de la izquierda que se había escorado mucho, se viene hacia el centro, y se hace un embudo estupendo. Yo paso limando la boya, pero hay gente que piensa que para qué vas a rectificar el rumbo, pudiendo pasar por dentro… total, como nadie le va a distinguir… Y encima, luego me da un golpe al intentar coger pies de gente de delante. En el largo hacia la segunda boya la cosa empieza a tranquilizarse, voy bien orientado y empiezo a intentar concentrarme en alargar la brazada, ya que noto que no voy demasiado asfixiado. La última boya se pasa con menos problemas y así hasta la arena.

No me pongo de pie hasta tocar arena con la mano. Me levanto sin mareo y ahora toca un tramo largo de arena, donde se puede recuperar mucho… si eres capaz de soltar el neopreno..

Algo le pasa a mi maltrecha cremallera, que no se suelta al llegar arriba, empiezo a agobiarme, veo que la gente me está adelantando a mí mientras sigo intentando soltarlo, así que decido dejarlo, seguir corriendo y buscar una solución en boxes.


Justo al llegar a mi bici, le doy un tirón desesperado y se suelta… pero noto que algo se ha roto. Bueno, ya miraremos luego. Llega Solis y salgo detrás de él. También sale Etor Mendia. Se me escapan unos metros. Ahora es cuando la espalda tiene que responder.. Pega viento de cara pero tengo que cogerles antes de la subida al faro. No me atrevo a ponerme de pie, pero veo que los watios entran y que me voy acercando hasta cogerles. Subo bien, pero me quedo a cola. Primera bajada. Todo cristo recorta. Yo intento no hacerlo y se me escapan. Va a hacer falta otro arreón. Comienza la subida a Guadalupe, y empiezo a pasar gente. Me pasa Otaegui en plato. Me limito a verle pasar y seguir a lo mío. A falta de un kilómetro engancho al grupo de Solis. Me quedo de nuevo atrás, pero me noto bien, y veo otro pequeño grupo por delante, así que paso a tirar a por ellos. Justo antes de coronar, les cogemos. Giramos, comienza la bajada y me pongo el último. Hago una de las peores bajadas de mi vida. Completamente tieso y trazando mal. Otras veces freno demasiado, pero por lo menos trazo bien, pero ni eso. Por fin termina, pero he perdido un montón. Aprieto todo lo que puedo. Ya no queda mucho y me noto con fuerza. Llega gente por detrás e intento pedir colaboración para ver si perdemos lo menos posible para por lo menos tener opciones de recuperar algún puesto corriendo.

Hacemos la segunda subida al faro, y de nuevo, bajada donde vuelvo a descolgarme para variar, aunque esta vez ya recorto yo también, visto lo visto.
Llego a la rotonda de Hondarribi, donde a la vez que intento adelantar por donde puedo a un grupo de chicas, llega la gente que viene de Guadalupe. Un follón importante, que se salda milagrosamente sin consecuencias. Ahora voy en un pelotón de lo más variopinto, donde creo que soy el único que tiene entrar a boxes. Sólo espero encontrar el desvío y que nadie se equivoque.
Sin problemas, me bajo haciendo el cruzaito rapidillo, buena T2, Garmin y a correr.
La prueba de fuego para la espalda. No noto nada raro, así que empiezo a apretar. Voy pasando gente. Me noto ligero a pesar de llevar tres semanas sin correr, y con la ambición que me da la rabia que llevo acumulada esta temporada y que hoy ya se ha desbordado con mis vergonzosas bajadas.
Me cruzo con el grupo de cabeza… Otaegi, Bizkarra, Goñi, Mujika… van todos juntos. Por supuesto, ya inalcanzables, pero pocas veces creo que haya habido tanta gente junta en cabeza y no están nada lejos.. Más rabia. Sólo llevo 2 km y parece que se me va a hacer largo, pero el año pasado iba igual y aguanté. Miro una sola vez al Garmin. 3.16. Bien, aguantar, aguantar y aguantar.

Paso por fin a Etor, Solis y Ugarte.. en la ría me acuerdo de la transpirenaica que terminé allí con Iván, de lo que me gusta Hondarribi y me permito una mirada hacia Hendaia para disfrutar de lo que es poder terminar un triatlón en condiciones, que por fin, al tercer intento este año, lo voy a conseguir.


Al final, puesto 20º, con el tercer tiempo corriendo. Sinceramente, impensable viendo cómo estaba el viernes o el mismo sábado por la mañana al levantarme.

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