Triatlón olímpico sin drafting de Laredo. Crónica.

Después de una buena carrera en Arroyo de la Encomienda, llegaba la segunda prueba en distancia olímpica sin drafting, que es la distancia para la que más he estado entrenando este año, aunque el objetivo principal de la temporada sea el MD de Vitoria… cosas de la vida.

Llegaba animado y con ganas de hacer un buen papel. También era el primer triatlón en el que iban a estar Patricia y Adrián, estábamos unos cuantos del Vibike…

Además de la parte mental, preparé la carrera con mimo: me estudié bien las referencias de mi rendimiento de la carrera anterior, analicé lo que hice mal y me hice el circuito de bici dos veces el fin de semana previo, aprovechando que estuvimos en Castro. Me sirvió para ver las subidas, las bajadas y los 12 km de llano. No tenía ninguna duda de que el circuito era de cabra, tapas y rueda delantera de 90. Incluso estuve a punto de poner un 11-23 para aprovechar que las bajadas eran prácticamente rectas, pero finalmente opté por un 12-25, para no subir atrancado en las rampas más duras.

Por último, y también después de la experiencia de Arroyo de la Encomienda, decidí no hacer lo que hace todo el mundo el día anterior de una carrera y hacer lo que a mí me viene bien: descanso total.

Como suele pasar cuando tengo muchas ganas de una carrera, estaba nerviosísimo y la espera hasta que llegó el momento de salir hacia Laredo se me hizo eterna. Una vez allí, lo primero que tenía que hacer era solucionar el tema de las salidas. Tenía que aclarar con David Bustillo, el organizador, un comentario mío en Twitter y después asegurar que los jueces ya sabían que en la organización ya me había cambiado de salida siguiendo los criterios establecidos, como David ya me había dicho confirmado.

Abro paréntesis: que yo saliera en la primera salida, evidentemente no cambia mi opinión respecto a la existencia de dos salidas dentro de la misma clasificación. Está claro que hay una desventaja para los de la segunda salida si se hace por criterios de algún tipo de “ranking”: no cogen pies buenos, tienen mucho más tráfico para adelantar en bici, no tienes referencias para sabe dónde estás en carrera, etc.

Creo que se optó por la solución menos mala de las que se podían tomar en ese momento, pero no creo que sea una solución que se pueda mantener para próximos años. Sencillamente porque es injusta para la mitad de los triatletas y además se tomó a 48 horas de la celebración de la prueba. Es un tema interesante del que tal vez hable más adelante, cuando vea lo que pasa en otras carreras similares y tenga algo más de tiempo.

Sé de sobra lo que cuesta organizar un triatlón cuando no te dedicas profesionalmente a ello, y por ello nunca criticaré a organizaciones que cobran 22€ por un olímpico (salvo que pongan el riesgo la seguridad de las personas), pero eso no quita para que pueda (y creo que debo) expresar mi opinión cuando hay algo que creo que no está bien. Cierro paréntesis.

Me metí al agua el primero para intentar calentar algo más y mejor que en Arroyo. Las sensaciones también fueron mejores. El siguiente objetivo era colocar me por una vez bien en la salida. Estuvimos bastante tiempo esperando: normalmente suficiente para dudar, para que se me ponga gente delante…Esta vez lo tenía claro: primera línea, recto hacia la salida del puerto, evitando las estacas que había en los pantalanes, salir fuerte y en cuando me rebasaran por un lado, a pies.

Fue exactamente lo que hice. Aunque salí fuerte, enseguida me sobrepasaron (la velocidad con traje no es lo mío) y a partir de ahí, aguantar, no descentrarme y empujar bien (no pasar la mano por debajo del agua).

Intenté varias veces saber dónde estaba, pero sólo veía gente por delante (demasiada, siempre parece que hay demasiada) y no era capaz de ver las boyas. No lo hice hasta que la tuvimos prácticamente encima. Me abrí para pasar sin problemas, y otra vez a pies. Así los 1500m, sin tener ni puñetera idea de dónde estaba en ningún momento, pero nadando creo que mejor en Arroyo. Después del laberinto por dentro del puerto, por fin encaramos la rampa de salida, aprieto un poco, le doy a los pies para activar las piernas y entonces parece que se me va a subir un gemelo, así que lo dejo estar, hasta que me pongo de pie en la rampa y se me sube la parte trasera de la pierna derecha, vamos: la bola. Me echo la mano a la pierna, cojeo un poco pero parece que se pasa, así que subo la rampa.

Al entrar en boxes me patino y casi me caigo ante el “uyyyy” del público. Me quito el neopreno bien, por una vez no me olvido el dorsal y salgo sin más problemas. Según salgo veo a Loroño junto a su bici, por lo que algo no ha ido del todo bien o él ha mejorado nadando. Saltito de la rana y a remontar.

Empiezo fuerte pero cuando llega la subida para salir de Laredo, veo que no voy. Me pasa Loroño muy fuerte, y soy incapaz de reaccionar. Me lo tomo con calma. Es cuestión de tiempo y volver a recuperar la respiración. Al llegar a la rotonda donde suaviza la subida, empiezo a encontrarme mejor y a pasar gente: Alonso, Alberto Díaz.. Los watios empiezan a entrar bien y esto tiene pinta de que sólo puede ir a mejor. Sigo pasando gente, la segunda subida la paso bien y bajo con precaución sobre todo tras ver a Tejería que se ha ido al suelo, esperando al cruce de Pontarrón, donde sé que llega mi terreno. 12 km de “llano” donde tengo que sacar partido a la aerodinámica y sacar a relucir lo que creo que he mejorado en el llano este año. Adelanto dos o tres puesto y ya me quedo en tierra de nadie. El objetivo en esa zona eran 250-260 w tras ver que en Arroyo me costó, pero veo 280-300 con cierta facilidad, pero visto que voy más atrás de lo que quería, decido continuar bien metido y dando pedales. Al llegar al giro, empiezo a contar: Barroso, Bizkarra, Cuesta, … Creo que voy el 14-15. Los primeros no me han sacado demasiado, y tengo gente a tiro, así que a seguir apretando.

 IMG_250036570703721

En la tercera subida me pasa Rodri, y un viejillo fuera de carrera (con una bici que no me di cuenta que era eléctrica hasta que le volví a pasar en Liendo…). En la bajada recupero mi posición y afronto la última subida empezando a pensar en la carrera a pie, por lo que me tomo el gel de 226ers. Bajada rápida con Ana Casares de referencia y entro a Laredo, donde estoy a punto de equivocarme en un cruce.

Creo que voy noveno o décimo, pero en la transición me vuelve a pasar Rodri, que sale a un ritmo rapidísimo. No le conozco pero me parece un poco excesivo. Yo salgo, teniendo como objetivo remontar al menos una posición y colarme en el top-10. De los de delante sólo tengo certeza de que Loroño es más lento que yo. Así que es mi objetivo. Empiezo a 3:37/km, con mejores sensaciones que en Arroyo, pero otra vez bastante tostado. Intento que mi carrera sea lo más fluida posible, creo que sin demasiado éxito y los kilómetros van pasando.. y a mí también me pasan. Primero Raúl Fernández y luego Ferreras, a unos ritmos imposibles de mantener para mí. Así que en lugar de remontar corriendo como solía pasar en las carreras con drafting, voy yendo hacia atrás.

Sin embargo, si algo estoy viendo en estas carreras es que hay que mantener la fe hasta el final, porque siempre alguien acaba fallando. El primero que lo hace es Rodri, a quien de repente me encuentro parado en el km5. Uno menos. Lo intento con Loroño pero cuando cambio un poco de ritmo empieza a entrarme flato. Esto ya hace unos años que también he aprendido a solucionarlo… Cabeza fría, bajar el ritmo y recuperar la respiración.

Empiezo a cruzarme con gente del equipo que me anima, pero cuando de verdad me vengo arriba es cuando paso por contrameta y veo a Adrián. Vuelvo a intentarlo. Con un cambio menos agresivo, pero manteniéndolo, veo que me voy acercando poco a poco y que Bustillo también está cediendo, así que por fin paso a los dos en el último kilómetro, y ya no bajo el ritmo hasta el final aunque voy sufriendo como un perro.

Como siempre, dedicatoria para mi enano y aunque no lo parezca (no estoy distrutando nada en la carrera a pie y eso me deja un regustillo amargo en meta) satisfecho…

 Al final 9° puesto, y como digo, muy contento. Creo que otra vez una carrera compensada y mejor en general que en Arroyo. Estoy arriesgando en la bici y eso lo estoy pagando corriendo, pero de momento, creo que me compensa.

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Triatlón de Arroyo de la Encomienda. Análisis.

Los análisis de las carreras sin drafting dan bastante juego. Vamos con el de Arroyo de la Encomienda.

Natación

Un 1500 en solitario en competición en aguas abiertas podría ser una buena ocasión para sacar datos,….. salvo que sea en un río.

Nunca había medido los ritmos con corriente de forma muy fiable. El hecho de que me hiciera un lío en la salida con los botones del Garmin 910xt, hizo que hiciera la natación con el modo de carrera activado: o lo que es lo mismo, con el modo de GPS estándar, que no mide la distancia de forma correcta, pero sí me posiciona de forma adecuada el punto inicial y final, y con más o menos precisión en el punto de giro.

 

 

Como además tengo el tiempo en cada posición, puedo medir en Google Earth las distancias (de inicio al puente, del puente a la boya de giro, y vuelta) y sacar los ritmos.

Longitud Tramo

t acumulado

t tramo

Ritmo/100

Salida- puente

425

08:15

08:15

01:56

Puente – Boya

330

15:39

07:24

02:15

Boya – Puente

330

19:15

03:36

01:05

Puente -Fin

425

24:09

04:54

01:09

Total

1510

01:36

 

La conclusión, es… que había mucha corriente. Aparte de eso, mirando los tiempos: pues que Borja me saque 30 segundos en normal, pero que Guzmán me saque 1 minuto cuando nada más lento que yo en piscina,… me fastidia bastante, por mucho don natural que tenga para la natación en aguas abiertas. La siguiente, colocación (muy fácil decirlo) y pies, pies, pies.

 

Ciclismo

Tenía varios datos para orientarme en el objetivo de watios:

– mi test de 1 hora en “llano” de febrero: 277/285np/170 ppm

– mis datos de carreras en olímpicos sin drafting del año pasado:

Senpere: 266/292

Castro Urdiales: 258/275

El perfil se parece más al de Castro que al de Senpere, aunque sin un puerto claro, y por supuesto tenía como lkímite superior el dato del test que hice a tope (no había que correr después) por lo que el objetivo era 250-260/270-275.

Hasta el kilómetro 35 lo cumplí bastante bien. Sólo al final con la bajada, las rotondas y la cabeza puesta ya en correr, se me fue un poco.

De hecho, si cojo los 60 minutos de máxima potencia, que están al principio, una vez pasadas las rotondas, tengo 258w/271np/163ppm.

 

 

Por tramos un poco representativos: en la primera subida 270w, en la recta con viento de cara 245-250, en la segunda subida 310w, que fue cuando más me acerqué a Velázquez, en el tramo con viento a favor 240w (se me escapó) y en la parte final sólo 200w.

También creo que lo puedo hacer mejor, aunque estar a 4 minutos de Aimar y Pakillo y 2 de Borja, Paredes y Casillas, y en el mismo tiempo que Muñiz y Velázquez, para mí está más que bien, sobre todo, este año.

Carrera a pie:

Pues una carrera muy dura. Cuando el circuito se estabilizaba, pude ir a 3:45/km, pero no era capaz de forzar mucho más. No tener referencias ni objetivos cercanos tampoco me ayudó. Una vez que tuve a Velázquez y después a Muñiz a tiro, mi cabeza dijo que tenía que apretar, mis piernas acompañaron y conseguí hacer un kilómetro a 3:40 y mantener posteriormente a 3:45, a 173 ppm (pulso más acorde a una carrera).

Satisfecho por el sector, el mejor de los tres como siempre (5º), a menos de un minuto de Aimar que fue el que hizo el mejor tiempo, pero espero poder correr un poco más rápido en las siguientes. Los 10 km me imponían un poco por la falta de entrenamiento a pie y mis 3 kilos de más y tal vez fui un poco conservador al principio, pero después de la bici tan dura, tampoco tenía fuerzas para muchísimo más.

 

Sé que puedo correr más rápido, pero correr después de 40 km sin drafting, duele. Duele mucho.

En general, muy contento: carrera compensada, que es de lo que se trata, no de hacer récords en uno de los parciales y echarlo todo a perder en el resto, y metiendo ya el morro en los primeros puestos. Si me lo dicen en diciembre, no me lo creo. Pero ya que estamos, no vamos a parar aquí y vamos a intentar seguir mejorando.

Triatlón de Arroyo de la Encomienda. Crónica.

El sábado por fin debuté en triatlón individual esta temporada. Hacía mucho tiempo que no empezaba a competir en triatlones tan tarde, pero el problema surgido en mi rodilla izquierda lo ha retrasado todo un poco. Por suerte, he podido entrenar bien sin molestias las últimas cuatro semanas, así que iba hasta Valladolid con pocas excusas. La única que valía esta vez era tres días a principio de semana en Madrid, con sus viajes, comer fuera, etc. Pero también por suerte, pude convencer a mi jefe de que no hacía falta volver a ir en el día el viernes, lo que ya hubiera sido la puntilla. Así que acabé la semana bastante machacado, pero con ganas de montarme en la “fragoneta” con la grupeta entera (Ele, Borja y Guz), con la única baja de última hora de Ibón, que iba a hacer que nos bajáramos de la lucha por el jamón en la clasificación por equipos (con la ilusión que me hacía)… Pero lo primero es lo primero.

Después de dos horas de viaje con parada a comer cada uno su tupper en medio de la nada, desembarcamos en Arroyo de la Encomienda con bastante tiempo y más viento del previsto. Como hago últimamente siempre que puedo, llevé dos ruedas delanteras, pero tras consultar con nuestro experto en vientos castellanos y haber estudiado las orientaciones el viernes, parecía claro que en el 80% del circuito, o daba de culo o daba de cara, así que me quedé con la rueda delantera de 90.

Una vez reconocido en coche los primeros kilómetros del circuito de bici, tomado el cafecito para activarnos, dejar la bici en boxes, neopreno y al río, que parece que está lejos. Me meto al agua. Me noto perezoso, con la tripa hinchada, gases y poquitas ganas de meterme en fregaos.

Así que a pesar de que hay bastante corriente, renuncio a meterme en la orilla entre las ramas, donde está todo el mundo apelotonado, y prefiero quedarme más centrado, con intención de tirarme más tarde hacia la orilla.

Sin embargo, otra salida de chiste. Una vez más. Creo que era Paquillo el que estaba haciendo salidas a lo Hamilton en la clasificatoria de los sábados, cuando en una de estas, cuatro tíos salen detrás de él, y al rato suena la bocina varias veces. Yo me quedo mirando pensando que eso es una salida nula (otra vez, y no aprendo), pero no. Eso ya no hay quien lo pare así que intento espabilarme y arrancar, que la voy a liar igual que en Castro Urdiales en agosto de 2013. Alguien debería tomar nota de esto. Lo de las salidas desde el agua es un puto cachondeo y más cuando llevamos gorros sin numerar.

En la foto se ve cómo nada más empezar (ahí no habíamos avanzado ni 10 metros) y ya tengo 10 gorros por delante pegados a la orilla…

A pesar de todo, creo que mi ritmo es bueno, los de la orilla no se me escapan, pero no termino de decidirme a pasarme a ponerme a pies. Total, que para que cuando me doy cuenta, les tengo a 15 metros enfrente de mí y eso ya no va a haber Dios que lo recupere. Veo a un chico con neopreno azul a mi lado, e intento centrarme en por lo menos no perder el ritmo.

El puente que parecía que está casi encima de la boya de giro, no termina de llegar nunca, pero sigo viendo a los de delante cerca, así que me intento centrar en mantener el ritmo y empujar de verdad en lugar de limitarme a pasar la mano por debajo del agua. Una vez pasado el puente, la boya está bastante más lejos de lo que parecía, así que decido dejar de hacer el canelo y ponerme a pies del de neopreno azul hasta llegar a la boya. Por fin llega la boya, y no sé qué puñetas hago supongo que por la corriente, que quiero pasar tan cerca que me acabo metiendo debajo y casi no salgo a la superficie. Pasado el susto, el de azul ya se me ha escapado, así que tengo 750 m con la corriente a favor, por lo ahora sí, me tengo que concentrar de verdad en dar brazadas largas y aprovechar la corriente.

En un pispás me presento en la rampa, aunque bastante cansado de brazos. Me incorporo rápido, sin mareos y empiezo a subir la cuesta.

Pienso en la opción de parar a quitarme el neopreno de camino a boxes, pero ahora ya no me parece tan larga la transición y voy a buen ritmo corriendo, pasando a algún triatleta, así que me limito a hacer lo de siempre… Que últimamente incluye olvidarme ponerme el dorsal. Opto por dejar la bici en el suelo en lugar de volver a colgarla y me pongo el dorsal.

Según llegaba he visto a Borja que salía ya de T1 (previsible) pero al salir busco la bici de Guz y tampoco está (maldición, puto chipirón…)

Bueno, esto es largo todavía y ahora viene lo que mejor sé hacer. Salto de la rana en la que no la lío por milímetros, zapatillas y para arriba.

 

Ya hemos visto que al principio hay que apretar los dientes, pero tampoco me vuelvo loco. Una vez salido de Arroyo, ahora sí, me acoplo y apretar. El objetivo son 250-260w/270 -290Np. Los primeros 25 km son con el viento de cara y luego 15 km “gratis” con viento de culo, así que empieza el manual de psicología y pensamientos positivos para apretar, no desconcentrarme, jugar con los cambios para no atrancarme y sobre todo, aguantar acoplado. En la primera subida paso a dos triatletas, me noto bien, no súper, pero a gusto.

Al coronar veo a Guz. Recta infernal acoplado, bajada en la que me doy un buen susto con el viento, y en la cuesta más dura nada más hacer un giro de 90º que ya habíamos visto, le doy el cachete prometido 😉

Sigo viendo a gente por delante a los que voy recortando. Me parece divisar a Borja a lo lejos. Me parece extraño, pero sigo a lo mío. En uno de los giros me doy cuenta de que no es Borja, sino Álvaro Velázquez, al que me voy acercando sobre todo en los repechos pero no termino de cogerle.

Ya con el viento de culo aprovecho para meter el 11 que Guz me recomendó. Voy rápido pero Velázquez se va. Tampoco me cebo. Sigo a mi ritmo, que quedan 10 (11) km que sé que no son precisamente fáciles y llevo un buen déficit de entrenamiento en la carrera a pie.

En la última bajada, definitivamente le pierdo de vista y hago los últimos kilómetros sólo, poniéndome de pie en las salidas de las rotondas, y la verdad es que me veo con fuerza, con el objetivo de potencia más o menos cumplido.

Intento dar los últimos tragos del Energy de 226ers y con el reseco que llevo en la boca, decido dejar el gel para otro día.

Me bajo bien de la bici, distendida conversación con Felipe Gutierrez en la transición que me pregunta por mi hijo, pero por lo menos me entero de que voy 9º!! Que es bastante mejor de lo que me esperaba tras la natación… Así que salgo a correr bastante animado, pero enseguida veo que hoy no va a ser uno de mis grandes días corriendo. Voy torpe, con mala técnica, zancadas cortas y sin posibilidad de intentar cambiar el ritmo. Me tomo la primera vuelta como reconocimiento del circuito que se las trae, (ratonero, me recuerda mucho al de Valbuena de Duero) y donde es muy difícil establecer un ritmo constante salvo en los dos últimos kilómetros de la vuelta. Veo que las diferencias son bastante grandes entre los primeros, Pakillo, Aimar, Casillas, Paredes…Borja va sexto pero tiene a tiro a Muñiz que está con calambres y por detrás no viene nadie.

Una vez acabo la primera vuelta y me junto con gente que empieza a correr, el hecho de ir con más gente y pudiendo adelantar me da un poco de ánimo y cambio un poco el ritmo. Cuando en uno de los giros veo a Velázquez delante de mí! Echo unas cuentas, y veo que le puedo coger. Sé que es bastante piconcillo, así que no lo dejo para el final, y en cuanto me coloco detrás de él, meto un buen cambio para soltarle. Nada más hacerlo diviso a Muñiz por delante. Si sigo algo mismo ritmo le cojo antes del giro previo a meta. Vuelvo a cruzarme con Borja que me dice que dé gas… Bueno, llevo 2 km dando gas y ahora sí que no me quedan más cambios. Paso a Muñiz, controlo distancias en el giro y llego a meta 6º!!! (no sé cuándo he pasado a otro de los que iban delante) con dedicatoria a Adrián que me ha ayudado mucho en los momentos duros de la carrera y que no ha podido venir a verme pero seguro que estará en Laredo.

Muy contento con el puesto y la carrera en general. Cada vez más convencido de que la distancia olímpica es la mía, que las carreras sin drafting tienen que ser con poca gente y que en Castilla-León hacen las cosas muy bien. Sigue habiendo cosas que mejorar, pero para ser la primera, creo que ha estado muy bien.

El fin de semana concluyó con una espectacular paella de verduras en casa de Ele, y nada menos que Gwen Jorgensen como invitada especial… pero esa es otra historia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diferencias en piscina de 25,50, con y sin neopreno.

La natación es lo único que he podido entrenar con continuidad durante todo el año. A pesar de haber reducido el volumen de cada sesión casi un 50% por exigencias del guión, la intensidad ha sido mucho más alta casi desde el principio, con muchas series cortas, y rara vez pasando de 200m.

El sábado es mi primer triatlón olímpico de este año, y como siempre, pero este año más si cabe por la forma de entrenar, me han entrado dudas del ritmo que voy a poder ser capaz de mantener en 1500. Tengo la referencia del triatlón sprint de Senpere, pero la situación de carrera no es comparable: sin golpes, sin salida a muerte, sin apenas cambios de ritmo.. Pueder servirme de orientación. Pero un 1500 siempre es un 1500…Así que como no tenía entrenos para esa semana hice un 5×400 (3Normal y 2 con palas) en Menditzorrotza aprovechando que tenía compañía y que estaba la piscina de 50, fundamentalmente para coger un poco de confianza..

El sábado, como daban mal tiempo, repetí el entrenamiento, yendo a las 8 de la mañana con Guz, pero esta vez con neopreno.

Y el lunes, antes de salir a Madrid, lo volví a repetir, esa vez a las 7 de la mañana en la piscina del Estadio.

De esta forma, además de perder el respeto al paso del 250 que es siempre donde mi ritmo suele decaer, he hecho una pequeña base de datos para comparar los tiempos a ritmo de crucero, de piscina de 25 m, con piscina de 50 m y piscina de 50 m con neopreno.

Creo que salen cosas interesantes, que más o menos ya tenía cuantificadas, pero nunca lo había hecho con “tantas” repeticiones en distancias “largas”.

No tengo datos de pulso, pero la percepción del esfuerzo era en todos casos parecida. Ritmo de crucero, mi A2, en el que siempre tienes que tener al menos uno o dos puntos más, y que creo que podría mantener durante bastante más tiempo.

En primer lugar, pongo los tiempos de la piscina de 25, ya que es en la que nadamos casi todos normalmente:

400

paso/100m

00:43

00:43

00:45

00:45

00:45

00:46

00:45

00:45

05:57

01:29

sin palas

00:43

00:43

00:45

00:45

00:45

00:45

00:45

00:43

05:54

01:28

01:28

00:43

00:43

00:43

00:44

00:45

00:43

00:42

00:42

05:45

01:26

con palas

00:41

00:41

00:44

00:42

00:44

00:43

00:43

00:41

05:39

01:25

01:25

00:40

00:43

00:42

00:45

00:45

00:44

00:43

00:42

05:44

01:26

 Lo más evidente que es que hay una diferencia de 3 segundos el 100 con palas.Lo de no empezar demasiado fuerte el primer 100 es algo que ya he dado por imposible…

A continuación pongo los datos de la piscina de 50m . En primer lugar los de SIN neopreno

400

paso/100m

00:40

00:43

00:44

00:45

00:46

00:47

00:47

00:44

05:56

01:29

sin palas

00:42

00:44

00:45

00:46

00:46

00:46

00:46

00:44

05:59

01:30

0:01:29

00:43

00:43

00:45

00:45

00:45

00:46

00:43

00:43

05:53

01:28

con palas

00:39

00:42

00:44

00:44

00:43

00:45

00:45

00:43

05:45

01:26

0:01:27

00:41

00:44

00:44

00:45

00:44

00:45

00:44

00:43

05:50

01:27

Como se puede ver, esta vez la diferencia es de 2 segundos el 100 gracias a las palas, y soy aproximadamente otros dos segundos el 100 más lento en piscina de 50 que en piscina de 25. Pero también se aprecia que mi ritmo es menos contante en piscina de 50. Se me hace larga. Muy larga.

 


Y por último, los datos con el neopreno.

400

paso/100m

00:39

00:39

00:41

00:42

00:42

00:43

00:43

00:41

05:30

01:23

sin palas

00:38

00:41

00:41

00:42

00:43

00:41

00:43

00:41

05:30

01:23

01:23

00:38

00:41

00:42

00:41

00:43

00:43

00:42

00:41

05:31

01:23

con palas

00:37

00:39

00:40

00:41

00:41

00:40

00:42

00:39

05:19

01:20

01:19

00:37

00:39

00:41

00:40

00:41

00:41

00:40

00:38

05:17

01:19

Estos son datos que me interesan más, porque los anteriores ya los tenía mejor medidos después de entrenar por lo menos una vez a la semana en piscina de 50. 6s/100 más rápido con traje que sin traje sin palas en ambos casos, y 8 segundos de diferencia con palas.

 Puede que el viernes por la tarde estuviera más cansado que el sábado (probablemente) y eso hace que los ritmos sin neopreno cayeran demasiado. Por el contrario, con el neopreno se mantienen bastante constantes, algo que me alegra bastante teniendo en cuenta que no creo que vaya a competir sin traje este año. También creo que el que lleve ya 5 o 6 días nadando en la piscina con traje hace que me esté encontrando bastante a gusto, a pesar de que el Xterra Vector no es el Helix, pero también es un buen traje.

 Por último, aprovechando la capacidad del Garmin 910xt para contar brazadas, he analizado el número de brazadas en cada tanda. No es un dato fiable del todo, por lo que no le voy a prestar tanta atención al número de brazadas por largo como al promedio de la tanda. Bueno, más concretamente, como víctima del Total Immersion y ahora muy fan del SwimSmooth, me voy a fijar en la frecuencia de brazada (más importante que el número de brazadas), teniendo en cuenta que el dato real es algo mayor, ya que en el viraje hay unos metros(segundos) en los que avanzo (el tiempo pasa) sin dar brazadas. Pero a efectos comparativos, nos vale.

 Datos de la piscina de 50 sin traje:

br total

br/min

19

20

21

21

23

22

23

22

171

promedio

57.6

promedio

20

21

22

22

22

23

23

22

175

sin palas

58.5

sin palas

20

22

23

23

23

24

23

22

180

21.9

61.2

59.1

19

21

21

20

23

22

23

22

171

con palas

59.5

con palas

20

22

22

22

22

23

22

21

174

21.6

59.7

60.1

Datos de la piscina de 50 con traje:

br total

br/min

20

20

21

22

22

22

22

22

171

promedio

62.2

promedio

19

20

22

22

23

22

23

21

172

sin palas

62.5

sin palas

19

22

22

22

23

23

22

22

175

21.6

63.4

62.7

17

19

21

21

21

21

22

21

163

con palas

61.3

con palas

19

21

22

21

22

22

22

21

170

20.8

64.4

63.0

Se ve que la frecuencia de brazada con palas es algo mayor en ambos casos. Esto tiene truco, ya que en las de palas, sabiendo que me suelo dormir un poco, me puse el Wetronome de Finis. Un chisme que me gusta mucho, aunque uso poco porque en la piscina de 25 es bastante complicado llegar a coger el ritmo de los pitidos

Y finalmente, también se ve que con el neopreno también he conseguido llevar frecuencia de brazada más alta (sin ser alta), lo que creo que también me puede venir bien para la natación en aguas abiertas. Lo veremos el sábado.