Lekeitio 2016

Después del desastre del desastre de carrera que me salió en Ondarroa, volvía a Lekeitio cuatro años después de mi última participación en este clásico, con la idea de resarcirme, hacer una natación acorde a lo que estaba haciendo en la piscina (con un 20×100 c1’35 <=1’20 en el gimnasio Fisico de Majadahonda el martes en mi primera semana de destierro en el infierno de Getafe) , ver lo que era capaz de hacer con mi propia bici y correr. Pero en una carrera en distancia sprint, lo puedes perder todo en la salida, y eso es exactamente lo que pasó. Esta vez me propuse coger pies desde el principio y me coloqué detrás de Ciro y cerca de Asier Astigarraga, al lado de derecho haciendo caso a Guz, alejado de todo el follón que se colocó a la izquierda.

Se dio la salida, Ciro se tropezó sin caerse del todo, pero no consigo esquivarle del todo, y para cuando llego al agua estoy en cuarta o quinta fila. No consigo progresar por ningún sitio, y para cuando llego a la boya veo que tengo otra vez unos 50 tíos por delante. Ni siquiera a la vuelta soy capaz de forzar más y veo cómo me adelanta por mi derecha el veterano Altuna. Este sí que sabe competir en el agua… Total, puesto 66º. Como referencia que usaré en los próximos análisis de este año: a 2’10” de Ciro, mientras que en Ondarroa salí a 3’30”, en la mitad de distancia.  Adiós carrera.

Para terminar de liarla, en la transición me equivoco de pasillo, pierdo unos segundos más y salgo. A estas alturas del verano ya no recuerdo demasiado de la carrera. Sólo que hice la primera subida mano a mano con Jose Ramón Salvatierra tirando del grupo, fuerte, pero relativamente cómodo (9 minutos a 334w/168 ppm) , bajo bien, por primera vez en todos los años que he participado no me quedo en el giro de 180º y hago bastante bien la segunda subida (4’27” a 374 y 171 intentando soltar lastre), para quedarme a cola del grupo en la vuelta a Lekeitio para intentar guardar piernas para la carrera a pie.

Lekeitio2016watios

Como comparación con 2012, las primeras subidas entonces fueron a 316 y 353 w medidos con un powertap g3 (que equivaldrían a 338w y 377con los P1). Al final, 274 wm, 309 np y 164 ppm. (casi los mismos números que en Ondarroa, donde era distancia olímpica).

Esto hizo que pudiera bajarme a correr bastante más fresco que en Ondarroa. La carrera a pie de este triatlón no tiene mucha historia: “subir” a muerte al faro, sabiendo que la vuelta es más fácil pero hay que guardar un poco.

Pude correr a 3:26 de media, hacer el parcial 9º, terminando bastante fuerte para remontar algunos puestos para al final hacer el puesto 20 y salvar algo los muebles….

 

Otra decepción, una más en distancia sprint. Así que decidí, si tenía alguna duda, que no correría más hasta el triatlón de Vitoria, al que le iba a dedicar dos semanas de preparación muy específica y una descanso-puesta a punto.

Resumen y balance de la temporada 2014.

Las temporadas de los triatletas aficionados tienen que ser valoradas en función de los inevitables condicionantes externos que tenemos. Pueden ser de varios tipos: trabajo, familiares, y luego los que son comunes a los PROs, como las lesiones.

En mi caso, el que parecía que iba a ser mayor, de nombre Adrián, ha resultado ser el que menos ha influido en mis entrenamientos. Sí que me ha hecho cambiar de horarios, pero no me ha hecho reducir el volumen mucho más de lo que hubiera hecho sin él. Afortunadamente, tampoco nos ha quitado muchas más horas de las habituales, por lo que para nada he podido tomarlo como excusa.

Luego está el tema de las lesiones. Tengo por costumbre lesionarme en Abril/Mayo, (psoas, lumbares, anemia) pero este año me he pasado toda la temporada con el gemelo y sóleo derechos dando guerra desde la segunda salida de octubre.

Eso hizo que me perdiera las carreras de otoño y sólo participara en la San Silvestre, donde no rendí mal, pero no tan bien como el año anterior. Cambié varias veces de zapatillas para intentar solucionarlo sin demasiado éxito, pero por lo menos participé en el Duatlón de Aranguren, donde de nuevo, me faltó un punto corriendo en el último sector para terminar de rematar un buen sector en bici. ()

Luego tocaba Arbizu, sin drafting. Estaba bien en bici y creía que me podía salir bien, pero no descansé lo suficiente entre semana, llegué “cruzado” y competí mal y rendí peor (31º). Probablemente la peor competición de la temporada, pero saqué dos lecciones muy importantes para el futuro: los duatlones sin drafting no se me dan bien y da igual el viento que haya que la rueda trasera con tapas no se mueve.

Después, cuando mejor estaba de forma, tras uno de los mejores entrenamientos de bici con 3 horas a 230w acoplado empecé a notar bastante molestia en la rodilla. Después de mucho analizar, creo que es consecuencia de las series de PAM en el rodillo. Más que de las propias series, de no calentar y no estirar bien después. El año que viene, habrá que hacer estos entrenamientos con más cuidado, porque creo que son necesarios, pero sobre todo estirar más. Esta lesión hizo que tuviera que dejar de andar en bici, tampoco estaba corriendo, por lo que sólo me quedaba nadar.

Aún así, y sólo porque era por equipos, corrí el duatlón de Egüés, donde en la bici me tocó sufrir algo más de lo que me esperaba y el triatlón de Senpere, también por equipos, donde me ocurrió exactamente lo mismo. Como ya he dicho este año, yo necesito al menos dos días en bici a la semana para mantenerme, y tres/cuatro para intentar mejorar. Cuando esto no se cumple, me toca sufrir. Aún así, fueron experiencias muy positivas y espero poder repetir el año que viene.

Dado como estaba, no me apunté al olímpico de Senpere. En cualquier caso, también me estoy dando cuenta de que me cuesta cada vez más recuperar de las carreras (el paso de los años no perdona) y ya no estoy para hacer dos carreras el mismo fin de semana, aunque una de ellas sea sprint.

Mientras todo el mundo entrenaba en Semana Santa, yo seguía en la piscina, aprovechando para meter ese 4º día por semana que da un punto muy bueno a los que no tenemos pasado nadador. Después empecé con EPI y finalmente, en Mayo ya estaba recuperado. Justo a tiempo para empezar a competir en Junio en los olímpicos sin drafting que era para lo que había estado entrenando todo el año. Era el momento de sacar el ritmo A2 con neopreno, los 260-270w en bici con la nueva posición en la bici. El objetivo que tenía a principio de temporada de acercarme a 35′ corriendo, ya era más complicado de conseguir porque seguía sin apenas correr.

La primera carrera fue en Arroyo de la Encomienda, donde había un cartel impresionante, pero conseguí meter el morrito por delante de algunos clásicos como Álvaro Velázquez o Daniel Muñiz, a pesar de que no nadé bien. ()

La segunda fue en Laredo. Una carrera parecida en rendimiento, donde perdí en la bici (creo que en las subidas) algo más de lo esperado y tampoco corrí a gusto del todo ().

Y después llegó Vitoria. La carrera más importante para mí, pero para la que no me había preparado de forma especial. Probablemente la mejor natación de mi vida me colocó en una situación de carrera inmejorable en la bici, rodeado de gente creo que mejor que yo, pero donde me pude mantener sin demasiados problemas a unos watios menores de los que tenía previstos. A partir de la T2, tocaba correr en casa, que es donde mejor lo hago siempre. A pesar de una sobrecarga en el dichoso gemelo derecho desde el km4, fui capaz de mantener el ritmo por debajo de 4’km hasta el km 18 y luego ya aguantar como pude. 6º en la general, primer alavés en meta 😉 y la entrada más emocionante de mi vida, más que la del primer ironman.

Ahí tocaba levantar el pie, coger aire, recuperar el gemelo para afrontar la segunda parte de la temporada que empezaba en Castro Urdiales.

Otra vez, el parón en bici hizo que tuviera un parcial en bici bastante flojo y aunque corrí mejor, no pude superar el puesto del año pasado. En general, creo que fue mi peor triatlón del año. (15º)

Mi estado de forma en ese momento hizo que decidiera no correr el Medio de Medina de Rioseco. De aquí ya saco la última conclusión sobre las recuperaciones tras carrera que añado a la mencionada anteriormente:

  • No puedo correr dos carreras el mismo fin de semana.
  • Después de un olímpico sin drafting necesito al menos un fin de semana de descanso.
  • Después de un MD necesito al menos 3-4 semanas de descanso.

     

Así, Medina no cuadraba de ninguna forma. Aprovechando que seguíamos en Castro Urdiales, nos acercamos a Noja y participé en un acuatlón, modalidad que no practicaba desde 2008. Fue divertido, me vi por fin bien corriendo y nadando aguanté como pude (aunque la distancia era prácticamente la mitad de la reglamentaria). ()

A partir de aquí, al igual que hice el año pasado, comenzaba un pequeño ciclo de carreras con drafting, para las que entreno menos, pero con más intensidad. Algo que me parece muy divertido y menos exigente a nivel socio/familiar y mental, y por lo tanto más adecuado para el final de la temporada y coincidente con vacaciones.

 La primera era Logroño, en distancia olímpica. No conocía a nadie de los inscritos, me encontraba bien de forma y algo me decía que por primera vez, salía en una carrera a ganar. La carrera fue bastante confusa, pero sabía que lo estaba haciendo bien y cuando me puse primero en el primer kilómetro vi que eso ya no se me escapaba. A pesar de que no fue la entrada en meta que uno sueña o visualiza cada vez que entrena, uno no gana todos los días un triatlón, los kilómetros tirando del grupo para coger a los de delante (aunque no había nadie J) y la carrera a pie acompañado de la bicicleta con el cartelito de 1er clasificado… eso quedará siempre para mi.

 

 

 

Tras la resaca de mi primera victoria, tocaba seguir entrenando. Volvía a Valbuena de Duero, donde quería subir al podio después de quedarme fuera el año pasado en el último sector. A pesar de competir mucho mejor, volví a quedar . El puesto fue el mismo, pero la sensación mejor. Hice lo que pude, rendí bien, pero los tres primeros eran mejores que yo. Nada que objetar.

 El punto final fue en el duatlón de Valtierra. Mucha pena, porque competí medio enfermo, resistí sólo 4 km y el resto fue arrastrarme como pude, impotente, para terminar . Un buen puesto (muy bueno para cómo estaba), pero sé que tenía más.

 En general, la mejor temporada de mi vida, que la hubiera firmado con los ojos cerrados en diciembre. Dos momentos preciosos e inolvidables: Vitoria y Logroño. Otros bonitos en las carreras por equipos, buenas carreras en Arroyo de la Encomienda, Laredo y Valbuena, normal en Aranguren, floja en Castro Urdiales y mala en Arbizu. Probablemente en 2013 hubo momentos en los que estuve mejor de forma, pero este año he elegido con más cabeza las carreras y la preparación, o el reparto de esfuerzos y sobre todo de descansos, ha sido mejor dando lugar a unos resultados muchísimo mejores.

Ahora, a pensar en 2015.

Triatlón de Valbuena de Duero 2014. Análisis.

Y como ya sucedió el año pasado con el análisis de esta prueba, con mucho retraso pero antes del análisis/balance de la temporada, un breve análisis de cómo fue la carrera en Valbuena de Duero.

Natación:

La natación según Sporttracks me sale casi 40 segundos más rápido que el año pasado, aunque por ejemplo, la diferencia con Ariel Hernández es la misma, ya que en la clasificaciones los tiempos son, aunque puede ser que ambos nadáramos más rápido y la toma de tiempos estuviera más lejos (que creo que es lo que ocurrió):

2013 2014
Ariel H 8:49 8:51
Diego 9:59 9:56

Aunque no pude calentar y no me dio tiempo a colocarme bien el neopreno, las sensaciones fueron mejores, con una salida más fuerte que me permitió nadar en cabeza y sin problemas los primeros metros, pero en el momento de pasar a pies de los nadadores, reaccioné tarde y no tenía fuelle para hacer el cambio que me hacía falta. Tampoco creo que tuviera el nivel suficiente para aguantar ahí. El giro en la boya, una vez más, muy lento. Esto hay que mejorarlo para el año que viene. Pero los últimos metros me vi bien. Así que en general contento.

 

Ciclismo.

La sensación que tuve en carrera era que la bici la hice más fuerte que el año pasado, pero viendo los datos y repasando mentalmente la carrera, parece que sólo fue en las subidas, especialmente en la segunda en la que tuve que apretar para coger al grupo que se había escapado al quedarme último en la bajada y con el percance de Roberto, fue cuando realmente se apretó, bajando algo el pistón en el páramo, sobre todo en la primera vuelta. Sin embargo el pulso no iba excesivamente alto, o al menos más bajo que en 2013.

El resumen total sería:

Pmedia (W)

Pnormalizada (W)

Pulso(W)

2013

2014

2013

2014

2013

2014

Subida 1

316

303

318

309

175

173

Subida 2

309

322

310

326

174

171

Total

254

255

280

286

171

168

 

Subida1:.

Subida 2: apretón serio que no fue suficiente para acabar de enganchar.

 

Carrera:

En el último parcial es donde más diferencia he encontrado respecto al año pasado. A pesar de que esta temporada no he estado fino corriendo, esta vez llegué bastante más entero a correr que en 2013, y a pesar de lo complicado que me resulta ir rápido en estos circuitos, rebajé el parcial en 40 segundos, que en 5 km suponen, 8 segundos el km, para dar 3:41/km, que es muy lento para un sprint, pero el circuito a mi no me da para mucho más, sobre todo en la segunda parte.

 

 

Al final, 4º puesto de nuevo, pero viendo que las diferencias con los tres primeros eran insalvables corriendo, así que satisfecho con el resultado pero convencido de que tengo que trabajar más la carrera a pie para el año que viene.

Triatlón de Arroyo de la Encomienda. Análisis.

Los análisis de las carreras sin drafting dan bastante juego. Vamos con el de Arroyo de la Encomienda.

Natación

Un 1500 en solitario en competición en aguas abiertas podría ser una buena ocasión para sacar datos,….. salvo que sea en un río.

Nunca había medido los ritmos con corriente de forma muy fiable. El hecho de que me hiciera un lío en la salida con los botones del Garmin 910xt, hizo que hiciera la natación con el modo de carrera activado: o lo que es lo mismo, con el modo de GPS estándar, que no mide la distancia de forma correcta, pero sí me posiciona de forma adecuada el punto inicial y final, y con más o menos precisión en el punto de giro.

 

 

Como además tengo el tiempo en cada posición, puedo medir en Google Earth las distancias (de inicio al puente, del puente a la boya de giro, y vuelta) y sacar los ritmos.

Longitud Tramo

t acumulado

t tramo

Ritmo/100

Salida- puente

425

08:15

08:15

01:56

Puente – Boya

330

15:39

07:24

02:15

Boya – Puente

330

19:15

03:36

01:05

Puente -Fin

425

24:09

04:54

01:09

Total

1510

01:36

 

La conclusión, es… que había mucha corriente. Aparte de eso, mirando los tiempos: pues que Borja me saque 30 segundos en normal, pero que Guzmán me saque 1 minuto cuando nada más lento que yo en piscina,… me fastidia bastante, por mucho don natural que tenga para la natación en aguas abiertas. La siguiente, colocación (muy fácil decirlo) y pies, pies, pies.

 

Ciclismo

Tenía varios datos para orientarme en el objetivo de watios:

– mi test de 1 hora en “llano” de febrero: 277/285np/170 ppm

– mis datos de carreras en olímpicos sin drafting del año pasado:

Senpere: 266/292

Castro Urdiales: 258/275

El perfil se parece más al de Castro que al de Senpere, aunque sin un puerto claro, y por supuesto tenía como lkímite superior el dato del test que hice a tope (no había que correr después) por lo que el objetivo era 250-260/270-275.

Hasta el kilómetro 35 lo cumplí bastante bien. Sólo al final con la bajada, las rotondas y la cabeza puesta ya en correr, se me fue un poco.

De hecho, si cojo los 60 minutos de máxima potencia, que están al principio, una vez pasadas las rotondas, tengo 258w/271np/163ppm.

 

 

Por tramos un poco representativos: en la primera subida 270w, en la recta con viento de cara 245-250, en la segunda subida 310w, que fue cuando más me acerqué a Velázquez, en el tramo con viento a favor 240w (se me escapó) y en la parte final sólo 200w.

También creo que lo puedo hacer mejor, aunque estar a 4 minutos de Aimar y Pakillo y 2 de Borja, Paredes y Casillas, y en el mismo tiempo que Muñiz y Velázquez, para mí está más que bien, sobre todo, este año.

Carrera a pie:

Pues una carrera muy dura. Cuando el circuito se estabilizaba, pude ir a 3:45/km, pero no era capaz de forzar mucho más. No tener referencias ni objetivos cercanos tampoco me ayudó. Una vez que tuve a Velázquez y después a Muñiz a tiro, mi cabeza dijo que tenía que apretar, mis piernas acompañaron y conseguí hacer un kilómetro a 3:40 y mantener posteriormente a 3:45, a 173 ppm (pulso más acorde a una carrera).

Satisfecho por el sector, el mejor de los tres como siempre (5º), a menos de un minuto de Aimar que fue el que hizo el mejor tiempo, pero espero poder correr un poco más rápido en las siguientes. Los 10 km me imponían un poco por la falta de entrenamiento a pie y mis 3 kilos de más y tal vez fui un poco conservador al principio, pero después de la bici tan dura, tampoco tenía fuerzas para muchísimo más.

 

Sé que puedo correr más rápido, pero correr después de 40 km sin drafting, duele. Duele mucho.

En general, muy contento: carrera compensada, que es de lo que se trata, no de hacer récords en uno de los parciales y echarlo todo a perder en el resto, y metiendo ya el morro en los primeros puestos. Si me lo dicen en diciembre, no me lo creo. Pero ya que estamos, no vamos a parar aquí y vamos a intentar seguir mejorando.

Duatlón de Arbizu. Análisis.

Carrera a pie 1

Ritmo de carrera muy irregular por el perfil, pero sobre todo el viento. A partir de km5, con el circuito un poco más favorable, me bajó algo el pulso y fui algo más cómodo.

A pesar de todo, el ritmo en total, 3:35/km, no es malo del todo, pero hay mucha, demasiada diferencia respecto al de Aranguren hace sólo 15 días (3’20″/km), con 3 km más.

 

Y lo peor de todo, es que a pesar de no haber ido muy rápido en el primer sector, llegué a la bici si fuerza. Ciclismo

En la recta con el viento de cara y un ligero desnivel positivo, me mantuve bien de potencia y yendo acoplado, aunque creo que fue donde más gente me pasó. En la subida, el promedio no es bueno. Hasta coronar, son 7 km desde la salida: 20 minutos a 287w. El llaneo de la primera vuelta tampoco está mal, pero en la segunda vuelta, tengo alrededor de 15 watios menos en cada tramo. Sólo mejoré algo en la bajada. Otros signo de que iba fundido y las piernas ya no daban más de sí.

    Zona

Potencia Media (w)

Recta1

269

Puerto1

306

Llaneo1

244

Recta2

252

Puerto2

291

Llaneo2

227

 

En total, 242 watios medios y 266 normalizados en 1h08 minutos. No tengo ninguna carrera equivalente con lo que compararlo… En Arbizu 2009, donde tenía 30w menos de FTP, tengo: 248/273. En Aranguren, sprint hace 15 días: 276/312. Estas dos carreras eran con drafting y bici de carretera. En Eguës, hace dos años, crono individual, por quitar los factores “drafting” y “bicicleta de carretera”: 252/273, aunque con menos distancia.

Es difícil estimarlo, porque son muchos factores los que influyen, pero creo que para rondar los 250w sí tenía que haber estado

En el último tramo corriendo, tuve paciencia para poner las piernas en su sitio en los primeros metros después de una bici muy dura (la mayoría de gente perdió entre 10-15 segundos/km respecto al primer parcial, que me parece una barbaridad). Yo anduve por ahí, pero sigue siendo lento.

La conclusión es que no llegué lo suficientemente descansado para dar el 100% en la carrera, pero que aun así, mi 100% ahora en un duatlón de esta dureza no es el que debería tener a estas alturas, aunque es acorde con el volumen de carrera a pie que llevo. Como dejé caer en el análisis de Aranguren, el entrenamiento cruzado puede salvarme en distancias más cortas, pero ya he comprobado que en mi caso, para más de 5 km, no es suficiente. Por otro lado, terngo que quitarme los dos kilos que cogí en otoño como sea… Así que a empezar a controlarme en las comidas y sobre todo, con las galletas.

Esta carrera me ha servido para colocarme frente a mi realidad. Ver cómo estoy y dónde tengo que seguir trabajando. Al final es muy probable que haga 3 Medios Ironman este año, y tengo que empezar a correr en condiciones. La parte positiva es que parece que ya puedo entrenar sin molestias ya que no noto nada raro en el gemelo desde hace dos semanas-

En bici creo no voy mal del todo. Estoy peor que en enero, fruto de un mal mes de marzo, pero ahora con el cambio de hora, espero que mejor tiempo y creo que una buena base hecha, tienen que empezar a salir los números. Por otro lado, últimamente me pasaba que cojo mi pico en abril y no volvía a encontrarlo hasta septiembre… Este año me lo he tomado con más calma, voy más lento en la preparación, pero es que cuando tengo que estar bien del todo es a finales de mayo y aguantar hasta julio-agosto.  Y sobre todo, que estoy entrenando para triatlón, donde me montaré en la bici con las piernas frescas y no llenas de dolor por todas partes. Espero.

Duatlón de Aranguren. Análisis.

Y para terminar con el primer duatlón sprint de la temporada, y última carrera con drafting hasta septiembre salvo cambios de última hora, un pequeño análisis.

Con la carrera a pie me quedé muy a gusto. 3.20/km de media en un circuito duro, con mucho desnivel, mucho viento donde no había desnivel… No me esperaba ese ritmo tras hacer sólo un 2×1000 en los últimos meses pero una vez más el entrenamiento cruzado ha funcionado, y las series de Potencia Aeróbica Máxima en el rodillo y el entrenamiento con intensidad en la natación, acompañados de bastante técnica de carrera, han hecho que por lo menos de momento, sea capaz de aguantar en 5 km.

Bici. He trazado una línea discontinua en 500 w. (amarilla). Los tres primeros picos son de cuando todavía estaba Iñaki en el grupo. Luego se marchó, y en la subida se ve cómo empezamos claramente por encima de 320w, pero el ritmo (potencia y FC) va cayendo progresivamente fruto del mal entendimiento. En el minuto 16 es cuando llega Flores, y a partir de ahí, picos y más picos, los últimos de más de 700w, seguidos de momentos de 0w, lo que hace que la frecuencia cardíaca permanezca baja. Un poco más y todavía nos enganchan por detrás…

 

Aún así, una media y normalizados bastante serios, con el pulso sin dispararse, y una cadencia bastante alta, como siempre desde que llevo los Osymetric en la G5. Comparada con mi último duatlón sprint a final de la temporada pasada:

Fecha

Pot Media (w)

Pot Norm (w)

FC (ppm)

rpm

Valtierra

09/2013

257

296

168

93

Aranguren

04/2014

276

312

164

93

Y lo más positivo de todo, es que después del calentón de la bici, en la primera cuesta me ardían los cuádriceps pero no noté nada en soleos y gemelos, por lo que pude correr a 3:23/km. Me faltaron 2-3″/km, que creo que los tengo, pero no salieron para intentar llegar al 5º puesto, pero una cosa es el entrenamiento cruzado y otra, los milagros.

Siguiente estación: Duatlón sin drafting de Arbizu.

Triatlón de Castro Urdiales. Análisis.

Pese a que afrontaba la carrera como la afrontaba, creo se pueden sacar conclusiones interesantes de los datos que me salieron.

Especialmente interesante me parece el de la natación, que fue con mucha diferencia la peor de la temporada.

Aunque el Sporttracks hace automáticamente secciones con distancias personalizadas, he hecho lo mismo pero manualmente, por tramos sobre el mapa, para intentar evitar los giros donde el GPS puede desvituar un poco la medida.

Distancia

tiempo

Ritmo tramo

239

0:03:18

0:01:23

430

0:06:19

0:01:35

890

0:13:42

0:01:36

1140

0:17:37

0:01:34

1407

0:21:40

0:01:31

total

1430

0:22:18

0:01:34

Salí fuerte, pero enseguida bajé el ritmo. No sé explicarme qué pasó. Creo que fue más falta de confianza que otra cosa, porque se ve que en el último 300-400, tenía fuerza para apretar. El entrenamiento de la natación ha sido bastante caótico desde marzo y lo he pagado en las carreras. Mi mejor natación fue en Abu Dhabi, después Elche y Senpere, y en las pocas carreras que he corrido en verano ha sido bastante desastre. Se compite como se entrena, y no hay que darle más vueltas. Para las dos carreras que me quedan este año, sprint con drafting, o nado mejor o saldré fuera de carrera, así que ya me he puesto las pilas entrenando y corrigiendo cosas. A ver si sale bien.

Bicicleta.

Lo que más contento me dejó de sensaciones fue el sector de ciclismo, y una vez visto los datos, me confirmo. Buenos números en general. Tal vez un poco flojo en la subida, creo que a 320 w tendría que haber llegado, mal en la bajada donde me dejé 30 segundos en 7 minutos pero tampoco me iba la vida en ello, y muy contento con los tramos “llanos” donde por fin saqué a relucir lo que he estado todo el año entrenando con watios muy cercanos a lo máximo que hago en series de esa duración.

Distancia

tiempo

Potencia

Primer tramo

15.185

0:22:50

261

Subida

5.161

0:14:47

299

Bajada

5.74

0:07:24

151

Segundo tramo

14.95

0:24:11

268

Como conclusión datos totales(258/275) similares, aunque como esperaba, inferiores a los de Senpere (266/292).

Corriendo, no hay demasiado que analizar. Salí demasiado fuerte, me costó un poco soltar piernas y estabilizarme. Bajarse a correr en una carrera sin drafting es mucho más duro que una con drafting y este año lo estoy comprobando. Pese a no hidratarme ni comer nada en toda carrera, llegué bastante entero al final aunque hacía tiempo que no corría con el pulso tan alto.

Intervalo Tiempo FC media FC máx.
1

03:24.9

152

172

2

03:34.7

170

174

3

03:45.3

137

173

4

03:37.6

160

173

5

03:38.1

173

176

6

03:41.4

172

175

7

03:37.9

172

176

8

03:46.1

175

177

9

03:45.3

175

178

10

03:37.3

175

180

Resumen

36:31.4

166

180

En general, buena carrera, que ha servido para ver que ya estoy bastante recuperado (que no quiere decir que esté al 100%), reafirmarme en que ésta es mi distancia,  pero sobre todo necesito me viene muy bien y me gusta mucho más que las carreras sean sean sin drafting.