Duatlón de Aranguren. Análisis.

Y para terminar con el primer duatlón sprint de la temporada, y última carrera con drafting hasta septiembre salvo cambios de última hora, un pequeño análisis.

Con la carrera a pie me quedé muy a gusto. 3.20/km de media en un circuito duro, con mucho desnivel, mucho viento donde no había desnivel… No me esperaba ese ritmo tras hacer sólo un 2×1000 en los últimos meses pero una vez más el entrenamiento cruzado ha funcionado, y las series de Potencia Aeróbica Máxima en el rodillo y el entrenamiento con intensidad en la natación, acompañados de bastante técnica de carrera, han hecho que por lo menos de momento, sea capaz de aguantar en 5 km.

Bici. He trazado una línea discontinua en 500 w. (amarilla). Los tres primeros picos son de cuando todavía estaba Iñaki en el grupo. Luego se marchó, y en la subida se ve cómo empezamos claramente por encima de 320w, pero el ritmo (potencia y FC) va cayendo progresivamente fruto del mal entendimiento. En el minuto 16 es cuando llega Flores, y a partir de ahí, picos y más picos, los últimos de más de 700w, seguidos de momentos de 0w, lo que hace que la frecuencia cardíaca permanezca baja. Un poco más y todavía nos enganchan por detrás…

 

Aún así, una media y normalizados bastante serios, con el pulso sin dispararse, y una cadencia bastante alta, como siempre desde que llevo los Osymetric en la G5. Comparada con mi último duatlón sprint a final de la temporada pasada:

Fecha

Pot Media (w)

Pot Norm (w)

FC (ppm)

rpm

Valtierra

09/2013

257

296

168

93

Aranguren

04/2014

276

312

164

93

Y lo más positivo de todo, es que después del calentón de la bici, en la primera cuesta me ardían los cuádriceps pero no noté nada en soleos y gemelos, por lo que pude correr a 3:23/km. Me faltaron 2-3″/km, que creo que los tengo, pero no salieron para intentar llegar al 5º puesto, pero una cosa es el entrenamiento cruzado y otra, los milagros.

Siguiente estación: Duatlón sin drafting de Arbizu.

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Duatlón de Aranguren. Crónica.

El domingo era mi debut de esta temporada. Iba tranquilo. No me jugaba nada, el podio era imposible tras las inscripciones de última hora de Almagro, Muller y Amatriain, así que el objetivo era meterme entre los8- 10 primeros, y probarme, sobre todo corriendo, donde apenas he podido entrenar este invierno y casi siempre terminando con molestias. Como dije en la previa, lo que quería era quitar el mono de competición, buscar motivaciones y debutar con mis nuevos colores.

Salimos desde Vibike, Vero (con claras opciones de podio a pesar de ser su debut) y Victor Llano. Viaje tranquilos, con tiempo, por lo que pudimos dar una vuelta de reconocimiento al sector de ciclismo. La subida parecía más floja en la realidad que en el reconocimiento virtual que hice con el Bkool el martes (siempre es así), pero lo que más me preocupaba era el viento. A pesar de que no entraba de costado prácticamente en ningún punto, era bastante fuerte, con rachas de más 40 km/h, y no quise arriesgar así que cambié la rueda delantera para poner la Zonda.

El control de material se abrió muy tarde hasta que desalojaron las bicis de toda la chavalería que había corrido antes (bendito problema). Una vez localizada mi posición, a unos 10 metros de la salida de boxes, y viendo la cuesta con la que se iniciaba el sector de bici, decidí pasar de las gomas en las zapatillas y hacer una salida convencional, calzándome las zapatillas en boxes.

Total, que entre una cosa y otra, no me quedaban más que 5 minutos para calentar. Ni tiempo para una progresión. Probablemente el peor calentamiento de mi vida, pero tampoco era cuestión de volver a llegar tarde a una salida.

Me coloqué en primera línea, al lado de Almagro rodeado por todo el Arenas. Pero como suele ocurrir, se fue poniendo gente delante hasta quedar completamente tapado.

 Tampoco me preocupé demasiado. No me notaba demasiado ambicioso. Pero nada más darse la salida, todo cambió. Me encontré bien nada más arrancar, me di cuenta de lo atrás y encerrado que estaba, así que con un par de cambios (todavía cuesta arriba) empecé a progresar.

El grupo donde tenía que estar, con Almagro, Sevillano y Castillejo ya se me había escapado. Les tenía a unos 5-10 segundos y ya iba a ser imposible cogerles. Peero, tenía el as de la estrategia guardado (las carreras con drafting tienen sus ventajas inconventientes, pero también sus ventajas). Mi primo Iñaki estaba por detrás de mí, y sabía que si conseguía mantenerme con él en la bici, me llevaría hasta enganchar con los de delante.

Acabamos el primer parcial encontrándome cada vez un poquito mejor, y con ganas de montarme en la bicicleta. Transición normalita tirando a mala, pero creo que acierto con las zapatillas, aunque me hago un poco de lio con las gafas y me las tengo que terminar poniendo en la bici. Una vez está todo en su sitio, empiezo a tirar hacia delante, todavía cuesta arriba, pero ya mirando descaradamente hacia atrás.

Cuando veo que Iñaki se acerca, comienzo a sprintar. Sólo hay una oportunidad para coger el tren. Si se escapa, adiós carrera. Lo consigo, no sin esfuerzo. Enseguida cogemos al grupo de Sevillano y Castillejo. Además del tridente del Arenas, estamos con un Sakana que dice que no pasa porque está cansado, Ceballos que tampoco pasa por más que le grito y otro chico bizkaino (Eder Rodríguez) al que no conocía. Almagro no está lejos, pero no terminamos de entendernos. Después de unos minutos por encima de 320w a rueda, decido pasar unos puestos hacia atrás para coger un poco de aire. Entonces salta Iñaki, y el que estaba cansado del Sakana sale tras él… aunque está claro que no le va a coger y se va a terminar reintegrando en el grupo.

Justo al llegar antes del giro de 180º llega por detrás Igor Flores, que se toma unos segundillos y suelta un buen palo. Yo estoy ya cerrando grupo y me cuesta un poco, pero el ataque no es demasiado largo y acabo enganchando. Y así unas cuantas veces.. Decido pasar un poco más adelante porque voy a terminar quedándome cortado como falle alguien. A pesar de que pega bastante aire de cara Flores lo sigue intentando una y otra vez. Entiendo que es su estrategia de carrera porque es el más lento corriendo del grupo, pero eso no nos está ayudando nada, porque ya nadie quiere ponerse a tirar. Esto me cuesta un intercambio de palabras con el otro Sakana de muy malas maneras por mi parte, por el que me disculpé inmediatamente. Vamos que si todavía estábamos para andar discutiendo, comentar tácticas, etc, seguro que podíamos haber ido un poco más rápido, pero las carreras con drafting son así. 10 km antes me beneficié de ello y ahora me perjudicaba.

Ya sólo queda luchar por ser el primero de este grupo, a pesar de que en el primer sector varios han sido más rápidos que yo (Los Arenas, Peio Lópex, ahora me noto con más confianza, por lo que no lo descarto del todo.

Entro penúltimo del grupo en boxes y a pesar de que la transición es buena, salgo también penúltimo. Aprieto desde el principio aprovechando la dureza de la cuesta, adelantando bastantes puestos, pero Ceballos, Sevillano y el chico que no conozco se me escapan y mis cuádriceps ya no dan más de sí. Aquí ya no hay estrategias que valgan. Apretar hasta el final. Ceballos cede en los últimos metros, pero ya oigo las pisadas de Castillejo por detrás.

Al enfilar la última recta no doy un duro por mi puesto, pero no sé muy bien de dónde me salen las fuerzas y consigo sprintar para mantener la séptima plaza y marcharme a casa más que contento, además con el tercer puesto de Vero en su debut y una gran carrera de Victor, en clara progresión.

Muchas gracias como siempre a toda la organización (los navarros nunca fallan), a Haritz y Foto Tri por las fotos, y a todos los que estuvisteis allí animando.

Duatlón de Aranguren. Previa.

Una rápida previa de la primera carrera de la temporada para no perder las buenas costumbres.

Tras no poder correr en Galizano al chocar con la burocracia de la federación cántabra de triatlón, me he apuntado al duatlón de Aranguren. Una carrera que no estaba inicialmente en los planes, pero siento ya la necesidad de competir. No me he puesto un dorsal desde la San Silvestre y cada vez me cuesta más salir a entrenar y dejar a Patricia y Adrián en casa, así que necesito un poco de motivación extra, ver cómo estoy y tener ese puntito de rabia tras la carrera que me obligue a entrenar para seguir mejorando.

Aranguren es una carrera que se adapta a lo que estoy buscando. Poca gente, con carretera amplia, sin complicaciones. Todavía no tengo el gemelo al 100% ni mucho menos. Sé que lo voy a pasar mal corriendo, pero por lo menos espero que aguante y llegar medio entero a la bici. Creo que el circuito me va bien, pero nunca he andado bien en bici después de correr.

Pero bueno, el domingo a disfrutar de mi debut de la temporada y con mi nuevo equipo, Vibike. Que ya tengo ganas.