ITU LD World Championship. Crónica.

A pesar de encontrarme muy descansado durante toda la semana, el sábado no me levanté muy bien, y después del clásico “ir a Landa y vuelta” para soltar, acompañado de xirimiri, 14ºC, Ibon y los Aguado, me encontraba todavía peor.
Fuimos a la charla técnica en Villasuso. Lo único que me interesaba era saber exactamente dónde iba a estar el avituallamiento personal. No lo aclararon: más o menos en la rotonda de la Duna, pero sí que dijeron (y estaba en la pantalla) que lo podían dar entrenadores, o familiares. NADA MÁS.

Nos fuimos de allí tras recoger la camiseta de Mosconi que regalaban y que la gente estaba tan ansiosa que ni esperó a que finalizara el turno de preguntas, que las había y muchas. ¿Alguien se imagina eso en una charla anglosajona? En fin.

En cuanto llegué a casa, me puse todo el kit de compresión (Skins enteras y medias de Under Armour) para ver si el estado de cansancio mejoraba. No tenía intención de echar siesta, pero sentía que por lo menos, necesitaba 20 minutillos. Tras levantarme bastante mejor de cómo me tumbé en la cama, cogí el neopreno y la bici para hacer el paripé de la desinfección del traje de neopreno y meter la bici en boxes. Me gusta el sitio: casi al final del pasillo.

Después, bajar de nuevo al centro para dejar las zapatillas, calcetines, tres geles y el Garmin en la T2. También tengo suerte y está justo a la entrada, en el lado corto de la carpa.
Me doy un último paseo por la feria y las 19.30 ya estoy en casa para intentar estirar/relajar las lumbares con el churro que me han dejado Igaro y no pensar mucho en triatlón viendo los JJOO.
A las 22.30 a la cama, con las skins pero sin las medias, tras tomar una infurelax del Mercadona. No me noto muy tenso, pero seguro que no me hace mal.

A las 3 me despierto por primera vez, envuelto en sudor. No sé si es por las mallas o no, pero no me las quito.. Así, a tirones, pero sin pasar demasiado tiempo despierto, hasta las 5.50 cuando ya decido levantarme. Arroz integral con crema de cacahuete y jamón de pavo y a la ducha para espabilarme.

Preparo 3 bidones de 600cc de 226ers Energy Drink (el del manillar, el aero y el que me va a dar Patri). Nada sólido y un porrón de geles con y sin cafeína. Voy a seguir los consejos de 226ers y como ya hice en Zarautz y he estado haciendo en los entrenamientos en “modo camello” de los últimos meses, no comer barritas para evitar problemas en el estómago.

Llegamos a las 7:10 a Landa y aparcamos en la fuente, para dejar el coche preparado y que Patri me lleve el tercer bidón al punto de avituallamiento personal, según nuestro horario previsto.

Mientras vamos a la T2 silbo uno de los clásicos futbolísticos alaveses para quitar presión y encorajinarme aunque no me noto nervioso. El trabajo de mentalización de la semana creo que ha ido bien. Esto sí que es un premio al trabajo de 2 años, no me juego nada y sólo se trata de hacerlo lo mejor posible haciendo lo que más me gusta.

Revisión a la bici y coloco los geles: 2 en la barra horizontal, 2 en el manillar y 2 en los bolsillos del mono. Nos ponemos el traje y a calentar.

Aunque sólo da tiempo a un par de minutos, tampoco necesito más. Total, queda media hora hasta mi salida. Nos mandan delante de nuestras bicis, me tomo un gel de café con el correspondiente trago de agua y decido sentarme tranquilamente.

Cámara de llamadas: Como estoy al final del pasillo entro casi de los últimos. Me da igual. Busco a Patri, le planto un beso ante la sorpresa primer y júbilo después, de los asistentes (muy de película todo) y a la línea de salida. Me pongo en primera fila en el lado izquierdo, aunque es el más lejano a la boya, para intentar evitar las algas que vimos el viernes en el lado derecho.

Música primero, silencio después y salida!! Salgo rápido, llego al agua rápido y sprinto. (Va por ti, Guz!). Aunque estoy nadando lo más rápido que puedo, veo que los de la derecha todavía van  más rápido que yo… Madre mía.. Si tenía alguna idea de que saliera el día tonto y poder “ganar” se me quita enseguida de la cabeza. Así que volvemos al plan conservador: esto es Larga Distancia, se trata de no fallar. Me centro en la técnica, la orientación y llevar un ritmo bueno. Justo entonces, de repente me veo atrapado en un bosque de algas que no me esperaba… ¿Pero no estaban a la derecha? En lo que intento salir, me recupero del susto y me pongo a nadar de nuevo, me pasa bastante gente que llevaba a pies.. Bueno, concentración. A la boya azul. No hay que darle más vueltas. Creo que irán bajando el ritmo según pasen los metros y yo iré yendo a más. Al final es lo que está pasando en todas las carreras, y no tiene por qué no ser así hoy también. Y vamos pasando boya tras boya, casi todo el tiempo sin pies, hasta llegar al primer giro: 1500m. Me levanto bien para ver la boya. La veo clara, y que esta vez, el grupo sí va bien dirigido, así que ahora sí, busco unos pies.

En el siguiente giro, veo a Ele un poco delante de mí. Señal de que el ritmo no es malo. Al igual que el año pasado, cuando vamos paralelos a la orilla, todo el mundo se va hacia adentro. Otra vez lo veo claro. Es en diagonal.. Me vuelvo a levantar para asegurarme. Está clarísmo. Y tengo otro chico todavía más a mi derecha, así que me olvido del grupo, y me tiro en diagonal, acordándome de la ventaja que saqué el año pasado. Entonces llegan los primeros gorros azules, que han salido 5 minutos después que yo. Echo cuentas: probablemente sean mucho mejores que yo sí me han recortado tanto, pero no pierdo nada intentando coger pies. En el primer intento fallo, pero en el segundo, no. Cojo pies con facilidad y ya veo que voy más rápido sin demasiado esfuerzo. Ya se ve el arco. Aguantar, aguantar y aguantar. Entonces veo una boya a la derecha… que supuestamente teníamos que haber dejado a la izquierda… Vuelvo a levantarme y  veo que todos la han dejado a la derecha… Así que nada. Hasta la playa. Aguanto hasta que no se puede más, me pongo en pie.Bien. Ningún signo de mareo y me veo entero.

A por la bici. Neopreno fuera, casco, no calcetines y cojo la bici, arranco y una vez más, vuelvo a ver el dorsal en el manillar. Vuelvo a colgar la bici, me pongo el dorsal y fuera.

Mucha expectación en la raya de la transición.

No he ensayado el salto de la rana en la cabra… y otra vez que no acierto. Decido subirme en la forma tradicional. Con las Specialized TriExpert el pie entra muy fácil aunque se suelte la goma. Así que aseguro el derecho y el izquierdo me lo pongo sobre la marcha. Bueno, un poco ridículo, pero no he perdido tiempo. Hale, a por los 240w, y luego ya iremos viendo. Empiezo a adelantar bastante gente. Cuántas series habré hecho este año entre Landa y Marieta?… Ni lo sé, pero me parece que voy más rápido con menos watios.

En el primer avituallamiento, primer gel de la bici, bidón de agua, traguito lo tiro a la papelera y lo meto (muchos años de baloncesto) ante el aplauso de los voluntarios… Saludo, vuelvo a meter el plato y hacia Ozaeta.

Miro el pulso. 175. No puede ser. Algo va mal en el pulsómetro. Intento ajustarlo, recolocarlo, pero sigue marcando alto. Tengo clarísimo que ese no es mi pulso, así que decido olvidarme.

Aguantar, aguantar, aguantar. Me pasa gente, pero también paso yo. Voy bebiendo y cogiendo agua en todos los avituallamientos. No hay ningún problema de drafting. Voy casi solo. En la primera pasada por Salvatierra se me sale la cadena. Anda que no habré pasado veces por ahí… y claro, se tiene que salir el día de la carrera. La meto en marcha, paso los adoquines con cuidado y otra vez abajo.  Sé que el viento va a pegar ligeramente en contra: “el aire es el enemigo, el viento mi aliado”. Llevo tapas, una HED9 perfecta para estas condiciones, una buena posición y una bici que me permite aguantar perfectamente así.

Miro los watios medios: 230w. Bien. Más o menos lo esperado y no me veo mal. Sigo bebiendo para vaciar mi primer bidón de Energy Drink, aunque algo me dice que no me lo tengo que beber entero. Llegamos a Arkaute, Buesa Arena, saludo a Aritz Uriarte y empiezo a incorporarme para que Patri me vea.

Cuando llegamos al punto previsto, la veo con María, y me gritan que no pueden darme el bidón porque me descalifican. Me cago en todo. Luego me dijeron que un juez les había dicho que tenían que estar acreditados. ¿Para qué nos hacen ir a una reunión técnica? ¿Por qué no dijeron nada de las acreditaciones? ¿Desde cuando un familiar tiene una acreditación? ¿Por qué no van los jueces a las mismas reuniones que los triatletas?

En fin. Tengo el bidón aero todavía lleno, así que no le doy muchas más vueltas. Cogeré algo más de agua de lo previsto y punto. Yendo hacia Landa hay bastante aire de cara. El de siempre. A aguantar abajo. Subo la presa donde está la familia Beloki al completo y los Martinez-Alkorta. Tengo saludos para todos.

La curva de Landa, repleta de gente también está chula, aunque no arriesgo mucho a ver si la voy a liar. Eso sí, a la salida de la curva esprinto cual prólogo del Tour entre el pasillo humano. Brutal.

Entonces me doy cuenta de que el pulso ya marca bien y está donde tiene que estar. Pero entonces noto que algo pasa en mi párpado izquierdo…. Cuando bajo la cabeza se me cierra el ojo. Vaya. Empiezo a hacer pruebas . Cierro un ojo, lo abro, cierro el otro, lo abro… Está claro. No puedo mirar hacia abajo. Le miro el lado positivo. Así iré más aero pero entre tanto chequeo he bajado la media a 220w, así que habré ido bastante a 200, y me ha pasado gente. Me pasa el dorsal 321. Español, del 35-39. Mira para atrás. Me pasa un inglés. El 321 vuelve a mirar para atrás y se pone descaradamente a rueda. Me paso el tramo de Salvatierra a Mendixur cómo este tramposo que me hace sentir vergüenza de llevar los mismos colores que él se pasa la carrera mirando hacia atrás para ver si viene la moto. Hay veces que puede haber problemas de espacio, de gente… pero cuando miras para atrás y ves que no viene moto y te pones inmediatamente a rueda, no hay ninguna duda. Eres un tramposo.Uno de los “chupados” fue Suárez, que me pasó mucho más tarde de lo que yo pensaba.

Al pasar por el km 100 veo que entre el párpado y el tramposo he bajado mucho, pero todavía tengo piernas, así que decido tirar hasta casa. Sólo son 20km, con viento lateral y veo que voy a poder bajar de 3h15. Aprieto, paso a alguno de los que me habían adelantado en los últimos kilómetros y entro en Vitoria.

Paso por Portal de Arriaga sin guardar nada. Total, por 1km da igual y esto me lo merezco. Bajo de la bici asegurando y corro hacia la carpeta muy bien. Las piernas están bien.  Cojo la bolsa, unas palabritas con los voluntarios mientras me pongo los calcetines que también me fueron en Donosti, Brooks Launch con cordones normales, Garmin, dos geles a los bolsillos y uno a la mano.

No tengo muy claro por dónde se va al principio, pero enseguida lo veo: por delante de la grada de la Plaza de España.

Alucinante, cuando todavía no se me ha pasado el susto salgo a la Virgen Blanca y también está a reventar. Entramos en la Herrería y cojo agua para pasar el gel.  Miro al Garmin 3:40. Ale, o bajo el pistón o reviento. El imborrable recuerdo del arrastre por Calella me viene rápidamente a la cabeza. Así que a pesar de que atravesando la Florida todavía hay más gente y cada vez gritan más, levanto el pie. Y entonces llega la bici con el primer clasificado. Miro atrás. McCormack, dos veces ganador en Kona, pisándome los talones. Ahí tienes. No va mucho más rápido que yo pero sólo falta que se tropiece conmigo con las cámaras de la tele delante… así que me salgo a la gravilla. Nunca me ha caído muy bien pero le dedico unas palabritas de ánimo. Fair Play. Enseguida otra bici. Eneko. Hombre, con éste he coincidido más… Le animo de verdad, pero no sabía que se le estaba escapando Macca…

He dado un acelerón considerable y ahora sí, bajo el ritmo. Voy a 4, 4:05. Venga, sólo queda aguantar 27 km más. Una distancia que sólo he hecho dos veces en mi vida… pero hoy va a ser especial. Cuando paso por primera vez por la calle Prado casi me pongo a llorar. No soy capaz ni de sonreir.

Otro punto terrible es el paso por la calle Fueros. Está todo el mundo subido en la grada de la trasera del frontón y hacen un ruido brutal. Y entre todo el gentío distingo al abuelo saludándome.. Joder…

En la segunda vuelta me sigo viendo bien, que puedo ir más rápido, pero creo que no debo pasar de 4:15  o ya sé lo que puede venir después. Intento saludar a toda la gente a la que reconozco, chocar manos de chavales. Al final es una forma de pasar el tiempo sin pensar en lo que me queda.

Empieza la tercera vuelta. Empieza la carrera. Y siguiendo los pronósticos, empiezan los problemas. Los isquios empiezan a cargarse, pero lo peor lo tengo en la tripa. No sé si ha sido el exceso de agua o el Powerade caliente, pero algo no me ha sentado bien. Tengo un hinchazón brutal, empiezo a ver que voy  mal pero el Garmin me marca 4:30, así que tampoco es para tanto. Al pasar por el Prado, paro en el autobús para ver si dejando lastre la cosa mejora, pero me equivoco de puerta, sólo veo meaderos así que reinicio la marcha con más pena que gloria intentando soltar gases poco a poco. El paso por las universidades se hace penosillo. Me animan Alonso, Guti, Iván y Miren… y entonces aparece Liger, uno de mis ídolos de juventud, con las palabras (gritos) que necesitaba: ¡Vamos Diego, SONRÍE Y DISFRUTA! Me doy cuenta de dónde estoy (en una prueba tan larga se acaba perdiendo la noción de las cosas), de que no voy tan mal y que esto probablemente sólo pase una vez en la vida. Al llegar de nuevo a la Florida me anima Maru que está en el kiosko y le ha quitado el micrófono al soso que estaba en las vueltas anteriores… No puedo fallar. Cojo un vaso de infisport a la desesperada. Esta fresquito y me sienta muy bien. Vaamos. Una vuelta sólo. Voy infinitamente mejor que en Calella, cruzo unas palabras con Ruth Brito, que acaba de bajar del autobús,  y cuando giro en el Estadio, decido cambiar. Con confianza, porque sé que ya no voy a fallar. En la vuelta anterior, me ha pasado gente de mi grupo a la que conozco, tomo referecias y calculo que me hacen falta 5 segundos/km para pasar recuperar puestos y cada vez voy mejor.

Otra vez la Florida, la calle Prado donde distingo a Vidal, mi entrenador de baloncesto cuando era crío, y que debe estar flipando en colores, Virgen Blanca, Fueros una miradita atrás y META.

Llevaba meses pensando cómo celebrar ese momento, pero se ve que ya no me llegaba mucha sangre a la cabeza y todo quedó en un clásico alzamiento de brazos para celebrar esta pedazo de VICTORIA que ha sido para mi poder correr un Mundial, en mi casa y creo que dando un nivel bastante digno.

Una vez pasada la meta, sólo pude arrodillarme y besar la moqueta donde estaba el nombre de la ciudad de la que siempre he estado tan orgulloso y a la que siempre estaré agradecido por darme la oportunidad de sentir lo de este domingo.

Muchísimas gracias a todos los que me animasteis durante el día de la carrera y los días previos, a Blue España por hacerme un poco más fácil tener la bici perfecta, a 226ers por meterme en uno de sus programas para poder acceder a la mejor bebida energética del mercao, a Estanda y tecnun, por apoyar a nuestro equipo y sus proyectos durante estos años, a Zirauna por soportar las exigencias de los selectos triatletas y proporcionarnos monos de calidad a muy buen precio, a los que me habéis apoyado cuando las cosas me salían mal en cada carrera a la que iba esta temporada, a la grupeta WC training camp que me han hecho pasar uno de los mejores meses de mi vida,  a mi familia por apoyarme cada uno a su manera y sobre todo, a Patri, por ser capaz de entenderme y apoyarme en todo este tiempo.

Va por vosotros.

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