Triatlón de Lekeitio 2019.

La segunda bala de la temporada estaba preparada para Lekeitio desde que supe que era Campeonato de Álava de distancia sprint. Sí, Campeonato de Álava en Lekeitio, (Bizkaia). Tenemos un Ironman a 600€/persona con ayudas municipales pero no tenemos un triatlón sprint. Somos así. Me cuadraba por fechas, tenía la espina clavada de 2016 y me encanta correr en Lekeitio. Pero siempre me sale mal. Siempre nado mal. Peor de lo habitual todavía. Este año no había demasiados motivos para que fuera diferente, pero intenté comprar todos los boletos que pude de la lotería del agua:
  • varios entrenamientos de aguas abiertas con mi boya con tandas de 150 m jugando con la frecuencia para que nadar a 37 bpm me resulte cómodo y eficiente,
  • en piscina de 25 muchos 50s a 38 bpm y 150s con cambios de ritmo.
  • Colocación en el lado derecho siguiendo instrucciones de Guz con dos tipos de pies a mi lado (Alex Altuna y Astigarraga).
  • Practicar 4 o 5 veces la entrada al agua para calcular dónde me tenían que tirar de cabeza,
  • gel de cafeína de 226ers una hora antes de la carrera,
  • calentar con cambios de ritmo (esto lo hice menos),
  • ajustarme bien el traje….

No sé. Creo que estaba todo. 

 

Resultado: peor todavía que en 2016, saliendo en el puesto 73. A 45″ de lo que creo que debería ser mi grupo (Astigarraga, Zalakain, Llavería). Por ejemplo, Llavería me sacó 10″ en Aritzaleku (1500), 45 ” aquí (750). Iraizoz 2’30” en Aritzaleku, 1’50” aquí.  Unai Sagarzazu 3 minutos en Aritzaleku, 2 aquí…  Por lo que más o menos, sale que tendría que haberlo hecho unos 45″ mejor (sólo teniendo en cuenta una natación más tranquila como fue la de Aritzaleku). Eso son entre 30 y 40 puestos.

Pero vamos por partes. Después de la eterna espera de 15 minutos plantados en la arena, se dio la salida, que me pilló un pelín a contra pie, pero no reaccioné mal del todo y gracias a una buena zambullida estaba en paralelo a Altuna. Creo que Astigarraga se abrió más a la derecha todavía, Altuna se cruzó como ya me había dicho, pero cuando tenía que ir a por sus pies como un loco, se me medio montan en el lado izquierdo y no soy capaz de sacar apenas ese brazo. Eso me ralentiza y me pasan por la derecha, hasta que ya pierdo la referencia de Altuna.

Primeros dos minutos y medio a 40 bpm pero empezando a perder velocidad.

 

Sigo viendo a los de la derecha, pero el grupo gordo está a la izquierda y son bastantes. Me quedo en tierra de nadie, y me tiro rápido hacia la izquierda. Más o menos ese era el plan, pero creo que ya tengo demasiada gente por delante.  Llega la boya… Bueno. Meneo serio (y eso que estaba el mar tranquilo) creado sólo por el barullo de pies y brazos. Muevo los brazos más que nada para proteger mi cabeza de patadas y salgo como puedo. No creo que perdiera puestos aquí. Vamos a la segunda boya, sin demasiados incidentes y empieza la vuelta. Empiezo a encontrarme mejor y voy chocándome con pies. Esto no es buena señal. Está claro que voy con gente más lenta que yo, así que empiezo a pensar que ya la he cagado (todavía no estaba seguro del todo). Ahí voy a 37 bpm y aunque no me fío mucho de la lectura del Garmin en aguas abiertas en tramos cortos, nada menos que 1’32/100… 

Me abro y empiezo a remontar, hasta tocar la arena con las manos y me pongo de pie.

Enseguida veo a Adrián y le saludo con sonrisa incluida. No me dicen el puesto. Mala señal.

Pero el triatlón de Lekeitio siempre da otra oportunidad.

Transición sin problemas. Casco sin que se caigan las gafas y salto (momento crítico en Lekeitio) sin problemas. Así que empiezo a apretar sin pensar. Hay que hacer la variante a todo lo que se pueda, y luego ya veremos. Sigo tirando y cogiendo gente, pero por detrás también se engancha gente. Vamos muy rápido, con Josu Zabalbeaskoa (V1 que no le conocía) tirando bastante fuerte, pero renunciando a irse tan pronto y entramos a la rotonda de la carretera general unos 15-20 como locos. Me da la sensación de que vamos bastante descontrolados, con muchos cruces, algún frenazo y empiezo a pensar que es mejor irse un poco para atrás. En la curva del bar donde se coge la carretera hacia Milloi, en con badén incluido, la gente ni frena, se cruza completamente de carril y ya lo veo claro. O paso delante del todo o atrás. Veo que pasa Javier Goitia, así que delante no pinto nada y me quedo detrás, esperando a que llegue la subida y estar atento a los cortes, que seguro que se van a producir, porque seguimos yendo bastante fuerte y aunque la subida es menos dura que por el otro lado, vamos ya unos 30-35. La oportunidad está aquí. Todavía no hemos enganchado al grupo de Astigarraga pero no creo que estén demasiado lejos. 

Empieza la parte dura y comienzan los cortes. Esto obliga a un pequeño esfuerzo extra, pero voy con confianza después de las series de 10′ a 350w del domingo pasado.

Coronamos unos 20 (unos 7 minutos a 335w/166ppm), conmigo a cola y empieza la bajada.

Empezamos a cruzarnos gente, pero no me fijo en ellos. Me concentro en la bajada, trazar bien y no liarla en el cono. Con la Orca Aero voy muy seguro y mantengo sin demasiados problemas. Pero como era de esperar, el grupo se ha estirado mucho y se parte en dos en la salida del cono. Remonto hasta empezar a tirar de la segunda parte del grupo en el que está Alberto Bravo a quien creo que hemos cogido bajando. Bueno, tan mal no voy… En este grupo también están Balen y Vallina. 

Algo ha fallado en el Garmin 510 y no veo watios, y al 935 no le hago mucho caso (entre otras cosas porque no puse bien la longitud de la biela (170 en lugar de 175)), pero voy bien, me dan un relevo, y termino la subida. (unos 4’30 a 370w y 168 ppm).

A los de delante ya no les vamos a coger, así que me relajo un poco y me quedo de nuevo a cola de grupo. Nos toca adelantar a una chica que no me lo pone demasiado fácil, pero no soy de pegar gritos ni adelantar apurando interiores, así que espero al final de las curvas para pasarla y volver a coger al grupo.  Situación habitual en la vuelta: grupo de 10-15, con 8 haciéndose los remolones como si se jugaran la carrera en el último sector. Mi pensamiento: No me sirve de nada quedar el primero de este grupo (que no lo voy a ser estando Bravo y Llavería). Tenemos que acercarnos todo lo que se pueda a los de delante y si llegamos en menos de un minuto, les pasaremos corriendo a unos cuantos. 

Así que doy un par de relevos buenos por encima de 300w e intento entrar primero al pueblo. Lo hago, pero Balen y Vallina me pasan en la mitad del pueblo. Busco el momento adecuado para quitarme las zapatillas. No quiero hacerlo demasiado pronto, pero en la distancia habitual hay un adoquinado muy cañero (donde me abrí la cabeza en 2011 después de la carrera cuando se me enganchó el neopreno en la rueda) así que espero a la cuesta de la iglesia, donde en el reconociemiento a pie antes de la carrera he calculado que me daba tiempo. Me bajo bien y me encuentro con una chica en el suelo a la que pasamos como podemos. Parcial 43,  254w/305np/162ppm. (multiplicando los dato de potencia del 935 * (175/170)). Casi igual que Aritzaleku

Me concentro en no equivocarme de pasillo, zapatillas, dorsal y a correr. Salgo todo lo rápido que puedo. Demasiado. Pero tengo tantas ganas que no puedo controlarme, y  creo que para subir puestos en V1 sólo me queda apretar y ver hasta dónde llego. En el paso por el puerto oigo mi nombre como si estuviera en casa. Distingo a gente del Dida, Gastañares y a Adrián, lo que me hace apretar un poco más todavía. Resultado: 1’30 por debajo de 3’10/km para entrar en calor…

Hasta que me doy cuenta de que lo del “pica para arriba” es un poco más de lo que recordaba, con un tramo de 250m al 10%  y empiezo a sufrir. Oigo que Bravo se me acerca y me pasa junto con Llavería. Mucho más rápido que yo (que me he quedado estancado en 3’35-40) . Me concentro en llegar hasta el giro. Luego todo es más fácil. Voy cogiendo gente que reconozco del grupo que he perdido en la bajada y empiezo a contar V1s que ya están bajando. Alberto González, Alberto Barrio y Astigarraga (había dos más Oskar Karlos y Josu Z, pero no los conocía)… Coger a Asti va a ser imposible salvo reventón descomunal (que podría ser siendo él :)). Así que me olvido de la clasi de V1 y me concentro en ir ganando todas las posiciones que pueda, uno a uno, ya corriendo a 3’15-20.

Paso a Goitia llevando a Bereziartua pegado a mí tras adelantarlo… Me cambia de ritmo, pero me da la impresión de que pensaba que íbamos ya hacia meta, cuando todavía hay que hacer unos metros en sentido contrario y le vuelvo a alcanzar. Ya en el puerto me concentro en la técnica, amplío brazada y zancada me dispongo a lanzar mi último cambio aprovechando los ánimos de la gente que te sacan eso que ya crees que no tienes y ponerme a 3’/km para adelantarle. Y entonces me gritan:  ¡¡“Diego, cómetelo!!”… Y no se que me da que al chaval (junior!!!) no le hace mucha gracia la frase y me mete un cambio que todavía le estoy buscando… Así que subo las escaleras con tranquilidad ( ya me estaba temiendo un sprint en ellas que podía tener nefastas consecuencias a esas velocidades) y cruzo al tran-trán la plaza, haciendo el parcial 23 a 3’29 y 170 ppm/175max.

Al final, puesto 39º, 6º en V1 y Campeón de Álava de la categoría. Muy contento por haber competido de nuevo aquí, sin molestias, pero bastante disgustado con mi “actuación”. Sigo creyendo que tengo más de lo que he demostrado. Además del recurrente tema de la natación, tenía más en la bici pero no supe colocarme donde tenía que hacerlo y perdí otro minuto que podía haberme subido al kiosko de la plaza. Lamentarse no sirve de nada, pero hay que aprender de los errores y pensar en la siguiente.

*Todos los datos están sacados a posteriori de TrainingPeaks. En carrera no me dio tiempo a mirar nada.

Lekeitio 2016

Después del desastre del desastre de carrera que me salió en Ondarroa, volvía a Lekeitio cuatro años después de mi última participación en este clásico, con la idea de resarcirme, hacer una natación acorde a lo que estaba haciendo en la piscina (con un 20×100 c1’35 <=1’20 en el gimnasio Fisico de Majadahonda el martes en mi primera semana de destierro en el infierno de Getafe) , ver lo que era capaz de hacer con mi propia bici y correr. Pero en una carrera en distancia sprint, lo puedes perder todo en la salida, y eso es exactamente lo que pasó. Esta vez me propuse coger pies desde el principio y me coloqué detrás de Ciro y cerca de Asier Astigarraga, al lado de derecho haciendo caso a Guz, alejado de todo el follón que se colocó a la izquierda.

Se dio la salida, Ciro se tropezó sin caerse del todo, pero no consigo esquivarle del todo, y para cuando llego al agua estoy en cuarta o quinta fila. No consigo progresar por ningún sitio, y para cuando llego a la boya veo que tengo otra vez unos 50 tíos por delante. Ni siquiera a la vuelta soy capaz de forzar más y veo cómo me adelanta por mi derecha el veterano Altuna. Este sí que sabe competir en el agua… Total, puesto 66º. Como referencia que usaré en los próximos análisis de este año: a 2’10” de Ciro, mientras que en Ondarroa salí a 3’30”, en la mitad de distancia.  Adiós carrera.

Para terminar de liarla, en la transición me equivoco de pasillo, pierdo unos segundos más y salgo. A estas alturas del verano ya no recuerdo demasiado de la carrera. Sólo que hice la primera subida mano a mano con Jose Ramón Salvatierra tirando del grupo, fuerte, pero relativamente cómodo (9 minutos a 334w/168 ppm) , bajo bien, por primera vez en todos los años que he participado no me quedo en el giro de 180º y hago bastante bien la segunda subida (4’27” a 374 y 171 intentando soltar lastre), para quedarme a cola del grupo en la vuelta a Lekeitio para intentar guardar piernas para la carrera a pie.

Lekeitio2016watios

Como comparación con 2012, las primeras subidas entonces fueron a 316 y 353 w medidos con un powertap g3 (que equivaldrían a 338w y 377con los P1). Al final, 274 wm, 309 np y 164 ppm. (casi los mismos números que en Ondarroa, donde era distancia olímpica).

Esto hizo que pudiera bajarme a correr bastante más fresco que en Ondarroa. La carrera a pie de este triatlón no tiene mucha historia: “subir” a muerte al faro, sabiendo que la vuelta es más fácil pero hay que guardar un poco.

Pude correr a 3:26 de media, hacer el parcial 9º, terminando bastante fuerte para remontar algunos puestos para al final hacer el puesto 20 y salvar algo los muebles….

 

Otra decepción, una más en distancia sprint. Así que decidí, si tenía alguna duda, que no correría más hasta el triatlón de Vitoria, al que le iba a dedicar dos semanas de preparación muy específica y una descanso-puesta a punto.

Triatlón de Lekeitio 2012. Análisis.

Natación:
La peor natación del año con diferencia (parcial 65). Menos con Bizkarra, que otra vez volvió a salir delante de mí en un sprint, con el resto de referencias clásicas, perdí entre 30 y 45 segundos más de lo habitual este año, que en 750 metros es una barbaridad. La mayoría de ese tiempo, probablemente esté en la salida, donde además de reaccionar tarde (no oí la puñetera bocina, si es que llegó a sonar), me equivoqué poniéndome detrás de los re-buenos. Para cuando encontré el hueco que quería, ya había pasado casi un minuto, porque se me había metido gente por todos lados. Ahí prácticamente terminó todo.

Bici:
Ya sabía que iba mal colocado, así que tiré a muerte desde el principio para intentar recuperar o enganchar con algún grupo. Pero yo sólo (o con alguno de mi nivel), no voy a conseguir coger a los de delante. Si estoy con ellos, les puedo aguantar (creo, porque todavía no se ha dado la ocasión), pero no les voy a recortar tirando yo. Así que cuando vienen buenos ciclistas por detrás, luego se me escapan porque estoy fundido (310 w normalizados en los primeros diez minutos).

En amarillo, 2011. En rojo, 2012.

Pero tampoco puedo esperar a que vengan por detrás a llevarme en carroza, porque la diferencia se puede volver insalvable, y porque puede que en algún repecho me suelten, así que habrá que estar un poco más atento y estar más pendiente de todo, que no todo es meter watios.

Con la caída, cuando creo que estaba bajando bien, definitivamente se terminó la carrera. Aún así, saqué los mismos watios normalizados que el año pasado.

Correr:
Sin más. Tenía dolor y de nuevo rabia, pero ésta vez más tirando hacia la frustración, así que tampoco corrí como en Hondarribi porque no tenía ninguna aspiración, más que la de coger a Guz cuando le vi en el giro (que no es poco).

Conclusión.
Creía que en los sprints, con lo que había mejorado la nataciónen la piscina este año, podía hacer algo, pero por una cosa o por otra, no estoy saliendo del agua donde pensaba que iba a salir. Exactamente igual que lo que me pasó el año pasado. Además, de nadar, hacen falta otras cosas, que probablemente a mi me falten, y ésta no sea mi distancia. Me queda otro en Tudela dentro de semana y media, con agua dulce y sin bajadas. Si ése ya no sale bien, para el año que viene me replantearé si me merece la pena correr estas carreras.
Pero antes, este domingo el olímpico de Donosti, donde hace 10 años debuté en este deporte. A ver si en un poco más de distancia se me da mejor la cosa.

Triatlón de Lekeitio 2012. Crónica.

Salimos de Vitoria a 28ºC y camisetita de tirantes, y llegamos a Lekeitio (por Urkiola), a 16ºC y lloviendo. Íbamos bastante motivados, pero llegar con ese ambiente, la verdad que desmoraliza bastante. Pero bueno, total, vamos a ir mojados de una forma u otra, así que al tema.

Dejamos todo en boxes rápido (tanto que se me olvidó dejar el Garmin) y nos vamos a resguardar debajo de la Iglesia, que había una ambiente espectacular.

En la salida, veo en la de las chicas que la corriente, las lleva hacia la izquierda, aunque las olas van hacia el otro lado y decido colocarme en el centro, que es donde hay más sitio, en primera fila. Tras hablar con Gari, pienso que igual es mejor ponerme detrás de los buenos, así que me coloco tras Muller, Okamika y Unanue. Sin esperanza ninguna de coger sus pies, pero queriendo nadar con espacio. Error.

Se da la salida (se supone, porque yo no oí ni bocina ni nada), y como siempre, llego en cuarta línea al agua. Tardo en lanzarme, pero me han adelantado por todos lados, y ya no tengo sitio libre y me llevo un par de patadas en la cara. Sigo estando bien orientado, pero todavía no he dado ni dos brazadas buenas, y tengo mucha gente por delante. De repente, se abre el espacio por delante.. Pero es muy tarde. Llega la temida primera boya en la que hay que girar casi 180 grados, pero se pasa mejor de lo esperado y ahora sí empiezo a nadar. Cojo unos pies y me centro, pero veo que voy demasiado relajado y cambio para marcharme. Pero sé que voy mal.

Delante de mí sale Taracena y a mi lado Alberto, que sale más rápido que yo por la arena.

Encuentro la bici rápido, no me pongo gafas y salgo. Toca una de las líneas de montaje más complicadas del mundo, estrecha, con árboles, bancos y un pivote… y el típico gilipollas que llega dando gritos. Total que fallo de nuevo en el salto, intento montarme de forma tradicional, vuelvo a intentar saltar, y al final vuelvo al tradicional, metiendo un pie al principio. A pesar del desastre, no he perdido tanto y le cojo a Alberto antes de terminar el pueblo. Sé lo que toca, apretar, apretar y apretar. En la rotonda de bajada de la variante ya veo que el asfalto y los frenos están peligrosos, pero bueno, no es circuito difícil. Sigo tirando, con alguna colaboración puntual. Llega Ander del Antxintxika, a quien no conocía e hizo el mejor parcial y nos suelta antes de tiempo… Me marcho con uno de Zornotza (creo que Etor Etxeandia) y otro chico y vamos cogiendo gente.

Primera bajada. Salvo algún kamikaze que pasa, no pierdo el grupo y bajo bastante bien, tras aplicar lo practicado el jueves en Zaldiaran. Al cruzarnos con la cabeza veo que vamos bastante atrás, pero tampoco me sorprende. Por una vez, el giro de 180º también lo hago bien, y me quedo tras el chico de Zornotza. Subimos fuerte, pero aguanto bien, empieza la bajada. En la segunda curva se cae un chico del SVC. Joder, que ruido hace una bici en una caída… Y dos curvas más tarde, sin darme cuenta, me caigo yo. No sé ni cómo ni por qué, pero estoy resbalando por el suelo y casi me meto debajo de la ambulancia que viene por el otro carril. Me gritan desde la ambulancia si estoy bien. Pues no. Me duele la cadera y el codo, pero cojo la bici, pongo la cadena al segundo intento y me monto ante el aplauso de los coches que han parado detrás de la ambulancia. En este rato sólo ha pasado un grupo de cuatro, lo que me sorprende bastante. Empiezo a tirar con rabia para abajo… Me he caído casi en la última curva, y ahora es fácil. Me duele, pero no me limita. Miro para atrás y veo un grupito, así que me dejo coger, pero no van nada rápido y tras un par de relevos, meto un hachazo de los que no meto nunca para por lo menos poner en fila a los que van tocándose los huevos atrás. La entrada al pueblo, me la tomo con calma, porque ya lo del pavés  mojado puede ser de escándalo.

Transición normal y a correr. El dolor sigue sin limitarme pero me noto cascadillo, y no tengo las piernas de Hondarribi. También aquí sé de  sobra lo que toca. Sufrir hasta el giro, y luego alargar zancada. Sigo pasando gente.. Y empiezo a cruzarme con gente a la que gané en Hondarribi. Poco después del giro me adelanta uno que no tengo ni idea de quién es, e intento pegarme a él. Sólo me queda intentar coger a Guz, más que nada por no tener que aguantarle durante lo que queda de año. Creo que me da tiempo, pero va ligerillo.. con las rodillas por el suelo, pero rápido. Le paso antes de encarar el puerto, y me centro en que ya no me pase nadie más. Por lo menos he terminado, que cuando me vi en el suelo no las tenía todas conmigo.

Puesto 38 y fuera de la primera página de la clasificación. Casi igual que el año pasado, pero esta vez había bastante menos nivel. Otra oportunidad perdida, esta vez con caída incluida, y cada vez quedan menos.

 

Triatlón de Lekeitio 2012. Previa.

Y casi sin recuperarnos del fin de semana de Zarautz + DST (o más bien, sin casi), llega otro de los clásicos. Lekeitio. El triatlón de los golpes y patadas en la natación, de la agonía en Milloi, del giro de 180º en bajada donde casi siempre pierdo al grupo, de la subida al faro corriendo y una de las llegadas más bonitas del triatlón en Euskadi y donde el año pasado casi me dejo allí la cabeza y algo más por volver al coche sin casco.

Se van acabando las oportunidades. Es lo que tiene concentrar la temporada en tres meses y que uno entero estés lesionado. Es un terreno que otros años me iba bien, con tiempo para respirar algo antes de empezar a subir y con bajadas fáciles.

Estreno neopreno. Esta vez, mío. Xterra Vector ProX3 (al 50% en xterrawetsuits.co.uk), talla SLO.  Bastante más parecido al Sailfish One que al Blueseventy Helix.

Ayer hice una pequeña prueba en el pantano, bastante satisfactoria, pero como siempre, es fundamental colocarlo todo en su sitio. Sólo espero que tras tenerlo una noche con él en agua, me cueste menos ponérmelo en Lekeitio que lo que me costó ayer en Ullibarri.

Espero veros allí a muchos, y ya que parece que los golpes serán inevitables, por lo menos, no nos peguemos entre amigos.

 

Crónica Lekeitio 2011.

El sábado tocaba Lekeitio. Uno de los clásicos, y por recorrido, de los triatlones que mejor me van, con pendientes constantes y bajadas sencillas.

La semana previa no fue mal, salvo que mi jefe me tuvo que mandar a Getafe el viernes, en viaje de ida y vuelta, yo solito en coche de alquiler. A pesar de llegar bastante cansado, me armé de valor y monté la bici para salir a las 20.15… me dio bastante pereza pero me vino muy bien. Una hora suave, que me colocó el cuerpo en su sitio.

El sábado todos en la furgo de Borja. Llegamos bien y me voy a mi bola a por mis acoples que los tiene Javi. Un rato más tarde llega Borja “melón” Jubera, que dice que se le ha roto la rueda delantera porque se le ha metido la bolsa del neopreno entre los radios… (se ve que era el día). Esto nos altera un poco a todos la rutina habitual, pero al final Bizkarra le deja una y todo vuelve a la normalidad. Entramos en boxes, un poco más tarde de lo habitual, pero bien.

Superviso todo, cojo referencias y para afuera. Calentamos bien, no demasiado, y me coloco en la línea de salida, al lado izquierdo, con toda la marabunta, porque hay una más que clara corriente de izquierda a derecha. Me coloco en tercera fila, detrás de gente buena, que me abran camino. No veo a nadie de mi equipo cerca, pero creo que la situación es bastante clara. Tras 20 minutos de espera (de verdad que esto no se puede cambiar???) en la línea de salida, por fin se da la salida. Salgo relativamente bien, pero antes de llegar a la boya alguien me pega en la mandíbula.

Aquí me voy a parar y a ponerme  serio. Normalmente, siempre hay golpes, en la salida, en las boyas… pero este año en el circuito vasco, está siendo exagerado. Se puede dar a alguien en los pies, en el brazo.. pero vamos a ver, cómo es posible que nadando recto alguien te pegue en la base de la mandíbula? Yo no he pegado nunca a nadie en la cabeza, y no es que destaque por una flexibilidad brutal de hombros. Sólo me limito a llevar los brazos hacia delante, no hacia los lados. Por no hablar de los agarrones (continuos) en el hombro..  Mi paciencia en este sentido está empezando a acabarse. No suelo reaccionar a estas agresiones, pero me da que en la siguiente ya no me voy a contener.

En la boya, visto el berenjenal previo, intento abrirme lo máximo posible y sacar la cabeza para dejarme llevar por la corriente. De camino a la segunda, vamos justo contra las olas. Unos cuantos tragos de agua, pero sin demasiados problemas. Por fin llega la boya, y me centro en nadar recto y largo, para aprovechar las olas al máximo.

Tengo la sensación de no haber nadado mal a pesar de todo y me noto fresco (al final, 11.56, posición 55).

En la T1 veo a Solis, así que las cosas van según lo previsto. Salto de la rana, sin problemas, a pesar del pavés, y a tirar a muerte. Sin pensar. Veo que Borja está algo más adelante, mirando para atrás, así que parece que le cogemos. En el grupo también viene Guz y un par del Antxintxika que pasan bien. Vamos cogiendo gente, y empieza la subida a Milloi. Dejo que tiren. Voy bien aunque no sobrado. Hacemos un grupo grande, que de repente, se corta… Y claro, para variar no estoy en el sitio. Así que me veo obligado a cambiar de ritmo para enganchar antes de que acabe la subida. Lo consigo por los pelos (creo que es el rato de 425w que se ve en la gráfica), sin que venga nadie detrás (Guz y Solis se han quedado), pero en lugar de progresar, me quedo el último para intentar recuperar. (subida: 7.10 a 315w, 175 ppm)

 

Error, comienza la bajada, el grupo se estira demasiado, y al llegar al giro de 180º,  llego a unos 10 metros del último y para variar con el plato metido, me cuesta arrancar y para cuando levanto la cabeza les tengo a 30.

Solis me ha cogido en la bajada. Si no es el mejor bajador del circuito le faltará poco. No hace falta que nos hablemos. Yo tiro en la subida, él me hará la bajada, y haremos lo que podamos en  la zona llana que sé que va pegar el viento de lo lindo.

 

Subida, 4:50 a 345w, 173 ppm.. que no sirven, porque no enganchamos.

Así lo hacemos, pero Solis va bastante castigado y en el llano me toca trabajar demás. Otros 6 minutos a 300 watios.

Ya da igual. La he vuelto a cagar, y nos han sacado más de un minuto, que va a ser prácticamente imposible de recuperar corriendo. (parcial 41, 37:44)

Me relajo un poco antes de la T2, llegamos los dos solos, así que por lo menos no nos han enganchado por atrás y no lo hemos hecho mal del todo. Llegamos a boxes, y me meto en el carril de las chicas. Genial. Unos metros para atrás, y solucionado, pero me jode.

Solís me ha sacado unos metrillos en la transición, pero le recupero enseguida, le paso, me da un cachetito en el culete y para adelante. Voy bien, pero no como en Hondarribi.

Tengo pocos objetivos a la vista, así que mentalmente se hace más difícil. En el giro veo a Ciro, a Borja y a Etor Mendía. A Etor sí que le voy a poder coger (me hace ilusión, primera vez en mi vida que consigo cogerle) pero los demás están demasiado lejos.. Una pena.. podía haber sido hoy, pero otra vez no va a ser. Veo un par de objetivos más.., para uno tengo fuerzas, pero no voy súper. Me pongo un rato a rueda, para cambiar de ritmo en el puerto, que siempre me animo. Lo hago, pero para el siguiente, ya en las escaleras, no tengo ni fuerzas ni muchas ganas, así que me limito a mantener posición.

media (3.3o/km, a 175 ppm), marcando el parcial 19 (bueno, pero lo puedo hacer mejor) y el 35 en la general.

 

Las sensaciones son que he ido más fuerte que el año pasado, pero he quedado en un puesto parecido. También creo que había algo más de nivel, pero sabiendo cuáles son mis puntos débiles, no acabo de estar atento del todo en carrera para intentar solventarlos. De todas formas, haré un análisis algo más objetivo en breve.