Tipos de neopreno Orca 2020. Números.

Mi principal punto débil como triatleta es la natación en aguas abiertas. Creo que soy un “buen nadador” de piscina para no tener pasado infantil de nadador, pero mi rendimiento en aguas abiertas es bastante desastroso por varios motivos:

-mi tipo de nado: soy una “víctima del Total Immersion”. Aprendí a nadar deslizando mucho y me cuesta horrores nadar con frecuencias elevadas.

-no me siento cómodo en entornos “no controlados”. Esto va con mi carácter y es difícil de cambiar.

-creo que tengo un viraje bastante feo pero efectivo donde recupero bastante, y eso hace que mis tiempos en piscina de 25 metros sean “artificialmente” mejores. En piscina de 50, estos caen más que  lo que lo hacen los del resto de triatletas de mi entorno.

Pero como soy de los que creen que todo se entrena, durante 2020 año «aproveché» el cierre y las restricciones en piscina para nadar más que nunca en aguas abiertas.

Como habréis visto, en la lista anterior no he mencionado como factor perjudicial para mí la natación con neopreno. Creo que, a pesar de tener una patada lamentable tirando a nula, la natación con neopreno ni me perjudica ni me favorece especialmente. Sin embargo, tras probar muchos neoprenos, sí creo que hay diferencias bastante notables entre unos y otros, y creo que es MUY importante encontrar el neopreno más adecuado para cada uno. Mi forma de pensar en este aspecto es que con lo que cuesta mejorar 2-3 segundos/100 en piscina, creo que merece la pena no tirar esta mejora a la basura por no acertar con el neopreno adecuado.

Como decía, ya que he nadado más que nunca en aguas abiertas, he aprovechado para seguir haciendo pruebas con diferentes tipos de neopreno de Orca a la vez que intentaba mejorar mi nado con frecuencias altas y la natación en aguas abiertas en general.

Tenía pendiente desde 2019 hacer una serie de tests con varios neoprenos de Orca: el nuevo 3.8, el Alpha y el Equipe. A estos les añadí el Predator 2016 que todavía tenía por casa, para terminar de completar la gama. Con tanto neopreno uno ya se vuelve un poco tarumba, pero por resumir las características de estos serían las siguientes:

-3.8: máxima flotabilidad en piernas.

-Alpha: máxima flexibilidad.

-Equipe: tronco y piernas casi idénticos al Alpha, pero hombros menos flexibles.

-Predator 2016: mucha flexibilidad en brazos pero no tanta flotabilidad como el 3.8

En los neoprenos creo que hay dos puntos muy importantes que prevalecen sobre los demás:

flexibilidad de hombros: reduce la fatiga y permite mantener el ritmo sin que aumente la frecuencia cardiaca. Este efecto se acentúa con frecuencias altas.

flotabilidad: reducción de rozamiento con el agua = velocidad.

Para comparar estos neoprenos, con las piscinas cerradas y un poco obsesionado con el tema de la frecuencia, ideé un protocolo de test algo diferente a todo lo que he hecho en años anteriores. Medir velocidad es muy poco fiable en aguas abiertas (en realdiad imposible con el Garmin 935 desde una de las últimas actualizaciones de firmware) así que me centré en intentar mantener una frecuencia de brazada alta (para mí) con el Tempo Trainer de Finis, y ver cómo evoluciona el pulso con cada uno de ellos (HRM-Swim de Garmin).

TESTS EN AGUAS ABIERTAS

Por un lado, hice varias tandas de boya a boya en Ullibarri Gamboa (10 x  211 metros medidos en Google Earth) a 32 bpm, un ritmo bastante relajado. Posteriormente, repetí 10 x 211 a 35 bpm, que es mi frecuencia de competición  es decir, condiciones reales. Hay un “fallo” bastante gordo en el protocolo y es que no todos los días hice siempre el mismo orden:  mientras que en el Equipe y el Predator 2016 hice en primer lugar a 32 bpm, y luego a 35 bpm, con el Equipe y el Alpha empecé a 35 bpm.

Bueno, esto no es un estudio científico sino el blog de un triatleta aficionado y creo que las conclusiones saltan a la vista en cualquier caso. En cualquier caso, siempre queda el socorrido recurso del promedio, que veremos más adelante.

Finalmente, sacar conclusiones a partir de frecuencia cardiaca cuando se lleva 10 semanas sin nadar es algo arriesgado, pero como digo,  los resultados son concluyentes. Los resultados fueron los siguientes

Si hago el promedio:

Y si metemos la variable del ritmo, haciendo el promedio entre las series de 32 bpm y 35 bpm de cada neopreno para eliminar el factor bpm:

La conclusión de este test es que tanto con el 3.8 como con el Alpha me encontraba muy cómodo y me daba la sensación de ir bastante rápido. Los pulsos más bajos, corroboran esta sensación. El Alpha es el que más fácil se mueve y  de hecho, en ese momento llegué a pensar que el Alpha podría ser mi neopreno. Aunque los tiempos del 3.8 salían algo mejores, no me fiaba mucho de la velocidad en aguas abiertas. A pesar de considerar en todos la misma distancia, no siempre voy por el mismo sitio y podía haber algo de error.

TESTS EN PISCINA DE 50

Así que una vez que abrieron las piscinas y un poco (no mucho) más en forma, hice unas tandas de 500m, tras un calentamiento exigente de 5×100 por debajo de 1’18  c/1`35.

Así completé una tanda serie de tests que inicié el año pasado y que no pude terminar. Los resultados son los siguientes.

Si me quedo con los promedios de las pruebas de 2020 en Alpha y 3.8, en la gráfica de pulso vs ritmo, se ve que el 3.8 es claramente mejor:

Conclusión:

En mi caso, el 3.8 es el neopreno más rápido y el que menos fatiga me causa. Alrededor de 1’5 seg/100m respecto al Alpha para el mismo pulso.

-El Alpha es comodísimo y con una patada eficiente, es una pasada. Pero no es mi caso. Los primeros metros voy muy bien, pero luego noto que me falta un poco de impulso atrás para mantener la cadencia de brazada, y no lo consigo. Por otro lado, la cremallera más corta hace que se adapte mejor al tronco, sobre todo en caso de curvaturas acentuadas de lumbares (mi caso), pero dificulta un poco la transición.

-El Equipe, también es bastante cómodo, algo menos que el Alpha. También más barato pero también requiere saber darle a los pies.