Crónica y análisis de mi participación en Campeonato de España de Natación Máster en piscina corta. Málaga.

Tal como dije en la entrada anterior, mi objetivo en esta competición era mejor mis marcas en las distancias en las que participaba. 400, 200 y 100 libres, en este orden de importancia, una vez que el 800 ha sido pasado al Campeonato de Larga Distancia.

A pesar de que había hecho prácticamente los mismos metros que el año pasado (8000m semana de media en los últimos 4 meses), la puesta a punto había sido mejor, o por lo menos muy específica de cara a “memorizar” ritmos a base de Ultras, TOLAs, ritmo de resistencia y demás formas de hacer 50s a ritmo de carrera o próximos al ritmo de carrera. La última semana había sido muy buena con algunos 4×100 a 1’13 que me daban cierta confianza, sobre todo para el 200, aunque tenía dudas de ser capaz de aguantarlo en el 400.

Precisamente el 400 fue la primera prueba del Campeonato. Después de cruzar España en tren el día anterior y pasar una noche no demasiado buena, me notaba cansado desde la hora de levantarme. Decidí calentar pronto para poder probar los poyetes, lo que supuso estar una hora y media esperando a mi serie y creo que fue un error. Llevaba mi serie bastante bien estudiada, hasta donde se puede en estos casos, donde la gente va con marcas de pases de pruebas más largas etc. Sabía, o mejor dicho intuía por los tiempos de otras pruebas, que Pedro Madrid era buena referencia. Bastante mejor que yo y que lo que decían los tiempos de salida, pero que tampoco tendría que irse demasiado.

La estrategia era la de siempre, 100 “suave”, ir en progresión, para empezar a subir el ritmo en el 200 y apretar hasta el final a partir del 300. Esto que parece tan fácil, se complica mucho cuando vas al límite y no tienes ni idea del ritmo al que vas. Tras una salida bastante buena, Pedro Madrid enseguida empezó a marcharse. Lógicamente, todavía iba guardándome, pero a la vez veía que mucho más rápido que eso no podía ir. Primer 100 en 1.07.46. El objetivo era pasar el 200 en 2.22. Si me iba de ahí, me tenían que hacer señales desde bordillo. Pasé en 2.21.47. Tras el viraje vi que no había señales, así que la cosa iba bien. Entonces había que cambiar… Y no pude. Me notaba agarrotado, duro, o tal vez ya cansado, pero el caso es que no me encontraba a gusto. Hice lo que pude, (1.14.8+1.15.3), con el último 50 en 37.20… La idea era acaba algo más rápido, pero probablemente salir más rápido me penalizó… Pero si hubiera pasado en 2.23, tampoco hubiera llegado a 4.50.

Así que nada, me quedo con mejorar mi marca, que fue en el mes de mayo (dato importante) de 2017, 8 segundos mejor que en Logroño hace dos meses, y 4 segundos mejor que el año pasado en Mallorca. Y 10º de 40-44 🙂

El viernes me tocaba el 100. Mi peor prueba, pero ya puestos, quería intentarlo también. Salí “rápido” y puede acabar bastante bien, con un 32.45 en el segundo 50… No deja de ser curioso que mi marca en esta prueba sea sólo 4,5 segundos mejor que mi pase del 400, pero es lo que hay. Como dato, Pedro Madrid me sacó la misma diferencia en 100 m que en 400m… Vamos, que velocista no soy.

Por la tarde me tocó nadar el relevo de mariposa del 4×50 estilos mixto. Un marrón de los buenos, o un reto que te cagas. Depende de cómo lo mires. Algo lo había preparado, pero no había llegado a hacer 50m seguidos. Sabía que mejor que el año pasado cuando me “tiré a la piscina” en Logroño para hacer 41.46 estaba, pero esto era un Campeonato de España. La idea era hacer el primer 25 tranquilo, buscando algo de estilo, para volver más fuerte… Pero cuando estábamos a punto de empezar, me di cuenta de que tenía a mi izquierda a Susana Librada (campeona de España 40-44 en Badajoz en 50,100 y 200 mariposa) para hacer la mariposa con los delfines de Cáceres, y no pude evitarlo. Salí a todo lo que pude, tanto, que apenas se me fue en el primer 25, y claro, la vuelta se me hizo más dura…. Pero al final 36.69… Increíble.

Y para terminar, me quedaba el 200. Una de las pruebas que dicen que son de las más difíciles de nadar, pero que creo que se me da bastante bien. Tras la peor salida de todos los Campeonatos, otra vez, un 100 aguantando (pasando el penúltimo por el 100), para darlo todo en el segundo 100. En este caso, fue 1.07+1.11.

 

Ahora mismo no veo muchas formas de hacerlo mejor en cuanto a la estrategia de ritmos se refiere. Tal vez podría apretar algo más en la salida, pero ya se ve que al último 50 llegué tostadillo. Las ULTRAS las tenía a 35 bajos, pero ver el 34 me costaba mucho,  (sin viraje en la llegada) así que creo que es lo que hay. Por lo tanto, como en el 400, MMP y top 10 en 40-44, y tan contento.

El resumen en la tabla que más me gusta. Esta en la que se ven las progresiones y que cuando las cosas se preparan bien (gracias coach;) , (casi) siempre salen bien:

Y ahora ¿qué? Pues después de una sesión de tecnificación con el Swim Camp Getxo, creo que tengo muchos puntos que mejorar… pero me centraré en dos: el rolido (un clásico) y los pies. Sí, los pies. O mejor dicho, las piernas. Ya veremos si funciona.

Y el otro clásico. El pasar esta mejora de una vez a las aguas abiertas, Los dos puntos mencionados anteriormente, deberían ayudarme. Eso y meter horas en el pantano en cuanto se temple el agua.

Pasar página y a por 2018.

Por fin, toca pasar página.  Tras un año y medio sin correr un triatlón y dos años sin correr una carrera popular por mi pubalgia,  en diciembre corrí dos carreras a pie.

La primera fue el memorial Barricarte de Alsasua, una carrera que me gusta mucho, muy de pueblo, y este año con 10,4 km  en lugar de los 12,4 de años anteriores. Llegaba con unas pequeñas molestias en el tendón de Aquiles, pero que no noté, en parte a la crema calentadora de Cramer que uso desde hace un montón de años.

La carrera fue mejor de lo que esperaba. Es una carrera de nivel bastante bajo para lo que es esta zona, en el que se suele salir bastante despacio y eso me permitió, a pesar de colocarme mal en la salida pasar a encabezar la carrera durante unos metros en el primer kilómetro. Un brindis al sol, una chorrada con todas las letras, pero que me hizo mucha ilusión después de lo que he pasado. Una vez pasada la tontería, me abrí y dejé que pasara quien tenía que pasar y me coloqué en 4º puesto.  Así aguanté un poco más hasta que vi que el trío de cabeza se me escapaba, y yo iba tirando de un grupo de unos 7-8. “Dejé” que Javi me pasara y tirara él, para intentar coger una posición un poco más cómoda. Pero era cuestión de tiempo que terminara reventando…Eso es algo que nunca termino de hacer porque a estas alturas sé bastante bien cuándo hay que levantar el pie, y en este caso tocó en el km6 para intentar minimizar daños, y sobre todo, conseguir llegar a meta.. Algo que entonces pensé que ya no iba a ser capaz de hacer. Se me había olvidado lo que se sufre yendo a 180 ppm… A partir de ahí, pasé de ir a 3.25 a unos 3.33 bastante más cómodos y así hasta el final.

Alsasua

Al final, 3,26 de media, casi mi mejor tiempo en un 10 km. Tenía 3,24… también a principios de temporada. Siempre me queda la duda de ver lo que podría hacer en esta distancia estando en forma, pero eso es en verano, y entonces estamos a otras cosas.

Pero bueno, estar pensando en tiempos, ritmos, es algo que no podía imaginar que me pasara por la cabeza en mi primera carrera. Así que muy contento.

Y por otro lado, unos días más tardes corrí la San Silvestre de Vitoria. Probablemente mi prueba favorita. Mi idea era intentar correr a 3’20… Pero no salió. No sé muy bien si el cansancio de esa semana por temas laborales, falta de entrenamiento a esas velocidades, haber hecho mis únicas series a ese ritmo sólo 3 días antes… Pero no salió, en el km 3 ya estaba a 3.30, creía que cómodo, pero cuando hubo un cambio en mi grupo no fui capaz de reaccionar, y al final corrí casi al mismo ritmo que en Alsasua pero en 6 km… Me dio mucha rabia porque creo que podría haber estado en el 7-8 puesto, pero bueno, tampoco vamos a volvernos locos en mi segunda carrera.

SANsiLVESTSRE

Lo más importante de todo. Ya podía correr, tenía ganas de seguir mejorando y de mirar al año que viene.

Algunos días, después de correr tengo alguna pequeña molestia en el tendón inguinal, y el ilíaco derecho me sigue dando guerra. No estoy muy seguro, pero creo (es la enésima teoría al respecto) que llevo la pierna derecha demasiado tensa nadando (gracias a Swim Camp Getxo por daros cuenta!!) y se me carga mucho toda la articulación… Así que los deberes son aprender a relajar la pierna nadando. Complicado, muy complicado, pero no tengo más remedio que aprender a hacerlo.

Finalmente, en diciembre también nadé un 1500 en el Anaitasuna. Creo que lo hice bastante bien, con un 19’50’’, sufriendo bastante más que en el 19’36 de Sopelana el año pasado. Pero es bastante normal… En Sopelana estaba a tope, y en Pamplona, ..pues era diciembre.

Así que nada. De momento, todo en orden, así que pasamos página. Pubalgia superada, primera fase de la preparación de la temporada 2018 terminada y ahora empieza lo chulo.

Ya he confirmado mi inscripción en el Triatlón de Vitoria y mañana empiezo mi tercer Campeonato de España Máster de invierno. 400, 200 y 100 m libres. El objetivo, como siempre, mejorar mis marcas, y si como consecuencia puedo meterme en top10 del 400 y 200 en mi recién estrenada categoría de 40-44, pues genial.

 

Mi primer 1500 (19’36”) y MMP en 400 libres (4’52’’23)

Estoy muy contento. Como ya puse en la previa el objetivo del 1500 era bajar de 20 minutos. No suelo ponerme objetivos a la ligera y si los publico es porque, aunque siempre te quedan algo de dudas, estoy convencido de que puedo cumplirlos si hago las cosas bien.

Y en Santurtzi, todo (o casi) salió bien. Nadaba en la primera serie de la mañana, al final sin Mustafic por lo que me tocaba nadar bastante sólo en la calle 1. Bustillo iba por la 3 y Bruno por la 4. En estas pruebas, todo está en encontrar el ritmo cuanto antes y no volverse loco con cambios.

A pesar de que durante el viaje me notaba cansadillo, ya en el calentamiento me notaba fino, haciendo 50s en 37 bastante fácil. Me salí del agua, cambio de bañador y 15 minutos antes de empezar, gel de café de 40 gr con cafeína, y a la cámara de llamadas.

Me tiré bien y vi que enseguida Bustillo me cogía un par de metros y yo me encontraba bastante cómodo. En el paso del 100 me di cuenta de que era capaz de ver mi tiempo (o el de Bustillo, no estaba muy seguro) en el marcador antes del viraje lo que resultaba una ayuda bastante interesante. En cualquier caso, la cabeza tampoco da para echar muchas cuentas y al final puedes desconcentrarte, así que me limité a hacer el menor número posible de cálculos, pero veía que estaba nadando por debajo del ritmo previsto: 2’28 el 200, 5’03” el 400 y que pasaba el 800 en 10’18”!! igualando mi marca de Palma de Mallorca. Esto me animó muchísimo. Seguía notándome muy entero, y aunque pensaba que iba el último de la serie, me centré en lo mío y mi sub20. Entonces empezaron los problemas con el gorro… En las competiciones en piscina me pongo las gafas por debajo del gorro para que no se me muevan en la salida y nunca he tenido ningún problema, pero notaba que empezaba a subirse poco a poco.. En algún viraje intentaba echarme la mano rápido a la cabeza para intentar recolocarlo, pero era imposible. O me paraba más o nada. No tenía nada claro si se podía nadar sin gorro, pero empezaron a venirme calvos nadando a la cabeza, y bueno, lo importante para mí era ver si podía nadar por debajo de 20, con gorro o sin él, así que después de un último intento, el viraje del 1400 lo hice impulsándome más fuerte para que se terminara de salir, haciendo los últimos metros “a pelo”, y lo que es más importante con un buen cambio de ritmo (último 100 en 1’16”59), que si no nos hubiéramos liado con el cartel de las vueltas, habría empezado algo antes.

Los parciales: (cómo mola lo del cronometraje electrónico)

Y el ritmo comparado con el 800 de Mallorca.

Y el ritmo de los largos no iniciales.

Creo que está bien nadado. Podría haber apretado algo antes, pero bueno, muy pero que muy contento.

Al mediodía me fui a ver el triatlón de Bilbao para hacer tiempo (cero envidia al ver la ría y de nuevo hipotermias, y lo que es peor, mucho tiempo en boxes la gente sin ser atendida más que con el plástico de las hipotermias) y a la tarde, de nuevo a la piscina para intentar mejorar mi 400m. Estaba muy animado, no me notaba cansado del 1500 y tras estudiar un poco mis parciales de las últimas carreras, decidí que tenía que salir más fuerte e intentar aguantar como fuera, que para eso me estoy zurrando con las ultras. Calenté poquito y a cambiarme de bañador con tiempo. Otro gel de café de 25 gramos y a la salida.

Y eso intenté: una salida más rápida de lo habitual, pero después también pude bajar casi 1 segundo en cada 100 respecto a las últimas carreras, lo que se traduce en una mejora de más de 3 segundos respecto a Mallorca y 6 segundos respecto a mi último intento, hace un par de meses. Después de unos meses atascado, una mejora enorme. Por cierto, estrenaba bañador…

Y así queda mi tabla de marcas al final de la temporada de piscina corta.

Ahora a por las travesías (lo más difícil) y la piscina de 50 en el Campeonato de España Máster de Badajoz.

Campeonato de España de Natación Máster 2016.

Este fin de semana he participado en mi primer Campeonato de España de Natación Máster. Por un lado, suena un poco imponente. Mi tercera competición en piscina y un Campeonato de España… pero realmente tampoco lo es tanto, porque no hay mínimas para poder participar y puede ir cualquiera con tal de estar federado.

De todas formas, a mí me gusta tener cierto respeto por las competiciones y no me gusta estar en la cola de las clasificaciones, así que si no me veo capaz de competir con un resultado medianamente digno, no participo. Después de estudiar las clasificaciones de otros años y ver mis tiempos en mis primeras dos competiciones, creía que podía estar en la zona media. Una vez olvidados los puestos, queda el objetivo fundamental en estos casos que es mejorar tus marcas. Algo que me está creando una pequeña adicción, porque es algo que nunca había vivido en unas condiciones de competición tan constantes. Cambia la piscina, los rivales de serie, pero son muchísimo más contantes que cualquier Media Maratón, 10k, travesía o por su puesto, triatlón. Esto sí que es una lucha de ti mismo contra el tiempo. Tu calle, 25 metros de piscina y el reloj. Y me encanta.

Disponer de una oportunidad para mejorar esta marca, en un Campeonato de España, con una grada llena, un ambiente genial, marcador electrónico, poyetes Pro y rodeado de buenísimos nadadores en una piscina con solera como la del C.N. Santa Olaya, no es una ocasión que se presente todos los días. Poder hacerlo además representando al CN Judizmendi, participando incluso en un relevo del 4×50 mixto, también me ponía y mucho.

Así que me inscribí en todas la pruebas de libres que se celebraban el fin de semana: 800, 200, 100 y 4 x 50. Un poquito de todo. No podía hacer la que está siendo mi prueba, el 400, porque era el jueves, así que mis entrenamientos se centraron en el 800, dada mi presunta condición de fondista (más bien por eliminación ya que lo que está claro es que velocista no soy).

Me curré unas cuantas series rotas con Koldo en la piscina, primero de 50s y luego ya de 100s con la cinta de HR-swim de Garmin, que me “dijeron” que tenía que intentar ir a por un 1’21”-1’22″/100.

Me encontraba bastante mejor que para Donosti, tal vez algo mejor que en la semana previa a Logroño, pero por primera vez en un par de meses, no me molestaba el hombro derecho, gracias en gran parte a mi fisio Gonzalo de Eskuekin.

Con esto de no haber mínimas y que parece que lo de la natación también se ha puesto de moda, había nada menos que 362 participantes en el 800. Así que no quedaba más remedio que meter a dos por cada calle. Esto consiste en que primero sale uno desde el poyete, se va al lado derecho de la calle y se queda allí, y a los 10 segundos dan la segunda salida, y éste se va al lado izquierdo. En este caso, me tocó a mí salir segundo y quedarme en la izquierda. Casualidades de la vida, de los 362 me tocó con uno de los pocos triatletas que andábamos por allí (Juan Carlos Tomás) al que encima conocía desde el Triatlón de Logroño que gané y él hizo tercero. También coincidimos en la jornada de la Liga Norte Master en Logroño, donde le saqué unos segundillos en el 400, pero él llevó un ritmo mucho más constante que yo.

Así que después de estudiar esto, y de escuchar a todo el mundo que me decía que como me pasara en el primer 400 igual no salía del agua, me propuse cogerle como referencia, y aguantar hasta la segunda parte de la carrera en la que intentaría apretar.

Después de una cámara de llamadas interminable, por fin se dio la salida (creo que esta vez salí bastante mejor) y ya en el agua me relajé y empecé a disfrutar nadando. Tanto que a pesar de querer ir tranquilo, pasé el 100 en 1:13.8 y el 200 en 2:31.8 (casi al ritmo del 400 de Donosti) con lo que le recorté 5 segundos a Juan Carlos y ya casi estaba a pies (en mi lado). Así que decidí levantar un poco (por supuesto no sabía a cuánto iba) y aguantar ahí, pasando a 5:16 el (400), sólo 3 segundos por encima de mi mejor marca en 400. Me encontraba relativamente cómodo y me mantuve hasta el último 200 en el que empecé a apretar un poco más, o al menos esa sensación me dio, y conseguir tocar la pared prácticamente a la vez que Juan Carlos y el chico de la calle de al lado que también salió 10 segundos antes. No tenía ni idea del tiempo, pero al salir del agua vi un papel que ponía 11’09”, pero no estaba seguro de que fuera mío. Me entró un disgusto bastante serio, pensando que había asegurado demasiado y la había cagado, pero enseguida mis compañeros de equipo me dieron todos los parciales y me dijeron que había hecho 10’51,50 con lo que había cumplido el objetivo, a pesar de estar muy muy lejos de nadar en negativo (5:16+5:35). Luego resultó que sí que me habían apuntado 11:09 (que no podría ser porque Juna Carlos hizo 11.00 y mis parciales no cuadraban) pero pudimos reclamar (Gracias Iñigo!!) y nos corrigieron el tiempo.

50

100

200

400

800

00:35,5

01:13,8

02:31,0

05:16,0

10:51,5

 

00:38,3

01:17,2

02:45,0

05:35,5

El puesto, como he dicho antes era lo de menos, pero por hacernos una idea de dónde ando 25/41, en 35-39 a 1:48 del primero (13s/100), un 17%. Casi nada.

Con el objetivo principal cumplido, a la tarde volví para nadar el 200. Nunca había hecho uno, pero creía que podía andar por 2:24. Nadé muy a gusto, intentando ir en progresivo, aunque me dio tiempo a perder la cuanta de los largos 2 veces en 200 y tuve que mirar al marcador en el viraje del 100 para ver cuántos iba.. y así además pude ver que el primer paso lo hice en 1:08. En el último 50 todavía tuve tiempo para apretar, y hacer el gesto de mirar al marcador al tocar la pared J y ver un 2’22,9 y a Iñigo felicitándome… No podía estar más contento.

50

100

150

200

00:32,2

01:08,8

01:46,0

02:22,9

 

00:36,6

00:37,2

00:36,9

Por hacer otra vez la misma cuenta que en el 80, hice 22/50 en 35-39, A 29SEG!! del primero (un 20%).

Y ya para el domingo, me quedaba divertirme en el 100 y sobre todo, quería bajar mi 1:07:37 de Logroño. También intenté salir suave en el 25 para ir progresando poco a poco. A pesar de quedarme un poco “colgado” en el primer viraje, también me salió bastante bien y conseguí hacer 1’06,05. El 35/53 en 35-39, a 16!seg del 50.74 que fue record de España (un 23%).

Y para terminar, la última posta del 4×50 Mixto +200 del CN Judizmendi, donde teníamos alguna remota posibilidad de conseguir medalla, y el objetivo era no ser yo el que fallara… La presión de competir en un equipo con gente que se lleva medallas…

Hice 29.78, que también es mi mejor marca en 50 m, aunque nos quedamos a 6 segundos del bronce, por lo menos fue la única carrera en la que aporté puntos al club.

En resumen, muy pero que muy contento con la experiencia, con el viaje, con la gente del equipo y con cómo estoy nadando. Creo que sigue habiendo margen, y espero que esto dure por lo menos hasta mayo, cuando me eche al Lago de Saint-Pee con el neopreno por primera vez esta temporada en una competición de triatlón.

Mi segunda competi de natación. III Trofeo Kairoscore.

El domingo pasado participé en mi segunda competición de natación: el III Trofeo Kairoscore que se celebraba en la piscina de 25 m de Benta Berri en Donosti.

Repetía 400 y 100 y además esta vez conseguimos sacar equipo mixto de 4×50 estilos y libres. Llegaba con peor estado de forma que en Logroño tras levantar un poco el pie en el agua debido a unas molestias en el hombro derecho que habían derivado en una acumulación de líquido sinovial alrededor del tendón (o algo parecido). Tras un par de sesiones en Eskuekin con EPI incluida, el dolor se había reducido pero no terminaba de encontrar el hombro a gusto y no me había dado tiempo de volver a entrenar fuerte haciendo los tiempos que estaba haciendo en diciembre.

Sin embargo, tenía algunas esperanzas de que compitiendo con algo más de cabeza (o sea saliendo a mi ritmo, desde luego no a 1:09/100) podía intentar mejorar la marca. Además, al tener ya un tiempo registrado, me hacía nadar con gente de “mi nivel”. A toro pasado, ya me he dado cuenta de que esto es un poco relativo, porque al final, si te sacan 10 -15 segundos, es bastante diferencia.

Total, que tras estudiar la lista de inscritos en mi serie y los resultados de Logroño, decidí tomar como referencia a Javier Ruiz del Salve. Ex nadador, 50-54 y que en Logroño pasó el 200 5 segundos más lento que yo para luego terminar sacándome 8 segundos y además iba en la calle de al lado.

Pero todo cambió, cuando debido a las bajas que había, reorganizaron las salidas y las calles y en la calle de la izquierda había un tío de 5:18, la de la derecha estaba vacía y Javier estaba casi al otro lado de la piscina. Así que intenté frenar mis impulsos como pude, ir mirando de reojo al otro lado de la piscina y sobro todo no perder la cuenta de los metros.

La sensación que tuve es que tenía sensaciones… Y que podía pensar, algo que en Logroño no pude hacer. Y creo que dentro de lo agónico de la carrera, se me hizo algo menos dura, llegaba y salía mejor de los virajes, pero al final me volví a quedar sin punch para cambiar de ritmo (o al menos que se percibiera claramente y el resultado fue prácticamente el mismo: 5:14:51.

Como en este caso, no hay parciales de cada 50, si no los pasos de 50, 100, 200, 400, me he inventado un poco los datos del final… Pero creo que las gráficas y tablas son concluyentes:

El primer 100 lo hice más despacio, pero al final el paso por el 200 fue el mismo, y los últimos 200metros igual de lentos.

Me falló que mi referencia mejoró nada menos que 10 segundos de Donosti a Logroño en 1 mes para marcarse un 4:55… Y eso que pasamos el 200 a la vez. Así que parece claro, que ese paso del 200 no es el mío.

Kairoscore


Ya como anécdota porque estas pruebas no las he entrenado (y no lo voy a hacer visto que desde luego no soy velocista) el 100 lo volví a hacer en 1:07 y las postas de 50 en 30,6 y 30,8. Lo que sí que tengo es vídeo del 100m.

El fin de semana que viene voy a Gijón a los Campeonatos de España Máster. El 400 no lo voy a poder nadar porque es el jueves, y no voy a cogerme dos días de vacaciones para nadar 400m, así que me he apuntado al 800 y 200 del sábado, y luego ya que estoy allí, el 100 y un 4×50. A ver cómo sale. El 800 me lo tomaré con algo más de calma al principio (espero), y creo que en el 200 lo puedo hacer bien.

De momento, estoy muy contento por haberme metido en este rollo. Estoy aprendiendo muchísimo, creo que estoy nadando mejor, me lo estoy pasando genial en las competis y me estoy picando un huevo con esto. Así que a seguir insitiendo.