De un extremo a otro

Confirmado una vez más que la larga distancia no es lo mío y en un intento desesperado por salvar la temporada (que quiere decir, que todos los kilómetros que he hecho sirvan para algo), voy a introducir la única modificación en el calendario previsto y sustituyo el MD de Menorca, que estaba puesto con muchos interrogantes por diversos motivos por entre 3 y 4 carreras en el mes de septiembre.

Tras descansar un par de día después de Castro, me encontraba mucho mejor física y mentalmente, con ganas de entrenar y de competir. ¡¡Y además estaba de vacaciones!! Así que aprovechando que vivo en una ciudad con condiciones inmejorables para entrenar en verano, me puse en modo pseudoPro y dediqué las mañanas a entrenar, doblando, pero sin pasarse, que sé de dónde vengo…

Empezaba la mañana nadando en Mendizorrotza al lado de Eneko, Gwen Jorgensen, Erin Densham, Nathalie van Coevorden, Grace Musgrove y el resto de australianos sub 23 entrenados por Jamie Turner… Para flipar!! Esa dosis motivación extra me empujaba a seguir entrenando un poquito más. O sesiones de técnica de carrera y velocidad para intentar volver a coger esa velocidad que estaba olvidada después de tanto interminable rodaje a 4’20”, o aprovechando para ir haciendo sesiones cada vez un poco más largas en la G5.

Todo el mundo habla de lo que cuesta hacerse a las cabras, pero el paso inverso, también tiene miga cuando llevas 8 meses entrenando con una cabra con el sillín encima del eje de pedalier.

Desafortunadamente, el sueño pseudoPro terminó el 21 de agosto con la vuelta al trabajo, que aún siendo de 7 a 15, pues ya no era lo mismo. No acabo de acostumbrarme a este horario, y menos en periodos de mucho trabajo como el que tenemos ahora. Salgo de la oficina completamente destrozado (y sí, trabajo sentado).

Como la piscina de Mendi estaba cerrada, he aprovechado para nadar con el neopreno en la piscina de 50 en el Estadio, para ver si por fin en Zumaia soy capaz de nadar por debajo de 1’30″/100…. Otro lujo en las frescas tardes del verano vitoriano.

Esta semana ya hemos vuelto al horario partido. Me da tiempo (desgraciadamente, no en las piscinas municipales gracias al Servicio de Deportes del Ayuntamiento de Vitoria) a nadar unos 2200 antes de venir a trabajar, y así por la tarde todavía tengo tiempo de hacer una sesión rapidita de bici o correr.

En resumen, que llevo 3 semanas en las que en los tres deportes estoy intentando coger esa chispa que me falta. Me está costando (el trabajo anaeróbico duele!!) pero parece que ya lo estoy consiguiendo. Por lo menos ya veo 160 ppm nadando, 170 ppm en bici (menos los 181 de la subida a Oro del domingo representando a Bitoriano) y 180 corriendo. Pulsos que ya echaba de menos!! A ver si en Zumaia vuelven a salir este sábado.