Triatlón olímpico Donosti. Onditz 2012. Crónica.

La estrategia principal del fin de semana, era minimizar los riesgos de que algo saliese mal al máximo posible. Así que optamos por hacer las cosas bien, con calma y de forma más o menos metódica.

El sábado por la tarde, ya estábamos en Donosti, donde hicimos la bajada de Igeldo y los 5 primeros y ratoneros kilómetros en coche. Con Haritz como guía y referencia (la siguiente vez tengo que llevar lápiz y papel porque la información me desbordó) reconocimos el terreno (muy bien!) y nos fuimos a casa a ver el fútbol, cenar y dormir.

A las 6.45 arriba, desayuno de siempre, ducha y cumplimos el primer objetivo del día, que es pasar el control de material nada más abrirse y quitarnos el estrés de la cola de 600 tíos.

Al colgar la bici de la barra, se me ocurre echar un ojo al freno trasero que me “ajustaron” en una conocida tienda del barrio de Judizmendi (a la que ahora ya sí que sí, no pienso volver en mi vida). El ajuste me lo cobraron, pero a pesar de que les dije que eso no estaba bien, me dijeron que después de tres días allí, tenían que cambiar los muelles¿? así que me la llevé tal cual. Bueno, 40 minutos con Alberto y Solis, apretando y desapretando, intentando encontrar una posición donde la rueda no rozara con una de las inmóviles pastillas de freno. Sin éxito. (Mal. Tenía que haberla llevado antes a Vibike y un problema menos). El roce no era demasiado grande, así que opté por dejarlo así.

Total, que casi llego a la arena de los últimos.Y de repente se da la salida de las chicas, que yo pensaba que era a las 9.30, pero han adelantado todas las salidas 15 minutos. Así que ya no hay tiempo de calentar. O caliento o cojo sitio. Me tiro al agua rápido y hago unos 200 metros en la zona en la que todavía se hace pie con facilidad y me voy rápido a la línea de salida.
En el centro. Ni gallos, ni nada. En el centro. Vigilo al juez que lleva en la mano la bocina como si llevara el Santo Grial y ya no le pierdo de vista. Haritz y Kepin están detrás de mi raja que te raja. Les digo: “al loro”… Siguen hablando. “al loro”… “que os den”… Sigo mirando al juez. Llega a la esquina… Y de repente salen los de esa esquina. No oigo ni bocina ni nada. Sólo corro. Miro de reojillo cual delantero al juez de línea cuando sabe que ha arrancado en posición dudosa, pero sé que eso ya no hay quien lo pare y llego al agua el primero de mi zona, creo que destacado. Bien, otro objetivo cumplido.

Cuando empiezo a valorar dónde me tengo que tirar, me caigo. Bueno, ya no hay que pensar. Ya estoy dentro, así que me pongo a nadar, aunque no cubre ni 40 cm… a mi lado llega gente que todavía está de pie y me adelanta. Así que de nuevo de pie. Dos pasos y a nadar. A todo lo que da mi cuerpo. Ya habrá tiempo para descansar. Veo a mi derecha un tío metiendo pies como un loco. Vale, pues yo, también. Pasado un tiempo que se me hace eterno, veo que eso ya es definitivamente insostenible, y aflojo un poco para situarme y recuperar la respiración. Tengo dos avanzadillas por los flancos,  camino libre por delante y la boya perfectamente enfilada. Pues nada, a seguir así.
Llega la primera boya. Me abro ligeramente, y ni un golpe. Así da gusto. A partir de ahí, a seguir la hilera. Vamos en fila de dos o tres. Bien rectos y todos al mismo ritmo, así que ya no es momento ni de intentar acelerar, ni cambiar, ni nada. Intentar relajarme pero sin perder la concentración. Entonces distingo a Bizkarra justo a mi lado derecho. Bueno, pues estamos justo en el sitio previsto y deseado. Así hasta el final. Intento ponerme de pie lo más tarde posible y a correr.

Gorka me ve y me dice que intente seguirle en bici. Ya, si eso ya lo sé… otra cosa es que pueda.. Nos cantan el puesto 40 (luego sería el 50), que está pero que muy bien, teniendo en cuenta los desastres de esta temporada en nataciones cortas, y que en 2010 (mi último olímpico) salí el 99…

Encuentro mi bici a la primera. Me quito el traje en un tiempo normal y otra vez se me enreda el dorsal. Me cuesta lo suyo ponérmelo, pero arranco. Tengo todos los boxes para correr con la bici en la mano, lo que aprovecho para ver a quiénes he conseguido sacar algo de tiempo en el agua.
Salto de la rana y Bizkarra que ya se me ha escapado. Bueno, que no cunda el pánico. Hay mucho tiempo y ciclistas de sobra por detrás, para intentar hacer algo. Salir delante permite tirar de estrategia, y si mi habilidad no ha funcionado, intentaremos que lo haga la cabeza. De momento, tiro, para ir cogiendo un poco de ritmo. Enseguida, empiezo a mirar hacia atrás. Llega Etor. Bien. Pues aquí hay que quedarse. Nos vamos relevando hasta llegar a Berio. Empieza la fiesta, yo todavía no tengo las piernas en su sitio, y Etor y otro se me escapan. Nos quedamos dos o tres. Bueno, a ritmo. Bajamos hacia Zuatzu (menos mal que lo vimos el sábado) y empiezan los giros de 90º. Vamos recogiendo gente y para cuando termina la última ratonera y salimos a la N-I estamos unos 10.
Éste es otro de los momentos claves de la carrera. Si nos ponemos de acuerdo, aunque no seamos grandes ciclistas (parece que ninguno destaca sobre los demás), podemos recortar si los de delante no se entienden. Nos cuesta dos o tres relevos, en los que sólo pasamos tres, y algún gesto para que que al final lo consigamos. Vamos realmente rápido, sin que el esfuerzo sea demasiado grande y cogemos a un grupo de unos diez. Según nos vamos acercando me pongo delante y distingo a Goñi, Bizkarra (que le veo que lleva un mosqueo de 3 pares), Astigarraga, Etor… Bueno, por fin. La situación de carrera que llevaba años buscando. Se ve que no estaban pasando y cuando llegamos nosotros tampoco lo hacen. Doy un par de relevos y como veo que ya no hay nada que hacer ahí, me voy para atrás, cuando de repente llega el grupo tirado por Solis.. Pues nada. Nos hemos juntado 30 en un momento. Demasiada gente para un carril sin arcén, así que en cuanto veo un hueco, remonto y me voy para adelante y evitar riesgos. Mientras maniobraba se han escapado Bizkarra y Regillaga.. Tampoco sé si hubiera podido seguirles, pero bueno. Antes de que me dé cuenta, veo que llega el cruce hacia el camping y entro el primero en la curva. Bien.
Enseguida pasa Astigarraga.. y unos cuantos detrás. Demasiado para mí. 350w no son suficientes para salir tras ellos.

El grupo se fracciona y se van unos 8 hacia adelante y atrás vamos los más diesel: Etor, Sarasola, Ilazki Zalakain y Bernaola. Tira sobre todo Etor y yo hago lo que puedo. A ese ritmo no creo que perdamos demasiado. Pasamos la curva de herradura, y me acuerdo de que hay que seguir apretando. Más concentración: empieza la bajada. Intento recordar las curvas en las que sí había que frenar y en las que no, pero en la primera ya pierdo la cuenta y se me escapan un poco. Tampoco estoy bajando mal (al menos eso creo) y ya no voy a perder mucho. Cuando de repente, Solís me pasa por el exterior como un misil (algún día vas a acabar tirándome!!), me asusto, y entonces me pasan otros 15. Bueno, que es igual. Quedan 2 km a la T2. Si aprieto un poco en el llano les recorto y queda mi sector. Así que la parte del Rekondo la hago todavía con más cuidado y por fin llegamos al llano. Un par de arreones sin volverme loco, y llegamos a la altura del todotodo, donde empiezo a oir mi nombre: no me ha pasado nada, estoy “delante” y ha salido todo según lo previsto. Estoy a punto de echarme a llorar…
Me bajo de la bici en plan cutre (cada vez veo que es más seguro y rápido) , dejo la bici, me pongo los calcetines Goka que dieron en Lekeitio y probé el martes, cojo mis dos geles de 226ers, T6, Garmin y a correr.
Antes del túnel de Ondarreta ya he adelantado a casi todos los de la bajada de Igeldo. Llevo buen ritmo pero ya veo que tampoco es para tirar cohetes. Lo de correr con los geles en la mano no me acaba de gustar, así que no sigo las instrucciones del fabricante (y me tomo el primero sin agua…) Error gordo. El otro, me lo meto en el tirante del mono.. A partir de aquí, dureza mental, concentración, intentar bracear y estirar zancada.

Voy pasando gente, ahora ya más despacio, y también me doblan. Eneko con Godoy (joe, pero si sólo me llevan una vuelta calculo que me llevan unos 10-12 minutos, así que muy bien), un australiano, Reig.. Bueno, a lo mío. Adelanto a las australianas, lo que hace que lleve a la bicicleta de la primera chica tocando el silbato detrás de mí durante un rato y me pone un poco nervioso. Cada paso por meta es una gozada: En dos o tres puntos hay mucha gente que me conoce y da gusto pasar, como todos los años. En la tercera vuelta por fin paso a Corroto, que me llevaba 10 metros desde hacía 6 km. Ya al pasar por última vez en el túnel, en el km 9, sin saber muy bien por qué, me entra un dolor de flato horrible. Hacia un montón de años que no me pasaba. Reduzco un poco (bastante) el ritmo para ver si se pasa, pero sin parar del todo…  me cruzo con Haritz, que me dice que tengo que luchar hasta el final.. Ya, pero necesito que se me pase el dolor. Son unos 200-300m, que se me hacen eternos, pero más o menos al pasar por debajo del que fue mi piso de estudiante, se me pasa y vuelvo a apretar, sin perder más puestos.

Recta de meta, mirada para atrás, Corroto que no me alcanza y dedicatoria para mi bro..que ha sabido tocar las teclas que hacían falta en mi cabeza.

Por fin, la carrera que estaba buscando y en uno de los sitios más especiales para mí.

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5 comentarios en “Triatlón olímpico Donosti. Onditz 2012. Crónica.

  1. Ya se nota, ya, que te han tocado unas teclas….. ZORIONAK!!!

    Me bajo de la bici en plan cutre (cada vez veo que es más seguro y rápido) ,
    Cómo duele leer esa frase…. algún día comparamos.

  2. Veo que no te has pasado por el foro, aunque ahí no se refleja el tiempo de parada…
    Pero vamos, que te evitas el riesgo de una subida de bolas, que te puedas caer hacia un lado (que si no es al que has sacado la pierna las consecuencias son incalculables), quemaduras en el pie y no frenas lo rápido que puedes frenar si vas montado.

  3. El test es fácil de hacer último km. Yo a tu rueda me voy quitando las zapas….. 100m en bici, bajamos, y seguimos con la bici en la mano 50 metros más. Caen 20 segundos fijo.

    Además tu luego te tienes que quitar las zapas.

    La alfombrilla estaba después de la línea de desmonte, por lo que la técnica de bajada no se refleja en los tiempos de la T2. Pero cuenta por igual.

  4. que no… Yo me he quitado las zapatillas a la vez que tú. La única diferencia es que tu haces 15 metros con las piernas cruzadas y un mínimo control sobre la bici, y yo freno más tarde y me bajo de una forma mucho menos elegante.

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