Cpto España Media Distancia. Valencia 2012. Análisis.

Han pasado los 3-4 días de rigor para hacer un análisis frío de la carrera, aunque con la de vueltas que le estoy dando no sé si habrá conseguido enfriarse del todo. Pero bueno, cuanto antes lo haga, antes paso página.

Natación
Lo más importante: por fin he conseguido nadar en 1.30 en aguas abiertas. Ni sé cuánto tiempo llevaba intentándolo, pero por fin ha llegado. Sabía que en piscina tenía una mejora de entre 5 y 6 segundos el 100 en tandas largas, pero no creía que fuera a ser capaz de trasladarlo a la competición, sin referencias de agujas de colores en la pared ni el sportcount en mi dedo. Pero lo he conseguido!! (para algo que me salió bien, voy a regocijarme un poco en esto..)
Supone entre 1’30” y 1’45” en 1900m, lo que me coloca a 5 minutos de Sudrie, 3.30 de Blanchart y Unanue, y un minutito de gente más conocida para mí como Rozas o Aimar.
Esto significa que aquí sí voy en el buen camino. Que es cuestión de seguir insistiendo y que como consiga tirar bien con el brazo izquierdo (con el neopreno todavía lo llevo peor que en la piscina) en los sprints voy a poder salir en puestos que nunca me había imaginado. (Manda huevos que estemos en marzo y ya parezca que he cambiado el objetivo de larga a corta).

Ciclismo
Difícil análisis.
Hasta el kilómetro 30, fui acoplado y a 230w más o menos estable dentro de lo que me permitió el dorsal 30, poniéndome de los nervios, sin importarle ni los conos ni mucho menos la distancia de drafting, cada vez que nos pasaba alguien. Con el pulso algo alto, pero bajando. Por debajo de 240 que era el objetivo (probablemente demasiado ambicioso), pero con la sensación de que podría mantenerlos.

Luego todo se torció. Desde el 30 al 80 no pude acoplarme ni un momento. Normalmente, puedo ir a 240-250 incorporado sin muchos problemas (con un CdA mucho peor, claro), pero el puñetero viento y mi rueda delantera no me lo permitían. No sólo iba lento, si no que tampoco podía meter watios y la tensión hacía que tampoco pudiera bajar el ritmo cardíaco (se ve en la gráfica que va bajando pero no pasó de 145 ppm).A partir del km80, ya me acoplé de nuevo, y aunque me dio la impresión de que metía muchos más watios, sólo estaba en 215w. Probablemente porque ya tenía la cabeza en la media maratón y porque con tanta rotonda y municipales despistados, autobuses y coches tampoco se podía ir demasiado rápido.

Conclusiones que puedo sacar aquí:  independientemente de la cagada de la rueda, hay que seguir metiendo caña a la bici y a sobre todo a las series de 20-30 minutos a ritmo de crucero, pero cuidando más el tiempo de recuperación (ahora no lo hago en largas). Las mismas que la A-3012 me ha visto hacer, pero más serias. Así que hay que sacar a entrenar el perfil de triatleta insociable, y centrarme en lo que tengo que hacer. Éste es el sector que importa. Por otro lado, en los 30 primeros kilómetros me dieron pasadas que son “inadmisibles” (la palabra del finde:) por muy buenos que sean.

Podría hacer estimaciones de lo que perdí por culpa del viento, pero no lo voy a hacer. No me va a llevar a ningún sitio. Sólo tengo que preocuparme de que no vuelva a pasar

 

Carrera a pie.

Ya he visto que puedo correr a 4 y llegar medianamente fuerte. Quitando el segundo de los giros, donde me paré a beber el agua porque si no iba a acabar vomitando con los gases que llevaba, el resto fui bastante constante, con el decremento lógico que se produce tras los 7-8 primeros kilómetros en los que intenté arriesgar algo por vergüenza torera, pero enseguida vi que no podía remontar prácticamente nada.

Así que el objetivo es correr más rápido. Por lo que aquí también, series largas al canto (reduciendo los rodajes al mínimo) y de nuevo prestando atención a las recuperaciones. Tengo referencias de sobre de series de 1000, 2000 y 3000. No creo que tenga mucho margen de mejora aquí: 2 ó 3 minutos como mucho, pero bueno, de nuevo todo suma (en este caso resta), y para las carreras cortas, que también están en el calendario, me vendrán bien.

 

 

Cpto España Media Distancia. Valencia 2012. Crónica.

Los que ya sepáis cómo me ha ido en Valencia y me conozcáis un poco, supongo que os haréis idea de las ganas que tengo de escribir crónicas, análisis, etc.. pero hay que estar a la duras y a las maduras y sobre todo, aprender, y seguir aprendiendo de los errores, así que lo dejo escrito en mi diario, y así igual se me quedan las cosas en la cabeza… aunque ésta me parece que me va a costar olvidarla.

Fuimos a Valencia el viernes. Buena paliza de viaje después de salir de trabajar aunque con buena compañía estos viajes siempre son más agradables. Ele y María nos acogieron en Alcasser como si estuviéramos en un hotel de 6 estrellas de Abu Dabhi.. Muchísimas gracias!!

El sábado, paseíto por el circuito con todo el material de carrera. Una hora, con unas sensaciones muy malas para sólo 150w. Lo habitual en víspera de carrera y después de un viaje. Ya no me preocupo por estas cosas.
Durante el reconocimiento, vimos que andaba bastante aire cruzado, pero ni me planteé cambiar de rueda para la carrera, porque me pareció que era bastante aguantable.
En ese momento ya fue cuando empecé darme cuenta de que al día siguiente había carrera. Hasta entonces, no me había hecho a la idea.

Después, visita turística por Valencia, mascletá (estos valencianos están majaretas)

y arroz a banda en Picassent.

Tras descansar un rato, vuelta a Valencia y a boxes, para atender a clientes (vaya estrés) y dejar la bici en su sitio.

El domingo, me levanto bastante nervioso. Llegamos a boxes con tiempo, pero necesito buscar un baño, sólo hay una asquerosa letrina y una cola en los baños inasumible. Así que busqué una solución de emergencia que no voy a detallar aquí..

Me pongo el neopreno y busco unas manos amigas que me pongan la cremallera. Le toca el turno a Iván Gil, que no mete bien el inicio de la cremallera y al bajarla… Momentazo!! “Uy, Diego, se te ha abierto la cremallera…” Sudores fríos en ambos, aunque decimos que no, que estamos tranquilos. Menos mal que está Rober por ahí, que con nervios de acero, consigue soltar la cremallera y ya volvemos a ponerla, esta vez bien.

Hay bastante caos en los momentos previos a la salida y al final, decido a tirarme al agua antes para ver lo fría que está. Fría de cojones. Duele la cara… Así que salgo rápido, ya que no voy a ser capaz de calentar.
No se llama por dorsales ni nada. Todo el mundo se tira al agua, se suben encima de la corchera que marca la línea de salida y sin dar aviso, bocinazo.

Para variar, me pilla en Babia, aunque tampoco tenía intención de salir en primera fila. Arrancamos sin saber muy bien a dónde hay que ir, porque no se ve la boya por ningún lado.. Así que nada, a pies, darle caña para entrar rápido en calor y a demostrar que he mejorado nadando.
Voy nadando más o menos en grupo, pero abierto para evitar golpes. Bastante relajado. Cuando se hace el giro de 180º por fin me hago una idea de por dónde hay que volver. Veo que tengo un grupo delante, pero que van siguiendo a una piragua haciendo el recorrido más largo, así que me arrimo al muelle para recortar y les adelanto. Ahora que se ve la salida, meto algo de pies y aprieto un poco para salir calentito del agua.

Salgo de la rampa con bastante más agilidad y fuerza de lo habitual y subo como un tiro.

Hay un montón de bicis!! Llevo los pies bastante fríos y había pensado en el agua ponerme los calcetines en la T1, pero al llegar a la bici me doy cuenta de que estoy bastante mareado y voy a perder un montón de tiempo, así que me pongo el casco, cojo la bici y salgo.
Sigo mareado así que el salto de la rana es bastante torpe, las gomas se sueltan, pero consigo ponerme las Specialized de tri “nuevas” sin ningún problema reseñable (mucho mejor que las Diadora).
Llevo el pulso alto, como siempre, así que intento ir cogiendo un ritmo cercano al objetivo, pero esperando a que poco a poco me baje el pulso. Empieza a pasarme gente. Era lo esperado así que no me pongo nervioso.

El circuito es feo, no, lo siguiente, por polígonos mal asfaltados, con baches.. Hasta llegar a la recta que va hacia Silla, donde el asfalto mejora. Entonces me pasan Agirretxe, Jubera y Bizkarra, entre otros. No hago amago de seguirles, porque yo voy en mis watios, pero sí que no quiero perderles de vista. Vamos, una carrera con estrategia, watios, pulso, referencias…

Hasta que de repente salimos a la zona de los arrozales y todo se viene abajo. Cada vez estamos menos protegidos y el viento pega con muchísima fuerza, de costado y además racheado. Me doy el primer susto y me desacoplo y me cojo del manillar. Confío en que al meternos en los arrozales el viento pegue de culo y la cosa se arregle. Pero al contrario. Es todo curvas y cambios de dirección, mal asfalta y cada vez más expuesto al viento. Me cuesta controlar la bici hasta agarrándola del manillar. Busco encunetarme pero no hay manera. Me empieza a pasar gente acoplada. A algunos les conozco y sé que no andan más que yo… Pero me pasan y no puedo hacer absolutamente nada. He andado muchísimas veces con aire. En la Llanada estamos acostumbrados a eso, pero nunca me había ocurrido con la rueda de palos ni en carrera… Siento una impotencia tremenda, más, sabiendo que tengo la Hed6 en el maletero del coche a 100 m de boxes. Y que al llegar a boxes me he fijado en que las banderas se movían más que ayer, pero no he tenido la capacidad de reaccionar y cambiar la rueda.

Me dan ganas de abandonar, tirarlo todo y esperar a que alguien venga a buscarme. No he entrenado, cuidado tanto la posición, para ir a 20km/h, desacoplado y sin ser capaz de dar a los pedales con fuerza a pesar de no ir incorporado porque el viento me va a tirar. En uno de los bandazos hasta se me salió el pie del pedal.

Intento mentalizarme para sacar algo positivo y llegar a boxes y por lo menos, marcarme una buena media maratón, que para algo hemos pagado 115€ y hemos hecho 600 km para llegar hasta allí. Así que pienso que al llegar a la carretera general, todo mejorará.
Pero tampoco. Así que paro a mear. Respiro, cojo aire, intento tranquilizarme y echo isotónico al bidón de delante (llevaba más de una hora sin poder ni siquiera echar mano al bidón). Total, por un minuto más, ya me da igual.

En el kilómetro 80, por fin puedo acoplarme, 50 km después. No está mal. Empiezo a pedalear con rabia, para por lo menos disfrutar lo que me queda de bici. Noto que llevo piernas de sobra, pero que sólo he podido hacer 215w. Más leña para la hoguera de la impotencia.

Llego a boxes y veo que hay un huevo de bicis. Por esperado, no deja de ser otro pequeño mazazo, después de haber hecho la mejor natación de mi vida.

Así que salgo a correr, pero estoy demasiado tocado de la cabeza. Sé que ni aun haciendo la mejor Media en un triatlón voy a conseguir remontar apenas, así que por lo menos me fijo en intentar hacer a 4’/km y que esto termine cuanto antes. Me cruzo con Borja, que va muy delante, con Gil y con Bizkarra. Todos corren más que yo y están a distancias inalcanzables, así que al 4’/km, cuidar lo que pueda la técnica y acabar.

Clasificación Final.

Ha sido uno de los días más duros de mi vida en el triatlón. En carrera no suelo fallar. Creo que conozco muy bien mi cuerpo y mis límites. Esto, acompañado de cierto conservadurismo propio de mi personalidad, hace que casi nunca pete y casi siempre todo sale según lo previsto. Esta vez he fallado y mucho, y lo peor es que no ha sido por arriesgar en carrera en plan “voy a jugármela para sacar 240w y a ver si aguanto corriendo”. Ha sido por una estúpida decisión de material y por no ser capaz de reaccionar a tiempo. La gente me dice que es mala suerte, pero la suerte se busca y yo me la he jugado innecesariamente.

Una vez pasado esto, toca levantarse e intentar quedarme con lo positivo. Aunque analizaré los datos de la carrera más adelante con más detalle, sé que he nadado muy bien, lo que me da fuerzas para seguir (aunque en las carreras de MD está visto que no sirve de demasiado), que he hecho 215w en 2h45 casi “sin esfuerzo” y que he corrido en 1h24 sin demasiados problemas. Tengo unas ganas locas de volver a entrenar y sacar la mala leche que llevo dentro, pero hay que ceñirse a la planificación y descansar esta semana para que la temporada no se me haga eterna.

Cpto España Media Distancia. Valencia 2012. Previa.

Comienzan las competiciones. Nada menos que mi primer Campeonato de España en “Élite”. Será en Media Distancia. No está mal para empezar.

4 de marzo. Una fecha ridícula, todavía invierno, en la que además de obligarnos a adelantar la preparación de la temporada hasta el límite,  parece que por los pelos se va a poder nadar. Es la última vez que me apunto a un triatlón en la Península en estas fechas, por lo menos empezando a las 8.30 de la mañana. Antes de apuntarme, miré las temperaturas de Valencia en estas fechas. Vi que andaría muy justo, pero no pensé en que a las 7.30 de la mañana, una hora antes de la carrera, cuando se hacen las mediciones, haría tanto frío… Me equivoqué y corremos de churro, pero de los errores se aprende. Sólo espero que no sea el único que aprenda de esto y los que organizan este tipo de eventos, con más de 1000 participantes, pagando más de 100 euros, la mayoría desplazándose desde lejos, coloquen estas pruebas en fechas en las que el riesgo de cancelación sea mucho menor.

Pero bueno, al tema.
Llego bien. En el mejor estado de forma de mi vida, motivado y de momento, relajado. Corro sin jugarme nada. Ni clasificación para otras carreras, ni posibilidades de pódium, ni nada por el estilo. Correré contra mismo, y dependiendo de lo bien o mal que lo haga, al final habrá un puesto u otro en la clasificación. Aún así, correr con gente buena, siempre te hace exprimirte un poco más, y tengo ganas de saber hasta dónde puedo llegar.

Quiero demostrarme que puedo trasladar al mar y aun entorno hostil (cada vez más en la natación de las carreras) mis mejoras en la piscina, que tantos largos en solitario me han costado. Si lo hago bien, llegaré a la T1 “en carrera”. Todavía muy lejos de los gallos, pero cada vez menos y no atrás.

En la bici también tengo esperanzas. El 10% en watios que creo que he mejorado se traduce en unos 5 minutos en 90km suponiendo que no haya modificado mucho mi aerodinámica, que es la misma que la del Challenge. Por lo tanto, creo que este año no debería perder muchos puestos. Mis análisis dicen que 240w es el objetivo. La cabeza me dice que son demasiados, pero lo importante es lo que diga mi cuerpo el domingo (que espero que no ande demasiado lejos de la cabeza).

Y corriendo, pues a intentar remontar, como siempre, aunque en Élite, ya no va ser tan fácil. Corriendo también estoy mejor, pero sé que me voy a exprimir un poco más de lo habitual en la bici y ya veremos cuánto duro.