Balance 2017. Mi temporada más difícil, la de la pubalgia.

Ahora, Strava, Garmin Connect, Sporttracks, Golden Cheetah o cualquier otro programa sirven de diario de entrenamientos, pero me gusta hacer un balance en el que interpretar los datos, lo que ha pasado durante la temporada. No todos los años consigo hacerlo, pero sí tengo unos cuantos (ver 2015) y me gusta echar la vista atrás de vez en cuando y pegarles un repaso. Cada temporada se compone de muchas experiencias, anécdotas, percances y me gusta refrescar la memoria con ellos.

Este año ha sido el más “peculiar” de todos desde que empecé a entrenar en agosto de 2001. Como ya sabréis los echáis un ojo a este blog de vez en cuando, en agosto de 2016 tuve que dar por terminada la temporada repentinamente por una “hernia inguinal” que terminó siendo una pubalgia con edema óseo incorporado. Una inflamación de la inserción del recto abdominal, “luego” fue acompañada de otra inflamación en la inserción del aductor largo…. Y así me he pasado un año. Un año sin saber qué puñetas era lo que realmente tenía, y todavía preguntándome por qué me pasó. Porque no consigo entender que 4 días antes de no poder dar dos pasos corriendo, estuviera haciendo un olímpico a tope en Colindres. He aprendido bastante, de anatomía, de cómo funciona la sanidad privada, de cómo se escurren los bultos, de cómo te recomiendan infiltraciones de plasma con alegría, de falta de responsabilidad, etc. No voy a tratar este tema ahora y no sé si lo haré en el futuro.

Prefiero quedarme con lo positivo. Prefiero quedarme con que si me hubieran dicho en septiembre que iba a estar un año sin poder correr (de verdad que lo habría agradecido) probablemente nunca hubiera imaginado que iba a ser un año positivo para mí. El multideporte tiene estas cosas… Por primera vez en mucho tiempo dejé de pensar como triatleta y pensé como nadador (aunque sin abandonar mi espíritu de triatleta). Si en 2016 me apunté a los Masters de natación como complemento a los entrenamientos de natación y con idea de mejorar mi primer sector de natación, el enfoque este año era diferente. Quería mejorar en la piscina. Si luego salían las cosas en aguas abiertas, mejor, pero lo que me importaba era la piscina. En octubre dejé de correr definitivamente, y hacía algo de bici de vez en cuando para intentar no perder del todo las piernas y no coger peso.

Tras los campeonatos de España de natación de invierno en Mallorca en los que conseguí mejorar todas mis marcas, en marzo, por fin, en Fisioterapia Igaro ya me dijeron que me olvidara de competir este año en triatlón. Me costó un poco asimilarlo, pero me mantuve en el enfoque de la piscina. Se abría el objetivo del campeonato de España de verano máster en piscina larga. Sabía que era algo que no se me daba bien y eso lo convertía en un reto que me motivaba. Al final no fue mal, como ya expliqué en mi entrada anterior y aprendí mucho.

Por último quedaban las travesías. No he tenido mucha suerte con esto… La primera, MDK Swim de Mundaka, suspendida. La travesía “familiar” del Judizmendi en el pantano de Ullibarri fue bastante bien llegando a un minuto de Arizti, que el año pasado me sacó tres minutos… Pero luego, la travesía de Ea también se suspendió por mala mar, en la del Paseo Nuevo me hicieron ir a una boya que no estaba en el recorrido y la de Itzurun –Zumaia me salió muy mal tras una salida pésima en la que todos mis defectos salieron a relucir.

Este final me ha dejado un regustillo amargo, pero no quiero que empañe toda la temporada en la que he mejorado un montón sin entrenar mucho más en el agua que en las temporadas anteriores (378 vs 350 km, salen a 500 m/semana de diferencia).

 

Tampoco me gusta la autocomplacencia, y he estrenado la Garmin Virb Ultra 30 en la piscina sacando unos vídeos bastante chulos y delatadores… Algunos fallos he corregido. Otros siguen ahí.. Y tras tres semanas fuera de la piscina, la semana que viene empezamos a intentar mejorar de nuevo.

Por último y desde luego, no menos importante, 12 meses después, ¡he empezado a correr!. Salidas que no llegarían casi ni a calentamientos en condiciones normales, pero ya no tengo molestias corriendo ni en bici, aunque se me resiente un poco el ligamento inguinal tras el ejercicio, pero parece que voy viendo la luz, así que si no pasa nada, en 2018 estaré compitiendo en mi primer año como V1.

El tema del récord de la hora queda aparcado, pero no quiere decir que no vaya a entrenar en el velódromo con la bici de pista ni mucho menos. Durante el tiempo que estuve entrenando en otoño de 2016 ya vi el CdA que tengo y los watios que puedo hacer, y sobre todo lo lejos que estoy de rodar a 45 km/h. Entrenaré para reducir el primero y aumentar los segundos, porque el entrenamiento en velódromo me parece buenísimo, pero teniendo en cuenta que tengo unas limitaciones físicas que me condicionan sobre todo en la búsqueda del mínimo CdA. De esto hablaremos más adelante y, probablemente, mucho

2018 promete ser, por lo menos, un año interesante.

Pubalgia con edema óseo.

Seguimos avanzando en el culebrón de mi lesión de cadera. En el diagnóstico, no en la recuperación. Lo que en agosto era una hernia, en septiembre se convirtió en una hernia y ahora resulta que es que además va acompañada de un edema óseo. O sea, que además de una inflamación (o inflamaciones) en alguno de los múltiples tendones que van al pubis, también tengo líquido dentro del hueso que tiene que reabsorberse, y en 5 meses no lo ha hecho.

Desde la última vez que escribí sobre esto, he corrido 10 días repartidos entre octubre y noviembre. Empezando desde 5 km a 4’45’’/km hasta llegar hasta un máximo de 13,5 a 4:08 /km, momento en el que decidí parar. Podía correr pero cada zancada era dolor. Y el cuerpo cuando duele, es por algo. Así que decidí dejar de “probar” y esperar a que me llegara la cita con el traumatólogo.

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En amarillo, días de carrera a pie. Golden Cheetah 3.4

Llegados a este punto, me planteo si no hubiera sido mejor parar del todo, que parece que es lo más lógico visto desde fuera, pero por lo que me han dicho, el médico incluido, tampoco es bueno parar y estaba haciendo cosas que no me dolían. También es cierto que algunos días sí notaba algo de molestia nadando, y depende qué gesto, (agachado en la de carretera) también en la bici.

Antes de la cita con el traumatólogo, tuve una resonancia magnética, cuyo resultado ya hablaba de un edema óseo.

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Yo no veo nada, pero mola 😉

Y tras ésta, decidí que así no podía seguir y me infiltraré con el famoso Plasma Enriquecido con Factores de Crecimiento. Ya puestos, lo haré por partida doble: intraósea (con anestesia incluida) e intramuscular. Me va a costar un riñón, pero si funciona, lo consideraré como una buena inversión. Si no funciona…

Cuando una hernia inguinal “se transforma” en una pubalgia

Pues eso: que lo para la médico de cabecera no era una hernia inguinal, para el médico que me hizo la ecografía era una “clara hernia inguinal y había que operar seguro”, al cirujano Dr Iñaki Fuentes le pareció que no iba a serlo y más bien se trataba de una pubalgia y me derivó a uno de los traumatólogo de la unidad de cirugia artroscópica, el Dr Nicolás Fiz , a quien tampoco le parecía que fuera una hernia. Tras un pinchazo de corticoides mezclado con anestesia local, la zona afectada dejó de molestarme, (por la anestesia, no por los corticoides), por lo que parece que sí que este puede ser el diagnóstico acertado.
De momento, reposo deportivo hasta el lunes, y luego a empezar a fortalecer esa faja abdominal-lumbar que siempre he descuidado tanto, y más todavía en los dos últimos años donde no habré sumado ni 100 abdominales ni dos planchas. ¿Cuántas veces habéis oído lo de ir al gimnasio no tanto para coger fuerza si no para fortalecer los músculos (que no es lo mismo) y evitar lesiones? Pues eso.
En tres semanas debería poder empezar a correr. Si no, más pinchazos y la cirugía como último recurso. Espero que no haya que llegar a eso para terminar de rematar este año.
Aprovecharé para dar un impulso al proyecto del trabajo que me hace levantarme todas las mañanas ilusionado, un empujón bueno al blog, aprovechando que tengo material de sobra para escribir algunos buenos articulillos, y empezar a madurar ideas para la temporada que viene, que estoy deseando que llegue.