Pit stop.

Tenía una entrada preparada para publicar esta semana que se titulaba “arranque de la temporada 2018”. La escribí en el avión durante mi viaje de ida a ILA Berlin 2018 y ahí, no sé por qué, ponía ya: “si no pasa nada debutaré en Senpere”. Y como suele pasarme, pues algo ha pasado y casi nada de lo que escribí tiene mucha utilidad ahora mismo, gracias de nuevo, a mis amígdalas. Esta vez parece que hemos pillado a la bactería en cuestión a la primera y después de 4 días de antibióticos, el tema ya va mejor.

Creo que ya he aprendido dos cosas.
1) Siempre tengo problemas de anginas cuando tengo las defensas muy bajas bien por estrés, cansancio o problemas de otra índole que me debilitan mucho.
2) Tomando antibióticos NO se entrena. Como mucho se hace algo de ejercicio, pero ni se entrena ni mucho menos, se compite.

Tenía previsto zurrarme de lo lindo en Senpere con Javi Pérez como pareja, pero en estas condiciones no tiene ningún sentido, y más después de lo que aprendí hace dos años. Esa experiencia y estar un año sin poder correr han hecho que aflore en mí algo de sentido común, de ese que se pierde cuando te ves inmerso en la vorágine de las competiciones, de los resultados y del palmerismo de las RRSS y me guarde la bala para otra ocasión. Bastante retrasado voy ya en mi preparación como para, por las prisas, por volver a competir, volver a recaer y perder un mes. Mejor perder una semana que cuatro, seis u ocho como en 2016.
La temporada es muy larga. Si te mueves un poco, puedes estar compitiendo hasta octubre. A este deporte se le llama triatlón “de verano” y estamos más cerca del invierno que del verano.

Paciencia. Después de dos años esperando, no va a pasar nada por un mes más.

Senpere 2016. Equipos mixto y Olímpico Individual

Por fin llegó la hora de comenzar la temporada de triatlón. Como casi siempre en los últimos años, en Senpere (Francia). Y como casi siempre, con problemas. Esta vez fueron las segundas anginas de la primavera, que fueron menos virulentas que las primeras de hace un mes, porque las cacé antes y porque acertamos con el antibiótico a la primera (amoxicilina 875+ ácido clavulánico, y nada de esos inventos de tres días). Pero no de dejan de ser una bomba que deja tocado a casi cualquiera y además, no hice las cosas bien. Pensaba que sí, pero no. El martes entrené algo más suave en la piscina, el miércoles un poco de bici muy suave y el jueves, que era el primer día sin antibiótico, 4500m de series de 400 continuando con las pruebas de neoprenos que me hicieron más daño de lo que esperaba. El viernes ya sí descansé, pero el sábado me levanté otra vez mal, destemplado y sintiéndome muy cansado todavía.

El plan de este año era diferente a los anteriores: no fuimos capaces de sacar equipo de chicos para intentar salir a por todas porque la mayoría queríamos correr bien el olímpico sin drafting del domingo, así que me metí en un mixto con Mendes, Ainara y Susana. Un equipo para no ir de paseo nadando, hacer la bici a 200-220w y correr a 4:30-4:40. Algo que en condiciones normales no debería pasarme factura.

Sin embargo, en cuanto me metí al agua (sin calentar porque casi no llegamos ni a la salida a tiempo) ya vi que algo no iba bien. Empezamos a nadar conmigo tirando, Ainara, Susana y David, en este orden a pies. Las chicas podían ir a 1:30 sin problemas y David era el que tenía que sufrir. Así que yo tenía que ir algo más lento de lo que está siendo mi aeróbico ligero este año, controlando un poco que no se descolgara nadie. Salimos bien, fuimos rectos, empezamos a pasar equipos, me iba girando de vez en cuando para comprobar que todo iba bien y en la primera boya paramos para que David recuperara los 10 metros que había perdido. Y arrancamos. Pero me notaba cansado. Iba a muy a gusto de brazos con el Predator, pero los 750 se me estaban haciendo largos, y aunque creo que íbamos al ritmo previsto, notaba como si no tuviera más cambios… Pensando que David tenía 30 segundos para llegar a la transición, en los últimos metros intenté apretar, pero como se ve en el gráfico, me subió el pulso pero no cambié el ritmo.

Nos salió a 1:34/100. Más lento de lo previsto, pero lo que más me empezó a preocupar es que no me notaba nada sobrado y el pulso de la banda HRM-TRi del 920xt, lo confirmaba. 152 ppm de media… Con ese pulso, este año hago 4 x 400m en 1:18 en piscina de 25 y a 1:22-23 en piscina de 50.

Tras una de las peores transiciones de mi vida, en la que intenté subirme la cremallera del mono (que no sé por qué estaba bajada) y hasta intenté ponerme el casco encima de las gafas y de los dos gorros de agua, salimos acertando esta vez con el salto (las gomas sí estaban bien puestas esta vez) y entre David y yo fuimos tirando a 220w en el llano y 250-260 en la subida, con Ainara muy sobrada y Susana más justa pero luchando como una campeona. Los entrenamientos buenos, en condiciones normales, siempre dan resultado!

Al final 200w, 220NP y 145 ppm, para 30.9 km/h, que creo que están muy bien.

En la carrera a pie, salimos a 4:40 para ir soltando piernas e ir subiendo el ritmo poco a poco hasta 4:30 y terminar a 4:20. Después de unas cuantas carreras por equipos ya vamos viendo que cuando se lleva a alguien por encima de su ritmo, en el siguiente sector no va como suele ser habitual y Susana lo pagó un poco al principio, pero tuvimos paciencia y nos repusimos muy bien.

Como resultado de una buena carrera, nos llevamos el tercer puesto detrás de Egoitz y los Arrillaga, que hicieron una carrera de otra liga y mis excompis del Donostri. Siempre hace ilusión subir al podio y a mí más si es en equipo y después de haber trabajado muy bien como tal.

Después de la correspondiente celebración en la pizzería, me fui a Hendaia a intentar recuperar. O mejor dicho a seguir recuperando. A pesar de pasar muy mala noche, me desperté mejor que el sábado. Así que fuimos de nuevo hacia el Lago, con ganas de ver lo que pasaba en la natación de una vez por todas y comprobar si era capaz de terminar la carrera.

Esta vez me olvidé un poco del equipo y me propuse entrar de los primeros a calentar para ir eliminando factores que pudieran ser causa de lo mal que me encontré el sábado. Me metí al agua, hice unos cambios de ritmo y las sensaciones no eran malas así que me salí que tampoco estaba el agua para tonterías. Después de intentar entender cómo se iba a dar la salida, me puse detrás de Ander Celaya, para por lo menos intentar salir bien. Se dio el bocinazo de salida, yo no sabía muy bien si era para las chicas o no a las que habían mandado a la derecha, pero como suele pasar siempre: en cuanto sale uno, todos detrás y eso ya no se para, así que a nadar. Salí fuerte, pero sin cebarme (intentando seguir las instrucciones de Guz), y yo creo que llevaba un ritmo bueno. Por mi derecha no iban más rápido que yo, pero cuando miré hacia la izquierda vi que llevábamos mucha gente delante…así que algo ya no iba bien. El que llevaba delante no era Ander, porque le iba tocando bastante los pies, así que intenté adelantarle, pero tampoco podía. Al llegar a la boya, sí que ya me quedé solo y de ahí en adelante fui solo intentado no desesperarme ni venirme abajo viendo la de gente que iba por delante, e intentando reducir el hueco que nos llevaba el siguiente grupo. Igual hubiera sido más inteligente esperar a pies, pero creo que el hueco hubiera sido todavía más grande, así que seguí tirando hasta salir del agua.

Me gritan el puesto 31… Miro el reloj y veo un 24… Joder… La peor natación en mucho tiempo… 23:04 según el Sporttracks, a 1:32, con 157 ppm y la segunda vuelta un poco más rápida que la primera.

Sabía que tal como estaba era imposible intentar remontar en bici en un circuito con tantas cuestas, pero me puse a dar pedales sin pensar demasiado. Ya puestos, había que intentar hacerlo lo mejor posible y ya analizaríamos después lo que había pasado. Para terminar de rematar, se había levantado bastante más aire del que había cuando llegamos y daba de cara en la parte llana.

Al llegar a la primera cuesta no me veo mal del todo, subo a 330w (lo mismo que en 2013 pero con un sensor de potencia que marca un 7% más…). La idea inicial era subir a 350w, tal como habái estado entrenando hasta hacía un par de semanas en Aldayeta, pero estaba claro que no iba a ser posible. Creo que perdí más puestos de los que gané, pero me limité a no dormirme pero sin intentar seguir a nadie. Una vez pasados los cuestones finales, empezó la bajada. Últimamente estaba bajando bastante bien, pero no sé muy bien si por el viento, porque había pegado una buena culeada en una curva anterior que está contraperaltada o porque me sonaba que no había que frenar en la bajada, pero en la segunda curva complicada que me encontré hice un recto tipo Armstrong. Típico “la bici va a donde tienes la mirada puesta”. Vi que no había quitamiedos, y tampoco barranco, y allí que me fui, por lo menos sin caerme al suelo… Creo que hasta los que iban detrás se asustaron más que yo (gracias Rubén por preocuparte), pero bueno. Cogí la bici como pude y me volví a meter a la carretera.

La subida de la parte de detrás la hice a 345w. Ni tan mal. Aquí me animé un poco. Empezaba a encontrarme mejor, y en el llano con el viento de cara a 260w pasé a un grupo de 3 franceses que iban haciendo drafting descaradamente. Pero nada. Francia es así y no me alteré demasiado.

La segunda subida la pude hacer a 333w, esta vez bajé por la carretera y la última subida la hice a 314, empezando a pensar en el 10k y tomando un gel de 226ers para coger fuerzas. Un poco antes de coronar miré hacia atrás, vi a Arias que me pasó cogió en el llano con su tranca habitual y ya empujé un poco (256w) para llegar a la vez que él a la T2 y de paso adelantar por enésima vez a los chupones franceses.

Al final, 264w/288 NP y 158 ppm, prácticamente los mismos que en 2013, o sea, un 7% peor. En condiciones normales, tendría que haber estado por encima de los 280w.

Me bajé bien, no me fijé ni en las bicicletas que había, me puse los calcetines, las T7 y a correr. Un poco tostado de piernas pero animado por el equipo, Patri y Adrián, había que intentarlo. La primera vuelta la pasé intentando recortar los 10 segundos que me había sacado Arias en la transición porque ya llevaba los calcetines puestos y adelantando gente. Del sábado, ya había aprendido que en el 920, el modo de Triatlón hay que permitir que te haga los laps (tal como los tienes configurados en el modo de carrera a pie) y pude ir viendo cómo iba. Ver que era capaz de correr a 3:40 (menos en el del cuestón, que había que subir poquito a poco) me animó bastante, iba muy a gusto con el nuevo mono de Orca y ya no había vuelta atrás.

A tope hasta el final. Le pasé a David para intentar llevarle un poco, pero vi que le costaba, así que seguí a mi ritmo. A pesar del paso de los kilómetros, (está muy bien que son 3 vueltas casi exactas de 3 km y los laps eran siempre en el mismo sitio), veía que era capaz de mantener el ritmo y así tiré hasta el final. Más o menos, parcial 13-14. Que está bien, pero tampoco es lo que creo que puedo hacer.

Al final, puesto 17º. Lo hubiera firmado con los ojos cerrados el miércoles… Pero no en la salida. Estoy bastante disgustado con el tema de la natación. Después de darle infinitas vueltas, analizar y analizar, no encuentro otra explicación posible que los antibióticos para nadar 1 minutos el 1500 más lento que el año pasado, cuando supuestamente estoy 4-5 segundos el 100 más rápido. Al llegar a casa me notaba la garganta mal otra vez, y hoy miércoles, sigo con las amígdalas inflamadas y algo de placas superficiales. Así que bien, bien, no estaba. ¿Tan mal como para nadar así? No lo sé. Y no lo sabré hasta la siguiente carrera, que de momento no sé cuándo va a ser… Pero hasta que no me recupere del todo no voy a planificarme nada más.

No vamos a dramatizar demasiado. Sólo ha sido la primera carrera, el fin de semana ha estado genial, tengo la suerte de estar dentro de un grupo excepcional y no queda otra que recuperar la sonrisa y seguir trabajando. Antes o después, saldrá.

Triatlón de Senpere por equipos. 2015.

Como ya viene siendo tradición, comencé la temporada de triatlones el sábado en Senpere. Primera toma de contacto con aguas abiertas y el neopreno, primer día “mojado” en bici y otra carrera a pie después de un buen achuchón en bici.

Este triatlón por equipos es una buena ocasión para todo ello, sin tanta presión como en las carreras, sin golpes, más tranquilidad en general, pero aún así, estaba bastante nervioso.

Este año íbamos con muchas menos expectativas que el año pasado. Éramos sólo 4 y el equipo era menos potente que el año pasado, donde con el mejor equipo posible del Vibike, sólo conseguimos ser cuartos. Después de la experiencia de Egüés, donde un exceso de optimismo hizo que el golpe recibido fuera más duro, aprendimos la lección y nos centramos en intentar hacer lo mejor posible con el equipo que teníamos.

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Tras comprobar Zigor que todos los equipos que habían salido antes que nosotros se iban claramente a la derecha, decidimos ir en fila de a uno, conmigo marcando un ritmo no más rápido de 1:30 y estando muy pendientes de ir bien enfilados hacia la boya y con instrucciones muy claras de ir dándonos en los pies para saber que íbamos bien.

Salimos. Los primeros metros noto las manos de Álvaro en mis pies con bastante frecuencia, pero me giro de vez en cuando para ver si seguimos todos y a mitad de largo, unos 200 metros, veo que la fila india se ha convertido en un claro 1-3, con los tres en paralelo, Mendes adelantando a Álvaro y Zigor claramente más a la izquierda obsesionado con la corriente.

Eso ya no lo hay quien lo recomponga, pero como no conseguimos que nadie vaya a pies, levanto un poco el ritmo. Al llegar a la boya coincidimos con dos equipos. En lugar de parar en la primera para reagruparnos, opto por seguir hasta la segunda y ver si somos capaces de adelantarles los cuatro y ver la situación un poco más clara. Paro, para Mendes, para Álvaro y Zigor da un grito para decir que está, así que seguimos. Como Zigor sigue yendo hacia la izquierda, decido parar del todo, dejar pasar a Álvaro y Mendes y ofrecer mis pies a Zigor.

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No sirve de mucho porque sigue sin buscarlos, pero por lo menos vamos un poco más compactos y como se ve en el gráfico de Sporttracks, hemos ido bastante rectos.

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Salimos del agua más o menos juntos y rápido a las bicis. Me quito bien el neopreno con los pies salvo una pequeña ayuda con la mano en uno de ellos y grito a todos que cojan el dorsal (Jubera, siempre en mis pensamientos en Senpere). Zigor se ha atascado un poco con el neopreno y hago ademán de tirar de él, pero me dice, con razón, que le deje porque le voy a tirar. Así que cojo mi bici y voy saliendo.

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Esperamos a estar los cuatro y salimos. No acierto con el salto (día que no practico, día que lo hago mal), pero lo corrijo rápido. Bajamos a la carretera y Álvaro se ha hecho un lío con las gomas y nos pasan dos equipos. Aprovecho para dar un traguito del isotónico de 226ers. Nos reagrupamos y empezamos a apretar. La idea es relevarnos Álvaro Mendes y yo, y Zigor ir cerrando el grupo. Antes de llegar al cono de giro ya hemos recuperado los dos puestos perdidos.

Noto las piernas doloridas. No sé si el test de FTP de 1 hora en llano del martes, la salida del jueves por Zuya, o el agua fría, pero tras una natación sin forzar, no noto nada bien las piernas. Poco a poco se va pasando. Álvaro empieza haciendo relevos muy cortos, pero enseguida ve que es mejor hacer 15 segundos como hemos estado entrenando otras veces. David va mucho mejor que en Egüés y sus relevos son muy buenos. Zigor cierra bien, sin problemas, cogiendo bien la rueda del que descuelga y sin dejar huecos. Llega la primera subida. El viento no es para nada de culo, y tengo que quitar el plato y subir casi todos los piñones. Hago yo la subida entera, con un ritmo constante de 300w, sin cambios y veo que Zigor aguanta bastante mejor que en el llano.

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Bajamos rápido y enfilamos la segunda subida, con viento claramente de cara. La hacemos un poco más fuerte, a 320w, y Álvaro me pasa un relevo que agradezco mucho en la parte final.

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Bajamos a tope, Álvaro tiene que vaciarse ya que no va a correr con nosotros, pero nos relevamos entre todos, incluido un relevo de Zigor que tenía que haberse ahorrado, pero siempre suma.
Pasamos a otros dos equipos en la zona más rápida y estamos a punto de coger a otro al llegar a la transición.

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Me salen 262w, 285 NP y 166 ppm de media. Más o menos lo mismo que el año pasado, con el pulso más bajo (el año pasado estuve a punto de quedarme en las subidas) para hacer 37.0 km/h de media en lugar de los 37.9 del año pasado. La diferencia de ir 3 a ir 5 relevando.

Transición buena y salimos corriendo. Noto muy bien las piernas, a Mendes se le ve ligerito de piernas, Zigor va un poco peor y Álvaro va a su ritmo.

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Pasamos el primer kilómetro a 4 minutos. Es un poco cuesta arriba y tengo la esperanza de que luego mejoremos un poco el ritmo, pero en cuanto apretamos un poco Zigor se descuelga unos metros así que mantenemos durante los 5,3 km adelantando a algunos equipos y llegando a meta bastante contentos, con la sensación de que hemos sacado todo lo que teníamos como equipo y logrando una 7ª posición, dos minutillos de la lucha por el podio.

Después, podio de la victoria de las chicas tras una carrera espectacular y unas cervecitas disfrutando del día.

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Equipazo!!

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Triatlón Olímpico sin Drafting de Senpere. Análisis.

Breve análisis, que ando pillado de tiempo y se me echan otras pruebas encima.

Natación.

Salida desde el agua con el Garmin 910. Puntos negativos: hay que estar flotando con la mano en la que llevas el reloj fuera del agua para que no pierda el satélite,

Se pierden unas decimillas para darle al Start, que hacen que pierdas tus pies de referencia, máxime si estos son mucho más rápidos que tú.

Punto positivo. Tengo bastantes datos de cómo fue la natación. A grandes rasgos: Salí fuerte, aunque se ve que los demás también o más, en la segunda vuelta flojeé un poco, en la primera vuelta, tras el giro fuimos todos hacia el centro del lago (que rabia me da esto…)

 

 

 Con el sporttracks, (no con el Autolap del Garmin) he sacado el tiempo en el paso del 750, y de ahí hasta el final.

tiempo ritmo
Vuelta1 0:10:40 01:25,3
Vuelta2 0:11:27 01:32,0
Total (1,47km) 0:22:07 01:30,3

También cada vuelta, y parciales cada 200m, pero esto es bastante menos fiable por cómo coge los puntos del satélite.

Sigo saliendo demasiado atrás y lo que creo que es peor, sin nadar como sé que puedo hacerlo.

Bicicleta.

En un sector tan poco llano como el de este triatlón, el análisis hay que hacerlo por tramos. Lo más general: 266medios, 292 normalizados. Un 9% de diferencia entre ambos y un 92% de mi supuesto FTP de noviembre. Más o menos donde quería estar.

 

 

Primera vuelta 271, segunda vuelta 261.

Subidas principales, 4min, 325w en la primera vuelta y 330w en la segunda. No fueron suficientes para seguir el ritmo de la gente que me pasó y quedó delante de mí. Subidas del tramo común con el sprint (342, 313). Zona de llaneo, 270w.

En el resto del circuito, poco más. Con mantenerse encima de la bicicleta era más que suficiente.

Carrera a pie.

Otra vez no tengo datos (el Garmin pierde la señal al salir del agua y todavía no sé por qué, porque en otras carreras no me ha pasado), pero si el circuito estaba bien medido, uno de mis mejores 10km, que teniendo en cuenta el cuestarrón que había que subir tres veces, está bastante bien.

 

Conclusiones generales que saco tras una semana de reflexión:

Esta carrera no era un objetivo principal en mi temporada. Si no, me habría matado a 1000s corriendo y a subidas y bajadas en bici en el último mes y no habría corrido el sábado. Probablemente el año que viene lo sea. Si no éste, sí alguno parecido, porque cada vez veo más claro que esta es mi distancia.

No voy a engañar a nadie ni a mí mismo. Durante las semanas previas había soñado con un top10. Pero entre que no conozco a los guiris y la gente que se apuntó más tarde, viendo la clasificación el puesto 19º es un puestazo para mí. Es acorde con lo que he entrenado, con lo descansado que estaba (me tuve que llevar el churro a Donosti de lo que me molestaba la espalda) y con lo que tengo en las piernas.

Hacer una carrera en la que sale lo que tienes, creo que es un éxito.

Triatlón por equipos mixto de Senpere. (1ºs!) Crónica y análisis.

El inicio de carrera era a las 14:30, pero no tenía ni idea de cuándo nos tocaba salir a nosotros. Por si acaso, comí mi plato de arroz a las 10 en casa y a medio camino, en la gasolinera de Lasarte, comí un poco más que llevaba en fiambrera. Cuando llegué a Senpere (la madre de Dios lo que cuesta llegar desde que estás en San Juan de Luz y parece que ya estás) ya estaban todos los giputxis con toda la guardería montada, en plan picnic, con los dorsales recogidos, los cambios en las inscripciones hechas, brillaba el sol, 17 °C. Todo perfecto.

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En esta carrera sólo tenía un objetivo. GANAR. No dependía demasiado de mí, así que estaba bastante tranquilo. Sólo era cuestión de llevar a Ainara lo mejor posible en la natación y en la bici para que luego pudiera correr lo más rápido posible. Tenía muchísima confianza en ella: ya el año pasado lo hizo muy bien en todas las carreras que hizo, y sabía que había mejorado un montón nadando. Sus metros y sufrimientos en Anoeta le han costado. También ha estado entrenando en pista en el velódromo, y está más que acostumbrada a sufrir a rueda.

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Para la natación, decidimos que tiraríamos Kepa y yo, en A1 y luego veríamos cómo se daba la cosa. Para variar, salimos demasiado fuerte, si lo hago (mal) hasta en los calentamientos, normal que me pase en las carreras, pero enseguida estabilizamos. Tenía muy claro que era mejor y todos juntos y rectos que otra cosa, así que sacrifiqué algo de velocidad por buscar ir compactos. Iba todo muy bien hasta que adelantamos al equipo que había salido delante de nosotros y entonces se lió un poco todo. Al llegar a la primera boya, nos reorganizamos y con un ritmo más conservador pero sin dormirnos, salimos juntos del agua.

T1 bastante tranquila, si no fuera porque el suelo estaba compuesto por piedras puntiagudas sin ninguna protección. Además, nos pusimos en la zona que más piedras había pensando que estaríamos más cerca de la salida (cada uno se ponía donde le daba la gana), pero luego nos enteramos que habían modificado el sentido de los boxes respecto a otros años.

En cuanto nos agrupamos todos en la bici me puse a tirar. No quería forzar demasiado, pero como veía que todo el mundo parecía que seguía bien la rueda, me fui calentando, subiendo el ritmo hasta ver 400 w demasiadas veces. Menos mal que Solís me pasó un relevo y me dijo que levantara algo el pie. Si no, el domingo no puedo correr…

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Pequeño sustillo sin importancia en la rotonda (no me acordaba que estaba descentrada) y seguimos con el viento de cara. Tampoco me acordaba que la subida era progresiva. Así que la hicimos en plato y para cuando me di cuenta, ya estaba arriba. Bajada a tumba abierta, sin curvas, rotonda, y para arriba de nuevo. En esta subida es donde siempre aparecen los problemas y este año le tocó a Alberto. Miro un par de veces para atrás (menos mal que no puse el visor) y a la tercera, Alberto dice que tiremos, así que tras consultarlo entre nosotros, seguimos. Ya sólo queda la bajada con viento de culo, en la que el 53×12 se me queda corto.

En boxes se une Alberto, que al final no ha perdido tanto, así que espero a que se ponga las zapatillas y subimos.

La carrera a pie no tiene mucha historia. Corremos a algo menos de 4’/km, animando a Ainara y disfrutando del paisaje. El domingo ya tocará sufrir de verdad.

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Al final, primeros, novenos en la general, con el tercer parcial nadando, después de ir donde el tío de los chips y decirle que estábamos en mixtos, porque Ainara estaba apuntada como chico (primer incidente del fin de semana con los chips y las inscripciones).

Análisis.

Breve, porque el Garmin sólo funcionó bien en el agua en todo el fin de semana, todavía no sé muy bien por qué.

750m en 11:10. Muy bien. No hay como tener un lago para ti sólo para nadar como sabes.

Bici.

Demasiado fuerte pero bueno, no deja de ser una competición. 275w medios 295 con 165 ppm de pulso. Algunos picos de 400w, luego ya estabilizamos en el llano muy cerca de 300w y las dos subidas a unos 325w. En resumen, un calentón bastante serio.

De la carrera a pie no tengo datos, porque el GPS perdió la señal, no sé muy bien cuándo.

Conseguimos hacer el tercer parcial absoluto nadando, (creo que la mejor natación que hemos hecho con diferencia en esta prueba), quedarnos a sólo tres minutos del parcial en bici de los ganadores a pesar de los parones y de tirar sólo dos, y un parcial consistente corriendo para dejar a 4 minutos de diferencia al segundo equipo mixto. Objetivo cumplido.

Muy bien chavales!!

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Fin de semana de Triatlón en Saint-Pée. Previa.

Hace unos años juré que nunca volvería a correr en Francia. Los franceses y yo no nos llevamos bien y lo que me hicieron en San Juan de Luz no se lo perdonaré nunca. Pero una crono por equipos y un olímpico sin drafting, son mis pruebas favoritas y una tentación demasiado fuerte para volver a dejarla pasar.

Es una pena que no haya muchas más pruebas así, cuando me parece que son las más espectaculares con diferencia, pero son más complicadas de organizar, se recauda menos con ellas, así que probablemente, terminarán desapareciendo. Por lo tanto, otro motivo más para hacer doblete este fin de semana, aunque en 2010 ya lo hice y me pasó factura, creo que la preparación que llevo ahora no tiene nada que ver con la de entonces, y no creo que me afecte tanto. Sin embargo, esta semana he estado bastante cansado, supongo que por la asimilación de la carga de Benicassim. No estoy acostumbrado a doblar, y a pesar de que dormir 8 +1.5 horas todos los días, hacía que no me encontrara especialmente cansado, al llegar a la realidad de mi trabajo y ritmo de vida diaria, lo estoy pagando con cansancio y un cargazón lumbar bastante seria. Una vez puesta la excusa, a las carreras:

El sábado, crono por equipos. Mixto. Si no pasa nada raro con las inscripciones (que todo puede pasar), voy en el equipo Golden con Solís, Ainara, Alberto y Kepin. Equipo muy competitivo, con el que creo que haremos mejor natación que otros años cuando nadábamos sólo chicos, intentaremos hacer lo posible para llevar a Ainara muy rápido en la bici sin tirones y a correr como podamos (espero que no demasiado rápido, que corro el domingo de nuevo!!)

Y como digo, el domingo, a las 13:30, (vaya hora) olímpico sin drafting. Cambio a los rivales mediterráneos y madrileños por los de toda la vida. Aimar (que está en todas partes), Rozas, Bizkarra, Okamika, Regillaga, Eizaguirre… Siempre han quedado por delante de mí. A ver qué pasa este año.

El objetivo es volver a encontrar el ritmo nadando en competición, ir a muerte (de verdad) en bici, que ya tengo ganas de ir a tope en la Blue sin andar guardando, y correr, correr rápido, todo lo rápido que pueda. Aunque no me noto nada ligero en los entrenamientos, sí que me veo consistente y los 150 km del mes pasado tienen que salir por algún sitio. Como siempre, el puesto será una consecuencia de lo bien que haya hecho las tres cosas anteriores.

Y lo más importante, a disfrutar del triatlón y de la compañía de mucha gente que realmente merece la pena.