CdA en tiempo y condiciones reales de cascos aero (2021). Kask Mojito, Met Drone, Kask Bambino Pro

En el blog tengo ya unas cuantas entradas sobre mediciones aerodinámicas de cascos, todas ellas hechas en velódromo abierto.
Prueba aerodinámica de cascos
Giro Advantage, Bell Javellin, Kask Mojito
Specialized Evade vs Kask Mojito
También he explicado algún artículo no publicado por mí, en un ejercicio creo que bastante interesante para contrarrestar mis datos experimentales con los publicados por otras personas independientes (Datos independientes de cascos aerodinámicos)

Tras las Laminar Cover, creo que es el accesorio aerodinámico que mejor ratio «ahorro W / €» presenta y por eso le he dedicado bastante tiempo.

Hasta ahora tenía bastante bien definida la diferencia entre mis dos cascos: el aero (Met Drone Wide Body) que he usado siempre en todas las carreras sin drafting desde 2016 a excepción del duatlón de Zuia y el de carretera con el que entreno y compito en carreras con drafting ( Kask Mojito)

Esta diferencia era de entre 0,010 y 0,015, que vienen a  ser unos 9 w -13w a 40 km/h .

Por otro lado, alguna vez había hecho alguna prueba que consistía en dar vueltas al velódromo sin ir acoplado y el resultado era que el casco aero ni mejoraba ni emporaba, por lo que la conclusión era: siempre casco aero, salvo condiciones extremas de calor (más de 28-30ºC en mi caso)

Como los que me seguís ya sabéis, en septiembre del año pasado me compré el Notio. Un dispositivo para medir el CdA, cuyas principales características son:

  • que te da el CdA en cada instante. (no voy a llamarlo en tiempo real, porque el valor que te marca en el Garmin no sirve de mucho).
  • Que tiene en cuenta los cambios de intensidad e incidencia del viento y del terreno.

Para más detalles, leer aquí: Medición de CdA en tiempo y condiciones reales.

¿Por qué es importante? Porque permite ver cómo cambia tu CdA a lo largo de un tramo. Puedes apañarte con los promedios para ver qué es mejor o peor, pero para entender el porqué de las mejoras o empeoramientos y a partir de ahí intentar mejorar, los promedios son insuficientes.

Concepto importante: Para una determinada posición y configuración de bicis, ruedas, casco, ropa, etc el CdA no es un valor constante. No se puede decir, “tengo un CdA de 0.256”. Ni siquiera en velódromo, porque la posición no es estática. Debería serlo, y debemos hacer lo posible para que lo sea, buscando equilibrios entre aerodinámica y comodidad, pero no lo es. Y como he veremos más adelante, puede ser bastante dependiente de los watios que meto… O mejor dicho, de lo forzado que voy.

Por ejemplo, una de las cosas que he visto durante este año, es que mi CdA en velódromo (con el mismo material y configuración de la bicicleta) difiere bastante del CdA en la carretera. Espero que sea porque en el velódromo de Gamarra no tengo confianza y voy con la cabeza más levantada y si algún día vuelvo a ir a un velódromo de verdad no esté tan pendiente de baches, ramas, castañas y otros elementos, pero mis números en carretera son bastante mejores. También puede ser porque en carretera, pega más viento y el material aerodinámico funciona mejor cuanto más viento haya.

Este año, he estado haciendo bastantes pruebas de este tipo, principalmente midiendo diferencias con los aerobars que he desarrollado en IDEC. No tanto por intentar medir una diferencia en lo que las barras integradas mejoran aerodinámicamente, como en los cambios que estas producen en la posición, y por ende, en el casco etc.

Yo estaba bastante contento con el rendimiento de mi Drone ( no tanto con el sistema de fijación del visor que me hizo perder 1 minuto en la T1 de Vitoria 2016)),

pero hubo una foto que me sacó Sergi Parusmajor en Zuia LD 

 y algunos datos de las pruebas realizadas durante este año me hicieron preguntarme si con la nueva posición que llevaba este año con los aerobars, con la cabeza bastante más esconidad, la diferencia aerodinámica entre los dos tipos de casco seguía siendo la misma.

Pero como decía al principio, el CdA es tan poco constante, que hasta que no he hecho las pruebas en un sitio fijo, no he sacado conclusiones claras.

Para ello, me he buscado un tramo sin coches de 7 km de longitud, en el que se puede ir casi todo el tiempo acoplado, bastante expuesto del viento y con algunos cambios de pendiente, que en algunos momentos me hacen sacar un poco la cabeza y en otros me obliga a ponerme de pie. Un tramo REAL. El que he llamado “Armiñón International Speedway” 😊 

Los resultados fueron los siguientes:

Da igual que vaya acoplado o no, que las líneas verdes siempre están por debajo de las negras/grises. Si amplío la zona final, que es la más llana y rápida se aprecia mejor y se ve una diferencia más o menos contante que oscila entre los 0, 007 y los 0,015. (más o menos lo que decía al principio).

En este ejercicio estaban mezclados dos días diferentes. Esto puede a inducir a errores ya que aunque Notio mide la presión del aire, la temperatura y la velocidad del viento, como el CdA no es el mismo para todos los ángulos de incidencia del viento, para ser más puristas y evitar errores me quedo con las 3 tandas realizadas el mismo día, y:

La diferencia es de 0,010 (más o menos).

Por otro lado, como no tenía del todo claro que con esta posición más agachada pudiera mantener la cabeza mirando hacia adelante sin levantar la punta, … la pregunta era: ¿Y si compro un casco intermedio? Un casco aero, pero menos ancho que el Drone, y sobre todo más corto y con punta redondeada. Así que me he comprado el Kask Bambino Pro que es uno de los más cortos y redondeados y que se ve mucho en pista (dato éste muy importante.)

Lo primero, grabarme para ver cómo encaja. Las imágenes son claras. El Drone me encaja perfecto cuando miro hacia adelante, pero si miro hacia abajo se levanta la punta rompiendo la continuidad con la espalda . El Bambino Pro, en cambio, presenta un perfil prácticamente igual mirando hacia adelante o hacia abajo. 

Y entonces, ¿cuál es mejor? No quedaba otra que volver al Armiñón International Speedway y repetir el ejercicio, con el siguiente resultado… cuando menos, llamativo.

Lo primero que en lo que pensé fue en descartar por errónea la primera tanda (gris) con el Bambino. Pero más tarde, se me ocurrió comprobar la potencia en cada tanda… y ¡¡¡sorpresa!!

 

El resultado es bastante claro: cuando me acerco a mi FTP, el CdA aumenta, ¡¡entre 0,010 y 0,020!!. Desafortunadamente, no me tengo grabado en vídeo rodando a esos watios, pero supongo que el desplazamiento lateral hará que genere turbulencias que aumenten mi CdA. La idea que surge inevitablemente entonces es: Pues, si te mueves tanto, lo mismo sale más rentable no meter “tanto” watio

Para eso, lo que se puede hacer es dibujar el ratio Potencia/CdA, que se utiliza habitualmente para ver qué posición es más cómoda o sostenible. Como la Potencia es directamente proporcial al CdA ( Paero= 0.5 ρ CdA v3), la velocidad más alta será aquella con la que tengo un mayor P/CdA. Y la curva queda así:

Con lo que la cosa se iguala.. salvo un poco en el t=400s que se debe a un CdA muy bajo que tengo algunas dudas de que sea real.

Como no me quedaba muy clara la cosa, repetí un día más: con otra dirección de viento (de culo, mientras que el día anterior fue lateral):

 

De nuevo se ve exactamente el mismo efecto con un CdA más bajo a 240w, el siguiente a 265w y el siguiente a 275w, pero con una tanda del Bambino algo mejor.

Lo siguiente que hice, fue ir al velódromo, donde a pesar de ser abierto, todo es mucho más controlado y repetitivo,  para ver qué pasaba con todas las tandas a la misma potencia (275w) y analizar los datos. ¿Qué vemos? Pues que en el velódromo el comportamiento entre el Drone y el Bambino es prácticamente idéntico y más o menos se mantiene la diferencia respecto al Mojito.

 

Si quito las líneas del Mojito para limpiar un poco la gráfica: 

Conclusiones:

La diferencia en CdA entre el Bambino Pro y el Drone es prácticamente nula. Unas veces me sale a favor de uno, otras de otro y en el velódromo no puedo ver diferencias reseñables.  Así que a la hora de escoger uno u otro, habría que atender a otros aspectos: comodidad, movimiento en caso de mucho viento, colocación del visor, ventilación. Creo que el Drone lo dejaría para carreras muy llanas y que no haya viento lateral y el Bambino para el resto, siempre que no haga mucho calor, ya que me dado la impresión de que la ventilación del Bambino es prácticamente nula.

-Hay que prestar mucha atención al movimiento lateral en la bici cuando la potencia aplicada se acerca al FTP. No es suficiente con ser capaz de meter potencia y mantener la cabeza escondida.  Hay que hacerlo de la forma más estable posible, sin ir dando tumbos. La diferencia en CdA es relevante y puede ser mayor que lo que se gana con un casco aero o incluso con unas tapas/lenticular. Otra cosa que hay que entrenar.

En la próxima entrada, más datos y más cascos.

Triatlón de Pont de Suert 2021. 20º (3er v1)

Dos años  después de mi último triatlón (Tarazona Open), un poco más de mi última salida en masa no Open (Getxo) y otro poco más del último triatlón con salida en masa y rodar en grupo grande (Lekeitio) volvía a competir en un triatlón como los de antes.

Me ha costado volver a competir por varios motivos, que supongo que mucha gente comparte. La situación es, evidentemente, rara. A pesar de la pandemia, he podido entrenar bien, exceptuando algunas restricciones de horarios con las piscinas en Vitoria. A entrenar bien, le llamo llegar a 8-10 horas/semana con cierta continuidad (consistencia).

 

Pero no terminaba de estar animado para competir. Primero, la caída pre Zuia. Después, algunas consecuencias que no vi al principio (lesión en el hombro izquierdo) y para terminar, que no terminaba de ver lo de la seguridad en las carreras. No me parece que las carreras en sí mismas sean entornos peligrosos, pero sí todo lo que las rodea. Tampoco es que sienta miedo, pero no termino de verlo del todo.

Así que entre cancelaciones en la mayoría de carreras de Euskadi, dudas de celebración de otras, que llevo dos años entrenando sólo y no me entero ni de qué carreras hay por ahí, dificultades familiares y mucha pereza para salir fuera a competir, iba pasando el tiempo y veía que iba a pasar el verano con otra temporada en blanco. 

Rober Albir me habló del triatlón de Pont de Suert y me pareció una buena opción: distancia olímpica, al lado del valle de Aran, en la semana que siempre suelo ir a Pirineos con Susana. Todo encajaba, así que me apunté sin pensarlo demasiado. 

Estado de forma

Nadando sabía que estaba bastante peor que otros años. Ya en invierno hice 7″ peor el 100 del 400m libres del Cpto de España Máster (2″/100) que mi MMP. Para terminar de liarla, tras 3 semanas sin tocar el agua por la herida de la cadera consecuencia de la caída de Ondategi, cuando por fin me metí, me di cuenta de lo que me dolía el hombro izquierdo. No me quedó más remedio que recibir un par de sesiones de EPI en Eskuekin, que lo solucionaron a tiempo para carrera, pero no para entrenar en condiciones y ya ni me acuerdo de cuándo fue la última vez que cogí unas palas. Aún así, las últimas pruebas que estaba haciendo de neoprenos ORCA más o menos me daban la misma diferencia que respecto a otros años: 2-3″/100, aunque con mucho menos fondo, ya que raro ha sido el día que haya pasado de 2500m. 

En la bici, me gusta mucho las preparaciones específicas de las carreras: estudiar el perfil y hacer simulaciones en los entrenamientos. La bici era sin cabra. 20 km de subida muy tendida con 2 km finales al 4% y vuelta, pero no terminaba de tener muy claro si la bici era con o sin drafting. Por si acaso, preparé las dos opciones así que dejé la cabra y las pruebas de los apoyacodos y empecé a hacer series. Con un circuito así, lo normal es que se llegue en grupo a ese repecho y ahí haya algún ataque que produzca un corte. Estos son algunos de los entrenamientos que hice:

-Aldayeta: 5×5′ A 320w.

– Zaldiaran: 6×1′ 400w /1’rec + 5×3′ 300w /1’rec

Series llano road. 3×10’/2’r 270, 280,290 + 4×3′ 1’r 300,315,330,330

Creo que un par de semanas antes de la carrera, encontré el protocolo COVID de la carrera y decía que había salida en rolling star y que guardar distancias entre corredores en los 3 sectores. De donde deduje que sería sin drafting… Hasta que el jueves vi el briefing on-line y vi que era salida en masa (conté 430 inscritos en distancia olímpica!!) y carrera con dráfting. Bueno, pues nada. También estaba preparado para eso. 

Corriendo, bien. Como siempre: poco volumen pero con buena intensidad. Tenía confianza tras las últimas series en las pruebas de las Metaspeed contra las Next2. Un poco de respeto al final del 10k, pero sabiendo que tenía buen ritmo.

 

Previa

Y con este panorama llegamos a Pont de Suert. El sábado hicimos la parte final del recorrido en bici. Un tramo bastante chulo, con asfalto rugoso y algún agujero, pero que me iba bastante bien, sin ninguna pendiente grande ni curvas técnicas.

Al mediodía fuimos a ver el pantano y la T1 bajo un calor achicharrante. Nos costó bastante encontrar la salida. Boxes con salida muy complicada del agua, cuestas tipo Aritzaleku, pero con muchas piedras grandes tapadas con alfombra.  Una vez visto todo y bastante tranquilo ya, volvimos a Vielha a descansar

El domingo salimos de Vielha lloviendo, pero tras pasar el túnel se abre bastante y el suelo está seco. Aparcamos fácil y dejo las Metaspeed con los calcetines (ya he visto que no voy a pasar de 5 km sin ampolla en el dedo), un gel por si acaso, y el Garmin metido en una zapatilla en la T2. Cojo la bici y me voy a la T1.

En boxes, las bicis están super-pegadas. Ni el Onditz en sus mejores tiempos. ¿1,5 m? En fin. Bueno, llevamos mascarilla pero se me rompe  nada más llegar. Vale. Saco el neopreno de la bolsa y …oh! sorpresa! En lugar del prototipo de 2022 del 3.8 que he estado probando el último mes, aparece el Perform, el neopreno de Orca de aguas abiertas homologado por la FINA. Bien, Diego, bien. Es un neopreno bueno, muy cómodo, pero nado 3″/100 más lento con él, porque para que sea aprobado por la FINA tiene menos espesor de neopreno en tronco y piernas, por lo que tiene mucha menos flotabilidad en las piernas.

Toca trabajo mental. Convencerme de que por lo menos voy a llegar bien de hombros, de que toca darle a los pies y que siempre hay tiempo de arreglarlo en la bici si estoy listo. 

Me tomo el chupito de cafeína/taurina y demás estimulantes, de 226ERS, me acabo el bidón de isotónico de 500cc y me bajo al agua a calentar e ir cogiendo sitio. El agua está muy buena, el sitio está bien y me encuentro relativamente bien. Salgo a sentarme a una piedra y a esperar la salida.

CARRERA

Se hace una línea anchísima, estoy comodísimo en el centro, primera línea y se da la salida. No recibo ni medio golpe. Tengo las dos puntas de flecha a cada lado, no termino de decidirme, pero al final voy a la derecha que es la que veo mejor. Me coloco a pies sin muchos problemas y pasamos la primera boya, que serán unos 250, 300 m. Tras hacer el giro, limpio, sin problemas, busco de nuevo unos pies con la intención de ir cogiendo un ritmo cómodo y que vayan pasando los metros. Entonces, noto un golpe en el brazo derecho. Luego un enganchón en el brazo, y otro golpe… y así durante varios minutos.

Pasamos la segunda boya y otra vez se repite la misma historia,  hasta que al final, pierdo los nervios y me pongo a gritarle al individuo que me están dando. Obviamente, o no se entera o le da lo mismo, pero el caso es que a mí se me ha acelerado mucho el pulso, he perdido la respiración y he empezado a tragar agua… Empiezo a ahogarme y necesito tomar aire, por lo que doy unas cuantas brazadas de braza aunque eso supone que pierdo los pies y recibo algún golpe más de gente que me adelanta. Llegamos a la boya de giro para iniciar la segunda vuelta e intento hacer pie para coger aire, relajarme y pensar qué hacer. Pero no llego al fondo… Así que de nuevo braza, unos segundos más y empiezo a nadar intentando pensar sólo en respirar y no seguir tragando agua. El ritmo me da ya igual. He dejado de pensar en la carrera y sólo pienso en salir del agua cuanto antes. 

La segunda vuelta se me hace más corta y salgo con mejor sensación del agua, aunque me cuesta salir (sin los voluntarios que te sacaban de allí todavía seguiría dentro).  Corro hacia boxes por pura inercia entre eructos bastante desagradables. Veo a Susana y le digo que voy muy mal (supongo que ella ya se ha dado cuenta).

Encuentro mi bici pronto. Se me engancha el neopreno en el chip pero nada grave y empiezo a meter las cosas en la bolsa de basura… incorrecta. El chico del 217 me grita, ¡¡que es la meva!! (supongo que se escribe así)  Aúpa Diego. Le pido perdón, saco las cosas, las meto en la mía, casco y fuera.

Salto sin problemas y apretar.

Ya se me ha olvidado todo lo ocurrido en el agua, puedo respirar y sólo pienso en tirar hacia adelante. Cojo a un chico y sigo tirando… Hasta que veo que no llevamos a nadie a tiro y empiezo a mirar hacia atrás. Tampoco veo a nadie. Pienso que igual tampoco he nadado tan mal a pesar de todo. Al llegar al pueblo vuelvo a mirar y entonces ya veo un grupo de 8-10 que se acerca. Toca esperar y estar atento para engancharlo.  Lo hacemos sin problemas.

El cruce hacia el valle de Boi llega en un par de kilómetros y para entonces ya he visto que sólo tiran 3 ó 4 (Clotet, Cubells y Asensio; a los que no conozco de nada) Van con bastante fuerza pero el resto no tiene ninguna intención de tirar. Mi idea en estos casos es siempre la misma: tirar para intentar coger al grupo de delante. En este caso hay un matiz. Hay un punto crítico al que tengo que llegar con fuerza suficiente para aguantar un posible ataque. Así que una vez se inicia la subida y con el pulso más o menos en su sitio, empiezo a colaborar. No conozco a nadie, pero empiezo a estudiarlos. Clotet, el que más tira, me dice que hay que coger al siguiente grupo. No sé cómo sabe quiénes son ni a cuánto están, pero le veo muy convencido y ayudo lo que puedo. Cubells que anima a la gente a pasar sin mucho éxito, y Asensio el más consistente. Vamos rápido, a 280w medios. Por fin cogemos al grupo de delante, en el que distingo a Teje a rueda. Conociéndole un poco, si va ahí es porque ha visto que nadie tira y creo que van a llegar más frescos que nosotros al repecho. Diego, cuidado. 

 

Strava: Tramo hasta Barruera;

Total, que estamos unos 25 cuando empieza el repecho, ya nos hemos cruzado con los líderes, algunos triatletas sueltos y el siguiente grupo, que no nos lleva demasiado. No me he puesto a contar, pero no creo que llevemos más de 30 por delante y el grupo no está a más de 2 minutos. Intento colocarme bien, pero estoy un poco encerrado tras el último relevo. Hasta aquí, 32 minutos con 265 w medios/280 np/ 161 ppm.

Se produce el ataque previsto (que como siempre es de la gente que no ha tirado), sale Teje y poco a poco va saliendo todo el mundo que puede. Hasta que se produce el corte, en el cual soy el último del grupo delantero: el último kilómetro al 6,6% : 3’30» a 350w. 

Subida Erill

Casi la lío, pero para este momento es para el que he estado entrenando. Sólo pierdo 2 ó 3 metros que solvento bajando a casi 80 km/h sin dar pedales en la zona que el sábado me pareció que peor asfalto tenía. Cómo cambian las cosas en carrera…

A partir de ahí, decido que hay que pensar en la carrera a pie. No hay demasiada voluntad de seguir tirando, hay hasta 3 integrantes de un mismo equipo, yo he estado a punto de liarla una vez y no quiero hacerlo de nuevo. Me dedico a beber el bidón de Energy, a recuperar y sólo paso a tirar en la zona de la presa para evitar los agujeros más grande que vi el sábado y me quedo a cola con José Luis Cano. En el cruce con la Nacional también se produce un pequeño arreón que cierro bien. Ahora, concentración para la T2. No conozco la entrada, así que me quedo a cola, pero sin perder contacto. Me descalzo con margen, bajo sin problemas, noto bien las piernas y a por las zapatillas. 

Me cuesta ponerme los calcetines, más de lo previsto. Dejo el gel en el suelo porque me he bebido casi un bidón de 800cc en la bici, cojo el Garmin y a correr. No consigo ponerme el Garmin corriendo así que paro lo engancho y ahora sí: 10k.

Con esta transición tengo a todo mi grupo por delante y enseguida empiezo a adelantar. Noto que he dejado las gomas de las zapatillas demasiado sueltas y me baila un poco el pie, pero de momento no paro a apretarlas más. Voy con buena cadencia, bien de zancada y empiezo a acercarme a Teje, que es la única referencia clara que tengo. Primer km a 3’35. Bien. En los olímpicos siempre tengo el objetivo de bajar de 35 minutos pero el circuito es complicadillo, tampoco es que esté a tope y estoy progresando bien, así que me marco como objetivo aguantar ahí.

Y así van pasando los kilómetros. No pierdo ritmo, pero no tengo ninguna referencia y es complicado mantener la concentración. Sigo pasando gente del grupo de bici, llego a Altuna que iba muy por delante, a las primeras chicas… No tengo ni idea del puesto, ni en la general ni en v1. En la segunda vuelta empiezo a notar un amago de flato, levanto un pelín el pie en los repechos y me olvido definitivamente del 3’30. El terreno no es fácil. Hay algún tramo rápido, pero también alguna zona de hierba en cuesta, algún repechín y varios giros de 180º

Veo a Cubells muy por delante, algunos del RayoTeam que tampoco les pillo y a Chirico (2º V2 al que tampoco conocía) pero que creo ya tampoco le pillo. Sólo me queda intentar adelantar a las dos primeras chicas y acercarme lo que puedo a Anna Godoy que ha salido con los chicos. 

META. Me esprinta en la recta final un tío que iba en relevos (algo que me jode bastante, la verdad, porque le llevaba «a rueda» toda la última vuelta y no me había enterado) y entro sin tener ni idea de mi puesto ni especialmente contento.

Pero al llegar a la zona post-meta veo muy poca gente. Mucha menos de la que me esperaba y a nadie en el stand del Compex y me tumbo para probar las botas de compresión 🙂 (por cierto, al día siguiente tenía las piernas mejor que nunca tras un olímpico) .

Hablando con Teje y los Altuna, parece que puedo estar entre los 20 primeros y ser podio en v1… Así que nos quedamos un rato más a pesar del calor. Pero la espera merece la pena. Subo al lado de Richard Calle (que no sabía ni que corría) y es algo que me hace bastante ilusión, porque ya no es el que fue, pero mira, ahí estoy al lado de un Campeón de España de LD. 

 

Clasificación y Conclusión.

No sé por qué cuesta tanto publicar la clasificación en pdf de toda la vida, una vez que ya tienes todos los datos, pero bueno, la he pasado a Excel y sacado los puestos por parciales. (Para ver el top 50  pinchar aquí).

37º nadando a 6’30» de Godoy(20″/100) ( parece que eran alrededor de 1750), a 2’30» de Altuna (9″/100) y 30″ de Tejería. Auténtica MIERDA de natación, condicionada por el subnormal que me estuvo dando golpes sin parar. A pesar de eso, creo que el resultado final no hubiera cambiado mucho, ya que creo que habría estado en el siguiente grupo y nos hubieran cogido por detrás. Pero no me gusta haberlo pasado tan mal. 

Contento con la bici. Con dos partes muy diferenciadas, creo que no pasé muchos apuros y tuve bastante suerte con el grupo que me tocó.

También contento con la carrera a pie. No fue la carrera de mi vida, pero tampoco estaba preparado para ello. Las Asics Metaspeed fueron muy bien, y la semana posterior no he tenido problema en los tendones de Aquiles.

Más o menos en el mismo orden que siempre, que no es poco.

Total, 20º en un Campeonato de Catalunya, creo que está bastante bien. A un minuto del top10, lo hubiera firmado con los ojos cerrados al empezar, así que bastante contento aunque sé que tuve bastante suerte con el grupo de la bici.

¿Y ahora? Pues no sé. Pero quiero recuperar algo de mi nivel anterior en la natación antes de competir de nuevo, que todavía no seré cuando será y ya iremos viendo. De momento me quedo con esto:

 

 

Duatlón de LD de Zuia 2021. Crónica (de una muerte anunciada).

Mi duatlón de Zuia, realmente terminó el 16 de marzo, tres semanas antes de la carrera. Hasta entonces, el único inconveniente reseñable de la temporada había sido una tendinitis en la inserción del cuádriceps en marzo, que con una sesión de pinchazos en Eskuekin, descarga con pistola y mucho rulo, se pasó y llevar los isquios muy cargados desde que nos soltaron en mayo de 2020. Por otro lado, estaba la preparación «específica» del Campeonato de España Máster de Natación de Castellón con su correspondiente viaje de una semana. Pero eso estaba previsto (decidimos acudir con menos de dos meses de antelación) y no vale de excusa.

A pesar de todo, en bici estaba relativamente bien. Había sido bastante consistente con los entrenamientos con mi obligado esquema de (10h-7h horas/semana) pero me faltaban un par de salidas largas corriendo para coger algo más de confianza en lo que sabía que más me iba a costar. Sin embargo, una caída por entrar demasiado rápido en la chicane de la bajada de Ondategi, cuando llevaba 50 minutos a 270w medios en mi última prueba sobre el circuito del duatlón, lo echó todo por tierra.

Me ahorro las imágenes de la herida para no herir sensibilidades. El mismo agujero, pero en la piel.

Cuando me caí, tal vez porque no pasé el miedo que pasé cuando me caí en Lerate en verano, pensé que no iba a ser demasiado, no fui a Urgencias a que me curaran la herida y no fue hasta 4 días después cuando me di cuenta de que esa herida no estaba mejorando nada. Entonces se me ocurrió mirar la foto de la caída del verano (parecida pero en el otro lado) y vi que la nueva era aproximadamente el triple de grande… A partir de ahí, curas diarias y como suele ocurrirme un quiero y no puedo. Trabajo de técnica de carrera en el gimnasio, algo de elasticidad y fuerza,.. Por supuesto, no pude ir a Oñati, una carrera que me iba bastante mejor, porque una semana después todavía no podía andar sin cojear.

Así que las 3 semanas previas a la carrera se completaron con una semana sin tocar la bici, dos sin sin poder correr, y ya nos plantábamos en la semana de la carrera. Todavía fui capaz de hacer algún entrenamiento bueno con la bici, por lo que mi lado optimista decía que con una carrera a pie controlada, que me dejara con fuerzas para la bici, todavía podía hacer algo bonito.

Pero me equivoqué. Una sucesión de errores y algo de mala suerte hicieron el resto. Por un lado, nos tocó el primer día caluroso del año. 28-30 grados con viento sur. Lo sabíamos desde el lunes, pero aunque hice algo de trabajo de hidratación, está claro que no fue suficiente.

El día de la carrera pasé 5 veces por el baño antes de la salida. Eso tampoco suele ser bueno para la hidratación y no lo compensé de la forma adecuada. Por otro lado, tomé una cápsula de cafeína antes de empezar (me había ido muy bien en un par de entrenamientos), pero tampoco es una buena medida en este tipo de situaciones de calor si no tomas el agua suficiente.

Y lo más importante: no fui capaz de tener la cabeza fría en carrera. Me pusieron en la primera tanda de salida, con casi todos los buenos. En otra ocasión me hubiera hecho ilusión estar rodeado de gente tan buena, pero esta vez era una putada. Sabía que no era mi lugar y que tenía que dejar que se fueran. Conociendo el terreno, mis cálculos optimistas eran de un ritmo por encima de 4’/km, que tenían que ser 4’15 a la subida y unos 3’45 en la bajada, con unas 160-165 ppm máximas. A pesar de todos los inconvenientes de la caída, pensaba que podría correr cómodo a ese ritmo, ya que era al que llevaba tiempo haciendo los rodajes.

Aunque corro mejor con frío, el calor no suele afectarme demasiado y no añadí ningún factor corrector a mi estimación. Visto ahora, igual ni con 4’15/km hubiera sido suficiente para no reventar.

Tras 15 interminables minutos al sol en la plaza de Murgia con la mascarilla puesta (Por favor, ETF y organizadores en general, esto hay que revisarlo… Lo mismo que cuando nos tenéis 15 minutos en la playa con el neopreno puesto a más de 25 grados) se dio la salida y enseguida me puse el último. Intenté encontrar mi ritmo, algo nada fácil en un terreno con cambios de terreno, baches y que picaba bastante para arriba. Me descolgué muy rápido, pero mi sorpresa fue cuando el Garmin pitó por primera vez y vi 3’46. Seguí a lo mío, y el segundo kilómetro volvió a salir a 3’46. Estaba yendo demasiado rápido, pero ya me estaba cogiendo el grupo que había salido 30 segundos por detrás. En el km 4, volví a ver 3’45 y entonces se me ocurrió mirar el pulso. 174 ppm. Tocaba levantar el pie de verdad o no terminaba ni la primera vuelta. Confiaba en la vuelta, cuesta abajo, para recuperar un poco, pero entonces me topé con todo el viento de cara, con lo que la situación no mejoró demasiado.

En el inicio de la segunda vuelta ya iba con el chip de la supervivencia puesto, intentando pensar que era más corta y no había que subir hasta el Parketxe para animarme un poco, pensando en llegar con un mínimo de fuerzas a la bici. El ritmo de subida fue más de 40″/km más lento, pero el pulso seguía sin bajar. En el segundo paso por el avituallamiento le digo a Susana que esto no va bien y que ya estoy reventado… Creo que la cara que llevo no necesita muchas más explicaciones.

Bajando de Markina con resginación

Llego a la transición después de una interminable bajada hasta la carretera general con la que no contaba, giro y entro a boxes con calma. Al final 4’/km de promedio en los 14 km, pero muy mal corrido y reventado. Tengo que recuperar aliento o no subo Aiurdin.

Parciales Carrera a pie

Salto de la rana conservador, me calzo las Pearl Izumi nuevas con algún problemilla para que entren del todo y empieza a pasarme más gente, que sale encendida. Yo sólo pienso en coger aire, poner las piernas en su sitio e ir subiendo el ritmo poco a poco. En el camino de Jugo intento acoplarme por primera vez y entonces tengo el primer amago de calambres en el gemelo. Me incorporo, lo vuelvo a intentar y vuelve a pasarme lo mismo. Estamos apañados. Miro a los watios y llevo 190w de promedio y eso que estamos subiendo… Bueno, hay que subir como se pueda y ya recuperaré en la bajada. Cojo agua, me la echo por encima y empiezo la bajada, sin arriesgar lo más mínimo. En el tramo de Zaitegi, por fin me acoplo y sin meter muchos watios recupero algunas posiciones por pura aerodinámica. Pero el espejismo se acaba en cuanto se acaba la cuesta abajo.

A pesar de todo, creo que no me está saliendo un parcial tan malo en tiempo. Paso la chican de Ondategi con cuidado sin hacer demasiado el ridículo y llegamos al Triangle of suffering del que creo que soy Local Legend en Strava. Berrikano, Burruaga, Eribe… El paso por mi zona me hace sentir algo mejor (y el viento de culo también), aunque por lo que se ve en mi cara, no demasiado.

Acosta sin problemas y comienza la bajada de Etxaguen. La zona rápida, aunque con viento de cara, donde más le voy a poder sacar partido a mi nuevo CdA, los aerobars, las tapas, etc… Pero no soy capaz de meter fuerza y me pasa Mondragón, que se tira 1 minuto intentando meter el bidón en el portabidones trasero.

Primera subida a Manurga, sigo sin fuerza, pero llega la zona más bonita.

Disfruto de la bajada de Zárate y el tramo hacia Murgia. Creo que llevo 1’06, para 191w/218np. Mi idea era rondar los 220w medios para 1’03, así que tampoco es para tanto la pérdida de tiempo. Pero cuando vuelvo a girar hacia Jugo, todo se tuerce. Cuando el plan B, o C, decía que tenía que intentar ir a más, los calambres se intensifican, el revoltijo de geles en un bidón e isotónico en otro tampoco me ayudan y las paso canutas para subir Aiurdin de nuevo, con 220w de media..

Veo en el avituallamiento a Asti parado. O paro ahí ya no hay vuelta atrás. Tras 5 minutos de charla con Dani Arconada y decido acabar la bici. Al fin y al cabo, estamos en mi zona favorita, con gente conocida, tras un año y pico de pandemia… me quedan 25 km de «entrenamiento» que ya tengo pagados por mis carreteras… Bidón de ZuiaDu con agua y para abajo. Voy un poco más animado pero consciente de que no voy a poder correr.

Llego a Buruaga y paro en la fuente porque el bidón de agua de Aiurdin me ha durado 10 km… No sé si es legal o no, pero sinceramente, a estas alturas me da igual. Otro minuto y medio parado y vuelvo a arrancar. Subo el muro de Eribe acordándome mucho de las veces que lo he subido con Susana, con su carrerilla, con calma para evitar los calambres, y así voy tirando poco a poco, a unos 160w de media en la segunda vuelta hasta que a la altura de los potros de Manurga sufro un calambre en toda la pierna derecha que me obliga a echar pie a tierra. Hasta aquí. Decido que ya vale. Nunca he sido de los forofos del «terminar como sea». Todo esto no me está llevando a ningún sitio y todavía voy a acabar haciéndome daño. Estiro un poco y vuelvo a subirme a la bici con el único objetivo de llegar por mi propio pie a Murgia y acabar de una vez con todo esto. Al fin y al cabo, ya ni estoy compitiendo. Esta carretera es mi casa y puedo venir cuando quiera.

Disfruto del último paso por el kilómetro mágico de Zárate, de la última bajada y entro en el pueblo con mucho cuidado, aprovechando para practicar el descalce pero sin cruzadito, por si acaso. Apoyo los pies en el suelo y compruebo, por si todavía me quedaba alguna duda, que no puedo correr.

178w/207np/155ppm. No hay mucho más que decir. Esos watios no los hago ni en los entrenamientos fáciles, pero el pulso es el de un triatlón Olímpico disputando a tope.

Dejo la bici, cojo las zapatillas con la mano y veo a Susana con Iñigo y Aimar… comento la situación con ellos, y afortunadamente para mí, me dicen que ni se me ocurra salir a correr. Lo siento por Aimar, que creo que tenía ilusión por ver correr al tío por su pueblo, que habíamos reconocido el circuito juntos con Adrián, pero también hay que saber perder. Ya nos levantaremos. Como me dijo Asti, la siguiente será con un neopreno y todo será diferente.

Material

Como escribí hace unos meses, la cabra da en este circuito 3 minutos por vuelta de ventaja respecto a una bici de carretera. Puse rueda de 60 delante porque el viento no iba a sobrepasar los 30km/h que tengo como límite y Zuia no es una zona demasiado expuesta.

Laminar Cover: siempre

Casco: carretera. Mi casco aero no me penaliza si voy desacoplado, pero con el calor que hacía y con viento, no quería sufrir bandazos en la cabeza en las bajadas y menos después de comprobar de que cada año que pasa, el suelo está más duro..

Zapatillas: Zoomfly Flyknit. Seguramente no es la mejor opción del mercado en un terreno tan irregular, pero sí las mejores que yo tengo. Las Vaporfly 4% quedan reservadas para asfalto y de momento no tengo otras con placa de carbono.

Conclusiones

Los duatlones no se me dan especialmente bien. Sólo resisto los sprints. Con más de 5 km corriendo en las piernas, ya no voy bien en bici. Esto no es nuevo. Lo sabía, pero me hacía ilusión correr en casa. Pero o se cambia, mucho, el circuito, o será la última vez.

Preparar esta carrera ha estado muy bien. Ha sido un buen banco de pruebas de todo tipo y una motivación extra para entrenar en unos tiempos tan difíciles.

Creo que a pesar del desastre de carrera, no llevo mala base y en cuanto entrene de nuevo un mes en condiciones voy a poder estar bien y afrontar los triatlones que se están apelotonando al final del verano con algo más de garantía.

Hay que quedarse con lo positivo y lo más reseñable es que hemos vuelto a competir, y que nos hemos vuelto a juntar (con distancia) a vernos a hablar, a compartir cosas. Esto es la vida.

Challenge Miami

Pruebo un nuevo tipo de entrada: comentarios desde el sofá sobre carreras «televisadas» con un pequeño toque de cálculo de CdAs.

Últimamente, he cogido afición a ver carreras por internet. Algún año me he suscrito a las WTS, pero desde que Gwen Jorgensen dejó el triatlón, estoy algo menos enganchado a las series mundiales y «lo había dejado un poco». Pero aprovechando que Challenge ha apostado por la retrasmisión de pruebas en internet, con carreras de muy alto nivel de participación, dando de nuevo un paso por delante de IRONMAN, que en mi opinión, sólo va a subsistir porque le queda KONA. Me sigue pareciendo inexplicable cómo sigue manteniendo una legión de acérrimos seguidores cuando el trato a sus clientes es tan miserable como ha demostrado durante esta pandemia…Pero bueno, eso daría para otra entrada completa.

A lo que vamos, aunque las realización de estas retransmisiones todavía son muy mejorables, los formatos escogidos (por distancias y recorridos cerrados) la hacen bastante más atractiva para el espectador que el infumable tostón de la retransmisión de Kona. A pesar de no haber público, sin interminables interrupciones publicitarias, con Belinda Granger como comentarista técnica de alta calidad y en distancias soportables. Reconozcámoslo: hay que ser muy muy fan para tragarse una carrera en distancia ironman entera, salvo que tengas una barbacoa, cervezas y la cuadrilla a tu lado. Desde luego, es impensable para un no triatleta.

Tiempos y clasificaciones:

Carrera femenina (completos aquí):

Carrera Masculina (completos aquí):

Parcial de natación para 1600 m. Natación sin neopreno:

Mi opinión

la sensación: Sara Pérez Sala. Siempre me ha parecido que en las carreras de ITU competía sin cabeza, que valía más de lo que casi siempre marcaba la clasificación, pero habitualmente malas transiciones y malas decisiones en carrera, acompañados de una peor carrera a pie que las chicas de cabeza, la condenaban a puestos bastante retrasados. Nunca me ha gustado lo de «bueno, ha dado la cara». Esto es un deporte profesional y se trata de ganar. Y no siempre gana el más fuerte físicamente. Gana el que mejor utiliza sus fuerzas.

En cambio, no sé si por falta de presión por ser su primera carrera, por no tener nada que perder, o porque al ser una distancia algo más larga y en una carrera sin drafting, la toma de decisión no es tan tan crítica y creo que estratégicamente fue perfecta. Cogió los pies de Lucy Charles nada más empezar y mientras Charles se peleaba con un agua muy revuelta a más de 90 brazadas por minuto, Sara se deslizaba «tranquilamente» a 70.

Con una buena transición se puso primera y empezó a tirar. Sabedora de que las chicas de atrás corrían más, era lógico tirar todo lo que se pudiera acompañada de una buena ciclista como Charles.

También ha llamado bastante la atención su posición en la bici. Muy agresiva, con la cabeza muy baja en con una P5 disc talla 48 y el manillar muy bajo. Sin embargo, los números subidos a Strava dicen que o su sensor de potencia marca de más, o la posición no es tan buena como parece.

Sara Pérez con el casco más feo de la historia y un bidón con la tapa abierta.

Yo no soy partidario de llevar los brazos paralelos al suelo, y creo que se entrenador tampoco, pero el manillar que llevaba no permitía otra cosa. No sé si es por eso, pero, el CdA no parece que sea mejor que el resto de las de cabeza (no tenemos los datos de Lucy Charles)

CdA Chicas en Miami calculado a partir de datos de Strava

Llegó bien a T2 con Lucy Charles, y luego cedió corriendo, pero sinceramente, mucho menos de lo que yo pensaba. Grandísima carrera. Ahora bien, en España somos muy de venirnos arriba con el deporte… A ver quién es el primero que dice que es candidata a Kona. Esta distancia es más cercana a un olímpico sin drafting que a un MD. Poco a poco.

La decepción: Lucy Charles. Creo que tiene unas condiciones excepcionales, junto a Anne Haug y Daniela Ryf, muy por encima del resto, pero a este nivel no se pueden tener los fallos que tuvo.   Le vino bien salir con Sara para hacer la bici juntas a pesar de tirar todo el rato en el agua, ya que aunque la distancia en Challenge sea 20 metros ( y sigue habiendo estela), tener una referencia siempre está bien, pero le cayeron 2 minutos de sanción por adelantar por el lado que no se podía… Ella ha alegado después que no tenía sitio… En un circuito de automovilismo. Para más inri, llega a T2 tranquilamente, con todo el tiempo del mundo y al llegar a la línea clava el freno delantero (¡de zapata!) de su nueva Cube y sale volando. Suerte que no se hizo nada, pero podía haberla liado. Seguimos. Tiene que cumplir dos minutos de sanción en la carpa que está a la salida de la transición. Coge las zapatillas, los geles, el portadorsal y no sé cuántas cosas más y se va corriendo con ellas en la mano hasta la tienda para vestirse mientras cumple la sanción. El juez le dice que se tiene que poner las zapatillas fuera, pero sí le permite ponerse el visor, los geles, la cuerda portadorsal, etc… Hasta donde yo sé, en el penalty box tienes que estar quieto. En fin, desconcentración, desconocimiento del reglamento o pasarse de lista. El caso es que perdió toda la ventaja que tenía con Stimpson, que lógicamente le batió corriendo. Sin esa sanción, Lucy Charles podría haber ganado. Así como creo que en el apartado de RRSS es la número 1 sin duda (eso también forma parte de la vida de los PRO, nos guste o no), estos despistes son impropios de una profesional.

La vencedora: Jodie Stimpson. No la vimos mucho y poco se puede decir.. Yo esperaba que estuviera algo más adelante en la natación, pero de nuevo, qué gusto da ver correr a las chicas que vienen de ITU. Lo vimos con Paula Findlay en Daytona y el viernes con Stimpson. Zancadas amplias, fluidas, buen braceo, una maravilla. Más difícil de aguantar en distancias largas, pero ya veremos a dónde llega. 

CARRERA MASCULINA

El absoluto dominador: Jan Frodeno. Es el más fuerte y además manejó la carrera como quiso. Después de llegar a última hora a Miami por problemas con los permisos, en la carrera dejó tirar a Kanute en el agua, no dejó que Stary y Ditlev se marcharan demasiado y corrió como le dio la gana. Mi impresión es que tenía bastante más guardado.

Detalles en los que me fijo: en una natación sin neopreno, y por lo tanto, con traje trampa fue de los pocos que nadó con el mono de mangas recogido en la cintura. A pesar de que sí he probado la aerodinámica de algunos los monos , todavía no he nadado con ellos y no sé lo que pueden incomodar. Pero los tirones que le mete para ponérselo en T1 son muy serios y sufrí por la integridad del mono :). Por lo que se ve en las fotos, parece que se lo consiguió poner sin arrugas..

Frodeno con su habitual posición de brazos paralelos al suelo

El que no falla: Sanders. Nada lento (le perjudicó que fuera sin neopreno y en agua dulce), va en bici con tirantes y corre como si fuera cojo, pero ahí está siempre. Mejor parcial a pie del top 10 (insisto que creo que porque Frodeno no quiso apretar) y segundo de nuevo, al igual que en Daytona tras Iden. Un figura: Dejo aquí su opinión post-carrera. Se podrán decir muchas cosas de él, pero su actitud y disposición a mejorar es irreprochable.

Las figuras emergentes: Rudy Von Berg (ya más consolidado) y Markus Elbaek Ditlev.

Von Berg, mi apuesta para años venideros en LD

AERODINÁMICA
Hay menos datos subidos a Strava que en Daytona, pero estos son los números que he calculado. (los de Taylor Reid son más que dudosos.)

Potencia y velocidades de los chicos, de donde despejo el CdA

Llama bastante la atención (no después de ver las imágenes de la carrera) cómo tíos de más de 1’85 tienen mejor CdA que las chicas, que no muchas superan el 1,70. No sé si no hay tallas más pequeñas que les permitan ir mejor acopladas o no ponen el interés que creo que el asunto merece, pero los números son bastante llamativos.

Por otro lado, como supondréis el cálculo de Aguayo es erróneo. El roce de los discos con el freno hizo que fuera como si tuviera un CdA mucho mayor que el resto, como un paracaídas. De nuevo, y no va a ser la última vez, perjudicado un problema que hace 4 años no existía o si existía se solucionaba rápidamente, a costa de una mejor frenada en mojado… Mi opinión al respecto es que la tecnología de los frenos de disco no está lo suficientemente madura, y es un sistema demasiado delicado que aporta poco o nada. No la han vuelto a meter, igual que con los diseños con integraciones que requieren un máster de mecánica para esconder un cable, etc. Yo, de momento, sigo con frenos de zapata aunque sé que antes o después me veré obligado a cambiar.

Zapatillas:

Fotos obtenidas del Instagram de @roehniss. Al contrario de lo que se está viendo en maratón,Sigue manteniéndose el dominio de Nike, con más algunas Next% todavía resistiendo antes las Alphafly.  Hoka, con un gran mercado americano también aparece, y ni rastro de otras marcas con placa de carbono como Adidas o Saucony (No estaba Alistair Brownlee y Ryf estaba en Dubai).

Las Hoka ya las probé (ver test aquí) y no me parecieron más rápidas que una zapatilla estándar. Pero ahí están. 

Algún día  (cuando vuelva a encontrarme bien corriendo) intentaré probar las Alphafly. Pero como eso supone gastarme 300€ por unas zapatillas que creo que no me van a ir bien, lo estoy retrasando un poco… Cada vez que veo algunos tobillos (muchos) retorcerse en cada pisada, me echo un poco para atrás. De momento tengo unas Vaporfly 4% con 40 km y dos pares de Zoomfly Flyknit por gastar, así que no tengo mucha prisa.

Duatlón de Zuia. Cabra, ¿sí o no?

Cosas de pasar un año en una pandemia, este año me he apuntado a un duatlón de larga distancia. Sólo en 2007 había hecho uno. Fue en Arrigorriaga, un clásico entre los triatletas de larga en Euskadi y una de las carreras en las que más he sufrido de mi vida, para terminar entre los 20 últimos de la clasificación. Pero tras un año encerrados de una u otra manera, ha habido un cambio de mentalidad en muchos de nosotros y, ahora más que nunca, creo que hay que intentar vivir la vida. Con algo de cabeza, pero aprovechar todo lo que se pueda.

En cualquier caso, no es un duatlón cualquiera. Es en casa, en Zuia, por carreteras que me encantan , incluido mi tramo favorito entre Manurga y Zárate, y en el que en algún tramo soy Local Legend en Strava 🙂 El único y pequeño problema que tiene, es que es durísimo, demasiado largo para mí y que no tiene ni un puñetero metro llano. Detalles sin importancia, en cualquier caso.

Este perfil (sacado de cronoescalada.com) ha hecho que, como pasa normalmente en estos casos, se haya abierto el clásico debate «cabra sí, o cabra no.»

Como fanático de la aerodinámica que soy, estas cuestiones me apasionan. Por otro lado, en las últimas ediciones de Tour (La Planche des Belles FIlles) y vuelta (Ézaro) hemos visto cambios de bicicleta en cronos, que nos hacen plantearnos la conveniencia de una cabra en los casos de recorridos con subidas (y bajadas).

Las cosas que se suelen decir son:

-Las cabras son más rápidas en llano.

-Las cabras pesan más y son menos ágiles para subir.

-Las cabras frenan peor, tienes el centro de gravedad más adelantado y bajas peor.

De acuerdo en las tres, pero ¿ de cuánto estamos hablando? Como en este blog se habla con números voy a hacer un pequeño análisis de las pruebas que he hecho sobre el circuito de Zuia.

La prueba más evidente que se nos ocurre es dar una vuelta con cabra y otra con bicicleta de carretera con la misma potencia (con la misma ropa) y ver la diferencia, ¿no? Pues aquí está:

Ir rápido no, pero clavar los ritmos de potencia, tras más de 15 años entrenando por potencia, se me da bastante bien.

Más de dos minutos de diferencia. (como se puede ver el recorrido de la bici de carretera es 400m más corto, porque le di un poco más tarde al «lap», lo que hace que la diferencia sea algo mayor»). Con esta prueba creo que debería zanjarse cualquier duda, pero como ya me ha pasado, surge el comentario: “pues me parece demasiado”. La primera cosa que me viene a la cabeza es, “vale, coge tus bicis y vete hasta allí dos veces para hacer las pruebas”. Pero como me gusta la Didáctica, voy a intentar justificar esta diferencia.

En primer lugar, hay una cosa que sí es cierta y la gente suele olvidar. El viento influye en este tipo de pruebas, y mucho. Los dos días fueron bastante ventosos y con diferencias en su dirección (SSE y SO). A pesar de ser un recorrido circular, en el que se puede considerar que el promedio final es cero, la protección de unas zonas a otras del viento puede que haga que esto no sea así. Para evitar esta influencia monté el Notio en ambas bicicletas. (Para ver cómo funciona y lo que mide este dispositivo, podéis pinchar aquí)

Como ya sabemos, la potencia total que ejercemos se reparte en potencia para vencer la resistencia del aire, que es aproximadamente de un 80% en llano y la de la pendiente, que es 0 en llano, pero muy importante en las subidas. ¿En todas las subidas? No. Como ya expliqué hace unos años (pinchar aquí para ver la explicación), la diferencia para un kilo de peso es relevante sólo a partir de un 8% de pendiente.

¿Zuia tiene subidas con más de un 8% de pendientes? Pues algún tramo puntual sí, de hasta el 16% según mi Garmin, pero son muy cortas.

Pero en un terreno tan sinuoso, si no vas acoplado, no sacas ventaja con la cabra. Correcto. ¿Pero realmente crees que no vas a ir acoplado? Esa es la pregunta clave. Para responderla, hay varias formas: la primera sería hacer un “lap” cada vez que me acoplé en la cabra, llegar a casa y sumar los tiempos. No es lo que hice. Hay tantos cambios de posición que creo que no lo hubiera hecho bien. Lo que sí he hecho es medir mi CdA con Notio y ver cuánto tiempo estoy por debajo de mi CdA promedio con la cabra, que en un terreno así puede ser de 0,28-0,30.

Pues no es la mitad del tiempo, pero sí el 30%. Si la cuenta nos parece un poco chapucera, podemos hacer lo mismo con la velocidad y suponer que por encima de 30 km/h vamos a ir acoplados (las bajadas son bastante sencillas).

En este caso, me sale que de la hora que me cuesta dar una vuelta al circuito, 27 minutos voy  por encima de 30 km/h, y ”por lo tanto” acoplado. (Esta aproximación depende mucho de lo acostumbrado que estés a ir en la cabra a altas velocidades. Es más fácil ir a 40 en llano que a 65 en bajada. Pero todo se entrena.)

O sea, que es un circuito que tiene zonas de falso llano en las que se puede ir acoplado si llegas con fuerza (que a nadie se le olvide que hay que correr 14 km antes…) y en las bajadas se puede ir bastante tiempo acoplado.

Pero ¿ese tiempo acoplado compensa “lo que se pierde en las subidas”?

Para responder a esta pregunta lo que hay que saber es cuánto se gana acoplado y cuánto se pierde subiendo. Más gráficas:

En ésta se puede ver cómo la línea roja (el de CdA con la bici de carretera) está casi siempre por encima de la azul. Es decir el CdA es prácticamente igual cuando voy desacoplado y cuando me acoplo.  Se separan yendo la azul hacia abajo. (La línea roja se interrumpe porque se me llenó la memoria del Notio a falta de 5 km) Bueno, esto podría ser más o menos evidente.  Pero y ¿cuánto supone eso? Y ¿cuánto pierdes en la subidas?

Para cuantificar eso lo que he hecho ha sido dividir cada vuelta en 17 parciales, y calcular cuánto es cada uno de los factores que contribuyen a la potencia: aerodinámica, pendiente, rodadura y pérdidas mecánicas.

Para comprobar que el método de cálculo está bien, he comparado la potencia medida con la potencia total calculada, siendo el ajuste bastante bueno:

Y ahora desgloso los factores más importantes calculándolos a partir los datos de masa y CdA, velocidad y pendiente de cada tramo:

1.-El aerodinámico:

Aquí pasa una cosa curiosa: Lo potencia aerodinámica en la cabra es mayor en algunos tramos… O sea, que hay que gastar más energía, pero ¿por qué? Por que tiene una relación con la velocidad al cubo, … y en esos tramos se va mucho más rápido con la cabra, que es de lo que se trata, al final. Además si es cuesta abajo, es potencia gratis para nuestras piernas, ya que la pendiente nos está ayudando. :

2.-Pendiente

Vale. Pero ¿cuánto se pierde subiendo? Pues como puede verse, para 1 kg de peso de diferencia (que es la diferencia de mis bicis) con las pendientes que tenemos, de media en cada tramo…Prácticamente nada.

 

Resumiendo, el tiempo que se va acoplado, que puede rondar los 20 minutos por vuelta, se gana mucho, mientras lo que se pierde es prácticamente despreciable porque la pendiente media de cada tramo es pequeña.

Otra forma de verlo más sencilla: Notio me ha dado 0,32 de CdA promedio para una vuelta en la cabra y 0,36 para la bici de carretera. Eso a 240w de media, son… correcto: 2 minutos en 30 Km. ¿Por qué da un poco menos? Porque, como ya sabemos, la potencia aerodinámica es lineal con la velocidad al cubo. Por lo tanto, cuanto más velocidad, mayor será el ahorro para un CdA más bajo. Por lo tanto, en este caso, lo correcto sería calcular el ahorro para una velocidad más alta. 

Más formas de llegar al mismo resultado: ya que tenemos los tiempos de cada parcial, si sumamos los tiempos de todos los tramos en los que es bajada o «llaneo», nos salen: 27’38» en cabra y 30’17» en la bici de carretera.. Casi 3 minutos por vuelta de ahorro a lo que habría que restar lo que se pierde en los tramos de pendiente positiva, que son 25 segundos.. Total: 2’30 por vuelta.

Como se puede ver, se pueden hacer tropecientas mil comprobaciones, pero siempre se llega al mismo resultado: al menos, más dos minutos por vuelta, es decir casi 5 minutos en 65 km. Es bastante, pero, por otra parte, muy poco comparado con lo que se puede perder en si llegas ya fundido tras los 14 km de carrera a pie, o lo que puedes perder en el último sector si llegas con calambres, o completamente vacío.… Que a nadie se le olvide que estamos hablando de un duatlón.

Tanto rollo para llegar a la conclusión de casi siempre: salvo crono escalada, cabra, siempre. Pero por lo menos, lo hemos argumentado suficientemente, ¿no? 

Para terminar: como siempre, estas conclusiones están sacadas a partir de mis datos: mi posición en la cabra, mi bici, mis ruedas, mi forma de subir, de bajar, etc. Son extrapolables a otras personas y condiciones, pero siempre con matices. Si alguien no va confiado con la cabra, no termina de ir a gusto subiendo, mejor ir con lo que está más cómodo y disfrute más. En realidad, de los 350 que participamos, sólo 6 o 7 van estar luchando por los puestos de podio. Los demás bastante tenemos con hacerlo lo mejor posible. Y lo más importante, disfrutad.

NOTIO. Medición del coeficiente aerodinámico (CdA) en “tiempo y condiciones reales”

Nociones de aerodinámica y antecedentes.

Llevo haciendo pruebas aerodinámicas en velódromo abierto desde hace 11 años. Desde entonces, he mejorado mucho mis protocolos hasta ser capaz de obtener resultados creo que bastante fiables y con una repetitividad muy alta.

Como ya expliqué de forma bastante “prolija” en el post Aerodinámica en la bicicleta, la potencia que hace falta para mover la bici (la que aplicamos en los pedales) a una determinada velocidad es igual a la suma de los siguientes factores:

  1. La resistencia del aire o aerodinámica, que es proporcional al coeficiente aerodinámico (el producto Cd x A)
  2. La resistencia del rozamiento con el suelo
  3. La fuerza de la gravedad para ascender una pendiente
  4. La fuerza necesaria para acelerar.

Como también he repetido muchas veces en este blog, en el velódromo asumo una serie de hipótesis para simplificar el cálculo del coeficiente aerodinámico, CdA.

Punto 3: En el velódromo, al ser plano, no hay pendiente, por lo que la fuerza de este apartado es 0.

Punto 4: intento hacer las pruebas a velocidad constante, en vueltas lanzadas, por lo que asumo que no hay aceleración y esta fuerza también es 0.

Por lo tanto, nos queda:

Punto 2: la resistencia con el suelo, que es M*g*Crr*V, M es la suma de la masa de la bicicleta y el ciclista y Crr es un factor que depende del neumático, de la rugosidad del suelo y de la presión… Y que es muy difícil de medir, y por lo tanto es casi mejor ni tocarlo, pero sí tener en cuenta, ya que puede ser relevante si cambiamos de ruedas y de entorno/carretera.  Para más información, recomiendo esta página: https://www.bicyclerollingresistance.com/ En mi caso, al ser siempre el mismo velódromo, no cambiar mucho de cubiertas e hinchar siempre las ruedas a la misma presión antes de entrenar, el error es despreciable.

 Y finalmente, sólo me queda  Punto 1 y el más importante, ya que supone alrededor del 80% de la potencia total en llano y que es la resistencia aerodinámica:

 Potencia aerodinámica =0,5 x ρ * CdA * Va2 *V

Como se puede ver en la ecuación hay dos velocidades:  Va y V:

  • V es la velocidad de la bicicleta 
  • Va la velocidad aparente.

La velocidad aparente, es la que vemos nosotros encima de la bicicleta; es la suma algebraica (es decir, con signo) de nuestra velocidad y la del viento medido en la misma dirección en la que vamos. Es decir, si voy a 30 km/h, pero con un viento frontal de 10 km/h, la velocidad aparente es de 40 km/h. Mientras que si el viento es de culo, la velocidad aparente es 30-10= 20. Complicando un poco más la cosa, porque aunque nos lo parezca, el viento casi nunca el viento es completamente de cara:  si voy a 30 km/h y tengo un viento de 10 km/h incidiendo sobre mí con un ángulo de  45º, me está dando de cara un viento de 7,1 km/h (10x cos(45º)), por lo que sería 30+7,1 = 37,1.

En el velódromo, lo que hago es despreciar ese viento frontal. Asumo que lo que me da cara en un lado, lo tengo de culo en opuesto, y al final me quedo como estoy.

Hay otro factor que no tengo en cuenta que es el cambio del CdA con la dirección con la que incide el viento, que es un factor bastante relevante, del que no suele haber datos de túnel de viento disponibles salvo en el caso de cuadros y ruedas.

 

Resumiendo, creo que tengo un método bastante bueno dentro de un velódromo, pero yo compito en carretera.

Qué es Notio

En Eurobike 2017 se presentó Notio. Un dispositivo que se anunciaba como medidor de CdA en tiempo real. ¿Cómo?

  • Midiendo con una serie de sensores y acelerómetros casi todos los parámetros que afectan a la ecuación de la potencia aerodinámica y despejando para cada instante de tiempo el valor de CdA.
  • Mide la presión del aire y la velocidad frontal con un tubo Pitot, exactamente igual que el de los aviones. 

  • También mide la Temperatura, que es un factor bastante importante a tener en cuenta, porque influye en la densidad del aire al que nos enfrentamos.
  • Tiene acelerómetros pare determinar lo que aceleras y si estás subiendo o bajando pendientes.
  • Notio no mide ni la velocidad ni la potencia, pero sí se vincula por ANT+ al sensor de velocidad que hay que llevar en la rueda  si quieres tener una medición fiable (el GPS no lo es en este caso) y a tu sensor de potencia por ANT+.
  • Tampoco mide el Crr, por lo que hay que darle un valor, que por defecto es 0,004.

Con todos esos factores, despeja el CdA de la ecuación y te lo enseña al instante en la pantalla del Garmin. Una pasada, ¿no?

Eso me pareció en su momento. Pero también tenía una serie de inconvenientes que hicieron que no me lo comprara entonces:

-Precio: casi 1000€.

-Dudas de fiabilidad: Por un lado me parecía que eran demasiados sensores, con demasiada posibilidad de error, para que al final diera una medida fiable.

-Madurez del producto: Llevo unos cuantos años en esto y creo que lo productos electrónicos relacionados con la bicicleta se sacan al mercado sin que hayan alcanzado una madurez suficiente y terminan haciendo falta alrededor de 2 años para que las cosas funcionen en condiciones.

El caso es que:

  • este verano estaba siendo un poco más aburrido de lo normal ya que más o menos por junio decidí que no iba a competir aunque hubiera carreras a partir de septiembre,
  • que los apoyacodos personalizados me han abierto un horizonte nuevo en la aerodinámica con un montón de posibilidades
  • que había una oferta del 40% en la web,
  • que Jaime Menéndez de Luarca me lió para variar

me lo compré a final de septiembre.

Primeros pasos

En primer lugar, es necesario vincular todos los dispositivos entre sí: Notio, sensor de Potencia, velocímetro. Para eso hace falta la aplicación de Notio, que sólo está disponible para iOs. Como yo soy de Android y Windows, tuve que buscarme un Iphone viejo, pero no demasiado, para que pudiera soportar al menos iOS 11. Por suerte, mi madre le acababa de regalar un teléfono a mi padre, así que el antiguo quedaba libre .)

Todas estas cosas están basten bien explicadas en la página de FAQs de Notio

Esta app también indica el estado de la batería y de la memoria del Notio. En ella, se introduce el valor de Crr, la masa del conjunto bicicleta + ciclista y el del factor de calibración (de este factor hablaré más tarde).

También, hay que vincular el Garmin con el Notio para poder ver (sólo ver, en el Garmin no se almacenan los datos del Notio) en tiempo real el CdA y la velocidad del viento frontal. De momento son los únicos datos que puedes ver en la pantalla, junto al CdA promedio de la última vuelta. Para esto hay que bajarse en el IQ de Garmin la app de Notio.

Una vez que está todo vinculado, a la carretera. Hay que encender el Notio manteniendo el botón pulsado 3 segundos, y cuando haces Start en el Garmin empieza a grabar.

Lo primero que se ve en la pantalla es que el CdA fluctúa bastante en el tiempo. En la app de Notio se puede configurar el intervalo de tiempo al que se extiende el promedio de la medición que se ve en pantalla y que puede ser el promedio de los últimos 15, 30 o 60 segundos. Es exactamente lo mismo que se hace con el Garmin par ver los datos de potencia instantánea, que puedes poner e 1, 3, 10 segundos y casi todo el mundo lleva en 3 segundos.. Así que de la misma manera: cuanto mayor es el tiempo, más estable es el valor, pero si quieres tener un tiempo de respuesta a algún cambio más rápido, por ejemplo, ver cuánto baja el CdA al agachar la cabeza, cuanto más corto sea el intervalo, mejor. 

De todas formas, luego veremos que el dato en pantalla tampoco es demasiado importante.

Llegamos a casa. Stop en el Garmin, el Notio deja de grabar automáticamente. Ahora hay que ver los datos. ¿Cómo se descargan?. Primero hay que subir los datos la nube. Hay que coger el Iphone, entrar en la app y conectar el Notio para que suba los datos a la cuenta que has tenido que crear previamente.

Para descargarlos, dos opciones:

  1. A través de una versión de Golden Cheetah adaptada a Notio, Golden Cheetah Notio
  2. Conectarse a https://cloud.notio.ai y descargar los archivos en json o en csv. 

Resultados

A partir de ahí, se pueden ver en la propia app, o lo más recomendable, en Golden Cheetah Notio. Aquí es donde empieza la parte compleja del tema. De momento, no voy a enrollarme demasiado con esto por diversos motivos pero voy a resumir. Hay que ser muy fino con:

-el factor de calibración. Este factor lo que hace es “tunear” la medición de la velocidad del viento para que en el intervalo escogido de calibración, que puede ser en vueltas a un velódromo o la suma de los intervalos de ida más el de vuelta en un recorrido en principio recto y llano, la velocidad promedio del viento sea casi cero.

-la interpretación de los datos. Estamos bastante acostumbrados a sacar promedios, y estos sólo vale en casos muy concretos. En cada intervalo hay bastantes fluctuaciones del CdA, unas por cambios en la posición, otras por cambios en la incidencia del viento y otras por errores de lectura.

Como dice en las FAQs de Notio, este chisme en una HERRAMIENTA. Pero muy delicada y hay que saber interpretar correctamente la información que da. Si el intervalo de estudio es muy amplio y el CdA relativamente constante (desviación estándar baja), puede que el promedio sirva. Si no, hay que aplicar algo de observación, sentido común y si se puede Estadística.

Pongo un par de ejemplos de datos obtenidos.

Ejemplo 1: Tramo ida y vuelta de 30 minutos acoplado.

Nanclares-Armiñon, ida y vuelta. Sin curvas pero algún tobogán. 

Qué se ve:

empezando por abajo, viento variable, que no tiene una dirección marcada a la ida y otro a la vuelta. Ese tramo es un cañón, donde el viento se comporta de forma «caprichosa». 

El Cda, bastante variable. Con muchos tramos alrededor de 0,25 pero otros a 0,35 que coinciden con los de velocidad más baja = repecho en el que me puse de pie.

La cadencia, la mayor parte del tiempo a 97 con bajadas en 3 repechos y las dos rotondas de giro.  

Velocidad: la línea verde es la velocidad real y en la sombreada aparece la aparente: (Vreal+Viento)

Potencia: un día bueno, terminando fuerte 🙂 

Se puede ver cómo el valor que se presenta en esta gráfica de Golden Cheetah Notio, no es el CdA instantáneo, si no que está suavizado. Aquí están los datos «brutos». 

Como se puede ver, el valor de CdA constante, no es… Y si hacemos el promedio, pues aunque mucho la mayor parte del tiempo estoy acoplado, los picos de hasta 0,4 me van a sobreestimar mucho el valor de CdA. Es decir, si lo que busco es el CdA de mi posición acoplada, el promedio no es el método

 

Ejemplo 2: 13 vueltas a la «Pista» de Gamarra. 5 minutos

Qué se ve en los resultados:

empezando por abajo, se ven claramente las 13 vueltas, con sus 13 picos de velocidad del viento de cara (positivo) en la recta de contrameta y los 13 picos de viento a favor (negativo). Entre 2 y 3 km/h. Puede parecer poco, porque estamos acostumbrados a ver datos de viento de estaciones metereológicas que están a muchos metros de altura, pero la diferencia de ir a 40 o 42km/h es notable.

El CdA, en este caso bastante estable entre 0,29 y 0,28, aunque también se aprecian 13 ondulaciones.

La cadencia, entre 95 y 99 rpm, que es como me gusta ir. 

Velocidad: la línea verde es la velocidad real y en la sombreada aparece la aparente: (Vreal+Viento)

Potencia: mucho menos estable de lo que me gustaría, pero creo que bastante afectado por el viento. 

 

Conclusiones

Dicho esto, después de algunos meses de análisis ya he podido sacar algunos datos y conclusiones.

-La más importante para mí, tras tantas vueltas al velódromo, es que los datos que tenía sacados de forma analítica, es decir, con la ecuación descrita arriba y sus correspondientes hipótesis simplificativas, valen. No estaban perfectos, porque había alguna cosa que no estaba teniendo en cuenta bien, pero puedo corregir mi base de datos sin problemas y aprovechar todo lo que tengo de los últimos años, que no es poco.

-El CdA promedio que da Notio, es válido en muy pocos casos. 

-Mi CdA en carretera es mejor que en velódromo. ¿Por qué? Hay dos opciones:

  1. me he dado cuenta de que en las curvas del velódromo nos soy capaz de seguir con la cabeza abajo, lo que empeora el CdA.
  2. puede que el Crr de la carretera sea mejor que el de la «pista» de Gamarra, y que me esté sobreestimando el CdA del velódromo. Hasta que no vuelva a un velódromo de verdad, no podré comprobarlo, aunque cuando estuve en Anoeta vi que el Crr de Gamarra es más del doble que el de Anoeta, que no es que sea el mejor del mundo. 

A partir de ahora, cosas que me quedan por delante:

  • Afinar en lo que me permite mi manillar actual la posición de la Blue. Como no tengo demasiado margen con mi manillar y barras actuales, tengo que ver cómo afecta a todo esto los nuevos aerobar que están al caer.

  • Ver si otro casco puede irme mejor (lo dudo).
  • Repetir y aplicar todo lo aprendido a la bici de pista, y seguir jugando al «récord de la hora» con las correspondientes restricciones UCI

Haya o no competiciones en 2021, voy a estar entretenido. 

El drafting en Zwift. CdA.

Una de las cosas que más llama la atención a los nuevos en Zwift, son las elevadas medias que se obtienen en las carreras. Hay dos razones para esto:

  1. Mucha gente “juega” con rodillos estimadores como Bkool o estimadores externos de potencia que normalmente sobreestiman la potencia aplicada en alrededor de un 20%.
  2. El efecto del drafting es bastante grande cuando se va en grupo y no hay que frenar. Puedes ir a 350w en un grupo a saco, sin ir pendiente de afiladores, frenazos, etc.

¿Pero cuánto es el efecto del drafting? ¿Es real?
Para evaluarlo, he analizado por tramos un par de carreras en las que he participado en las últimas semanas:
1) Un Richmond a dos vueltas
2) Tour of Fire and Ice con subida a Alpe De zwift.

He dividido las carreras por tramos, llanos y de subida, obviando las bajadas, donde todo es un poco más difícil, y he aplicado los cálculos que ya expliqué en el post de la Crono de Bolonia.
El método no es del todo científico, pero creo que el ajuste es suficiente para hacernos una idea de por dónde van los tiros:
Los parámetros que ajusto son 3.
1) mi CdA.
2) % de reducción de CdA yendo a rueda de un ciclista.
3) % de reducción de CdA yendo en pelotón.
Puede que me equivoque pero tras visualizar unas cuantas veces el vídeo de de la carrera de Richmond de Guz y una tarde haciendo ajustes, creo que sí hace distinción entre ir a rueda de un ciclista o de un pelotón. También puede que se produzca esa diferencia porque cuando vas a rueda de uno, quieras o no, terminas asomando la cabeza.

Los valores resultantes son: 
1) CdA para 188 cm, bici Zwift Aero y ruedas Zwift de 50: 0,32
2) CdA para 188 cm, bici Cannondale Evo y Zipp 202:       0,34
3) Reducción CdA yendo a rueda de un ciclista:                 30-35%
4) Reducción CdA yendo a rueda en un pelotón:               40-45%

Con estos valores he obtenido los siguiente resultados para:


Son datos aproximados, pero creo que lo suficientemente buenos como para entender los resultados e incluso hacer predicciones de tiempos en función de diferentes estrategias de reparto de potencia.

Las ecuaciones funcionan y las reducciones de CdA son muy parecidas a las reales. Entonces, ¿perjudica Zwift a los ciclistas “corpulentos”?

Sí, pero no porque sólo considere los w/kg como se tiende a pensar. Lo hace, porque aunque como he dicho, las reducciones del CdA cuadran con los datos reales, el problema es que yendo en grupo en la carretera se está mucho más tiempos sin dar pedales y sin aplicar tanta potencia. Es decir, se están aplicando ecuaciones reales a situaciones irreales.
Lo normal en un pelotón real al nivel del jugador medio de Zwift, sería ir yendo a unos 250w (como mucho) y con mucho tiempo sin dar a los pedales, en lugar de 350w, dando cabezazos, con la vista nublada, el corazón en la boca y un pedaleo continuo.

Por lo tanto, en el llano, donde el peso apenas influye, se va mucho más rápido que en la realidad, mientras que en las subidas, donde el peso (el famoso w/kg) es el factor más relevante, las ecuaciones también se cumplen a rajatabla y las situaciones son mucho más parecidas a la realidad con un pedaleo más constante y sin frenazos.

Es lo que hay. Son las reglas del juego, si no te gustan…

Apoyacodos personalizados en impresión 3D

En los últimos años se ha visto una tendencia en el ciclismo, pero sobre todo en el triatlón (más notable por no estar sujeto a las restricciones UCI) a no llevar los antebrazos paralelos al suelo

y a llevar las manos más levantadas.

Aunque todavía hay gente como Frodeno o Kienle, que siguen llevando los brazos paralelos al suelo.

El fundamento de este cambio reside en intentar conseguir una posición más cercana a la forma de «gota de agua» y que hace que el flujo de aire no se estrelle contra una pared sin salida (nuestro tronco), sino hacerlo circular de forma más gradual hacia abajo y atrás. Es decir, que nuestro cuerpo no se convierta en un paracaídas. En la foto de abajo Sergi Escobar, que algo sabe de aerodinámica, o por lo menos, de su aplicación. En azul flujo de aire que pasa libre, o con poca desviación de su trayectoria, y en rojo  flujo de aire que se estrella contra su cuerpo tras para por el hueco entre las manos y el casco, creando turbulencias .

La contrapartida de esta posición, es que se pierde control sobre la bicicleta y que con unos apoyacodos convencionales, el apoyo de esta articulación, en lugar de producirse sobre todo el área del apoyacodos se reduce a un sólo punto, siendo bastante más incómodo, aumentando la presión y creando dolores tanto en el apoyo como en los hombros.

La restricción UCI en lo que se refiere a barras y apoyacodos consiste en que la punta del acople (incluyendo la maneta) no puede estar a más de 10 cm de distancia medida en vertical respecto al punto medio del apoyacodos.

También establece un ángulo máximo de inclinación del apoyacodos de +/- 15º:

Por otro lado también se establece un tamaño máximo de apoyacodos (125×125 mm).

Yo llevo unos años intentando llevar las manos más levantadas en la BLUE Triad SL sin demasiado éxito.

El manillar integrado que venía de serie no estaba bien diseñado haciendo que las barras salieran con una ligera inclinación hacia abajo, por lo que a pesar de probar con diferentes barras tipo J, no terminaba de conseguir levantar las manos.

Por lo que después de muchas vueltas, decidí «desintegrar» el manillar, poner la potencia por un lado (que también tiene que ser de la BLUE, no vale cualquiera) y comprar un manillar por otro.

El manillar de Dengfu que compré para la bici de pista me pareció una buena opción para lo que me costó, así que me compré otro igual.

Compré unas barras de aluminio de USE (no tiene ningún sentido comprarlas en carbono al doble de precio) con diferentes ángulos (40º y 50º) y ya podía llevar las manos más levantadas:

Vista la mejora, intenté levantar todavía un poco más las manos, dando primero la vuelta a la barra de 50 grados (demasiado) y luego a la de 40 grados, de forma que conseguía 7 cm más de altura, pero esto hacía que necesitara más de 15 grados de inclinación en los apoyacodos.

 

El apoyo era incómodo y no fui capaz de medir una mejora que justificara la pérdida de maniobrabilidad que se produce con una posición tan extrema.

Como no hay nada nuevo bajo el sol, me puse a investigar el mercado: desde hace unos años hay algunas soluciones para inclinar los apoyacodos.

La más sencilla es la cuña de Aerocoach. Es la que me pareció más asequible, compré y probé. Por un lado, venden en un apoyacodos fabricado en material plástico inyectado (ahora ya también en carbono) con una llamativa aleta exterior que facilita mucho la maniobrabilidad de la bicicleta y por otro lado, una cuña fabricada en impresión 3d de plástico, que puede ser de 10, 15 ó 20 grados y que va aparejada a la correspondiente tuerca con inclinación.

El mayor problema de este sistema, es que la cabeza del tornillo sobresale bastante y la almohadilla de neopreno que da es MUY cutre, lo que llegó incluso a provocarme una herida en el codo al clavarme la cabeza del tornillo en el codo.

Por otro lado, la fabricación tanto de la cuña como de la tuerca es en impresión aditiva no muy bien pensada, por lo que se rompe enseguida.


Rebuscando algo más por internet, encontré esta solución en carbono que me gustó bastante, de Alden Carbon

Luego está la opción más sofisticada y cara que es el apoyacodos y la barra en una sola pieza. Aunque me llamó la atención en un principio, creo que es una solución muy pesada, y que sólo tiene sentido en casos en los que vayas el 99% del tiempo acoplado. Si no vas apoyado es un trasto que está generando una resistencia al aire bastante grande.

Esta solución la comercializa wattsshop bajo pedido

y más conocidos, Speedbar, por llevarlos entre otros Campenaerts en el record la hora o Lucy Charles:

Además de precio (que ni me he molestado en preguntar), por otro lado, me llamó la atención cómo se lo fabricaron a Patrick Lange para Kona 2018.

 

Como en IDEC tenemos un escáner laser y me hacía bastante ilusión, le pedí a mi compañera Arrate que me escaneara los brazos, pero no veía la forma de integrarlo en mi manillar.

Tuvimos que trabajar un poco las nubes de puntos que se generan para crear superficies, pero tras una serie de intentos y pruebas fallidas, me di cuenta de que no servía de demasiado.

En mi trabajo, en los últimos  años he tenido contacto con la impresión 3D o fabricación aditiva. Es una tecnología que no vale para todo como algunos pretenden vender, pero sí que es muy útil para:

  • prototipos
  • piezas pequeñas
  • geometrías complejas
  • piezas poco solicitadas mecánicamente
  • Un apoyacodos a medida cumplía los cuatro requisitos, así que empecé a diseñar los míos. Los requisitos de diseño eran los siguientes:
  • ángulo de elevación de entre 10 y 13 grados
  • forma adecuada para mis brazos
  • apoyo amplio (algo mayor que el UCI pero no tan exagerado como el de los Scoops de Tririg)
  • adecuado para mi posición
  • distancia de apoyacodos del sillín
  • distancia entre apoyacodos para ir estrecho
    • con ángulo para ir con manos juntas.
    •  aleta lateral para mejorar maniobrabilidad
  • tornillos escondidos para no clavarse en los codos
  • rigidez y resistencia suficientes
  • peso optimizado.
  • compatible con mi manillar

 

Para esto, estudié las fichas técnicas de algunos materiales imprimibles baratos, y los comparé con los de alta gama. De entre los baratos, el PLA es el que mejor prestaciones mecánicas tiene, con el único hándicap de que no soporta más de 60ºC, que no es un problema para andar en bici, pero sí a la hora de taladrar, lijar, etc.

Lo metí en mi modelo de elementos finitos, para ver más o menos por dónde andaba y salir con algo más de seguridad a la carretera:

 

Más que nada tras saber que algún apoyacodos de Aerocoach fabricado en resina inyectada ya se había roto, «sin causa aparente»:

Llevo casi 20 años trabajando en I+D, y unas de las cosas que he aprendido, es que las cosas nunca salen bien a la primera (y si lo hacen, sospecha). Así que empecé con un diseño bastante tosco pero con muchas opciones de ajuste  margen para ver dónde sobraba y dónde hacia falta material. Mi compañero Gorka, que es el dueño de la máquina, comenzó con la fabricación, en el PLA del que disponía (blanco)

Primero probé en el rodillo, comprobé que encajaba (importante) y tomé nota de lo que había que mejorar. Lo primero que vi fue que:

  • la aleta interior no tenía demasiado sentido,
  • el ángulo inicial de 10 grados de inclinación era insuficiente para la barra de 50 grados con manetas mecánicas (el detalle de las manetas es imporante, también, porque ganas 3-4 cm de altura)
  • la geometría distaba mucho de ser un negativo de mi brazo.

La mejor manera que se me ocurrió para solucionar este punto y ver dónde me faltaba material fue utilizar plastilina y a pesar de lo poco moderno del método, creo que me fue bastante bien.

 

Así pasé al segundo prototipo. Más estrecho, con más ángulo de inclinación, menos agujeros y en PLA negro.

Esta opción ya la di como por suficientemente buena para salir a la carretera y empezar a probar otro de los puntos débiles de los apoyacodos convencionales: las almohadillas.

Hace algunos años probé cortando material de las esterillas del Decathlon, pero eran demasiado blandas y resbalaban mucho si sudabas. Por lo que esta vez, probé con goma EVA de distintos espesores y texturas, para ver cuánto hacia falta llegando a la conclusión de que 5 mm era el mínimo para asegurar un mínimo de comodidad y que un acabado liso no me valía.

De las pruebas en la carretera vi que el PLA aguantaba bien, flectaba pero no demasiado, que me había pasado estrechándolo y sobre todo, me di cuenta de un detalle que ha pasado por alto. La base del manillar sobre la que va el apoyacodos no queda paralela al suelo cuando se aprietan los tornillos de la cogida al apoyacodos, sino que tiene un ángulo de unos 2,5º que hace que si tu apoyacodos es plano, vayas cayendo poco a poco hacia el exterior, cargando mucho los antebrazos.

Así que tras una pruebas con cuñas de 1’5 grados, el principal cambio del tercer prototipo fue añadir un ángulo de compensación (lo hice de sólo 2 grados por si acaso) además de ampliar la superficie de apoyo y dar otro gradito mas de inclinación vertical.

Para este prototipo #3 ya hice el simétrico y salí con ambos a la carretera.

Las sensaciones fueron muy buenas, y ya sólo hacía falta ajustar un poco los ángulos y la anchura, sobre todo porque puse una espuma de 5 mm con superficie texturizada, que no había tenido en cuenta a la hora de calcular las anchuras.

Quité anchura y longitud, subí el angulo de compensación de caída del manillar, un poco el vertical et voilá!

Los acoples terminados:

 

Y la posición definitiva:

Ya sólo falta que vuelva a haber carreras.

Ánimo!

Estrategia de potencia en Crono de Bolonia (Zwift)

Tras hacer mi primera contrarreloj en Zwift en el circuito de Bolonia, con 3 km iniciales cuesta abajo y dos kilómetros finales al 8-10%, me propuse intentar entender cómo calcula Zwift la velocidad a la que te lleva en función de tus watios para preparar una estrategia de reparto de potencia óptima.

Como era de esperar, parece que se aplica la ecuación que he explicado repetidamente en este blog:

P= Paero + Prodadura+ Ppendiente;

Los tres sumandos son dependientes de la velocidad, pero no todos los son de la misma forma.

Paero: =0,5 x 1,2 x CdA x V^3,

Prodadura: =m x g x Crr x V

Ppendiente = m x g x pendiente x V

Por lo tanto, para una determinada potencia, se va a una velocidad, en función de:

los siguientes parámetros individuales que se introducen en Zwift

  • M: Peso
  • Estatura: que supongo que se utilizar para calcular de alguna manera el CdA. En mi caso, 188 cm, con la cabra Zwift y las ruedas de Zwift de 50 he calculado que me otorgan una CdA = 0,265, que se parece bastante al mío con ese equipamiento.

Para el CdA, en este caso siempre vas acoplado, no hay interferencia de rebufos con otros particiapantes, por lo tanto, es constante. Irreal, pero constante.

Y otros parámetros que Zwift determina o calcula:

  • Crr: que he supuesto constante 0,006
  • Pendiente: que calcula en función de perfil.

Como ya sabemos, cuando se va en llano y muy rápido, lo más importante es la aerodinámica, mientras que cuando toca subir, lo más importante es el peso. Esta es la distribución de cada sumando en mi primera crono en Bolonia.

Una vez entendido cómo funciona, he realizado algunas distribuciones de potencia a lo largo de los 8 km parar ver las diferencias entre ellas. Lo mismo que hace Best Bike Split, pero en casero.

Manteniendo constante la potencia promedio que mantuve en la primera crono, 304w, la he distribuido de diferentes maneras a lo largo del recorrido.. Son las siguientes:

  1. Distribución de decreciente: más watios en llano (en este caso era más fácil por ser al principio)
  2. Distribución de potencia constante
  3. Meter menos en el llano y más en la subida
  4. Lo mismo que en la anterior pero más exagerado.

Y los resultados son los siguientes:

Conclusión: para una misma potencia promedio, sale mucho más rentable meter los watios en subida que en llano ya que en este caso se está casi el mismo tiempo subiendo que en llano/bajando y la velocidad es más dependiente de la potencia en la potencia de pendiente (lineal) que en la potencia aerodinámica (v^3).

A esta conclusión habría que ponerle una serie de matices, como por ejemplo, que hay que estar bien entrenado para meter 10 minutos a esos 325w a final del esfuerzo, pero si soy capaz, ahorraría 30 segundos respecto a mi primer intento «a lo loco».

Estos 30 segundos son los mismos que ahorrraía metiendo 10w más de promedio de forma constante, pero parece más fácil llevar una estrategia óptima que mejorar 10w, ¿verdad?

Lo iremos viendo. ¡Ánimo!

Reflexiones y decisiones tras un mes de confinamiento.

A punto de terminar la 4ª semana de confinamiento y tras ver la evolución de todo esto, creo que va siendo hora de escribir algo respecto a todo esto y cómo me influye como triatleta. Una nimiedad dentro de la tragedia que es el número de muertos que ha provocado y va a provocar el enésimo virus «surgido» de Asia. Pero como no nos queda otro remedio que estar entretenidos y buscar cosas positivas a todo esto para que no nos haga más daño del que ya nos va hacer, ahí van.

En primer lugar, creo que la temporada ha terminado ya. Creo que dentro de algunas semanas nos dejarán salir a correr y andar en bici en solitario pero, por ejemplo, no veo nada claro el tema de las piscinas, vestuarios, y otros tipos de aglomeraciones, así como la recuperación del sistema público de salud que nos está salvando de que las consecuencias sean todavía peores.
Se puede estar más o menos de acuerdo con todas las medidas que se han ido tomando ante una situación completamente desconocida, pero no nos queda otra que hacer caso a quien manda y reinventarnos.

Desde el punto de vista deportivo, los triatletas tenemos la ventaja de que tenemos opciones donde elegir. Creo que hay que verlo así. Cuando no pude correr durante 2017 me reconvertí en «nadador» y ahora que sólo se puede hacer rodillo toca hacerse «ciclista virtual».
Esto, lógicamente, desde el punto de vista de alguien que no concibe la vida sin un punto de competición. No puedo estar un año haciendo deporte-salud, que probablemente sea la opción más lógica en esta situación. Pero no es mi caso.

Así que tras un pasar las dos pasar las primeras semanas con bastante entusiasmo, la tercera lo vi un poco más negro y en esta ya he terminado por decidirme.
El rodillo, y en este caso Zwift, dan una serie de alicientes que pueden hacer todo esto mucho más llevadero. Mi idea general es intentar aprovechar la ocasión para ser mejor ciclista y poder trasladar esta mejora al triatlón en 2021. Volviendo al ejemplo mencionado anteriormente, en 2017 me hice mejor nadador, pero luego no fui mejor nadador de triatlones. Pero aprendí muchísimo, conocí gente estupenda, me lo pasé de maravilla y fui feliz haciéndolo.
No obstante, en este caso, la traslación creo que es más sencilla en términos individuales, es decir, que yo voy a mejorar, pero teniendo en cuenta que todo el mundo va a hacer lo mismo, creo que habrá un aumento general del nivel. Pero como no todo el mundo entrena igual, esta mejora no será uniforme.
Así que el reto está en mejorar, y a poder ser, algo más que la mayoría del resto.
Como siempre, no se trata de meter más horas que nadie, si no de hacerlas bien, mejor, en función de mis necesidades y características y sobre todo, sin lesiones.
Como triatleta de «corta» que me considero, la idea es ser mejor ciclista en esfuerzos de menos de 1 hora. Esto incluye:
-subidas constantes de 20 minutos,
-carreras con drafting de hasta una hora
-cronos de hasta una hora.

Por qué estas tres: Porque son habituales en Zwift, trasladables a un triatlón y son esfuerzos que me gustan y bastante controlables y estudiables.
Pero para mejorar, no se trata de repetir una prueba o carrera tras otra. Hay que ENTRENAR: planificar, dosificar esfuerzos, buscar estímulos para el cuerpo y descansar para asimilarlos. Lo de toda la vida.

Por otro lado, esto me abre las puertas de nuevo al análisis de los entrenamientos, de los test y competiciones, algo que últimamente tenía olvidado. Los ejercicios en el rodillo son mucho más fácilmente analizables por ser un entornos más constantes y controlados. Así que me he vuelto a instalar Golden Cheetah, que en mi opinión es la mejor herramienta de análisis de entrenamientos de ciclismo, y además gratuita.

En estos entrenamientos en rodillo se puede analizar el rendimiento, potencia, cadencia, pulso, etc, y pretendo también sacar conclusiones respecto a entrenamientos y esfuerzos similares al aire libre. Porque por mucho que se diga que deberían ser iguales con una buena ventilación, hidratación, etc, en la práctica no lo son. Es la misma discusión de los watios en subida y los datos en llano. Deberían ser iguales, pero no lo son. 

Pero también hay otra variable que me gusta mucho que es el «pacing», o la estrategia de reparto de esfuerzo durante la prueba. He calculado que CdA me da Zwift, he visto que usa las mismas ecuaciones que yo para determinar la velocidad en función del peso, la pendiente y el CdA (normal, no hay otras), así que puedo planificar una estrategia de pacing que luego tendré que ver si soy capaz de cumplir. 

3 ejemplos que iré analizando:

-Subida de 20 minutos: Three Sisters 

-Carrera de 20 minutos:

-TT Bolonia:

Creo que todo esto me va a dar mucho juego durante las próximas semanas y voy a aprender bastante. Si tengo tiempo y hay interés, lo compartiré por aquí.


Un abrazo virtual y mucho ánimo a todos.