Duatlón de Zuia. Cabra, ¿sí o no?

Cosas de pasar un año en una pandemia, este año me he apuntado a un duatlón de larga distancia. Sólo en 2007 había hecho uno. Fue en Arrigorriaga, un clásico entre los triatletas de larga en Euskadi y una de las carreras en las que más he sufrido de mi vida, para terminar entre los 20 últimos de la clasificación. Pero tras un año encerrados de una u otra manera, ha habido un cambio de mentalidad en muchos de nosotros y, ahora más que nunca, creo que hay que intentar vivir la vida. Con algo de cabeza, pero aprovechar todo lo que se pueda.

En cualquier caso, no es un duatlón cualquiera. Es en casa, en Zuia, por carreteras que me encantan , incluido mi tramo favorito entre Manurga y Zárate, y en el que en algún tramo soy Local Legend en Strava 🙂 El único y pequeño problema que tiene, es que es durísimo, demasiado largo para mí y que no tiene ni un puñetero metro llano. Detalles sin importancia, en cualquier caso.

Este perfil (sacado de cronoescalada.com) ha hecho que, como pasa normalmente en estos casos, se haya abierto el clásico debate “cabra sí, o cabra no.”

Como fanático de la aerodinámica que soy, estas cuestiones me apasionan. Por otro lado, en las últimas ediciones de Tour (La Planche des Belles FIlles) y vuelta (Ézaro) hemos visto cambios de bicicleta en cronos, que nos hacen plantearnos la conveniencia de una cabra en los casos de recorridos con subidas (y bajadas).

Las cosas que se suelen decir son:

-Las cabras son más rápidas en llano.

-Las cabras pesan más y son menos ágiles para subir.

-Las cabras frenan peor, tienes el centro de gravedad más adelantado y bajas peor.

De acuerdo en las tres, pero ¿ de cuánto estamos hablando? Como en este blog se habla con números voy a hacer un pequeño análisis de las pruebas que he hecho sobre el circuito de Zuia.

La prueba más evidente que se nos ocurre es dar una vuelta con cabra y otra con bicicleta de carretera con la misma potencia (con la misma ropa) y ver la diferencia, ¿no? Pues aquí está:

Ir rápido no, pero clavar los ritmos de potencia, tras más de 15 años entrenando por potencia, se me da bastante bien.

Más de dos minutos de diferencia. (como se puede ver el recorrido de la bici de carretera es 400m más corto, porque le di un poco más tarde al “lap”, lo que hace que la diferencia sea algo mayor”). Con esta prueba creo que debería zanjarse cualquier duda, pero como ya me ha pasado, surge el comentario: “pues me parece demasiado”. La primera cosa que me viene a la cabeza es, “vale, coge tus bicis y vete hasta allí dos veces para hacer las pruebas”. Pero como me gusta la Didáctica, voy a intentar justificar esta diferencia.

En primer lugar, hay una cosa que sí es cierta y la gente suele olvidar. El viento influye en este tipo de pruebas, y mucho. Los dos días fueron bastante ventosos y con diferencias en su dirección (SSE y SO). A pesar de ser un recorrido circular, en el que se puede considerar que el promedio final es cero, la protección de unas zonas a otras del viento puede que haga que esto no sea así. Para evitar esta influencia monté el Notio en ambas bicicletas. (Para ver cómo funciona y lo que mide este dispositivo, podéis pinchar aquí)

Como ya sabemos, la potencia total que ejercemos se reparte en potencia para vencer la resistencia del aire, que es aproximadamente de un 80% en llano y la de la pendiente, que es 0 en llano, pero muy importante en las subidas. ¿En todas las subidas? No. Como ya expliqué hace unos años (pinchar aquí para ver la explicación), la diferencia para un kilo de peso es relevante sólo a partir de un 8% de pendiente.

¿Zuia tiene subidas con más de un 8% de pendientes? Pues algún tramo puntual sí, de hasta el 16% según mi Garmin, pero son muy cortas.

Pero en un terreno tan sinuoso, si no vas acoplado, no sacas ventaja con la cabra. Correcto. ¿Pero realmente crees que no vas a ir acoplado? Esa es la pregunta clave. Para responderla, hay varias formas: la primera sería hacer un “lap” cada vez que me acoplé en la cabra, llegar a casa y sumar los tiempos. No es lo que hice. Hay tantos cambios de posición que creo que no lo hubiera hecho bien. Lo que sí he hecho es medir mi CdA con Notio y ver cuánto tiempo estoy por debajo de mi CdA promedio con la cabra, que en un terreno así puede ser de 0,28-0,30.

Pues no es la mitad del tiempo, pero sí el 30%. Si la cuenta nos parece un poco chapucera, podemos hacer lo mismo con la velocidad y suponer que por encima de 30 km/h vamos a ir acoplados (las bajadas son bastante sencillas).

En este caso, me sale que de la hora que me cuesta dar una vuelta al circuito, 27 minutos voy  por encima de 30 km/h, y ”por lo tanto” acoplado. (Esta aproximación depende mucho de lo acostumbrado que estés a ir en la cabra a altas velocidades. Es más fácil ir a 40 en llano que a 65 en bajada. Pero todo se entrena.)

O sea, que es un circuito que tiene zonas de falso llano en las que se puede ir acoplado si llegas con fuerza (que a nadie se le olvide que hay que correr 14 km antes…) y en las bajadas se puede ir bastante tiempo acoplado.

Pero ¿ese tiempo acoplado compensa “lo que se pierde en las subidas”?

Para responder a esta pregunta lo que hay que saber es cuánto se gana acoplado y cuánto se pierde subiendo. Más gráficas:

En ésta se puede ver cómo la línea roja (el de CdA con la bici de carretera) está casi siempre por encima de la azul. Es decir el CdA es prácticamente igual cuando voy desacoplado y cuando me acoplo.  Se separan yendo la azul hacia abajo. (La línea roja se interrumpe porque se me llenó la memoria del Notio a falta de 5 km) Bueno, esto podría ser más o menos evidente.  Pero y ¿cuánto supone eso? Y ¿cuánto pierdes en la subidas?

Para cuantificar eso lo que he hecho ha sido dividir cada vuelta en 17 parciales, y calcular cuánto es cada uno de los factores que contribuyen a la potencia: aerodinámica, pendiente, rodadura y pérdidas mecánicas.

Para comprobar que el método de cálculo está bien, he comparado la potencia medida con la potencia total calculada, siendo el ajuste bastante bueno:

Y ahora desgloso los factores más importantes calculándolos a partir los datos de masa y CdA, velocidad y pendiente de cada tramo:

1.-El aerodinámico:

Aquí pasa una cosa curiosa: Lo potencia aerodinámica en la cabra es mayor en algunos tramos… O sea, que hay que gastar más energía, pero ¿por qué? Por que tiene una relación con la velocidad al cubo, … y en esos tramos se va mucho más rápido con la cabra, que es de lo que se trata, al final. Además si es cuesta abajo, es potencia gratis para nuestras piernas, ya que la pendiente nos está ayudando. :

2.-Pendiente

Vale. Pero ¿cuánto se pierde subiendo? Pues como puede verse, para 1 kg de peso de diferencia (que es la diferencia de mis bicis) con las pendientes que tenemos, de media en cada tramo…Prácticamente nada.

 

Resumiendo, el tiempo que se va acoplado, que puede rondar los 20 minutos por vuelta, se gana mucho, mientras lo que se pierde es prácticamente despreciable porque la pendiente media de cada tramo es pequeña.

Otra forma de verlo más sencilla: Notio me ha dado 0,32 de CdA promedio para una vuelta en la cabra y 0,36 para la bici de carretera. Eso a 240w de media, son… correcto: 2 minutos en 30 Km. ¿Por qué da un poco menos? Porque, como ya sabemos, la potencia aerodinámica es lineal con la velocidad al cubo. Por lo tanto, cuanto más velocidad, mayor será el ahorro para un CdA más bajo. Por lo tanto, en este caso, lo correcto sería calcular el ahorro para una velocidad más alta. 

Más formas de llegar al mismo resultado: ya que tenemos los tiempos de cada parcial, si sumamos los tiempos de todos los tramos en los que es bajada o “llaneo”, nos salen: 27’38” en cabra y 30’17” en la bici de carretera.. Casi 3 minutos por vuelta de ahorro a lo que habría que restar lo que se pierde en los tramos de pendiente positiva, que son 25 segundos.. Total: 2’30 por vuelta.

Como se puede ver, se pueden hacer tropecientas mil comprobaciones, pero siempre se llega al mismo resultado: al menos, más dos minutos por vuelta, es decir casi 5 minutos en 65 km. Es bastante, pero, por otra parte, muy poco comparado con lo que se puede perder en si llegas ya fundido tras los 14 km de carrera a pie, o lo que puedes perder en el último sector si llegas con calambres, o completamente vacío.… Que a nadie se le olvide que estamos hablando de un duatlón.

Tanto rollo para llegar a la conclusión de casi siempre: salvo crono escalada, cabra, siempre. Pero por lo menos, lo hemos argumentado suficientemente, ¿no? 

Para terminar: como siempre, estas conclusiones están sacadas a partir de mis datos: mi posición en la cabra, mi bici, mis ruedas, mi forma de subir, de bajar, etc. Son extrapolables a otras personas y condiciones, pero siempre con matices. Si alguien no va confiado con la cabra, no termina de ir a gusto subiendo, mejor ir con lo que está más cómodo y disfrute más. En realidad, de los 350 que participamos, sólo 6 o 7 van estar luchando por los puestos de podio. Los demás bastante tenemos con hacerlo lo mejor posible. Y lo más importante, disfrutad.

2 comentarios en “Duatlón de Zuia. Cabra, ¿sí o no?

  1. Pingback: Previa Zuia Du – Entrenar por entrenar

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