Duatlón de Valtierra. Previa

De momento me salto el análisis del triatlón Valbuena de Duero para hacer una pequeña previa del Duatlón de Valtierra. Una carrera con la que cerraré la temporada y que me hace una ilusión terrible.

Todos los vitorianos de mi generación tenemos un pueblo en el que la mayoría no hemos nacido (sí alguno de nuestros padres) y que ha sido donde hemos pasado la mayor parte de vacaciones de verano y Semana Santa de nuestra infancia. El mío es Valtierra, puerta de entrada a la Bardena, Bardenas Reales para los forasteros (pero nunca Bárdenas!!!) y últimamente algo más conocido por el turismo generado por Senda Viva.

Este año, impulsado por mi primo Iñaki Maeztu con la gente del SDR Arenas, se celebrará el primer Duatlón de Valtierra. Aunque hace mucho que ya no corro duatlones (el último fue en Ermua el año pasado) evidentemente no me lo podía perder. Correremos por la parte de atrás del Sol, con 3 vueltas por la carretera por donde tantas veces he corrido delante de las vacas y he aprendido a andar en bici y subiendo por la antigua variante en un circuito que se puede hacer bastante duro si se aprieta.

En la última carrera que hice hace unos 25 años, me quedé fuera del podio por un puesto. Intentaré con todas mis fuerzas que no se vuelva a repetir a pesar de haber pasado 4 días en Madrid en los que sólo he podido hacer un total de 40 minutos en la cinta del hotel y hacíamos dieta de turisteo. Por lo menos, he conseguido que el peso no se me haya desmadrado y no tengo la sensación de cansancio de la semana pasada.

De la lista de inscritos, Monagas, Alba, Sevillano y Castillejo parecen los rivales a tener en cuenta, aunque luego siempre parece alguno al que no tengo fichado. Las estrategias de carrera son variables en función de cómo vaya la cosa, pero seguro que va a ser divertido y muy emocionante para mí.

Nos vemos en Valtierra!!

Triatlón Sprint de Valbuena de Duero. Crónica.

Acabé el viernes mucho más cansado de lo que esperaba cuando escribí la previa. Otro día muy duro de trabajo que terminó más tarde de lo esperado y en el que sólo conseguí sacar 10 minutos para hacer 500 metrillos en Iparralde.

Tenía la confianza de poder dormir bien y levantarme mejor. Se cumplió lo primero, con casi 9 horas de sueño, pero todavía no fue suficiente. Seguía estando cansado. Estuve a punto de meterme a la cama después de desayunar, pero al final no me dio tiempo y para las 12:30 me fui a casa de Guz.

Viaje en el Altea con excursión por Miranda y Pancorbo, y tras dos horas y cuarto bostezando y poca conversación por mi parte (lo siento, Guz) llegamos a Valbuena. Cumpliendo con mi petición examinamos la subida en coche que me pareció más dura de lo que me esperaba y con una bajada muy rápida con sólo dos curvas un poco malas.

Nos tomamos un cafecito (lo de Zumaia me gustó) y a boxes. Al final se nos ha hecho tarde (Guz tiene un protocolo de preparación lentísimo para ser un gurú de la gestión del tiempo) y si la salida es puntual no vamos a poder ni calentar. Mi Cicerone me enseña por dónde se sale del agua, con la terrible cuesta incluida y nos vamos hacia la zona de la salida.

No nadamos en un cauce de un río propiamente dicho sino en una zona de remanso con una caída hacia uno de los lados. Inexplicablemente, y a pesar de la estrechez del “río”, 5 minutos antes salen los chavales a los cuales les vamos a hacer un mal rato cuando les pasemos por encima… Creo que esto le deberían cambiar para otros años.

Me meto el primero al agua, pero no tengo ni idea de dónde colocarme. Me parece que el mejor sitio es a la izquierda del todo, pero me entran dudas, porque nos vamos a comer a los críos cuando giren, me voy hacia el centro, me vuelvo a cambiar hacia la izquierda, busco a Guz desesperadamente, que se ha puesto a la izquierda. También veo a Bizkarra muy cerca de él, así que me vuelvo a recolocar entre ambos.

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A partir de ahí, le doy al start del Garmin y ya no pierdo de vista al juez de salida. Le veo cómo se lleva el silbato a la boca me preparo y en cuanto silba salgo a todo lo que puedo. Pero otra vez que a los 3 segundos ya estoy cerrado y no puedo avanzar. No me lo explico. O me falta fuerza en los brazos (la sensación de cansancio no se ha pasado ni con el café ni con el gel de cafeína de 226ers) o esos 30 cm que he cedido en la posición de salida (ver foto) son determinantes, o la gente hace 50 metros a muerte para nada, porque no consigo entender cómo en los primeros metros  y saliendo delante no estaba ni entro los 20 primeros y luego salí del agua el 12º.

Según pasan los metros veo que la única solución es tirarme definitivamente a la izquierda e intentar conseguir llevar mi ritmo. Son sólo 650m. Por muy flojo que me note, no puedo perder demasiado. Distingo a Gorka y Guz justo delante de mí. Bueno, no vamos tan mal. Tal como está el día lo mejor que puedo hacer es aguantar ahí. Paso la boya MUY despacio  (redios qué torpe estoy) por el interior y ya enfilamos más estirados y más tranquilos el último largo. Veo la salida claramente, unos pies que sólo intento una vez adelantar y tras ver que no lo consigo decido mantener y cojo fuerzas para salir como pueda, que avisado estoy de lo del pantalán…

Efectivamente, es absolutamente imposible salir solo de ahí, así que pido ayuda a gritos, me cogen entre dos y me suben a plomo. Bueno, ni tan mal. Estoy justo detrás de Gorka. Me he enterado de que van a pedir el gorro así que pienso: “Primero el traje, luego el gorro” para evitar que se me quede en la manga como en Zumaia, que sería una catástrofe… Pero lo que no me esperaba es que lo pidieran tan rápido!! Así que me pillan con la mano en la espalda, las gafas por encima del gorro, las gafas que se me caen… En fin,  MAL. Empezamos a subir las escaleras, luego la cuesta…. Estoy absolutamente asfixiado. No puedo ni con mi alma. Encuentro mi bici rápido, me quito el neopreno mientras me pongo ´las gafas (hoy sí que la bajada es muy rápida y allí hay insectos de todo tipo) el casco, dorsal por los pies  y pierdo unos valiosísimos segundos metiendo el neopreno en la bolsa de basura que nos han dado (pichón).

O me espabilo o se me van. Salto de la rana, pero cuando las cosas las haces tan acelerado, normalmente salen mal. Se me sueltan las dos gomas, esquivo a dos a los que se les suelta las zapatillas de los pedales (siempre hay gente más torpe que tú vayas donde vayas por mi difícil que parezca), y sigo pedaleando sin meter los pies en las zapas para coger un poco de velocidad. Para cuando meto los pies, Guz, Gorka y otro están a unos 50 metros y yo tengo a un pesado del Tripi detrás que no pasa por más que se lo pido. Claro, se va mucho mejor a rueda con el viento de cara, pero así no vamos a ningún lado.

Me encuentro bastante mejor que en el agua, así que no me lo pienso demasiado o se me va la carrera y empiezo la subida con todo lo que tengo. Voy pasando gente lo que me anima bastante, así que sigo. Como era de esperar Bizkarra ya se ha ido del grupo de Guz. Llego a la altura de este grupo y tampoco pienso demasiado. Aunque habíamos hablado de que tenía que reservar para la carrera a pie, lo veo bastante claro. Tengo más ritmo que ese grupo y no quiero problemas así que sigo a mi ritmo porque todavía gente por delante. Echo un vistacito atrás y veo que me he marchado sólo, así que ya no hay vuelta atrás. 20 km a muerte, chato. No es lo que teníamos entrenado, pero es lo que toca. Es el último triatlón de la temporada, no hay más balas. O ahora o nunca. Miro al Garmin de la muñeca (tengo que ponerme otro reloj o dispositivo en la potencia) y veo 330. Bueno, no está mal para ir muerto. He estado haciendo tramos de subida en las dos últimas semanas a esos watios y un poco más (ver StravaJ) pero claro, no llevaba el sofoco que llevo del agua y después paraba arriba al terminar la serie. Pienso en la bajada, que estoy haciendo hueco con los de detrás y cada vez tengo más cerca a gente de delante… Hay que seguir.

En el páramo, antes del giro empiezo a contar gente. Creo que voy 4º, pero no lo tengo muy claro porque no sé si hay chavales por delante de la primera salida por delante. En cualquier caso, miro para atrás y veo que el hueco se ha hecho más grande, así que no hay nada que pensar.

Bajo bastante bien (para ser yo) y entro en el pueblo solito. Muy guapa la sensación de pasar por medio del pueblo, con el pasillo de gente, casi en cabeza jugándote la carrera.

Otro giro de 180 y de nuevo para arriba. Tengo a dos más delante a lo que creo que puedo coger. Así que intento coger un poco de aire y de nuevo la subida. Me noto con algo menos de fuerza, pero también menos acelerado. Pongo mi ritmo y les alcanzo casi al final. En vez de intentar marcharme, no pongo dificultades para que se pongan a rueda y así poder relevarnos un poco en el Páramo, donde da el viento de cara y tener a alguien que me trace en la bajada. Todo sigue según el plan, y es un tal Sánchez el que me hace la bajada, lo que provoca que llegue a unos 5 segundos antes que yo a la transición. En la primera vuelta me he dado un pequeño susto en la curva contraperaltata y creo que ha afectado a mi bajada.

Entramos a boxes. Por un momento pienso que me he equivocado de pasillo y voy a tener que pasar por debajo de las barras, pero pensando un poco (algo de sangre me sigue llegando a la cabeza todavía a pesar de todo) me doy cuenta de que es un pasillo de compensación y de que no había más pasillos. Cuanto me estoy poniendo las zapatillas, llega el grupo perseguidor encabezado por Guz. Me han recortado bastante en el último tramo.

Salgo muy rápido para recortar cuanto antes la distancia con Sánchez. Le paso en menos de 300 metros pero no me noto nada nada fluido. Normal por otra parte. La zurrada ha sido interesante, hace un calor de morirse y noto pinchazos en el estómago.

La descripción que me ha hecho Guz del recorrido no coincide con lo que estoy viendo, así que deduzco hábilmente que finalmente han cambiado el recorrido. No tengo ni idea de cómo va a ser, pero da igual. Apretar 17 minutos. Eso ya no es nada comparado con lo que he hecho, y tras pasar a Sánchez creo que voy segundo!!

Al bajar por una cuesta más propia de una carrera de montaña que un triatlón, oigo que animan a alguien que está más cerca de lo que me gustaría.. Vaya.  En ese punto empieza el camino de vuelta al pueblo. Un sendero estrecho, de tierra y piedras, bacheado y nada recto. Un sitio muy bonito para correr, pero en el que cuando vas con la vista casi nublada cada bache se convierte en una terrible subida que te corta el rtimo, cada piedrita parece un repecho, me tropiezo varias veces y voy de todo menos rápido. Me extraña que mi perseguidor no me haya pasado todavía.

En el paso por el pueblo, tras subir una horrible cuesta donde casi vas más rápido andando, intento recuperar un poco la técnica de carrera aprovechando el paso al cemento. Pero no me dura mucho. El perseguidor me hace un cambio como no había visto nunca en triatlones y en visto y no visto me recorta los 10 metros que le llevaba y me saca otros 10. Luego estabiliza pero se me va alejando irremisiblemente porque no puedo con mi alma. Me cuesta muchísimo pasar a la gente que está en la primera vuelta. Otras veces tengo fuerza para hacerlo y eso me da ánimos para mantener ese ritmo, pero en esta ocasión, a duras penas lo consigo y casi me dan ganas de quedarme en ese ritmo.

Al llegar a la cuesta de bajada veo que ya no me sigue nadie y Martinez (el perseguidor)  se me ha ido definitivamente así que sólo es cuestión de no petar del todo. Me entran dudas del puesto en el que voy que se disipan al llegar a meta y ver que me he vuelto a quedar fuera del podio porque los tres primeros están sacándose la foto en meta y yo todavía estoy cruzando el arco. A pesar de ello, no me olvido de mi dedicatoria a la barriga.

Saludo a Bizkarra (no a los otros dos en un acto muy poco deportivo del que me arrepiento profundamente… me he picado como un puto crío, lo siento)busco, una sombra y me dejo caer. No puedo más. Hacía mucho que no llegaba tan reventado  a meta.

En ese momento no puedo evitar estar jodido. Hacer un cuarto puesto está muy bien sea donde sea y aunque no conozco a los que han ganado, si Gorka no ha ganado, cojos no eran. Me costó un día darme cuenta de lo absurdo de mi mosqueo, pero cuando se tiene el dichoso podio tan cerca y no se consigue, y crees que va a ser tu última oportunidad de conseguirlo, fastidia bastante.

Pero bueno, lo pasamos muy bien todo el día, creo que hice una buena carrera con una apuesta valiente (análisis en breve) y conseguí un buen puesto en un sitio que no conocía. Un bonito cierre a una temporada de triatlón que se torció mucho en mayo pero hemos podido enderezar un poco.

Triatlón Sprint de Valbuena de Duero. Previa.

Siguiendo la dinámica iniciada en Zumaia hace 15 días, el sábado competiré de nuevo en un sprint con drafting, esta primera vez en tierras castellano-leonés. Será mi debut en un triatlón sprint de esta comunidad, con gente nueva a la que no conozco a excepción de Gorka Bizkarra y Guzmán, que será mi Cicerone y que ya me ha hecho la labor de scouting.

No he podido prepararlo tan bien como en agosto Zumaia, pero no me puedo quejar. Estoy nadando a intensidades que nunca había hecho, con entrenamientos llenos de series por encima de 150 ppm, en bici estoy subiendo bien, aguantando altas intensidades y encontrándome a gusto con la bici de carretera y corriendo estoy rápido, aunque no consigo despegarme de los 2 kilos que me acompañan desde agosto.

Hoy tengo visita en el trabajo con comilona incluida aunque intentaré controlarme. Una visita que no era demasiado complicada a priori pero que ha traído como consecuencia unos días mucho más estresantes de lo habitual gracias a que en el trabajo también cometo errores, a pesar de que tengo unos compañeros brutales que han contribuido a minimizar los daños. Creo que nadie ha conseguido evaluar cuánta fatiga o que TSS lleva asociado un par de sesiones de 8-10 horas con este nivel de estrés además de la correspondiente pérdida de sueño, pero no estaría mal que alguien lo hiciera.

Pero bueno, que la semana de Zumaia me encontraba más cansado, que el sábado me montaré en el coche con Guzmán, nos descojonaremos durante horas a pesar de los nervios, intentaremos hacerlo lo mejor posible en la carrera, veremos qué tal se me da lo del río, qué pasa en la bici con gente desconocida, a ver cómo llegamos a correr y si no pasa nada raro, nos volveremos a casa tan contentos que es de lo que se trata.

Triatlón Sprint de Zumaia. Análisis.

La clave de la carrera, como en cualquier sprint y más si es llano, estaba en la natación. Si volvía a nadar en 1:30 ya podía recoger los bártulos en la T1 y marcharme a casa. Pero bueno, a pesar de no tener una buena posición en la salida:

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los agónicos entrenamientos de Oscar, donde he vuelto a ver pulsaciones de hasta 170 ppm con neopreno en series de 100m, dieron resultado y según el Garmin y el Sporttracks, me salió en 1:25/100. Dato que hay que coger con pinzas porque había más tramo a favor de corriente que en contracorriente.

Los primeros me sacaron 1 minuto y Aimar, Eizaguirre y Astigarraga que pudieron enganchar en seguida con la cabeza: 25 segundos. 3 segundos/100. Eso es lo que me falta. Un mundo!!!

Pero bueno, salí el 25 del agua, con Tejería, Guz, Goñi. Creo que es mi sitio, y ése era el objetivo, nadar como creo que puedo. Nada más.

Bicicleta.

Me encontré muy a gusto todo el rato. Con una cadencia más alta de lo habitual hasta ahora (94) gracias a los Osymetric, y muy fresco de piernas y con capacidad de reaccionar.

En los 10 primeros minutos fui a 300 watios medios, intentando ir recogiendo a gente que cayera del grupo de cabeza y luego ya me escondí una poco más para hacer una media de 267w y 301 normalizados, para hacer el parcial 17.

Un sprint divertidísimo con más de 10 picos de 500 w.

Como curiosidad, la “telemetría” de mi ataque a falta de 4 km donde casi la lío parda. Arreón a 850 w, mantener algo a 600, un poco más a 380w, para luego tener que volver a subir a 400-500w porque el grupo se me marchaba!!

Corriendo: Bien, pero tampoco la carrera a pie de mi vida. Me sobran dos kilos por culpa de mis vacaciones gastronómicas, y lo he notado. Si haces 6×1000 a 3:16-3:20, creo que lo normal es correr el 5000 a 3:25, que es lo que al final me salió. Empecé fuerte, como todo el mundo, luego estabilicé a 3:28, y en la última vuelta apreté algo, dejando un último kilómetro a 3:20 que creo que está muy bien. Tal vez me dormí un poco en el km 2, pero decirlo ahora sentadito es muy fácil.

Parcial 5, aunque falta el de Beñat Arnaiz, que no creo que lo hiciera más lento que yo.

Una carrera completa, sin fallos gordos y bastante compensada, aunque para esta distancia con drafting hay que mejorar la natación! Por fin he conseguido meterme en un top-10 en Euskadi. Está claro que faltaba muchísima gente  (que hubieran ido!!) pero me da una satisfacción terrible cada vez que me acuerdo que veo los resultados de mis primeros años (241º en Onditz 2002 o 146º en Lekeitio 2003). Vamos, que estoy muy contento!!

Crónica del triatlón Sprint de Zumaia. Mi primer top-10 en Euskadi!

Casualidades de la vida, justo después del Challenge de Vitoria de infausto recuerdo para mí, me enteré gracias a Guz de que volvían a abrirse las inscripciones de Zumaia. Triatlón Sprint, llanito, con no demasiada gente, con agosto para entrenar… La ocasión parecía inmejorable para intentar hacer algo esta temporada donde “amortizar” todo lo que he entrenado este año y no quedarme con un sabor de boca tan amargo.

Así que después de la inyección de moral de Castro, me centré en preparar en condiciones y de forma específica un triatlón Sprint, algo que creo que hasta ahora no había hecho, por lo menos en los últimos años. Así que muchos bloques de 50m como he visto hacer a los pupilos de Jamie Turner en Mendi (gracias Oscar por la ayuda!), mucho entrenamiento con neopreno en la piscina de 50 del Estadio, varios días de entrenamiento con series de menos de 2 minutos en la G5 y los Osymetric, y entrenamiento de velocidad y técnica de carrera. También un trabajo de mentalización muy grande para ser capaz de forzar de verdad nadando, porque si se volvía a repetir mi natación de Donosti se terminaba la carrera en la T1 (de nuevo) y … para eso mejor quedarse en casa.

Para dar un poco más de emoción al asunto, para variar este año, alerta amarilla por viento, granizo, lluvia… Euskadi tropikal!!

Con todo esto me infiltré en la furgoneta pseudo-oficial del SVC (no estaba el panorama para ir a pasar el día en familia a la playa) , y para Zumaia que nos fuimos con tiempo más que de sobra. Me adapté a los protocolos del SVC: no reconocer el circuito, ir a coger los dorsales sin la bici, volver a la furgo, café (ésta estuvo bien) y volver a boxes.

Novedad para este tri, me llevé una goma para calentar en seco (otra cosa que he aprendido de los aussies), que por cierto me dejé en boxes. Una carrera me ha durado. En fin.

Tras charla con el histórico Altuna, me pongo pronto el Helix tuneado para la ocasión (que diferencia con el Xterra con el que he estado entrenando nada más ponérmelo), dejo el dorsal como siempre (para metérmelo por los pies, he estado ensayando por la cabeza como me ha dicho Guz pero no lo veo nada claro), nada de gafas en la bici y gel de café de 226ers con traguito de agua y nos vamos hacia la zona de la salida que no está cerca, con mucho cuidado de no clavarme nada en la planta del pie como ya me pasó hace unos años.

Veo la salida de las chicas: este año se sale desde la rampa, no desde el agua. Al principio no me parece muy buena idea, pero visto que es imposible controlar a la gente en el agua, que tampoco estamos muchísimos y que la rampa no patina no me parece tan mal. Lo que sí que me mosquea es que en cuanto se da la salida, los chipirones y los que pretenden serlo se ponen ya en la “línea” de salida y no se puede calentar en esa zona. Si quedan 15 minutos!!! Total, que ya me he quedado en tercera fila y sin calentar. Busco a Guz y ya está en primera fila. Mierda. Pues nada, ya que la he líado, por lo menos voy a intentar calentar en otra zona. Me marcho de allí y me hago unos metrillos yo sólo.

Con buenas sensaciones, moviendo fácil los brazos y notándome rápido. Vuelvo a salir del agua y me coloco exactamente en el mismo sitio en el que estaba. Parece que no hay demasiada gente por la labor de meterse a recibir golpes. Tercera fila, detrás de Astigarraga e Eizaguirre. No queda otra opción. Así que ya sabemos lo que toca, meterse en la pelea y esperar a que se haga el hueco. Igual no es tan mala solución teniendo en cuenta que salimos contra corriente. Es igual. Ya está hecho. 750m. No tengo que pensar en lo que viene después. Sólo en los 750 metros.

Salida: Follón terrible. Creo que hago entre 50 y 100 metros sin ser capaz de meter la cabeza en el agua de lío de piernas y brazos que hay. Pero sin entender muy bien cómo, voy avanzando y no recibo golpes. Se oyen gritos desde el espigón. Me centro en mantener la posición esperando a llegar a la boya y que todo se aclare un poco. Me abro para evitar golpes, giramos en la segunda y ahora ya todo es más fácil. Recto y con espacio hasta la escalera de salida. Le distingo a Guz a mi lado. Miro hacia delante y no veo espuma mucho más lejos de mí. Creo que vamos bien! No tengo pies. Veo un grupito por delante a unos 10-15 metros. Hago un par de intentos de engancharlo pero no lo consigo. Voy muy pegado a un chico con neopreno de espalda azul, creo que sin molestarnos. Intento cambiar un par de veces, pero tampoco me puedo ir, así que creo que el ritmo que llevo es el que tengo así que me limito a mantener la posición, no desviarme y subir la escalera lo mejor posible.

Me pongo en pie sin problemas ni mareos, me quito las gafas y el gorro sin haberme soltado el traje, con lo que al quitarme las mangas, se quedan dentro pero la mano sale bien. Encuentro mi bici rápido, me quito el traje con 2-3 pisotones mientras me pongo el casco, tal como he ensayado estas semanas y sólo necesito un pequeño último empujón con la mano en un pie. Dorsal por los pies y fuera.

Salgo justo detrás de Guzmán, semi salto, la zapatilla izquierda entra en el tercer intento pero transición muy buena en general. Estamos un grupo bastante grande: muchos clásicos Uzkudun, Goñi, Tejería, Regillaga y chavales más jóvenes a los que no ponía cara (Osoro, Eskisabel..) Enseguida nos ponemos a tirar Guz y yo acompañados sobre todo de un chico del Zarautz (Lazkanotegi, que tampoco le conocía). Hoy miércoles ya no recuerdo cuándo fue cada ataque… Fueron un montón, la mayoría más cambios de ritmo de Guzmán que ataque propiamente dichos, a los que salíamos Lazkanotegi y yo, pero que no eran suficientes para hacer hueco y algunos más serios de Tejería. Cuando llegó el ataque duro de Regillaga, no pude salir a por él, pero una vez pasado el repecho de subida les volvimos a coger colaborando bien entre 6 ó 7.

Pasados unos kilómetros, no parece que ya nadie vaya a ser capaz de marcharse, decido tomarme un descansito y dejarme caer hacia atrás empezando a pensar en que hay que ganar a todo ese grupo corriendo y hay gente rápida. Peeero, en el giro nos cantan menos de un minuto con el primero grupo, donde sólo he contado 5 cuando nos los hemos cruzado y luego ya vamos nosotros!!! Así que me caliento y paso hacia delante de nuevo. Cuando faltan unos 5 kilómetros y voy tirando, ataca Adur, que ha estado racaneando en la parte trasera del pelotón. Salgo tras él, y seguido todos los demás. Le cojo “fácil”, pero como ya me estoy cansando de salir a tanto ataque y me veo fuerte en bici, cambio la táctica y paso a defenderme atacando y salto. CAGADA. Salgo bien, miro para atrás, veo que he hecho hueco y sigo apretando, vuelvo a mirar para atrás, el hueco se mantiene: bien, Diego Bien, pero entonces se me ocurre mirar para adelante y me encuentro EL REPECHO, que entonces me parece el Mortirolo… joder…. Entonces me empieza a pasar el grupo encabezado por Tejería, muy fuerte, mucho más rápido de lo que voy yo. He hecho la mejor natación del año, un parcial de bici muy fuerte y la voy a CAGAR a falta de 3 km para la T2?? NO. Así que aprieto los dientes, me pongo de pie y consigo enganchar. Menos mal… He librado porque el grupo era grande, pero para la siguiente ya he aprendido.

Empiezan a caer unas gotas de las que dejan la carretera muy peligrosa, así que me quedo el último para tomar las curvas y rotondas a mi aire, y llegar cómodo a la T2 a cola del grupo, a pesar de que veo que 4 o 5 han llegado un poco más distanciados.

Cruzadito sin problemas, concentración máxima buscando mis zapatillas en boxes (aunque antes veo el neopreno, qué gran idea que sea el forro naranja) ni gel ni leches, y salgo muy rápido esquivando a Guzmán que está sentado en el suelo.

Aquí ya no hay tácticas que valgan. Apretar y apretar. Paso a Gari nada más empezar y tengo a Tejería, Eizaguirre y a Adur por delante, pero el primer kilómetro (3.18/km) no les recorto. No creo que todo el mundo vaya a aguantar a ese ritmo (yo tampoco), pero tengo bastante confianza en que no va a decaer mucho. Adelanto a Tejería y en el giro empiezo a contar y ver a quién tengo delante y quién puedo pillar: 11º. Mucha gente que no conozco, pero creo que a Altuna Jr, Eizaguirre y Adur sí le voy a poder coger. Pero pasa la primera vuelta y no he pasado a nadie. Bueno, no voy a estar tan cerca de un top 10 en mi vida y me voy a quedar ahí?? Cambio de ritmo y cojo a Tejería. Poco después a Altuna y en el último giro, a Adur. Ya sólo queda llegar hasta Zumaia en esa interminable recta (pero qué bonitas son las rectas de las rías) . Tengo a Osoro a unos 10 segundos. Vuelvo a cambiar. Ya hay que darlo todo, como lo he estado haciendo en las series del Prado las dos últimas semanas.

Pero no es suficiente, así que entro en la recta de meta, miro para atrás, veo que Adur está ya distanciado y me tomo un respiro para hacer una dedicatoria a Patri y su barriga, que bien que se lo merecen y ya se lo debía.

CLASIFICACIÓN

 Muchas gracias a Guz por darme la confianza que muchas veces me falta, también a Diego por aguantarme en las horas previas (y en el viaje de vuelta, J) y a toda la gente que organizó el triatlón de Zumaia de una forma tan genial. Es un carrerón.

De un extremo a otro

Confirmado una vez más que la larga distancia no es lo mío y en un intento desesperado por salvar la temporada (que quiere decir, que todos los kilómetros que he hecho sirvan para algo), voy a introducir la única modificación en el calendario previsto y sustituyo el MD de Menorca, que estaba puesto con muchos interrogantes por diversos motivos por entre 3 y 4 carreras en el mes de septiembre.

Tras descansar un par de día después de Castro, me encontraba mucho mejor física y mentalmente, con ganas de entrenar y de competir. ¡¡Y además estaba de vacaciones!! Así que aprovechando que vivo en una ciudad con condiciones inmejorables para entrenar en verano, me puse en modo pseudoPro y dediqué las mañanas a entrenar, doblando, pero sin pasarse, que sé de dónde vengo…

Empezaba la mañana nadando en Mendizorrotza al lado de Eneko, Gwen Jorgensen, Erin Densham, Nathalie van Coevorden, Grace Musgrove y el resto de australianos sub 23 entrenados por Jamie Turner… Para flipar!! Esa dosis motivación extra me empujaba a seguir entrenando un poquito más. O sesiones de técnica de carrera y velocidad para intentar volver a coger esa velocidad que estaba olvidada después de tanto interminable rodaje a 4’20”, o aprovechando para ir haciendo sesiones cada vez un poco más largas en la G5.

Todo el mundo habla de lo que cuesta hacerse a las cabras, pero el paso inverso, también tiene miga cuando llevas 8 meses entrenando con una cabra con el sillín encima del eje de pedalier.

Desafortunadamente, el sueño pseudoPro terminó el 21 de agosto con la vuelta al trabajo, que aún siendo de 7 a 15, pues ya no era lo mismo. No acabo de acostumbrarme a este horario, y menos en periodos de mucho trabajo como el que tenemos ahora. Salgo de la oficina completamente destrozado (y sí, trabajo sentado).

Como la piscina de Mendi estaba cerrada, he aprovechado para nadar con el neopreno en la piscina de 50 en el Estadio, para ver si por fin en Zumaia soy capaz de nadar por debajo de 1’30″/100…. Otro lujo en las frescas tardes del verano vitoriano.

Esta semana ya hemos vuelto al horario partido. Me da tiempo (desgraciadamente, no en las piscinas municipales gracias al Servicio de Deportes del Ayuntamiento de Vitoria) a nadar unos 2200 antes de venir a trabajar, y así por la tarde todavía tengo tiempo de hacer una sesión rapidita de bici o correr.

En resumen, que llevo 3 semanas en las que en los tres deportes estoy intentando coger esa chispa que me falta. Me está costando (el trabajo anaeróbico duele!!) pero parece que ya lo estoy consiguiendo. Por lo menos ya veo 160 ppm nadando, 170 ppm en bici (menos los 181 de la subida a Oro del domingo representando a Bitoriano) y 180 corriendo. Pulsos que ya echaba de menos!! A ver si en Zumaia vuelven a salir este sábado.