Triatlón Olímpico sin Drafting de Senpere. Crónica.

Con una semana y media de retraso, la crónica del olímpico sin drafting de Senpere.

No hay como correr el sábado para liberar nervios y tensión de cara a una carrera en domingo. También me encontraba mejor que el sábado de las molestias/tiesura lumbar. Dormí bien en casa de Haritz, casi nueve horas, y no me notaba cansado, pero estaba claro que el calentón del sábado, sobre todo el de la bici, en algún momento tendría que salir. Tampoco me preocupaba demasiado. No cambiaba lo bien que lo pasamos el sábado en la crono (victoria incluida, por supuesto) por ir un poco mejor el domingo.

Desayuno mi plato de arroz con zumo de naranja (exprimido a mano por mi anfitrión) y nos vamos con tiempo a Senpere. El primer objetivo es ponerme el primero en la cola de boxes para coger un buen sitio y no la cagada del sábado dejando la bici sobre todas las piedras. Cojo el dorsal (que me dan un o que no es el mío) y a la cola de boxes que ya hay gente. Nos dicen que la apertura de boxes se retrasa media hora. Genial. Intento aclarar la movida del dorsal (¿por qué SIEMPRE pasa algo en Francia?) y nos sentamos en una sombra sin alejarnos del boxes. Cuando por fin se abren, la tontería de los jueces de este año es que no se puede meter la mochila a boxes. No que no puedes dejar nada. No. Que no la puedes meter. En fin. Se la dejo a Haritz, cojo sitio en zona sin piedras y bien clara, y Haritz me pasa las cosas por encima de la valla. De risa.

Una vez solventados los problemas “logísticos”, el siguiente objetivo es encontrar unos buenos pies en la salida. Con todo el mundo en el agua, con gorros, trajes y gafas, no es fácil, pero distingo a Eizaguirre y me coloco cerca. Demasiado rápido para mí, pero bueno, igual 100 metros le aguanto. Momentos de algo de tensión, cómo odio las salidas desde dentro del agua, todo el mundo yéndose hacia delante (no hay líneas ni cintas por ningún lado) y como sigamos a este paso vamos a hacer 1000m en lugar de 1500m.

Salida, le doy al Garmin y ya he perdido mis pies. Bueno, apretar. Salgo muy fuerte, todo lo que puedo, pero tengo mucha gente por delante. Para cuando saco la cabeza para mirar adelante, casi estamos en la boya. Me entra la duda de si es la de referencia, pero veo a la gente girar, así que sin querer, ya llevamos 300m. En la boya, que paso sin demasiados problemas, la cosa empieza a tranquilizarse pero ya me he desanimado porque estoy bastante más atrás de lo que quería. Además me doy cuenta de que todos nos hemos desplazado hacia el centro del lago, lo que me da bastante rabia. Por seguir a la marabunta he perdido la oportunidad de ganar unos metros por orientación, que es lo que suelo hacer mejor. Al cumplir la primera vuelta, veo un montón de gente en la orilla. La verdad es que el sitio está muy bien para ver un triatlón.

Ya tengo un ritmo que creo que es sostenible y empiezo a centrarme en buscar pies que vayan rectos y si puedo, ganar algún puesto, que si algo tengo este año en el agua es fondo. No gano demasiado pero por lo menos salgo del agua con mejor sensación, hasta que Haritz me dice “venga que ahora remontas”. O sea, que voy como el culo…

Bueno, es igual, hay que hacer una buena bici. Empiezo acoplado, apretando, pasando gente, aunque no voy a los watios del sábado (lógicamente).

Paso a dos chicos del Zarautz, que al rato miro hacia atrás y los tengo pegados a mi rueda. Me viene inevitablemente el recuerdo de San Juan de Luz y la línea del reglamento ITU que dice que tengo que evitar que vayan a mi rueda, así que les doy un grito, y uno de ellos me lo devuelve. De flipar. Me abro al arcén y dejo que me pasen. Siguen los dos a rueda uno del otro. Llegamos a Saint-Pée pueblo y aparece Regillaga por detrás. Estaría muy bien poder aguantarle pero enseguida empieza la cuesta y veo que me falta chispa. Los watios son “buenos”, 325-330, pero no son suficientes y se me va poco a poco con los dos chupópteros detrás. A mitad de subida me pasa también Bizkarra, que va muy fácil después de haber corrido el sábado en Bermeo y hace 3 horas hacer 2º enun sprint, y seguido Beñat Arnaiz, que sabía que me iba a coger, pero no le esperaba tan pronto. La parte positiva es que parece que he nadado mejor de lo que me parecía, pero la negativa es que no consigo aguantar el ritmo de todos los que me están pasando. Bueno, sigo a lo mío. Acaba la primera cuesta, y enseguida veo que la subida no acaba ahí. Hay que seguir bastante y de eso no me acordaba. Soy un puñetero crack escogiendo carreras. Sé que subo mal y bajo peor y ahí estoy, subiendo y subiendo, esperando a la bajada. También me da tiempo a pensar que tal vez con bici de carretera estaría subiendo mejor y ahí estoy con la Blue y las Laminar Cover.

Poco a poco, alguno de los de delante va perdiendo fuelle y parece que me voy acercando cuando en la zona de peor asfalto me salta el tamagochi del soporte. Lo raro es que no me saltaran hasta las pestañas: vaya carretera. Echo cuentas: 60€ que vale el chisme, así que paro, media vuelta y lo recojo. No pierdo demasiado tiempo pero sí ritmo y dos puestos que me había costado Dios y ayuda recuperar.

Empieza la bajada, llevo gente delante y eso me ayuda a no perder demasiado. Creo que las bajadas de Benicasim detrás de Borja me han ayudado bastante y no lo hago tan mal como otros años. Llegamos a la zona común con el sprint del sábado. Ya ha pasado lo peor, una subida, el tramo de rodar fuerte donde sé que voy a ganar tiempo y repetir todo otra vez.

La segunda vuelta es algo más tranquila. Las posiciones están más o menos estabilizadas y sólo es cuestión de mantener el ritmo. Cuando pasa la zona del asfalto destrozado, saco el tamagochi del muslo y lo pongo en el soporte: 270w medios. Bueno, tan mal no lo estoy haciendo, entonces!

Llego a boxes, hago la bajada de mi vida de la bici (Guz, tendrías que haberme visto!!), cuelgo la bici, me pongo los calcetines sobre los dedos ya destrozados del sábado y salgo fuerte. Haritz me dice que voy el 26. Bueno, ni tan mal. No me noto mal, tampoco muy rápido, pero enseguida empiezo a remontar. Bizkarra, que ya va de paseo, me anima cuando le adelanto y me dice que voy a remontar 10 puestos. Me parece demasiado pero no va a ser por no intentarlo. En el cuestón (éste no lo conocía de otros años) me parece que me voy a morir, pero bueno andará todo el mundo igual. En el terreno de tierra voy mucho mejor, y según pasan los kilómetros cada vez más rápido, aunque tengo en la tripa algo que me da vueltas y me limita un poco. De caja voy bien, pero no puedo ir más rápido. Miro el Garmin y ya no tengo ni idea de que en sector /multisport estoy… Lo intento resetear y volver a poner en marcha pero llevo un sofocón muy serio ya para eso, así que tampoco lo consigo. Venga a apretar y ya está.

En mi última vuelta ya hay mucha gente conocida en el circuito, algunos me animan, (¡Gracias! ) yo también lo intento ( o sea que todavía me quedaba algo) y aprieto de verdad en el último kilómetro por si todavía se puede rascar algo.

Después de mucho marear con el dicho cambio del dorsal, al final puesto 19. Por los pelos, pero top20, que con la gente que había por delante, habiendo corrido el sábado y no haber descansado nada esta semana, creo que está bastante bien. De hecho es mi mejor puesto en una carrera con la gente del circuito vasco en distancia olímpica y en 2010 hice el 56º, así que contento.