Media Maratón de Vitoria-Gasteiz 2014. Crónica.

Tras una noche relativamente tranquila gracias de nuevo a Patri, me levanté y lo primero que hice (como todos los días) fue pesarme. 75,0 kg. Primer mini-objetivo = fracaso absoluto. Quería haberme acercado a 73 o 73,5 para este día pero he sido incapaz. Cuando hablaba de falta de motivación, uno de los puntos era este.. Ahora mismo soy incapaz de reprimir mis ansias de comer, algo que cuando tiene una carrera importante a la vista le cuesta menos. Bueno, eso ya no tiene remedio así que a por la carrera.

Estaba la mar de tranquilo hasta que a las 9 se me ocurrió que iba a levantar a la familia para que vinieran a verme y teníamos que salir de casa a las 9.30. Lo que era un mar de tranquilidad se convirtió en una galerna y llegamos a Mendizabala en tiempo pero con una sudada ya muy seria y bastante alteradillo. Tenía que buscar a Haritz para darles los dorsales a los giputxis y llegar a la foto oficial del equipo.

Tras esto, gel de café y me puse a calentar. Apenas nada. Con todas las carreras que me había pegado hasta el coche ni casi me hacía falta ni ya me daba tiempo. El sofoco que llevaba encima me ayuda a decidirme por salir con tirantes.

Voy hacia la salida. Es la primera vez que se hace por cajones. Estoy en el segundo, detrás de los federados, pero hay bastante gente ya, así que le echo un poco de morro y me cuelo algo hasta colocarme detrás de Aritz Uriarte, Diego García y Urko Herrán. Los tres andan mejor que yo este año, pero les meto un poco de presión para que no salgan muy fuerte y sean mis referencias.

No me ha dado tiempo a ver si es mejor pasar la primera rotonda por la izquierda o por la derecha, pero como tampoco tengo muy claro que se pueda ir por la izquierda, me voy a la derecha.

Se da la salida, y empiezo a pasar gente. Vamos rápido, pero es cuesta abajo y voy fácil. Veo que el lado bueno de la rotonda era el izquierdo pero ya da lo mismo. Miro bien, busco referencias y seguimos. Primer kilómetro 3:14. Bien. Más o menos lo previsto. Lo importante es coger un grupo bueno.

Ya en la Avenida, empieza a marcharse el grupo de los buenos, se hace otro en el que se mete Aritz con Zubia y Bizkarra y yo me quedo en el tercero con Urko y Diego. Se nos marchan unos 10 metros. Hay unos momentos de duda y paso a tirar para ver si uniformizamos el ritmo y de paso intentar recortar algo. Segundo kilómetro en 3:26. Este ya es demasiado.

Me abro un poco y dejo que me pasen. Ese no es mi ritmo así que de momento me voy a cubrir un poco. Enseguida vemos que en el grupo hay un tío con liebre y pasamos el km 3 en 3:32. Genial. Ocasión ideal para irse atrás y por una vez en mi vida, correr con cabeza.

Al tramo de la Zumaquera le tengo miedo, pero aguanto bien. Tras un par de codazos, le digo a Diego que no se meta en medio del grupo y se quede a cola conmigo y con Urko que va de cháchara con todo el que le saluda. Toda va muy bien, mucho mejor de lo esperado, hasta que de repente la gente ve el arco del km 10. Suenan los GPSs, (bastante antes del arco) en 34:42. Lo que para mí es un tiempazo (3:28/km) y con un pulso razonable (173) parece que para la mayoría debe ser poco… y pegan un cambio en la rotonda de Portal de Villarreal que me dejan seco. Ni se me ocurre intentar cambiar para seguirles. Hago ese kilómetro en 3:31 (o sea sin cambiar), pero ya no les voy a coger salvo a los que peten. Paso a tirar (o más bien me quedo tirando yo porque el corte se ha producido justo delante de mi) con Urko y otros dos o tres chicos detrás. Subimos hasta la calle Francia sin fallar y en la bajada Urko decide que también tiene más y pasa a tirar… y marcharse. No le aguanto en la calle La Paz a pesar de seguir a 3:30/km y otro que se va.

A la altura de Zulaica veo a la liebre parada y de repente sale de entre unos contenedores el “paceado”.. Cuando arrancan pienso que puede ser un buen momento para recuperar algo, pero enseguida veo que tampoco voy a poder.

Llegamos al segundo paso por la Avenida. Casi me choco en la gasolinera con un tío con un carro que debía tener mucha prisa para cruzar la carretera. Me desconcentro un poco pero sigo empujando. Km 15 y todo va bien. Demasiado. Hasta que llego al giro 180° del que casi no arranco y ya noto que la cosa empieza a torcerse. Miro al reloj y empiezo a hacer cuentas:

52:30, quedan 6 km, 6×4=24, +52,5=76,5. 1:16:30. Bien. Tengo margen.

Pero el km 16 ya paso en 3:42, la gente que llevaba detrás me empieza a pasar y me están empezando a doler los cuádriceps. Mucho, muchísimo. Se termina la soltura, y empieza el sufrimiento. Encaramos Manuel Iradier. Bueno, si pasamos esto, está hecho: lo que no sabía era que había que subir la cuesta de San Cristóbal.. Qué dolor.. Ahora las uñas de los dedos gordos también empiezan a molestar más de lo habitual. Sigo a 3:45 y ya veo que ni de coña voy a poder apretar al final. Bastante voy a tener con no reventar del todo. Pienso en el único día que he hecho más de 1hora de carrera este otoño y lo que me costó volver a casa desde la Avenida del Zadorra… Pero ahora llevo un dorsal, queda la parte chula del circuito y tengo a mi hijo esperándome en paseo de Cervantes… Hay que aguantar como sea. No disfruto nada. Sólo espero que esto termine cuanto antes y ya que la cosa ha ido bien poder bajar de 1:16, y con un poco de suerte de 1:15:45.

Llego al Prado. Un santuario para la mayoría de atletas alaveses: Galindez me grita que aguante. Paseo de Cervantes, donde siempre sufro como un perro..: busco como puedo con la mirada a mi familia y por fin los veo casi en el Estadio. Tengo la cara con una mueca parecida a la que llevaba en los últimos kilómetros del triatlón de Vitoria y no soy capaz de quitarla (ni me importa).

Veo con un inmenso alivio que hay que girar 50 metros antes del Mineral, doy la curva como puedo y encaro la recta de meta. 1:15:10… Bien, me da tiempo, intento cambiar, pero no puedo!! Me noto como un pato corriendo… los segundos pasan.. por Dios!!! Esto no acaba nunca!! Me sale un “sprint” de 200 m a 3:22… Y paso por debajo del arco en 1:15:47… NO-ME-JODAS…. 2 segundos por encima de mi marca.

Luego me di cuenta de que salían 21,23 km, que el ritmo me salía a 3:34/km y que eso sí que tenía que ser mi mejor marca. Al final en la clasificación pone 1:15:28 y con esa nos quedaremos.

En el análisis de SportTracks se ve perfectamente cómo aguanté hasta el 16 y luego aguanté como pude a 3:45.

Muy contento porque de verdad que no esperaba correr a 3:30 durante tantos kilómetros. Por otro lado, me queda la espinita de no hacer nunca esta carrera en forma. Estoy seguro de que podría acercarme al 1:14, pero… soy triatleta, y si ahora estuviera en forma, en julio no lo estaría.

Ya falta menos para los tris.

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