Media Maratón Vitoria 2019.

5 años después de mi última Media Maratón (sólo he corrido esta distancia en Vitoria), volví a apuntarme a esta carrera con el objetivo principal de volver entrenar en otoño la carrera a pie con un poco de fundamento y volver a sentirme bien corriendo en los triatlones en verano. No obstante, visto cómo fueron las dos primeras carreras de la temporada en Tolosa y Donosti, me veía capaz de mejorar mi marca en esta distancia. (1h15’45 en 2012 o 1h15’28 oficial en 2014( 1h15’46 en mi reloj¿?).

Bueno, la idea era bajar de 1h15. Pero entonces, empiezas a hacer los cálculos y ves que eso sale a correr por debajo de 3’33/km…. durante 21 km. Revisas tus entrenamientos, tus series,… y dices, “vale, con todo el rollo de las Nike me he hinchado a hacer series, pero 21 km…”. Los ritmos de las series eran:

Son series mejores que las de años anteriores, sobre todo por el número de repeticiones sin que caiga el ritmo. Pero cuando he hecho series más largas, de 3k, 10-12 minutos dentro de rodajes, o sea, sin parar a recuperar/cambiarme de zapatillas, me ha costado bajar de 3’35.  También ha coincidido que la mayor parte de estas series han sido las últimas semanas, en las que se ha reproducido mis molestias en glúteo medio, cabeza de fémur, tensor de la fascia lata.. un batiburrillo serio en la cadera derecha (la de la pubalgia), que quieras que no, molesta y algo limita.

La semana del puente de diciembre, que tenía que ser la de entrenamientos de coger confianza, la pasé en Salou. Sólo corrí dos días, y no pude hacerlos bien… o más bien, los acorté bastante por precaución (y que no me parece muy lógico correr con dolor). Pero sí me di cuenta, de varias cosas:

-al igual que en primavera, el dolor bien por un tema postural con el calzado de día.

-corriendo rápido me duele menos que corriendo despacio.

-pasarme el churro, rulo o como se llame, me alivia mucho.

Total, que con algo menos de entrenamiento de lo que me hubiera gustado en las últimas semanas (una media de 2 horas de carrera desde septiembre hasta la carrera), sesiones extras de fisio en Igaro y muchas dudas de poder terminar en condiciones, me presenté el domingo.

Correr una Media Maratón en Vitoria en diciembre, implica estar mirando la app de Aemet de forma más compulsiva de lo habitual. La previsión final era de viento fuerte del SO, (menos que los 90 km/h de la víspera) unos 10 grados de temperatura y sin lluvia. Esto implica en mi caso: camiseta de tirantes de compresión por debajo de la del equipo, no obsesionarse con los tiempos por kilómetro y buscar un buen grupo.

Respecto al calzado que supongo que es lo que más interesa a los lectores del blog tras este otoño, al final terminé comprándome las Vaporfly 4% en el Black Friday a unos 140€. Les hice 4 km en la cinta del gimnasio, y 17 (demasiados) el domingo anterior antes de la carrera. Creo que llevando plantillas, les tenía que haber hecho un par de entrenamientos más de 8-10 km.

Respecto a la nutrición, soy bastante simple en este aspecto: arroz integral con un poco de crema de cacahuete para desayunar 3 horas antes de la carrera y un gel de 226ers con 160 mg de cafeína y algo de agua 30 minutos antes del inicio para ayudar a digerirlo. No suelo tomar geles corriendo para evitar problemas de flato. Por no tomar, no cojo ni agua en los avituallamientos salvo excepciones. Había pensado llevar alguna capsula de cafeína, pero no había probado a tragar una cápsula en carrera, así que tras hacer caso a Rober Albir, lo dejé.

Por último, para mejorar la circulación en la zona de la cadera, me apliqué un par de veces la crema calentadora con la esperanza de que se activara antes de llegar a la ducha.

Me coloqué en primera fila del grupo de dorsales amarillos e inmediatamente detrás de los buenos. Como siempre, bastantes triatletas, pero muchos inalcanzables. Así que voy buscando cuál puede ser mi sitio en carrera.

Foto: El Correo

Se da la salida y salimos en manada. Los dos primeros kilómetros son cuesta abajo y con el viento de culo, así que sin miedo, pero sin volverse loco. Después de unos años, parece que la gente ya se ha dado cuenta de que el paso corto de la primera rotonda es por la izquierda (:)), y todos por ahí.

Al llegar a la estatua de Fray Francisco, lo veo claro. Se forma un GRUPO de unos 20, en el que están Alberto Bravo, Iñigo González de Heredia, Iñigo Urtarán, Julen Diez, Alberto Díaz… Gente muy buena, con mucha experiencia y en el que parece que de momento voy cómodo.

En el km 4 ya estamos estabilizados en 3’28”-3″30/km. Es algo más rápido de lo que había pensado inicialmente, pero me encuentro muy bien, llevo el pulso por debajo de 170 ppm (me había marcado un límite de 173 ppm) miro hacia atrás y no veo un grupo tan grande, así que decido ponerme a cola del grupo y mantenerme ahí.

De aquí en adelante, la carrera no tiene mucha historia. Gente que se va yendo hacia adelante y gente que va cayendo poco a poco. Yo sigo atrás, haciendo algún esfuerzo extra de vez en cuando para cerrar los huecos que se producen cuando alguien se corta y cede.

Foto: El Correo

La sensación que tengo es que no me cuesta muchísimo, pero tampoco estoy como para irme hacia adelante. Cada vez que veo a Ibon en la Avenida me dice que voy bien, que aguante ahí y eso es lo que hago.

Hasta puedo saludar en el km 13 🙂


En el último paso por la avenida km 15 nos hemos quedado Julen Diez, Julen Basterretxea, Iñigo Urtaran, un chaval del Arabatri y yo. El viento empieza a subir, o esa sensación me da, y toca aire de cara. Veo que llevamos una media de 3’29/km. Con eso vamos a 1h13…

Pero el último kilómetro se nos ha ido a 3’37, por lo que decido que es momento de cambiar un poco y pasar a tirar. Bueno, pues sí, paso a tirar, pero lo que no consigo es cambiar de ritmo…. O al menos, no vamos más rápido. Cuando giramos en Portal de Castilla, el viento todavía pega más fuerte. No veo el momento de meternos en Ariznavarra para ver si nos resguardamos un poco… Algo, sí. Pero parece que estoy ralentizando el grupo en lugar de acelerar y Urtaran pasa a tirar, así que decido volver a cola del grupito e intentar recuperarme de la tontería que acabo de hacer.

Vuelvo a plantearme un último cambio un poco más tarde, ¿km19?, al paso por Ajuria Enea, pero al pasar por Corazonistas, el viento es tan fuerte que ya se nos acaba la acera para resguardarnos, hay que esquivar contenedores volcados por el viento, ramas y creo que termina de minarnos a todos. El ritmo sigue más cerca de 3’40 que de 3’30 y aunque no estoy asfixiado, tampoco es que tenga un dolor brutal de piernas, pero no tengo más. Por lo menos, veo que no he reventado más que los demás como en 2014. Se descuelga el chico del Arabatri, Julen Basterrechea, Julen Díez tira un poco para adelante y yo me mantengo con Urtaran. Encaramos la recta de meta final en 1h14’05..

Pienso que puedo bajar de 1h14’30.. Pero ni tengo fuerzas, ni noto una motivación brutal para morirme intentándolo, ni me hace gracia esprintar a gente que ha tirado de mi toda la carrera cuando no me juego nada, así que creo que más entero que otras veces (que no quiere decir que entre entero),  termino en 1h14’35”, consiguiendo mi mejor marca en esta distancia.

 

Aunque los circuitos de 2014 y 2019 no son iguales pongo la comparación de ambas carreras.

Por un lado, se ve que el pulso es unas 5 ppm menor que en 2014. No sé si serán los 5 años de diferencia, las Nike o el ir menos sofocado, pero ahí están.

Por otro lado, es curioso que la caída del ritmo es prácticamente igual a partir del km 15. Pero como he dicho antes, mientras en 2014 fue una petada muscular en toda regla, este año sinceramente, creo que fue provocado por el viento, y creo que no hay más que ver la caída de ritmo de casi todos los participantes en Strava.

Conclusión: creo que tengo que estar, y estoy, muy contento. Como llevo diciendo desde hace unas entradas, “he vuelto” y al menos corriendo, mejor que antes, aunque si le quitamos los 3″/km a las Nike, tampoco es que sea una mejora brutal. Pero por una cosa u otra, sólo por el hecho de volver a estar ahí, creo que es para estar muy contento.

Respecto a la marca, pues he clavado mi previsión optimista, así que estoy contento también, pero visto el circuito y el viento de los últimos kilómetros, me queda el regustillo de poder haberlo rebajado algo más. Pero bueno, lo de la autoexigencia… Que está bien tenerla, pero no hay que obsesionarse. La temporada acaba de empezar.

 

Media Maratón de Vitoria-Gasteiz 2014. Crónica.

Tras una noche relativamente tranquila gracias de nuevo a Patri, me levanté y lo primero que hice (como todos los días) fue pesarme. 75,0 kg. Primer mini-objetivo = fracaso absoluto. Quería haberme acercado a 73 o 73,5 para este día pero he sido incapaz. Cuando hablaba de falta de motivación, uno de los puntos era este.. Ahora mismo soy incapaz de reprimir mis ansias de comer, algo que cuando tiene una carrera importante a la vista le cuesta menos. Bueno, eso ya no tiene remedio así que a por la carrera.

Estaba la mar de tranquilo hasta que a las 9 se me ocurrió que iba a levantar a la familia para que vinieran a verme y teníamos que salir de casa a las 9.30. Lo que era un mar de tranquilidad se convirtió en una galerna y llegamos a Mendizabala en tiempo pero con una sudada ya muy seria y bastante alteradillo. Tenía que buscar a Haritz para darles los dorsales a los giputxis y llegar a la foto oficial del equipo.

Tras esto, gel de café y me puse a calentar. Apenas nada. Con todas las carreras que me había pegado hasta el coche ni casi me hacía falta ni ya me daba tiempo. El sofoco que llevaba encima me ayuda a decidirme por salir con tirantes.

Voy hacia la salida. Es la primera vez que se hace por cajones. Estoy en el segundo, detrás de los federados, pero hay bastante gente ya, así que le echo un poco de morro y me cuelo algo hasta colocarme detrás de Aritz Uriarte, Diego García y Urko Herrán. Los tres andan mejor que yo este año, pero les meto un poco de presión para que no salgan muy fuerte y sean mis referencias.

No me ha dado tiempo a ver si es mejor pasar la primera rotonda por la izquierda o por la derecha, pero como tampoco tengo muy claro que se pueda ir por la izquierda, me voy a la derecha.

Se da la salida, y empiezo a pasar gente. Vamos rápido, pero es cuesta abajo y voy fácil. Veo que el lado bueno de la rotonda era el izquierdo pero ya da lo mismo. Miro bien, busco referencias y seguimos. Primer kilómetro 3:14. Bien. Más o menos lo previsto. Lo importante es coger un grupo bueno.

Ya en la Avenida, empieza a marcharse el grupo de los buenos, se hace otro en el que se mete Aritz con Zubia y Bizkarra y yo me quedo en el tercero con Urko y Diego. Se nos marchan unos 10 metros. Hay unos momentos de duda y paso a tirar para ver si uniformizamos el ritmo y de paso intentar recortar algo. Segundo kilómetro en 3:26. Este ya es demasiado.

Me abro un poco y dejo que me pasen. Ese no es mi ritmo así que de momento me voy a cubrir un poco. Enseguida vemos que en el grupo hay un tío con liebre y pasamos el km 3 en 3:32. Genial. Ocasión ideal para irse atrás y por una vez en mi vida, correr con cabeza.

Al tramo de la Zumaquera le tengo miedo, pero aguanto bien. Tras un par de codazos, le digo a Diego que no se meta en medio del grupo y se quede a cola conmigo y con Urko que va de cháchara con todo el que le saluda. Toda va muy bien, mucho mejor de lo esperado, hasta que de repente la gente ve el arco del km 10. Suenan los GPSs, (bastante antes del arco) en 34:42. Lo que para mí es un tiempazo (3:28/km) y con un pulso razonable (173) parece que para la mayoría debe ser poco… y pegan un cambio en la rotonda de Portal de Villarreal que me dejan seco. Ni se me ocurre intentar cambiar para seguirles. Hago ese kilómetro en 3:31 (o sea sin cambiar), pero ya no les voy a coger salvo a los que peten. Paso a tirar (o más bien me quedo tirando yo porque el corte se ha producido justo delante de mi) con Urko y otros dos o tres chicos detrás. Subimos hasta la calle Francia sin fallar y en la bajada Urko decide que también tiene más y pasa a tirar… y marcharse. No le aguanto en la calle La Paz a pesar de seguir a 3:30/km y otro que se va.

A la altura de Zulaica veo a la liebre parada y de repente sale de entre unos contenedores el “paceado”.. Cuando arrancan pienso que puede ser un buen momento para recuperar algo, pero enseguida veo que tampoco voy a poder.

Llegamos al segundo paso por la Avenida. Casi me choco en la gasolinera con un tío con un carro que debía tener mucha prisa para cruzar la carretera. Me desconcentro un poco pero sigo empujando. Km 15 y todo va bien. Demasiado. Hasta que llego al giro 180° del que casi no arranco y ya noto que la cosa empieza a torcerse. Miro al reloj y empiezo a hacer cuentas:

52:30, quedan 6 km, 6×4=24, +52,5=76,5. 1:16:30. Bien. Tengo margen.

Pero el km 16 ya paso en 3:42, la gente que llevaba detrás me empieza a pasar y me están empezando a doler los cuádriceps. Mucho, muchísimo. Se termina la soltura, y empieza el sufrimiento. Encaramos Manuel Iradier. Bueno, si pasamos esto, está hecho: lo que no sabía era que había que subir la cuesta de San Cristóbal.. Qué dolor.. Ahora las uñas de los dedos gordos también empiezan a molestar más de lo habitual. Sigo a 3:45 y ya veo que ni de coña voy a poder apretar al final. Bastante voy a tener con no reventar del todo. Pienso en el único día que he hecho más de 1hora de carrera este otoño y lo que me costó volver a casa desde la Avenida del Zadorra… Pero ahora llevo un dorsal, queda la parte chula del circuito y tengo a mi hijo esperándome en paseo de Cervantes… Hay que aguantar como sea. No disfruto nada. Sólo espero que esto termine cuanto antes y ya que la cosa ha ido bien poder bajar de 1:16, y con un poco de suerte de 1:15:45.

Llego al Prado. Un santuario para la mayoría de atletas alaveses: Galindez me grita que aguante. Paseo de Cervantes, donde siempre sufro como un perro..: busco como puedo con la mirada a mi familia y por fin los veo casi en el Estadio. Tengo la cara con una mueca parecida a la que llevaba en los últimos kilómetros del triatlón de Vitoria y no soy capaz de quitarla (ni me importa).

Veo con un inmenso alivio que hay que girar 50 metros antes del Mineral, doy la curva como puedo y encaro la recta de meta. 1:15:10… Bien, me da tiempo, intento cambiar, pero no puedo!! Me noto como un pato corriendo… los segundos pasan.. por Dios!!! Esto no acaba nunca!! Me sale un “sprint” de 200 m a 3:22… Y paso por debajo del arco en 1:15:47… NO-ME-JODAS…. 2 segundos por encima de mi marca.

Luego me di cuenta de que salían 21,23 km, que el ritmo me salía a 3:34/km y que eso sí que tenía que ser mi mejor marca. Al final en la clasificación pone 1:15:28 y con esa nos quedaremos.

En el análisis de SportTracks se ve perfectamente cómo aguanté hasta el 16 y luego aguanté como pude a 3:45.

Muy contento porque de verdad que no esperaba correr a 3:30 durante tantos kilómetros. Por otro lado, me queda la espinita de no hacer nunca esta carrera en forma. Estoy seguro de que podría acercarme al 1:14, pero… soy triatleta, y si ahora estuviera en forma, en julio no lo estaría.

Ya falta menos para los tris.

Media Maratón de Vitoria 2014. Previa.

No he tenido nada de tiempo para escribir esta semana, ni muchas ganas tampoco. Llega el primer mini-objetivo del año y no llego bien, como era de esperar. Como ya he contado en anteriores post, empecé tarde y sobre todo el golpe en la costilla que me di con la BTT en la segunda semana de noviembre me han retrasado aún más en mi preparación. No me preocupa en exceso. De hecho, creo que puede hasta ser beneficioso para verano y puede que así, por una vez no me lesione de una u otra forma en abril-mayo, como me ocurre todas las temporadas.
Así que en lugar de estudiarme el nuevo circuito, hacerme cálculos de tiempos, pasos por kilómetro, etc, me he limitado a trabajar (mucho y con bastante presión), nadar y estar con la familia.
Es inevitable y creo que siempre bueno desde el punto de vista de la motivación en carrera, intentar marcarse un tiempo objetivo. Cuando empecé a entrenar, quería mejorar mi mejor marca personal, de 1:15:45, de hace dos años. El circuito es algo más rápido en mi opinión que el de entonces, pero estoy por lo menos 2″/km más lento que ese año. Creo que sí debería bajar de 1:17, pero de ahí al 1:15  hay un trecho muy serio… Por otro lado, creo que correr por debajo de 3:25 (Berria) me está costando más este inicio de de temporada (tampoco lo he entrenado), pero a alrededor del 3:35, me parece que voy más comodo que otros años, como vi en Alsasua.
Así que, de partida, no descarto nada. Me colocaré en la línea de salida, rodeado de más triatletas que en la salida de Landa en el triatlón de vitoria de Julio:). Alberto Bravo, Aritz Uriarte, Aitor Zubia, Gorka Bizkarra, Gorka Lucena, creo que estarán un paso por delante del resto. Diego García y Urko Herrán han hecho unas carreras de otoño brillantes, pero sobre todo a Urko, todavía le puede pesar la distancia. No le doy muchas vueltas a lo del ritmo. Sé perfectamente cuál es mi límite corriendo (aunque no sea capaz de cuantificarlo en números ahora) y me limitaré a buscarlo y a disfrutar sufriendo, corriendo, por mi ciudad.

Suerte a todos!

Media Maratón de Vitoria 2012. Crónica.

Llegamos a Mendizabala tarde a pesar de que teníamos tiempo de sobra. Me noto bastante nervioso. Más de lo habitual, quiero decir. Como diría Mikel, espitoso. En el coche he visto 10ºC, así que decido correr con interior de tirantes en lugar de larga, a pesar de que cuando nos pegue el aire, sentiremos escalofríos.

Me pongo en la salida en primera fila, en el sitio que me había “guardado” Iván Gil, pero luego colocan delante a los federados, así que otra vez, 8ª fila. Aupa ahí. Miro alrededor, y veo muchas caras conocidas, como siempre y empiezo a preguntar a ver si alguien tiene claro a cuánto van a ir… Todos andamos igual de “dudosos”, o al menos eso parece.

Dan la salida sin avisar, otra vez que me quedo atrás, un par de juramentos y empiezo a hacerme hueco con bastante menos elegancia de la habitual, pero mucha más eficacia. Llega la rotonda, y como siempre, por la izquierda. Empiezo a ver gente que ha andado conmigo en las últimas carreras, así que ya me tranquilizo un poco. Me noto muy ligerito, fluido, bien.

En la avenida se hacen ya los grupos. Estoy en el tercero, detrás de los buenos y otro que se nos ha marchado un poco. Me pongo en cabeza al pasar por debajo del puente de Castilla para intentar seleccionar un poco el grupo y no dormirnos, por qué no decirlo, envalentonado por un montón de gente que me anima.

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Vamos, que me vengo arriba y me voy casi sin querer!!

Al acabar el callejeo por Ariznavarra, me vuelven a coger, pero sigo yendo a buen ritmo. Aquí alguien no está yendo constante. O yo o los que van a mi lado… No sé si por el viento o por qué, pero es una sensación que he tenido durante toda la carrera.

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Llegamos a la calle los Herrán, donde tampoco sé muy bien por qué, siempre se deshacen los grupos y otra vez que se me marchan 4 del mío.

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Por más que lo intento, veo como centímetro a centímetro se me marchan sin remedio. mientras mi madre me grita desde la acera que adelante al grupo… claro, claro. Así que o viene alguien por detrás, o cuando salga a la antigua circunvalación, me voy a chupar todo el viento yo solito. Paso por el 10km en Zaramaga en 35:07. Una barbaridad… pero también un poco lo previsto si las cosas iban bien. Ya 23 segundos más rápido que el año pasado. Entonces pienso que el sub1.15 (deformación triatlética) es posible si no se me hace la carrera tan larga como siempre. Además, las sensaciones son bastante mejores que el año pasado, por lo que tampoco me parece demasiado descabellado.

Al llegar a la calle Madrid me pasa Zubia. Muy fuerte, o yo muy flojo, porque me pasan otros dos. Momento de reaccionar. Éste es el grupo. Como los deje marchar, adiós carrera. Me pongo a rebufo, y me mantengo ahí durante toda la parte dura de la carrera.

35 Media Maraton Vitoria (91)

De todas formas, el viento es lateral, no de frente, y nos damos cuenta cuando llegamos a San Ignacio y giramos a la derecha. Esa zona, que normalmente es bastante rápida, se hace muy dura, y la subidita por detrás de Mendizabala, que sí que es perra, se convierte en un infierno. Pero ya hemos pasado lo peor. Cojo un botellín de agua, le doy un traguito y paso delante. Aprovechando que ahora pega el viento de culo, el terreno es favorable y me vuelvo a venir arriba con los ánimos de la gente, vuelvo a tirar. Sólo quedan 5km y creo que soy capaz de hacerlo a un ritmo más rápido de lo que hemos hecho, que bien sea por el viento o por la pendiente, se nos ha caído. No miro el tiempo total que llevamos en el GPS, pero las cuentas que voy haciendo con la cabeza me dicen que el 1.14 se me va.

Vamos cogiendo alguna unidad del grupo de delante, y sigo fuerte, pero al llegar a San Cristóbal, noto algo de flato… Mierda. Sólo quedan 2 km y se me puede ir todo al carajo, así que levanto un pelín el pie, que es mejor perder 10-15 segundos que 5 minutos. Entonces me pasa Julen Basterretxea. Mi bestia negra de este año, con el que voy a acabar teniendo pesadillas como en todas las carreras me pase al final. Pero no hay nada que hacer, va mucho más fuerte que yo. Al llegar a la Senda, parece que ya se me ha pasado el problemilla del flato, así que ahora sí que aprieto todo lo que puedo. El Paseo de Cervantes se me hace más largo que nunca y ahora sí que me noto ahogado.

35 Media Maraton Vitoria (255)

Al pasar por la contrameta me parece ver 1.13, pero me queda mucho hasta cruzarla. Así es, 1.15.10 cuando llego a la última recta. Aprieto todo lo que puedo y al final 1.15.46, en el puesto 26.

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En la comparación con el año pasado (cómo me gusta esta función del Sporttracks), no hay demasiado que comentar. En general, toda la carrera más rápido que el año pasado, menos en el kilómetro 13 con el viento, y kilómetro final, en el que ya no daba más de mi (cosa que me reconforta, la verdad).

Captura

Contento, aunque me he quedado con la sensación de que tenía el 1.14 en la mano y que no sé si voy a verme en otra de éstas, pero el día estaba complicado por el viento, 46 segundos son muchos, y como me dice mi amigo Borja, soy triatleta, y éste no es mi objetivo, ni sinceramente lo había preparado en condiciones. A todo no llego. El entrenamiento cruzado me funciona, pero con 50km al mes no creo que se pueda pedir más en esta distancia.

Así que me quedo con la satisfacción de que sigo mejorando, de que estoy en tiempos que nunca había pensado que podría conseguir y que me lo he pasado pero que muy bien corriendo en mi ciudad.

Los objetivos importantes están por llegar. Seguimos!

Diciembre, el mes de las carreras populares.

Todos los años el planteamiento del inicio de la temporada es el mismo: Preparar las carreras populares para tener un aliciente para ponerme en forma lo más rápidamente posible y coger un fondo de carrera a pie que es con el que luego tiro durante toda la temporada.
Como creo que me va bien así, y sobre todo, me gusta mucho, no voy a cambiar nada, así que el plan es:

  • Día 4: Gasteizko Herri Krosa: 9 km
  • Día 8: Memorial Barricarte (Alsasua): 12,4 km.
  • Día 18: Media Maratón de Vitoria.
  • Día 31: San Silvestre de Vitoria.

Las 4 carreras las hice el año pasado, y podremos comparar con los datos de entonces. El año pasado, sin saber todavía muy bien por qué (bueno sí: 3,5 kg menos y un par de findes haciendo esquí de fondo), iba bastante más rápido que en años anteriores. No sé si este año pasará lo mismo. De momento, estoy en 74 kg, como el año pasado y todavía ha nevado.

En 2010 empecé con la de Alsasua a 3.37, después hice la Herri Krosa a 3.30, la Media a 3.43 y la San Silvestre a 3.21.

Ya he hecho uno de mis entrenamientos favoritos: 6×1000 con 1’30rec.

30/11/2011 av max rec pulso tras acabar rev
0:03:20 168 176 1’30 145
0:03:24 171 179 1’30 146
0:03:23 172 180 1’30 145
0:03:25 172 182 1’30 146
0:03:25 173 180 1’30 145
0:03:30 171 180 1’30

 

Debería servir para compararme con otros años, pero la verdad es que creía que tenía más datos apuntados de otras veces, pero o no los tengo o nos los encuentro, pero bueno: los tiempos son buenos, constantes, y aunque el pulso un poco alto, pero para acabar de arrancar no está mal.