Resumen de la semana -2.

Última semana de entrenamientos de verdad antes de Challenge. Los manuales de triatlón dicen que hay que hacer 2 semanas de tappering. Yo lo he retrasado un poco. Notaba que necesitaba un poco más. Además, se supone que eso se aplica cuando se hacen 6 semanas previas de carga. Lo mío ha sido una carga, pero muy progresiva, pero empezando prácticamente desde cero, así que había que adaptarse a la realidad.

Lunes: 3000 m sin alardes.

Martes: 1h27 de carrera continua en progresión (apretando al final bastante porque “el alargue” se me fue de las manos y me cerraban Vibike) para una media de 4.17 y 150ppm.

Miércoles: 3000, con 2 x1000 en la piscina de 50 de Mendi, clavando los tiempos del año pasado antes del Mundial: 15:30 y 15:38 pero con el pulso más bajo (125, 137)

Jueves: 70 km. Otra vuelta al mundial, repitiendo las series de Strava Ozaeta y Agurain, otra vez con los Qrings.

Viernes: 2000 metros en la piscina del Estadio. Me noto bastante cansado, así que me conformo con un 3×400 muy lento. Aunque ya tengo más que comrobado que los tiempos de esta piscina no son representativos (que es un truño de piscina, vaya)

Sábado: Vuelta al circuito en grupeta más subida a Landa. Algún rato intentando hacer ritmo IM sin demasiado éxito ya que todo el mundo iba bastante “caliente”. Volvemos a subir a Landa para alargar. Paramos en la fuente y al arrancar veo que no funciona bien el Powertap. Completamente descalibrado a una semana de la carrera. Crisis. Ibon desde Pirineos, me deja su Zipp 404 con PT. Sólo tengo que conseguir adaptar unas tapas para la Blue y esa rueda..

Domingo: 70 km con muchas cuestas, Mensarozketa, Zubizabal, Etxaguen, Manurga, Zárate.. Dolor de piernas ya serio. Transición en Bitoriano, pero ya es la última y la hago con ganas (que no es lo mismo que rápido). 8 km.

Semana de 7.9/240/29. A partir del miércoles, empecé a bajar el volumen, pero aún así buenos números, aunque llego muy cansado al domingo. Ya no estoy recuperando tan bien y cada vez me noto con menos fuerza. Creo que normal a estas alturas. Viendo desde dónde empecé en junio, estoy más que satisfecho con los números que he conseguido meter. Sólo espero no haberme pasado. Ahora sólo me queda descansar, sin dormirme, solucionar el tema del sensor de potencia, aunque gracias a mis amigos ya tengo plan B y C y rezar para que bajen las temperaturas. Y si no, pues a beber mucho agua.