Gasteiz Hiria Herri Lasterketa 2012. Crónica.

La semana arrancó muy bien con un entrenamiento en Anoeta con mis compañeros de equipo de Donosti, y por fin con entrenador en el bordillo. Lo necesitaba bastante después del mes de máximo volumen de natación de mi vida, 57500m, entrenando sólo TODOS los días que he ido a la piscina (3 a la semana). Soy duro de cabeza para estas cosas, pero estaba llegando a mi límite.

Pronto se torció la cosa, por culpa de un flan de café en casa de Haritz que no me dejó dormir (sí, soy así de delicado), y el siguiente día de trabajo en Donosti. Hasta el sábado, que hice una subida al Gorbea en bici hasta 1250m y vuelta, y la posterior siesta vespertina no terminé de encontrarme recuperado. Una buena cena con la cuadrilla la víspera de la carrera tampoco era lo que mejor me venía para el cuerpo, pero no tenía ninguna de duda de que sí lo iba a ser para mi cabeza.

El domingo me levanté bien, pero todavía con la tripa llena de la cena, así que sólo desayuné un zumo de naranja y un poco de arroz integral con jamón de pavo. Ducha para espabilarme y voy a coger el dorsal con una cara de sueño importante todavía. Voy a casa de mis padres a estirar tranquilamente, y a falta de 30 minutos me tomo un gel de 226ers de fresa y salgo de casa, ya cambiado. El calentamiento no es muy largo, porque empieza a llover de forma seria, así que por lo menos lo hago intenso con tres o cuatro progresiones buenas.

Me coloco en la salida, segunda fila, al lado de Iván, a quien en mi grupo de guasap, dan por favorito delante de mí.. me dice que va a ir detrás de mí, pero ya le digo que esta vez no me va a ganar al sprint.

Se da la salida, con Iván y Mikel muy rápidos. La táctica es no empezar a 3.12 los dos primeros kilómetros para luego ir cayendo, sino intentar empezar algo más despacio, así que no salgo tras ellos. Voy entre los 15 primeros, pero ya separado del grupo de delante, y el primer kilómetro lo pasamos en 3:20.

Pronto empieza a caer gente del primer grupo. Uno de ellos Iván, le cojo y le digo de ponernos detrás de Almagro, pero enseguida le sobrepasamos. Segundo kilómetro también a 3:20.

Me noto bien, me acuerdo del paso por ese kilómetro en Ordizia, y la sensación es mucho mejor. Me coge Urtaran por detrás, (no sabía quién era hasta el domingo), que lleva un ritmo bueno y decido quedarme tras él. Empieza la subida a Lasarte. Le tengo mucho miedo. En otras ediciones lo he pasado muy mal ahí, pero esta vez me noto muy fuerte de piernas y el pulso es bueno. Entonces pienso en las palizas que me estoy pegando en la piscina, sobre todo con las aletas, y que me ahora me están viniendo pero que muy bien.

Al llegar arriba, nos metemos por el bosque de Armentia, que está complicadillo por la lluvia. Pero seguimos cogiendo gente. Todavía soy capaz de ver a los primeros, y por primera vez sé perfectamente en qué puesto voy. Al llegar al Santo, hemos pasado ya a Valverde y alguno más, y por detrás ya no se ha unido nadie. O sea, voy séptimo con opciones de quedar quinto si aguanto ahí. Me concentro en la bajada de Armentia para no perder el ritmo. Sigo yendo bien y empiezo a pensar en la estrategia, y en el “hambre de ganar”.

 

No me he visto en mi vida en una de éstas y sólo quedan dos kilómetros más de sufrir. Ser séptimo está muy bien, pero quinto está mucho mejor. Por delante, Heredia flojea algo, pero no lo suficiente.

Así que sabiendo que el sprint no es uno de mis fuertes, me planteo un ataque a falta de un kilómetro.. Pero no puedo. En cada curva se me van un poco y me cuesta bastante recuperarlo cada vez, por lo que no lo veo viable. Así que espero a la última recta. Visto mi paso por curva en los últimos kilómetros, no espero a la salida de curva, si no que lo lanzo justo en la entrada de la curva, pasando por fuera y lanzándome como un loco en la recta, braceando todo lo que puedo (demasiado según mis críticos, y también me dio esa sensación), pero cumpliendo el objetivo de pasar a mis dos compañeros de carrera, pero siendo superado por un chaval que no sé de dónde salió (nos recuperó unos 15 segundos en el último kilómetro) al final.

Al final 6º, con 34’28”. No me esperaba el tiempo (mi mejor 10km, otra vez), pero mucho menos el puesto. Muy, pero que muy contento. El entrenamiento cruzado sigue funcionándome a las mil maravillas, pero para aguantar en la Media Maratón, no voy a tener más remedio que correr más días. Creo que estoy en disposición de bajar el tiempo del año pasado, y a falta de concretarse los objetivos de 2013, intentaré centrarme algo más en éste.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s