Introducción al material compuesto: Fibra de carbono y resina epoxi.

Siendo este un blog “técnico” de triatlón y dedicándome profesionalmente desde hace 18 años al desarrollo y fabricación de piezas de fibra de carbono, creo que ya iba siendo hora de escribir sobre la fibra de carbono, especialmente en las bicicletas.

Hace más de 30 años que se viene utilizando la fibra de carbono en las bicicletas pero todavía leo y escucho bulos, leyendas urbanas y, a veces, mentiras sobre esto. Voy a intentar aclarar algunos conceptos e ideas, dentro de lo que el secreto profesional me permite. En esta primera entrada pretendo hacer una introducción a la fibra de carbono y sus propiedades reales.  Más adelante, hablaremos de la realidad que hay “dentro” de las bicicletas.

El material compuesto de fibra de carbono y resina epoxi, es la unión de estos dos materiales para aprovechar la elevada rigidez y resistencia de la fibra de carbono consolidándola mediante resina epoxi, que para que lo entienda todo el mundo, se puede considerar como un pegamento que une las capas de fibra de carbono. De hecho, los pegamentos habituales suelen ser resinas epoxis.

La fibra de carbono puede ser de dos tipos, en función de la forma en la que se procesan sus hilos:

  • Tipo PAN, la más habitual
  • Tipo Pitch, más rígida, pero también más frágil y cara.

Dentro de las fibras tipo PAN se pueden distinguir muchos tipos de fibra, en función de su rigidez y de su resistencia. En la siguiente tabla se pueden ver algunas de ellas.

Es muy importante aclarar que éstas son propiedades de la fibra de carbono, sin resina.

En función de su rigidez, las fibras se agrupan en:

-HS: High Strength, alta Resistencia (no es que sea especialmente alta, pero se llama así)

-IM: Intermediate Modulus: Módulo intermedio, normalmente también de alta resistencia.

-HM: High Modulus. Más rígido que la fibra IM, pero también más frágil.

-UHM: Ultra High Modulus: Más rígido que el HM y también más resistente, pero no el más resistente.

El precio de las fibras aumenta en función de su rigidez. Este precio varía mucho en función de muchos parámetros, pero por hacernos una idea:

Un T300 o HTA  en tejido Unidireccional (más abajo explico qué es), podría costaría en Europa unos 50€/kg, un T800 unos 150€/kg, el M40J unos 250 €/kg m2, y el M46J se iría por encima de los 500€/kg.

Por terminar con los precios, la resina epoxi cuesta alrededor de 10€/kg.

Una vez fabricado el hilo, hay que tejerlo. En primer lugar se genera el “tow” o mecha, que puede ser de diferentes formatos: 1K 3K, 6K, 12K, 24K, 50K…. Este número acompañado por la k indica el número de hilos (en miles) que forman cada mecha. Por ejemplo en una mecha 6k, que suele tener unos 3 mm de ancho, entran 6000 hilos. Como se puede ver, hasta aquí no se ha hecho nada con la fibra, por lo que para una misma fibra, las propiedades mecánicas son independientes del K.

 

 

 

Una vez obtenida la mecha, hay que trenzarlo. Hay varios formatos, pero los más habituales son el Unidireccional y el Tejido o woven fabric.

El unidireccional es el más habitual, por ser el más barato y fácil de hacer. Como su nombre indica, todas las fibras están colocadas en la misma dirección. En el caso del material preimpregnado de resina (prepreg), que también es el más habitual en las bicicletas (y también el que usamos por ejemplo en las Laminar Cover, pero en este caso en tejido), es la propia resina la que “sujeta” las fibras entre sí, mientras que en el caso del tejido seco, hace falta un tejido de soporte en la dirección transversal (que puede ser de carbono, vidrio o poliéster),  para sujetar la construcción unidireccional.

Unidireccional de fibra con tejido transversal de soporte

En el caso del tejido, como su nombre indica, las mechas están trenzadas entre sí, normalmente poniendo la mitad de las mechas a en una dirección y la otra mitad en dirección perpendicular.

Tejido- Woven Fabric 6K

Tejido- Woven Fabric preimpregnado (12K)

El método de fabricación más habitual del composite de fibra de carbono/epoxi consiste en el apilado de varias capas de fibra de carbono previamente impregnadas de resina en diferentes orientaciones y su posterior compactación y curado.

El proceso de compactación y curado consiste en la aplicación de una presión de entre 6 y 10 bar y un calentamiento a unos 120ºC durante una o dos horas para que se endurezca (cure) la resina. Estos valores de tiempo y temperatura dependen mucho de la resina utilizada. Lo que es importante es que cuanto mayor sea la presión aplicada sobre el laminado, mejor será la compactación.

Una vez que se tiene el laminado consolidado, las propiedades mecánicas ya no son las de la fibra seca sino que, al combinarse con las de la resina, disminuyen en función de la cantidad de fibra y resina que haya en el laminado. Esta reducción de propiedades no es estrictamente igual en láminas unidireccionales o en tejido, pero casi.

Las bicicletas se dimensionan a rigidez, normalmente mediante prueba y error. Por lo tanto, la propiedad más importante a la hora de dimensionar un cuadro de bicicleta, sería el módulo elástico (E), que relaciona la deformación que sufre el material con la fuerza a la que se le somete. Para la mayoría de materiales, y el material compuesto es uno de ellos, esta relación es lineal para deformaciones no demasiado grandes. Es decir, la deformación es directamente proporcional a la fuerza aplicada, y esta relación la proporciona el módulo elástico o módulo de Young (E), mediante la ley de Hooke.

Tensión = Deformación x Módulo Elástico

La ecuación del módulo de elástico del material compuesto, para el caso de fibra unidireccional por ser más simple y por ser la fibra unidireccional la más utilizada habitualmente es la siguiente:

E=(Ef * Vf + Em* Vm)*k

K= factor que suele estar entre 0,85 y 1.

Ef= módulo elástico de la Fibra

Vf= % en volumen de la fibra

Em= módulo elástico de la resina, que suele rondar los 3 GPa.

Vm= % en volumen de la resina

Este es un punto muy importante. El módulo elástico del laminado depende del volumen de fibra. Por lo tanto, en función del nivel de compactación que se consiga entre las capas, el volumen de fibra será uno u otro. Para un Volumen de fibra del 57% (que es el que suele manejarse en aeronáutica), obtendríamos las siguiente propiedades.

Exx es el módulo elástico en la dirección de la fibra y Eyy en la dirección perpendicular. Es muy importante ver que, en el caso de la fibra unidireccional, en la dirección Y, perpendicular a la fibra, el módulo es muy bajo, siendo prácticamente el de la resina, ya que no hay fibra en esa dirección. En el caso de un tejido Exx=Eyy.  Gxy es el módulo de cortadura, del que hablaremos más adelante.

Volviendo a la importancia de conseguir un buen volumen de fibra: Vf de 40% es un valor tirando a muy bajo, un 50% es bueno y un 60% es muy bueno (y también muy difícil de conseguir).

¿Y cómo influye esto en el laminado? Pues por poner un ejemplo según la ecuación de arriba, para una fibra IM y otra de HM, con un factor K de 0,95:

 

Como se puede ver, el volumen de fibra es bastante importante, ya que por muy alto módulo que tengas en la fibra, si no eres capaz en tu proceso de fabricación de compactar bien las telas, puedes tener peores propiedades que con una fibra de peor rigidez.

Como conclusión de este primer capítulo: el proceso de fabricación es fundamental para tener unas buenas propiedades mecánicas, o lo que es más importante, las propiedades esperadas del laminado.

Derivada de la conclusión: aunque dos bicicletas tengan el mismo carbono, depende de cómo estén fabricadas, las propiedades serán completamente diferentes.  

 

Análisis Aerodinámico de ruedas delanteras (I). HED 60, HED 90, HED3

Siguiendo el resumen de las pruebas aerodinámicas que he venido haciendo últimamente y que empezó con la Comparación de cascos: Giro Advantage, Bell Javelin, Kask Mojito le toca el turno a las ruedas delanteras.

Hace ya 6 años de mis primeras pruebas en velódromo: Mis primeras pruebas aerodinámicas. Desde entonces, he mejorado bastante el método y también el material probado. J Bueno, al grano. Aplicando el mismo protocolo descrito en la entrada Comparación de cascos: Giro Advantage, Bell Javelin, Kask Mojito probé:

-HED 60 C2, mía de 2009

-HED 90 C2, con la que compito casi siempre en carreras sin drafting.

-HED 3, cortesía de Borja Jubera.

Todas las ruedas iban con cubierta Vittoria Open Corsa. La HED 9 y la HED 3 con cámara de latex y la HED 6 con cámara de Butyl. Las tres a 8 bares de presión.

Como casi siempre: cabra, 53×16, casco Giro Advantage con visor y HED 6 trasera con Laminar Cover para intentar reducir el drag del resto del conjunto al máximo.

4 tandas de 10 vueltas con cada una de las ruedas, cambiando entre cada una de ellas sólo la rueda delantera, para que los cambios del viento no afectaran a los resultados.

Condiciones Meteorológicas:

Resultados:

hedTABLA

Como se puede ver, la diferencia es bastante notable a favor de la HED9 en todas las condiciones de viento probadas.

Analizando los promedios:

Una diferencia en el CdA de 0.009 supone unos 6 watios y 0.0014 unos 9 w, que aplicando la regla de los 6,5 seg/w en 40 km ya dan unas diferencias considerables para 40 km:

  • 39 segundos de ventaja respecto a la HED6 y
  • 58,5 segundos frente a la H3.

Por lo tanto (y obviando el “error” de no poner látex en las tres), como era de esperar, hemos podido confirmar que el perfil alto ayuda bastante, es más eficiente que la rueda de tres palos (versión estrecha, no es la GT3) y lo hemos podido cuantificar para unas determinadas condiciones de viento.

Una pregunta que suele surgir en estos casos es: Y esto, ¿concuerda con los datos que nos venden los fabricantes de ruedas? Vamos a comprobarlo:

Esta es una gráfica de datos aerodinámicos de ruedas HED, sacado the aeroweenie (página que recomiendover, de verdad), aunque no está muy claro si HED es la fuente de los datos

Me quedo con los datos de la Jet 6 y la Jet 9, y sacamos la diferencia en drag, que en estos casos se da en gramos (Fuerza).

 Por lo tanto, será Fdrag= 0.5*ρ*CdA*V2

Así que para

ρ= 1,2 kg/m3

V=10,5 m/s

CdA=0,009

Fdrag= -0.56N, que pasados a gramos-fuerza son -56 gramos, que sería lo que aproximadamente se obtiene con un ángulo de incidencia de 15 grados… Así que más o menos, parece que los números van saliendo.

En la siguiente entrada: más ruedas delanteras.

Prueba no oficial de Laminar Cover vs Lenticular Plana

Hace algunas semanas probé mis Laminar Cover contra una Lenticular Plana (si es plana no se debería llamar lenticular, porque no tiene forma de lente sino de disco).

Tenía ganas de volver al velódromo y era un experimento que tenía muchísimas ganas de hacer, porque sólo una vez, hace 8 años había probado un disco “de verdad” y quería comprobar si los datos de túnel de viento de wheelbuilder eran ajustados a la realidad o sólo un argumento de marketing.

100_0561

Mi primera experiencia con un disco. Año 2007.

A la prueba la he llamado “no oficial”, porque el experimento tiene muchos defectos en el método y es algo mío y no propio de la empresa que las fabrica, que casualmente es en la que trabajo. Como los que soléis seguirme seguro que ya sabéis, el método que uso para determinar el CdA de las distintas configuraciones o materiales es es dar 10 vueltas al velódromo abierto de Gamarra, (total de 2.5km) a una velocidad más o menos constante de 37-38 km/h, que consigo yendo a una cadencia también más o menos constante y un desarrollo fijo (53×16). Si hay viento, en una de las rectas me costará más y en la opuesta me costará menos. Eso lo mide el sensor de potencia. Con el promedio de la velocidad y el de la potencia,  unos datos fijos de Crr (coeficiente de rodadura), masa y considerando que no hay aceleraciones ni pérdidas mecánicas, despejo el CdA para cada tanda de 10 vueltas. (ver Aerodinámica en la bicicleta para más detalles)

 problema más grande en este caso, es que como también sabréis, mi sensor de potencia es un Powertap que va en el buje de la rueda trasera. Recientemente han presentado unos nuevos sensores para pedal y para plato, pero mis medios son los que son. Lo cual quiere decir, que en las tandas con el disco, no tenía medición de potencia, lo que implica que no puedo usar el método habitual… Al menos de una forma fiable.

Por otro lado, como ya he explicado en otras ocasiones, pero probablemente no de forma tan clara como lo hace Juan Benjumea en su blog en par de entradas que recomiendo: http://deceroamaraton.blogspot.com.es/2015/05/una-de-cascos-i.html, http://deceroamaraton.blogspot.com.es/2015/05/una-de-cascos-ii.html, una mala medición del viento desvirtúa completamente el ensayo. Pero por otro lado, para notar la influencia del viento en elementos en los que el coeficiente Cd es el importante y no el área frontal, (como es el caso de las ruedas), hace falta que el velódromo sea abierto. Lo que hice en este caso para intentar minimizar en lo posible la influencia del viento, (que no había mucho), fue alternar las tandas con una rueda y con otra y  confiar en la Estadística.

El último defecto del método utilizado sería que en la rueda con Laminar Cover llevaba una cubierta Vittoria Rubino y en el disco Corima un tubular Michelin Pro Race, con lo que suponer que el Crr es el mismo para los dos no es correcto, pero en este caso suponerlos iguales penalizaría a las Laminar Cover por ir con cubierta “mala” y cámara de butyl. En ambos casos metí la máxima presión recomendada en cada uno.

setup

 Material utilizado en la prueba.

Al no poder medir la potencia en ambos casos, el recurso que utilicé fue para evaluar lo que me costaba mover cada una de las ruedas fue el pulsómetro. Lo que he hecho, es intentar sacar una relación entre los datos de Potencia y el pulso a partir de las tandas realizadas y medidas con Powertap, que son las que aparecen en verde.

datos sin potencia

Como tengo tandas a diferentes watios, y obtenidas de forma alterna, he establecido una relación lineal entre ambos datos que me da el siguiente resultado.

Lv_vsCorima

La relación de ajuste para tratarse de una muestra tan pequeña, creo que es buena. El coeficiente de correlación podría ser mejor, pero la tendencia es muy clara. A partir de esta relación y los datos de pulso que tengo de la rueda plana, puedo obtener la potencia que se supone que he promediado en cada vuelta con la rueda plana y a partir de ahí, despejar el CdA que tengo con cada una de las configuraciones.

resultadoLC_vsCOrima

El resultado, promediando los CdAs de cada tanda es el siguiente.

CdAFinal

Como ya he dicho antes, el experimento tiene unos cuantos errores en método, pero creo los resultados son lo suficientemente buenos  como para poder decir que las tapas son, al menos, igual de efectivas que una rueda lenticular.

Duatlón de Arbizu. Crónica.

Arbizu no era una de las carreras marcadas en rojo en el calendario, pero tampoco quería ir a pasearme. Estas situaciones intermedias nunca suelen darme buenos resultados, pero una vez enterado de que el duatlón de Egüés no era individual, era el último duatlón que quedaba y además íbamos varios amigos de la grupeta, medio Vibike,.. Había que ir. Por otro lado, después de ver la lista de inscritos (Amatriain, Miguel,Pando, Aguirresarobe, Arnaiz, Maeztu, Jubera, Osoro, Urizar, Yus, Aguirre, Regillaga…), y que no tenía opciones ni de meterme entre los 15 primeros opté por seguir entrenando normal toda la semana, y sólo levantar el pie el viernes. Si algo sé después de tantos años en esto, es que tengo que llegar muy descansado a las carreras, pero tal como ha ido el mes anterior en el que he bajado mucho el volumen en la bici (no voluntariamente) tampoco puedo andar regalando entrenamientos.

El viernes empecé a preparar la bici para la ocasión. Previsiones de viento SO de entre 30 y 50 km/h, con rachas de ente 60 y 90 km/h en la Barranca (un angosto valle para los que no lo conozcan) no hacían presagiar un sector muy agradable. Después de darle muchas vueltas y leer muchos foros anglosajones, decidí montar las Laminar Cover en la rueda trasera y llevar la Zonda y la HED 6 delante, por si acaso. Una vez en Arbizu, después de unos meneos bastante serios en el viaje en coche por la zona de Araia, tras hablar con la gente que había por allí y tras ver cómo todo el mundo escogía llevar el menor perfil que tuvieran y que los que tenían tapas las dejaban puestas (Urizar, Angulo, Moreno…), salí a probar directamente con la Zonda y las tapas. La zona entre Etxarri y Arbizu era con viento cruzado, por lo que la prueba era suficientemente significativa, aunque en la zona de Lizarraga iba a pegar más pero menos cruzado. Me noté cómodo y lo dejé así.

Después de dar mil vueltas de un lado a otro (cosas de ir en tropa a las carreras), por fin dejo la bici en boxes y salgo a calentar. Son casi las cuatro, pero todavía hay gente entrando en boxes. Conclusión: otra vez que no sabemos cuánto tiempo hay para calentar ni cuándo vamos a empezar. Sigo sin tener demasiadas ganas de correr, así que me voy juntanto con gente del equipo para trotar un poco y sólo al final me hago media progresión.

Nos vamos poniendo en la salida, y para variar, me quedo tapado. Tampoco hay prisa y la recta se va a hacer muy larga con el viento de cara.

 

Después de una larga espera, por fin se da la salida. Desde el principio Amatriain se marcha con Arnaiz por detrás. El ritmo es bastante más lento que en Aranguren, lo que voy a aprovechando para ir remontando poco a poco, hasta que termino viéndome primero del grupo perseguidor, es decir, tercero en carrera ¡!??

Me parece un poco raro, pero en lugar de quitarme de en medio, me mantengo ahí, tirando del grupo porque me encuentro a gusto, mucho mejor de lo que me esperaba antes de salir, pero me están tocando los talones tres o cuatro veces y me van a acabar tirando. En una de estas, termino pisando la cuneta retorciéndome el tobillo, aunque tampoco es demasiado. Me pasa Astorkia y me pego a él. Enseguida, se me vuelve a cruzar el cable y le paso un relevillo. Cuando por fin vamos a llegar al cono de giro de 180°, me adelanta Aguirre con bastante fuerza, y cuando hacemos el giro … me pasan como 20 tíos por izquierda y derecha corriendo a 3’/km con el viento de culo y yo no tengo cambios por ningún lado para intentar seguirles. PICHÓN. Algún día aprenderé a correr con la cabeza fría, pero desde luego parece que ese momento no ha llegado después de 13 años en esto….

Bueno, sigo a mi ritmo, aunque lo que queda de la uña del dedo gordo del pie que me tuve que arrancar el jueves está empezando a molestarme bastante. Me junto con mi compañero Arias. Sé que es buena referencia y que al grupo de delante ya no lo pillamos, así que por lo menos a mantenernos así.

La recta con el viento de cara de la segunda vuelta la vuelvo a hacer tirando yo, pero por lo menos ahora sólo vamos 5 y uno es compañero de equipo, por lo que esta vez me importa menos. El pulso me ha bajado y voy algo más relajado. Cuando nos cruzamos con los cadetes que ya están subiendo en bici, se les ve con menos problemas con el viento de los que me imaginaba por lo empiezo a mentalizarme de que va a haber que hacer 32 km en bici (de verdad que pensaba que iba a dar una vuelta y pararme en boxes porque iba a estar impracticable).

Llegamos a la transición, casco, gafas, no-salto de la rana pero aún así, no sé qué puñetas hago que no acierto ni con una zapatilla ni con la otra y la izquierda se me acaba soltando antes el “oooooo” de los allí presentes. Me lo tomo con calma siguiendo los consejos de alguno que hay por ahí, me vuelvo a poner la zapatilla sin bajarme de la bici, y arranco con algo más de tranquilidad. Por supuesto, de Arias y mi grupo, ya no hay ni rastro.

Al llegar a la recta, empieza a pasarme más gente. No acabo de verme. No me noto ni con fuerzas para ponerme de pie, ni de intentar sprintar y coger un poco de ritmo. Me mentalizo de que con el viento de cara que hay, voy a avanzar mucho más manteniéndome acoplado, así que así me quedo. También veo que la gente va a tirones. Lo mismo pasas a uno que a los 200 metros te vuelven a pasar y nadie encuentra su ritmo, menos los dorsales 87 y 115, que lo encuentran enseguida cada vez que les pasa alguien: miran hacia atrás, ven que no hay moto con juez a la vista y se agarran a la rueda del que les pasa como si les fuera la vida en ello. Reciben un aviso de un juez, pero en cuanto pasa la moto, se ponen a rueda del siguiente duatleta que pasa. Hasta que en una de estas, uno de los que les sufre, Diego García, les dice que ya vale, que esto es una carrera sin drafting y se abre a la izquierda. Entonces ocurre algo que no había visto en mi vida: el 115 se va directamente hacia él cruzando todo el carril e intenta pegarle en el casco con la mano izquierda. Un intento de agresión en toda regla. El que me precede, creo que Jokin Sudupe, y yo le increpamos e intentamos proteger a Diego como podemos, y el 115 todavía dice que ” es que le estaba adelantado”. Con dos cojones.

A todo esto seguimos subiendo, con un viento del carajo, que tampoco nos hemos parado, pero desde luego, llevábamos cualquier cosa menos un ritmo de carrera entre una cosa y otras. Llegamos a la altura de una moto con una juez. Freno y le digo lo que ha pasado. Pone cara de susto, pero no dice nada. Sigo hacia arriba, que ahora ya la pendiente empieza a ponerse seria, pero desde luego muy concentrado no voy. El 115 ahora le intenta dar explicaciones a Diego, que evidentemente no se las acepta y le deja que se vaya. Me pongo a la altura de Diego (todo esto lo he visto desde unos metros más atrás) para intentar tranquilizarle. No deja de ser un sub23 que ha estado en mi equipo un par de años y no tiene que estar pasándolo muy bien en estos momentos.

 

Terminamos la subida juntos y le dejo que pase sabiendo que baja bastante mejor que yo, pero está completamente desconcentrado, apenas me saca distancia y a la salida de Lizarraga le mete un meneo el viento que le cambia de carril llevando sólo Mavic Cosmic de 50 en las dos ruedas. Viéndolo, yo me voy preparando para mi turno, pero cuando paso yo apenas me mueve. Me convenzo por fin de que tal como dicen las tapas o la rueda lenticular estabilizan la bicicleta y que con el perfil de la Zonda en la delantera me mantengo bien, para acoplarme y empezar a meter pedales como un loco. Transcurrida una vuelta, veo que he acertado y que “hay carrera”, o por lo menos que hay que terminar. Un poquito tarde, pero aprieto. El problema es que tengo los gemelos cargadísimos y la segunda vuelta se va a hacer muy larga.

 

 

La recta la vuelvo a hacer acoplado, pero en la subida tengo que meter el 25 desde el principio, que en la primera vuelta apenas había metido. En la bajada aprieto un poco más que en la primera vuelta, visto que las curvas no son peligrosas y no hay ninguna demasiado expuesta al aire.

Me exprimo en el último tramo “llano” sacando partido a la cabra y las ruedas, remontando dos o tres puestos y así llegamos a la transición. En cuanto echo pie a tierra, veo que el último sector se va a hacer largo. Voy corriendo por boxes dando pasitos cortos. Zapatillas y a correr. Poco a poco.

Como siempre pero esta vez con más motivo, una vez dejada la bici en la barra me relajo. Soy consciente de que no tengo mucho más que hacer ya en esta carrera, así que intento ir soltando piernas poco a poco para intentar llegar en el puesto más digno que pueda.

 

Intento empezar a contar la gente con la que nos cruzamos para ver en qué puesto va Borja y ver si se mete en el Top10… Le animo cuando justo acaba de pasar a Rozas y veo que va a terminar así la cosa. Por mi parte, me junto con Sudupe, una vez más, nos hemos pasado la carrera alternando puestos, y me dice que intentemos ir juntos.. La verdad es que ya no puedo ir mucho más, así que me pongo detrás cuando faltan 2 km, vamos remontando algún puesto, y desde luego, no le esprinto.

Entro a meta dedicando la carrera a mi hijo, (jejeje, cómo suena, no acabo de acostumbrarme) más que nada que porque es la primera carrera a la que viene e intuyo que su madre se ha quedado helada de frío, no porque esté muy orgulloso de mi rendimiento. No tenía mucho más en las piernas, pero por otro lado, sé que podía haberlo hecho mejor si hubiera estado mejor de cabeza.

Aunque todavía tengo pendiente el análisis, el sábado recordé por qué dejé de hacer duatlones…

Triatlón Olímpico sin Drafting de Senpere. Crónica.

Con una semana y media de retraso, la crónica del olímpico sin drafting de Senpere.

No hay como correr el sábado para liberar nervios y tensión de cara a una carrera en domingo. También me encontraba mejor que el sábado de las molestias/tiesura lumbar. Dormí bien en casa de Haritz, casi nueve horas, y no me notaba cansado, pero estaba claro que el calentón del sábado, sobre todo el de la bici, en algún momento tendría que salir. Tampoco me preocupaba demasiado. No cambiaba lo bien que lo pasamos el sábado en la crono (victoria incluida, por supuesto) por ir un poco mejor el domingo.

Desayuno mi plato de arroz con zumo de naranja (exprimido a mano por mi anfitrión) y nos vamos con tiempo a Senpere. El primer objetivo es ponerme el primero en la cola de boxes para coger un buen sitio y no la cagada del sábado dejando la bici sobre todas las piedras. Cojo el dorsal (que me dan un o que no es el mío) y a la cola de boxes que ya hay gente. Nos dicen que la apertura de boxes se retrasa media hora. Genial. Intento aclarar la movida del dorsal (¿por qué SIEMPRE pasa algo en Francia?) y nos sentamos en una sombra sin alejarnos del boxes. Cuando por fin se abren, la tontería de los jueces de este año es que no se puede meter la mochila a boxes. No que no puedes dejar nada. No. Que no la puedes meter. En fin. Se la dejo a Haritz, cojo sitio en zona sin piedras y bien clara, y Haritz me pasa las cosas por encima de la valla. De risa.

Una vez solventados los problemas “logísticos”, el siguiente objetivo es encontrar unos buenos pies en la salida. Con todo el mundo en el agua, con gorros, trajes y gafas, no es fácil, pero distingo a Eizaguirre y me coloco cerca. Demasiado rápido para mí, pero bueno, igual 100 metros le aguanto. Momentos de algo de tensión, cómo odio las salidas desde dentro del agua, todo el mundo yéndose hacia delante (no hay líneas ni cintas por ningún lado) y como sigamos a este paso vamos a hacer 1000m en lugar de 1500m.

Salida, le doy al Garmin y ya he perdido mis pies. Bueno, apretar. Salgo muy fuerte, todo lo que puedo, pero tengo mucha gente por delante. Para cuando saco la cabeza para mirar adelante, casi estamos en la boya. Me entra la duda de si es la de referencia, pero veo a la gente girar, así que sin querer, ya llevamos 300m. En la boya, que paso sin demasiados problemas, la cosa empieza a tranquilizarse pero ya me he desanimado porque estoy bastante más atrás de lo que quería. Además me doy cuenta de que todos nos hemos desplazado hacia el centro del lago, lo que me da bastante rabia. Por seguir a la marabunta he perdido la oportunidad de ganar unos metros por orientación, que es lo que suelo hacer mejor. Al cumplir la primera vuelta, veo un montón de gente en la orilla. La verdad es que el sitio está muy bien para ver un triatlón.

Ya tengo un ritmo que creo que es sostenible y empiezo a centrarme en buscar pies que vayan rectos y si puedo, ganar algún puesto, que si algo tengo este año en el agua es fondo. No gano demasiado pero por lo menos salgo del agua con mejor sensación, hasta que Haritz me dice “venga que ahora remontas”. O sea, que voy como el culo…

Bueno, es igual, hay que hacer una buena bici. Empiezo acoplado, apretando, pasando gente, aunque no voy a los watios del sábado (lógicamente).

Paso a dos chicos del Zarautz, que al rato miro hacia atrás y los tengo pegados a mi rueda. Me viene inevitablemente el recuerdo de San Juan de Luz y la línea del reglamento ITU que dice que tengo que evitar que vayan a mi rueda, así que les doy un grito, y uno de ellos me lo devuelve. De flipar. Me abro al arcén y dejo que me pasen. Siguen los dos a rueda uno del otro. Llegamos a Saint-Pée pueblo y aparece Regillaga por detrás. Estaría muy bien poder aguantarle pero enseguida empieza la cuesta y veo que me falta chispa. Los watios son “buenos”, 325-330, pero no son suficientes y se me va poco a poco con los dos chupópteros detrás. A mitad de subida me pasa también Bizkarra, que va muy fácil después de haber corrido el sábado en Bermeo y hace 3 horas hacer 2º enun sprint, y seguido Beñat Arnaiz, que sabía que me iba a coger, pero no le esperaba tan pronto. La parte positiva es que parece que he nadado mejor de lo que me parecía, pero la negativa es que no consigo aguantar el ritmo de todos los que me están pasando. Bueno, sigo a lo mío. Acaba la primera cuesta, y enseguida veo que la subida no acaba ahí. Hay que seguir bastante y de eso no me acordaba. Soy un puñetero crack escogiendo carreras. Sé que subo mal y bajo peor y ahí estoy, subiendo y subiendo, esperando a la bajada. También me da tiempo a pensar que tal vez con bici de carretera estaría subiendo mejor y ahí estoy con la Blue y las Laminar Cover.

Poco a poco, alguno de los de delante va perdiendo fuelle y parece que me voy acercando cuando en la zona de peor asfalto me salta el tamagochi del soporte. Lo raro es que no me saltaran hasta las pestañas: vaya carretera. Echo cuentas: 60€ que vale el chisme, así que paro, media vuelta y lo recojo. No pierdo demasiado tiempo pero sí ritmo y dos puestos que me había costado Dios y ayuda recuperar.

Empieza la bajada, llevo gente delante y eso me ayuda a no perder demasiado. Creo que las bajadas de Benicasim detrás de Borja me han ayudado bastante y no lo hago tan mal como otros años. Llegamos a la zona común con el sprint del sábado. Ya ha pasado lo peor, una subida, el tramo de rodar fuerte donde sé que voy a ganar tiempo y repetir todo otra vez.

La segunda vuelta es algo más tranquila. Las posiciones están más o menos estabilizadas y sólo es cuestión de mantener el ritmo. Cuando pasa la zona del asfalto destrozado, saco el tamagochi del muslo y lo pongo en el soporte: 270w medios. Bueno, tan mal no lo estoy haciendo, entonces!

Llego a boxes, hago la bajada de mi vida de la bici (Guz, tendrías que haberme visto!!), cuelgo la bici, me pongo los calcetines sobre los dedos ya destrozados del sábado y salgo fuerte. Haritz me dice que voy el 26. Bueno, ni tan mal. No me noto mal, tampoco muy rápido, pero enseguida empiezo a remontar. Bizkarra, que ya va de paseo, me anima cuando le adelanto y me dice que voy a remontar 10 puestos. Me parece demasiado pero no va a ser por no intentarlo. En el cuestón (éste no lo conocía de otros años) me parece que me voy a morir, pero bueno andará todo el mundo igual. En el terreno de tierra voy mucho mejor, y según pasan los kilómetros cada vez más rápido, aunque tengo en la tripa algo que me da vueltas y me limita un poco. De caja voy bien, pero no puedo ir más rápido. Miro el Garmin y ya no tengo ni idea de que en sector /multisport estoy… Lo intento resetear y volver a poner en marcha pero llevo un sofocón muy serio ya para eso, así que tampoco lo consigo. Venga a apretar y ya está.

En mi última vuelta ya hay mucha gente conocida en el circuito, algunos me animan, (¡Gracias! ) yo también lo intento ( o sea que todavía me quedaba algo) y aprieto de verdad en el último kilómetro por si todavía se puede rascar algo.

Después de mucho marear con el dicho cambio del dorsal, al final puesto 19. Por los pelos, pero top20, que con la gente que había por delante, habiendo corrido el sábado y no haber descansado nada esta semana, creo que está bastante bien. De hecho es mi mejor puesto en una carrera con la gente del circuito vasco en distancia olímpica y en 2010 hice el 56º, así que contento.

Challenge Maresme 2011. Análisis.

Como le he dado bastantes vueltas a la carrera durante estas dos semanas, para hacer el análisis no me ha hecho falta demasiado tiempo. Sí conseguir rescatar los dispositivos de descarga en medio del caos que es mi vida en las últimas semanas: el pincho del Garmin todavía lo estoy buscando..

Natación

Era lo que menos preocupaba. Con unas cuantas sesiones de 4000 a las espaldas en los últimos meses, un neopreno que no me cuesta nada mover y, como dije en la crónica, el sector que menos importa en esta distancia, sabía que andaría entre 1hora y 1hora 5minutos. Estuve en el límite inferior y disfruté mucho nadando.

Probablemente no haga falta nadar tanto, (“tanto” para mí son 12000m/semana), e incluso con 2 días/semana podría valer, pero lo he hecho por 3 motivos.

-Nunca sabes cómo estará el agua el día de la carrera. He visto mar muy malo en Calella y otros puntos del Mediterráneo y el esfuerzo requerido puede ser mucho mayor del esperado, por lo que ir bien preparado puede ahorrar muchos disgustos.

-cuanto más sobrado vayas, más descansado sales para coger la bici.

-puro respeto al triatlón.

Diferencias en la clasificación: Clemente, uno de los mejores nadadores del circuito mundial, me sacó 12 minutos y Peláez 2 minutos. Creo que estuve en mi sitio. El ganador de mi grupo salió en 1h07′ (pero corrió la maratón un minuto más lento que Clemente Alonso!!).

 

Ciclismo.

Cuándo uno entrena y compite por watios, la primera pregunta es: ¿a cuántos watios vas a hacer el ironman?

La respuesta tirando de bibliografía es: entre un 70% y un 75% del FTP.

Ah!, pues muy fácil: O sea, FTP X 0,7.  Claro, siempre y cuándo sepas cuánto es tu FTP (Functional Thresold Power), que como ya sabréis los que frecuentáis este blog, son los watios máximos que se pueden hacer en una hora a tope (Functional Thresold Power). Y que también puede sacarse haciendo un test de 20 minutos a tope y multiplicando ese valor por 0,9.

Pero como también sabréis los que sois más fieles al blog, no me fio en exceso del test de 20 minutos, y nunca he hecho en llano 1 hora “all-out” (lo más cercano esta temporada ha sido la subida a Belagua en el tri de invierno de Isaba (270w)).

Además, mi capacidad de meter watios ha cambiado al levantar el manillar y el sillín, (puede que también el llegar a 1000km/mes), por lo que hice el siguiente estudio sobre datos de competición (que al final son los buenos de verdad).

2,5h FTP IM IM
prom NP 82% 85% IF 70%FTP 75%FTP
Arenales 203 220 248 259 173 181 186 194
Half Maresme 215 224 262 264 184 184 197 198
Vitoria 211 224 257 264 180 184 193 198
Malvasía 223 244 272 287 190 201 204 215

 

1º determino el FTP en función de los resultados de algunas carreras. Según bibliografía especializada, en Half, el promedio resultante de watios está entre  el 80 y 85% del FTP y la normalizada en aproximadamente el 85%.

Así que haciendo la cuenta al revés, de cada prueba puedo sacar el FTP que tenía en cada momento de la temporada (con mi estado de forma y posición en la bici en ese momento). Tengo dos valores, el que viene del promedio y el que viene de la normalizada… Se ve que sale un poco más alto en el de la normalizada. Aplicaremos el teorema del Valor Medio o punto gordo, o sea, el promedio de las dos.

2º Así que una vez conocido o estimado el “FTP auténtico”, toca sacar los watios de IM. Del rango 70-75, cojo la del 70%, ya que es mi primer Ironman y sé que voy a ir muy justito en la carrera a pie.

Por lo tanto, la cosa tendría que estar entre los watios de Vitoria (con manillar abajo) y los de Malvasía (manillar arriba, 74 km en lugar de 90 y dos subidas cañeritas). O sea, 182 inferior y 195 superior.

Y como siempre digo, el pulso a largo plazo. En los entrenamientos he visto bastante claro que a 140 ppm voy muy bien, (10 ppm menos que en el half), o sea un 74% de mi pulso máximo, con lo que también cuadra con lo que se lee por ahí.

El resultado tras 180 km: 182 w y 140ppm.

O sea, que me quedé en el límite inferior de watios, probablemente por el calor y porque arriesgué poco, sabiendo lo que se me venía encima. Y visto lo visto después, menos mal…

Con un poco más de detalle, dividido por horas, se ve que empecé un poco fuerte, y poco a poco fueron bajando los watios, hasta que en la última hora, bajaron bastante. También bajo el pulso, o sea que además de un bajón del estado físico, también levanté un poco el pie.

Hora P(w) ppm cadencia
1 196 144 87
2 188 141 85
3 185 140 84
4 182 141 84
5 162 138 80

 

De lo que más contento estoy es de lo rápido que fui con sólo 182w, 188 cm y 72 kg: 35,2 km/h.

Me sale un CdA promedio de 0.280, suponiendo un Crr de 0.003 (que es el que supongo siempre) y despreciando el viento. Creo que para mi estatura está bastante bien, y después de tantas vueltas que le he dado a la posición, a las ruedas, a las laminar cover, al casco… todo funcionó.

De todas formas, he calculado el CdA por tramos, ajustando el viento para que el CdA cuadre a la ida y a la vuelta.

12/02/2011

1vuelta 2vuelta

3vuelta

Ida vuelta Ida vuelta Ida

vuelta

Potencia

196 188 189 179 171 160
velocidad bici (km/h) 36,81 36,04 34,21 36,67 32,46

35,8

vaire (m/s)

0 0 2 2 2,5 2,5

vaire (km/h)

0 0 7,2 7,2 9

9

ang incidencia 90 90 110 70 110

70

temperatura

22 22 24 24 27 27
densidad aire 1,2 1,2 1,2 1,2 1,2

1,2

crr

0,003 0,003 0,003 0,003 0,003 0,003
M 82 82 82 82 82

82

Prod

24,7 24,2 22,9 24,6 21,8

24,0

vaparente (m/s)

10,2 10,0 10,2 9,5 9,9 9,1

vlateral (m/s)

0,0 0,0 1,9 1,9 2,3 2,3
Paero 171,3 163,8 166,1 154,4 149,2

136,0

angulo aparente 0,0 0,0 10,5 11,2 13,4

14,5

CdA promedios 0,267 0,272 0,281 0,280 0,283

0,276

 


Se puede ver que:

– el viento levantó a partir de la segunda vuelta, pero que no hizo que me variaran los watios en función de cómo me pegara el viento (al final el viento de la Llanada ha servido de algo…:)

– aunque el drag de las ruedas aerodinámicas se reduce con el ángulo aparente, en el global del ciclista, aumenta.

Clemente me sacó nada más y nada menos que 38 minutos, el que ganó de mi grupo y Peláez me sacaron 15 minutos.. Demasiado. O sea, que hice lo que tenía que hacer, pero hay que entrenar más.

 

Carrera a pie.

Sabía que lo que pasó podía pasar… pero no de semejante manera. La idea era salir a 4.30, pensando en que hacia el 15 bajaría a 4.45, y hacia el 25 me arrastraría a 5’/km. Así que pequé de optimismo. Con los entrenamientos que llevaba de carrera a pie lo normal creo que es lo que pasó. Que el 4.45 se convirtió en 5 y el 5 se convirtió en 6 largo… El malestar de la tripa también cuenta, pero no fue la causa. Y los tendones de Aquiles, pues parecido.

Pongo los pasos por kilómetro.. para una vez que hago una maratón, los pongo todos.

km ritmo pulso
2 04:17 148
3 04:27 145
4 04:23 152
5 04:48 147
6 04:32 148
7 04:33 153
8 04:27 149
9 04:28 152
10 04:35 151
11 04:26 147
12 04:44 150
13 04:42 151
14 04:33 155
15 05:16 149
16 04:55 143
17 04:57 151
18 05:46 142
19 05:05 147
20 05:11 148
21 05:26 138
22 05:11 142
23 06:04 135
24 05:33 135
25 05:21 136
26 06:06 134
27 05:51 139
28 06:39 143
29 05:47 150
30 05:56 151
31 05:51 146
32 06:04 139
33 05:52 139
34 06:22 137
35 05:50 159
36 06:24 155
37 07:15 153
38 06:09 176
39 07:11 157
40 06:17 182
41 05:50 173
42 05:22 159



 

Fui bien hasta el km 15. Luego, tocó sufrir, y mucho. Caída libre.

En este aspecto la conclusión es clara: no puedo ir a un ironman corriendo un día por semana y pasando sólo dos veces de hora y media en los dos últimos meses. No es que no lo haya hecho porque no me haya apetecido, si no porque llevaba el cuerpo muy justo para correr. Así que o consigo poder entrenar más la carrera o no volveré a correr un ironman.

Por seguir con la comparación aunque aquí no viene mucho a cuento, Clemente me sacó 55 minutos (lo mismo que el animal que ganó mi grupo) y Peláez que hizo un carrerón brutal, 29 minutos, con 3.22, que era lo que yo pensaba hacer…

 

RESUMEN

La preparación específica de esta carrera ha sido de dos meses. En agosto lo llevé bastante bien, entrenando mucho y a gusto. Pero en septiembre, con la vuelta al horario partido, me agobié bastante porque veía que no llegaba a todo (ni entrenamientos ni a nada en mi vida en general) y los problemas físicos no acababan de remitir.

Respecto al resultado, en el momento y durante toda la semana siguiente, me jodió mucho no bajar de 10 horas. Son 6 asquerosos minutos, pero queda mucho mejor el sub10…

Sin embargo, creo que con la preparación que llevaba creo que hice una muy buena carrera hasta donde el cuerpo me aguantó.

Y ahora viene lo de siempre: entrenando más, sé que lo puedo hacer mejor, que todavía hay margen. Sobre todo en la carrera a pie. Pero necesito que el cuerpo me aguante y que yo esté dispuesto a seguir sacrificando cosas de mi vida para bajar, digamos 20 minutos, en una carrera que además te cobran más de 60.000 de las antiguas pesetas por participar y no te dan ni una foto de recuerdo en buena calidad.

Lo que es seguro es que el año que viene no repito. Después, ya veremos.

 

Challenge Maresme 2011. Crónica.

La semana previa a mi primer ironman (ya me he cansado de escribir lo de “distancia ironman”), estuve mucho más relajado que para cualquier otra carrera del año. Puede que el golpe en la cabeza del sábado anterior, que me dejó el cuello tocado toda la semana, me preocupara más que la carrera en sí misma, o el ajetreo de las obras en casa, o una semana bastante problemática en el trabajo, o el estar preparando a la vez las vacaciones que empezaban 12 horas después de terminar la carrera… Un cúmulo de circunstancias, pero que me vinieron muy bien para llegar descansado. Porque aunque no nos demos cuenta, los nervios cansan, y mucho.

Llegamos a Calella el viernes bastante tarde, hacia las 23.00,  pero nada más llegar, me cambié y salí a correr 20 minutillos. Nunca había corrido a esas horas, pero me gustó. Me acerqué hacia la zona de boxes, y pude ver el arco de meta. Ese arco que tantas veces he visualizado estos meses mientras entrenaba y estaba igualito a lo que me imaginaba.

El sábado por la mañana, charla técnica, recogida de dorsales y vuelta por la feria, donde había más o menos lo de siempre y no nos detuvimos demasiado en los chiringuitos, aunque sí lo suficiente para echar unas risas y hacer un poco el payaso.

 

Estuve hablando un ratillo con el futuro ganador de la prueba (yo tenía clarísimo que iba a ganar), y  también tuve la oportunidad de probar una de las cabras que más me gustan (creo que en empate técnico con sólo la BMC TT01). La Blue Triad SL, con Di2. Poco que decir.. creo que en la foto se ven las babillas colgando…

Después, dejar la bicifull-equipe, en boxes y a cenar. No hubo pasta party, porque era el viernes (¿será para que dé tiempo a digerirla?) así que nos la montamos en el apartamento, que para eso habíamos tirado la casa por la ventana con unos apartamentos con microondas y todo.

Pero fue meterme a la cama el sábado y toda la tranquilidad desapareció de golpe. Dormí mal y a las 4.30 me tuve que levantar para hacer mi primera visita al baño. No voy a contarlas todas, que luego mi madre me riñe por el tufillo escatológico que cogen las crónicas, pero sí que fueron más de las habituales. Algo ya no iba bien.

En el camino desde el apartamento hacia boxes, aparte de hacer la pichonada de no coger chaqueta y ser el único que iba en camiseta (es lo que tiene ser de Vitoria y creerse que en el Mediterráneo siempre hace calor), no soy capaz de decir ni una palabra, así que Borja se marca un buen monólogo, aunque también le noto tenso. Echo de menos la musiquilla que me había preparado para la ocasión, pero el ipod se quedó en el apartamento.

Una vez dejado todo en las bolsas en la carpa, hinchadas las ruedas, sacada foto para el facebook y puesto el neopreno, nos vamos al agua para intentar relajarnos. Sé que probablemente sólo eran nervios, pero me metí al agua con mala sensación en el estómago. El agua estaba buenísima, completamente transparente. Nadamos unos metros con muy buenas sensaciones y sin ninguna molestia en el cuello. Nos salimos, que ya íbamos a estar suficiente en el agua durante la carrera, y nos sentamos en la “arena” a dejar pasar el tiempo.

Se colocan los pros. Ponen música de rollito épico… que sin ser buenísima sirve para que se me ponga carne de gallina y me emocione por primera vez. Se van sucediendo las salidas rápidamente, (otra vez que toca salir casi los últimos) así que corremos que a este paso salimos tarde.

Busco a Patri y por fin la encuentro. Esto ya es otra cosa. Me siento más seguro, pero me vuelvo a emocionar y me sale una lagrimilla que se queda dentro de las gafas.

 

La espera antes de la salida se hace eterna. Cambian la música y ponen la de Misión Imposible. No me hace ni puta gracia (por el analogismo más que nada) y no me motiva para nada. Cuando dicen que queda un minuto vuelven a poner la del rollito épico, me vuelvo a emocionar, le digo a Borja que parezco Itsaso Leunda en su IM, venga a llorar, y decido que siendo la última carrera del año, esta vez sí voy a hacer una salida tipo Guz y no una tipo Webber.  Que la salida la den con un cohete como en los encierros en lugar de con una sirena me ayuda, porque sirve para que los reflejos cuenten menos (muchos veranos en Valtierra). Así que entro el primero al agua (oh my god!!).  No entro de forma muy elegante, pero no importa.

De los del centro, voy el primero, pero por la derecha van más rápido que yo, y todo el mundo se tira hacia allí.

Una vez pasada la primera boya sin muchos problemas, queda un largo de 1500m, un “ancho” de unos 300, otro largo de 1500 y la salida del agua. Comienza la psicología y el pensamiento positivo: es un 2×1500, y eso ya lo he hecho entrenando. Así que esto es fácil. Sólo se trata de no cansarse demasiado, no dormirse y no hacer más metros de los necesarios. Me da pena que la natación apenas cuente. Como leí alguna vez, esto es un duatlón mojado, pero es lo que hay. Me acuerdo de los que critican los despectivamente llamados chupatlones, y me pregunto cuántos de esos nadan en 1.20″ y corren por debajo de 3’15″/km..

El pelotón toma las boyas intermedias como referencia, lo que hace que vayamos haciendo eses. Así que decido, que ya que me he comprado las speedsocket con cristal de espejo nuevas que se ve que te cagas, y que para una cosa que hago bien en el agua, que es orientarme, voy a ir a mi bola. Ni pies ni nada. Probablemente vaya a ir más lento, pero seguro que hago menos metros y voy a ir constante y sin golpes. Además el agua está espectacular. Me guió con la línea de costa y con las ondulaciones de la arena bajo el agua que se ven perfectamente paralelas a la playa. (muchos años de vacaciones en el Mediterráneo en la colchoneta con mi hermano..)

El primer largo se me hace corto, y como esperaba, en la boya me junto con el pelotón de nuevo.

Al empezar el segundo largo, me paro un poco, me coloco bien las gafas, diviso la boya (que no es fácil porque está bien lejos) y me meto agua en el neopreno, que la espalda se me está empezando a recalentar.

En el segundo largo, idéntica estrategia pero sin línea de costa a mi derecha. O sea, sin línea de costa.

Salida del agua. Me veo muy bien. Descansado. Me pongo de pie y no noto nada de mareo. Veo a Patri en la salida. Quiero que me vea que estoy bien, pero no tengo que disimular. Yo creo que no voy  ni a 140 ppm.

 

T1. Calcetines con los que entreno (180km me parecen demasiados para hacer sin calcetines) y voy tranquilo pero sin pausa a por la bici.

Me conozco la salida, con todos los baches así que tampoco voy a forzar mucho. Pero llega la rotonda de Calella y el primer repechito y aprieto para calentar las piernas y espabilar el cuerpo.

Toca regular y no dejarse llevar por la emoción del principio. El objetivo de watios está entre 180 y 195w. El rango es bastante amplio, debido a lo que expliqué del cambio de FTP con la postura (Malvasía y cambio de postura en la bicicleta). Respecto a Malvasía he bajado 10º el manillar, así que los datos de aquella carrera tampoco me sirven de referencia. Por lo que haré como siempre en larga: pulso =140 ppm(a largo plazo) + watios a corto plazo (180-210).

El pulsómetro esta vez sí me marca bien (sólo era cuestión de ajustar más la cinta) y me encuentro fuerte, pero con los watios algo altos. Sé que irán cayendo poco a poco, así que me limito a seguir a ese ritmo, ir suelto y evitar problemas de drafting. Cuando alguien me pasa, le dejo ir sin más. Ni referencias ni nada. Yo, a lo mío.

Paréntesis del drafting: en esta carrera con la carretera N-II cortada y salidas separadas, chupaba rueda el que quería. En la primera vuelta, los pros en los puestos del 3-10 (aprox) iban todos a menos de 5 metros. Más tarde, a mí me pasó un grupo de 5, que ni 2 metros. Respecto a los pros, en la segunda vuelta ya no iban así, y al grupito de 5 lo vi parado en el penalti box, y posteriormente, alguno descalificado, de lo cual me alegro. No me alegro del mal ajeno. Me alegro de que se haga justicia.  Cada uno que piense lo que quiera. Yo no soporto a los tramposos. Cierro el paréntesis.

Una vez controlado el ritmo, faltaba el tema de la alimentación. La idea era comer 4 barritas de mule bar, combinando sabores, y beber sólo mi Iso-Energy, de Victory Endurance. Quería evitar coger la bebida isotónica de la organización, porque casi nunca están bien las proporciones y no quería mezclarlo con mi bebida. Para ello, tenía a Nai colocada en el avituallamiento del 70 y del 130. Además, no sé muy bien cómo lo consiguieron, pero los bidones estaban superfresquitos!! (así se sujeta un bidón en un avitullamiento) Gracias!!

Pero, me quedé corto. Tenía que haber llevado un bidón más en el tubo diagonal, y probablemente un bidón normal y no el aero en el vertical. Me bebía medio litro cada 30 km, y me vi obligado a coger un bidón de isotónico de la organización, que no me sentó bien, y a partir de ahí, agua.

Apenas pasé hambre. Comí las barritas porque había que hacerlo, pero con el calor que hacía, me costaba. También cogí algún plátano, para cambiar.

Al empezar la tercera vuelta (km130), me veo bien y empiezo a echar cuentas… Creo que puedo bajar de 5.10, lo que estaría mejor de lo previsto!! También veo que la distancia con Borja se mantiene en 5 minutillos aunque Peláez nos está sacando una minutada. Toca viento en contra hasta Mataró. Paciencia, ya daremos la vuelta. Giro, y pienso en que la ventaja aerodinámica se saca a alta velocidad, y llevo una postura curradita con muchas horas de cocina y velódromo, las LAMINAR COVER detrás y la Xentis (que he medido un montón de veces) delante, el casco aero con visor… Hay que apretar y que no caigan los watios.

 

Me planto en la entrada de Calella en 5 horas. Genial. Esto ha sido más “fácil” de lo que esperaba. Paso los baches con mucho cuidado, porque tengo las manos empapadas de sudor y me patina el manillar una barbaridad. Tan sudadas que no soy capaz ni de girar las dichosas ruletitas del sistema BOA de las Specialized, así que me bajo sin descalzarme, igualito que en mi primer triatlón, hace 9 años en Donosti.

Me tomo la T2 con calma. Una chica de la organización me dice que si quiero cremita en la espalda… Joder, qué bien.. Me empiezo a poner las medias de Compressport..  Con el sudor me cuesta un montón, pero me conciencio de que no me tiene que quedar ni una sola arruga y que cada costura tiene que estar en su sitio, que no tengo los pies para tonterías, así que me tomo mi tiempo.

Brooks T6, Garmin y al solete. Me esperan 42km. Mejor pensar que son 4 vueltas de 10,5km. Una para soltar, otra para correr a ritmo, la tercera que se me hará dura, y la última…

Salgo y los músculos están en su sitio, me noto fluido. Tampoco me lo esperaba. Sigo haciendo cuentas. No sé cuánto he hecho en el agua, pero no andaré lejos de la hora, más 5h15, tengo que hacer 3.45 para bajar de 10 horas. Joder, tengo que poder. Eso es a más de 5’/km!! Empiezo a echarme agua por encima. 29ºC y ni una sombra en toda la recta.

Los primeros kilómetros los hago a 4.15, 4.20, pero eso sí que es demasiado, así que paro a mear, y arranco de nuevo. A 4.30. Es mi ritmo, en el que me encuentro cómodo. Voy a intentar llegar hasta donde pueda a ese ritmo y luego ya bajaremos. Me sigo echando agua por encima, bebo coca-cola, pero empiezo a notar demasiadas cosas en la tripa. Así, hasta el km 15 donde de se hace el giro en Santa Susana, y me encuentro con viento de cara que me frena en seco. La tripa se empieza a quedar fría y las piernas a endurecerse. En el segundo paso por boxes ya sonrío menos. El ritmo ya va por encima de 5 y bajando.  Sabía que me daría el bajón pero no tan de golpe. Pienso en parar a evacuar en las letrinas de entrada de boxes para ver si mejora la cosa, pero sólo imaginarme lo que puede haber ahí dentro después de 6 horas al sol, me hace tirar pa’lante. Y a partir de ahí, sufrimiento y más sufrimiento. Pero del desagradable, del que no mola nada. De impotencia, dando unas minúsculas zancadas, en las que cada apoyo es dolor. Para acabar de joderlo, los tendones se me están resintiendo y ya apenas doblo el pie.

Ya que estamos ahí, no vamos a dejarlo, ¿no? El interés por  sub-10, que era mi objetivo ambicioso se esfuma de golpe. Sólo quiero terminar la tercera vuelta. Sé que si lo hago ya no voy a retirarme y acabaré como sea. Apenas ando. Sólo paro en los avituallamientos y en algún momento a estirar, pero corro. Muy lento. Lentísimo. Nunca, ni calentando, ni soltando, ni en la cuesta de Manurga, había corrido tan despacio… 6, 6.30.. Llego a ver un 7. Pero consigo acabar la tercera vuelta. Las señales de kilómetros 32, 33, ahora ya son las mías. Ya no quedan más vueltas. Ya está casi hecho, pero en los últimos 5 kilómetros todavía tengo que parar alguna vez más. Y paso el 40. Y ya casi soy Ironman, me ha costado. La teoría de que sólo una parte del cuerpo puede doler a la vez, también se descarta. Me duele todo, pero llego a la alfombra roja.. Por última vez hoy.. miro el reloj (y aunque no marca mi tiempo sino el de los pros) veo que ya he perdido el sub10. Y me jode, porque pensaba que lo tenía,  pero ya sólo pienso en disfrutar la recta de meta, porque me la merezco y Patri igual o más que yo.  Así que salvo por el gilipollas alemán que me empuja para adelantarme, ésa es mi recta.

 

“>

Me emociono otra vez. Pero no tengo fuerzas ni para llorar. Sólo me salen muecas rarísimas.

 

 

Cruzo la meta con calma. Me ponen la medalla me dan un abrazo y al pobre que me lo da no le suelto… me preguntan si estoy bien. Les digo que sí.. (mentira cochina) pero que me duelen los tendones… Pido hielo. Me dicen que no hay, que vaya a los masajes.. Me ponen con una fisio que me hace ver las estrellas. 10horas sufriendo para que ahora me sigan haciendo daño.. Aunque las cosas como son, al día siguiente no me dolían.
Borja se me acerca con unas uvas. Nada, no puedo comer nada. Me tomo media cerveza con limón y me tengo que ir a las letrinas rápidamente. No como nada (340€ para no comer ni una chocolatina) y me cojo la bici rápido para irme al apartamento. Tengo frío y me encuentro fatal. Ni fuerzas para hablar con mi hermano, ni con Haritz… Ducha caliente, una manzanilla y a la cama vestido con toda la ropa que encuentro. Pero ya está hecho. Toca disfrutar de las vacaciones y volver a vivir como una persona normal. Ya analizaremos todo más tarde… y lo podré disfrutar toda la vida.