Duatlón de Valtierra. Crónica y Análisis (2 en 1).

Toca hacer la crónica del duatlón de Valtierra. Tengo entre poca y ninguna gana de hacerla, pero hay que estar a las duras y a las maduras. Eso sí, tuvo poca historia así que el análisis y la breve crónica irán en el mismo post.

Justo después de escribir la previa de la carrera, empecé a notarme mal. Cansado, con dolor de tripa, malestar general… El viaje a Valtierra en coche, poco más de hora y media, normalmente plácido, se convirtió en un pequeño infierno, con Patri vomitando, Adrián llorando todo el viaje y yo con sudores fríos y encontrándome cada vez peor. El abuelo con sus 85 años era el único que mantenía la compostura. Con este panorama y porque con tanta parada al final se nos había hecho casi de noche, suspendí la supervisión del circuito en bici y lo dejé para el sábado por la mañana.

Me fui a la cama sin cenar , bebiendo casi un litro de limonada casera con azúcar. Adrián pasó una de sus peores noches y terminé cambiándome de habitación. Tras 13!!! horas en la cama, terminé levantándome todavía cansado y no muy bien, por lo que ya me fui haciendo a la idea de no correr. Pero según pasaba la mañana me fui encontrando algo (no mucho) mejor, por lo que cogí la bici y fui a por los dorsales, más que nada para ver si podría correr o no. Tenía una buena flojera en la piernas (seguía sin comer nada sólido), pero la tripa estaba algo mejor y no me dolía la cabeza. No estaba para rendir al 100%, pero sí para poder terminar la carrera con cierta dignidad. Así que ya que estábamos allí con mis padres y con el abuelo incluido, lo tenía que, al menos, intentar.

Comí un poco de arroz 3 horas y media antes de la salida, media hora de siesta y salí hacia boxes. Las sensaciones seguían mejorando, pero el objetivo no cambiaba: salir y aguantar todo el tiempo que pudiera.

Calenté mucho tiempo pero con muy poca intensidad. Muchos estiramientos y técnica de carrera. Después de una interminable espera a que las chicas acabaran su primera vuelta a pie, se dio la salida masculina. Si normalmente no me pongo en primera línea, hoy menos. Pero con Alba y Sevillano cerquita de mí, por si acaso.

En los primeros metros no me encuentro mal. El ritmo no me parece demasiado alto. Alba (como ya me ha dicho en la salida) no tiene muy claro si tirar del todo o no, porque hay mucho viento e irse sólo desde el principio puede ser un suicidio. Yo me mantengo en 4-5ª posición, con la que voy más que contento y hoy sí que sí, no estoy para hacer exhibiciones.

Pasamos la primera vuelta en grupo, cerca de 3:20/km. Pero justo a la salida del pueblo Alba cambia, Sevillano le sigue y yo me quedo con dos del Erreka (Arregi y otro veterano que creo que ya estuvo el año pasado) sin poder reaccionar. Poco a poco se va estirando la cosa. Alba y Sevillano se distancian, los dos del Erreka también y yo pierdo unos 10 metros que soy incapaz de recuperar, en un ritmo que en otras condiciones todavía tendría que poder cambiar, pero las piernas están empezando ya a flaquear.

A pesar de todo, tiempo muy parecido al año pasado (3.21/km de media frente a 3.18/km) , aunque se ve en el último kilómetro ya no iba bien.

Transición buena y a la bici.

Si normalmente no tengo demasiada fuerza en la bici después de correr, hoy ya es el acabose. Por más que lo intento, no consigo ver más de 220-230w en el Joule… Madre mía.. Tendría que estar a 350- 400w intentando enganchar con Arregi, y no puedo ni ponerme de pie. Esto se va a hacer muy largo. Aún así, cojo al veterano del Erreka que se pone a rueda y sigo a mi ritmo. Al mirar para atrás veo que viene mi primo Guzmán, que ya en condiciones “normales”, en Arbizu hizo mejor parcial en bici que yo. Pero bueno, digo yo que por lo menos para ir a rueda ya tendré piernas. Así es, pero más que nada porque no quiere atacar y marcharse sólo. Le paso un par de relevos en la parte más favorable e intento recuperar todo lo que puedo a rueda. No me interesa que enganche Flores por detrás, pero no doy para más. Así que con estos relevos, que me da la impresión de que perjudican más que ayudan, se tendrá que conformar.

En la segunda vuelta cogemos a Arregi, por lo que no vamos tan lentos a pesar de todo y sólo llevamos a dos por delante a pesar de todo!!

 

Voy recordando la carrera del año pasado, en la que disfruté tanto la bici que no quería que se acabara el sector… Y ahora vamos por el kilómetro 10 y se me está haciendo eterno.

En el giro de 180° de la segunda bajada, estoy a punto de hacer la pichonada del día al entrar último, demasiado cerrado y con el piñón demasiado grande, pero sacando mis últimas fuerzas consigo reagruparme antes de llegar a la gasolinera.

Si no, lo mismo me retiro al pasar por El Sol.

Comienza la tercera vuelta. Si alguien va atacar lo va a hacer en el inicio de la subida. Está claro y más cuando veo que todo el mundo se está haciendo el remolón y soy yo el que va “tirando” del grupo. Efectivamente, Guzmán ataca fuerte, con Arregi detrás y yo me quedo mirando con el veterano. Pues nada, qué le vamos a hacer. No hay más. Intento mantener un ritmo constante tipo Froome, esperando que no se entiendan demasiado y poder recortar corriendo, aunque sea a Guzmán.

 

Pero nada, les perdemos enseguida de vista y para terminar de fastidiarla, llega Igor Flores por detrás al acabar el paso por la variante. Por suerte, no nos ataca hasta 50 metros antes de la transición. Si llega a hacerlo antes, nos mete un minuto, seguro.

 

Resumen y comparación con el año pasado:

Tal vez en la gráfica no se ve mucha diferencia, pero son 223w medios y 249NP de este año frente a 257/296 de 2013. Una burrada.

Salimos a correr. Bueno, me veo algo mejor que en bici ya que aquí no hace falta tanta fuerza.

Enseguida paso a Flores pero el veterano se me escapa irremediablemente. 2 km de sufrimiento. Horribles, corriendo a 3:45 en un duatlón sprint.. 25 segundos el kilómetro más despacio de lo que lo hice el año pasado. Pero por lo menos parece que voy a mantener la 6ª posición, que ya la firmaba por la mañana cuando me levanté.

Creo que nunca he mirado tanto para atrás en un kilómetro, pero parece que no me coge nadie, así que intento mantener el ritmo sufriendo lo menos posible y meta.

Sensación completamente diferente a la del año pasado. Rabia por no haber podido estar en condiciones y poner un broche como Dios manda a mi mejor temporada, pero orgulloso por haber sabido sufrir como no lo he hecho en todo el año, porque creo que la ocasión la merecía.

 

Para terminar, una última comparación del último sector de los dos años… Casi nada.

El año que viene será otra historia. Ahora a descansar que creo que me lo he ganado.

2 comentarios en “Duatlón de Valtierra. Crónica y Análisis (2 en 1).

  1. Hola Diego, soy SAN MIGUEL (el veterano del Erreka jajaja). Buena cronica de la carrera. Lastima que no estubieras al cien por cien en valtierra. Bueno espero que el año que viene coincidamos en algun duatlon y podamos competir en igualdad de condiciones. Agur.

    • Hola Santi,

      gracias! No creo que el año que viene haga duatlones (salvo Valtierra, claro!!). No me acabo de encontrar a gusto. Prefiero los tris.

      un saludo!

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