226ers.

Uno de mis cambios más grandes de la temporada pasada fue el paso a entrenar y competir con productos de hidratación y alimentación 226ers.

Conocí esta marca hace tres años en Arenales del Sol, en la feria del corredor del triatlón de Elche. Si no me equivoco, entonces hacían el lanzamiento de sus productos y eran la bebida de los avituallamientos de la carrera.

En el chiringuito que montaron en la feria, estuve hablando con Jesús Sánchez Bas, a quien entonces ni conocía, ni tenía ni idea de quién era… Pero me explicó el producto con todo lujo de detalles. Me gustaba que usaba como hidrato de carbono Vitargo, que por aquel entonces era lo que tomaba, pero que solucionaba los dos defectos más grandes de este producto: su asqueroso “sabor neutro”, y las dificultades de disolución en agua que hacía que llegaras a casa después de entrenar con unos grumos espectaculares en el fondo del bidón.

En la feria lo probé, y me gustó  el sabor, pero en carrera cogí un bidón que me dio una acidez terrible y me olvidé de 226ers por un tiempo, a pesar de que estaba claro que era un problema de proporciones.

Por aquel entonces, también tomaba el Mega Mass del Decathlon, como bebida de recuperación (que a pesar de su foto de portada tenía más hidratos que proteínas), que iba bien y estaba muy rico, pero me daba unos gases terribles.

Al año siguiente, llegamos a un acuerdo en el equipo con Victory Endurance. Me gustaba el sabor, tal vez demasiado dulce, pero notaba que tenía que tomar demasiado para que funcionara y me pasaba el día meando. El Recovery también me gustaba, pero también me producía muchos gases. Y como podíamos comprobar en las concentraciones de Benidorm, no era sólo cosa mía..

Así que este año, después del triatlón de Valencia, intenté que me metieran en el programa Élite de 226ers, y lo conseguí.

Esto dio un vuelco a mi forma de “alimentarme” en las carreras. Después de leer a Jesús en su blog y hablar un par de veces con él, donde decía que no comía nada sólido en las carreras, decidí intentarlo yo también, por lo que pasé a entrenar en “modo camello”, aunque sin llegar a los extremos del ahora campeón del Mundo de IM, en G55-60, Pedro Oviedo:).

A partir de entonces, empecé a hacer todos los entrenamientos (que por aquellos meses ya eran todos de más de  entre 2h30y 4h30) con sólo 2 bidones de Energy de 226ers. Siempre salía con barritas y geles en el bolsillo por si acaso, pero pocas veces me sentí con hambre como para comérmelas.

En Zarautz hice mi primer intento de no comer sólido en carrera. Me daba algo de miedo, para qué nos vamos a engañar. Pero llegué a la T2 con todavía medio bidón lleno, o lo que dicho de otra forma: con bidón y medio y 3 geles (con y sin cafeína) tuve suficiente, más el agua de los avituallamientos para pasar los geles, tal como recomiendan en su web.

El resultado fue mi mejor carrera en MD hasta ahora, con mi mejor puesto corriendo, que es donde se nota de verdad si la tripa va bien o mal.

En Vitoria, ya LD (2 horas más), volví a repetir. Esta vez, un fallo de coordinación entre los jueces (que se ve que no fueron a la charla técnica) me fastidió mucho porque no pude coger el tercer bidón de Energy, que tenía en el avituallamiento personal, y tuve que estirar los dos bidones que llevaba en la bici  cogiendo bastante agua en los avituallamientos, lo que me hinchó un poco la tripa… Aun así, fui muy constante toda la carrera y acabé bastante fuerte, con la cuarta vuelta más rápida que la tercera.

Conclusión: son productos algo más caros que otros, pero tienen una calidad indudable y a mí me van muy bien. A gente a la que se los he recomendado, también le ha ido muy bien.

Además no llevan gluten, algo que llevo tiempo intentando eliminar de mi alimentación, y tampoco tienen azúcares, por lo que no se producen picos de insulina. En estas cosas no quiero entrar demasiado. No soy especialista en nutrición y no me gusta hablar de lo que no sé.

En cuanto a sabores, (esto es más fácil) a falta de probar los de fruta del bosque, ya me he quedado con el de limón tanto para el isotónico como para el Energy, y el de chocolate para el Recovery.

Así que una cosa menos que hay que probar para la temporada entrante, porque ya la tengo resuelta.

Para terminar dejo un link a las recomendaciones de Jesús (seguidor de la paleodieta) para la alimentación del día D. Algunas cosas las sigo y otras, no. Cada uno somos diferente, pero en cualquier caso, creo que son interesantes:

Paleo adaptada para deportista. Cómo se debe aplicar y cómo la aplico yo.

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Análisis Garmin 910xt.

Hace ya algunas semanas, vendí mi 310xt y compré en Amazon el Garmin 910xt. Los motivos que me impulsaron al cambio fueron:

1) Marca la potencia normalizada (fundamental para las carreras) de forma instantánea.

2) Hace lo mismo que el SwimSense de Finis, o sea, cuenta largos y brazadas, como el Poolmate pero es mucho mejor, ya que además pasa los datos al PC.

3) Sirve para aguas abiertas (no como el 310xt, ni siquiera en el Swim mode)

4) Es más pequeño.

Potencia Normalizada.

Del primer factor poco hay que decir. Funciona bien, y marca lo mismo que el tamagochi del PT cuando pasas los datos de éste al PC, (el tamagochi no los marca, el único dispositivo de Cycleops que lo marca es el Joule).

Natación en piscina.

También está muy bien, sobre todo si tienes el Sporttracks 3.1, con el Pool Swimming Plugin.

El 910xt guarda todos los datos de las brazadas en cada largo. Igual que el Poolmate. Pero después, se pueden descargar en el PC. Lo normal es subirlo al GarminConnect, que te muestra las gráficas de cada largo, pero no puedes hacer mucho más. Además de que, si no tienes conexión a internet, estás vendido.

El Pool Swimming Plugin, lo que hace es utilizar los datos de brazadas y tiempo de cada largo para dar toda la información que se te pueda ocurrir con esos datos: Frecuencia media, distancia  media de cada brazada, tiempo entre cada brazada…

Cosas interesantes, que hay que valorar en su justa medida, sobre todo en una piscina de 25 m, donde que te empujes un poco más o menos fuerte en cada viraje hace que cambie bastante la cuenta de brazadas. Sin embargo, creo que son datos bastante útiles sobre todo para observar tendencias en tiradas largas, y cambios entre diferentes épocas de entrenamiento.

Además al poder pasar el 910xt los datos al PC,  me ahorro el Poolmate (lo vendo si a alguien le interesa), el SportCount, y ya no tengo que pasar los tiempos al Excel “a pinrel” a las noches en casa.

También me sirve para cuantificar lo mal que nado respirando cuando hago series respirando cada 3 brazadas, y lo todavía peor que nado respirando hacia la izquierda. Además de peores tiempos, el número de brazadas es peor, lo que confirma que ya sabía. Que no cojo agua con el brazo izquierdo.

El reloj sería una bomba si tuviera la opción de incluir un “autolap” en una distancia determinada, por ejemplo cada 100m. Sí tiene una opción de “alerta” en una distancia determinada, que te avisa unos 5  metros antes de llegar a la pared,  pero no un autolap, por lo que :

a) Si estás haciendo 20×100: hay que darle al lap al empezar y al acabar cada 100 (aunque sí que detecta que estabas en descanso, y no es tiempo a velocidad cero).

b) Si haces un 1000: también hay que hacer lap en cada 100, si quieres tener luego en el Sporttracks el paso cada 100 y no volverte loco con intervalos de 25 m.

Supongo que esta alarma se activa en función de las brazadas que llevas. Sabe cuántas haces de promedio, y cuando te falta una o dos brazadas para llegar al “Objetivo” te avisa. Yo la tengo activada cada 100, y así en series largas no pierdo la cuenta.

En general, en este apartado, me gusta mucho.

Natación en aguas abiertas.

Lo mayor decepción ha surgido en la natación en aguas abiertas: Tras hacer algunas pruebas con el garmin 310xt en el modo de natación, y ver que los resultados no eran buenos, decidí comprar el 910xt (además de los otros factores que he mencionado)

Sin embargo, he probado el 910 en aguas abiertas y el resultado ha sido bastante pobre en mi opinión. No sé si hay algo que estoy haciendo mal, pero sólo me aparecen puntos de medición cada 80 metros aproximadamente, lo que creo que hace que sea complicado que el dispositivo calcule bien las distancias, y más todavía, que si le pongo que me dé alertas cada 100 metros, éstas sean fiables.

Para comprobar si mide bien o no, he medido la distancia “real”  de varias formas:

La primera prueba la hice, con series de 400m y “autolap” cada 100, con el 310XT en el gorro. El 910xt me marcaba 300 frente a los 400 del 310xt en el gorro, que es la buena. Casi nada.

En el resto de pruebas están hechas analizando datos de otros dispositivos de otros compañeros, y medidos automáticamente en el Sporttracks, que si no me equivoco, mide directamente en línea recta entre trackpoints. He medido todos los casos con Google Earth midiendo manualmente entre todos los trackpoints y en casi todos daba lo mismo que en Sporttracks.  Pongo algunos ejemplos:

-dos archivos del Mundial de Vitoria:

Con “autolaps”,marca 3540. Midiendo en línea recta sobre los trackpoints (que más o menos están cada 80), me sale 4280 y Sporttracks mide 4250

En otro, que está grabado sin Alertas: Sporttracks 4050, manual sobre Earth 4190, (aquí tengo algo más de diferencia) y el Garmin sin “autolap”, 4380.

-En Valencia, el campeonato de España de MD. (sin “autolap”) 2140m Garmin, 2010 Sporttracks.

 

-IM Regensburg (sin “autolap”):3880 Garmin, 3690 Sportracks.

-Triatlón Oliva (NDS) con “autolap” cada 100m: 1310 Garmin, 1720 Sporttracks

Oliva sin “autolap”: 1720 Garmin, 1650 Sporttracks.

Como resumen de todos los casos, la siguiente tabla en la que la medida de Sportttracks concuerda con la de las mediciones manuales sobre Google Earth, en casi todos los casos.

La conclusión que he sacado, es que con las “autolap”mide muy mal. No sé el motivo. Lo he preguntado a Garmin unas cuantas veces. Lo máximo que he conseguido es, en un caso que me ofrezcan reparar el dispositivo (lo que no tiene mucho sentido porque la prueba está hecha con distintos relojes) y en otra decirme que lo estudiarán.

Y la consecuencia, es que para entrenar en aguas abiertas, no sirve. La única información valiosa que te puede dar es, ya en casa, con los datos descargados, ver lo que has nadado en una carrera. De momento, es lo que hay.

X Duatlón de Iduia.

El sábado participé en el duatlón cross de Iduia. Una carrera entre amigos, en la que ya he participado otros años. En todas las ediciones en las que había participado hasta ahora, había ganado la carrera a pie, y en mi único intento de hacer el duatlón completo, me perdí por las faldas del Aratz, llegando último.

Así que esta vez el objetivo era claro, volver a ganar la carrera a pie y hacerlo de forma bastante más digna con la bicicleta de montaña (peor era complicado).

Este año también con Haritz, tras café que no tomé en la plaza del pueblo porque ya estaba suficientemente nervioso, y 5 minutos escasos de calentamiento se da la salida.

Cruce de dos palabras con los rivales y cambio de ritmo. Si otros años me ha ido bien atacando desde el principio y aguantando después, este año no tenía por qué ser diferente. Un viento sur bastante asqueroso hizo la subida inicial de 2 km algo más penosa de lo habitual, pero ya había hecho el hueco que quería, así que ya sólo era cuestión de mantener la distancia con Mikel de la Presa, y no calentarme demasiado, aunque el pulso ya estaba muy cerca de 180 ppm aunque me encontraba mucho peor que hace 6 días en Ordizia.

El ritmo no era para tirar cohetes, pero por lo menos me llevaba el primer sector con cierta holgura, no sin estar a punto de liarla de nuevo en el último giro y seguir recto y acabar en Salvatierra… Menos mal que me gritaron.

Transición neutralizada (de eso no me acordaba), pero bueno, que ni llevaba gomas en las T7 y las zapatillas de la BTT eran de montaña… así que ya puestos a perder tiempo, me puse también los guantes. Salgo a la vez que Mikel, y a pesar de ser neutralizado, vamos a fuego hasta el inicio del sector, a la salida de Araia. Sólo le paso un relevillo, pero ya veo que no hay mucho más.

Comienza la subida. Tengo el recuerdo de que lo más duro es el tramo inicial, y este año sí, meto todo el desarrollo desde el principio. Le voy manteniendo a Mikel, pero veo que mira mucho para atrás (habíamos quedado que por lo menos hasta el cruce que me salté en mi anterior intento iríamos juntos) y yo tengo cada vez menos fuerza en las piernas. Miro al GPS. Me acuerdo de lo de que eran 30 minutos de subida… pues todavía falta.

Pasamos un tramo brutal al 30% que menos mal que ahora está con hormigón  y no con piedras. Y me dejo caer un poco, que tampoco parece que venga nadie por detrás. Por fin parece que empieza a abrirse el bosque y ya se ve todo lo que hemos subido… y ahora tenemos que bajar casi en picado.

Veo que Mikel se para en el cruce y cuando ve que llego empieza a bajar.

Empiezo la bajada bastante torpe, pero poco a poco voy cogiendo confianza, y dejo la bici correr, excepto en las curvas que hay con bastante piedra suelta. Sigo bajando mirando para atrás de vez en cuando y sigue sin venir nadie… No estoy bajando tan mal, y sigo cogiendo confianza y apretando cada vez menos los frenos, hasta que salgo del bosque… Esta vez me ha dado tiempos hasta de disfrutar la bajada… y prueba superada!!

Al salir del bosque veo a Mikel que no me a sacado mucho, y en cuanto cruzo la meta le doy las gracias. Al César lo que es del César.

Aclaración: en la entrega de premios (5 kg de patatas), para el ganador de cada prueba, un cebollón enorme y chorizo, me dieron también como ganador del duatlón completo, porque la transición estaba neutralizada, y la suma de mis dos parciales era mejor que la de Mikel. Clasificación. A mí no acaba de cuadrarme y por eso le dije a Mikel que subiera al podio (silla de plástico) y recogiera sus patatas. Después de analizar nuestros respectivos GPSs hemos concluido que cogieron mal mi tiempo en la T1, y no hice 28:40 si no 29:40, por lo que Mikel fue el ganador de la competición completa. Ya veremos el año que viene:).

Por último, agradecer a los organizadores y colaboradores del pueblo, el esfuerzo por hacernos pasar una tarde tan entretenida… A ver si el año que viene puedo estar en la merendola de forma íntegra.

 

Josetxo Imaz 2012. Crónica.

Otra vez una mala digestión el viernes (ahora sí que sí, última vez que como cordero), que me creó malestar y mucho cansancio hasta la noche del sábado, lo cual no presagiaba nada bueno para el domingo. Pero bueno, dos días con la tripa mal parecía excesivo así que tenía bastante confianza en levantarme mejor el domingo.
Más o menos así fue. No descansé mal, la tripa estaba mucho mejor pero me levanté con unas tremendas agujetas en los cuádriceps por culpa de unos trabajos manuales en la mañana del sábado a los que no estoy acostumbrado.
Llegamos a Beasain, fotos oficiales del equipo y a Ordizia.

El circuito era el tradicional y por lo tanto, diferente al del año pasado. Salida desde la parte exterior de la pista de atletismo, cuesta abajo y sin frenos, y después aguantar hasta donde se pueda.

Como siempre, aunque nos ponemos pronto en la salida, nos quedamos en cuarta fila. Echo cuentas: si el año pasado quedé el 35, tengo bastante más gente por delante de la que me corresponde y este año no tengo a Borja delante para hacerme hueco. Se da la salida y efectivamente, estamos atrás, aunque tampoco demasiado.

Me abro a la derecha para tomar la primera curva por fuera y evitar tropezones y enseguida se hacen los primeros grupos.
En el kilómetro 3 me marcho de mi grupo, para intentar ir hacia delante, o hacia donde sea, pero a mi ritmo. Empiezo a notarme asifixiado, aunque las pulsaciones están en lo más o menos habitual (178). Pero la tripa está revuelta, y no paro de eructar… Llega la recta de Lazkao. Horrible, picando para arriba, sólo, y sin ninguna posibilidad de coger al grupo de delante… Me parece que es cuestión de tiempo que me enganchen por atrás. Momento para concentrarse en la técnica, en levantar rodillas, bracear y buscar el máximo impulso que las T7 (segundo día que las llevo, todavía tienen que hacerse un poco más al pie) me puedan dar.

En el giro de Lazkao veo que voy en mejor puesto que el año pasado, pero que el grupo que me persigue y que me va a coger es de unos 10… Bueno, es lo que hay. Llevo un mes entrenando y un día y medio de series, no hay más. Intento aguantarles en CAF, pero se me terminan yendo. Ya sólo queda un kilómetro, tiempo suficiente para perder un par de puestos más, pero por lo menos no hundirme en la cuesta de subida a la pista de atletismo.

Oigo a Kepa que me anima, e intento apretar algo en la pista de atletismo que siempre mola correr ahí, aunque está mojado y patina un huevo. Encaro la recta final y veo un 34:52, aprieto (lo cual no quiere decir necesariamente que acelere) y entro con 35:02, aunque mi Garmin marca 10.080, lo que supone 3:28/km, mi mejor ritmo en 10km y puesto 36º, aunque esto es lo que menos me importa, sobre todo mientras siga corriendo gente que está sancionada por dopaje.


Comparación con el año 2010, en el mismo circuito pero algunos metros más por las obras:

Así que no puedo estar más contento. Esto es muy largo, todavía estoy en 74 kg y no tengo ni los objetivos para 2013 completamente definidos, pero tengo unos buenos puntos de partida.