CdA en tiempo y condiciones reales de cascos aero (2021). Kask Mojito, Met Drone, Kask Bambino Pro

En el blog tengo ya unas cuantas entradas sobre mediciones aerodinámicas de cascos, todas ellas hechas en velódromo abierto.
Prueba aerodinámica de cascos
Giro Advantage, Bell Javellin, Kask Mojito
Specialized Evade vs Kask Mojito
También he explicado algún artículo no publicado por mí, en un ejercicio creo que bastante interesante para contrarrestar mis datos experimentales con los publicados por otras personas independientes (Datos independientes de cascos aerodinámicos)

Tras las Laminar Cover, creo que es el accesorio aerodinámico que mejor ratio «ahorro W / €» presenta y por eso le he dedicado bastante tiempo.

Hasta ahora tenía bastante bien definida la diferencia entre mis dos cascos: el aero (Met Drone Wide Body) que he usado siempre en todas las carreras sin drafting desde 2016 a excepción del duatlón de Zuia y el de carretera con el que entreno y compito en carreras con drafting ( Kask Mojito)

Esta diferencia era de entre 0,010 y 0,015, que vienen a  ser unos 9 w -13w a 40 km/h .

Por otro lado, alguna vez había hecho alguna prueba que consistía en dar vueltas al velódromo sin ir acoplado y el resultado era que el casco aero ni mejoraba ni emporaba, por lo que la conclusión era: siempre casco aero, salvo condiciones extremas de calor (más de 28-30ºC en mi caso)

Como los que me seguís ya sabéis, en septiembre del año pasado me compré el Notio. Un dispositivo para medir el CdA, cuyas principales características son:

  • que te da el CdA en cada instante. (no voy a llamarlo en tiempo real, porque el valor que te marca en el Garmin no sirve de mucho).
  • Que tiene en cuenta los cambios de intensidad e incidencia del viento y del terreno.

Para más detalles, leer aquí: Medición de CdA en tiempo y condiciones reales.

¿Por qué es importante? Porque permite ver cómo cambia tu CdA a lo largo de un tramo. Puedes apañarte con los promedios para ver qué es mejor o peor, pero para entender el porqué de las mejoras o empeoramientos y a partir de ahí intentar mejorar, los promedios son insuficientes.

Concepto importante: Para una determinada posición y configuración de bicis, ruedas, casco, ropa, etc el CdA no es un valor constante. No se puede decir, “tengo un CdA de 0.256”. Ni siquiera en velódromo, porque la posición no es estática. Debería serlo, y debemos hacer lo posible para que lo sea, buscando equilibrios entre aerodinámica y comodidad, pero no lo es. Y como he veremos más adelante, puede ser bastante dependiente de los watios que meto… O mejor dicho, de lo forzado que voy.

Por ejemplo, una de las cosas que he visto durante este año, es que mi CdA en velódromo (con el mismo material y configuración de la bicicleta) difiere bastante del CdA en la carretera. Espero que sea porque en el velódromo de Gamarra no tengo confianza y voy con la cabeza más levantada y si algún día vuelvo a ir a un velódromo de verdad no esté tan pendiente de baches, ramas, castañas y otros elementos, pero mis números en carretera son bastante mejores. También puede ser porque en carretera, pega más viento y el material aerodinámico funciona mejor cuanto más viento haya.

Este año, he estado haciendo bastantes pruebas de este tipo, principalmente midiendo diferencias con los aerobars que he desarrollado en IDEC. No tanto por intentar medir una diferencia en lo que las barras integradas mejoran aerodinámicamente, como en los cambios que estas producen en la posición, y por ende, en el casco etc.

Yo estaba bastante contento con el rendimiento de mi Drone ( no tanto con el sistema de fijación del visor que me hizo perder 1 minuto en la T1 de Vitoria 2016)),

pero hubo una foto que me sacó Sergi Parusmajor en Zuia LD 

 y algunos datos de las pruebas realizadas durante este año me hicieron preguntarme si con la nueva posición que llevaba este año con los aerobars, con la cabeza bastante más esconidad, la diferencia aerodinámica entre los dos tipos de casco seguía siendo la misma.

Pero como decía al principio, el CdA es tan poco constante, que hasta que no he hecho las pruebas en un sitio fijo, no he sacado conclusiones claras.

Para ello, me he buscado un tramo sin coches de 7 km de longitud, en el que se puede ir casi todo el tiempo acoplado, bastante expuesto del viento y con algunos cambios de pendiente, que en algunos momentos me hacen sacar un poco la cabeza y en otros me obliga a ponerme de pie. Un tramo REAL. El que he llamado “Armiñón International Speedway” 😊 

Los resultados fueron los siguientes:

Da igual que vaya acoplado o no, que las líneas verdes siempre están por debajo de las negras/grises. Si amplío la zona final, que es la más llana y rápida se aprecia mejor y se ve una diferencia más o menos contante que oscila entre los 0, 007 y los 0,015. (más o menos lo que decía al principio).

En este ejercicio estaban mezclados dos días diferentes. Esto puede a inducir a errores ya que aunque Notio mide la presión del aire, la temperatura y la velocidad del viento, como el CdA no es el mismo para todos los ángulos de incidencia del viento, para ser más puristas y evitar errores me quedo con las 3 tandas realizadas el mismo día, y:

La diferencia es de 0,010 (más o menos).

Por otro lado, como no tenía del todo claro que con esta posición más agachada pudiera mantener la cabeza mirando hacia adelante sin levantar la punta, … la pregunta era: ¿Y si compro un casco intermedio? Un casco aero, pero menos ancho que el Drone, y sobre todo más corto y con punta redondeada. Así que me he comprado el Kask Bambino Pro que es uno de los más cortos y redondeados y que se ve mucho en pista (dato éste muy importante.)

Lo primero, grabarme para ver cómo encaja. Las imágenes son claras. El Drone me encaja perfecto cuando miro hacia adelante, pero si miro hacia abajo se levanta la punta rompiendo la continuidad con la espalda . El Bambino Pro, en cambio, presenta un perfil prácticamente igual mirando hacia adelante o hacia abajo. 

Y entonces, ¿cuál es mejor? No quedaba otra que volver al Armiñón International Speedway y repetir el ejercicio, con el siguiente resultado… cuando menos, llamativo.

Lo primero que en lo que pensé fue en descartar por errónea la primera tanda (gris) con el Bambino. Pero más tarde, se me ocurrió comprobar la potencia en cada tanda… y ¡¡¡sorpresa!!

 

El resultado es bastante claro: cuando me acerco a mi FTP, el CdA aumenta, ¡¡entre 0,010 y 0,020!!. Desafortunadamente, no me tengo grabado en vídeo rodando a esos watios, pero supongo que el desplazamiento lateral hará que genere turbulencias que aumenten mi CdA. La idea que surge inevitablemente entonces es: Pues, si te mueves tanto, lo mismo sale más rentable no meter “tanto” watio

Para eso, lo que se puede hacer es dibujar el ratio Potencia/CdA, que se utiliza habitualmente para ver qué posición es más cómoda o sostenible. Como la Potencia es directamente proporcial al CdA ( Paero= 0.5 ρ CdA v3), la velocidad más alta será aquella con la que tengo un mayor P/CdA. Y la curva queda así:

Con lo que la cosa se iguala.. salvo un poco en el t=400s que se debe a un CdA muy bajo que tengo algunas dudas de que sea real.

Como no me quedaba muy clara la cosa, repetí un día más: con otra dirección de viento (de culo, mientras que el día anterior fue lateral):

 

De nuevo se ve exactamente el mismo efecto con un CdA más bajo a 240w, el siguiente a 265w y el siguiente a 275w, pero con una tanda del Bambino algo mejor.

Lo siguiente que hice, fue ir al velódromo, donde a pesar de ser abierto, todo es mucho más controlado y repetitivo,  para ver qué pasaba con todas las tandas a la misma potencia (275w) y analizar los datos. ¿Qué vemos? Pues que en el velódromo el comportamiento entre el Drone y el Bambino es prácticamente idéntico y más o menos se mantiene la diferencia respecto al Mojito.

 

Si quito las líneas del Mojito para limpiar un poco la gráfica: 

Conclusiones:

La diferencia en CdA entre el Bambino Pro y el Drone es prácticamente nula. Unas veces me sale a favor de uno, otras de otro y en el velódromo no puedo ver diferencias reseñables.  Así que a la hora de escoger uno u otro, habría que atender a otros aspectos: comodidad, movimiento en caso de mucho viento, colocación del visor, ventilación. Creo que el Drone lo dejaría para carreras muy llanas y que no haya viento lateral y el Bambino para el resto, siempre que no haga mucho calor, ya que me dado la impresión de que la ventilación del Bambino es prácticamente nula.

-Hay que prestar mucha atención al movimiento lateral en la bici cuando la potencia aplicada se acerca al FTP. No es suficiente con ser capaz de meter potencia y mantener la cabeza escondida.  Hay que hacerlo de la forma más estable posible, sin ir dando tumbos. La diferencia en CdA es relevante y puede ser mayor que lo que se gana con un casco aero o incluso con unas tapas/lenticular. Otra cosa que hay que entrenar.

En la próxima entrada, más datos y más cascos.

Duatlón de LD de Zuia 2021. Crónica (de una muerte anunciada).

Mi duatlón de Zuia, realmente terminó el 16 de marzo, tres semanas antes de la carrera. Hasta entonces, el único inconveniente reseñable de la temporada había sido una tendinitis en la inserción del cuádriceps en marzo, que con una sesión de pinchazos en Eskuekin, descarga con pistola y mucho rulo, se pasó y llevar los isquios muy cargados desde que nos soltaron en mayo de 2020. Por otro lado, estaba la preparación «específica» del Campeonato de España Máster de Natación de Castellón con su correspondiente viaje de una semana. Pero eso estaba previsto (decidimos acudir con menos de dos meses de antelación) y no vale de excusa.

A pesar de todo, en bici estaba relativamente bien. Había sido bastante consistente con los entrenamientos con mi obligado esquema de (10h-7h horas/semana) pero me faltaban un par de salidas largas corriendo para coger algo más de confianza en lo que sabía que más me iba a costar. Sin embargo, una caída por entrar demasiado rápido en la chicane de la bajada de Ondategi, cuando llevaba 50 minutos a 270w medios en mi última prueba sobre el circuito del duatlón, lo echó todo por tierra.

Me ahorro las imágenes de la herida para no herir sensibilidades. El mismo agujero, pero en la piel.

Cuando me caí, tal vez porque no pasé el miedo que pasé cuando me caí en Lerate en verano, pensé que no iba a ser demasiado, no fui a Urgencias a que me curaran la herida y no fue hasta 4 días después cuando me di cuenta de que esa herida no estaba mejorando nada. Entonces se me ocurrió mirar la foto de la caída del verano (parecida pero en el otro lado) y vi que la nueva era aproximadamente el triple de grande… A partir de ahí, curas diarias y como suele ocurrirme un quiero y no puedo. Trabajo de técnica de carrera en el gimnasio, algo de elasticidad y fuerza,.. Por supuesto, no pude ir a Oñati, una carrera que me iba bastante mejor, porque una semana después todavía no podía andar sin cojear.

Así que las 3 semanas previas a la carrera se completaron con una semana sin tocar la bici, dos sin sin poder correr, y ya nos plantábamos en la semana de la carrera. Todavía fui capaz de hacer algún entrenamiento bueno con la bici, por lo que mi lado optimista decía que con una carrera a pie controlada, que me dejara con fuerzas para la bici, todavía podía hacer algo bonito.

Pero me equivoqué. Una sucesión de errores y algo de mala suerte hicieron el resto. Por un lado, nos tocó el primer día caluroso del año. 28-30 grados con viento sur. Lo sabíamos desde el lunes, pero aunque hice algo de trabajo de hidratación, está claro que no fue suficiente.

El día de la carrera pasé 5 veces por el baño antes de la salida. Eso tampoco suele ser bueno para la hidratación y no lo compensé de la forma adecuada. Por otro lado, tomé una cápsula de cafeína antes de empezar (me había ido muy bien en un par de entrenamientos), pero tampoco es una buena medida en este tipo de situaciones de calor si no tomas el agua suficiente.

Y lo más importante: no fui capaz de tener la cabeza fría en carrera. Me pusieron en la primera tanda de salida, con casi todos los buenos. En otra ocasión me hubiera hecho ilusión estar rodeado de gente tan buena, pero esta vez era una putada. Sabía que no era mi lugar y que tenía que dejar que se fueran. Conociendo el terreno, mis cálculos optimistas eran de un ritmo por encima de 4’/km, que tenían que ser 4’15 a la subida y unos 3’45 en la bajada, con unas 160-165 ppm máximas. A pesar de todos los inconvenientes de la caída, pensaba que podría correr cómodo a ese ritmo, ya que era al que llevaba tiempo haciendo los rodajes.

Aunque corro mejor con frío, el calor no suele afectarme demasiado y no añadí ningún factor corrector a mi estimación. Visto ahora, igual ni con 4’15/km hubiera sido suficiente para no reventar.

Tras 15 interminables minutos al sol en la plaza de Murgia con la mascarilla puesta (Por favor, ETF y organizadores en general, esto hay que revisarlo… Lo mismo que cuando nos tenéis 15 minutos en la playa con el neopreno puesto a más de 25 grados) se dio la salida y enseguida me puse el último. Intenté encontrar mi ritmo, algo nada fácil en un terreno con cambios de terreno, baches y que picaba bastante para arriba. Me descolgué muy rápido, pero mi sorpresa fue cuando el Garmin pitó por primera vez y vi 3’46. Seguí a lo mío, y el segundo kilómetro volvió a salir a 3’46. Estaba yendo demasiado rápido, pero ya me estaba cogiendo el grupo que había salido 30 segundos por detrás. En el km 4, volví a ver 3’45 y entonces se me ocurrió mirar el pulso. 174 ppm. Tocaba levantar el pie de verdad o no terminaba ni la primera vuelta. Confiaba en la vuelta, cuesta abajo, para recuperar un poco, pero entonces me topé con todo el viento de cara, con lo que la situación no mejoró demasiado.

En el inicio de la segunda vuelta ya iba con el chip de la supervivencia puesto, intentando pensar que era más corta y no había que subir hasta el Parketxe para animarme un poco, pensando en llegar con un mínimo de fuerzas a la bici. El ritmo de subida fue más de 40″/km más lento, pero el pulso seguía sin bajar. En el segundo paso por el avituallamiento le digo a Susana que esto no va bien y que ya estoy reventado… Creo que la cara que llevo no necesita muchas más explicaciones.

Bajando de Markina con resginación

Llego a la transición después de una interminable bajada hasta la carretera general con la que no contaba, giro y entro a boxes con calma. Al final 4’/km de promedio en los 14 km, pero muy mal corrido y reventado. Tengo que recuperar aliento o no subo Aiurdin.

Parciales Carrera a pie

Salto de la rana conservador, me calzo las Pearl Izumi nuevas con algún problemilla para que entren del todo y empieza a pasarme más gente, que sale encendida. Yo sólo pienso en coger aire, poner las piernas en su sitio e ir subiendo el ritmo poco a poco. En el camino de Jugo intento acoplarme por primera vez y entonces tengo el primer amago de calambres en el gemelo. Me incorporo, lo vuelvo a intentar y vuelve a pasarme lo mismo. Estamos apañados. Miro a los watios y llevo 190w de promedio y eso que estamos subiendo… Bueno, hay que subir como se pueda y ya recuperaré en la bajada. Cojo agua, me la echo por encima y empiezo la bajada, sin arriesgar lo más mínimo. En el tramo de Zaitegi, por fin me acoplo y sin meter muchos watios recupero algunas posiciones por pura aerodinámica. Pero el espejismo se acaba en cuanto se acaba la cuesta abajo.

A pesar de todo, creo que no me está saliendo un parcial tan malo en tiempo. Paso la chican de Ondategi con cuidado sin hacer demasiado el ridículo y llegamos al Triangle of suffering del que creo que soy Local Legend en Strava. Berrikano, Burruaga, Eribe… El paso por mi zona me hace sentir algo mejor (y el viento de culo también), aunque por lo que se ve en mi cara, no demasiado.

Acosta sin problemas y comienza la bajada de Etxaguen. La zona rápida, aunque con viento de cara, donde más le voy a poder sacar partido a mi nuevo CdA, los aerobars, las tapas, etc… Pero no soy capaz de meter fuerza y me pasa Mondragón, que se tira 1 minuto intentando meter el bidón en el portabidones trasero.

Primera subida a Manurga, sigo sin fuerza, pero llega la zona más bonita.

Disfruto de la bajada de Zárate y el tramo hacia Murgia. Creo que llevo 1’06, para 191w/218np. Mi idea era rondar los 220w medios para 1’03, así que tampoco es para tanto la pérdida de tiempo. Pero cuando vuelvo a girar hacia Jugo, todo se tuerce. Cuando el plan B, o C, decía que tenía que intentar ir a más, los calambres se intensifican, el revoltijo de geles en un bidón e isotónico en otro tampoco me ayudan y las paso canutas para subir Aiurdin de nuevo, con 220w de media..

Veo en el avituallamiento a Asti parado. O paro ahí ya no hay vuelta atrás. Tras 5 minutos de charla con Dani Arconada y decido acabar la bici. Al fin y al cabo, estamos en mi zona favorita, con gente conocida, tras un año y pico de pandemia… me quedan 25 km de «entrenamiento» que ya tengo pagados por mis carreteras… Bidón de ZuiaDu con agua y para abajo. Voy un poco más animado pero consciente de que no voy a poder correr.

Llego a Buruaga y paro en la fuente porque el bidón de agua de Aiurdin me ha durado 10 km… No sé si es legal o no, pero sinceramente, a estas alturas me da igual. Otro minuto y medio parado y vuelvo a arrancar. Subo el muro de Eribe acordándome mucho de las veces que lo he subido con Susana, con su carrerilla, con calma para evitar los calambres, y así voy tirando poco a poco, a unos 160w de media en la segunda vuelta hasta que a la altura de los potros de Manurga sufro un calambre en toda la pierna derecha que me obliga a echar pie a tierra. Hasta aquí. Decido que ya vale. Nunca he sido de los forofos del «terminar como sea». Todo esto no me está llevando a ningún sitio y todavía voy a acabar haciéndome daño. Estiro un poco y vuelvo a subirme a la bici con el único objetivo de llegar por mi propio pie a Murgia y acabar de una vez con todo esto. Al fin y al cabo, ya ni estoy compitiendo. Esta carretera es mi casa y puedo venir cuando quiera.

Disfruto del último paso por el kilómetro mágico de Zárate, de la última bajada y entro en el pueblo con mucho cuidado, aprovechando para practicar el descalce pero sin cruzadito, por si acaso. Apoyo los pies en el suelo y compruebo, por si todavía me quedaba alguna duda, que no puedo correr.

178w/207np/155ppm. No hay mucho más que decir. Esos watios no los hago ni en los entrenamientos fáciles, pero el pulso es el de un triatlón Olímpico disputando a tope.

Dejo la bici, cojo las zapatillas con la mano y veo a Susana con Iñigo y Aimar… comento la situación con ellos, y afortunadamente para mí, me dicen que ni se me ocurra salir a correr. Lo siento por Aimar, que creo que tenía ilusión por ver correr al tío por su pueblo, que habíamos reconocido el circuito juntos con Adrián, pero también hay que saber perder. Ya nos levantaremos. Como me dijo Asti, la siguiente será con un neopreno y todo será diferente.

Material

Como escribí hace unos meses, la cabra da en este circuito 3 minutos por vuelta de ventaja respecto a una bici de carretera. Puse rueda de 60 delante porque el viento no iba a sobrepasar los 30km/h que tengo como límite y Zuia no es una zona demasiado expuesta.

Laminar Cover: siempre

Casco: carretera. Mi casco aero no me penaliza si voy desacoplado, pero con el calor que hacía y con viento, no quería sufrir bandazos en la cabeza en las bajadas y menos después de comprobar de que cada año que pasa, el suelo está más duro..

Zapatillas: Zoomfly Flyknit. Seguramente no es la mejor opción del mercado en un terreno tan irregular, pero sí las mejores que yo tengo. Las Vaporfly 4% quedan reservadas para asfalto y de momento no tengo otras con placa de carbono.

Conclusiones

Los duatlones no se me dan especialmente bien. Sólo resisto los sprints. Con más de 5 km corriendo en las piernas, ya no voy bien en bici. Esto no es nuevo. Lo sabía, pero me hacía ilusión correr en casa. Pero o se cambia, mucho, el circuito, o será la última vez.

Preparar esta carrera ha estado muy bien. Ha sido un buen banco de pruebas de todo tipo y una motivación extra para entrenar en unos tiempos tan difíciles.

Creo que a pesar del desastre de carrera, no llevo mala base y en cuanto entrene de nuevo un mes en condiciones voy a poder estar bien y afrontar los triatlones que se están apelotonando al final del verano con algo más de garantía.

Hay que quedarse con lo positivo y lo más reseñable es que hemos vuelto a competir, y que nos hemos vuelto a juntar (con distancia) a vernos a hablar, a compartir cosas. Esto es la vida.

Challenge Miami

Pruebo un nuevo tipo de entrada: comentarios desde el sofá sobre carreras «televisadas» con un pequeño toque de cálculo de CdAs.

Últimamente, he cogido afición a ver carreras por internet. Algún año me he suscrito a las WTS, pero desde que Gwen Jorgensen dejó el triatlón, estoy algo menos enganchado a las series mundiales y «lo había dejado un poco». Pero aprovechando que Challenge ha apostado por la retrasmisión de pruebas en internet, con carreras de muy alto nivel de participación, dando de nuevo un paso por delante de IRONMAN, que en mi opinión, sólo va a subsistir porque le queda KONA. Me sigue pareciendo inexplicable cómo sigue manteniendo una legión de acérrimos seguidores cuando el trato a sus clientes es tan miserable como ha demostrado durante esta pandemia…Pero bueno, eso daría para otra entrada completa.

A lo que vamos, aunque las realización de estas retransmisiones todavía son muy mejorables, los formatos escogidos (por distancias y recorridos cerrados) la hacen bastante más atractiva para el espectador que el infumable tostón de la retransmisión de Kona. A pesar de no haber público, sin interminables interrupciones publicitarias, con Belinda Granger como comentarista técnica de alta calidad y en distancias soportables. Reconozcámoslo: hay que ser muy muy fan para tragarse una carrera en distancia ironman entera, salvo que tengas una barbacoa, cervezas y la cuadrilla a tu lado. Desde luego, es impensable para un no triatleta.

Tiempos y clasificaciones:

Carrera femenina (completos aquí):

Carrera Masculina (completos aquí):

Parcial de natación para 1600 m. Natación sin neopreno:

Mi opinión

la sensación: Sara Pérez Sala. Siempre me ha parecido que en las carreras de ITU competía sin cabeza, que valía más de lo que casi siempre marcaba la clasificación, pero habitualmente malas transiciones y malas decisiones en carrera, acompañados de una peor carrera a pie que las chicas de cabeza, la condenaban a puestos bastante retrasados. Nunca me ha gustado lo de «bueno, ha dado la cara». Esto es un deporte profesional y se trata de ganar. Y no siempre gana el más fuerte físicamente. Gana el que mejor utiliza sus fuerzas.

En cambio, no sé si por falta de presión por ser su primera carrera, por no tener nada que perder, o porque al ser una distancia algo más larga y en una carrera sin drafting, la toma de decisión no es tan tan crítica y creo que estratégicamente fue perfecta. Cogió los pies de Lucy Charles nada más empezar y mientras Charles se peleaba con un agua muy revuelta a más de 90 brazadas por minuto, Sara se deslizaba «tranquilamente» a 70.

Con una buena transición se puso primera y empezó a tirar. Sabedora de que las chicas de atrás corrían más, era lógico tirar todo lo que se pudiera acompañada de una buena ciclista como Charles.

También ha llamado bastante la atención su posición en la bici. Muy agresiva, con la cabeza muy baja en con una P5 disc talla 48 y el manillar muy bajo. Sin embargo, los números subidos a Strava dicen que o su sensor de potencia marca de más, o la posición no es tan buena como parece.

Sara Pérez con el casco más feo de la historia y un bidón con la tapa abierta.

Yo no soy partidario de llevar los brazos paralelos al suelo, y creo que se entrenador tampoco, pero el manillar que llevaba no permitía otra cosa. No sé si es por eso, pero, el CdA no parece que sea mejor que el resto de las de cabeza (no tenemos los datos de Lucy Charles)

CdA Chicas en Miami calculado a partir de datos de Strava

Llegó bien a T2 con Lucy Charles, y luego cedió corriendo, pero sinceramente, mucho menos de lo que yo pensaba. Grandísima carrera. Ahora bien, en España somos muy de venirnos arriba con el deporte… A ver quién es el primero que dice que es candidata a Kona. Esta distancia es más cercana a un olímpico sin drafting que a un MD. Poco a poco.

La decepción: Lucy Charles. Creo que tiene unas condiciones excepcionales, junto a Anne Haug y Daniela Ryf, muy por encima del resto, pero a este nivel no se pueden tener los fallos que tuvo.   Le vino bien salir con Sara para hacer la bici juntas a pesar de tirar todo el rato en el agua, ya que aunque la distancia en Challenge sea 20 metros ( y sigue habiendo estela), tener una referencia siempre está bien, pero le cayeron 2 minutos de sanción por adelantar por el lado que no se podía… Ella ha alegado después que no tenía sitio… En un circuito de automovilismo. Para más inri, llega a T2 tranquilamente, con todo el tiempo del mundo y al llegar a la línea clava el freno delantero (¡de zapata!) de su nueva Cube y sale volando. Suerte que no se hizo nada, pero podía haberla liado. Seguimos. Tiene que cumplir dos minutos de sanción en la carpa que está a la salida de la transición. Coge las zapatillas, los geles, el portadorsal y no sé cuántas cosas más y se va corriendo con ellas en la mano hasta la tienda para vestirse mientras cumple la sanción. El juez le dice que se tiene que poner las zapatillas fuera, pero sí le permite ponerse el visor, los geles, la cuerda portadorsal, etc… Hasta donde yo sé, en el penalty box tienes que estar quieto. En fin, desconcentración, desconocimiento del reglamento o pasarse de lista. El caso es que perdió toda la ventaja que tenía con Stimpson, que lógicamente le batió corriendo. Sin esa sanción, Lucy Charles podría haber ganado. Así como creo que en el apartado de RRSS es la número 1 sin duda (eso también forma parte de la vida de los PRO, nos guste o no), estos despistes son impropios de una profesional.

La vencedora: Jodie Stimpson. No la vimos mucho y poco se puede decir.. Yo esperaba que estuviera algo más adelante en la natación, pero de nuevo, qué gusto da ver correr a las chicas que vienen de ITU. Lo vimos con Paula Findlay en Daytona y el viernes con Stimpson. Zancadas amplias, fluidas, buen braceo, una maravilla. Más difícil de aguantar en distancias largas, pero ya veremos a dónde llega. 

CARRERA MASCULINA

El absoluto dominador: Jan Frodeno. Es el más fuerte y además manejó la carrera como quiso. Después de llegar a última hora a Miami por problemas con los permisos, en la carrera dejó tirar a Kanute en el agua, no dejó que Stary y Ditlev se marcharan demasiado y corrió como le dio la gana. Mi impresión es que tenía bastante más guardado.

Detalles en los que me fijo: en una natación sin neopreno, y por lo tanto, con traje trampa fue de los pocos que nadó con el mono de mangas recogido en la cintura. A pesar de que sí he probado la aerodinámica de algunos los monos , todavía no he nadado con ellos y no sé lo que pueden incomodar. Pero los tirones que le mete para ponérselo en T1 son muy serios y sufrí por la integridad del mono :). Por lo que se ve en las fotos, parece que se lo consiguió poner sin arrugas..

Frodeno con su habitual posición de brazos paralelos al suelo

El que no falla: Sanders. Nada lento (le perjudicó que fuera sin neopreno y en agua dulce), va en bici con tirantes y corre como si fuera cojo, pero ahí está siempre. Mejor parcial a pie del top 10 (insisto que creo que porque Frodeno no quiso apretar) y segundo de nuevo, al igual que en Daytona tras Iden. Un figura: Dejo aquí su opinión post-carrera. Se podrán decir muchas cosas de él, pero su actitud y disposición a mejorar es irreprochable.

Las figuras emergentes: Rudy Von Berg (ya más consolidado) y Markus Elbaek Ditlev.

Von Berg, mi apuesta para años venideros en LD

AERODINÁMICA
Hay menos datos subidos a Strava que en Daytona, pero estos son los números que he calculado. (los de Taylor Reid son más que dudosos.)

Potencia y velocidades de los chicos, de donde despejo el CdA

Llama bastante la atención (no después de ver las imágenes de la carrera) cómo tíos de más de 1’85 tienen mejor CdA que las chicas, que no muchas superan el 1,70. No sé si no hay tallas más pequeñas que les permitan ir mejor acopladas o no ponen el interés que creo que el asunto merece, pero los números son bastante llamativos.

Por otro lado, como supondréis el cálculo de Aguayo es erróneo. El roce de los discos con el freno hizo que fuera como si tuviera un CdA mucho mayor que el resto, como un paracaídas. De nuevo, y no va a ser la última vez, perjudicado un problema que hace 4 años no existía o si existía se solucionaba rápidamente, a costa de una mejor frenada en mojado… Mi opinión al respecto es que la tecnología de los frenos de disco no está lo suficientemente madura, y es un sistema demasiado delicado que aporta poco o nada. No la han vuelto a meter, igual que con los diseños con integraciones que requieren un máster de mecánica para esconder un cable, etc. Yo, de momento, sigo con frenos de zapata aunque sé que antes o después me veré obligado a cambiar.

Zapatillas:

Fotos obtenidas del Instagram de @roehniss. Al contrario de lo que se está viendo en maratón,Sigue manteniéndose el dominio de Nike, con más algunas Next% todavía resistiendo antes las Alphafly.  Hoka, con un gran mercado americano también aparece, y ni rastro de otras marcas con placa de carbono como Adidas o Saucony (No estaba Alistair Brownlee y Ryf estaba en Dubai).

Las Hoka ya las probé (ver test aquí) y no me parecieron más rápidas que una zapatilla estándar. Pero ahí están. 

Algún día  (cuando vuelva a encontrarme bien corriendo) intentaré probar las Alphafly. Pero como eso supone gastarme 300€ por unas zapatillas que creo que no me van a ir bien, lo estoy retrasando un poco… Cada vez que veo algunos tobillos (muchos) retorcerse en cada pisada, me echo un poco para atrás. De momento tengo unas Vaporfly 4% con 40 km y dos pares de Zoomfly Flyknit por gastar, así que no tengo mucha prisa.

Duatlón de Zuia. Cabra, ¿sí o no?

Cosas de pasar un año en una pandemia, este año me he apuntado a un duatlón de larga distancia. Sólo en 2007 había hecho uno. Fue en Arrigorriaga, un clásico entre los triatletas de larga en Euskadi y una de las carreras en las que más he sufrido de mi vida, para terminar entre los 20 últimos de la clasificación. Pero tras un año encerrados de una u otra manera, ha habido un cambio de mentalidad en muchos de nosotros y, ahora más que nunca, creo que hay que intentar vivir la vida. Con algo de cabeza, pero aprovechar todo lo que se pueda.

En cualquier caso, no es un duatlón cualquiera. Es en casa, en Zuia, por carreteras que me encantan , incluido mi tramo favorito entre Manurga y Zárate, y en el que en algún tramo soy Local Legend en Strava 🙂 El único y pequeño problema que tiene, es que es durísimo, demasiado largo para mí y que no tiene ni un puñetero metro llano. Detalles sin importancia, en cualquier caso.

Este perfil (sacado de cronoescalada.com) ha hecho que, como pasa normalmente en estos casos, se haya abierto el clásico debate «cabra sí, o cabra no.»

Como fanático de la aerodinámica que soy, estas cuestiones me apasionan. Por otro lado, en las últimas ediciones de Tour (La Planche des Belles FIlles) y vuelta (Ézaro) hemos visto cambios de bicicleta en cronos, que nos hacen plantearnos la conveniencia de una cabra en los casos de recorridos con subidas (y bajadas).

Las cosas que se suelen decir son:

-Las cabras son más rápidas en llano.

-Las cabras pesan más y son menos ágiles para subir.

-Las cabras frenan peor, tienes el centro de gravedad más adelantado y bajas peor.

De acuerdo en las tres, pero ¿ de cuánto estamos hablando? Como en este blog se habla con números voy a hacer un pequeño análisis de las pruebas que he hecho sobre el circuito de Zuia.

La prueba más evidente que se nos ocurre es dar una vuelta con cabra y otra con bicicleta de carretera con la misma potencia (con la misma ropa) y ver la diferencia, ¿no? Pues aquí está:

Ir rápido no, pero clavar los ritmos de potencia, tras más de 15 años entrenando por potencia, se me da bastante bien.

Más de dos minutos de diferencia. (como se puede ver el recorrido de la bici de carretera es 400m más corto, porque le di un poco más tarde al «lap», lo que hace que la diferencia sea algo mayor»). Con esta prueba creo que debería zanjarse cualquier duda, pero como ya me ha pasado, surge el comentario: “pues me parece demasiado”. La primera cosa que me viene a la cabeza es, “vale, coge tus bicis y vete hasta allí dos veces para hacer las pruebas”. Pero como me gusta la Didáctica, voy a intentar justificar esta diferencia.

En primer lugar, hay una cosa que sí es cierta y la gente suele olvidar. El viento influye en este tipo de pruebas, y mucho. Los dos días fueron bastante ventosos y con diferencias en su dirección (SSE y SO). A pesar de ser un recorrido circular, en el que se puede considerar que el promedio final es cero, la protección de unas zonas a otras del viento puede que haga que esto no sea así. Para evitar esta influencia monté el Notio en ambas bicicletas. (Para ver cómo funciona y lo que mide este dispositivo, podéis pinchar aquí)

Como ya sabemos, la potencia total que ejercemos se reparte en potencia para vencer la resistencia del aire, que es aproximadamente de un 80% en llano y la de la pendiente, que es 0 en llano, pero muy importante en las subidas. ¿En todas las subidas? No. Como ya expliqué hace unos años (pinchar aquí para ver la explicación), la diferencia para un kilo de peso es relevante sólo a partir de un 8% de pendiente.

¿Zuia tiene subidas con más de un 8% de pendientes? Pues algún tramo puntual sí, de hasta el 16% según mi Garmin, pero son muy cortas.

Pero en un terreno tan sinuoso, si no vas acoplado, no sacas ventaja con la cabra. Correcto. ¿Pero realmente crees que no vas a ir acoplado? Esa es la pregunta clave. Para responderla, hay varias formas: la primera sería hacer un “lap” cada vez que me acoplé en la cabra, llegar a casa y sumar los tiempos. No es lo que hice. Hay tantos cambios de posición que creo que no lo hubiera hecho bien. Lo que sí he hecho es medir mi CdA con Notio y ver cuánto tiempo estoy por debajo de mi CdA promedio con la cabra, que en un terreno así puede ser de 0,28-0,30.

Pues no es la mitad del tiempo, pero sí el 30%. Si la cuenta nos parece un poco chapucera, podemos hacer lo mismo con la velocidad y suponer que por encima de 30 km/h vamos a ir acoplados (las bajadas son bastante sencillas).

En este caso, me sale que de la hora que me cuesta dar una vuelta al circuito, 27 minutos voy  por encima de 30 km/h, y ”por lo tanto” acoplado. (Esta aproximación depende mucho de lo acostumbrado que estés a ir en la cabra a altas velocidades. Es más fácil ir a 40 en llano que a 65 en bajada. Pero todo se entrena.)

O sea, que es un circuito que tiene zonas de falso llano en las que se puede ir acoplado si llegas con fuerza (que a nadie se le olvide que hay que correr 14 km antes…) y en las bajadas se puede ir bastante tiempo acoplado.

Pero ¿ese tiempo acoplado compensa “lo que se pierde en las subidas”?

Para responder a esta pregunta lo que hay que saber es cuánto se gana acoplado y cuánto se pierde subiendo. Más gráficas:

En ésta se puede ver cómo la línea roja (el de CdA con la bici de carretera) está casi siempre por encima de la azul. Es decir el CdA es prácticamente igual cuando voy desacoplado y cuando me acoplo.  Se separan yendo la azul hacia abajo. (La línea roja se interrumpe porque se me llenó la memoria del Notio a falta de 5 km) Bueno, esto podría ser más o menos evidente.  Pero y ¿cuánto supone eso? Y ¿cuánto pierdes en la subidas?

Para cuantificar eso lo que he hecho ha sido dividir cada vuelta en 17 parciales, y calcular cuánto es cada uno de los factores que contribuyen a la potencia: aerodinámica, pendiente, rodadura y pérdidas mecánicas.

Para comprobar que el método de cálculo está bien, he comparado la potencia medida con la potencia total calculada, siendo el ajuste bastante bueno:

Y ahora desgloso los factores más importantes calculándolos a partir los datos de masa y CdA, velocidad y pendiente de cada tramo:

1.-El aerodinámico:

Aquí pasa una cosa curiosa: Lo potencia aerodinámica en la cabra es mayor en algunos tramos… O sea, que hay que gastar más energía, pero ¿por qué? Por que tiene una relación con la velocidad al cubo, … y en esos tramos se va mucho más rápido con la cabra, que es de lo que se trata, al final. Además si es cuesta abajo, es potencia gratis para nuestras piernas, ya que la pendiente nos está ayudando. :

2.-Pendiente

Vale. Pero ¿cuánto se pierde subiendo? Pues como puede verse, para 1 kg de peso de diferencia (que es la diferencia de mis bicis) con las pendientes que tenemos, de media en cada tramo…Prácticamente nada.

 

Resumiendo, el tiempo que se va acoplado, que puede rondar los 20 minutos por vuelta, se gana mucho, mientras lo que se pierde es prácticamente despreciable porque la pendiente media de cada tramo es pequeña.

Otra forma de verlo más sencilla: Notio me ha dado 0,32 de CdA promedio para una vuelta en la cabra y 0,36 para la bici de carretera. Eso a 240w de media, son… correcto: 2 minutos en 30 Km. ¿Por qué da un poco menos? Porque, como ya sabemos, la potencia aerodinámica es lineal con la velocidad al cubo. Por lo tanto, cuanto más velocidad, mayor será el ahorro para un CdA más bajo. Por lo tanto, en este caso, lo correcto sería calcular el ahorro para una velocidad más alta. 

Más formas de llegar al mismo resultado: ya que tenemos los tiempos de cada parcial, si sumamos los tiempos de todos los tramos en los que es bajada o «llaneo», nos salen: 27’38» en cabra y 30’17» en la bici de carretera.. Casi 3 minutos por vuelta de ahorro a lo que habría que restar lo que se pierde en los tramos de pendiente positiva, que son 25 segundos.. Total: 2’30 por vuelta.

Como se puede ver, se pueden hacer tropecientas mil comprobaciones, pero siempre se llega al mismo resultado: al menos, más dos minutos por vuelta, es decir casi 5 minutos en 65 km. Es bastante, pero, por otra parte, muy poco comparado con lo que se puede perder en si llegas ya fundido tras los 14 km de carrera a pie, o lo que puedes perder en el último sector si llegas con calambres, o completamente vacío.… Que a nadie se le olvide que estamos hablando de un duatlón.

Tanto rollo para llegar a la conclusión de casi siempre: salvo crono escalada, cabra, siempre. Pero por lo menos, lo hemos argumentado suficientemente, ¿no? 

Para terminar: como siempre, estas conclusiones están sacadas a partir de mis datos: mi posición en la cabra, mi bici, mis ruedas, mi forma de subir, de bajar, etc. Son extrapolables a otras personas y condiciones, pero siempre con matices. Si alguien no va confiado con la cabra, no termina de ir a gusto subiendo, mejor ir con lo que está más cómodo y disfrute más. En realidad, de los 350 que participamos, sólo 6 o 7 van estar luchando por los puestos de podio. Los demás bastante tenemos con hacerlo lo mejor posible. Y lo más importante, disfrutad.

NOTIO. Medición del coeficiente aerodinámico (CdA) en “tiempo y condiciones reales”

Nociones de aerodinámica y antecedentes.

Llevo haciendo pruebas aerodinámicas en velódromo abierto desde hace 11 años. Desde entonces, he mejorado mucho mis protocolos hasta ser capaz de obtener resultados creo que bastante fiables y con una repetitividad muy alta.

Como ya expliqué de forma bastante “prolija” en el post Aerodinámica en la bicicleta, la potencia que hace falta para mover la bici (la que aplicamos en los pedales) a una determinada velocidad es igual a la suma de los siguientes factores:

  1. La resistencia del aire o aerodinámica, que es proporcional al coeficiente aerodinámico (el producto Cd x A)
  2. La resistencia del rozamiento con el suelo
  3. La fuerza de la gravedad para ascender una pendiente
  4. La fuerza necesaria para acelerar.

Como también he repetido muchas veces en este blog, en el velódromo asumo una serie de hipótesis para simplificar el cálculo del coeficiente aerodinámico, CdA.

Punto 3: En el velódromo, al ser plano, no hay pendiente, por lo que la fuerza de este apartado es 0.

Punto 4: intento hacer las pruebas a velocidad constante, en vueltas lanzadas, por lo que asumo que no hay aceleración y esta fuerza también es 0.

Por lo tanto, nos queda:

Punto 2: la resistencia con el suelo, que es M*g*Crr*V, M es la suma de la masa de la bicicleta y el ciclista y Crr es un factor que depende del neumático, de la rugosidad del suelo y de la presión… Y que es muy difícil de medir, y por lo tanto es casi mejor ni tocarlo, pero sí tener en cuenta, ya que puede ser relevante si cambiamos de ruedas y de entorno/carretera.  Para más información, recomiendo esta página: https://www.bicyclerollingresistance.com/ En mi caso, al ser siempre el mismo velódromo, no cambiar mucho de cubiertas e hinchar siempre las ruedas a la misma presión antes de entrenar, el error es despreciable.

 Y finalmente, sólo me queda  Punto 1 y el más importante, ya que supone alrededor del 80% de la potencia total en llano y que es la resistencia aerodinámica:

 Potencia aerodinámica =0,5 x ρ * CdA * Va2 *V

Como se puede ver en la ecuación hay dos velocidades:  Va y V:

  • V es la velocidad de la bicicleta 
  • Va la velocidad aparente.

La velocidad aparente, es la que vemos nosotros encima de la bicicleta; es la suma algebraica (es decir, con signo) de nuestra velocidad y la del viento medido en la misma dirección en la que vamos. Es decir, si voy a 30 km/h, pero con un viento frontal de 10 km/h, la velocidad aparente es de 40 km/h. Mientras que si el viento es de culo, la velocidad aparente es 30-10= 20. Complicando un poco más la cosa, porque aunque nos lo parezca, el viento casi nunca el viento es completamente de cara:  si voy a 30 km/h y tengo un viento de 10 km/h incidiendo sobre mí con un ángulo de  45º, me está dando de cara un viento de 7,1 km/h (10x cos(45º)), por lo que sería 30+7,1 = 37,1.

En el velódromo, lo que hago es despreciar ese viento frontal. Asumo que lo que me da cara en un lado, lo tengo de culo en opuesto, y al final me quedo como estoy.

Hay otro factor que no tengo en cuenta que es el cambio del CdA con la dirección con la que incide el viento, que es un factor bastante relevante, del que no suele haber datos de túnel de viento disponibles salvo en el caso de cuadros y ruedas.

 

Resumiendo, creo que tengo un método bastante bueno dentro de un velódromo, pero yo compito en carretera.

Qué es Notio

En Eurobike 2017 se presentó Notio. Un dispositivo que se anunciaba como medidor de CdA en tiempo real. ¿Cómo?

  • Midiendo con una serie de sensores y acelerómetros casi todos los parámetros que afectan a la ecuación de la potencia aerodinámica y despejando para cada instante de tiempo el valor de CdA.
  • Mide la presión del aire y la velocidad frontal con un tubo Pitot, exactamente igual que el de los aviones. 

  • También mide la Temperatura, que es un factor bastante importante a tener en cuenta, porque influye en la densidad del aire al que nos enfrentamos.
  • Tiene acelerómetros pare determinar lo que aceleras y si estás subiendo o bajando pendientes.
  • Notio no mide ni la velocidad ni la potencia, pero sí se vincula por ANT+ al sensor de velocidad que hay que llevar en la rueda  si quieres tener una medición fiable (el GPS no lo es en este caso) y a tu sensor de potencia por ANT+.
  • Tampoco mide el Crr, por lo que hay que darle un valor, que por defecto es 0,004.

Con todos esos factores, despeja el CdA de la ecuación y te lo enseña al instante en la pantalla del Garmin. Una pasada, ¿no?

Eso me pareció en su momento. Pero también tenía una serie de inconvenientes que hicieron que no me lo comprara entonces:

-Precio: casi 1000€.

-Dudas de fiabilidad: Por un lado me parecía que eran demasiados sensores, con demasiada posibilidad de error, para que al final diera una medida fiable.

-Madurez del producto: Llevo unos cuantos años en esto y creo que lo productos electrónicos relacionados con la bicicleta se sacan al mercado sin que hayan alcanzado una madurez suficiente y terminan haciendo falta alrededor de 2 años para que las cosas funcionen en condiciones.

El caso es que:

  • este verano estaba siendo un poco más aburrido de lo normal ya que más o menos por junio decidí que no iba a competir aunque hubiera carreras a partir de septiembre,
  • que los apoyacodos personalizados me han abierto un horizonte nuevo en la aerodinámica con un montón de posibilidades
  • que había una oferta del 40% en la web,
  • que Jaime Menéndez de Luarca me lió para variar

me lo compré a final de septiembre.

Primeros pasos

En primer lugar, es necesario vincular todos los dispositivos entre sí: Notio, sensor de Potencia, velocímetro. Para eso hace falta la aplicación de Notio, que sólo está disponible para iOs. Como yo soy de Android y Windows, tuve que buscarme un Iphone viejo, pero no demasiado, para que pudiera soportar al menos iOS 11. Por suerte, mi madre le acababa de regalar un teléfono a mi padre, así que el antiguo quedaba libre .)

Todas estas cosas están basten bien explicadas en la página de FAQs de Notio

Esta app también indica el estado de la batería y de la memoria del Notio. En ella, se introduce el valor de Crr, la masa del conjunto bicicleta + ciclista y el del factor de calibración (de este factor hablaré más tarde).

También, hay que vincular el Garmin con el Notio para poder ver (sólo ver, en el Garmin no se almacenan los datos del Notio) en tiempo real el CdA y la velocidad del viento frontal. De momento son los únicos datos que puedes ver en la pantalla, junto al CdA promedio de la última vuelta. Para esto hay que bajarse en el IQ de Garmin la app de Notio.

Una vez que está todo vinculado, a la carretera. Hay que encender el Notio manteniendo el botón pulsado 3 segundos, y cuando haces Start en el Garmin empieza a grabar.

Lo primero que se ve en la pantalla es que el CdA fluctúa bastante en el tiempo. En la app de Notio se puede configurar el intervalo de tiempo al que se extiende el promedio de la medición que se ve en pantalla y que puede ser el promedio de los últimos 15, 30 o 60 segundos. Es exactamente lo mismo que se hace con el Garmin par ver los datos de potencia instantánea, que puedes poner e 1, 3, 10 segundos y casi todo el mundo lleva en 3 segundos.. Así que de la misma manera: cuanto mayor es el tiempo, más estable es el valor, pero si quieres tener un tiempo de respuesta a algún cambio más rápido, por ejemplo, ver cuánto baja el CdA al agachar la cabeza, cuanto más corto sea el intervalo, mejor. 

De todas formas, luego veremos que el dato en pantalla tampoco es demasiado importante.

Llegamos a casa. Stop en el Garmin, el Notio deja de grabar automáticamente. Ahora hay que ver los datos. ¿Cómo se descargan?. Primero hay que subir los datos la nube. Hay que coger el Iphone, entrar en la app y conectar el Notio para que suba los datos a la cuenta que has tenido que crear previamente.

Para descargarlos, dos opciones:

  1. A través de una versión de Golden Cheetah adaptada a Notio, Golden Cheetah Notio
  2. Conectarse a https://cloud.notio.ai y descargar los archivos en json o en csv. 

Resultados

A partir de ahí, se pueden ver en la propia app, o lo más recomendable, en Golden Cheetah Notio. Aquí es donde empieza la parte compleja del tema. De momento, no voy a enrollarme demasiado con esto por diversos motivos pero voy a resumir. Hay que ser muy fino con:

-el factor de calibración. Este factor lo que hace es “tunear” la medición de la velocidad del viento para que en el intervalo escogido de calibración, que puede ser en vueltas a un velódromo o la suma de los intervalos de ida más el de vuelta en un recorrido en principio recto y llano, la velocidad promedio del viento sea casi cero.

-la interpretación de los datos. Estamos bastante acostumbrados a sacar promedios, y estos sólo vale en casos muy concretos. En cada intervalo hay bastantes fluctuaciones del CdA, unas por cambios en la posición, otras por cambios en la incidencia del viento y otras por errores de lectura.

Como dice en las FAQs de Notio, este chisme en una HERRAMIENTA. Pero muy delicada y hay que saber interpretar correctamente la información que da. Si el intervalo de estudio es muy amplio y el CdA relativamente constante (desviación estándar baja), puede que el promedio sirva. Si no, hay que aplicar algo de observación, sentido común y si se puede Estadística.

Pongo un par de ejemplos de datos obtenidos.

Ejemplo 1: Tramo ida y vuelta de 30 minutos acoplado.

Nanclares-Armiñon, ida y vuelta. Sin curvas pero algún tobogán. 

Qué se ve:

empezando por abajo, viento variable, que no tiene una dirección marcada a la ida y otro a la vuelta. Ese tramo es un cañón, donde el viento se comporta de forma «caprichosa». 

El Cda, bastante variable. Con muchos tramos alrededor de 0,25 pero otros a 0,35 que coinciden con los de velocidad más baja = repecho en el que me puse de pie.

La cadencia, la mayor parte del tiempo a 97 con bajadas en 3 repechos y las dos rotondas de giro.  

Velocidad: la línea verde es la velocidad real y en la sombreada aparece la aparente: (Vreal+Viento)

Potencia: un día bueno, terminando fuerte 🙂 

Se puede ver cómo el valor que se presenta en esta gráfica de Golden Cheetah Notio, no es el CdA instantáneo, si no que está suavizado. Aquí están los datos «brutos». 

Como se puede ver, el valor de CdA constante, no es… Y si hacemos el promedio, pues aunque mucho la mayor parte del tiempo estoy acoplado, los picos de hasta 0,4 me van a sobreestimar mucho el valor de CdA. Es decir, si lo que busco es el CdA de mi posición acoplada, el promedio no es el método

 

Ejemplo 2: 13 vueltas a la «Pista» de Gamarra. 5 minutos

Qué se ve en los resultados:

empezando por abajo, se ven claramente las 13 vueltas, con sus 13 picos de velocidad del viento de cara (positivo) en la recta de contrameta y los 13 picos de viento a favor (negativo). Entre 2 y 3 km/h. Puede parecer poco, porque estamos acostumbrados a ver datos de viento de estaciones metereológicas que están a muchos metros de altura, pero la diferencia de ir a 40 o 42km/h es notable.

El CdA, en este caso bastante estable entre 0,29 y 0,28, aunque también se aprecian 13 ondulaciones.

La cadencia, entre 95 y 99 rpm, que es como me gusta ir. 

Velocidad: la línea verde es la velocidad real y en la sombreada aparece la aparente: (Vreal+Viento)

Potencia: mucho menos estable de lo que me gustaría, pero creo que bastante afectado por el viento. 

 

Conclusiones

Dicho esto, después de algunos meses de análisis ya he podido sacar algunos datos y conclusiones.

-La más importante para mí, tras tantas vueltas al velódromo, es que los datos que tenía sacados de forma analítica, es decir, con la ecuación descrita arriba y sus correspondientes hipótesis simplificativas, valen. No estaban perfectos, porque había alguna cosa que no estaba teniendo en cuenta bien, pero puedo corregir mi base de datos sin problemas y aprovechar todo lo que tengo de los últimos años, que no es poco.

-El CdA promedio que da Notio, es válido en muy pocos casos. 

-Mi CdA en carretera es mejor que en velódromo. ¿Por qué? Hay dos opciones:

  1. me he dado cuenta de que en las curvas del velódromo nos soy capaz de seguir con la cabeza abajo, lo que empeora el CdA.
  2. puede que el Crr de la carretera sea mejor que el de la «pista» de Gamarra, y que me esté sobreestimando el CdA del velódromo. Hasta que no vuelva a un velódromo de verdad, no podré comprobarlo, aunque cuando estuve en Anoeta vi que el Crr de Gamarra es más del doble que el de Anoeta, que no es que sea el mejor del mundo. 

A partir de ahora, cosas que me quedan por delante:

  • Afinar en lo que me permite mi manillar actual la posición de la Blue. Como no tengo demasiado margen con mi manillar y barras actuales, tengo que ver cómo afecta a todo esto los nuevos aerobar que están al caer.

  • Ver si otro casco puede irme mejor (lo dudo).
  • Repetir y aplicar todo lo aprendido a la bici de pista, y seguir jugando al «récord de la hora» con las correspondientes restricciones UCI

Haya o no competiciones en 2021, voy a estar entretenido. 

Apoyacodos personalizados en impresión 3D

En los últimos años se ha visto una tendencia en el ciclismo, pero sobre todo en el triatlón (más notable por no estar sujeto a las restricciones UCI) a no llevar los antebrazos paralelos al suelo

y a llevar las manos más levantadas.

Aunque todavía hay gente como Frodeno o Kienle, que siguen llevando los brazos paralelos al suelo.

El fundamento de este cambio reside en intentar conseguir una posición más cercana a la forma de «gota de agua» y que hace que el flujo de aire no se estrelle contra una pared sin salida (nuestro tronco), sino hacerlo circular de forma más gradual hacia abajo y atrás. Es decir, que nuestro cuerpo no se convierta en un paracaídas. En la foto de abajo Sergi Escobar, que algo sabe de aerodinámica, o por lo menos, de su aplicación. En azul flujo de aire que pasa libre, o con poca desviación de su trayectoria, y en rojo  flujo de aire que se estrella contra su cuerpo tras para por el hueco entre las manos y el casco, creando turbulencias .

La contrapartida de esta posición, es que se pierde control sobre la bicicleta y que con unos apoyacodos convencionales, el apoyo de esta articulación, en lugar de producirse sobre todo el área del apoyacodos se reduce a un sólo punto, siendo bastante más incómodo, aumentando la presión y creando dolores tanto en el apoyo como en los hombros.

La restricción UCI en lo que se refiere a barras y apoyacodos consiste en que la punta del acople (incluyendo la maneta) no puede estar a más de 10 cm de distancia medida en vertical respecto al punto medio del apoyacodos.

También establece un ángulo máximo de inclinación del apoyacodos de +/- 15º:

Por otro lado también se establece un tamaño máximo de apoyacodos (125×125 mm).

Yo llevo unos años intentando llevar las manos más levantadas en la BLUE Triad SL sin demasiado éxito.

El manillar integrado que venía de serie no estaba bien diseñado haciendo que las barras salieran con una ligera inclinación hacia abajo, por lo que a pesar de probar con diferentes barras tipo J, no terminaba de conseguir levantar las manos.

Por lo que después de muchas vueltas, decidí «desintegrar» el manillar, poner la potencia por un lado (que también tiene que ser de la BLUE, no vale cualquiera) y comprar un manillar por otro.

El manillar de Dengfu que compré para la bici de pista me pareció una buena opción para lo que me costó, así que me compré otro igual.

Compré unas barras de aluminio de USE (no tiene ningún sentido comprarlas en carbono al doble de precio) con diferentes ángulos (40º y 50º) y ya podía llevar las manos más levantadas:

Vista la mejora, intenté levantar todavía un poco más las manos, dando primero la vuelta a la barra de 50 grados (demasiado) y luego a la de 40 grados, de forma que conseguía 7 cm más de altura, pero esto hacía que necesitara más de 15 grados de inclinación en los apoyacodos.

 

El apoyo era incómodo y no fui capaz de medir una mejora que justificara la pérdida de maniobrabilidad que se produce con una posición tan extrema.

Como no hay nada nuevo bajo el sol, me puse a investigar el mercado: desde hace unos años hay algunas soluciones para inclinar los apoyacodos.

La más sencilla es la cuña de Aerocoach. Es la que me pareció más asequible, compré y probé. Por un lado, venden en un apoyacodos fabricado en material plástico inyectado (ahora ya también en carbono) con una llamativa aleta exterior que facilita mucho la maniobrabilidad de la bicicleta y por otro lado, una cuña fabricada en impresión 3d de plástico, que puede ser de 10, 15 ó 20 grados y que va aparejada a la correspondiente tuerca con inclinación.

El mayor problema de este sistema, es que la cabeza del tornillo sobresale bastante y la almohadilla de neopreno que da es MUY cutre, lo que llegó incluso a provocarme una herida en el codo al clavarme la cabeza del tornillo en el codo.

Por otro lado, la fabricación tanto de la cuña como de la tuerca es en impresión aditiva no muy bien pensada, por lo que se rompe enseguida.


Rebuscando algo más por internet, encontré esta solución en carbono que me gustó bastante, de Alden Carbon

Luego está la opción más sofisticada y cara que es el apoyacodos y la barra en una sola pieza. Aunque me llamó la atención en un principio, creo que es una solución muy pesada, y que sólo tiene sentido en casos en los que vayas el 99% del tiempo acoplado. Si no vas apoyado es un trasto que está generando una resistencia al aire bastante grande.

Esta solución la comercializa wattsshop bajo pedido

y más conocidos, Speedbar, por llevarlos entre otros Campenaerts en el record la hora o Lucy Charles:

Además de precio (que ni me he molestado en preguntar), por otro lado, me llamó la atención cómo se lo fabricaron a Patrick Lange para Kona 2018.

 

Como en IDEC tenemos un escáner laser y me hacía bastante ilusión, le pedí a mi compañera Arrate que me escaneara los brazos, pero no veía la forma de integrarlo en mi manillar.

Tuvimos que trabajar un poco las nubes de puntos que se generan para crear superficies, pero tras una serie de intentos y pruebas fallidas, me di cuenta de que no servía de demasiado.

En mi trabajo, en los últimos  años he tenido contacto con la impresión 3D o fabricación aditiva. Es una tecnología que no vale para todo como algunos pretenden vender, pero sí que es muy útil para:

  • prototipos
  • piezas pequeñas
  • geometrías complejas
  • piezas poco solicitadas mecánicamente
  • Un apoyacodos a medida cumplía los cuatro requisitos, así que empecé a diseñar los míos. Los requisitos de diseño eran los siguientes:
  • ángulo de elevación de entre 10 y 13 grados
  • forma adecuada para mis brazos
  • apoyo amplio (algo mayor que el UCI pero no tan exagerado como el de los Scoops de Tririg)
  • adecuado para mi posición
  • distancia de apoyacodos del sillín
  • distancia entre apoyacodos para ir estrecho
    • con ángulo para ir con manos juntas.
    •  aleta lateral para mejorar maniobrabilidad
  • tornillos escondidos para no clavarse en los codos
  • rigidez y resistencia suficientes
  • peso optimizado.
  • compatible con mi manillar

 

Para esto, estudié las fichas técnicas de algunos materiales imprimibles baratos, y los comparé con los de alta gama. De entre los baratos, el PLA es el que mejor prestaciones mecánicas tiene, con el único hándicap de que no soporta más de 60ºC, que no es un problema para andar en bici, pero sí a la hora de taladrar, lijar, etc.

Lo metí en mi modelo de elementos finitos, para ver más o menos por dónde andaba y salir con algo más de seguridad a la carretera:

 

Más que nada tras saber que algún apoyacodos de Aerocoach fabricado en resina inyectada ya se había roto, «sin causa aparente»:

Llevo casi 20 años trabajando en I+D, y unas de las cosas que he aprendido, es que las cosas nunca salen bien a la primera (y si lo hacen, sospecha). Así que empecé con un diseño bastante tosco pero con muchas opciones de ajuste  margen para ver dónde sobraba y dónde hacia falta material. Mi compañero Gorka, que es el dueño de la máquina, comenzó con la fabricación, en el PLA del que disponía (blanco)

Primero probé en el rodillo, comprobé que encajaba (importante) y tomé nota de lo que había que mejorar. Lo primero que vi fue que:

  • la aleta interior no tenía demasiado sentido,
  • el ángulo inicial de 10 grados de inclinación era insuficiente para la barra de 50 grados con manetas mecánicas (el detalle de las manetas es imporante, también, porque ganas 3-4 cm de altura)
  • la geometría distaba mucho de ser un negativo de mi brazo.

La mejor manera que se me ocurrió para solucionar este punto y ver dónde me faltaba material fue utilizar plastilina y a pesar de lo poco moderno del método, creo que me fue bastante bien.

 

Así pasé al segundo prototipo. Más estrecho, con más ángulo de inclinación, menos agujeros y en PLA negro.

Esta opción ya la di como por suficientemente buena para salir a la carretera y empezar a probar otro de los puntos débiles de los apoyacodos convencionales: las almohadillas.

Hace algunos años probé cortando material de las esterillas del Decathlon, pero eran demasiado blandas y resbalaban mucho si sudabas. Por lo que esta vez, probé con goma EVA de distintos espesores y texturas, para ver cuánto hacia falta llegando a la conclusión de que 5 mm era el mínimo para asegurar un mínimo de comodidad y que un acabado liso no me valía.

De las pruebas en la carretera vi que el PLA aguantaba bien, flectaba pero no demasiado, que me había pasado estrechándolo y sobre todo, me di cuenta de un detalle que ha pasado por alto. La base del manillar sobre la que va el apoyacodos no queda paralela al suelo cuando se aprietan los tornillos de la cogida al apoyacodos, sino que tiene un ángulo de unos 2,5º que hace que si tu apoyacodos es plano, vayas cayendo poco a poco hacia el exterior, cargando mucho los antebrazos.

Así que tras una pruebas con cuñas de 1’5 grados, el principal cambio del tercer prototipo fue añadir un ángulo de compensación (lo hice de sólo 2 grados por si acaso) además de ampliar la superficie de apoyo y dar otro gradito mas de inclinación vertical.

Para este prototipo #3 ya hice el simétrico y salí con ambos a la carretera.

Las sensaciones fueron muy buenas, y ya sólo hacía falta ajustar un poco los ángulos y la anchura, sobre todo porque puse una espuma de 5 mm con superficie texturizada, que no había tenido en cuenta a la hora de calcular las anchuras.

Quité anchura y longitud, subí el angulo de compensación de caída del manillar, un poco el vertical et voilá!

Los acoples terminados:

 

Y la posición definitiva:

Ya sólo falta que vuelva a haber carreras.

Ánimo!

Estrategia de potencia en Crono de Bolonia (Zwift)

Tras hacer mi primera contrarreloj en Zwift en el circuito de Bolonia, con 3 km iniciales cuesta abajo y dos kilómetros finales al 8-10%, me propuse intentar entender cómo calcula Zwift la velocidad a la que te lleva en función de tus watios para preparar una estrategia de reparto de potencia óptima.

Como era de esperar, parece que se aplica la ecuación que he explicado repetidamente en este blog:

P= Paero + Prodadura+ Ppendiente;

Los tres sumandos son dependientes de la velocidad, pero no todos los son de la misma forma.

Paero: =0,5 x 1,2 x CdA x V^3,

Prodadura: =m x g x Crr x V

Ppendiente = m x g x pendiente x V

Por lo tanto, para una determinada potencia, se va a una velocidad, en función de:

los siguientes parámetros individuales que se introducen en Zwift

  • M: Peso
  • Estatura: que supongo que se utilizar para calcular de alguna manera el CdA. En mi caso, 188 cm, con la cabra Zwift y las ruedas de Zwift de 50 he calculado que me otorgan una CdA = 0,265, que se parece bastante al mío con ese equipamiento.

Para el CdA, en este caso siempre vas acoplado, no hay interferencia de rebufos con otros particiapantes, por lo tanto, es constante. Irreal, pero constante.

Y otros parámetros que Zwift determina o calcula:

  • Crr: que he supuesto constante 0,006
  • Pendiente: que calcula en función de perfil.

Como ya sabemos, cuando se va en llano y muy rápido, lo más importante es la aerodinámica, mientras que cuando toca subir, lo más importante es el peso. Esta es la distribución de cada sumando en mi primera crono en Bolonia.

Una vez entendido cómo funciona, he realizado algunas distribuciones de potencia a lo largo de los 8 km parar ver las diferencias entre ellas. Lo mismo que hace Best Bike Split, pero en casero.

Manteniendo constante la potencia promedio que mantuve en la primera crono, 304w, la he distribuido de diferentes maneras a lo largo del recorrido.. Son las siguientes:

  1. Distribución de decreciente: más watios en llano (en este caso era más fácil por ser al principio)
  2. Distribución de potencia constante
  3. Meter menos en el llano y más en la subida
  4. Lo mismo que en la anterior pero más exagerado.

Y los resultados son los siguientes:

Conclusión: para una misma potencia promedio, sale mucho más rentable meter los watios en subida que en llano ya que en este caso se está casi el mismo tiempo subiendo que en llano/bajando y la velocidad es más dependiente de la potencia en la potencia de pendiente (lineal) que en la potencia aerodinámica (v^3).

A esta conclusión habría que ponerle una serie de matices, como por ejemplo, que hay que estar bien entrenado para meter 10 minutos a esos 325w a final del esfuerzo, pero si soy capaz, ahorraría 30 segundos respecto a mi primer intento «a lo loco».

Estos 30 segundos son los mismos que ahorrraía metiendo 10w más de promedio de forma constante, pero parece más fácil llevar una estrategia óptima que mejorar 10w, ¿verdad?

Lo iremos viendo. ¡Ánimo!

Balance 2019

Con la temporada de triatlón más que terminada pero al menos antes de que termine el año, aquí va mi balance de 2019.

Lo más importante de todo, he vuelto a competir en triatlón. No es poco después de un año (2017) a cero por la pubalgia y otro con sólo una competición por problemas vírico-bacterianos.

Creo que no era fácil, pero más o menos he vuelto al nivel que tenía antes de todas estas cosas en 2016. Como todo, hay que contextualizar esta afirmación. 2017 y 2018 son dos temporadas en los que no he estado parado, ni mucho menos, ya que he estado compitiendo en natación máster, pero los años van haciendo daño y se nota. Aparte de lo físico, más importante todavía es lo personal, y según mi vida va evolucionando creo que tengo que ir haciendo adaptaciones para atender lo realmente importante, porque esto no deja de ser un pasatiempo. Importante, sí. Que me da vidilla, pero no más importante que otras cosas. No sé, cosas de sentido común, pero que a veces parece que hay que subrayar cuando veo lo que veo a mi alrededor. En fin, cada uno sabrá.

Esto me ha llevado a casi dejar de entrenar los fines de semana, olvidarme de salidas en bici de más de 3 horas y buscar huecos que hasta ahora eran impensables para mí, como estar subido en el rodillo a las 6:30 de la mañana incluso en verano, estar corriendo en la (hasta hace muy poco odiada) cinta a las 7 o volver de nuevo a nadar también a las 7. También he intentado volver al gimnasio ( de nuevo a la misma hora), aunque con menos constancia de la que pretendía inicialmente.

Esto me ha llevado a poder mantener una media de 7 horas/semana, que es algo menos de lo que hacía antes, pero de forma más constante. Pongo unas cuantas gráficas que por sí mismas me parece que no dicen gran cosa, pero que a la gente le gustan.

Stravistix. Horas totales.

Stravistix. Horas bici.

Training Peaks. Carga de Entrenamiento 2019.

Training Peaks. Horas semanales 2019.

A pesar de que no es ni mucho menos una preparación » de manual», sí era consistente, y en general, todo iba muy bien hasta abril, con algunas carreras a pie con buen ritmo y un test de 1 hora en bici con buenos números. La planificación era bastante arriesgada. Llegar con un pico de natación al Campeonato de España de Natación de Fondo en Vitoria y prolongarlo hasta junio-julio. Pero siendo esta competición tan tarde (finales de abril), la bici y la carrera a pie no podían quedar olvidadas.

El Campeonato de Fondo fue bastante bien. No muy brillante, pero al menos mejoré mi MMP de 800 de Badajoz y bajando de 21 minutos (20’53») en 1500 en piscina de 50. Son marcas que todavía me sorprenden cuando me veo ahora entrenando en la piscina de 50 y que nunca imaginé que podría conseguir antes de empezar a competir en máster, pero que viendo mis tiempos de piscina de 25 me dejan un sabor agridulce. Pero, a este tema ya no le voy a dar más vueltas. Como me dijeron este otoño, igual no es que nade peor en piscina de 50 o en aguas abiertas… Igual es que soy mejor en piscina de 25 (notar la diferencia del enfoque). Mis virajes son bastante feos pero muy eficientes, recupero muy bien en ellos y los esfuerzos de 20 segundos se me dan mucho mejor que los de 40. Y ya está.

Esa misma semana empecé a tener problemas de nuevo con la garganta. Sin placas, pero algo inflamada y algo más débil. Nuevo diagnóstico: faringitis crónica.

Probablemente ahí tuve mi pico de forma y puede que llegara demasiado pronto. A partir de entonces, intenté mantenerlo como pude, pero a esto se unió un problema en el tensor de la fascia lata (debido a un problema con el calzado de calle) que aparecía en cuanto llegaba  a los 25-30 minutos de carrera a pie independientemente del ritmo. Con lo cual, tuve que reducir, aún más, mi volumen de carrera a pie.

Llegaron las competiciones y para empezar, Senpere se suspendió. Como sustitución, a la semana siguiente competí en el olímpico de Aritzaleku. No fue una mala carrera (8º en la general y 2º V1) , pero no supe aprovechar el buen punto de bici que llevaba y corriendo no terminé de hacerlo bien del todo.

En Lekeitio, pasó lo que me suele pasar siempre en esta carrera. Cagada en el agua, oportunidad perdida en la bici y sin mucho margen de reacción corriendo. 39 en la general, 6º V1, pero Campeón de Álava de V1, que era el principal motivo por el que me apunté a esta carrera.

Getxo se me dio bien. Aunque perdí mucho tiempo en las bajada, volví a encontrarme bien en los tres segmentos. 13º en la general y 2º V1. Fue la primera vez en la que sentí que me reencontraba conmigo mismo.

En Tarazona, sin ser una carrera súper-brillante, hice lo que tenía que hacer cuando lo tenía que hacer, y quedé 2º tras un Martínez Jarauta muy superior en la carrera a pie (y que tenía que haber corrido en Élite ;))

A partir de ahí, estuve un par de semanas pensando en si merecía o no la pena estirar la temporada hasta septiembre, porque había algunos números prometedores en los entrenamientos, pero tras tres semanas de 4 horas de entrenamiento y complicaciones logístico-familiares bastante serias,  finalmente decidí echar la persiana y empezar a pensar en la temporada que viene.

Independientemente de lo contento que estoy por estar de nuevo en el juego, (a veces olvidamos demasiado rápido algunas cosas) la sensación final es que como casi siempre, me ha faltado un «algo» en las carreras.  Los números no son malos, pero creo que en todas podría haberlo hecho algo mejor. A veces me dicen que soy bastante auto-exigente. Puede ser, pero creo que bien llevado, es decir, sin que esto te cree ningún tipo de frustración más allá de la mala hostia del momento de la cagada, no es una mala cualidad.

Para 2020, quiero recuperar mi carrera a pie. Sin meter más volumen del que mi cuerpo puede soportar, pero sí más de lo que he hecho en los últimos años, creo que puedo volver a correr como antes.  De momento, las cosas van bien, con una MMP en 10K que estoy convencido de que puedo mejorar y el examen definitivo este domingo en la media maratón de casa.

También quiero seguir jugando al récord de la hora. No tengo intención de intentar batir nada.  Necesitaría alrededor de 320w en una hora en el velódromo adecuado y con las condiciones ambientales adecuadas, por lo que estoy bastante lejos de poder conseguirlo.  Sólo quiero saber hasta dónde podría llegar en esto, con una bici y posición de acuerdo a la reglamentación UCI. Es un entrenamiento muy bueno, estoy aprendiendo bastantes cosas de aerodinámica y me quedan muchísimas cosas por probar.

Con todo esto y por su puesto, el triatlón, descarto volver a competir en natación (este año). El calendario de triatlones ( tal vez algún duatlón) será parecido al de siempre, aunque intentando prestar más atención al descanso, para evitar problemas de salud y llegar con más chispa a las carreras.  Como siempre, me centraré en la distancia olímpica, la más bonita y divertida en mi opinión, (y la que mejor se me da) con y sin drafting, pocos viajes, carreras cercanas y en las que me pueda apuntar con poca antelación para reducir en lo posible el estrés que genera esta tendencia instaurada por las empresas organizadores de tener que apuntarte con una año de antelación a las carreras.

Triatlón olímpico de Tarazona 2019. (Open). 2º.

El plan de la temporada para verano era competir en Getxo en julio y a partir de ahí, ver lo que me apetecía. Después de hacer una buena carrera, por un lado tenía ganas de volver a competir, disfrutar en carrera y no dejar la temporada con sólo 3 triatlones.  Pero, por otro lado, como ya esperaba, vi que mi cuerpo y como espejo, mi garganta, volvieron a resentirse tras el esfuerzo. Como tampoco es que sea muy listo, no descansé bien después de la carrera (creo que necesito dos días de descanso por lo menos) y un viaje a Holanda de trabajo de 2 días (con dos madrugones en cada uno para hacer una hora de bici a las 7 antes de coger el avión y otro para correr 8km el día de la reunión) terminaron de rematarme.

Entonces sí, (tarde, como siempre) me tomé los dos días de descanso que necesitaba y poco a poco fui retomando el ritmo. La sensación, aunque ya bastante conocida, es extraña: me siento cansado, pero cuando aprieto entrenando, los ritmos salen:

Nadando hacía series a de 100 a 1’20 sin matarme demasiado (aunque las de 200 me costaban más) y en bici los watios entraban

pero el día despúes, la garganta estaba peor y tenía mucha sensación de fatiga.

Bueno, pues con este panorama y las fechas que me quedaban libres (10-11 de  agosto), tenía dos opciones: el olímpico sin drafting de Medina de Rioseco o el olímpico de Tarazona (que no sabía que había cambiado de mayo a agosto).

Medina tenía el aliciente de ser mi distancia favorita y completamente llano, pero a más de dos horas de casa y la salida a las 8:50, teniendo que estar allí a las 7.  Tarazona: carrera con dos salidas (clasificatorio para el Cpto de España y Open), a las 18:00 de la tarde del sábado (detalle importante porque la previsión era de 38 grados a una semana de la carrera), también lejos de casa, pero a 40 minutos de Valtierra. Deportivamente, Medina me podía atraer más, pero el plan de fin de semana en Valtierra con carrera el sábado le daba mil vueltas, así que me decidí por Tarazona.

En el momento de la inscripción, en el estado en el que estaba, ni se me pasó por la cabeza apuntarme al Clasificatorio. Primero, porque ni estando bien tengo nivel para intentar clasificarme, y segundo, porque estando así tenía bastantes papeletas de salir entre los 10 últimos del agua y completamente fuera de carrera. En Open había menos de 100 inscritos y no conocía a nadie. Más tarde se apuntaron Ángel Castillejo, mi primo Guzmán y a última hora, Iñaki Martínez Jarauta, que se equivocó y se apuntó al Open en lugar de a Élite.

Así que sin demasiada confianza, pero con ganas de un triatlón olímpico nuevo y con dureza, fuimos a Tarazona.

Con el rollo de tener dos transiciones, sin transporte de la organización y sin demasiada información de dónde dejar el coche, terminé llegando al embalse del Val con el tiempo tan justo que no me dio tiempo a calentar. Bueno, eso y que media hora antes de mi salida y la chorrada de las cámaras de llamadas ya no se podía entrar al agua.

El agua a 28ºC y natación sin neopreno. (A pesar de las temperaturas de los últimos días, por si acaso lo llevé). Bueno, ni bien ni mal. Me da más o menos lo mismo. Lo que sí decidí era que nadaba sin cinta de pulso y sin Garmin en la muñeca.
Me coloco en segunda fila del embudo de la salida, detrás de un par de neoprenos de V2. (Reflexión: ¿¿ en serio que los V2 necesitan un neopreno para nadar con agua a 28 grados??)

Una vez en el agua, me coloca en la primera línea. Ni Dios respeta la línea imaginaria que marca el juez de salida. Me acuerdo de salidas tipo Senpere y yo tampoco lo hago, si no, estaría en 6ª fila. A pesar de estar cuatro gatos, no consigo una salida limpia del todo y no puedo sacar el brazo izquierdo cómodo, así que me abro a la derecha.

El agua está bastante turbia y no se ve nada, pero veo que adelanto a Iñaki Martínez. Total, que como siempre, me quedo sin pies. A los 300-400 metros me entra el mismo dolor de hombros que cuando llevo neopreno y tengo que levantar un poco el ritmo, para buscar uno más cómodo. Poco a poco me voy encontrando mejor, cuando me doy cuenta de que la cabeza de la élite me va a pasar por encima en su segunda vuelta (si hubieran salido 15 minutos antes y no 10, nos habríamos ahorrado esto). Me tocan un par de veces los pies y me aparto para no molestar con intención (ingenuo de mí) de coger algo de rebufo cuando me pasen… Ni les huelo. Comienza la segunda vuelta (sin salir del agua), creo que voy alrededor del puesto 8-10, y no se me marchan demasiado, así que intento seguir así tras un par de infructuosos intentos por recortar la distancia con el grupo que veo delante. En la última boya, Alejandro Altuna también me pasa (los V3 tampoco tendrían que llevar neopreno 😊) y le intento coger pies para hacer el último largo.

Salgo el 8º (no lo sabía en ese momento) en 23’20 según la clasificación. (Recuerdo que no llevaba Garmin) Eso es un 11% más que mi marca de 1500m en piscina de 50m 20’53». David Huertas, que compitió en la misma piscina que yo (17’31»), hizo 18’20» en el Val. (+5%). Conclusión: La de siempre.  Para los que me siguen diciendo que tenía que haber corrido en élite: si hubiera hecho 21’50», habría salido el 40 del agua para terminar el 25 en el mejor de los casos… Creo que habiendo otra opción para competir, está bien decidido.

Ya en pie, cuestón tipo Aritzaleku hasta llegar a las bicis. Resoplo y me parece que voy muy lento, pero adelanto algún puesto. Transición sencilla y salto. La goma izquierda falla, pero empiezo a dar pedales con el pie sobre la zapatilla, para ponérmela en marcha sin problemas.

Tramo de bajada (el que hemos subido andando) con un bache bastante serio pero bien señalizado donde adelanto algún puesto más, y empieza la primera subida. No tengo ni idea del puesto, así que, de momento, para arriba. Engancho a Miró y paso a tirar. Los watios entran, por encima de 330-340, por delante no veo a nadie, miro hacia atrás y veo a Iñaki Martínez que se acerca. Sé que aquí está la carrera. Levanto ligeramente (300w) y me pongo a rueda de Miró, no para esperar, si no para que cuando llegue Iñaki tenga fuerza para seguirle.

Tengo que engancharme como sea. Así que me tiro a su rueda mientras que parece que Miró se queda.

2 minutos a 350w de recibimiento, pero sigo enganchado. Llegados al cruce, donde hay un pequeño descanso, creo que se da cuenta de que es mejor intentar ir los dos juntos que dejarme ahí tirado, así que paso de vez en cuando. Su manera de subir (muy de profesor de spinning 😉) me va fatal. Cada vez, que se pone de pie, tengo que apretar un poco, y no es que vaya demasiado sobrado, así que en cuanto puedo (pocas veces) le relevo, por educación y para intentar marcar yo un ritmo más constante. Preguntamos a Sevillano por el puesto en el que vamos, a alguno más en algún cruce, pero nadie es capaz de decírnoslo.

Vemos grupitos a lo lejos, pero cuando nos acercamos vemos que son de chicas… Y así va pasando la subida. No conozco el circuito, pero entre wikiloc y cronoescala.com me he empollado el perfil, y sé que son 10,5 km de subida. Luego, “ya está”. Iñaki me pregunta los watios… Le digo que 315w y que si hay alguien por delante tenemos que estar recortando y le prometo que en el llano le ayudo más. Poco a poco me estoy encontrando mejor, y terminamos la subida. Objetivo cumplido 10,6 km al 4,6% en 28’46 y 314w; 319wn; ¡100rpm!, 1016 m/h

Empieza, la bajada. En el track no se veían curvas peligrosas, salvo dos herraduras muy claras en Lituénigo. Decidí llevar el Garmin 1000 para anticipar algo las curvas con el mapa, pero le dejo pasar a Iñaki y así ya no hace falta. Vamos muy rápido, pero me noto muy seguro con la Orca Aero y nos acercamos a dos triatletas de Open. Pasado Lituénigo, intentamos marcharnos, lo hacemos de uno de ellos, pero Colom (a quien no conocía) no se descuelga. En el tramo de falso llano cogemos a un élite e intentamos pasar a relevos entre los 4 pero Colom, que no ha pasado hasta entonces, da un par de relevos flojetes y ya no pasa más.

Aprovechando que ahí ya podía pensar, se me ocurre preguntarle al élite a ver si le han pasado más Open y me dice que no. O sea, que parece que somos cabeza de la carrera Open. No sé por qué, pienso que Colom no va a ser enemigo en la carrera a pie y que me la voy a jugar con Iñaki. Pero bueno, es un decir… Iñaki en condiciones normales corre mucho más que yo, y con los dos últimos meses que llevo de carrera a pie, me parece que no voy a tener ninguna opción de ganar, salvo reventón, así que sigo entrando bien a los relevos sin racanear para que nadie por detrás se acerque, aunque al ritmo que vamos, me parece bastante improbable (275/300) en la primera hora, de la cual no he tirado no un 15%.

En la subida a San Martín hay un pequeño arreón (1 min a 360w) que solvento sin demasiados problemas, y empieza la bajada a Tarazona, por muy buena carretera y sin curvas. Aprovecho para seguir bebiendo isotónico de 226ers (he optado por llevar nada menos que dos bidones de 800 cc de mango de los cuales al final casi me va a sobrar uno, pero no quería arriesgarme) y empezar a pensar en la carrera a pie.

Como no conozco la entrada, me quedo tercero y voy imitando los movimientos de los de delante. La plaza de toros (T2), llega rápido, pero esta vez, aunque por lo pelos, sí me da tiempo a descalzarme y bajar bien. Al final 262w medios y 291 np. Más o menos, del orden de lo que he venido haciendo este año.

W Wn
Aritzaleku 254 301
Lekeitio* 252 297
Getxo 259 281
Tarazona 262 291

 

Paréntesis para hacer un poco de análisis: Una de las cosas que más me gusta de Training Peaks, es cómo saca los máximos de potencia promedio en distintos intervalos de tiempo, aunque sería mejor si hiciera los vatios normalizados, y no los medios. Pero bueno, 2ª mejor marca del año, sólo al lado de un casi-test que hice de una hora acoplado en abril.


Y lo mismo para 20 minutos, sólo mejor peor unos test  que hice en Zaldiaran en febrero.

 

Por seguir con la comparación con los élite, una de las mejores cosas que permite hacer Strava es compararte con otros participantes en condiciones iguales (salvo ir en grupo o no). Los datos de potencia de los demás no me sirven para nada, pero sí sus tiempos. He cogido como referencia a:

Arnau Montiel, parcial 28 en bici. Nadando en 18’22 (como su hermano), y corriendo en 34’27. Puesto final 9, haciendo el primer tramo de la bici en cabeza.

Aritz Rodriguez, parcial 10 en bici. Nadando en 20’26 (21) y corriendo en 37’06 (peor que yo) Puesto final 22.

Por hacernos una idea de dónde estoy,.,,, Creo que es la primera vez en mi vida que no pierdo bajando 🙂

 

Distancia desnivel Potencia

(Diego)

Tiempo

(Diego)

Tiempo perdido (Aritz Rodríguez) Tiempo perdido (Arnau Montiel)
Los Fayos-Badillo

 

1,73 6% 332 5’41 +0’26 +1‘00
Cruce Agramonte 7,97 4% 310 20’27 +0’54 +0’42
Descenso Agramonte Lituenigo 8,71 -4% 200 9’42 +0’20 -0’16
2ªparte ascenso Tri Tarazona 8,66 2% 288 16’10 +0’58 -0’01
Descenso a Tarazona 8,40 -4% 170 9’40 +0 -0’20
Sector bici Triatlón Tarazona 38’95   263 1:07’52 +3’13 +1’35

 

Pongo de nuevo la tabla como imagen para los que estéis leyendo la crónica en el móvil y mantengo la anterior para no perder los links a los tramos de Strava.

Por terminar de completar el ejercicio, he calculado los vatios que me hubieran hecho falta para hacer sus parciales en cada tramo. Los primeros 5 minutos son una burrada… A 370w en 5 minutos puedo llegar en series, pero 430w los hago en las de 1 minuto…En la subida más larga, más o menos mantengo el tipo, pero en la segunda subida me hubieran hecho falta 310w (o algo más de colaboración en el grupo).

Potencia t Diego t AR tAM
Los Fayos-Badillo 05:37 332 370 430
Cruce Agramonte 20:29 310 330 325
2ªparte ascenso Tri Tarazona 16:09 288 330 288

Volviendo a la carrera, T2. La plaza de toros de Tarazona es la única octogonal del mundo, y la puerta por la que hemos entrado no es la que me esperaba,,,, por lo que me quedo unos segundos paralizado buscando mi barra, hasta que veo mis T7 brillar en medio de un pasillo y voy hacia ellas. Compruebo que no hay más bicis. Vale. Ahora sí. Vamos primeros. Calcetines y a correr. Iñaki sale como un tiro (sin calcetines) y salgo detrás de Colom, pero le adelanto enseguida. Le pregunto a Susana si va Iñaki el primero, me dice que sí, y por si acaso, el speaker, también le nombra como cabeza de la carrera Open. Así que vale, voy segundo y primer V1. Intento ver cómo voy y si puedo lanzarme en modo persecución. La respuesta es rápida: NO. Y más, cuando veo que empieza una cuesta hacia el casco viejo bastante empinada, seguida de otra y de otra y de otra… Me alegro de haber dejado las Zoom Fly en casa y estar con las T7. Subo con pasos pequeños, evitando cualquier calambre. Eso tiene que acabar antes o después… Pero cuando tras la bajada empieza la zona llana (pero muy revirada) noto un primer amago de flato. Decido no beber más agua. Afortunadamente, se ha nublado, así que a partir de ahí, cojo una botella de cada dos puestos, y me la echo por encima pero sin beber. También decido que voy a pasar sin gel para minimizar riesgos. Hay que tirar con lo que hay. La distancia con Iñaki más o menos se mantiene en unos 20-30 segundos. Pero para mi sorpresa, parece que he subestimado a Colom y no está mucho más lejos.

Veo a Iñaki mirar bastante hacia atrás, lo que me anima a por lo menos mantener el ritmo. Pero en la tercera vuelta ya veo que es imposible. Sevillano y Susana me dicen lo mismo: Aguanta! por lo que parece que no hay muchas opciones de que Iñaki falle. Intento hacer un pequeño último cambio al final de la última subida, pero tampoco me queda más, así que empiezo a disfrutar mi segundo puesto. Por fin, voy a subir a un pódium (en  Aritzaleku no daban a Veteranos, en Muro no hubo, y en Getxo sólo al primer V1). Sé perfectamente lo que es esta carrera, carrera Open, B, de segunda, Me da igual. Sé que he hecho una buena carrera, me lo he pasado como un enano y ese va a ser mi premio.

Al final termino en 36’44» largos,( 2ºparcial de Open a 41″ de Iñaki y 27º de la general (9,5 km en Strava según los que llevaban Garmin). Sale a 3’52… . No había más y menos en un circuito así.

Total, 2º en la general de Open, primer v1 en Open (me llevo el Cipotegato :))  y 35º de la General.

Un fin de semana genial en todos los aspectos. Ahora a descansar un poco, ver cómo reacciona mi cuerpo y ver si hago algo más en septiembre o empiezo a pensar en 2020 y otras cosas que ya van dando vueltas por mi cabeza.

Nociones y DATOS de Aerodinámica.

Llevo unos cuantos meses intentando terminar esta entrada y aunque incompleta (a pesar de que nunca terminaría de completarla al 100%) creo que ya tiene suficiente material como para ser publicada. Se me ocurrió escribirla tras ver la retransmisión del triatlón de Pamplona de 2018, (por cierto la mejor que he visto en España de largo y mejor que muchos años de aburrimiento viendo Kona). En su mayor parte provocadas por la mala metereología, se vieron situaciones que me animaron a escribir unas líneas sobre la importancia de la aerodinámica y dar mi opinión sobre algunos conceptos que creo que siguen sin estar claros. Aprovechando que este sábado se vuelve a celebrar este triatlón y que la previsión metereológica vuelve a ser no muy buena, ahí va.

Hace ya 8 años de mi entrada más extensa acerca de este tema: Aerodinámica en la bicicleta. Tal vez fue demasiado teórica, densa, pesada para algunos… Por otro lado, este blog no tiene una estructura de libro, ni de manual, porque no lo es. Es un diario en el que voy contando lo que voy aprendiendo según lo voy haciendo y probablemente haya cosas escritas con las que ahora ya no esté de acuerdo. Las modas también han ido cambiando, y las posiciones de hace 7-8 años poco tienen que ver con las de ahora. En cualquier caso, ante tanta opinión, aluviones de productos que mejoran nuestra aerodinámica, biomecánicos de dudosa capacitación, revistas «especializadas», creo que siempre es interesante probar y medir para cuantificar. Así que voy a intentar resumir unos cuantos datos que he ido acumulando con mi experiencia en pruebas en velódromo (más de 200 tandas desde 2016 cuando empecé a estandarizar mis pruebas) y luego que cada uno decida.

El objetivo de la entrada es mostrar, de forma un poco ordenada cuánto se gana  (o se pierde) con cada elemento o accesorio aerodinámico. Incluiré datos ya publicados en el blog, pero también cosas que he ido aprendiendo en los dos últimos años con la bici de pista, con la que los resultados son más repetitivos.

Para empezar, una vez más, la ecuación.  La potencia que ejercemos sobre los pedales de nuestra bicicleta se emplea en vencer a la resistencia que el aire opone a nuestro avance, a la resistencia por fricción de las cubiertas con el suelo, a la resistencia para subir una pendiente, en acelerar y en pérdidas mecánicas por fricción de la cadena con los piñones, eje de pedalier, etc.. 

P = Paero+Prodadura+Ppendiente+Paceleración +Ppérdidas

A partir de ahí, nos quedamos con la más importante, la que representa alrededor del 80% del total en llano, la potencia aerodinámica y su ecuación. Lo siento por los no amantes de la Física, pero hay que hablar de ella, porque si no, no se entiende nada,y luego vienen los equívocos, leyendas urbanas erróneas, etc. 

Paero = 0.5 x ρ x Va^2 x Cd x A x Vg;  

siendo:

ρ= densidad del aire (kg/m3). 

Vg: velocidad del ciclista (m/s). 

Va: velocidad del aire que incide sobre el ciclista de forma frontal (Vg + Vairefrontal)(m/s) 

Cd: coeficiente aerodinámico. 

La densidad del aire depende de la presión atmosférica y de la temperatura, pero más o menos andas siempre por 1,2 y como no la podemos modificar en un triatlón, la dejamos fija.  

Para la Vg, suelo considerar 10 m/s, es decir 36 km/h. Más o menos una velocidad normal en una triatlón rápido. Para simplificar, suponemos que no hay viento, y Vg= Va

Y nos queda el famoso CdxA. Que es un producto, la multiplicación de dos factores, en principio independientes, pero con bastante probabilidad, si cambias uno, varía el otro.

  • El Área frontal (A), y
  • el coeficiente de penetración del aire (Cd).

Para simplificar  y ser prácticos: Se trata de disminuir los dos factores:

  1. enfrentando el menor área posible al aire, pero también y no menos importante,
  2. enfrentar al aire la forma que presente mejor coeficiente de penetración, sin discontinuidades que creen turbulencias. 

El ejemplo más claro que se me ha ocurrido en el deporte, es el esquí  de velocidad. Pura velocidad, pura aerodinámica. 

 

Nos parece familiar, ¿verdad? Por lo tanto, la mejor posición aerodinámica, que es el factor más determinante, será la que busque hacerse

  • pequeño (bajo y estrecho) y
  • sin discontinuidades en la superficie por la que pasa el aire. 

POSICIÓN

¿Cómo suele conseguirse en la bicicleta? Bajando el manillar y juntando los brazos, es decir, lo que se hace normalmente con una cabra.

Primer número que voy a presentar: MI diferencia (en mayúsculas MI porque no quiere decir que sean extrapolables a todos los triatletas del mundo) de ir en bici de carretera (Orbea Orca Aero) en la posición más aerodinámica que puedo mantener durante unos 5 minutos dando vueltas al velodrómo (manos en la parte superior de las manetas), con ruedas de 60 mm, casco de carretera, culote y maillot corto contra mi posición en mi cabre (Blue Triad SL) con el mismo equipamiento y mi mejor posición:

CdA Orbea Aero: 0.296

CdA Blue:            0.262

Es decir, unos 20w a 36 km/h. Y esto ¿¿cuánto supone?? Pues tengo un par de reglas que para pasar la diferencia a vatios y a velocidad, que son las siguientes: 

  1. Para sacar cuánto se ahorra en tiempo por km y con cada watio ahorrado:

multiplicar los watios por 0,16

      2. Si se parte del valor de CdA: por cada  0,001 de ahorro de CdA, 0,1 s/km. 

De esta forma, en mi caso, por el cambio de posición de ir en bici de carretera a ir en cabra:  20×0.17=3.4 seg/km.

O partiendo del CdA: con 0,034 de ahorro, 3.4 s/km

O sea, en 90 km: 90x 3.4 = 306 segundos; 5 minutos y 6 segundos.

Y para traducirlo en velocidad ahorrada: 

Cada 15w ahorrados, suponen 1 km/h de velocidad. Con lo que por ir en la cabra bien acoplado gano 1,3 km/h con la misma potencia.

Como digo, esto depende mucho de cada uno: por ejemplo, en mi caso, en la bici de carretera, ir con las manos en la parte superior de las manetas, me supone 0,005 de diferencia en CdA, unos 3 w, respecto a ir con las manos en la parte baja del manillar.

Según las reglas de arriba: 0,5 s/km y 3/15= 0,2 km/h. 

Por otro lado, en la cabra, he hecho algunas modificaciones para este año:

Bajar el manillar 1 cm supuso una mejora de 8w, mientras que juntar los codos 3 cm supuso otros 8w.

Es decir, con un buen ajuste de la posición: 16w, 1 km/h. 

Posibles contrapartidas de este ajuste: bajando el manillar se mete más presión en el psoas, uno de mis puntos débiles, pero bien sea porque todavía me queda margen (algo he jugado también con la posición del sillín) o porque lo tengo algo fortalecido, de momento no he tenido ningún problema. También puede producir problemas cervicales, pero tampoco es mi caso. Por otro lado, juntando los apoyabrazos se pierde algo de control y manejabilidad sobre la bici, pero creo que es algo a lo que me he ido acostumbrando. Además, me da la impresión de que con esta posición es más fácil relajar las escápulas y esconder la cabeza (siempre siendo capaz de mirar hacia adelante) con esta posición.

Una vez resuelto lo más importante, a partir de aquí, empezaríamos con los accesorios para intentar mejorar el coeficiente de penetración, que básicamente se trata de reducir turbulencias ofreciendo al aire unas transiciones más suaves, por ejemplo entre la cabeza/casco y la espalda. Esto nos lleva al primer “accesorio” aero.

CASCO AERO 

Como he repetido hasta la saciedad, este punto es muy personal porque es muy dependiente de cómo encaje en la chepa de cada uno y los datos nos son extrapolables al resto de individuos. Como siempre, los datos que pongo aquí son los míos. 

Specialized Evade vs Kask Mojito 

Giro advantage vs Bell javellin vs Kask mojito/ 

Análisis Met Drone

Por otro lado, en su día publiqué unos datos del MIT:

Datos independientes de cascos aerodinámicos 

Por todo lo explicado anteriormente, normalmente salen mejores datos con con visor mejor. Creo que Jaime Menéndez de Luarca publicó algunos datos medidos con Notio pero no los encuentro.  

Como he dicho, un casco aero tiene que encajar en la chepa y no crear turbulencias con las discontinuidades de las superficies, pero hay algunos modelos con los que es prácticamente que esto ocurra.  

En mi opinión, sólo tiene el inconveniente del calor y la ventilación y el problema de la visibilidad con lluvia en casos con visor. Mi límite superior de temperatura está en 27-28 grados. Pero por  otro lado, en casos como Pamplona 2018, con temperatura por debajo de 12 grados, hasta abriga. Sólo puedo entender que gente que está luchando por la victoria y lleva cuadros de más de 2000€ no lo lleve en un circuito de ese perfil por miedo a que se moje el visor, que se pueda empañar y no se vea.

Tenía la duda de si un casco tan aparatoso como el MET Drone podría penalizar en caso de no ir acoplado, pero según mis últimas pruebas, la diferencia es prácticamente nula, con una ligera ventaja para el MET frente a mi Mojito. 

 

RUEDA DELANTERA

Otro elemento que se considera como muy ventajoso en términos aerodinámicos, son las ruedas. Por su distinta influencia dada su posición frente al viento, distingo entre rueda delantera y trasera. He hecho varios análisis de ruedas delanteras:

Análisis aerodinámico de ruedas delanteras

Análisis aerodinámico de ruedas delanteras (2) 

¿Qué inconvenientes pueden tener? El más comentado siempre es el peso: pero en subidas, es despreciable en la mayoría de los casos (Bicicleta aero vs bicicleta escaladora),  y sólo en aceleraciones creo que puede ser relevante. 

Para mí es mucho más relevante la inestabilidad con viento lateral. Mi límite para su uso en llano está en 30 km/h y rachas de 50.  

Por otro lado, también pueden ser contraproducentes en bajadas. Este sí me parece que es un problema que ya he experimentado varias veces: cuesta más meter la bici por donde quieres (especialmente si eres mal bajador) y las ráfagas de aire son más peligrosas e inesperadas que en llano. 

Capítulo aparte merecen las ruedas de palos.  En mi opinión, son las más rápidas en condiciones de viento 0, pero la diferencia respecto a las de 90, si la hay es muy pequeña y, en cambio, son mucho más inestables con viento cruzado. Por lo tanto, para mí es una opción demasiado arriesgada. De nuevo, opinión.  Para a mí ya me arruinaron una carrera y no pienso volver a pasar por la misma situación. 

Como resumen, y aunque no todos los perfiles son iguales (la sección tiene su relevancia): 

Ganancia por llevar un juego de ruedas con perfil medio (55-60): CdA: 0,016; 10w: 1,6 s/km; 0,64 km/h

TAPAS/LENTICULAR

El concepto es más o menos el de la delantera. El único inconveniente es el peso (unos 200 gramos en las nuevas Laminar Cover), que sigue siendo irrelavante en la mayoría de situaciones. Sin embargo, en este caso, y a pesar de Perico,  

  • Cuanto más viento mejor.
  • Si es lateral, estabiliza (además de reducir el Cd hasta 20-25 grados de ángulo aparente (ver link))
  • Si el viento es frontal, aumenta la velocidad aparente, por lo que la ganancia es mayor.

Para mí es un punto que no admite discusión. Lenticular, siempre (salvo cronoescalada). El que crea que lo digo porque vendo estas tapas, allá él. No voy a competir con algo que sé que me perjudica y menos cuando la empresa que las fabrica no es mía.  El ejemplo más claro lo viví en el Duatlón de Arbizu de 2014., donde tuvimos el viento más bestia con el que he competido nunca y no tuve ningún problema.

 

CHAQUETA

Este fue uno de los puntos que más me sorprendió en el velódromo. En días de inverno y niebla, he hecho bastantes pruebas en el velódromo y veía que los datos eran muy diferentes a los de verano. Pero viendo fotos, principalmente frontales, se puede entender.  Por un lado, se aumenta el área frontal (el bulto), y por otro, se aumenta el coeficiente de penetración, en primer lugar por las arrugas que crean turbulencias, y en algunos casos, en los que quedan más holgados, funciona igual que un paracaídas.

El efecto también depende de si se va en bici de carretera, donde se está más erguido, exponiendo más superficie de chaqueta al aire (el paracaídas es mayor) o acoplado en una cabra.

En mi caso, en la cabra, he medido una diferencia de CdA de 0,010 (6w, 1seg/km), con una chaqueta que va bastante ceñida. Yéndonos al otro extremo, en la bicicleta de carretera, la diferencia de llevar windstopper a una chaqueta bien apretada es de 0,014 de CdA, que suponen unos 9w y más de 2 minutos en 90km. 

Ahora bien: llegas a Pamplona, 10 grados, viento de 30 km/h de viento norte (frontal) y posibilidad de lluvia… Si no es tu prueba objetivo, eres tirando a friolero… igual hay que sacrificar esos 1’30» minutos, por cuidar tu salud… De nuevo, opción personal, y todas respetables. 

A toro pasado, creo que acertaron los que llevaron sólo manguitos, pero si hubiera llovido, el tema habría muy diferente, 

 

MONOS AERO

Una de las últimas modas en el triatlón. No he hecho pruebas entre monos aero y de tirantes. De hecho todavía no he probado ninguno.  Siempre me ha gustado tener libertad en los hombros, especialmente para correr y mientras que no le veo ventajas claras, sí unos cuantos inconvenientes. Pero como no tengo datos, no puedo hablar más que de sensaciones. En este caso, mi sensación es que en el momento en el que aparezcan arrugas o bolsas en las mangas, el mono aero funcionará peor que un mono de tirantes. 

 

RESUMEN

Para terminar, la tabla resumen, que como he repetido muchas veces, hay que interpretar con cuidado. 

 

Si alguien quiere profundizar en alguno de estos puntos, buceando en el blog creo que se puede encontrar información de casi todas las pruebas. Quedan más cosas por publicar, pero de momento prefiero dejar esta entrada como resumen, y ya iré publicando más cosas que crea interesantes.