Campeonato de España de Natación de Fondo, Máster. Vitoria 2019.

El fin de semana del 27-28 de abril (festividad de San Prudencio en Álava), participé en mi primer campeonato de España de Fondo de Natación en categoría Máster.

En este campeonato, de reciente creación, se nadan 3000, 1500 y 800m en piscina de 50m.

Esta temporada no tenía pensado nadar en ningún Campeonato de España; ni el habitual en los últimos 3 años de invierno ni el de verano. Ahora que Susana ya no compite no me merece la pena cruzarme España, coger tres días de vacaciones y 4 noches de hotel, para hacer un 200 y un 400m.

Pero cuando me enteré de que el campeonato de Fondo iba a ser en Vitoria, no pude resistirme. Después de lo ocurrido en Badajoz en 2017 en la piscina de 50m, ya sabía que no iba a ser fácil, y menos cuando apenas he nadado 3 o 4 días en esta piscina y mi sesión máximo volumen diario creo que han sido 3000m. Pero creo que es una buena forma de seguir entrenando la natación con buena motivación para la natación, considerando este sector como clave en el triatlón y más en distancias sprint y olímpicas, que es lo que pretendo hacer este año.

Por los motivos anteriormente comentados, nadar el 3000m ni me lo planteé, así que me centré en el 1500 y el 800. En la entrada anterior ya comenté más o menos cómo estaba entrenando la natación este año, así que no voy a incidir más en esta. He entrenado más o menos los mismos metros, pero distribuidos de forma diferente, y sobre todo, entrenando la bici y la carrera a pie, lo que al final hace que entrenes algo menos fresco. Sólo marcar algunos entrenamientos de abril como referencia para establecer mi estado de forma:

20×100 a 1’20” rec20″

ULTRAS 8×50 30″rec a 36 bajo.

5×200 palas A2 5×100 AM

La semana anterior a la competición, estuve de vacaciones en Platja de Muro, en Mallorca. En un hotel con piscina climatizada de 25m… 15000m en una semana 😊 por lo que la puesta a punto fue casi perfecta (tal vez hasta demasiado, pero no me podía resistir).

Pero, como siempre tiene que pasar algo, la víspera del 1500, amanecí con la garganta inflamada y un sospechoso punto blanco. Tras ir a la consulta privada y a la pública, ambos me dieron antibiótico por si iba a más, sin hacerme el frotis del streptoco. Yo no me notaba mal, así que opté por no tomar nada y esperar a ver cómo amanecía el sábado. Y lo hice con la garganta igual, que no peor. Estaba súper nervioso, pero no me notaba cansado. Creo que en las competiciones de natación no me suelo poner tan nervioso, pero la inseguridad de no saber cómo me iba a encontrar, con el recuerdo todavía fresco del ridículo que hice en Logroño, me hacían estar bastante alterado. Así que lo tenía claro. Si no iba o no me encontraba bien. Retirada y punto.

Fui al Estadio a calentar y no noté nada fuera de lo común, así que me pasé a Mendi y a competir.

Susana tenía la consigna de marcarme el ritmo cada 200m. Vista la experiencia de Badajoz, creyendo que estaba en un estado de forma bastante parecido, el objetivo era no caer de 2’48/200m.

Tenía algunas referencias de la gente que nadó el 3000m. Principalmente de Oteiza, que casualidad, nadaba en mi calle. Pensaba que iba a llegar a cogerme (salíamos con unos 20” de diferencia), pero según avanzaba la prueba vi que no iba a hacerlo y que la cosa iba relativamente bien.

El objetivo inicial cuando me apunté era bajar de 21’30”. Tras hablar con Ciro, me dijo que tendría que bajar de 21’, que es un número bastante más bonito. Al final 20’53”, así que muy contento.

 

Un poco de análisis.

Aprovechando que hay parciales cada 100m, he hecho una gráfica con los primeros clasificados de mi grupo de edad, a modo de comparación.

Creo que está bien nadado. No hay variaciones muy grandes en el ritmo y a pesar de que mi final es el peor de todos, creo que es consecuencia de mi forma de nadar y resultado de una buena regulación.

La misma gráfica en lo que yo llamo, tramo de crucero, es decir quitando los primeros 200m y los últimos 200 metros.

 

Y comparando con mi mejor marca en piscina de 25m (19’36”) pues nada menos que 5,17″/100 (un 6,2%), del orden de la diferencia que  tenía prevista tras el Campeonato de España de Badajoz. de 2017.. Como se ve en la comparación entre mis mmp de ambas piscinas, no es que la prueba se me haga larga, en piscina de 50m. Por el motivo que sea (ya me gustaría saber cuál es), soy mucho más lento en piscina de 50m que el resto de nadadores.

 

El domingo se disputaba el 800m. En principio, era la prueba secundaria, pero tenía alguna opción de medalla por aquello de ir con el tercer tiempo acreditado. No obstante, tras pasarnos la tarde del sábado estudiando los tiempos del 1500, vimos que era bastante complicado. Y ya el domingo, después de ver nadar en la serie anterior a la mía a la mayoría de rivales, ya vi que tenía que bajar de 10’33”. Imposible, Así que me tiré a nadar, tranquilo, a intentar hacerlo lo mejor posible, seguir las indicaciones de Susana, que en este caso eran de no pasar de 1’22 e intentar que ganar a Yagüe, que era el único de grupo con los que peleaba en la series, sabiendo que tiene un final brutal.  Y bueno, pues 5º de +40 y MMP por 4 segundos.

Si hago el mismo análisis que para el 1500, no se ve nada que llame especialmente la atención, así que creo que de nuevo, bien nadado.

Por último, he hecho una comparación de ritmos entre ambas pruebas con mis rivales. El promedio de diferencia entre ambas es de unos 2″/100 y yo estoy ahí. Así que creo que nadé ambas pruebas bastante bien, dentro de mis posibilidades, así que satisfecho. Toda esta gente sabe nadar, y ver que estoy ahí con ellos, me enorgullece mucho.

Por fin, si no se tuerce nada antes, llegan los triatlones. Creo que llevo buen entrenamiento en el agua, pero ya sé lo que toca ahora… Como dice Pello Osoro, “la lotería de las aguas abiertas”. Pero es curioso que algunos siempre ganan y otros palmamos siempre… Sé que tengo pocos boletos pero espero que algún día me toque.

Pasar página y a por 2018.

Por fin, toca pasar página.  Tras un año y medio sin correr un triatlón y dos años sin correr una carrera popular por mi pubalgia,  en diciembre corrí dos carreras a pie.

La primera fue el memorial Barricarte de Alsasua, una carrera que me gusta mucho, muy de pueblo, y este año con 10,4 km  en lugar de los 12,4 de años anteriores. Llegaba con unas pequeñas molestias en el tendón de Aquiles, pero que no noté, en parte a la crema calentadora de Cramer que uso desde hace un montón de años.

La carrera fue mejor de lo que esperaba. Es una carrera de nivel bastante bajo para lo que es esta zona, en el que se suele salir bastante despacio y eso me permitió, a pesar de colocarme mal en la salida pasar a encabezar la carrera durante unos metros en el primer kilómetro. Un brindis al sol, una chorrada con todas las letras, pero que me hizo mucha ilusión después de lo que he pasado. Una vez pasada la tontería, me abrí y dejé que pasara quien tenía que pasar y me coloqué en 4º puesto.  Así aguanté un poco más hasta que vi que el trío de cabeza se me escapaba, y yo iba tirando de un grupo de unos 7-8. “Dejé” que Javi me pasara y tirara él, para intentar coger una posición un poco más cómoda. Pero era cuestión de tiempo que terminara reventando…Eso es algo que nunca termino de hacer porque a estas alturas sé bastante bien cuándo hay que levantar el pie, y en este caso tocó en el km6 para intentar minimizar daños, y sobre todo, conseguir llegar a meta.. Algo que entonces pensé que ya no iba a ser capaz de hacer. Se me había olvidado lo que se sufre yendo a 180 ppm… A partir de ahí, pasé de ir a 3.25 a unos 3.33 bastante más cómodos y así hasta el final.

Alsasua

Al final, 3,26 de media, casi mi mejor tiempo en un 10 km. Tenía 3,24… también a principios de temporada. Siempre me queda la duda de ver lo que podría hacer en esta distancia estando en forma, pero eso es en verano, y entonces estamos a otras cosas.

Pero bueno, estar pensando en tiempos, ritmos, es algo que no podía imaginar que me pasara por la cabeza en mi primera carrera. Así que muy contento.

Y por otro lado, unos días más tardes corrí la San Silvestre de Vitoria. Probablemente mi prueba favorita. Mi idea era intentar correr a 3’20… Pero no salió. No sé muy bien si el cansancio de esa semana por temas laborales, falta de entrenamiento a esas velocidades, haber hecho mis únicas series a ese ritmo sólo 3 días antes… Pero no salió, en el km 3 ya estaba a 3.30, creía que cómodo, pero cuando hubo un cambio en mi grupo no fui capaz de reaccionar, y al final corrí casi al mismo ritmo que en Alsasua pero en 6 km… Me dio mucha rabia porque creo que podría haber estado en el 7-8 puesto, pero bueno, tampoco vamos a volvernos locos en mi segunda carrera.

SANsiLVESTSRE

Lo más importante de todo. Ya podía correr, tenía ganas de seguir mejorando y de mirar al año que viene.

Algunos días, después de correr tengo alguna pequeña molestia en el tendón inguinal, y el ilíaco derecho me sigue dando guerra. No estoy muy seguro, pero creo (es la enésima teoría al respecto) que llevo la pierna derecha demasiado tensa nadando (gracias a Swim Camp Getxo por daros cuenta!!) y se me carga mucho toda la articulación… Así que los deberes son aprender a relajar la pierna nadando. Complicado, muy complicado, pero no tengo más remedio que aprender a hacerlo.

Finalmente, en diciembre también nadé un 1500 en el Anaitasuna. Creo que lo hice bastante bien, con un 19’50’’, sufriendo bastante más que en el 19’36 de Sopelana el año pasado. Pero es bastante normal… En Sopelana estaba a tope, y en Pamplona, ..pues era diciembre.

Así que nada. De momento, todo en orden, así que pasamos página. Pubalgia superada, primera fase de la preparación de la temporada 2018 terminada y ahora empieza lo chulo.

Ya he confirmado mi inscripción en el Triatlón de Vitoria y mañana empiezo mi tercer Campeonato de España Máster de invierno. 400, 200 y 100 m libres. El objetivo, como siempre, mejorar mis marcas, y si como consecuencia puedo meterme en top10 del 400 y 200 en mi recién estrenada categoría de 40-44, pues genial.

 

Mi primer 1500 (19’36”) y MMP en 400 libres (4’52’’23)

Estoy muy contento. Como ya puse en la previa el objetivo del 1500 era bajar de 20 minutos. No suelo ponerme objetivos a la ligera y si los publico es porque, aunque siempre te quedan algo de dudas, estoy convencido de que puedo cumplirlos si hago las cosas bien.

Y en Santurtzi, todo (o casi) salió bien. Nadaba en la primera serie de la mañana, al final sin Mustafic por lo que me tocaba nadar bastante sólo en la calle 1. Bustillo iba por la 3 y Bruno por la 4. En estas pruebas, todo está en encontrar el ritmo cuanto antes y no volverse loco con cambios.

A pesar de que durante el viaje me notaba cansadillo, ya en el calentamiento me notaba fino, haciendo 50s en 37 bastante fácil. Me salí del agua, cambio de bañador y 15 minutos antes de empezar, gel de café de 40 gr con cafeína, y a la cámara de llamadas.

Me tiré bien y vi que enseguida Bustillo me cogía un par de metros y yo me encontraba bastante cómodo. En el paso del 100 me di cuenta de que era capaz de ver mi tiempo (o el de Bustillo, no estaba muy seguro) en el marcador antes del viraje lo que resultaba una ayuda bastante interesante. En cualquier caso, la cabeza tampoco da para echar muchas cuentas y al final puedes desconcentrarte, así que me limité a hacer el menor número posible de cálculos, pero veía que estaba nadando por debajo del ritmo previsto: 2’28 el 200, 5’03” el 400 y que pasaba el 800 en 10’18”!! igualando mi marca de Palma de Mallorca. Esto me animó muchísimo. Seguía notándome muy entero, y aunque pensaba que iba el último de la serie, me centré en lo mío y mi sub20. Entonces empezaron los problemas con el gorro… En las competiciones en piscina me pongo las gafas por debajo del gorro para que no se me muevan en la salida y nunca he tenido ningún problema, pero notaba que empezaba a subirse poco a poco.. En algún viraje intentaba echarme la mano rápido a la cabeza para intentar recolocarlo, pero era imposible. O me paraba más o nada. No tenía nada claro si se podía nadar sin gorro, pero empezaron a venirme calvos nadando a la cabeza, y bueno, lo importante para mí era ver si podía nadar por debajo de 20, con gorro o sin él, así que después de un último intento, el viraje del 1400 lo hice impulsándome más fuerte para que se terminara de salir, haciendo los últimos metros “a pelo”, y lo que es más importante con un buen cambio de ritmo (último 100 en 1’16”59), que si no nos hubiéramos liado con el cartel de las vueltas, habría empezado algo antes.

Los parciales: (cómo mola lo del cronometraje electrónico)

Y el ritmo comparado con el 800 de Mallorca.

Y el ritmo de los largos no iniciales.

Creo que está bien nadado. Podría haber apretado algo antes, pero bueno, muy pero que muy contento.

Al mediodía me fui a ver el triatlón de Bilbao para hacer tiempo (cero envidia al ver la ría y de nuevo hipotermias, y lo que es peor, mucho tiempo en boxes la gente sin ser atendida más que con el plástico de las hipotermias) y a la tarde, de nuevo a la piscina para intentar mejorar mi 400m. Estaba muy animado, no me notaba cansado del 1500 y tras estudiar un poco mis parciales de las últimas carreras, decidí que tenía que salir más fuerte e intentar aguantar como fuera, que para eso me estoy zurrando con las ultras. Calenté poquito y a cambiarme de bañador con tiempo. Otro gel de café de 25 gramos y a la salida.

Y eso intenté: una salida más rápida de lo habitual, pero después también pude bajar casi 1 segundo en cada 100 respecto a las últimas carreras, lo que se traduce en una mejora de más de 3 segundos respecto a Mallorca y 6 segundos respecto a mi último intento, hace un par de meses. Después de unos meses atascado, una mejora enorme. Por cierto, estrenaba bañador…

Y así queda mi tabla de marcas al final de la temporada de piscina corta.

Ahora a por las travesías (lo más difícil) y la piscina de 50 en el Campeonato de España Máster de Badajoz.

Balance de la primera parte de la temporada.

El domingo, en Valencia, terminará mi primera parte de la temporada. Cuatro meses en los que tras parar completamente dos semanas después del Challenge,  y otras dos de puesta a punto, he entrenado bastante bien, en cantidad, calidad y sobre todo siguiendo lo planificado con los clásicos ciclos de carga-descarga 3+1.

No he tenido ninguna lesión, no he estado enfermo, no he tenido muchos viajes de trabajo. Todo ha ido según lo previsto, como me gusta, salvo que no he esquiado ni un solo día y por lo tanto tampoco he hecho ningún triatlón de invierno. Una pena, pero ni las condiciones metereológicas han acompañado (no ha nevado hasta finales de enero) ni la ridícula fecha del Campeonato de España de MD en invierno ha ayudado nada. Pero de Valencia ya hablaremos.

El balance de estos 4 meses es por lo tanto, muy positivo. Sólo he competido en algunas carreras populares en diciembre, centrándome (dentro de lo poco que me suelo centrar en la carrera a pie) en la Media Maratón de Vitoria donde conseguí mi mejor marca, y en la San Silvestre donde también hice mi mejor puesto y mi ritmo de carrera más alto de mi vida. O sea, que muy bien.

Pero es en la natación y en la bici con lo que más contento estoy. En el agua, desde que empecé con Oscar Cofán, en junio de 2011, hemos subido los metros bastante, pero el resultado ha sido muy esperanzador. Tras cuatro años estancado, he conseguido mejor bastante mis tiempos en todas las distancias, pero sobre todo en las que importan. Por ejemplo, de agosto aquí he bajado 1’30” en 1500m, que para un tío de 33 años (que ya no soy un chaval) y 11 “nadando”, creo que está muy bien.

En la bici, también me veo muy bien. Mientras que el año pasado me centré en aumentar el fondo de cara al ironman (nunca había pasado de 120 km), haciendo tiradas largas pero sin muchos watios, este año se trataba de subir los watios en la zona que me interesa: entre 1hora y dos horas. A estas alturas he subido los watios aproximadamente un 10% respecto a lo que movía al final de la temporada pasada aunque también las series más cortas (10, 20 y 30 minutos) me están saliendo en la cabra bastante mejor.

He puesto unas curvas interesantes, que salen con el WKO+. Cada curva representa la potencia máxima para cada intervalo de tiempo. En este caso he comparado la potencia máxima en dos periodos de tiempo:

– en discontinuo la temporada pasada entera (incluyendo competiciones) y

-el rojo contínuo mis últimos tres meses de entrenamientos.

La zona que me interesa es la marcada con el círculo rojo… que parece que no por la escala, pero es diferencia, sobre todo teniendo en cuenta que en Abejar la discontinua subió mucho.

 

Así que deberes hechos, contento, y después de Valencia a descansar, que todavía me van a quedar 5 meses, que van a ser los divertidos de verdad (en los que espero que haga menos frío y deje de llover/nevar).