Autoafirmación.

Los días previos a cualquier carrera, pero más en un ironman, son días de cansancio, nervios y sobre todo muchas dudas.

Para lo primero, no queda otra que descansar. Sin abandonar completamente el entrenamiento, pero me gusta intentar dormir un poco más de lo habitual (otra cosa es que lo consiga) y no hacer cosas que me cansen mucho. Este año tenemos la suerte de tener festivo el jueves y viernes, así que la situación es inmejorable, si no la lías haciendo cosas que no tienes que hacer.

Respecto a los nervios, creo que estoy más tranquilo que en otras ocasiones. Hasta hoy, he tenido tanto trabajo y tantas otras cosas en la cabeza (avería del Powertap con todo lo que ello conlleva) que pensar en la carrera ha sido difícil. El hecho de correr en casa, dormir en casa, comer en casa, no tener que viajar… es impagable. No he mirado ni competidores (es complicado porque es imposible saber quién está en tu grupo de edad), he hecho las cuentas de watios porque me la han pedido mis amigos y no le he dado demasiadas vueltas a los tiempos (alguna sí, claro, tampoco vamos a engañarnos).

Y las dudas. Aparte de las clásicas del material (que salvo la bici y las zapatillas, todavía no tengo decidido), las más importantes son las relativas a mi rendimiento. El “¿seré capaz?” “¿Voy bien preparado?”. Así que comparación al canto. He cogido las últimas 7 semanas de preparación de mis últimas tres carreras de Larga Distancia: Callella 2011, Vitoria 2012, Vitoria 2013.

Para empezar, volumen total.

Total (-8 a -2)

Calella 2011

Mundial 2012

Vitoria 2013

natación

67.0

50.2

51.7

bici

1903

1265

1755

carrera

152

148

239

He nadado menos que para Calella, pero algo más que para el Mundial. En el IM, la natación tiene la importancia que tiene, aunque no me guste.

Volumen de bici parecido al de mi anterior  (primero y último hasta la fecha) Ironman y más que para el Mundial, lógicamente ya que sólo eran 120 km.

He corrido bastante más que para las dos últimas carreras. Hay gente que dice que el Ironman es un duatlón mojado. A mí me parece que para un Grupo de Edad, es una maratón cansado, así que de esa forma lo he entrenado. Mi objetivo principal es no sufrir las penurias de Calella corriendo. O por lo menos, que dure mucho menos.

De todas formas, creo que el análisis se queda un poco cojo si no se tiene en cuenta que empecé la preparación con el hierro muy bajo, lo que me obligó a meter el volumen de forma muy gradual. Así que para entenderlo bien, primero he dividido por semanas y disciplinas:

 072513_0706_Autoafirmac1072513_0706_Autoafirmac2072513_0706_Autoafirmac3

Y después he hecho la misma tabla de volumen, pero aplicada sólo a las últimas 4 semanas, que con horario de 7 a 15, y un poco mejor de estado de forma, ha sido cuando he empezado a entrenar DE VERDAD.

Total (-5 a -2)

Calella 2011

Mundial 2012

Vitoria 2013

natación

29

31

31

bici

906

893

1160

carrera

57

103

188

La diferencia, sobre todo con Calella yen la carrera a pie (donde estaba tocado del psoas y tendones de Aquiles) creo que es notable. Lo mismo pero en promedio semanal:

Promedio (-5 a -2)

Calella 2011

Mundial 2012

Vitoria 2013

natación

7

8

8

bici

227

223

290

carrera

14

26

47

Si con estos números no soy capaz de hacerlo bien en el que va a ser mi último ironman en mucho tiempo,…. Pues será que no valgo para esta distancia y punto. Pero yo más no puedo hacer. Así que el domingo, a disfrutar del circuito (mi circuito) y a sufrir corriendo, pero con el sufrimiento que mola, no el de no poder moverse.