Triatlón de Aritzaleku 2019.

La primera de las pocas balas que tengo para esta temporada iba a gastarla en el triatlón olímpico de Senpere. Sin embargo, un fin de semana de inundaciones y algunos problemas de otro tipo, hicieron que me quedara en casa y me la guardara para el triatlón olímpico de Aritzaleku. Otro clásico, muy caro y a las 8:30 de la mañana del sábado. No obstante, estando a una hora de casa, en este caso el madrugón me venía bien para estar de vuelta en casa para las 13:30 y cumplir con mis deberes como padre.

Bastante tranquilo toda la semana, mucho más que toda la semana previa a Senpere, y viaje en coche con Rober. No hay como tener la cabeza ocupada para no ponerse nervioso.

Tras recoger el dorsal y dejar la bici en boxes con la ilusión de quien hace su primera carrera, veo que no nos queda demasiado tiempo y opto, dada la temperatura exterior (13 grados) y la del agua (17) por no calentar y coger buen sitio en la rampa de salida.

No hay apretujones, y al final coincidimos más o menos juntos Fuentes, Artutxa, Mujika y Sevillano con Iraizoz en la esquina derecha.

Una vez más, surgen los comentarios de que mis pies son los buenos, que si mis tiempos de piscina, que el 1500 del Campeonato de España... Pero este año ya estoy concienciado de cuál va a ser mi sitio, que es el mismo que el de años anteriores. Por mi forma de nadar, nado mejor en piscina de 25 que en piscina de 50 y mejor en piscina de 50 que en aguas abiertas. Y ya está.  Esto creo que me evita tensión primero y frustración después. Seguiré intentado mejorar (en ello estoy) pero he empezado tarde y este año no voy a ver nada muy diferente a lo que pude hacer hasta 2016.

Se da la salida, fuerte, en la que hago 30” a 44 bpm para estar ya completamente asfixiado a los 100m. Los siguientes 2’30” los hago a 40 bpm, para terminar los 5 primeros minutos a 39 y la primera vuelta a 38. Total, que en la primera boya, he cogido los pies que no son los correctos, y como siempre, me quedo cortado. Adelanto, pero ya estoy solo persiguiendo al grupo de cabeza (que pensaba que era bastante más grande). Al salir del agua al terminar la primera vuelta (9’45”), veo que los siguientes pies no están demasiado lejos, pero me cuesta un huevo ponerme de pie y justo entonces se da la salida de otra carrera ¡¿?!.

La segunda vuelta, prácticamente sólo, a mi ritmo crucero de 36 bpm para 10’06. Me cuesta todavía más que en la primera vuelta ponerme de pie y dar el primer paso por lo resbaladizo de la rampa. Cuando lo hago, miro el Garmin y veo alrededor de 1350m.

Al final, salí el 10º del agua, (37 bpm y 155 ppm), a 60 segundos de Sevillano, 45 de Fuentes y 30 de Artutxa… Por comparar con Irati Samaniego, que hizo un poquito mejor que yo el 1500 del Cpto de España Máster, hizo un minuto mejor (en salidas separadas), creo que yendo a pies de Irati Mendia. De los que tengo más controlados. me quedé a un 9.6% de Martín Iraizoz, frente al 12,4% de 2015 aquí  y el 17% que me metió en las carreras en la que coincidimos en 2016. Son unos 5 seg/100, así que contento a pesar de todo.

Subo la rampa bufando, me noto el vasto externo derecho muy cargado y los pies muy fríos. Me quito el neopreno más o menos rápido, pero decido dejar las gafas y salir cuanto antes. No tengo mucha confianza en el  salto  de la rana con los pies con tan poca sensibilidad, pero no tengo problemas para meter los pies en las zapatillas relativamente rápido. Creo que voy a agradecer las punteras que ya tenía puestas para Senpere.

Voy bastante solo. Por delante veo y empiezo a tirar para arriba hasta que veo que llevo 4 por detrás. Espero a que me cojan sin levantar demasiado el ritmo. En lugar de seguir, se quedan a rueda y sigo tirando pero sin cebarme. Me pasa Condominas, me pongo a su rueda y dejo que siga.

El primer tramo de subida (Lerate Cruce en Strava), lo hacemos a sólo 284w, mientras que tras el descansito ya subimos (NA7123 Climb) a 315w.  Por comparación. en 2015  subí como pude tras Gorka Bizkarra  a 291 + 355.

Hago la bajada bastante bien (como siempre a cola), pero no debemos ir muy rápido porque, aparte de que no me quedo, se engancha más gente por detrás. En la subida a Lorca, tiro yo con 5 minutos a 330w y empiezo a notar que voy bastante bien en la bici. Monagas ( al que no  reconocí hasta el sector de carrera a pie) pasa a relevar, pero nadie colabora demasiado. Entro de nuevo en la bajada hacia la presa pero en la subida en la que hago 3’45” a 350w, se va Monagas. En ese momento ni me planteé, salir a por él. Tal vez tenía que haberlo intentado, pero si no salí, supongo que es porque no me noté con fuerza o confianza… O las dos. En cualquier caso, creo que me hubieran hecho falta 400w y eso no lo tengo.

Entre Sotil, Condominas y yo volvemos a hacer la subida del puerto. Esta vez algo más fuerte con 309+336w. En la segunda bajada esta vez nos encontramos con una ambulancia que está bajando y vamos casi como en una carrera neutralizada, hasta que de repente alguien se decide a adelantar y luego otros 4 o 5 por el interior invadiendo carril contrario. El resto que vamos un poco más atrás esperamos a tener algo más de visibilidad.

De nuevo en la subida, a Lorca, decido tirar, aunque esta vez algo más flojo (300w). Puede que no sea lo más inteligente, pero a me da lo mismo quedar el 8 que el 13. Por otro lado, pienso que encontrándome  bien, si endurezco un poco la subida, la gente puede llegar más tostada a correr. De ese grupo, creo que me voy a pegar corriendo con Sevillano y Mujika, que ganó el acuatlón de Senpere por delante de Regillaga… Así que si he salido por delante nadando, no es nadador y tiene que saber correr. Parece que va sufriendo pero sigue enganchado y no tiene pinta de ser de los que se rinde, mientras que a Iñigo no le termino de ver fino. Y ¡¡qué cojones!!. Llevo una carrera en dos años. ¡Hemos venido a pasarlo bien!

Justo antes de la subida, después de uno los cruces, veo que he sacado unos metros. Por un momento pienso en seguir tirando, pero con todo el tramo que queda con viento de cara, no lo veo claro, así que guardo para hacer una última buena subida a la presa. Pasa Sotil al inicio, hasta que en la tercera herradura vuelvo a tensar un poco más por encima de 360w, con un puntito de satisfacción personal después de unos cuantos madrugones sufriendo de verdad en el rodillo a esos watios (bueno, algo menos). Me salen 3’40 a 367w. Por terminar con la comparación, en 2015 hice la primera a 375 y la segunda a 364w.

Pero después de tanto watio, miro para atrás y veo que de ahí no se suelta nadie… Así que toca correr. Cuando vamos llegando al camping, ya vemos gente corriendo y empiezo a contar.. .Sagarzazu, Iraizoz, Tijero, Fuentes… Y Monagas!! Sólo llevábamos 4 por delante en bici…. Joder. Me da bastante rabia por un lado porque yendo 12 creo que podíamos habernos acercado bastante,, o por no menos no perder tanto, pero por otro, veo que el top10 está factible.

Al final, 253w/ 300np/152 ppm. Muy parecido a 2015, pero en este caso tirando yo mucho rato.

Entro a boxes con cuidado en los badenes, a cola del grupo. Calcetines cortos, dorsal y a correr. Las primeras sensaciones no son malas y en la primera bajada, giro de 180º y subida ya he recuperado unos cuantos puestos. Vuelvo a contar y voy 9º por detrás de un chico que no conocía (Llavería) , Mujika y Sevillano.  Pasada la primera vuelta, la situación está bastante estable.

En la segunda vuelta intento tomar un poco de aire, pero veo que le voy recortando a Iñigo y todavía creo que tengo un punto más, pero 10 km me parecen una eternidad este año y en el km 6 empiezan las molestias en la cadera (tensor de la fascia lata) que han surgido en las dos últimas semanas.

Sé que voy a terminar, pero tampoco voy a ir a lo loco. Al terminar la tercera vuelta, cuento unos 15-20 segundos con Mujika. Son más de 5” el km, pero hay que intentarlo. Intento alargar la zancada, el pulso empieza a subir, pero me estoy acercando bastante. Pasado el giro de 180º, el terreno es ya favorable y me lanzo del todo, pero le alcanzo justo al llegar a la zona de vallas y ahí ya es imposible. Así que 8º tras hacer el 6º parcial (muy lejos de los primeros), pero contento., a pesar de que creo que tenía que haber apretado un poco más. Corrí bastante mejor que en 2015, 3’45 vs 3’52 y con el pulso bastante más bajo, producto sobre todo de una bici más suave que el suplicio al que me sometió Bizkarra entonces. Fui capaz de correr en progresión (relativamente) y aunque creo que lo puedo hacer mejor y me faltó algo de confianza, salí muy contento de allí.

He vuelto.

Diferencia piscina 25 a piscina 50 con neopreno (v2017)

Llega el verano. En Vitoria todavía hiela algunas noches, pero ya tenemos alguna piscina de 50 abierta, algo que me viene muy bien ahora que el murete de la Mendizorrotza va a estar clavado en 25 m durante unos meses por un problema estructural.
Salvo milagro, no voy a participar en ningún triatlón esta temporada, pero sí en todas las travesías que pueda y me apetezca. Ahora que ya más o menos sé nadar en piscina, me falta aprobar mi gran asignatura pendiente: las aguas abiertas. A partir de ahora, me dejaré caer más por el pantano y también en la piscina de 50 con neopreno.
Creo que mi problema en aguas abiertas no es la natación con neopreno, porque ya demostré el año pasado que nadaba igual de mal  con o sin traje… Pero por muy buenos que sean los neoprenos, siempre cambian algo el nado y es algo que hay que practicar. Además, el campeonato de España de verano Máster (mi principal objetivo ahora) es en piscina de 50 y mi caída de tiempos en piscina de 50 es algo más alta de lo habitual o por lo menos de lo establecido en las tablas conversoras. Y como el la temperatura del aguatodavía  no está para tonterías (17ºC la semana pasada), toca entrenar con neopreno.

Todos los años me suele gustar hacer alguna prueba para ver cuál es MI diferencia entre piscina de 25 y piscina de 50 con neopreno, para intentar que los entrenamientos sean más o menos equivalentes en cuanto a intensidad. (Ánalisis de ritmos de entrenamiento en distintas piscinas y condiciones (2016), (diferencias en piscinade 25 y 50 con y sin neopreno (2014))

La semana pasada tuve la “oportunidad” de repetir el viernes en la piscina del Estadio con neopreno el mismo entrenamiento que hice en Mendizorrotza con Ibon Gabilondo el día anterior en piscina de 25m: 2×300/30″ rec+2×200/20″ rec+10×100/15″ rec

El resultado fue el siguiente.

300-200-100

Conclusiones:

1) diferencia, más o menos la esperada:

+3 segundos por la piscina 50 a la de 25 y

-6 segundos por ir con el 3.8. (Aquí me salían 7, pero dejando el “a pelo” para el final. Ánalisis blueseventy Helix 2013)

Total, 3 segundos menos.

2) Estoy mejor que otros años (aunque más gordo). Nadar a 1:20 de forma consistente (o 1.17) sin que se me dispare el pulso, es algo que antes no podía hacer. El año pasado llegué a hacer un 20×100 a 1’20 en Majadahonda con el X3M, pero muchísimo más forzado. Ha sido el resultado de mucha constancia (3 días semana con 3000-3500m/día, con alguna mínima excepción), sin enfermedades ni lesiones que me afecten a la natación e intensidad cuando toca (me mandan), sobre todo persiguiendo a Ciro Tobar.

Quedan 5 semanas para la primera travesía, MDK Swim, 8 semanas para el Campeonato de España Máster de Verano en Badajoz y los (las) Wollongong Wizards llegan este domingo a Vitoria… Así que parece que voy a estar entretenido 🙂

Análisis de ritmos de carreras, de entrenamiento, con y sin neopreno, distintas piscinas, condiciones..

Si todos los años tengo una comida de tarro importante con la natación en las carreras, (análisis de mi rendimiento en la natación en 2015) este año la estoy superando con creces.

A pesar de haber mejorado entre 3-4 segundos el 100 en piscina, estoy saliendo más o menos igual que el año pasado del agua, que ya creía que salía por detrás de donde debería. En realidad, de este año tampoco tengo una muestra estadística demasiado amplia, ya que sólo he participado en dos triatlones y en uno estaba enfermo y en otro en condiciones digamos “no óptimas” para competir. Pero en cualquier caso, esperaba salir más adelante.

He estado analizando un poco mis tiempos en las series en piscina, en 25m, en 50m, con y sin neopreno, para intentar afinar los ritmos de cada zona para condiciones que no son las de todo el año: 25 sin traje. Sinceramente, no he conseguido sacar demasiadas conclusiones. Alguna sí, aunque no sea demasiado relevante a la hora de sacar conclusiones en carreras.

Por ejemplo:

  • la diferencia en pulso entre nadar en piscina a 28ºC o a 17º con neopreno es de 12- 15 ppm.
  • La diferencia en ritmo (para mí) con neoprenos tope de gama es de 5-6 segundos el 100 en series cortas a ritmo de competición.
  • Un 5×200 en AM necesito más de 20 segundos de recuperación. Ese día todavía no andaba fino y creo que es una de las tandas que debería trabajar más.
  • La diferencia (sin traje) de piscina de 25 a 50 metros, que sin traje suele ser de unos 2-3 segundos, con traje se dispara a 5-6 segundos/100 cuando llevas neopreno debido a lo lejos que se sales de la pared gracias a la flotabilidad del neopreno si haces bien el viraje.
  • En las tandas de rotas, hay un par de segundos entre el ritmo de los 50s y los 100s.
  • El ritmo de los 100s se asemeja más al real que he conseguido en las competiciones..

Y de momento, poco más. Tras consultar con dos de los mejores entrenadores de triatlón de España (Ciro Tobar y Jaime Menéndez de Luarca), mi entrenador de natación Koldo Azpiazu, algunos triatletas que tienen ese DON de saber moverse en aguas abiertas y dar el coñazo a todo mi entorno, parece claro que el problema está en la salida. No estoy muy seguro de saber qué es lo que hago mal, pero este sábado en Lekeitio, volveremos a intentarlo. Antes o después, saldrá.

Senpere 2016. Equipos mixto y Olímpico Individual

Por fin llegó la hora de comenzar la temporada de triatlón. Como casi siempre en los últimos años, en Senpere (Francia). Y como casi siempre, con problemas. Esta vez fueron las segundas anginas de la primavera, que fueron menos virulentas que las primeras de hace un mes, porque las cacé antes y porque acertamos con el antibiótico a la primera (amoxicilina 875+ ácido clavulánico, y nada de esos inventos de tres días). Pero no de dejan de ser una bomba que deja tocado a casi cualquiera y además, no hice las cosas bien. Pensaba que sí, pero no. El martes entrené algo más suave en la piscina, el miércoles un poco de bici muy suave y el jueves, que era el primer día sin antibiótico, 4500m de series de 400 continuando con las pruebas de neoprenos que me hicieron más daño de lo que esperaba. El viernes ya sí descansé, pero el sábado me levanté otra vez mal, destemplado y sintiéndome muy cansado todavía.

El plan de este año era diferente a los anteriores: no fuimos capaces de sacar equipo de chicos para intentar salir a por todas porque la mayoría queríamos correr bien el olímpico sin drafting del domingo, así que me metí en un mixto con Mendes, Ainara y Susana. Un equipo para no ir de paseo nadando, hacer la bici a 200-220w y correr a 4:30-4:40. Algo que en condiciones normales no debería pasarme factura.

Sin embargo, en cuanto me metí al agua (sin calentar porque casi no llegamos ni a la salida a tiempo) ya vi que algo no iba bien. Empezamos a nadar conmigo tirando, Ainara, Susana y David, en este orden a pies. Las chicas podían ir a 1:30 sin problemas y David era el que tenía que sufrir. Así que yo tenía que ir algo más lento de lo que está siendo mi aeróbico ligero este año, controlando un poco que no se descolgara nadie. Salimos bien, fuimos rectos, empezamos a pasar equipos, me iba girando de vez en cuando para comprobar que todo iba bien y en la primera boya paramos para que David recuperara los 10 metros que había perdido. Y arrancamos. Pero me notaba cansado. Iba a muy a gusto de brazos con el Predator, pero los 750 se me estaban haciendo largos, y aunque creo que íbamos al ritmo previsto, notaba como si no tuviera más cambios… Pensando que David tenía 30 segundos para llegar a la transición, en los últimos metros intenté apretar, pero como se ve en el gráfico, me subió el pulso pero no cambié el ritmo.

Nos salió a 1:34/100. Más lento de lo previsto, pero lo que más me empezó a preocupar es que no me notaba nada sobrado y el pulso de la banda HRM-TRi del 920xt, lo confirmaba. 152 ppm de media… Con ese pulso, este año hago 4 x 400m en 1:18 en piscina de 25 y a 1:22-23 en piscina de 50.

Tras una de las peores transiciones de mi vida, en la que intenté subirme la cremallera del mono (que no sé por qué estaba bajada) y hasta intenté ponerme el casco encima de las gafas y de los dos gorros de agua, salimos acertando esta vez con el salto (las gomas sí estaban bien puestas esta vez) y entre David y yo fuimos tirando a 220w en el llano y 250-260 en la subida, con Ainara muy sobrada y Susana más justa pero luchando como una campeona. Los entrenamientos buenos, en condiciones normales, siempre dan resultado!

Al final 200w, 220NP y 145 ppm, para 30.9 km/h, que creo que están muy bien.

En la carrera a pie, salimos a 4:40 para ir soltando piernas e ir subiendo el ritmo poco a poco hasta 4:30 y terminar a 4:20. Después de unas cuantas carreras por equipos ya vamos viendo que cuando se lleva a alguien por encima de su ritmo, en el siguiente sector no va como suele ser habitual y Susana lo pagó un poco al principio, pero tuvimos paciencia y nos repusimos muy bien.

Como resultado de una buena carrera, nos llevamos el tercer puesto detrás de Egoitz y los Arrillaga, que hicieron una carrera de otra liga y mis excompis del Donostri. Siempre hace ilusión subir al podio y a mí más si es en equipo y después de haber trabajado muy bien como tal.

Después de la correspondiente celebración en la pizzería, me fui a Hendaia a intentar recuperar. O mejor dicho a seguir recuperando. A pesar de pasar muy mala noche, me desperté mejor que el sábado. Así que fuimos de nuevo hacia el Lago, con ganas de ver lo que pasaba en la natación de una vez por todas y comprobar si era capaz de terminar la carrera.

Esta vez me olvidé un poco del equipo y me propuse entrar de los primeros a calentar para ir eliminando factores que pudieran ser causa de lo mal que me encontré el sábado. Me metí al agua, hice unos cambios de ritmo y las sensaciones no eran malas así que me salí que tampoco estaba el agua para tonterías. Después de intentar entender cómo se iba a dar la salida, me puse detrás de Ander Celaya, para por lo menos intentar salir bien. Se dio el bocinazo de salida, yo no sabía muy bien si era para las chicas o no a las que habían mandado a la derecha, pero como suele pasar siempre: en cuanto sale uno, todos detrás y eso ya no se para, así que a nadar. Salí fuerte, pero sin cebarme (intentando seguir las instrucciones de Guz), y yo creo que llevaba un ritmo bueno. Por mi derecha no iban más rápido que yo, pero cuando miré hacia la izquierda vi que llevábamos mucha gente delante…así que algo ya no iba bien. El que llevaba delante no era Ander, porque le iba tocando bastante los pies, así que intenté adelantarle, pero tampoco podía. Al llegar a la boya, sí que ya me quedé solo y de ahí en adelante fui solo intentado no desesperarme ni venirme abajo viendo la de gente que iba por delante, e intentando reducir el hueco que nos llevaba el siguiente grupo. Igual hubiera sido más inteligente esperar a pies, pero creo que el hueco hubiera sido todavía más grande, así que seguí tirando hasta salir del agua.

Me gritan el puesto 31… Miro el reloj y veo un 24… Joder… La peor natación en mucho tiempo… 23:04 según el Sporttracks, a 1:32, con 157 ppm y la segunda vuelta un poco más rápida que la primera.

Sabía que tal como estaba era imposible intentar remontar en bici en un circuito con tantas cuestas, pero me puse a dar pedales sin pensar demasiado. Ya puestos, había que intentar hacerlo lo mejor posible y ya analizaríamos después lo que había pasado. Para terminar de rematar, se había levantado bastante más aire del que había cuando llegamos y daba de cara en la parte llana.

Al llegar a la primera cuesta no me veo mal del todo, subo a 330w (lo mismo que en 2013 pero con un sensor de potencia que marca un 7% más…). La idea inicial era subir a 350w, tal como habái estado entrenando hasta hacía un par de semanas en Aldayeta, pero estaba claro que no iba a ser posible. Creo que perdí más puestos de los que gané, pero me limité a no dormirme pero sin intentar seguir a nadie. Una vez pasados los cuestones finales, empezó la bajada. Últimamente estaba bajando bastante bien, pero no sé muy bien si por el viento, porque había pegado una buena culeada en una curva anterior que está contraperaltada o porque me sonaba que no había que frenar en la bajada, pero en la segunda curva complicada que me encontré hice un recto tipo Armstrong. Típico “la bici va a donde tienes la mirada puesta”. Vi que no había quitamiedos, y tampoco barranco, y allí que me fui, por lo menos sin caerme al suelo… Creo que hasta los que iban detrás se asustaron más que yo (gracias Rubén por preocuparte), pero bueno. Cogí la bici como pude y me volví a meter a la carretera.

La subida de la parte de detrás la hice a 345w. Ni tan mal. Aquí me animé un poco. Empezaba a encontrarme mejor, y en el llano con el viento de cara a 260w pasé a un grupo de 3 franceses que iban haciendo drafting descaradamente. Pero nada. Francia es así y no me alteré demasiado.

La segunda subida la pude hacer a 333w, esta vez bajé por la carretera y la última subida la hice a 314, empezando a pensar en el 10k y tomando un gel de 226ers para coger fuerzas. Un poco antes de coronar miré hacia atrás, vi a Arias que me pasó cogió en el llano con su tranca habitual y ya empujé un poco (256w) para llegar a la vez que él a la T2 y de paso adelantar por enésima vez a los chupones franceses.

Al final, 264w/288 NP y 158 ppm, prácticamente los mismos que en 2013, o sea, un 7% peor. En condiciones normales, tendría que haber estado por encima de los 280w.

Me bajé bien, no me fijé ni en las bicicletas que había, me puse los calcetines, las T7 y a correr. Un poco tostado de piernas pero animado por el equipo, Patri y Adrián, había que intentarlo. La primera vuelta la pasé intentando recortar los 10 segundos que me había sacado Arias en la transición porque ya llevaba los calcetines puestos y adelantando gente. Del sábado, ya había aprendido que en el 920, el modo de Triatlón hay que permitir que te haga los laps (tal como los tienes configurados en el modo de carrera a pie) y pude ir viendo cómo iba. Ver que era capaz de correr a 3:40 (menos en el del cuestón, que había que subir poquito a poco) me animó bastante, iba muy a gusto con el nuevo mono de Orca y ya no había vuelta atrás.

A tope hasta el final. Le pasé a David para intentar llevarle un poco, pero vi que le costaba, así que seguí a mi ritmo. A pesar del paso de los kilómetros, (está muy bien que son 3 vueltas casi exactas de 3 km y los laps eran siempre en el mismo sitio), veía que era capaz de mantener el ritmo y así tiré hasta el final. Más o menos, parcial 13-14. Que está bien, pero tampoco es lo que creo que puedo hacer.

Al final, puesto 17º. Lo hubiera firmado con los ojos cerrados el miércoles… Pero no en la salida. Estoy bastante disgustado con el tema de la natación. Después de darle infinitas vueltas, analizar y analizar, no encuentro otra explicación posible que los antibióticos para nadar 1 minutos el 1500 más lento que el año pasado, cuando supuestamente estoy 4-5 segundos el 100 más rápido. Al llegar a casa me notaba la garganta mal otra vez, y hoy miércoles, sigo con las amígdalas inflamadas y algo de placas superficiales. Así que bien, bien, no estaba. ¿Tan mal como para nadar así? No lo sé. Y no lo sabré hasta la siguiente carrera, que de momento no sé cuándo va a ser… Pero hasta que no me recupere del todo no voy a planificarme nada más.

No vamos a dramatizar demasiado. Sólo ha sido la primera carrera, el fin de semana ha estado genial, tengo la suerte de estar dentro de un grupo excepcional y no queda otra que recuperar la sonrisa y seguir trabajando. Antes o después, saldrá.

Prueba Neoprenos ORCA 0.88. Predator vs Alpha (vs Helix)

Dentro de las pruebas de material que tanto me gustan, los trajes de neopreno son un elemento que me atrae muchísimo. Después de muchos años y muchos errores, uno ya se va dando cuenta de la importancia de tener un buen neopreno, de tener un neopreno que se ajuste a tu cuerpo, más todavía de tener la talla correcta, de que sea apropiado para tu forma de nadar, … Son muchas horas las que se meten en la piscina para mejorar uno o dos segundos el 100 cada temporada (si es que se consigue) para luego echar todo ese esfuerzo por tierra por equivocarse de modelo, de talla o simplemente considerar que es mejor gastarse ese dinero en, por ejemplo, unas ruedas molonas.

Desde 2002 que empecé con un traje a medida hecho en una tienda de submarinismo de Zarautz, (con ideas muy buenas pero neoprenos propios de submarinismo muy poco elásticos), he pasado por unos cuantos neoprenos propios (Xterra Vortex, Vector, Blueseventy Helix de distintas temporadas), y también he tenido la oportunidad de probar de amigos (Sailfish One), o de alguna marca como hice en 2008 de la mano de Pepe Navarro (Sailfish) y David Castro (2XU). Mi nivel de natación también ha mejorado (no era muy complicado) desde los 2min/100 con los que me presenté a mi debut en el Olímpico de Donosti de 2002 después de un año preparándolo, hasta el 4’56”77 en el 400 de Sopelana de hace unas semanas después de muchos metros mirando al reloj en todos y cada uno de los largos que he hecho, (sí, soy así :))

Este año que parece que todo el trabajo que estoy haciendo en el blog (y que recuerdo una vez más que hago porque a mí me gusta, esto es sólo mi hobby/pasión, no es mi trabajo porque no me da ni un €) está empezando a llamar la atención y a valorarse, y después de que Tamalpais me dejara unos pedales con sensor de potencia P1 para probar esta vez ha sido Orca quien me ha dejado sus dos mejores neoprenos para que les hiciera unos tests.

Como muchos ya sabéis, llevo con Blueseventy desde hace unos cuantos años, con su modelo tope de gama, Helix que destaca sobre el resto por una flexibilidad en hombros espectacular. De hecho, voy ya por el tercer modelo. El año pasado, Orca presentó estos dos nuevos trajes con el neopreno más fino del mercado en los brazos, con sólo 0,88 mm de espesor. Un espesor que es el que da nombre a la gama, por así decirlo. Desde entonces, tenía mucha curiosidad por probarlo, y por fin, y gracias a una serie de carambolas, surgió la oportunidad.

Una vez recibidos los dos neoprenos, lo primero que hice fue estudiar su construcción, los tipos de neoprenos utilizados en cada zona, los patrones, etc. No soy un experto en patronaje, así que lo que hice fue comparar ambos con mi Helix.

Y ya más en detalle, lo que quería comprobar en este caso era la diferencia entre el Alpha y el Predator. Según Orca, el Alpha da una mayor libertad de movimientos y está más pensado para buenos nadadores y distancias más cortas. El Predator, gracias a su mayor flotabilidad, en principio es mejor para distancias más largas y nadadores no tan buenos, que necesitan una mayor flotabilidad, principalmente en las piernas. Este gráfico de Orca explica muy bien toda su gama.

Aunque el material de los brazos es idéntico, el patronaje del tronco no lo es, y menos aún el de las piernas, como se puede ver en la siguiente foto. En el Predator (a la izquierda) se puede apreciar como los paneles de las piernas son bastante menos flexibles (en este caso es igual a más flotabililidad). También puede apreciarse en los costados otro patrón, que hace un poco más rígido el neopreno, teóricamente para evitar que el triatleta culebree en el agua.

Después venía la prueba de ponérselo en casa y ver si la talla que había pedido me venía bien. Esto que debería no ser un problema, al menos en mi caso suele ser bastante crítico. Afortunadamente, la tabla funcionó a la perfección y mi 188 cm de altura, 75 kg de peso y 98 cm de pecho, entraban perfectamente en el traje.

Me llamó mucho la atención que los trajes vinieran hasta con guantes para no dañar el neopreno. Yo no los usé. Después de tantos años, uno ya va teniendo trucos para no clavar las uñas en el traje, pero es un buen detalle.

Los dos trajes me entraron muy fácil, incluyendo los brazos. El último ajuste de los brazos (el más importante y que en seco suele costar bastante) me costó, pero me resultó bastante más fácil que el Helix. A primera vista, en cuanto a la estética, que también importa, el Alpha me parecía mucho más bonito. El Predator es muy sobrio para mi gusto, pero bueno, vamos a lo importante (aunque en el triatlón muchas cosas se compran por los ojos, incluso los cabezas cuadradas como yo..)

Algunas fotos de cómo me quedan. Sin arrugas, pero pudiendo respirar y mover bien los hombros.





En cuanto a comodidad, el Alpha también se notaba bastante más cómodo. Espectacularmente flexible de tronco, piernas, y por supuesto, brazos, aunque en este punto no notaba ninguna diferencia con el Predator.

Y ahora sí: lo importante de verdad. La prueba en el agua. Después de muchas pruebas, lo que he visto es que hasta el primer 200 todos los neoprenos son buenos. Todos flotan, todos se mueven fácil, pero es a partir de ahí cuando sale a relucir la diferencia entre un buen neopreno y un mal neopreno. Mi idea era hacer 4 series de 400m en piscina de 50m, con 1 minuto de recuperación entre cada una y posteriormente cambiar de neopreno. 400 m para que el cansancio salga a relucir. 4 tandas para que tener una mínima muestra estadística fiable (pero no más porque si no reviento) y 1 minuto descanso para que me dé tiempo a recuperar completamente y todas las series valgan lo mismo. Lo ideal era hacer en piscina de 50, porque en la de 25, a nada que hagas bien el viraje, gracias a la flotabilidad de los trajes se te queda la piscina en menos de 20m, y las tandas son demasiado fáciles. Y estamos buscando que aparezca la fatiga. Pero la piscina de 50m en Vitoria sólo está con el muro a 50 los viernes a la tarde (que tengo entrenamiento con el CN Judizmendi) y los sábados por la mañana (que suelo salir en bici si no tengo competi de natación) así que al final, viendo que se me echaba el tiempo encima sin hacer nada, las hice en 25m.

2016-02-07 09.05.24

Sensaciones: los dos trajes muy cómodos de hombros, brazos, se me ajustan muy bien en general y sí que percibí que los pies me flotaban más en el Predator (tiendo a llevar los pies bajos).

Pero como yo soy  más de datos que de sensaciones, aquí van los que salieron. Intenté ir a un ritmo cómodo que me permitiera aguantar las 8 series sin más fatiga que la que me crearan los trajes, y para no penalizar en exceso el traje que probaba en segundo lugar (Alpha) :



La conclusión es que para más o menos el mismo pulso, me salió 1 seg/100 de diferencia más rápido con el Predator. Donde también se ve mucha diferencia es en el número de brazadas (medidas con el Garmin 920xt) que hago en cada largo. Casi media brazada (en ciclos) menos en el Predator, lo que creo que da idea de su mayor flotabilidad, y me hace pensar que en 50 m (y en más en aguas abiertas), la diferencia en tiempo aumentaría.

Me quedaba la duda de la penalización del Alpha por hacerlo en segundo lugar (aunque hay 20 minutos de diferencia entre ellos que es lo que me cuesta ponerme un neopreno estando mojado, sudado, a 28ºC, e intentando no romperlo…). Así que lo repetí otro día en orden inverso con el siguiente resultado.



Como se puede apreciar, cuando me puse el Predator en segundo lugar, el resultado es prácticamente el mismo. Me sale prácticamente el mismo tiempo pero con 1ppm menos en el Predator. Sin embargo, sí que había 1 seg de diferencia cuando me a su favor cuando me lo puse primero. De todas formas, me da la impresión de que si quisiera ir más rápido, se notaría más diferencia y que esta diferencia sería más notable en piscina de 50m . En cualquier caso, ahora sería cuestión de cada uno decidir si por 1 seg/100 merece la pena ir a un neopreno 150€ más caro. Si echo las cuentas de las horas que tengo que meter en la piscina para mejorar ese segundo, y la de veces que he perdido el grupo bueno por menos de 15 segundos… Yo lo tengo claro.

Llegados a este punto, tocaba poner a competir mi Helix 2013 contra el Predator 2015. Visto el resultado de las pruebas en 25m y aprovechando que el invierno empezaba a ser invierno, esta vez sí las hice, en piscina de 50m.

En cuanto a sensaciones:

-El Helix flota más: tanto en piernas como en el tronco. Pero hay una pequeña diferencia. Noté que flotaba hasta demasiado en el pecho, lo que hace que vaya con la cabeza casi fuera, quiera o no, lo que no es una ventaja más que para ver mejor la boya. Hidrodinámicamente es peor.

– La sensación de hombros es mejor en el Predator, y en brazos en general mucho mejor. El Helix se siente bien en los hombros, pero llevo los bíceps embutidos. No sé si con una talla más se solucionaría, pero según las tablas llevo el que me corresponde (MT). El siguiente sería para 80-90 kg y me parece demasiado.

-Al quitar, es mucho más rápido el Predator. Es más flexible en general, y se nota bastante, sobre todo en las piernas.

Y de nuevo lo más importante: datos y números: Siguiendo el método seguido hasta ahora con 4×400 con 1 minuto de recuperación entre ellas se ve que, sobre todo quitando del promedio la primera tanda de cada neopreno (en la que se va más fresco), el pulso es más bajo con el Predator, para prácticamente la misma velocidad. Hay que tener en cuenta que dejé el Predator 2015 para el último lugar,  que ya hemos visto en la comparación anterior que penaliza ya que me lo pongo con 2000 m encima.

En este caso, está bastante claro que iba bastante más cómodo con el Predator, pero también un poco más lento. La conclusión que saco aquí es que la mayor flotabilidad del Helix, lo hace más rápido, pero también, por fatiga de brazos (no de hombros), me cuesta más moverlo y a la larga, perdería velocidad. Esto, que en el agua lo sentí de forma bastante clara, lo he intentado plasmar en números. A falta de ser capaz de clavar los tiempos de un 400 a otro en en +/-1 segundo, lo que he hecho es lo siguiente: Como tengo los parciales de cada 50, para aislar el efecto de la fatiga, en primer lugar, quito la primera tanda de las 4, que además en el caso del Helix, me salió excesivamente rápida. Sólo con esto, la diferencia de ritmo es de sólo 0,4 segundos el 100 con 3,5 ppm de diferencia.

Por otro lado, y afinando un poco más; cogiendo los últimos 200 de cada tanda, que es cuando estimo que el pulso y el ritmo empiezan a estabilizarse, la diferencia de 0,5 s/100 más rápido el Helix, pero con 3 ppm más. 

Pero como he mencionado antes, en la última tanda con el Predator 2015, probé a ir un poco más rápido. Para ello, tuve que acelerar la cadencia de  brazada para compensar la menor flotabilidad del traje, pero gracias a lo cómodo/flexible que es, no se me disparó el pulso. Creo que este es el quid de la cuestión en esta comparación. Para comprobar esto, pongo más abajo curvas en las que se ve el la frecuencia de brazada (calculada a partir del número de brazadas que me cuenta el Garmin 920xt, y suponiendo que estoy unos 3 segundos en cada largo sin dar brazadas por los virajes).

Se ve que hay una relación más o menos lineal entre pulso y cadencia. Pero la curva de ajuste está desplazada hacia la izquierda y tiene la pendiente menor en el Predator 2015. Es decir, que subo la cadencia sin que se me dispare el pulso tan rápido como en el Helix, que creo que es lo más importante en una prueba de triatlón.

Finalmente, si dibujo los datos de pulso vs ritmo cogiendo los últimos 200m de cada tanda que es cuando los ritmos se estabilizan y exceptuando la primera (en la que no duele nada), creo que se ve el efecto del que hablo.

A pesar de lo justos que pueden parecer que están los datos, las conclusiones que yo saco, es que el Predator 2015 es más cómodo con mucha diferencia que el Helix, y gracias a su flotabilidad y pesar de no ser la máxima de los probados, sí termina siendo el más rápido. Con todos estos datos detrás, creo que tengo razones más que suficientes para que este neopreno sea mi elección para la temporada 2016.

TRIATLÓN DE MD DE VITORIA 2014. ANÁLISIS.

Natación.

Se me olvidó poner el Garmin 910xt en modo multisport, así que he tenido que hacer algunas ñapas para sacar la distancia y el ritmo: Ele me ha dejado su archivo tcx (en azul), y he superpuesto en Google Earth el track obtenido con el mío en modo bicicleta, que no marca bien la distancia, pero va colocando puntos de vez en cuando con cierta precisión.

Sí que puedo ver en mi track que pisé tierra en 27:40. He dibujado en el Google Earth varias trayectorias. La  más corta (muy pegada al supuesto punto en el que estarían las boyas) según mi track daría un ritmo de 1:26 para 1930 metros. Si las boyas estuvieran donde da el giro de Ele, me daría 1980 metros, para 1:24/100. Y si la distancia fuera realmente 1900m, sería 1:27/100.

tiempo

distancia

1900

1930

1980

0:27:40

paso

01:27

01:26/100

0:01:24

Me quedo con la de en medio, 1930, a 1:26/100. La mejor natación de mi vida. Por fin, una buena salida, unos buenos pies, concentración y fuerza al final. Muy contento, con el trabajo de todo el año y creo que acertado el intensivo de la semana previa en la playa de Ostende en Castro, de boya a boya, con cambios de ritmo, palas, y todo con neopreno, claro.

 

Ciclismo.

Sector de bici muy parecido al de Arenales 2013 (donde hice 232w/243np/153ppm), por perfil y por tener compañeros de viaje. En este caso los watios los tuve como orientación, como medida de control, para ver cómo iba, pero una vez que veía que el nivel de potencia era inferior al que tenía establecido como objetivo, el ritmo me lo marcaba la carrera, no los watios, ya que lo importante era no perder las referencias. El objetivo era 240w medios /250 normalizados a 152 ppm. No hizo falta tanto: 224/238/148 ppm. Hacer 240 w hubiera supuesto ir tirando para no sacar ninguna ventaja y llegar mucho más cansado a correr.

No obstante, no quiere decir que fuera fácil. También hubo momentos en los que hubo que apretar, en la subida a Heredia 10 minutos a 270w, el tramo que intenté tirar tras Heredia, 4 minutos a 260 w hasta que me pasó de nuevo Borja, y sobre todo en la segunda vuelta, tras descolgarme en la bajada de Heredia, 5 minutos a 250w.

Contento porque el pulso no me subió según pasaban los kilómetros y porque noté que cuando había que apretar, había fuerzas y tampoco me volví loco intentando recuperar evitando innecesarios picos altos de potencia .

También es curioso cómo baja la cadencia en muchos puntos para no meterme en zona de drafting, y eso hace que la diferencia entre potencia normalizada y la media sea mayor (5.8%) que si lo hubiera hecho sólo. Como se puede ver en el simulacro de carrera que hice 15 días antes, con una vuelta al circuito a 250w, apenas hay momentos en los que la cadencia baje de 80 rpm y la diferencia entre media y normalizada es de sólo un 2.7%, siendo el ritmo mucho más constante.

 Carrera a pie.

De nuevo muy contento, a 3:57/km. No fue mi mejor parcial en un medio ironman (tengo 3:56 en Arenales), pero teniendo en cuenta los problemas que he tenido para correr este año, y sobre todo cómo tenía el gemelo a partir del kilómetro 4, creo que no ha estado nada mal. Es más, en el km 7 pensaba que no llegaba a meta. Con casi todos los pasos por kilómetro entre 3:50 y 4:00, creo que es donde debía estar.

También se ve que a partir del 18, ya me costó un poco más y me centré en no cagarla y los últimos metros bajé para disfrutarlo como se merecía.

 

De todas formas, en este sector creo que es donde tengo más margen de mejora. Con 1:15:46 de MMP en Media Maratón, creo que tendría que poder ir más rápido, pero para eso necesito poder entrenar sin molestias de forma más continua.

Alimentación

En esta distancia lo tengo más que pillado ya y es algo que no voy a cambiar: Medio bidón de Energy de 226ers en el autobús y boxes, un gel de café antes de empezar, bidón y medio en la bici con tres geles de tres sabores diferentes, y sólo un poco de agua corriendo. Para correr necesito ir sin nada en el estómago.

 

En general, muy pero que muy contento, con mis mejores rendimientos en los tres sectores. Casi mi carrera perfecta… Pero todavía se puede mejorar J

Diferencias en piscina de 25,50, con y sin neopreno.

La natación es lo único que he podido entrenar con continuidad durante todo el año. A pesar de haber reducido el volumen de cada sesión casi un 50% por exigencias del guión, la intensidad ha sido mucho más alta casi desde el principio, con muchas series cortas, y rara vez pasando de 200m.

El sábado es mi primer triatlón olímpico de este año, y como siempre, pero este año más si cabe por la forma de entrenar, me han entrado dudas del ritmo que voy a poder ser capaz de mantener en 1500. Tengo la referencia del triatlón sprint de Senpere, pero la situación de carrera no es comparable: sin golpes, sin salida a muerte, sin apenas cambios de ritmo.. Pueder servirme de orientación. Pero un 1500 siempre es un 1500…Así que como no tenía entrenos para esa semana hice un 5×400 (3Normal y 2 con palas) en Menditzorrotza aprovechando que tenía compañía y que estaba la piscina de 50, fundamentalmente para coger un poco de confianza..

El sábado, como daban mal tiempo, repetí el entrenamiento, yendo a las 8 de la mañana con Guz, pero esta vez con neopreno.

Y el lunes, antes de salir a Madrid, lo volví a repetir, esa vez a las 7 de la mañana en la piscina del Estadio.

De esta forma, además de perder el respeto al paso del 250 que es siempre donde mi ritmo suele decaer, he hecho una pequeña base de datos para comparar los tiempos a ritmo de crucero, de piscina de 25 m, con piscina de 50 m y piscina de 50 m con neopreno.

Creo que salen cosas interesantes, que más o menos ya tenía cuantificadas, pero nunca lo había hecho con “tantas” repeticiones en distancias “largas”.

No tengo datos de pulso, pero la percepción del esfuerzo era en todos casos parecida. Ritmo de crucero, mi A2, en el que siempre tienes que tener al menos uno o dos puntos más, y que creo que podría mantener durante bastante más tiempo.

En primer lugar, pongo los tiempos de la piscina de 25, ya que es en la que nadamos casi todos normalmente:

400

paso/100m

00:43

00:43

00:45

00:45

00:45

00:46

00:45

00:45

05:57

01:29

sin palas

00:43

00:43

00:45

00:45

00:45

00:45

00:45

00:43

05:54

01:28

01:28

00:43

00:43

00:43

00:44

00:45

00:43

00:42

00:42

05:45

01:26

con palas

00:41

00:41

00:44

00:42

00:44

00:43

00:43

00:41

05:39

01:25

01:25

00:40

00:43

00:42

00:45

00:45

00:44

00:43

00:42

05:44

01:26

 Lo más evidente que es que hay una diferencia de 3 segundos el 100 con palas.Lo de no empezar demasiado fuerte el primer 100 es algo que ya he dado por imposible…

A continuación pongo los datos de la piscina de 50m . En primer lugar los de SIN neopreno

400

paso/100m

00:40

00:43

00:44

00:45

00:46

00:47

00:47

00:44

05:56

01:29

sin palas

00:42

00:44

00:45

00:46

00:46

00:46

00:46

00:44

05:59

01:30

0:01:29

00:43

00:43

00:45

00:45

00:45

00:46

00:43

00:43

05:53

01:28

con palas

00:39

00:42

00:44

00:44

00:43

00:45

00:45

00:43

05:45

01:26

0:01:27

00:41

00:44

00:44

00:45

00:44

00:45

00:44

00:43

05:50

01:27

Como se puede ver, esta vez la diferencia es de 2 segundos el 100 gracias a las palas, y soy aproximadamente otros dos segundos el 100 más lento en piscina de 50 que en piscina de 25. Pero también se aprecia que mi ritmo es menos contante en piscina de 50. Se me hace larga. Muy larga.

 


Y por último, los datos con el neopreno.

400

paso/100m

00:39

00:39

00:41

00:42

00:42

00:43

00:43

00:41

05:30

01:23

sin palas

00:38

00:41

00:41

00:42

00:43

00:41

00:43

00:41

05:30

01:23

01:23

00:38

00:41

00:42

00:41

00:43

00:43

00:42

00:41

05:31

01:23

con palas

00:37

00:39

00:40

00:41

00:41

00:40

00:42

00:39

05:19

01:20

01:19

00:37

00:39

00:41

00:40

00:41

00:41

00:40

00:38

05:17

01:19

Estos son datos que me interesan más, porque los anteriores ya los tenía mejor medidos después de entrenar por lo menos una vez a la semana en piscina de 50. 6s/100 más rápido con traje que sin traje sin palas en ambos casos, y 8 segundos de diferencia con palas.

 Puede que el viernes por la tarde estuviera más cansado que el sábado (probablemente) y eso hace que los ritmos sin neopreno cayeran demasiado. Por el contrario, con el neopreno se mantienen bastante constantes, algo que me alegra bastante teniendo en cuenta que no creo que vaya a competir sin traje este año. También creo que el que lleve ya 5 o 6 días nadando en la piscina con traje hace que me esté encontrando bastante a gusto, a pesar de que el Xterra Vector no es el Helix, pero también es un buen traje.

 Por último, aprovechando la capacidad del Garmin 910xt para contar brazadas, he analizado el número de brazadas en cada tanda. No es un dato fiable del todo, por lo que no le voy a prestar tanta atención al número de brazadas por largo como al promedio de la tanda. Bueno, más concretamente, como víctima del Total Immersion y ahora muy fan del SwimSmooth, me voy a fijar en la frecuencia de brazada (más importante que el número de brazadas), teniendo en cuenta que el dato real es algo mayor, ya que en el viraje hay unos metros(segundos) en los que avanzo (el tiempo pasa) sin dar brazadas. Pero a efectos comparativos, nos vale.

 Datos de la piscina de 50 sin traje:

br total

br/min

19

20

21

21

23

22

23

22

171

promedio

57.6

promedio

20

21

22

22

22

23

23

22

175

sin palas

58.5

sin palas

20

22

23

23

23

24

23

22

180

21.9

61.2

59.1

19

21

21

20

23

22

23

22

171

con palas

59.5

con palas

20

22

22

22

22

23

22

21

174

21.6

59.7

60.1

Datos de la piscina de 50 con traje:

br total

br/min

20

20

21

22

22

22

22

22

171

promedio

62.2

promedio

19

20

22

22

23

22

23

21

172

sin palas

62.5

sin palas

19

22

22

22

23

23

22

22

175

21.6

63.4

62.7

17

19

21

21

21

21

22

21

163

con palas

61.3

con palas

19

21

22

21

22

22

22

21

170

20.8

64.4

63.0

Se ve que la frecuencia de brazada con palas es algo mayor en ambos casos. Esto tiene truco, ya que en las de palas, sabiendo que me suelo dormir un poco, me puse el Wetronome de Finis. Un chisme que me gusta mucho, aunque uso poco porque en la piscina de 25 es bastante complicado llegar a coger el ritmo de los pitidos

Y finalmente, también se ve que con el neopreno también he conseguido llevar frecuencia de brazada más alta (sin ser alta), lo que creo que también me puede venir bien para la natación en aguas abiertas. Lo veremos el sábado.