Test Nike Zoom Fly (ii). Brooks T7.

Tras mi primer test de zapatillas que hice sobre las Zoom Fly en agosto, me quedé con ganas de saber qué pasaría al comparar estas zapatillas contra unas voladoras. Desde hace un montón de años compito con las voladoras de Brooks: desde las primeras T4 que me regaló Iñigo cuando jugaba en Alicante (2005), he pasado por las T5, T6, y T7 (dos veces). Eran unas zapatillas muy baratas, de alrededor de 190g, que se me ajustaban muy bien al pie y con las que traccionaba genial. En su contra, amortiguación casi nula que, aunque a partir del km 15 me hacían sufrir bastante,  las llevé hasta en la única distancia ironman que terminé (en 2011), en uno de los errores de aquella carrera.

Bueno, al tema: la idea era comparar ligereza y tracción (T7, 175 g sin plantillas) frente al impulso de la placa de carbono de las Zoom Fly (258g US11) y a un ritmo más cercano al real de mis competiciones (más cerca del 3.25 -3.30 que del 3.20). Como creo que la prueba anterior salió bastante bien, repetí el protocolo:

  • 2×700 (701,8) con 1’rec a ritmo de 10k (3’25-3’30) en el parque de El Prado, protegido del viento. Con 3 kilos más que en julio, sabía que no podía hacer mucho más ( y de ahí también las diferencias de pulso con la prueba anterior)
  • Cambiar de zapatillas (en este caso las dos iban ya con gomas) y repetir 4 veces más. El cambio me costaba 1’30 seg,
  • No pensar, Ni mirar demasiado el reloj. Eso, en casa.

Resultados

siendo

cad: cadencia expresada en zancadas/minuto

zan_calc: longitud calculada de la zancada (m) en función de la distancia (medida con odómetro) y de la cadencia

osc: oscilación vertical (cm), medida por la cinta HRMTri de Garmin.

tcs: tiempo de contacto con el suelo (milisegundos) medida por la cinta HRMTri de Garmin

Si hago el promedio de todas las tandas con cada zapatilla,

Si quito las dos primeras con las Nike, para competir en “igualdad” de condiciones.

Al igual que en el primer análisis, pongo la curva del pulso para comprobar que el esfuerzo físico es el mismo, vamos, que no apreté más con una o con otra.

En este caso se puede ver cómo en la primera tanda con las Nike iba bastante más fresco, así que razón de más para eliminarla de los promedios. Si quito su curva de pulso (ver gráfica de abajo) se puede comprobar que el pulso es más o menos igual en todas, aumentando éste según avanza el test. En este caso, se me fueron unos segundos las dos recuperaciones de 1′ de las T7, por lo que parto de casi 10 ppm menos, lo cual penaliza el promedio de pulso de las Nike. Creo que es más importante ver que el pulso máximo al final es prácticamente el mismo.

Conclusiones:

De nuevo las Zoom Fly salen como indiscutibles ganadoras, con entre 2,5″ y 2,8″ seg/km de diferencia, debido a una zancada entre 3 y 4 cm más larga, gracias al impulso de su placa de carbono. Si a ello añadimos que con la espuma de la suela se amortigua más el impacto y el músculo sufre menos, parece que está claro que, a pesar de su inestabilidad y de que no termina de sujetarme la parte delantera del pie todo le que me gustaría, es un hecho objetivo que corro más rápido con ellas, así que ya no tengo dudas de cuáles voy a utilizar para competir.

Nota: aclaro, una vez más, que yo me pago mis zapatillas.