CdA en tiempo y condiciones reales de cascos aero (2021). Kask Mojito, Met Drone, Kask Bambino Pro

En el blog tengo ya unas cuantas entradas sobre mediciones aerodinámicas de cascos, todas ellas hechas en velódromo abierto.
Prueba aerodinámica de cascos
Giro Advantage, Bell Javellin, Kask Mojito
Specialized Evade vs Kask Mojito
También he explicado algún artículo no publicado por mí, en un ejercicio creo que bastante interesante para contrarrestar mis datos experimentales con los publicados por otras personas independientes (Datos independientes de cascos aerodinámicos)

Tras las Laminar Cover, creo que es el accesorio aerodinámico que mejor ratio «ahorro W / €» presenta y por eso le he dedicado bastante tiempo.

Hasta ahora tenía bastante bien definida la diferencia entre mis dos cascos: el aero (Met Drone Wide Body) que he usado siempre en todas las carreras sin drafting desde 2016 a excepción del duatlón de Zuia y el de carretera con el que entreno y compito en carreras con drafting ( Kask Mojito)

Esta diferencia era de entre 0,010 y 0,015, que vienen a  ser unos 9 w -13w a 40 km/h .

Por otro lado, alguna vez había hecho alguna prueba que consistía en dar vueltas al velódromo sin ir acoplado y el resultado era que el casco aero ni mejoraba ni emporaba, por lo que la conclusión era: siempre casco aero, salvo condiciones extremas de calor (más de 28-30ºC en mi caso)

Como los que me seguís ya sabéis, en septiembre del año pasado me compré el Notio. Un dispositivo para medir el CdA, cuyas principales características son:

  • que te da el CdA en cada instante. (no voy a llamarlo en tiempo real, porque el valor que te marca en el Garmin no sirve de mucho).
  • Que tiene en cuenta los cambios de intensidad e incidencia del viento y del terreno.

Para más detalles, leer aquí: Medición de CdA en tiempo y condiciones reales.

¿Por qué es importante? Porque permite ver cómo cambia tu CdA a lo largo de un tramo. Puedes apañarte con los promedios para ver qué es mejor o peor, pero para entender el porqué de las mejoras o empeoramientos y a partir de ahí intentar mejorar, los promedios son insuficientes.

Concepto importante: Para una determinada posición y configuración de bicis, ruedas, casco, ropa, etc el CdA no es un valor constante. No se puede decir, “tengo un CdA de 0.256”. Ni siquiera en velódromo, porque la posición no es estática. Debería serlo, y debemos hacer lo posible para que lo sea, buscando equilibrios entre aerodinámica y comodidad, pero no lo es. Y como he veremos más adelante, puede ser bastante dependiente de los watios que meto… O mejor dicho, de lo forzado que voy.

Por ejemplo, una de las cosas que he visto durante este año, es que mi CdA en velódromo (con el mismo material y configuración de la bicicleta) difiere bastante del CdA en la carretera. Espero que sea porque en el velódromo de Gamarra no tengo confianza y voy con la cabeza más levantada y si algún día vuelvo a ir a un velódromo de verdad no esté tan pendiente de baches, ramas, castañas y otros elementos, pero mis números en carretera son bastante mejores. También puede ser porque en carretera, pega más viento y el material aerodinámico funciona mejor cuanto más viento haya.

Este año, he estado haciendo bastantes pruebas de este tipo, principalmente midiendo diferencias con los aerobars que he desarrollado en IDEC. No tanto por intentar medir una diferencia en lo que las barras integradas mejoran aerodinámicamente, como en los cambios que estas producen en la posición, y por ende, en el casco etc.

Yo estaba bastante contento con el rendimiento de mi Drone ( no tanto con el sistema de fijación del visor que me hizo perder 1 minuto en la T1 de Vitoria 2016)),

pero hubo una foto que me sacó Sergi Parusmajor en Zuia LD 

 y algunos datos de las pruebas realizadas durante este año me hicieron preguntarme si con la nueva posición que llevaba este año con los aerobars, con la cabeza bastante más esconidad, la diferencia aerodinámica entre los dos tipos de casco seguía siendo la misma.

Pero como decía al principio, el CdA es tan poco constante, que hasta que no he hecho las pruebas en un sitio fijo, no he sacado conclusiones claras.

Para ello, me he buscado un tramo sin coches de 7 km de longitud, en el que se puede ir casi todo el tiempo acoplado, bastante expuesto del viento y con algunos cambios de pendiente, que en algunos momentos me hacen sacar un poco la cabeza y en otros me obliga a ponerme de pie. Un tramo REAL. El que he llamado “Armiñón International Speedway” 😊 

Los resultados fueron los siguientes:

Da igual que vaya acoplado o no, que las líneas verdes siempre están por debajo de las negras/grises. Si amplío la zona final, que es la más llana y rápida se aprecia mejor y se ve una diferencia más o menos contante que oscila entre los 0, 007 y los 0,015. (más o menos lo que decía al principio).

En este ejercicio estaban mezclados dos días diferentes. Esto puede a inducir a errores ya que aunque Notio mide la presión del aire, la temperatura y la velocidad del viento, como el CdA no es el mismo para todos los ángulos de incidencia del viento, para ser más puristas y evitar errores me quedo con las 3 tandas realizadas el mismo día, y:

La diferencia es de 0,010 (más o menos).

Por otro lado, como no tenía del todo claro que con esta posición más agachada pudiera mantener la cabeza mirando hacia adelante sin levantar la punta, … la pregunta era: ¿Y si compro un casco intermedio? Un casco aero, pero menos ancho que el Drone, y sobre todo más corto y con punta redondeada. Así que me he comprado el Kask Bambino Pro que es uno de los más cortos y redondeados y que se ve mucho en pista (dato éste muy importante.)

Lo primero, grabarme para ver cómo encaja. Las imágenes son claras. El Drone me encaja perfecto cuando miro hacia adelante, pero si miro hacia abajo se levanta la punta rompiendo la continuidad con la espalda . El Bambino Pro, en cambio, presenta un perfil prácticamente igual mirando hacia adelante o hacia abajo. 

Y entonces, ¿cuál es mejor? No quedaba otra que volver al Armiñón International Speedway y repetir el ejercicio, con el siguiente resultado… cuando menos, llamativo.

Lo primero que en lo que pensé fue en descartar por errónea la primera tanda (gris) con el Bambino. Pero más tarde, se me ocurrió comprobar la potencia en cada tanda… y ¡¡¡sorpresa!!

 

El resultado es bastante claro: cuando me acerco a mi FTP, el CdA aumenta, ¡¡entre 0,010 y 0,020!!. Desafortunadamente, no me tengo grabado en vídeo rodando a esos watios, pero supongo que el desplazamiento lateral hará que genere turbulencias que aumenten mi CdA. La idea que surge inevitablemente entonces es: Pues, si te mueves tanto, lo mismo sale más rentable no meter “tanto” watio

Para eso, lo que se puede hacer es dibujar el ratio Potencia/CdA, que se utiliza habitualmente para ver qué posición es más cómoda o sostenible. Como la Potencia es directamente proporcial al CdA ( Paero= 0.5 ρ CdA v3), la velocidad más alta será aquella con la que tengo un mayor P/CdA. Y la curva queda así:

Con lo que la cosa se iguala.. salvo un poco en el t=400s que se debe a un CdA muy bajo que tengo algunas dudas de que sea real.

Como no me quedaba muy clara la cosa, repetí un día más: con otra dirección de viento (de culo, mientras que el día anterior fue lateral):

 

De nuevo se ve exactamente el mismo efecto con un CdA más bajo a 240w, el siguiente a 265w y el siguiente a 275w, pero con una tanda del Bambino algo mejor.

Lo siguiente que hice, fue ir al velódromo, donde a pesar de ser abierto, todo es mucho más controlado y repetitivo,  para ver qué pasaba con todas las tandas a la misma potencia (275w) y analizar los datos. ¿Qué vemos? Pues que en el velódromo el comportamiento entre el Drone y el Bambino es prácticamente idéntico y más o menos se mantiene la diferencia respecto al Mojito.

 

Si quito las líneas del Mojito para limpiar un poco la gráfica: 

Conclusiones:

La diferencia en CdA entre el Bambino Pro y el Drone es prácticamente nula. Unas veces me sale a favor de uno, otras de otro y en el velódromo no puedo ver diferencias reseñables.  Así que a la hora de escoger uno u otro, habría que atender a otros aspectos: comodidad, movimiento en caso de mucho viento, colocación del visor, ventilación. Creo que el Drone lo dejaría para carreras muy llanas y que no haya viento lateral y el Bambino para el resto, siempre que no haga mucho calor, ya que me dado la impresión de que la ventilación del Bambino es prácticamente nula.

-Hay que prestar mucha atención al movimiento lateral en la bici cuando la potencia aplicada se acerca al FTP. No es suficiente con ser capaz de meter potencia y mantener la cabeza escondida.  Hay que hacerlo de la forma más estable posible, sin ir dando tumbos. La diferencia en CdA es relevante y puede ser mayor que lo que se gana con un casco aero o incluso con unas tapas/lenticular. Otra cosa que hay que entrenar.

En la próxima entrada, más datos y más cascos.

Asics Metaspeed vs Nike Next a 3’50/km

Tras la entrada anterior en la que comparaba las Asics Metaspeed con las Nike Next a ritmo rápidos (3,10 y 3,25), ha habido bastante gente que me ha pedido que repitiera lo mismo a ritmos algo más lentos.
Es algo que también me interesaba a mí, ya que por ejemplo pueden ser más cercanos a lo que hago en el parcial de carrera a pie de un triatlón olímpico sin drafting. Bueno, en realidad, quería haberlo hecho a 4’/km, que es el ritmo al que empezaba los Half cuando los corría, pero me salieron más rápidas, rondando los 3’45-3’50/km.
Como todo el rollo ya lo solté en esa entrada, vamos directamente a los datos.

Protocolo:

  • series de 2km, 1 km ida, giro de 180º y un km vuelta, con una ligera pendiente descendente del 500 al 1000, y por lo tanto, ascendente del 1000 al 1500.
  • 2′ de recuperación para el cambio de zapatillas.



Resultados:

Y un poco de cocina de los mismos. Como dije por Twitter, a estos ritmos me cuesta más clavar los tiempos y en esta recta con algo de pendiente y viento, tampoco es sencillo, pero creo que es suficiente. Como siempre, quito la primera que es la de calentamiento y calibración del motor. Y en este caso, la segunda también, porque todavía no he estabilizado el pulso y es bastante más rápida que las dos siguientes. 

2,6 seg/km más rápido, pero con el pulso un  poco más alto, probablemente por la influencia de la 8. Así que quito la última con Metaspeed y haciendo el promedio de la 3 a la 7) la ventaja se reduce a 1,6″/km prácticamente la misma longitud de zancada (1 cm) y más cadencia (2 zanc/min)  con las Metaspeed. Igual que lo que ocurría con ritmos más rápidos. 

 

 

Conclusión: la misma que en la entrada anterior. Entre 1 y 1,5″/km más rápido el con las Asics con el mismo pulso, con prácticamente la misma longitud de zancada pero algo más de cadencia.  Se mantiene la diferencia en valor a ritmos más lentos (pero obviamente, no en porcentaje), y sobre todo, yo, corro mucho más fluido con las Asics y creo que se ve reflejado en el valor de la cadencia. ¿Es poco, mucho? Depende de cada uno. Si alguien tiene ya una Next% o Next2 y va a gusto con ellas, pues hombre, yo no las cambiaría. Pero si estás pensando en gastarte 250€ en unas zapatillas, si al segundo/km de diferencia le sumamos que son más estables, tienen pinta de durar más, se pueden llevar mejor sin calcetines y de momento mis tendones de Aquiles están respondiendo bien, no me quedan dudas y creo que son una apuesta más segura. Como siempre, esto puede depender de la forma de correr de cada uno. Son mis datos y una prueba en un individuo no es extrapolable a todo el mundo. 

Por cierto, el último que se ha unido al cambio y da alguna explicación al respecto es Sam Long (ver vídeo https://youtu.be/3zTZJPkHQwk , muy interesante, pero lo de las zapatillas sale en el 11:00). Gracias Ibon por el aporte 😉

Asics Metaspeed (vs Nike Next%)

Cuando empezó la pandemia, estábamos en plena fiebre de la fibra de carbono en las zapatillas, debates de legalidad de Nike etc. Uno esperaría que un año y medio después, el resto de marcas ya tendrían que tener sus zapatillas de fibra de carbono. Bueno, en realidad las tienen, pero por lo que parece, no se han acercado al nivel de las Nike. Sólo Adidas parecía haber conseguido algo parecido en cuanto rendimiento, pero no han terminado de imponerse entre los atletas y triatletas.

Pero hace unos meses, Asics lanzó su segunda versión de fibra de carbono tras la no muy exitosa Metarace que llevó Frodeno antes de fichar por Hoka: las Asics Metaspeed.


No es que hayan hecho una campaña publicitaria bestial, sino que, poco a poco hemos ido viendo a algunos triatletas no esponsorizados llevar esas llamativas zapatillas naranjas.

El primer caso que más llamó la atención, fue el de Beth Potter (sí esponsorizada por Asics) logrando un récord mundial de 5k en ruta bastante dudoso (que creo que no ha llegado a homologarse) que puso las zapatillas en el candelero con noticias en diversos medios de comunicacón.

A partir de ahí, fue bastante interesante ver a Sophie Coldwell haciendo con una interesante revisión en Instagram, para luego verla dos WTS después, correr en Leeds con ellas. También el curioso caso de Lucy Charles, la triatleta más mediática y que no tiene sponsor de zapatillas (¿?), que también las fue probando poco a poco hasta también llevarlas en su brillante incursión en ITU en Leeds (con varios primeros planos de las zapatillas en su intereseante vídeo de preparación de la carrera en Youtube). En chicos, otro ejemplo ha sido del de Kristian Blummenfelt, que también ha sustituido sus Nike por Asics para, primero, terminar ganando con ellas en Yokohama…. y ahora proclamarse ¡campeón olímpico!


Por terminar de incidir en el cambio de tendencia, en la carrera de chicos de Tokyo, me pareció contar 9 Metaspeed entre los 15 primeros triatletas durante la primera vuelta de la carrera a pie. Y para colmo, Duffy, esponsorizada desde hace mucho por Asics, también gana de calle el oro olímpico…

Además de todo esto, a mí me llamaron la atención por parecer unas zapatillas más normales que las Alphafly, algo más baratas pero todavía bastante caras (250€). Posteriormente conseguí encontrar alguna crítica independiente anglosajona bastante buenas. Me echaba para atrás el que no se pudiera quitar la la plantilla (llevo 20 años con plantillas tanto para entrenar como para el día a día) y un drop de sólo 4 mm, cuando cada vez que bajo de 8-10 tengo problemas en los tendones de Aquiles.

Intenté encontrarlas en tiendas físicas pero no hubo manera. Me dijeron que no estarían hasta finales de julio.. Así que lo intenté por internet, pero tampoco era sencillo, ni si quiera estaban en la web de Asics.
Hasta que aparecieron en Bikila y, arriesgando un poco, me compré un US10,5 en lugar de US11 que llevo en Nike, Adidas y en Brooks. Me gusta sentir las zapatillas más justas de lo que llevo éstas… Cagada. Las tuve que devolver y me cogí el US11.

Sensaciones

En este blog se habla de números y no de sensaciones, pero siendo este tipo de zapatillas con fibra de carbono tan diferentes a lo estándar, creo que es un tema importante.

El ajuste es muy bueno, el upper parecido al de las Next, pero tal vez algo más consistente y la lengüeta bastante normal pero muy fina. La suela blandita, pero no tanto como las Next, y lo que más me llamó la atención, era el exagerado efecto balancín de la puntera, que se nota hasta andando.

El tamaño y forma de la suela es muy similar al de las ZoomFly Flyknit, y por lo tanto, mucho más ancha y estable que las Vaporfly 4%, por ejemplo. El agarre también es mejor que el de Nike.

No he corrido mucho con ellas, pero el típico desgaste de la primera capa del ZoomX no aparece.

Lo peor a primera vista, los cordones, parecían del mercadillo de los jueves, aunque la idea, era sustituirlos rápidamente por gomas.

Números

Pero como lo que diferencia a este blog del resto de cosas que leáis o veáis por ahí son lo números, aquí están. Para probarlas, hice algo parecido a lo que ya publiqué con distintos modelos de zapatillas en 2019. Primero, pesarlas:

Peso: 217 gramos con la plantilla en US11. Una pasada. Por contextualizar, es 10 g menos que unas Adios de las de siempre, 25g menos que unas Boston o 41g menos que las Flyktnit (todos pesos SIN plantillas). Para terminar, las vaporfly4% y las Next pesan 202 y 204 gramos SIN plantillas.

Comparaciones de rendimiento

Metaspeed vs Hyperion Tempo

En primer lugar, hice una primera toma de contacto contra las Brooks Hyperion Tempo. Probablemente, las mejores zapatillas que he tenido para entrenar. Ligeras (218g sin plantillas, 233g con plantillas), con amortiguación más que suficiente, estables, buena tracción, con muy buen agarre, buena durabilidad de la suela… pero no tienen placa de carbono.

Tras un entrenamiento en bici de 1h40 con 5×5′ a 320w, hice un 6x1k, en lo que suponía mi primera transición de año (tampoco es algo que suela hacer demasiado)

El resultado me pareció, increíble. Literalmente. No me lo creía. Más que nada porque en las pruebas que le había hecho contra las ZoomFly Flyknit sólo había entre 1 y 1,5 seg/km.

Quitando las dos primeras tandas, que nunca cuentan, el resultado de los promedios es:

  • 2 zancadas/minuto más rápidas y
  • 3,5 cm/zancada más

que con las Hyperion, que se traducen en ¡6 seg/km! Una barbaridad-¿Efecto placebo? Probablemente. O que fui soltando las piernas según iba pasando el entrenamiento y viniéndome arriba progresivamente, pero el pulso, aunque subió algo, tampoco lo hizo en exceso. Desde luego, 2ppm no dan 2″/km…

Metaspeed vs Next% 

Entonces apareció Álvaro Palacios y me dejó sus Next%. La competidora ideal, el mismo precio, conceptos de zapatilla diferentes, pero probablemente las que mejor funcionan hasta ahora a la mayor parte de la gente que las tiene por no requerir una adaptación como parece que hace falta en las Alphafly. (Insisto, no he probado las Alphafly)

Las metí al coche y esperé a que se diera la oportunidad, que surgió cuando menos lo esperaba. Tan poco, que no llevaba el pulsómetro de cinta y como no me fio del sensor óptico, casi ni los he mirado… Así que había que fiarse de mi capacidad para llevar un ritmo constante (que ya es la segunda vez que digo que lo hago bien… ;))

Resultados.

«Pequeña» diferencia a favor de las Asics. Sin embargo, la sensación era mejor de lo que indican los tiempos. Sobre todo en los primeros metros, me daba la impresión de que las zapatillas salían disparadas hacia adelante, obligándome a echar los hombros hacia adelante. Como si estuviera corriendo cuesta abajo. También son más estables y al final de la serie me parecía tener menos sensación de hundirme, de ir pisando huevos, que es lo que me ocurre en las Next.

-si hago la media entre la ida (más rápida en todos los casos porque tenía viento a favor) y la vuelta de cada tanda, exceptuando la primera, me salen casi dos segundos más rápidas las Asics. También se ve que la «ida», a ritmo más alto, es más rápida en las Asics. No hay una diferencia clara en la longitud de la zancada, pero sí parece que el efecto balancín acelera la cadencia.

Pero como no me gusta que las pruebas queden cojas (y hacerlo sin pulso lo era) y el ritmo al que hice las series (3’10-3’15/km) era poco real para mí en competición, le di una vuelta más, haciendo varias series de 2’2k con cambios de pendiente, giros, etc, a ritmo de 10k (3’25/km).

Aquí es donde se confirma lo que había visto hasta ahora. Si comparo las tandas 3 y 4, en las que acabo con el mismo pulso, siendo la última la Metaspeed, 1.7″/km más rápido con Asics, consecuencia, de nuevo, de un pequeño aumento en la cadencia y otro ligero aumento de la longitud de la zancada.

Si a esto le sumamos, que creo que es más fácil de poner en las transiciones, parece que tiene mayor durabilidad y que me siento más cómodo con ellas por notarlas más naturales, para mí no hay debate, y en mi primer triatlón de la temporada, corrí con ellas, con buen resultado.

Respecto a las posibles pegas mencionadas al principio, sí he notado los tendones de Aquiles algo tiesos al día siguiente, pero nada relevante y  bastante lejos de una tendinitis.  No las usaré como zapatillas de entrenamiento y creo que quedan reservadas para carreras de hasta 10km, por lo que no creo (espero) que vaya a tener problemas en este sentido.

Triatlón de Pont de Suert 2021. 20º (3er v1)

Dos años  después de mi último triatlón (Tarazona Open), un poco más de mi última salida en masa no Open (Getxo) y otro poco más del último triatlón con salida en masa y rodar en grupo grande (Lekeitio) volvía a competir en un triatlón como los de antes.

Me ha costado volver a competir por varios motivos, que supongo que mucha gente comparte. La situación es, evidentemente, rara. A pesar de la pandemia, he podido entrenar bien, exceptuando algunas restricciones de horarios con las piscinas en Vitoria. A entrenar bien, le llamo llegar a 8-10 horas/semana con cierta continuidad (consistencia).

 

Pero no terminaba de estar animado para competir. Primero, la caída pre Zuia. Después, algunas consecuencias que no vi al principio (lesión en el hombro izquierdo) y para terminar, que no terminaba de ver lo de la seguridad en las carreras. No me parece que las carreras en sí mismas sean entornos peligrosos, pero sí todo lo que las rodea. Tampoco es que sienta miedo, pero no termino de verlo del todo.

Así que entre cancelaciones en la mayoría de carreras de Euskadi, dudas de celebración de otras, que llevo dos años entrenando sólo y no me entero ni de qué carreras hay por ahí, dificultades familiares y mucha pereza para salir fuera a competir, iba pasando el tiempo y veía que iba a pasar el verano con otra temporada en blanco. 

Rober Albir me habló del triatlón de Pont de Suert y me pareció una buena opción: distancia olímpica, al lado del valle de Aran, en la semana que siempre suelo ir a Pirineos con Susana. Todo encajaba, así que me apunté sin pensarlo demasiado. 

Estado de forma

Nadando sabía que estaba bastante peor que otros años. Ya en invierno hice 7″ peor el 100 del 400m libres del Cpto de España Máster (2″/100) que mi MMP. Para terminar de liarla, tras 3 semanas sin tocar el agua por la herida de la cadera consecuencia de la caída de Ondategi, cuando por fin me metí, me di cuenta de lo que me dolía el hombro izquierdo. No me quedó más remedio que recibir un par de sesiones de EPI en Eskuekin, que lo solucionaron a tiempo para carrera, pero no para entrenar en condiciones y ya ni me acuerdo de cuándo fue la última vez que cogí unas palas. Aún así, las últimas pruebas que estaba haciendo de neoprenos ORCA más o menos me daban la misma diferencia que respecto a otros años: 2-3″/100, aunque con mucho menos fondo, ya que raro ha sido el día que haya pasado de 2500m. 

En la bici, me gusta mucho las preparaciones específicas de las carreras: estudiar el perfil y hacer simulaciones en los entrenamientos. La bici era sin cabra. 20 km de subida muy tendida con 2 km finales al 4% y vuelta, pero no terminaba de tener muy claro si la bici era con o sin drafting. Por si acaso, preparé las dos opciones así que dejé la cabra y las pruebas de los apoyacodos y empecé a hacer series. Con un circuito así, lo normal es que se llegue en grupo a ese repecho y ahí haya algún ataque que produzca un corte. Estos son algunos de los entrenamientos que hice:

-Aldayeta: 5×5′ A 320w.

– Zaldiaran: 6×1′ 400w /1’rec + 5×3′ 300w /1’rec

Series llano road. 3×10’/2’r 270, 280,290 + 4×3′ 1’r 300,315,330,330

Creo que un par de semanas antes de la carrera, encontré el protocolo COVID de la carrera y decía que había salida en rolling star y que guardar distancias entre corredores en los 3 sectores. De donde deduje que sería sin drafting… Hasta que el jueves vi el briefing on-line y vi que era salida en masa (conté 430 inscritos en distancia olímpica!!) y carrera con dráfting. Bueno, pues nada. También estaba preparado para eso. 

Corriendo, bien. Como siempre: poco volumen pero con buena intensidad. Tenía confianza tras las últimas series en las pruebas de las Metaspeed contra las Next2. Un poco de respeto al final del 10k, pero sabiendo que tenía buen ritmo.

 

Previa

Y con este panorama llegamos a Pont de Suert. El sábado hicimos la parte final del recorrido en bici. Un tramo bastante chulo, con asfalto rugoso y algún agujero, pero que me iba bastante bien, sin ninguna pendiente grande ni curvas técnicas.

Al mediodía fuimos a ver el pantano y la T1 bajo un calor achicharrante. Nos costó bastante encontrar la salida. Boxes con salida muy complicada del agua, cuestas tipo Aritzaleku, pero con muchas piedras grandes tapadas con alfombra.  Una vez visto todo y bastante tranquilo ya, volvimos a Vielha a descansar

El domingo salimos de Vielha lloviendo, pero tras pasar el túnel se abre bastante y el suelo está seco. Aparcamos fácil y dejo las Metaspeed con los calcetines (ya he visto que no voy a pasar de 5 km sin ampolla en el dedo), un gel por si acaso, y el Garmin metido en una zapatilla en la T2. Cojo la bici y me voy a la T1.

En boxes, las bicis están super-pegadas. Ni el Onditz en sus mejores tiempos. ¿1,5 m? En fin. Bueno, llevamos mascarilla pero se me rompe  nada más llegar. Vale. Saco el neopreno de la bolsa y …oh! sorpresa! En lugar del prototipo de 2022 del 3.8 que he estado probando el último mes, aparece el Perform, el neopreno de Orca de aguas abiertas homologado por la FINA. Bien, Diego, bien. Es un neopreno bueno, muy cómodo, pero nado 3″/100 más lento con él, porque para que sea aprobado por la FINA tiene menos espesor de neopreno en tronco y piernas, por lo que tiene mucha menos flotabilidad en las piernas.

Toca trabajo mental. Convencerme de que por lo menos voy a llegar bien de hombros, de que toca darle a los pies y que siempre hay tiempo de arreglarlo en la bici si estoy listo. 

Me tomo el chupito de cafeína/taurina y demás estimulantes, de 226ERS, me acabo el bidón de isotónico de 500cc y me bajo al agua a calentar e ir cogiendo sitio. El agua está muy buena, el sitio está bien y me encuentro relativamente bien. Salgo a sentarme a una piedra y a esperar la salida.

CARRERA

Se hace una línea anchísima, estoy comodísimo en el centro, primera línea y se da la salida. No recibo ni medio golpe. Tengo las dos puntas de flecha a cada lado, no termino de decidirme, pero al final voy a la derecha que es la que veo mejor. Me coloco a pies sin muchos problemas y pasamos la primera boya, que serán unos 250, 300 m. Tras hacer el giro, limpio, sin problemas, busco de nuevo unos pies con la intención de ir cogiendo un ritmo cómodo y que vayan pasando los metros. Entonces, noto un golpe en el brazo derecho. Luego un enganchón en el brazo, y otro golpe… y así durante varios minutos.

Pasamos la segunda boya y otra vez se repite la misma historia,  hasta que al final, pierdo los nervios y me pongo a gritarle al individuo que me están dando. Obviamente, o no se entera o le da lo mismo, pero el caso es que a mí se me ha acelerado mucho el pulso, he perdido la respiración y he empezado a tragar agua… Empiezo a ahogarme y necesito tomar aire, por lo que doy unas cuantas brazadas de braza aunque eso supone que pierdo los pies y recibo algún golpe más de gente que me adelanta. Llegamos a la boya de giro para iniciar la segunda vuelta e intento hacer pie para coger aire, relajarme y pensar qué hacer. Pero no llego al fondo… Así que de nuevo braza, unos segundos más y empiezo a nadar intentando pensar sólo en respirar y no seguir tragando agua. El ritmo me da ya igual. He dejado de pensar en la carrera y sólo pienso en salir del agua cuanto antes. 

La segunda vuelta se me hace más corta y salgo con mejor sensación del agua, aunque me cuesta salir (sin los voluntarios que te sacaban de allí todavía seguiría dentro).  Corro hacia boxes por pura inercia entre eructos bastante desagradables. Veo a Susana y le digo que voy muy mal (supongo que ella ya se ha dado cuenta).

Encuentro mi bici pronto. Se me engancha el neopreno en el chip pero nada grave y empiezo a meter las cosas en la bolsa de basura… incorrecta. El chico del 217 me grita, ¡¡que es la meva!! (supongo que se escribe así)  Aúpa Diego. Le pido perdón, saco las cosas, las meto en la mía, casco y fuera.

Salto sin problemas y apretar.

Ya se me ha olvidado todo lo ocurrido en el agua, puedo respirar y sólo pienso en tirar hacia adelante. Cojo a un chico y sigo tirando… Hasta que veo que no llevamos a nadie a tiro y empiezo a mirar hacia atrás. Tampoco veo a nadie. Pienso que igual tampoco he nadado tan mal a pesar de todo. Al llegar al pueblo vuelvo a mirar y entonces ya veo un grupo de 8-10 que se acerca. Toca esperar y estar atento para engancharlo.  Lo hacemos sin problemas.

El cruce hacia el valle de Boi llega en un par de kilómetros y para entonces ya he visto que sólo tiran 3 ó 4 (Clotet, Cubells y Asensio; a los que no conozco de nada) Van con bastante fuerza pero el resto no tiene ninguna intención de tirar. Mi idea en estos casos es siempre la misma: tirar para intentar coger al grupo de delante. En este caso hay un matiz. Hay un punto crítico al que tengo que llegar con fuerza suficiente para aguantar un posible ataque. Así que una vez se inicia la subida y con el pulso más o menos en su sitio, empiezo a colaborar. No conozco a nadie, pero empiezo a estudiarlos. Clotet, el que más tira, me dice que hay que coger al siguiente grupo. No sé cómo sabe quiénes son ni a cuánto están, pero le veo muy convencido y ayudo lo que puedo. Cubells que anima a la gente a pasar sin mucho éxito, y Asensio el más consistente. Vamos rápido, a 280w medios. Por fin cogemos al grupo de delante, en el que distingo a Teje a rueda. Conociéndole un poco, si va ahí es porque ha visto que nadie tira y creo que van a llegar más frescos que nosotros al repecho. Diego, cuidado. 

 

Strava: Tramo hasta Barruera;

Total, que estamos unos 25 cuando empieza el repecho, ya nos hemos cruzado con los líderes, algunos triatletas sueltos y el siguiente grupo, que no nos lleva demasiado. No me he puesto a contar, pero no creo que llevemos más de 30 por delante y el grupo no está a más de 2 minutos. Intento colocarme bien, pero estoy un poco encerrado tras el último relevo. Hasta aquí, 32 minutos con 265 w medios/280 np/ 161 ppm.

Se produce el ataque previsto (que como siempre es de la gente que no ha tirado), sale Teje y poco a poco va saliendo todo el mundo que puede. Hasta que se produce el corte, en el cual soy el último del grupo delantero: el último kilómetro al 6,6% : 3’30» a 350w. 

Subida Erill

Casi la lío, pero para este momento es para el que he estado entrenando. Sólo pierdo 2 ó 3 metros que solvento bajando a casi 80 km/h sin dar pedales en la zona que el sábado me pareció que peor asfalto tenía. Cómo cambian las cosas en carrera…

A partir de ahí, decido que hay que pensar en la carrera a pie. No hay demasiada voluntad de seguir tirando, hay hasta 3 integrantes de un mismo equipo, yo he estado a punto de liarla una vez y no quiero hacerlo de nuevo. Me dedico a beber el bidón de Energy, a recuperar y sólo paso a tirar en la zona de la presa para evitar los agujeros más grande que vi el sábado y me quedo a cola con José Luis Cano. En el cruce con la Nacional también se produce un pequeño arreón que cierro bien. Ahora, concentración para la T2. No conozco la entrada, así que me quedo a cola, pero sin perder contacto. Me descalzo con margen, bajo sin problemas, noto bien las piernas y a por las zapatillas. 

Me cuesta ponerme los calcetines, más de lo previsto. Dejo el gel en el suelo porque me he bebido casi un bidón de 800cc en la bici, cojo el Garmin y a correr. No consigo ponerme el Garmin corriendo así que paro lo engancho y ahora sí: 10k.

Con esta transición tengo a todo mi grupo por delante y enseguida empiezo a adelantar. Noto que he dejado las gomas de las zapatillas demasiado sueltas y me baila un poco el pie, pero de momento no paro a apretarlas más. Voy con buena cadencia, bien de zancada y empiezo a acercarme a Teje, que es la única referencia clara que tengo. Primer km a 3’35. Bien. En los olímpicos siempre tengo el objetivo de bajar de 35 minutos pero el circuito es complicadillo, tampoco es que esté a tope y estoy progresando bien, así que me marco como objetivo aguantar ahí.

Y así van pasando los kilómetros. No pierdo ritmo, pero no tengo ninguna referencia y es complicado mantener la concentración. Sigo pasando gente del grupo de bici, llego a Altuna que iba muy por delante, a las primeras chicas… No tengo ni idea del puesto, ni en la general ni en v1. En la segunda vuelta empiezo a notar un amago de flato, levanto un pelín el pie en los repechos y me olvido definitivamente del 3’30. El terreno no es fácil. Hay algún tramo rápido, pero también alguna zona de hierba en cuesta, algún repechín y varios giros de 180º

Veo a Cubells muy por delante, algunos del RayoTeam que tampoco les pillo y a Chirico (2º V2 al que tampoco conocía) pero que creo ya tampoco le pillo. Sólo me queda intentar adelantar a las dos primeras chicas y acercarme lo que puedo a Anna Godoy que ha salido con los chicos. 

META. Me esprinta en la recta final un tío que iba en relevos (algo que me jode bastante, la verdad, porque le llevaba «a rueda» toda la última vuelta y no me había enterado) y entro sin tener ni idea de mi puesto ni especialmente contento.

Pero al llegar a la zona post-meta veo muy poca gente. Mucha menos de la que me esperaba y a nadie en el stand del Compex y me tumbo para probar las botas de compresión 🙂 (por cierto, al día siguiente tenía las piernas mejor que nunca tras un olímpico) .

Hablando con Teje y los Altuna, parece que puedo estar entre los 20 primeros y ser podio en v1… Así que nos quedamos un rato más a pesar del calor. Pero la espera merece la pena. Subo al lado de Richard Calle (que no sabía ni que corría) y es algo que me hace bastante ilusión, porque ya no es el que fue, pero mira, ahí estoy al lado de un Campeón de España de LD. 

 

Clasificación y Conclusión.

No sé por qué cuesta tanto publicar la clasificación en pdf de toda la vida, una vez que ya tienes todos los datos, pero bueno, la he pasado a Excel y sacado los puestos por parciales. (Para ver el top 50  pinchar aquí).

37º nadando a 6’30» de Godoy(20″/100) ( parece que eran alrededor de 1750), a 2’30» de Altuna (9″/100) y 30″ de Tejería. Auténtica MIERDA de natación, condicionada por el subnormal que me estuvo dando golpes sin parar. A pesar de eso, creo que el resultado final no hubiera cambiado mucho, ya que creo que habría estado en el siguiente grupo y nos hubieran cogido por detrás. Pero no me gusta haberlo pasado tan mal. 

Contento con la bici. Con dos partes muy diferenciadas, creo que no pasé muchos apuros y tuve bastante suerte con el grupo que me tocó.

También contento con la carrera a pie. No fue la carrera de mi vida, pero tampoco estaba preparado para ello. Las Asics Metaspeed fueron muy bien, y la semana posterior no he tenido problema en los tendones de Aquiles.

Más o menos en el mismo orden que siempre, que no es poco.

Total, 20º en un Campeonato de Catalunya, creo que está bastante bien. A un minuto del top10, lo hubiera firmado con los ojos cerrados al empezar, así que bastante contento aunque sé que tuve bastante suerte con el grupo de la bici.

¿Y ahora? Pues no sé. Pero quiero recuperar algo de mi nivel anterior en la natación antes de competir de nuevo, que todavía no seré cuando será y ya iremos viendo. De momento me quedo con esto:

 

 

Tipos de neopreno Orca 2020. Números.

Mi principal punto débil como triatleta es la natación en aguas abiertas. Creo que soy un “buen nadador” de piscina para no tener pasado infantil de nadador, pero mi rendimiento en aguas abiertas es bastante desastroso por varios motivos:

-mi tipo de nado: soy una “víctima del Total Immersion”. Aprendí a nadar deslizando mucho y me cuesta horrores nadar con frecuencias elevadas.

-no me siento cómodo en entornos “no controlados”. Esto va con mi carácter y es difícil de cambiar.

-creo que tengo un viraje bastante feo pero efectivo donde recupero bastante, y eso hace que mis tiempos en piscina de 25 metros sean “artificialmente” mejores. En piscina de 50, estos caen más que  lo que lo hacen los del resto de triatletas de mi entorno.

Pero como soy de los que creen que todo se entrena, durante 2020 año «aproveché» el cierre y las restricciones en piscina para nadar más que nunca en aguas abiertas.

Como habréis visto, en la lista anterior no he mencionado como factor perjudicial para mí la natación con neopreno. Creo que, a pesar de tener una patada lamentable tirando a nula, la natación con neopreno ni me perjudica ni me favorece especialmente. Sin embargo, tras probar muchos neoprenos, sí creo que hay diferencias bastante notables entre unos y otros, y creo que es MUY importante encontrar el neopreno más adecuado para cada uno. Mi forma de pensar en este aspecto es que con lo que cuesta mejorar 2-3 segundos/100 en piscina, creo que merece la pena no tirar esta mejora a la basura por no acertar con el neopreno adecuado.

Como decía, ya que he nadado más que nunca en aguas abiertas, he aprovechado para seguir haciendo pruebas con diferentes tipos de neopreno de Orca a la vez que intentaba mejorar mi nado con frecuencias altas y la natación en aguas abiertas en general.

Tenía pendiente desde 2019 hacer una serie de tests con varios neoprenos de Orca: el nuevo 3.8, el Alpha y el Equipe. A estos les añadí el Predator 2016 que todavía tenía por casa, para terminar de completar la gama. Con tanto neopreno uno ya se vuelve un poco tarumba, pero por resumir las características de estos serían las siguientes:

-3.8: máxima flotabilidad en piernas.

-Alpha: máxima flexibilidad.

-Equipe: tronco y piernas casi idénticos al Alpha, pero hombros menos flexibles.

-Predator 2016: mucha flexibilidad en brazos pero no tanta flotabilidad como el 3.8

En los neoprenos creo que hay dos puntos muy importantes que prevalecen sobre los demás:

flexibilidad de hombros: reduce la fatiga y permite mantener el ritmo sin que aumente la frecuencia cardiaca. Este efecto se acentúa con frecuencias altas.

flotabilidad: reducción de rozamiento con el agua = velocidad.

Para comparar estos neoprenos, con las piscinas cerradas y un poco obsesionado con el tema de la frecuencia, ideé un protocolo de test algo diferente a todo lo que he hecho en años anteriores. Medir velocidad es muy poco fiable en aguas abiertas (en realdiad imposible con el Garmin 935 desde una de las últimas actualizaciones de firmware) así que me centré en intentar mantener una frecuencia de brazada alta (para mí) con el Tempo Trainer de Finis, y ver cómo evoluciona el pulso con cada uno de ellos (HRM-Swim de Garmin).

TESTS EN AGUAS ABIERTAS

Por un lado, hice varias tandas de boya a boya en Ullibarri Gamboa (10 x  211 metros medidos en Google Earth) a 32 bpm, un ritmo bastante relajado. Posteriormente, repetí 10 x 211 a 35 bpm, que es mi frecuencia de competición  es decir, condiciones reales. Hay un “fallo” bastante gordo en el protocolo y es que no todos los días hice siempre el mismo orden:  mientras que en el Equipe y el Predator 2016 hice en primer lugar a 32 bpm, y luego a 35 bpm, con el Equipe y el Alpha empecé a 35 bpm.

Bueno, esto no es un estudio científico sino el blog de un triatleta aficionado y creo que las conclusiones saltan a la vista en cualquier caso. En cualquier caso, siempre queda el socorrido recurso del promedio, que veremos más adelante.

Finalmente, sacar conclusiones a partir de frecuencia cardiaca cuando se lleva 10 semanas sin nadar es algo arriesgado, pero como digo,  los resultados son concluyentes. Los resultados fueron los siguientes

Si hago el promedio:

Y si metemos la variable del ritmo, haciendo el promedio entre las series de 32 bpm y 35 bpm de cada neopreno para eliminar el factor bpm:

La conclusión de este test es que tanto con el 3.8 como con el Alpha me encontraba muy cómodo y me daba la sensación de ir bastante rápido. Los pulsos más bajos, corroboran esta sensación. El Alpha es el que más fácil se mueve y  de hecho, en ese momento llegué a pensar que el Alpha podría ser mi neopreno. Aunque los tiempos del 3.8 salían algo mejores, no me fiaba mucho de la velocidad en aguas abiertas. A pesar de considerar en todos la misma distancia, no siempre voy por el mismo sitio y podía haber algo de error.

TESTS EN PISCINA DE 50

Así que una vez que abrieron las piscinas y un poco (no mucho) más en forma, hice unas tandas de 500m, tras un calentamiento exigente de 5×100 por debajo de 1’18  c/1`35.

Así completé una tanda serie de tests que inicié el año pasado y que no pude terminar. Los resultados son los siguientes.

Si me quedo con los promedios de las pruebas de 2020 en Alpha y 3.8, en la gráfica de pulso vs ritmo, se ve que el 3.8 es claramente mejor:

Conclusión:

En mi caso, el 3.8 es el neopreno más rápido y el que menos fatiga me causa. Alrededor de 1’5 seg/100m respecto al Alpha para el mismo pulso.

-El Alpha es comodísimo y con una patada eficiente, es una pasada. Pero no es mi caso. Los primeros metros voy muy bien, pero luego noto que me falta un poco de impulso atrás para mantener la cadencia de brazada, y no lo consigo. Por otro lado, la cremallera más corta hace que se adapte mejor al tronco, sobre todo en caso de curvaturas acentuadas de lumbares (mi caso), pero dificulta un poco la transición.

-El Equipe, también es bastante cómodo, algo menos que el Alpha. También más barato pero también requiere saber darle a los pies.

Duatlón de Zuia. Cabra, ¿sí o no?

Cosas de pasar un año en una pandemia, este año me he apuntado a un duatlón de larga distancia. Sólo en 2007 había hecho uno. Fue en Arrigorriaga, un clásico entre los triatletas de larga en Euskadi y una de las carreras en las que más he sufrido de mi vida, para terminar entre los 20 últimos de la clasificación. Pero tras un año encerrados de una u otra manera, ha habido un cambio de mentalidad en muchos de nosotros y, ahora más que nunca, creo que hay que intentar vivir la vida. Con algo de cabeza, pero aprovechar todo lo que se pueda.

En cualquier caso, no es un duatlón cualquiera. Es en casa, en Zuia, por carreteras que me encantan , incluido mi tramo favorito entre Manurga y Zárate, y en el que en algún tramo soy Local Legend en Strava 🙂 El único y pequeño problema que tiene, es que es durísimo, demasiado largo para mí y que no tiene ni un puñetero metro llano. Detalles sin importancia, en cualquier caso.

Este perfil (sacado de cronoescalada.com) ha hecho que, como pasa normalmente en estos casos, se haya abierto el clásico debate «cabra sí, o cabra no.»

Como fanático de la aerodinámica que soy, estas cuestiones me apasionan. Por otro lado, en las últimas ediciones de Tour (La Planche des Belles FIlles) y vuelta (Ézaro) hemos visto cambios de bicicleta en cronos, que nos hacen plantearnos la conveniencia de una cabra en los casos de recorridos con subidas (y bajadas).

Las cosas que se suelen decir son:

-Las cabras son más rápidas en llano.

-Las cabras pesan más y son menos ágiles para subir.

-Las cabras frenan peor, tienes el centro de gravedad más adelantado y bajas peor.

De acuerdo en las tres, pero ¿ de cuánto estamos hablando? Como en este blog se habla con números voy a hacer un pequeño análisis de las pruebas que he hecho sobre el circuito de Zuia.

La prueba más evidente que se nos ocurre es dar una vuelta con cabra y otra con bicicleta de carretera con la misma potencia (con la misma ropa) y ver la diferencia, ¿no? Pues aquí está:

Ir rápido no, pero clavar los ritmos de potencia, tras más de 15 años entrenando por potencia, se me da bastante bien.

Más de dos minutos de diferencia. (como se puede ver el recorrido de la bici de carretera es 400m más corto, porque le di un poco más tarde al «lap», lo que hace que la diferencia sea algo mayor»). Con esta prueba creo que debería zanjarse cualquier duda, pero como ya me ha pasado, surge el comentario: “pues me parece demasiado”. La primera cosa que me viene a la cabeza es, “vale, coge tus bicis y vete hasta allí dos veces para hacer las pruebas”. Pero como me gusta la Didáctica, voy a intentar justificar esta diferencia.

En primer lugar, hay una cosa que sí es cierta y la gente suele olvidar. El viento influye en este tipo de pruebas, y mucho. Los dos días fueron bastante ventosos y con diferencias en su dirección (SSE y SO). A pesar de ser un recorrido circular, en el que se puede considerar que el promedio final es cero, la protección de unas zonas a otras del viento puede que haga que esto no sea así. Para evitar esta influencia monté el Notio en ambas bicicletas. (Para ver cómo funciona y lo que mide este dispositivo, podéis pinchar aquí)

Como ya sabemos, la potencia total que ejercemos se reparte en potencia para vencer la resistencia del aire, que es aproximadamente de un 80% en llano y la de la pendiente, que es 0 en llano, pero muy importante en las subidas. ¿En todas las subidas? No. Como ya expliqué hace unos años (pinchar aquí para ver la explicación), la diferencia para un kilo de peso es relevante sólo a partir de un 8% de pendiente.

¿Zuia tiene subidas con más de un 8% de pendientes? Pues algún tramo puntual sí, de hasta el 16% según mi Garmin, pero son muy cortas.

Pero en un terreno tan sinuoso, si no vas acoplado, no sacas ventaja con la cabra. Correcto. ¿Pero realmente crees que no vas a ir acoplado? Esa es la pregunta clave. Para responderla, hay varias formas: la primera sería hacer un “lap” cada vez que me acoplé en la cabra, llegar a casa y sumar los tiempos. No es lo que hice. Hay tantos cambios de posición que creo que no lo hubiera hecho bien. Lo que sí he hecho es medir mi CdA con Notio y ver cuánto tiempo estoy por debajo de mi CdA promedio con la cabra, que en un terreno así puede ser de 0,28-0,30.

Pues no es la mitad del tiempo, pero sí el 30%. Si la cuenta nos parece un poco chapucera, podemos hacer lo mismo con la velocidad y suponer que por encima de 30 km/h vamos a ir acoplados (las bajadas son bastante sencillas).

En este caso, me sale que de la hora que me cuesta dar una vuelta al circuito, 27 minutos voy  por encima de 30 km/h, y ”por lo tanto” acoplado. (Esta aproximación depende mucho de lo acostumbrado que estés a ir en la cabra a altas velocidades. Es más fácil ir a 40 en llano que a 65 en bajada. Pero todo se entrena.)

O sea, que es un circuito que tiene zonas de falso llano en las que se puede ir acoplado si llegas con fuerza (que a nadie se le olvide que hay que correr 14 km antes…) y en las bajadas se puede ir bastante tiempo acoplado.

Pero ¿ese tiempo acoplado compensa “lo que se pierde en las subidas”?

Para responder a esta pregunta lo que hay que saber es cuánto se gana acoplado y cuánto se pierde subiendo. Más gráficas:

En ésta se puede ver cómo la línea roja (el de CdA con la bici de carretera) está casi siempre por encima de la azul. Es decir el CdA es prácticamente igual cuando voy desacoplado y cuando me acoplo.  Se separan yendo la azul hacia abajo. (La línea roja se interrumpe porque se me llenó la memoria del Notio a falta de 5 km) Bueno, esto podría ser más o menos evidente.  Pero y ¿cuánto supone eso? Y ¿cuánto pierdes en la subidas?

Para cuantificar eso lo que he hecho ha sido dividir cada vuelta en 17 parciales, y calcular cuánto es cada uno de los factores que contribuyen a la potencia: aerodinámica, pendiente, rodadura y pérdidas mecánicas.

Para comprobar que el método de cálculo está bien, he comparado la potencia medida con la potencia total calculada, siendo el ajuste bastante bueno:

Y ahora desgloso los factores más importantes calculándolos a partir los datos de masa y CdA, velocidad y pendiente de cada tramo:

1.-El aerodinámico:

Aquí pasa una cosa curiosa: Lo potencia aerodinámica en la cabra es mayor en algunos tramos… O sea, que hay que gastar más energía, pero ¿por qué? Por que tiene una relación con la velocidad al cubo, … y en esos tramos se va mucho más rápido con la cabra, que es de lo que se trata, al final. Además si es cuesta abajo, es potencia gratis para nuestras piernas, ya que la pendiente nos está ayudando. :

2.-Pendiente

Vale. Pero ¿cuánto se pierde subiendo? Pues como puede verse, para 1 kg de peso de diferencia (que es la diferencia de mis bicis) con las pendientes que tenemos, de media en cada tramo…Prácticamente nada.

 

Resumiendo, el tiempo que se va acoplado, que puede rondar los 20 minutos por vuelta, se gana mucho, mientras lo que se pierde es prácticamente despreciable porque la pendiente media de cada tramo es pequeña.

Otra forma de verlo más sencilla: Notio me ha dado 0,32 de CdA promedio para una vuelta en la cabra y 0,36 para la bici de carretera. Eso a 240w de media, son… correcto: 2 minutos en 30 Km. ¿Por qué da un poco menos? Porque, como ya sabemos, la potencia aerodinámica es lineal con la velocidad al cubo. Por lo tanto, cuanto más velocidad, mayor será el ahorro para un CdA más bajo. Por lo tanto, en este caso, lo correcto sería calcular el ahorro para una velocidad más alta. 

Más formas de llegar al mismo resultado: ya que tenemos los tiempos de cada parcial, si sumamos los tiempos de todos los tramos en los que es bajada o «llaneo», nos salen: 27’38» en cabra y 30’17» en la bici de carretera.. Casi 3 minutos por vuelta de ahorro a lo que habría que restar lo que se pierde en los tramos de pendiente positiva, que son 25 segundos.. Total: 2’30 por vuelta.

Como se puede ver, se pueden hacer tropecientas mil comprobaciones, pero siempre se llega al mismo resultado: al menos, más dos minutos por vuelta, es decir casi 5 minutos en 65 km. Es bastante, pero, por otra parte, muy poco comparado con lo que se puede perder en si llegas ya fundido tras los 14 km de carrera a pie, o lo que puedes perder en el último sector si llegas con calambres, o completamente vacío.… Que a nadie se le olvide que estamos hablando de un duatlón.

Tanto rollo para llegar a la conclusión de casi siempre: salvo crono escalada, cabra, siempre. Pero por lo menos, lo hemos argumentado suficientemente, ¿no? 

Para terminar: como siempre, estas conclusiones están sacadas a partir de mis datos: mi posición en la cabra, mi bici, mis ruedas, mi forma de subir, de bajar, etc. Son extrapolables a otras personas y condiciones, pero siempre con matices. Si alguien no va confiado con la cabra, no termina de ir a gusto subiendo, mejor ir con lo que está más cómodo y disfrute más. En realidad, de los 350 que participamos, sólo 6 o 7 van estar luchando por los puestos de podio. Los demás bastante tenemos con hacerlo lo mejor posible. Y lo más importante, disfrutad.

Accesorios de aguas abiertas (frías)

Esta pandemia y el cierre de las piscinas que va a durar más de 3 meses me ha dado la oportunidad, o me ha «obligado» a nadar más en el pantano de lo que había hecho en los últimos años juntos. Para mí es una oportunidad para intentar mejorar en la natación en aguas abiertas, que probablemente sea mi peor faceta como triatleta, o la que al menos más frustración y mala hostia me ha generado en todos estos años.

El 11 de mayo se pudo empezar a ir al pantano de Ullibarri, que no es parte del municipio de Vitoria. Pero hacía bastante frío en la calle y a pesar de todo, no me apetecía demasiado. 

Para el 18 de mayo, ya empezó a mejorar el tiempo, pero el agua estaba a unos 15-16ºC, que es más o menos lo habitual en estas fechas y el motivo por el que normalmente llegaba siempre a los primeros triatlones de la temporada sin haber entrenado en aguas abiertas. Este año fui algo más previsor y pedí unos cuantos accesorios de aguas abiertas de Orca. Ya me ha dado tiempo a probarlos todos y aunque no he hecho ninguna medición con ellos, tampoco creo que sea demasiado interesante. El objetivo aquí es no pasar frío, nadar seguro y no pasar malos ratos.

Aquí van todos los que he probado, en orden de satisfacción decreciente , es decir, pongo primero los que más me han gustado:

boya de seguridad: sinceramente, hasta hace un año me parecía una chorrada. Normalmente siempre nado en aguas abiertas con neopreno, que ya te da una flotabilidad creo que suficiente como para no ahogarte si tienes algún problema, y el tema de la visibilidad en un pantano en el que están prohibidas las embarcaciones a motor no me parecía demasiado relevante. La mayor ventaja que le veía era la posibilidad de guardar en el interior la llave del coche mientras nado. Pero tras usarla, he cambiado de opinión. Lo de la llave sigue siendo algo importante, pero es que la boya se hincha en tres soplidos, nadando no te enteras de que la llevas y flota un huevo, por lo que me sirve hasta para agarrarme un poco en los descansos entre series. También me noto con algo más de seguridad y me da menos «reparo» meterme hacia el medio del pantano que sin ella (aunque si estoy sólo, que es lo habitual, sigo evitándolo en lo posible). Por otro lado, en Ullibarri también hay tablas de windsurf y espero que algún día iremos al mar,,, así que no está para nada de más. Esta boya de Orca también tiene un bolsillo exterior para llevar geles, que hoy he utilizado para, por ejemplo, meter el Garmin y medir la distancia de boya a boya con el modo de carrera y tener algo de precisión. En fin, que estoy muy contento con ella.
Camiseta primera capa de neopreno. Con el agua a 15ºC, no es muy agradable que se te meta ese hilillo de agua por dentro del neopreno. Si tienes que quedarte quieto, tampoco es demasiado agradable si la temperatura exterior es fría. Esta camiseta, va bastante ceñida en el tronco con lo que te mantiene bastante calentito en el tronco y molesta mucho menos de lo que pensaba en cuanto a la rotación del hombro ya que queda holgadilla ahí (por lo menos, a mí). Le he cogido bastante gustillo y ya es un fijo para menos de 17ºC.

Gorro de neopreno. Hace un montón de años tuve uno, pero me apretaba mucho, me entraba agua en los oídos, me mareaba bastante y yo creo que ni me quitaba frío. Este de Orca tiene un velcro que hace que sea ajustable, con lo que ganas mucho en comodidad. En cualquier caso, si el gorro se mueve y se va hacia atrás, se te queda la frente al aire, con lo cual no sirve de demasiado (si no eres calvo).

Creo que en las  siguientes fotos  se ve la diferencia.(abstenerse hacer comentarios  referentes  a la  barba  post-confinamiento)

Mal:

Bien: 

Un truco bueno es usarlo con un gorro de latex o silicona por encima, de forma que aseguras la posición del gorro tapando la frente y también entra algo menos de agua en los oídos (no completamente).
También recomendable por debajo de 17 grados.

Head Band: a sugerencia de mis compañeros de swim-run, también pedí la «cinta de tenista de los 80» para la cabeza. La idea es la misma: tapar la frente y la nuca, con algo de protección para las orejas. De nuevo, mejor con un gorro de silicona por encima. Para 17-18 grados, más que suficiente, (insisto, si andas bien de pelo, si no, gorro).

Hydro booties o patucos. Cada uno tiene sus puntos débiles en cuanto al frío. Uno de los míos son los pies. Como se me queden fríos, me cuesta muchísimo que se me calienten, y por ahí me entran los catarros. Los hydro booties de Orca, son bastante altos y se solapan bien con el neopreno. Tienen la forma del pulgar para que se agarre bien al pie y un detalle que me gustó mucho, una banda antideslizante en la suela para evitar patinazos si entras por rocas. Cogen agua, pero no se nota nada de lastre. El pie sí que pierde algo de flexibilidad, pero teniendo en cuenta cómo es mi patada, me da bastante igual. Yo los llevo por debajo de 18 grados o algo más si voy a estar mucho rato.

 

Guantes: es el accesorio que menos me ha gustado, o mejor dicho, que considero menos necesario. Calientan muchísimo, pero también cogen mucha agua y acaban pesando un montón. La sensación es bastante parecida a la de nadar con palas grandes en cuanto a reducción de cadencia, pero sin avanzar. Si quieres entrenar por debajo de 13-14 grados pueden ser necesarios, pero a esa temperatura, hay que tapar también la cara y ya estamos hablando de otras cosas.

En resumen, que como su nombre indica, son accesorios, es decir, elementos no imprescindibles, pero que hacen la natación bastante más agradable en algunas situaciones y creo que está bien conocerlos, tanto para poder entrenar en un abanico más amplio de condiciones como para estar preparado para competir en situaciones complicadas. 

Apoyacodos personalizados en impresión 3D

En los últimos años se ha visto una tendencia en el ciclismo, pero sobre todo en el triatlón (más notable por no estar sujeto a las restricciones UCI) a no llevar los antebrazos paralelos al suelo

y a llevar las manos más levantadas.

Aunque todavía hay gente como Frodeno o Kienle, que siguen llevando los brazos paralelos al suelo.

El fundamento de este cambio reside en intentar conseguir una posición más cercana a la forma de «gota de agua» y que hace que el flujo de aire no se estrelle contra una pared sin salida (nuestro tronco), sino hacerlo circular de forma más gradual hacia abajo y atrás. Es decir, que nuestro cuerpo no se convierta en un paracaídas. En la foto de abajo Sergi Escobar, que algo sabe de aerodinámica, o por lo menos, de su aplicación. En azul flujo de aire que pasa libre, o con poca desviación de su trayectoria, y en rojo  flujo de aire que se estrella contra su cuerpo tras para por el hueco entre las manos y el casco, creando turbulencias .

La contrapartida de esta posición, es que se pierde control sobre la bicicleta y que con unos apoyacodos convencionales, el apoyo de esta articulación, en lugar de producirse sobre todo el área del apoyacodos se reduce a un sólo punto, siendo bastante más incómodo, aumentando la presión y creando dolores tanto en el apoyo como en los hombros.

La restricción UCI en lo que se refiere a barras y apoyacodos consiste en que la punta del acople (incluyendo la maneta) no puede estar a más de 10 cm de distancia medida en vertical respecto al punto medio del apoyacodos.

También establece un ángulo máximo de inclinación del apoyacodos de +/- 15º:

Por otro lado también se establece un tamaño máximo de apoyacodos (125×125 mm).

Yo llevo unos años intentando llevar las manos más levantadas en la BLUE Triad SL sin demasiado éxito.

El manillar integrado que venía de serie no estaba bien diseñado haciendo que las barras salieran con una ligera inclinación hacia abajo, por lo que a pesar de probar con diferentes barras tipo J, no terminaba de conseguir levantar las manos.

Por lo que después de muchas vueltas, decidí «desintegrar» el manillar, poner la potencia por un lado (que también tiene que ser de la BLUE, no vale cualquiera) y comprar un manillar por otro.

El manillar de Dengfu que compré para la bici de pista me pareció una buena opción para lo que me costó, así que me compré otro igual.

Compré unas barras de aluminio de USE (no tiene ningún sentido comprarlas en carbono al doble de precio) con diferentes ángulos (40º y 50º) y ya podía llevar las manos más levantadas:

Vista la mejora, intenté levantar todavía un poco más las manos, dando primero la vuelta a la barra de 50 grados (demasiado) y luego a la de 40 grados, de forma que conseguía 7 cm más de altura, pero esto hacía que necesitara más de 15 grados de inclinación en los apoyacodos.

 

El apoyo era incómodo y no fui capaz de medir una mejora que justificara la pérdida de maniobrabilidad que se produce con una posición tan extrema.

Como no hay nada nuevo bajo el sol, me puse a investigar el mercado: desde hace unos años hay algunas soluciones para inclinar los apoyacodos.

La más sencilla es la cuña de Aerocoach. Es la que me pareció más asequible, compré y probé. Por un lado, venden en un apoyacodos fabricado en material plástico inyectado (ahora ya también en carbono) con una llamativa aleta exterior que facilita mucho la maniobrabilidad de la bicicleta y por otro lado, una cuña fabricada en impresión 3d de plástico, que puede ser de 10, 15 ó 20 grados y que va aparejada a la correspondiente tuerca con inclinación.

El mayor problema de este sistema, es que la cabeza del tornillo sobresale bastante y la almohadilla de neopreno que da es MUY cutre, lo que llegó incluso a provocarme una herida en el codo al clavarme la cabeza del tornillo en el codo.

Por otro lado, la fabricación tanto de la cuña como de la tuerca es en impresión aditiva no muy bien pensada, por lo que se rompe enseguida.


Rebuscando algo más por internet, encontré esta solución en carbono que me gustó bastante, de Alden Carbon

Luego está la opción más sofisticada y cara que es el apoyacodos y la barra en una sola pieza. Aunque me llamó la atención en un principio, creo que es una solución muy pesada, y que sólo tiene sentido en casos en los que vayas el 99% del tiempo acoplado. Si no vas apoyado es un trasto que está generando una resistencia al aire bastante grande.

Esta solución la comercializa wattsshop bajo pedido

y más conocidos, Speedbar, por llevarlos entre otros Campenaerts en el record la hora o Lucy Charles:

Además de precio (que ni me he molestado en preguntar), por otro lado, me llamó la atención cómo se lo fabricaron a Patrick Lange para Kona 2018.

 

Como en IDEC tenemos un escáner laser y me hacía bastante ilusión, le pedí a mi compañera Arrate que me escaneara los brazos, pero no veía la forma de integrarlo en mi manillar.

Tuvimos que trabajar un poco las nubes de puntos que se generan para crear superficies, pero tras una serie de intentos y pruebas fallidas, me di cuenta de que no servía de demasiado.

En mi trabajo, en los últimos  años he tenido contacto con la impresión 3D o fabricación aditiva. Es una tecnología que no vale para todo como algunos pretenden vender, pero sí que es muy útil para:

  • prototipos
  • piezas pequeñas
  • geometrías complejas
  • piezas poco solicitadas mecánicamente
  • Un apoyacodos a medida cumplía los cuatro requisitos, así que empecé a diseñar los míos. Los requisitos de diseño eran los siguientes:
  • ángulo de elevación de entre 10 y 13 grados
  • forma adecuada para mis brazos
  • apoyo amplio (algo mayor que el UCI pero no tan exagerado como el de los Scoops de Tririg)
  • adecuado para mi posición
  • distancia de apoyacodos del sillín
  • distancia entre apoyacodos para ir estrecho
    • con ángulo para ir con manos juntas.
    •  aleta lateral para mejorar maniobrabilidad
  • tornillos escondidos para no clavarse en los codos
  • rigidez y resistencia suficientes
  • peso optimizado.
  • compatible con mi manillar

 

Para esto, estudié las fichas técnicas de algunos materiales imprimibles baratos, y los comparé con los de alta gama. De entre los baratos, el PLA es el que mejor prestaciones mecánicas tiene, con el único hándicap de que no soporta más de 60ºC, que no es un problema para andar en bici, pero sí a la hora de taladrar, lijar, etc.

Lo metí en mi modelo de elementos finitos, para ver más o menos por dónde andaba y salir con algo más de seguridad a la carretera:

 

Más que nada tras saber que algún apoyacodos de Aerocoach fabricado en resina inyectada ya se había roto, «sin causa aparente»:

Llevo casi 20 años trabajando en I+D, y unas de las cosas que he aprendido, es que las cosas nunca salen bien a la primera (y si lo hacen, sospecha). Así que empecé con un diseño bastante tosco pero con muchas opciones de ajuste  margen para ver dónde sobraba y dónde hacia falta material. Mi compañero Gorka, que es el dueño de la máquina, comenzó con la fabricación, en el PLA del que disponía (blanco)

Primero probé en el rodillo, comprobé que encajaba (importante) y tomé nota de lo que había que mejorar. Lo primero que vi fue que:

  • la aleta interior no tenía demasiado sentido,
  • el ángulo inicial de 10 grados de inclinación era insuficiente para la barra de 50 grados con manetas mecánicas (el detalle de las manetas es imporante, también, porque ganas 3-4 cm de altura)
  • la geometría distaba mucho de ser un negativo de mi brazo.

La mejor manera que se me ocurrió para solucionar este punto y ver dónde me faltaba material fue utilizar plastilina y a pesar de lo poco moderno del método, creo que me fue bastante bien.

 

Así pasé al segundo prototipo. Más estrecho, con más ángulo de inclinación, menos agujeros y en PLA negro.

Esta opción ya la di como por suficientemente buena para salir a la carretera y empezar a probar otro de los puntos débiles de los apoyacodos convencionales: las almohadillas.

Hace algunos años probé cortando material de las esterillas del Decathlon, pero eran demasiado blandas y resbalaban mucho si sudabas. Por lo que esta vez, probé con goma EVA de distintos espesores y texturas, para ver cuánto hacia falta llegando a la conclusión de que 5 mm era el mínimo para asegurar un mínimo de comodidad y que un acabado liso no me valía.

De las pruebas en la carretera vi que el PLA aguantaba bien, flectaba pero no demasiado, que me había pasado estrechándolo y sobre todo, me di cuenta de un detalle que ha pasado por alto. La base del manillar sobre la que va el apoyacodos no queda paralela al suelo cuando se aprietan los tornillos de la cogida al apoyacodos, sino que tiene un ángulo de unos 2,5º que hace que si tu apoyacodos es plano, vayas cayendo poco a poco hacia el exterior, cargando mucho los antebrazos.

Así que tras una pruebas con cuñas de 1’5 grados, el principal cambio del tercer prototipo fue añadir un ángulo de compensación (lo hice de sólo 2 grados por si acaso) además de ampliar la superficie de apoyo y dar otro gradito mas de inclinación vertical.

Para este prototipo #3 ya hice el simétrico y salí con ambos a la carretera.

Las sensaciones fueron muy buenas, y ya sólo hacía falta ajustar un poco los ángulos y la anchura, sobre todo porque puse una espuma de 5 mm con superficie texturizada, que no había tenido en cuenta a la hora de calcular las anchuras.

Quité anchura y longitud, subí el angulo de compensación de caída del manillar, un poco el vertical et voilá!

Los acoples terminados:

 

Y la posición definitiva:

Ya sólo falta que vuelva a haber carreras.

Ánimo!

Estrategia de potencia en Crono de Bolonia (Zwift)

Tras hacer mi primera contrarreloj en Zwift en el circuito de Bolonia, con 3 km iniciales cuesta abajo y dos kilómetros finales al 8-10%, me propuse intentar entender cómo calcula Zwift la velocidad a la que te lleva en función de tus watios para preparar una estrategia de reparto de potencia óptima.

Como era de esperar, parece que se aplica la ecuación que he explicado repetidamente en este blog:

P= Paero + Prodadura+ Ppendiente;

Los tres sumandos son dependientes de la velocidad, pero no todos los son de la misma forma.

Paero: =0,5 x 1,2 x CdA x V^3,

Prodadura: =m x g x Crr x V

Ppendiente = m x g x pendiente x V

Por lo tanto, para una determinada potencia, se va a una velocidad, en función de:

los siguientes parámetros individuales que se introducen en Zwift

  • M: Peso
  • Estatura: que supongo que se utilizar para calcular de alguna manera el CdA. En mi caso, 188 cm, con la cabra Zwift y las ruedas de Zwift de 50 he calculado que me otorgan una CdA = 0,265, que se parece bastante al mío con ese equipamiento.

Para el CdA, en este caso siempre vas acoplado, no hay interferencia de rebufos con otros particiapantes, por lo tanto, es constante. Irreal, pero constante.

Y otros parámetros que Zwift determina o calcula:

  • Crr: que he supuesto constante 0,006
  • Pendiente: que calcula en función de perfil.

Como ya sabemos, cuando se va en llano y muy rápido, lo más importante es la aerodinámica, mientras que cuando toca subir, lo más importante es el peso. Esta es la distribución de cada sumando en mi primera crono en Bolonia.

Una vez entendido cómo funciona, he realizado algunas distribuciones de potencia a lo largo de los 8 km parar ver las diferencias entre ellas. Lo mismo que hace Best Bike Split, pero en casero.

Manteniendo constante la potencia promedio que mantuve en la primera crono, 304w, la he distribuido de diferentes maneras a lo largo del recorrido.. Son las siguientes:

  1. Distribución de decreciente: más watios en llano (en este caso era más fácil por ser al principio)
  2. Distribución de potencia constante
  3. Meter menos en el llano y más en la subida
  4. Lo mismo que en la anterior pero más exagerado.

Y los resultados son los siguientes:

Conclusión: para una misma potencia promedio, sale mucho más rentable meter los watios en subida que en llano ya que en este caso se está casi el mismo tiempo subiendo que en llano/bajando y la velocidad es más dependiente de la potencia en la potencia de pendiente (lineal) que en la potencia aerodinámica (v^3).

A esta conclusión habría que ponerle una serie de matices, como por ejemplo, que hay que estar bien entrenado para meter 10 minutos a esos 325w a final del esfuerzo, pero si soy capaz, ahorraría 30 segundos respecto a mi primer intento «a lo loco».

Estos 30 segundos son los mismos que ahorrraía metiendo 10w más de promedio de forma constante, pero parece más fácil llevar una estrategia óptima que mejorar 10w, ¿verdad?

Lo iremos viendo. ¡Ánimo!

Test aerodinámico de monos. ¿Mangas o tirantes?

Una de las pruebas que tenía pendientes desde hace tiempo era probar en el velódromo los monos con mangas que se han puesto tan de moda últimamente.

Ya en el atletismo de los 80, Florence Griffith llevó en alguna ocasión un mono de cuerpo entero con supuestos beneficios aerodinámicos, aunque viendo la holgura con que lleva y con la perspectiva que tenemos de «aquello» 30 años más tarde, parece que era más para disimular el efecto de «otro tipo de ayudas».

Creo que de los primeros que lo popularizaron fue Torbjorn Sindballe, alias «copito blanco», en Kona, pero más por cuestiones térmicas y de protección de una piel nórdica contra el sol que aerodinámicas.

 

Puede que me equivoque, pero no fue hasta que Orca presentó unos datos en el túnel de viento con Andrew Starykowicz cuando se vieron los primeros datos aerodinámicos de los supuestos beneficios de estos monos y empezó a popularizarse «de verdad» el uso de las mangas en triatlón. Entonces se hablaba de ¡¡40w!! de ahorro a 50 km/h. Tuve ocasión de hablar con el entonces Jefe de Producto de Orca y comentarle que no me creía esos datos. Me dijo que era lo que el túnel había dado, que no había trampa y que eran los datos para un ángulo de incidencia determinado y a la velocidad que se indica en el test. De hecho en el link que he puesto, ahora se especifica que es el dato óptimo obtenido, que resulta con un ángulo de incidencia de 10º. (explicación del ángulo de incidencia aquí)

Bueno, no tengo razones para dudar de él, pero sí tengo bastantes dudas de los resultados que dan los túneles a veces. No hay más que ver que ni siquiera en la F1 cuadran resultados con la realidad, aunque en este caso, la mayor parte de veces es por un problema de escala que aquí no existe.

Ese ahorro de watios me parecían una barbaridad. Pero después de hacer unos test con ropa de invierno y de verano, me llamó la atención lo que se podía ahorrar en este aspecto. En este caso (bastante más extremo que ponerse unas mangas ceñidas) eran unos 30w a 40 km/h. Pero como digo, la diferencia en reducción de área frontal y de arrugas (CdA) es evidententemente mucho mayor que en el caso de tirantes vs mangas.

Gracias a Orca, que es la única marca que me cede de vez en cuando material para pruebas, he podido realizar tests aerodinámicos en velódromo abierto. Como preveía diferencias pequeñas, y porque intento corresponder a la confianza que ponen en mí, he puesto bastante cuidado en hacer «bien» el test, con un protocolo bastante repetitivo y eliminando todas las variables que he podido.

Tenía varios monos:

RS1 Dream Kona

226 PERFORM AERO RACE SUIT

 

Core Aero Race Suit- mangas

Y dos con tirantes

Gama Pro (el que uso en las carreras de hace unos años):

 

Core Race Suit

 

Normalmente me gusta hacer varias tandas de unos 5 minutos y al menos dos cambios de mono, para intentar compensar posibles cambios de viento (a pesar de ser óvalo hay zonas un poco más protegidas que otras), de temperatura, incluso de trazada, que puede ir cambiando según voy cogiendo confianza en el peralte. Todos los test lo he hecho con la bici de piñón fijo de pista, que bien por ser más sencilla o por tener menos pérdidas en la transmisión, siempre me da resultados mucho más repetitivos y con menos dispersión que con la cabra de carretera.

Siempre tengo en cuenta la presión del aire (medida con la estación del Aeropuerto de Foronda)  y la temperatura en cada tanda para calcular la densidad del aire. También intento ir siempre con la misma presión en los tubulares (10bar) para tener el mismo Crr y guardarme la opción de poder comparar entre ensayos de diferentes días, pero sólo a nivel de «despejar dudas». En cualquier caso, y esto es muy importante, los datos buenos, de los que me fío son los que me salen en la diferencia entre monos probados en un mismo día. 
Por ejemplo. Suelo probar dos monos en el mismo día: RS1 vs 226.
RS1: 2 x5′ a 250w (40 km/h).
Me cambio:
226: 4×5′ a 250w (40 km/h)
Me cambio:
RS1:  2 x5′ a 250w (40 km/h).
Estoy bastante satisfecho la repetitividad es en general muy buena y hay muy poca dispersión en los resultados.
En total tengo 6 días de test, con un total de 53 tandas de 5′. (6*8 + algunas extras), por lo que son unas 700 vueltas al velódromo. Siempre se pueden hacer más, pero creo que los datos son bastante concluyentes. He probado:
  • RS1 : 4 días
  • 226 Mangas: 2 días
  • Core Mangas: 2 días
  • Mono Pro Tirantes (mío): 3 días
  • Core Tirantes: 1 día
Cuando hay diferencia medible, es prácticamente en todos los test: Por ejemplo, si el 226 con mangas es mejor que el Core con mangas, se ve en las 4 tandas realizadas con cada uno. No hay que hacer un estudio de los datos para buscarle 3 pies al gato, lo que facilita mucho las cosas.
Pongo los resultados de cada uno de los días y al final el resultado total, que he obtenido haciendo comparaciones dos a dos, no haciendo el promedio de todos los intentos con cada mono.
Día 1: RS1 vs Pro tirantes ( casco normal):
Rs1:              0,247,
Pro Tirantes  0,251;
Diferencia: 0,004; 3,3w a 40 km/h
Día 2: RS1 vs Pro tirantes (casco normal):
Rs1:              0,242,
Pro Tirantes 0,247;
Diferencia: 0,005; 4,1w
Día 3: 226 manga vs Pro tirantes (casco aero):
226 manga:              0,240,
Pro Tirantes              0,2465;
Diferencia: 0,0065; 5,8w
Día 4: 226 Manga vs Core Tirantes (casco aero):
226 Manga:               0,242,
Core Tirantes             0,249;
Diferencia: 0,007; 4,1w
Día 5: RS1 Manga vs Core Mangas (casco aero):
226 Manga:              0,242,
Core Mangas            0,250;
Diferencia: 0,008; 6,6w
Día 6: RS1 Manga vs Core Mangas vs 226 Mangas  (casco aero):
RS1 Manga:              0,235,
226 Manga:              0,235,
Core Mangas             0,240;
Diferencia: 0,005; 4,1 w.
El resumen final sería,

 

La conclusión final sería, que el efecto de las mangas (tras comparar monos del mismo tejido con y sin mangas) puede establecerse en mi caso en una mejora de entre 3 y 5 w. No sé si tanto como espera la gente, pero mejoran. Son 60 y 80 segundos en 90 km, que en 180 km ya serían entre un 1’30 y 2’40».
Pero, por otro lado, también se ve que la calidad del tejido tiene su importancia. No cualquier mono con mangas te hace más rápido. Es más, podría hasta empeorar respecto a un mono de tirantes. No sé si el Cd del tejido en sí o el hecho de que se puedan crear arrugas, pero influye. Lo mismo ocurre con la calidad del tejido en los monos de tirantes. Este efecto representaría alrededor de 4 y 6w en el caso de los monos con mangas y 2-3 watios en el caso de los monos de tirantes. .
Finalmente, hay otros aspectos, no menos importantes, que creo que hay que valorar antes de comprar un mono u otro. La comodidad principalmente nadando,  pero también en bici y corriendo, la transpirabilidad del tejido, la protección contra el sol, el comportamiento en el agua, secado, el tiempo que te puede costar ponértelo en la transición sin arrugas, etc. Son aspectos bastante subjetivos donde de momento no voy a meterme, pero sí que por ejemplo, el RS1 se notaba más fresquito que el 226, aunque este último me ha gustado mucho.