Test Nike Zoom Fly.

Nike lleva dando guerra con las Vaporfly4 desde hace un par de años. Unas zapatillas diseñadas para bajar de las 2 horas en maratón, basadas en dos novedades: una placa de carbono en el interior de la suela para ayudar en la propulsión, y un material muy blando para crear menor fatiga muscular. Personalmente, no me ha gustado todo el rollo del sub2 , especialmente el circo montado en el circuito de Monza, con irregularidades por todas partes, pero después de ver cada vez a más gente gastarse 250€ en las zapatillas y como Ingeniero de Materiales, tenía ganas de probarlas. Nunca he sido fan de Nike. Creo que sólo tuve un par de zapatillas de baloncesto que me regalaron mis padres con 14 años cuando me cogieron para la selección de Álava infantil. Nunca para correr.

Así que, tras hablar la que es mi podóloga desde años, Ioana Arbillaga, leer algún análisis de Rodrigo Borrego, un ingenuo intento frustrado de que Nike me cediera unas zapatillas para probar y hacer un análisis de las mismas, me fui a la tienda a buscarlas. Resulta que no tenían las Vaporfly4 pero sí las Zoom Fly. Tan poco puesto estoy en esta historia tras un par de años sin apenas correr, que no sabía ni que las “hermanas pequeñas” de las Vaporfly, las Zoom Fly también tenían la famosa placa de fibra de carbono. Fue entonces, cuando Marc Hurtado me dijo que, de hecho, para distancias más cortas que la maratón, la gente de su grupo (algún campeón del mundo incluido), prefería las Zoom Fly. ¿Por qué?

Bueno, lo primero que creo que hay que hacer es distinguir y entender que las dos particularidades que tienen tanto la Vaporfly4 como las Zoom Fly, (la placa de carbono y la espuma) tiene unos efectos independientes entre sí.

La placa de carbono, supuestamente hace un efecto muelle (Pistorius) que te ayuda en la propulsión,

Por otro lado la espuma extremadamente blanda (más en las Vaporfly4 que en las Zoom Fly) hace que el impacto en cada pisada sea absorbido por ella, creando menos daño muscular, y por lo tanto, causando menos fatiga, siendo por ello más efectivo para la maratón.

Ahora bien, había oído que era demasiado blando y la verdad es que me estuve fijando con Ioana en algunas pisadas durante el triatlón de Zarautz y daba bastante grima verlo…

Por lo tanto, no se recomiendan para corredores que entren de talón o con pronaciones excesivas. Así que la primera comprobación fue ver, que en ritmos de carrera no entro de talón:

Últimos metros del triatlón sprint de Lekeitio 2016 

A pesar de que mi técnica de carrera es bastante fea por tener las rodillas giradas hacia adentro, entro de medio pie (aunque enseño mucho el talón, no llego a apoyarlo) y tengo una fase de propulsión bastante decente, con buena coordinación de brazos.

Ahora bien, la ventaja que vende Nike es una mejora del 4%. Eso es una burrada. Un 4% de velocidad?? Si corro a 3’30 un 10k, ¿quiere decir que voy a correr a 3’21? No es demasiado creíble, pero me apetecía probar.

Así que me las compré e inmediatamente fui a hacerme las plantillas para estas zapatillas.

Por otro lado, nunca había hecho un test de zapatillas “en condiciones”. Sólo una vez hice un intento que me salió bastante mal. La fatiga se acumula mucho más rápido que en la bicicleta y es bastante más complicado llevar un ritmo constante, similar al de competición (que es lo interesante), sin que la este vaya decreciendo según pasan las tandas.

El protocolo que se me ocurrió fue el siguiente:

  • 2×700 (701,8) con 1’rec a mi ritmo de 1000s  (3’20-25) en el parque de El Prado, al que he dado miles de vueltas, muy protegido del viento. En teoría la arenilla/gravilla que tiene y las curvas en ángulo no favorecían a las Fly y su suela “hundible”, por lo que lo dejé así. Forzar pero guardando, con una cadencia que tengo bastante bien interiorizada.
  • Cambiar de zapatillas (las Boston 6 por ser las más parecidas que tengo en peso, 242g) y repetir n veces. Luego vi que el cambio me costaba 1’30 seg,

Peso US11, sin plantillas

  • No pensar. Ni mirar demasiado el reloj. Eso, en casa.

Sensaciones:

Me puse las zapatillas para ir desde casa hasta allí trotando (4’45”/km). 2km. Me parecieron incomodísimas e inestables. Como si fuera corriendo sobre unos zancos de espuma.

Una vez empecé a calentar y a subir el ritmo comencé a encontrarlas mejor. No me sentí especialmente rápido, es más, me notaba algo torpe, pero la primera tanda salió en los tiempos previstos sin demasiada dificultad.

La diferencia la noté cuando me puse las Boston: notaba más cerca el suelo, lo sentía mejor, notaba más tracción en el impulso, un mejor ajuste al pie, por lo que los primeros 100-200m metros me sentí mejor, pero enseguida empecé a percibir que me requería algo más de esfuerzo.

Tras dos vueltas, de nuevo a las Nike. Otra vez algo de pérdida de sensibilidad en la tracción, algo de inestabilidad en curva, pero otra vez los tiempos salieron. A partir de aquí, me di cuenta de que es imprescindible llevar una muy buena coordinación y empuje de brazos para ir con el cuerpo más controlado y que el sistema funcione mejor.

Nuevo cambio a Boston 6 y de nuevo las mismas sensaciones. Más agarre, más sensación de tracción, pero más demanda de esfuerzo.

Llevaba mucho tiempo sin correr más de 40 minutos, por culpa de una sobrecarga en el tensor de la fascia lata, pero como no me molestaba, aproveché para hacer otra tanda de 2×700 con las Nike para tener un dato adicional y que el factor cansancio no perjudicara en la comparación a las Boston.

No miré nada hasta llegar a casa. El resultado fue el siguiente:

En rojo la longitud de zancada de Garmin: que en el Prado, al medir mal el GPS, se queda muy corta. Lo que hago es, asumiendo como buena la medida de la cadencia, calcular una longitud de zancada sabiendo la distancia exacta de cada vuelta (701,8 mm).

El resultado promediado, si cojo promedios de todas, (con 3 tandas de Zoom Fly y 2 de Boston). 3″/km para el mismo pulso, con 2 cm de diferencia de zancada.

Y si cojo promedios quitando la primera tanda de las Zoom Fly porque estaba más fresco: 3,3″/km para el mismo 1 ppm más, con 1 cm de diferencia de zancada (aquí me haría falta algún decimal más)

En las gráficas de pulso se puede ver cómo exceptuando en la última, los inicios son más o menos igual, y según voy avanzando en la tanda la fatiga va haciendo separarse las curvas. Pero el patrón es mismo: en cada serie me sube un poco más el pulso, y parece independiente de la zapatilla.

Llevo algo de tiempo (poco) analizando un poco los resultados de estas métricas que da el Garmin en mis carreras y entrenamientos de series. Teniendo en cuenta que más o menos siempre voy a la misma frecuencia, la más importante en mi opinión porque es la que tiene una mayor correlación con el ritmo de carrera (y además la más entrenable y controlable) es la longitud de zancada.(todo esto, insisto, suponiendo que las métricas del Garmin son lo suficientemente precisas).

Conclusión

Parece claro que la placa de carbono ayuda. La sensación que tengo (y que pretendo comprobar en breve) es que a menos velocidad, se doblará menos, y por lo tanto, la devolución de energía al recuperar su forma será menor, por lo que el “empuje” será menor que esos 3″/km. La verdad es se supone que están diseñadas para correr por debajo de 3’/km, y que 3’20″/km es un ritmo bastante optimista que alcanzo en pocas situaciones, por lo que creo que probar a ritmos más reales (3’35-3’40, de mi media maratón o un ritmo de carrera en distancia olímpica) me dará algo más de visión de si pueden ser útiles o no para mí.

Por otro lado, está claro que tienen una falta de estabilidad: la suela es demasiado estrecha y el balanceo que tienen hacia los lados en curva debido a la flexibilidad de la espuma no ayuda nada. Respecto a si reduce la fatiga o no, con esta prueba no puedo llegar a ninguna conclusión.

En cualquier caso, sólo el hecho de poder llevarlas sin calcetines gracias al “upper” que tiene (con las T7 no puedo pasar de 5km sin calcetines), ya me da unos 20- 25 segundos, que son 2- 2,5 seg/km, en 10km,  motivo por el que decidí llevarlas en Getxo, creo que con buen resultado final. Pero eso ya vendrá en la siguiente entrada.

Garmin 935. Sensor óptico de pulso.

Aunque casi no he competido en 2018, sí que he estado haciendo algunas pruebas sobre material. Hace unos meses me compré el Garmin 935. El 920xt me gustaba mucho, pero me parecía muy pesado para correr (tanto que creo que hasta braceaba diferente con él y sin él), un poco trasto para nadar y para sacar el neopreno y demasiado llamativo para ir por ahí con el de ferias, reuniones de trabajo, etc. Una vez pasada la garantía de 2 años y tras un cambio por rotura de altímetro barométrico, creí que era el momento de cambiar.

El 735xt me parecía buen sustituto. Es el más ligero de los multideporte de Garmin con ANT+, cómodo, buen precio, pero feo y con poca batería. Un día coincidí en la piscina con Ibone Sánchez y me dejó un momento (50 metros) su 935. Lo noté bien, me gustó más y finalmente me lo compré.

Además del tema del peso, con esto de mi fatiga y problemas de salud varios relacionados con el estrés, quería tener una medida continua del pulso para ver si se apreciaban cosas raras, un indicador de estrés, de fatiga, de una gripe que acecha, por si no me queda claro todavía cuándo estoy a punto de caer. Una de esas herramientas que te dicen que no estás bien y que te tienes que parar (por ejemplo, cuando no es suficiente con que Training Peaks te diga que necesitas algún día extra de descanso cuando tienes un “form” <-25). Para ello, necesitaba un sensor óptico de pulso que el 935 lleva muy integrado en la parte inferior.

No pretendo hacer una “review” en detalle del reloj porque no he usado nada demasiado diferente a lo que usaba en el 920xt, salvo el sensor óptico de pulso, que es de lo que voy a hablar.

Según dcrainmaker, nuestra principal referencia en este tipo casos, el sensor funciona perfectamente, pero tal como vi en su día en el 735xt, en mi opinión no es fiable. O al menos, no es lo fiable que yo necesito en entrenamientos o pruebas en los que me guío por el pulso. Por cierto, que aunque yo soy muy fan de Garmin, me parece (opinión personal) que DC ha perdido cierta imparcialidad con ellos.

Las pruebas que he hecho han sido las siguientes.

Bici:

Empecé con dos entrenamientos con varios cambios de ritmo, normalmente propiciados por cambios en la pendiente.

dav

Un día con el reloj más apretado (agujero 9) y otro con el reloj más flojo (agujero 10). Estos son los resultados.

Bueno, pues más o menos, pero no es lo mismo. Parece que quieren ir parecido, pero hay dos cosas más o menos claras.:

  1. Al principio al óptico, parece como que le cuesta esta colocarse. Pasados unos 10-15 minutos empieza a ir mejor.
  2. En las recuperaciones no bajan igual. Este punto me parece fundamental para hacer un entrenamiento por series, donde una de las cosas más importantes es ver cómo recuperas después de cada esfuerzo, y sobre todo, si a lo largo de la temporada, estas recuperaciones son cada vez mejores.

En Benidorm durante el puente de Todos los Santos, hice la misma prueba pero esta vez en dos salidas más largas.

  1. subida a Tudons a 275w desde Sella, (50 minutos) y bajada

Donde parece que mejor va el óptico es en la subida (ver gráfico más abajo) donde todo (pulso, posición, ritmo) es más constante, mientras que se ve que en los descansos (uno muy claro antes de llegar a Sella y otro tras parar a sacar la foto de rigor en la cima) al óptico de nuevo le cuesta reaccionar.

La siguiente prueba la hice en una salida de 3 horas, subiendo a Benissa y después a Rates desde Parcent. La tendencia es más o menos la misma.

En la primera subida a Benissa, lo llevaba algo flojo (agujero 10)  y la lectura es peor. Lo apreté más y la mejoría es notable.

La lectura en la subida a Rates no es mala, pero de nuevo, en las bajadas, no detecta el descenso de pulso lo suficientemente rápido.

La última prueba que hecho en bici ha sido en el rodillo. El ejercicio consistía en un calentamiento a potencia creciente y tres intervalos a potencia constante (250w) con sus correspondientes recuperaciones. El resultado ha sido el siguiente:

Sorprendentemente bueno. Parece que cuando encuentra su posición, empieza a funcionar bien y siendo una posición bastante estable, sin cambios de luz funciona muchísimo mejor. El resultado por intervalos es el siguiente.

Exceptuando el inicio, que de nuevo le cuesta “colocarse”, el resultado final es muy bueno.

Corriendo: sólo he hecho una prueba porque la cinta la vinculo al Garmin 500 y llevarlo en el bolsillo es un poco engorroso. En este caso, también en un circuito con cambio de pendientes, el resultado es peor que en bici.

Para finalizar, fui a lo más fácil y lo que más me importaba. El pulso en “reposo”, medido en varios días en la oficina.

 

El resultado creo que es razonablemente bueno, con alguna lectura rara del óptico.

El resumen, haciendo los promedios de todas las pruebas sería el siguiente:

Al óptico, en general, le cuesta reaccionar a cambios “bruscos” en el pulso, pero si está bien sujeto, no baila mucho y las condiciones son más o menos estables, el resultado promedio es aceptable. Podría ponerme a intentar analizar cuándo se producen las desviaciones, pero no sé si iba a ser capaz de determinarlo, no me pagan por esto y no tengo tiempo para ello.


Desde el punto de vista práctico, creo que para ver el pulso medio en una salida de carrera continua o bici normal, puede valer. Si no tienes ganas de ponerte la cinta un día, te fías más o menos del valor promedio y ya está. Para lo que me interesa en este caso, la actividad diaria y su análisis, creo que es suficiente. Sin embargo, como herramienta de entrenamiento, un sistema que es tan sensible a ciertos parámetros que no son controlables, (luz exterior, color de la piel, apriete, etc) no es válido para la mayoría de los usos. Así que en entrenamientos con series y competiciones en las que lleve reloj, seguiré con la cinta.

Garmin 920xt. Aguas abiertas.

Tengo un Garmin 920xt desde hace un año y medio. A estas alturas me parece un poco ridículo hacer una “reviú” de este reloj cuando creo que ya lo conoce todo el mundo.

Sólo voy a decir que estoy encantado con él y que las novedades que tiene más importantes para mí respecto al 910xt del que ya hablé en su día son:

  • Sirve como reloj. Un poco aparatoso, pero la batería dura fácilmente 5-6 días, se carga muy rápido en cualquier enchufe y enseguida te acostumbras a su tamaño.
  • Conexión Bluetooth, que te permite subir los entrenamientos con el móvil a Garmin Connect, de ahí a Strava y, si tienes tappiirik, a cualquier otro servidor o lugar de almacenamiento (Dropbox en mi caso) mientras te estás duchando.
  • Sirve como pulsómetro para el agua con la cinta HRM-Tri, o con la HRM-Swim. Las dos cintas funcionan bastante muy bien. La HRM-Tri es una cinta estándar que tiene también las métricas de carrera (que creo que he mirado una vez en todo este tiempo) mientras que la HRM-Swim, es más rígida para que no se mueva en el agua. Cumple perfectamente esta función, pero no es tan cómoda como para usarla todos los días. Los datos de pulso se graban en la cinta y al terminar el entrenamiento (justo al dar al stop o a posteriori con la opción Download Heart Rate) se pasan al reloj. Al contrario de lo que mucha gente piensa, sí puede dar el dato de pulso instantáneo. Sólo hay que sacar el pecho (la cinta) del agua ya que la señal Bluetooth no se transmite bajo el agua.
  • Pantalla de descanso para la natación que se activa automáticamente cuando haces lap y te muestra el tiempo de que llevas de recuperación, así como el “repetir cada” que suma el tiempo del intervalo anterior más el descanso, por si haces series cada c1’45”, entre otros. También puedes añadir el tiempo del intervalo anterior, etc.
  • Pantalla de Técnica, para que el tiempo que pasas haciendo remadas, pies, etc, no compute en la media total de ritmo del entrenamiento.
  • “alerta de vuelta” en bici, que es una pantalla de resumen de intervalo en la bici, para ver, por ejemplo, los watios medios y el pulso medio durante 10 segundos al final de la serie.
  • Botón rápido para calibrar el sensor de potencia una vez que lo ha detectado, sin necesidad de entrar al menú de Configuración.
  • Posibilidad de ajustar la longitud de la biela.
  • Más robusto que el 910xt.

Hay gente que ya se está pasando a modelos posteriores. Fenix, 735, etc.. Yo de momento no voy a hacerlo. El Fenix pesa demasiado para nadar y el 735 creo que no aporta nada ya que el pulso por infrarrojos sigue sin medir bien y los números son más pequeños.

Pero este post es para mostrar la capacidad y/o limitaciones del modo de aguas abiertas, que es una cosa que me tiene un poco loco desde hace unos años (2012) Swim Mode Garmin 310xt, Análisis Garmin 910xt, Garmin 910xt 1 año después .

Garmin tiene un algoritmo de cálculo sigo sin conocer para calcular distancias en aguas abiertas, pero que se basa en que coge menos puntos (alrededor de un punto cada 50 m), pero sin pérdida de la señal.

La otra opción que hay es poner el reloj en modo de carrera o de ciclismo, cogiendo muchos más puntos. El resultado es el siguiente.

Lo que yo hago es:

  1. pasar el tcx a Google Earth y medir con la regla o la ruta, en línea más o menos recta, ya que no me interesa los metros que he nadado haciendo eses, si no lo que me ha costado ir de A a B. Ir recto es parte del juego.
  2. Considero que la medición en Earth es correcta y establezco el error en la medición de distancia

Lo he hecho sobre diferentes distancias y el resultado es el siguiente.

Conclusión: La medición de la distancia en el modo aguas abiertas, y por extensión, la del ritmo, “vale” para distancias de más de 500m; a partir de 1000m lo clava y para menos de 300m es mejor no mirarlo, o buscarse otro sistema. El modo de bici es una opción porque apenas pierde la señal, pero tampoco termina de ser fiable del todo. Creo que la mejor opción sigue siendo el modo de aguas abiertas para poder tenerla información de la frecuencia de brazada y mirar los ritmos de las series cortas en casa con el Earth, o memorizando la distancia real entre algunos puntos (boyas)

Prueba del sensor óptico del Garmin 735xt

El 10 de octubre fue el primer día que corría desde el triatlón de Colindres a finales de julio. Aproveché que Álvaro me dejó su Garmin 735xt con sensor óptico de pulso para hacer una prueba muy sencilla: El 920xt en una mano con la cinta HRM-Tri en el pecho, y el Garmin 735xt en la otra.

Más que nada, era un día para probar el avance en mi pubalgia, así que tampoco estaba para muchas florituras, pero las cuestas de la pista que rodea el Parque Tecnológico de Álava dan bastante juego así que, casi sin quererlo, me salieron varios cambios de ritmo y de frecuencia cardíaca interesantes.

Creo que el gráfico es bastante claro. Con ritmos más o menos constantes, van parecidos (+/- 2 ppm), pero ante los cambios, parece que al 735xt, le cuesta reaccionar. Curiosamente, parece que hay más diferencia después de la parada que hice, en la que curiosamente, me ajusté más el 735xt a la muñeca.

Puede que haya que apretar de una forma determinada el reloj, que se me moviera, etc..  Pero fueron unas condiciones de entrenamiento normales. Si se requiere de un protocolo determinado o hasta cierto punto complejo de colocación, creo que es lo mismo que decir que no funciona.  Así que mi conclusión, es que si alguien está pensando en cambiar al 735xt sólo por el sensor óptico, yo no se lo recomendaría.

Series de Potencia grabadas con Garmin Virb.

Hacía tiempo que quería comprobar lo que se puede hacer con la cámara de Garmin, Virb. No me la he comprado, porque no acabo de verle la gracia a lo de grabar tus salidas y verlas en casa repetidas, pero sí que creo que estas cosas pueden ser útiles en algunos casos. Se me ocurren principalmente tres:

  • Filmación del reconocimiento de un recorridos de un circuito de una carrera para recordarlo en casa.
  • Filmación de bajadas para corregir trazadas, técnica, puntos de frenada, etc
  • Filmación de series con vinculación de datos de Potencia, cadencia, etc, para analizar cosas que tal vez no se ven con los archivos de potencia (tampoco se me ocurren demasiadas).

Sería muy útil en carreras, pero como están prohibidas, yo me quedaría con la 2 y con la 3. En ambos casos, creo que resulta mucho más útil si alguien te graba que llevándola uno mismo.

En este caso, no estaba preparado de antemano pero coincidió que Álvaro sacó la cámara a pasear y decidimos probarlo. Álvaro no lleva sensor de potencia (todavía), así que teníamos que vincular los datos que enviaba mi Powertap con su cámara mediante ANT+.  No sabemos muy bien por qué, no lo conseguimos, así que he recurrido al plan B. Grabar por un lado las imágenes con la cámara y posteriormente sincronizar con el programa gratuito de Garmin, Virb Edit, los datos de la cámara con los del GPS.

Hicimos mis series favoritas: 4×10’ y 5 min de recuperación, en el circuito del Half de Vitoria.

El resultado es el siguiente (esta vez sí que varios videos valen más que un montón de palabras;):

A pesar de que la potencia fluctúa bastante por estar grabado cada segundo, creo que se pueden ver cosas interesantes, de cadencia, de cómo intentar mantener los watios constantes independientemente de las pendientes, algunos detalles en la posición… Personalmente, me ha gustado, pero creo que voy a seguir sin ella, al menos de momento.

Garmin 910XT, 1 año después.

Ya hace algo más de un año que tengo el Garmin 910Xt. Como hay bastante gente que me pregunta sobre él y a mí me viene bien tener apuntado cómo tengo las pantallas configuradas por si acaso en una actualización de firmware se va todo al carajo (pasaba en el 310 xt pero en éste no me ha pasado) aquí va una nueva revisión del reloj multisport de Garmin.

En este post pretendo dar una vuelta de tuerca más sobre el que escribí de las primeras impresiones que tuve año pasado después de la experiencia que he adquirido usándolo prácticamente todos los días, presentando las pantallas que uso, y dando algunos consejos prácticos que puede que a alguien le sirvan. En primer lugar voy a describir cómo lo uso yo en cada deporte y terminaré con algunos consejillos útiles más generales.

  1. Natación.

Para mí, las funciones de natación son de lo mejor de este reloj y lo que le hace diferente de otros relojes.        

        1.1 Piscina. Las pantallas para la piscina las tengo configuradas de la siguiente forma:

  • Nado normal/series: Tiempo de último intervalo y tiempo de intervalo. (2)

IMG_20131105_213103Sólo dos para que los números sean bien grandes. En las series me sirve para ver el tiempo que he hecho en la serie y controlar los tiempos de recuperación. En las tandas largas el número es suficientemente grande como para ver en los virajes la distancia/tiempo que llevo en la tanda.

  • Control de técnica y cadencia: Velocidad brazadas del intervalo,swolf último intervalo y número de brazadas del último intervalo. (3)

En la piscina no es que use mucho esta pantalla. Sólo en ejercicios de números de brazadas. Utilizo más los datos a posteriori para ver cuánto cae mi eficiencia según avanzan los metros.

  • Totales: Tiempo, Distancia, Ritmo Medio.(3)

Me sirve para llevar un control de lo que llevo en el agua (descansos incluidos), los metros nadados y el ritmo medio (descansos excluidos).

Además, de esto tengo puesto siempre alerta cada 100m, que se reinicia en cada lap. Me parece fundamental para la gente que perdemos la cuenta en el tercer largo… Vibra unos 8 metros antes de llegar a la pared en piscina de 25 y casi 25 metros antes de llegar al 100 en piscina de 50.

Cadencia de brazada. He hablado antes de la cadencia de brazada. Hay que tener en cuenta, que después de empujarte en la pared, avanzas unos 3-5 metros por debajo del agua sin brazadas. La frecuencia de brazada en brazadas por minuto, (stroke rate) que mide el Garmin 910 se obtiene dividiendo el número de brazadas de cada largo por el tiempo realizado en dicho largo. Si uno quiere comparar el dato de su frecuencia obtenido con el Garmin y compararlo con los de nadadores o los que vienen en Swimsmooth no lo estaríamos haciendo bien porque en natación se mide de forma distinta, contando el tiempo que cuesta dar un determinado número de brazadas mucho más pequeño.  Si no tienes a alguien que te cronometre cuánto te cuesta dar ese número de brazadas, en la calculadora de Swmismooth (swim smooth’s simple stroke calculator) ya se tiene este efecto en cuenta y por eso te pide que introduzcas lo que te desplazas en el empuje tras el viraje.

Aunque en el Garmin Connect aparecen bastantes datos sobre el entrenamiento, no se pueden editar ni hacer nada con ellos, así que en los tres deportes uso otros programas para trabajar con ellos. En la natación uso el SportTracks con el plugin “Pool Swimming”.

Esta es la imagen de un entrenamiento obtenida del Garmin Connect

y ésta la obtenida en Sporttracks con plugin “pool Swimming”.

Hay diferencia, ¿no?

        1.2 Aguas Abiertas . Como ya comenté en mi primer análisis y he podido comprobar después, el GPS en aguas abiertas funciona realmente bien en cuando no se ponen alertas de distancia . A pesar de que lo he preguntado en reiteradas ocasiones a Garmin, no me han querido explicar la causa, que supongo que será porque hará cálculos tomando puntos en intervalos más pequeños aumentando el margen de error. Por lo tanto, para entrenar en aguas abiertas, creo que lo mejor, si se quiere hacer series, es nadar con alertas de tiempo y luego medir en casa las distancias. Además de medir las distancias, también cuenta el número de brazadas lo que creo que es muy útil sobre todo para intentar ver las causas de no poder pasar los ritmos de piscina a aguas abiertas que tenemos algunos nadadores. Pongo el ejemplo de los datos de mis carreras esta temporada.

Fecha

Carrera

distancia

Brazadas totales

tiempo (agua)

ritmo

brazadas/min

02/03/2013

Abu Dhabi

2865

1396

0:43:40

0:01:31

32

14/04/2013

Elche

1935

1082

0:30:03

0:01:33

36

04/05/2013

Senpere sprint

732

392

0:10:57

0:01:30

36

05/05/2013

Senpere olímpico

1500

790

0:22:26

0:01:30

35

30/06/2013

Donosti

1413

813

0:21:06

0:01:30

39

28/07/2013

Vitoria

3515

1875

0:55:23

0:01:35

34

11/08/2013

Castro

1434

776

0:22:18

0:01:33

35

07/09/2013

Zumaia

736

422

0:10:24

0:01:25

41

21/09/2013

Valbuena

651

403

0:09:50

0:01:31

41

Al igual que en piscina, también paso los datos a Sporttracks, donde además se pueden hacer análisis de secciones por tramos como ya he ensañado en algunos análisis de carreras, aunque la precisión de estos tramos no es que sea demasiado fiable.        

          2. Bicicleta.

Para el ciclismo permite configurar las pantallas hasta para 4 bicicletas, pero siendo las pantallas las misma para todas las bicicleta. En mi caso, con dos me vale. En Bike 1, tengo la configuración de las bicicletas de carretera, es decir en las que llevo sensor de potencia con ANT+, independientemente de que sea la cabra o la de carretera. Las pantallas que tengo son:

  • instantánea : Potencia cada 3s / pulso /cadencia. (3)

    Es la pantalla que llevo normalmente entrenando y en carreas. 3 campos, con la potencia en grande. El pulso que me gusta llevarlo siempre controlado y la cadencia para no atrancarme en la cabra.

  • series: Vuelta actual (tiempo)/ Potencia cada 3s/Pulso/Potencia vuelta.(4)

    No hay mucho que explicar. Los 4 parámetros que hace falta para hacer las series en condiciones, teniendo en cuenta que la normalizada y la media son prácticamente idénticas en series.

  • general: Potencia 3s / Potencia Media/ Potencia Normalizada/FC Media. (4)

    Mi segundo pantalla en carreras, sobre todo para controlar la potencia en los primeros kilómetros del sector de bici y ver la Potencia Media y la Normalizada.

  • totales: Tiempo total/ Distancia/Hora/ Ascenso Total. (4)

El Análisis de los datos lo hago en WKO+.

      3. Carrera a pie:

Siempre tengo puesto el autolap cada 1000. Hay que tener en cuenta que si estás dando vueltas a un parque con curvas cerradas todos los GPS siempre tienden a medir de menos ya que recortan las curvas Las pantallas que tengo:

  • Carrera continua y carreras: Ritmo instantáneo, Pulso y Distancia
  • Totales: Pulso Medio, Distancia, Ritmo Medio, tiempo total.
  • Otra para series que no sean en el Prado: Vuelta actual, Ritmo Medio, Distancia vuelta, Pulso vuelta.

El análisis de los datos también lo hago en Sporttracks.

       4. Otros
Transiciones.

Algunos datos más fruto de la experiencia: En las carreras finalmente he optado por no incluir la transición (más que nada por el previsible fallo humano) así que ahora hago lap al salir del agua o corriendo por boxes y cuando ya estoy montado en la bici. De esta manera le doy en los momentos que me resultan más intuitivos y se me acumula más tiempo del real en la bici, algo que no me importa nada, porque al final lo que analizo son los watios y eso se mira a posteriori en casa.

Firmware

Durante gran parte de esta temporada ha habido fallo en el firmware que estaba vigente en este momento, que era el 2.7. No se sabe muy bien porqué pero en las carreras (o modo multisport) cuando pasabas de la natación a la bici, se volvía loco, perdía la posición del GPS y te mandaba a las coordenadas 0,0. A Africa… No dieron ningún tipo de explicación, pero con el fimrware 2.8 ya lo solucionaron. El actual es el 3.0 y funciona sin ningún problema

Consumo

Otro apartado que me gusta mucho es el consumo. Yo lo uso todos los días, (entreno 1 vez al día) y normalmente sólo lo cargo 1 vez a la semana siendo el proceso de carga rapidísimo.

Trayectos

Otra de las cosas muy chulas que tiene es la posibilidad de meter Trayectos y poder seguirlos a pesar de no tener mapas. Está claro que es mucho mejor tener mapas (me he terminado comprando el Etrex para la BTT), pero bueno, para correr por el monte creo que es suficiente y así no tienes que llevarte un armatoste en el bolsillo. Por último, y dentro de este apartado, está la opción: volver al inicio, que es más o menos como la historia de Pulgarcito. Aunque no hayas metido un trayecto, si de repente te acojonas en el monte y quieres darte la vuelta y volver por donde has venido, el Garmin te dibuja en la pantalla el camino de vuelta. Resumiendo, para mí sin duda es el mejor reloj multisport del mercado (de hecho no hay ninguno que se le pueda comparar) y una de las mejores inversiones que he hecho.

Análisis Garmin 910xt.

Hace ya algunas semanas, vendí mi 310xt y compré en Amazon el Garmin 910xt. Los motivos que me impulsaron al cambio fueron:

1) Marca la potencia normalizada (fundamental para las carreras) de forma instantánea.

2) Hace lo mismo que el SwimSense de Finis, o sea, cuenta largos y brazadas, como el Poolmate pero es mucho mejor, ya que además pasa los datos al PC.

3) Sirve para aguas abiertas (no como el 310xt, ni siquiera en el Swim mode)

4) Es más pequeño.

Potencia Normalizada.

Del primer factor poco hay que decir. Funciona bien, y marca lo mismo que el tamagochi del PT cuando pasas los datos de éste al PC, (el tamagochi no los marca, el único dispositivo de Cycleops que lo marca es el Joule).

Natación en piscina.

También está muy bien, sobre todo si tienes el Sporttracks 3.1, con el Pool Swimming Plugin.

El 910xt guarda todos los datos de las brazadas en cada largo. Igual que el Poolmate. Pero después, se pueden descargar en el PC. Lo normal es subirlo al GarminConnect, que te muestra las gráficas de cada largo, pero no puedes hacer mucho más. Además de que, si no tienes conexión a internet, estás vendido.

El Pool Swimming Plugin, lo que hace es utilizar los datos de brazadas y tiempo de cada largo para dar toda la información que se te pueda ocurrir con esos datos: Frecuencia media, distancia  media de cada brazada, tiempo entre cada brazada…

Cosas interesantes, que hay que valorar en su justa medida, sobre todo en una piscina de 25 m, donde que te empujes un poco más o menos fuerte en cada viraje hace que cambie bastante la cuenta de brazadas. Sin embargo, creo que son datos bastante útiles sobre todo para observar tendencias en tiradas largas, y cambios entre diferentes épocas de entrenamiento.

Además al poder pasar el 910xt los datos al PC,  me ahorro el Poolmate (lo vendo si a alguien le interesa), el SportCount, y ya no tengo que pasar los tiempos al Excel “a pinrel” a las noches en casa.

También me sirve para cuantificar lo mal que nado respirando cuando hago series respirando cada 3 brazadas, y lo todavía peor que nado respirando hacia la izquierda. Además de peores tiempos, el número de brazadas es peor, lo que confirma que ya sabía. Que no cojo agua con el brazo izquierdo.

El reloj sería una bomba si tuviera la opción de incluir un “autolap” en una distancia determinada, por ejemplo cada 100m. Sí tiene una opción de “alerta” en una distancia determinada, que te avisa unos 5  metros antes de llegar a la pared,  pero no un autolap, por lo que :

a) Si estás haciendo 20×100: hay que darle al lap al empezar y al acabar cada 100 (aunque sí que detecta que estabas en descanso, y no es tiempo a velocidad cero).

b) Si haces un 1000: también hay que hacer lap en cada 100, si quieres tener luego en el Sporttracks el paso cada 100 y no volverte loco con intervalos de 25 m.

Supongo que esta alarma se activa en función de las brazadas que llevas. Sabe cuántas haces de promedio, y cuando te falta una o dos brazadas para llegar al “Objetivo” te avisa. Yo la tengo activada cada 100, y así en series largas no pierdo la cuenta.

En general, en este apartado, me gusta mucho.

Natación en aguas abiertas.

Lo mayor decepción ha surgido en la natación en aguas abiertas: Tras hacer algunas pruebas con el garmin 310xt en el modo de natación, y ver que los resultados no eran buenos, decidí comprar el 910xt (además de los otros factores que he mencionado)

Sin embargo, he probado el 910 en aguas abiertas y el resultado ha sido bastante pobre en mi opinión. No sé si hay algo que estoy haciendo mal, pero sólo me aparecen puntos de medición cada 80 metros aproximadamente, lo que creo que hace que sea complicado que el dispositivo calcule bien las distancias, y más todavía, que si le pongo que me dé alertas cada 100 metros, éstas sean fiables.

Para comprobar si mide bien o no, he medido la distancia “real”  de varias formas:

La primera prueba la hice, con series de 400m y “autolap” cada 100, con el 310XT en el gorro. El 910xt me marcaba 300 frente a los 400 del 310xt en el gorro, que es la buena. Casi nada.

En el resto de pruebas están hechas analizando datos de otros dispositivos de otros compañeros, y medidos automáticamente en el Sporttracks, que si no me equivoco, mide directamente en línea recta entre trackpoints. He medido todos los casos con Google Earth midiendo manualmente entre todos los trackpoints y en casi todos daba lo mismo que en Sporttracks.  Pongo algunos ejemplos:

-dos archivos del Mundial de Vitoria:

Con “autolaps”,marca 3540. Midiendo en línea recta sobre los trackpoints (que más o menos están cada 80), me sale 4280 y Sporttracks mide 4250

En otro, que está grabado sin Alertas: Sporttracks 4050, manual sobre Earth 4190, (aquí tengo algo más de diferencia) y el Garmin sin “autolap”, 4380.

-En Valencia, el campeonato de España de MD. (sin “autolap”) 2140m Garmin, 2010 Sporttracks.

 

-IM Regensburg (sin “autolap”):3880 Garmin, 3690 Sportracks.

-Triatlón Oliva (NDS) con “autolap” cada 100m: 1310 Garmin, 1720 Sporttracks

Oliva sin “autolap”: 1720 Garmin, 1650 Sporttracks.

Como resumen de todos los casos, la siguiente tabla en la que la medida de Sportttracks concuerda con la de las mediciones manuales sobre Google Earth, en casi todos los casos.

La conclusión que he sacado, es que con las “autolap”mide muy mal. No sé el motivo. Lo he preguntado a Garmin unas cuantas veces. Lo máximo que he conseguido es, en un caso que me ofrezcan reparar el dispositivo (lo que no tiene mucho sentido porque la prueba está hecha con distintos relojes) y en otra decirme que lo estudiarán.

Y la consecuencia, es que para entrenar en aguas abiertas, no sirve. La única información valiosa que te puede dar es, ya en casa, con los datos descargados, ver lo que has nadado en una carrera. De momento, es lo que hay.