Triatlón sprint Hondarribi 2012. Análisis.

Bueno, un análisis del primer triatlón sprint de la temporada que consigo terminar.

Natación:a pesar de la mala salida, los golpes, no forzar demasiado por la espalda y el numerito de la cremallera corriendo por la playa, los tiempos me salen algo (poco) mejor que el año pasado, en referencia a los clásicos que tengo por delante. Salí el 36, mientras que el año pasado fui el 51.

 

Hondarribi 2012

Hondarribi 2011
dif dif(%) dif dif(%)
Berdud 11:02 01:30 12% 12:44 01:44 12%
Oka 11:14 01:18 10% 13:07 01:21 9%
Mujika 11:43 00:49 7% 13:22 01:06 8%
Goñi 12:03 00:29 4% 13:33 00:55 6%
Bizkarra 12:22 00:10 1% 14:13 00:15 2%
Diego 12:32 promedio 6% 14:28 6%

Ciclismo: Parecido análisis. Con exactamente los mismo watios que el año pasado, tanto en promedio, como en normalizado como en los parciales de las 2 subidas al faro y la de Guadalupe, (269, 300,348,355,323)  la sensación que tenía era de que podía algo más, pero no me atrevía. Y luego vino el desastre de la bajada de Guadalupe. Nunca he bajado bien, pero creo que el susto del manillar de hace un par de semanas me ha acojonado un poco más todavía.  Hay que mejorarlo. No creo que haya mucha más forma que concentrarse, y repetir bajadas una y otra vez. Aunque de momento no hay tiempo. Toca cabra de nuevo.

Carrera a pie: 2º parcial, empatado con Bizkarra y sólo por detrás del australiano de turno, aunque faltaba gente muy rápida.  Además de muy contento con el resultado, también satisfecho porque fui constante durante los 5 km.

Vuelve a confirmarse que para correr esta distancia no me hace falta entrenar la carrera a pie de forma específica (llevaba 2 semanas y media sin correr nada). Otra cosa será con los 20 km de Zarautz..

Resumen general.

La cuenta de la lechera es que si llego a la T2 con el grupo de Etor y Solis, a quienes cogí subiendo Guadalupe, estaba entre los 10 primeros. Pero la cagué bajando, y eso también cuenta.

Lekeitio (el siguiente sprint) tiene una bajada más fácil, pero también la natación es todavía más guerrera y habrá más nivel. Pero bueno, antes está Zarautz, que no tiene nada que ver con estas batallas…

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Triatlón sprint Hondarribi 2012. Crónica.

Llegamos a Hondarribi a las 13.30, según el horario previsto, 3 horas y media antes de la carrera. Cojo el dorsal, una sombrita y a comer el arroz. Reposo y a boxes. La intranquilidad e incertidumbre sobre el estado de mi espalda, que todavía me molesta, hace que me sienta bastante menos nervioso por la carrera que otras veces.
Me voy prontito a calentar, para intentar hacerlo bien y poner la zona lumbar en calor. Me encuentro bien, pero no me apetece demasiado forzar en el calentamiento en el agua, así que sólo busco algo de sensaciones y cuando las tengo, me salgo del agua para coger buen sitio en la salida, que no quiero que me pase lo del año pasado.
Como casi siempre, me coloco en el centro, enfilado hacia la primera boya, que está demasiado cerca.

Después de los 15 insufribles minutos de espera después de que salgan las chicas se da la salida, que me pilla mirando al suelo, y para cuando llego al agua ya estoy en la tercera fila. No hay manera. Golpes por todos los lados, trago agua, se me sube gente encima que luego se queda atrás… Llega la boya, y toda la gente de la izquierda que se había escorado mucho, se viene hacia el centro, y se hace un embudo estupendo. Yo paso limando la boya, pero hay gente que piensa que para qué vas a rectificar el rumbo, pudiendo pasar por dentro… total, como nadie le va a distinguir… Y encima, luego me da un golpe al intentar coger pies de gente de delante. En el largo hacia la segunda boya la cosa empieza a tranquilizarse, voy bien orientado y empiezo a intentar concentrarme en alargar la brazada, ya que noto que no voy demasiado asfixiado. La última boya se pasa con menos problemas y así hasta la arena.

No me pongo de pie hasta tocar arena con la mano. Me levanto sin mareo y ahora toca un tramo largo de arena, donde se puede recuperar mucho… si eres capaz de soltar el neopreno..

Algo le pasa a mi maltrecha cremallera, que no se suelta al llegar arriba, empiezo a agobiarme, veo que la gente me está adelantando a mí mientras sigo intentando soltarlo, así que decido dejarlo, seguir corriendo y buscar una solución en boxes.


Justo al llegar a mi bici, le doy un tirón desesperado y se suelta… pero noto que algo se ha roto. Bueno, ya miraremos luego. Llega Solis y salgo detrás de él. También sale Etor Mendia. Se me escapan unos metros. Ahora es cuando la espalda tiene que responder.. Pega viento de cara pero tengo que cogerles antes de la subida al faro. No me atrevo a ponerme de pie, pero veo que los watios entran y que me voy acercando hasta cogerles. Subo bien, pero me quedo a cola. Primera bajada. Todo cristo recorta. Yo intento no hacerlo y se me escapan. Va a hacer falta otro arreón. Comienza la subida a Guadalupe, y empiezo a pasar gente. Me pasa Otaegui en plato. Me limito a verle pasar y seguir a lo mío. A falta de un kilómetro engancho al grupo de Solis. Me quedo de nuevo atrás, pero me noto bien, y veo otro pequeño grupo por delante, así que paso a tirar a por ellos. Justo antes de coronar, les cogemos. Giramos, comienza la bajada y me pongo el último. Hago una de las peores bajadas de mi vida. Completamente tieso y trazando mal. Otras veces freno demasiado, pero por lo menos trazo bien, pero ni eso. Por fin termina, pero he perdido un montón. Aprieto todo lo que puedo. Ya no queda mucho y me noto con fuerza. Llega gente por detrás e intento pedir colaboración para ver si perdemos lo menos posible para por lo menos tener opciones de recuperar algún puesto corriendo.

Hacemos la segunda subida al faro, y de nuevo, bajada donde vuelvo a descolgarme para variar, aunque esta vez ya recorto yo también, visto lo visto.
Llego a la rotonda de Hondarribi, donde a la vez que intento adelantar por donde puedo a un grupo de chicas, llega la gente que viene de Guadalupe. Un follón importante, que se salda milagrosamente sin consecuencias. Ahora voy en un pelotón de lo más variopinto, donde creo que soy el único que tiene entrar a boxes. Sólo espero encontrar el desvío y que nadie se equivoque.
Sin problemas, me bajo haciendo el cruzaito rapidillo, buena T2, Garmin y a correr.
La prueba de fuego para la espalda. No noto nada raro, así que empiezo a apretar. Voy pasando gente. Me noto ligero a pesar de llevar tres semanas sin correr, y con la ambición que me da la rabia que llevo acumulada esta temporada y que hoy ya se ha desbordado con mis vergonzosas bajadas.
Me cruzo con el grupo de cabeza… Otaegi, Bizkarra, Goñi, Mujika… van todos juntos. Por supuesto, ya inalcanzables, pero pocas veces creo que haya habido tanta gente junta en cabeza y no están nada lejos.. Más rabia. Sólo llevo 2 km y parece que se me va a hacer largo, pero el año pasado iba igual y aguanté. Miro una sola vez al Garmin. 3.16. Bien, aguantar, aguantar y aguantar.

Paso por fin a Etor, Solis y Ugarte.. en la ría me acuerdo de la transpirenaica que terminé allí con Iván, de lo que me gusta Hondarribi y me permito una mirada hacia Hendaia para disfrutar de lo que es poder terminar un triatlón en condiciones, que por fin, al tercer intento este año, lo voy a conseguir.


Al final, puesto 20º, con el tercer tiempo corriendo. Sinceramente, impensable viendo cómo estaba el viernes o el mismo sábado por la mañana al levantarme.

Triatlón sprint Hondarribi 2012. Previa.

Mañana, triatlón sprint de Hondarribi. Podría hablar de nuevo de ritmos, de watios, de ambición, estrategia, etc, pero creo que no es lo que toca. Por lo menos, no es lo que tengo en la cabeza.

Después del año que llevo hasta ahora, sólo quiero una carrera “normal”, en la que pueda competir hasta donde me permita mi estado de forma actual tras una semana completamente parado y otra al tran-tran y la tiesura de mi espalda.

Sólo quiero disfrutar (yendo a tope, claro) del que creo que es triatlón más bonito de Euskadi, donde el año pasado hice mi mejor carrera en la distancia , que no pase nada y que pueda cruzar la meta en el sitio que corresponda al esfuerzo que haya realizado.

 

BLUE TRIAD SL 2012 (II). La talla.

No quería volver a equivocarme con la talla, como creo que me pasó con la Razesa, así que lo primero que hice fue dibujarme la Razesa y la Blue en las tallas MD, ML y LG.

blue-razesa

La Blue ML, medium large, (en azul) es bastante más alta y más corta que la Razesa (rojo), pero tengo que tener en cuenta, que pretendo ir 4,5 cm más adelantado (punta del sillín encima del eje) y que tengo que conseguir una altura de manillar más o menos equivalente a la que llevaba, o tal vez algo más baja.

Entre las diferentes tallas, parece que no hay demasiada diferencia, y que con ajustes en la potencia (hay de 80,90,100,110 y 120), levantar el manillar (hasta 7 cm de separadores), y moviendo los apoyacodos hacia adelante o hacia atrás (unos 5 cm) se podría conseguir casi cualquier geometría. Pero claro, la potencia no se puede mover. Cuando escoges la longitud de la potencia, escoges el manillar completo, porque es todo de una sola pieza. Así que un poco sí que había que afinar.

El siguiente paso era aplicar el método de la comparación.

Clemente lleva MD y le estaba muy bien sin apenas llevar separadores en el manillar, y lleva el sillín en la posición de 76º.

Jaime Menéndez de Luarca, que es algo más bajo que yo, también llevó MD en Gales, pero en mi opinión le estaba muy justa. Así que descartada.

La que yo probé  en el la víspera del Challenge era una LG. Aunque estaban puestos todos los separadores, iba con zapatillas de correr y estaban los acoples sin cortar, me notaba como subido en un caballo.

Así que, por descarte, tenía pinta de ser la ML.

Más comparaciones: tanto Dirk Bockel como Marko Albert miden exactamente lo mismo que yo, y ambos llevaban ML en Kona (Bockel en 80º y Albert en 76º), con muy buenas posiciones.

La cosa parecía estar clara. Ahora tocaba escoger la potencia, así que me intenté poner en contacto con ellos. Bockel no me contestó, (tal vez porque ya no está en Blue?) pero Albert, sí. Un tío muy majo, que me dijo que llevaba la potencia de serie, que no sabía ni que se podía escoger. Pues ya está, ML con potencia de 100mm (la que viene de serie), con mis platos y bielas y el resto, Ultegra menos el cambio trasero y manetas de cambio que serían DuraAce.

En el siguiente capítulo, detalles, personalización, análisis de datos y las cosas que más me gustan de la Blue Triad SL.

BLUE TRIAD SL 2012. La elección

Comienzo aquí una serie de entradas describiendo el proceso que me ha llevado a mi nueva cabra: la Blue Triad SL 2012. Es bastante largo, así que lo voy a dividir en algunos capítulos. Empiezo por cómo llegué a decidirme por esta bicicleta.

Después de 2 años con la Razesa de crono, por fin había conseguido una postura en la que iba cómodo, metía watios y no me dolía nada. Pero, además de que tuve que ponerme una potencia de ángulo variable, con lo que estéticamente perdía un montón, pero sobre todo, era bastante menos manejable y no demasiado aero. Veía que eso todavía se podía mejorar bastante. ¿Por qué ir con una geometría de 76º cuando el reglamento de triatlón no es el de UCI? Podía conseguir una posición, por lo menos igual de aerodinámica pero con capacidad para meter más watios si llevaba una bici de más ángulo. Pedro Oviedo tiene una de las mejores posiciones que he visto con su Wilier, y fue él el que me empezó a poner en canción en una de mis salidas preironman de agosto del año pasado con la grupeta deluxe. (no estoy seguro de que la de la foto sea exactamente el modelo de Pedro, pero para hacernos una idea, vale).

Así que ya puestos a aumentar el ángulo, vámonos al máximo que he visto, ¿no?: 80º ( tal vez hay algún 81 por ahí, ahora no soy capaz de asegurarlo).

Pero también buscaba más rigidez. Aunque hasta ahora siempre había creido que lo de la rigidez de los cuadros era un cuento chino para vender más bicis, cada vez más gente me hablaba de la dichosa rigidez y de lo que se notaba. Y el verano pasado, en Ciclos Carreras ya me demostraron un día lo que se deformaba mi bici.

Así que empecé a buscar. Las nuevas Cervelos (además de carísimas) no me gustan. La P3C sí, pero además de la gran separación que tiene entre el tubo diagonal y la rueda delantera,  ya está tan vista que no me acababa de convencer.

La primera Shiv de Specialized  es muy bonita, pero tiene una geometría bastante especial y la nueva no me gusta, es muy tocha.

También está QR, una marca que sólo hace bicis con geometría de triatlón. Llegué a interesarme por la Illicito.

Es la bici que probablemente tenga los mejores datos de túnel de viento (más que nada porque le falta un tirante!!), pero no oí muy buenas críticas sobre su rigidez del modelo anterior, y sinceramente, me parece que la diferencia de drag entre unos cuadros y otros en estas gamas es despreciable. La diferencia en las condiciones más desfavorables son 50g de drag, es decir 5 watios a 36 km/h. Pero si esos watios se pierden una vez que te levantas y empiezas a menear la bici… Si vas a hacer carreras como Calella o Roth, puede servir… pero si corres en Zarauz, Bilbao… pues parece que algo más de rigidez hace falta.

Por otro lado, ni las Trek ni las Scott me han acabado de llenar nunca.

Siempre me había gustado la BMC, pero el ángulo del tubo del sillín sólo es de 77º.

Además, tenía una marca menos conocida en la recámara, pero bastante parecida a la BMC. BLUE.

La primera vez que vi una Blue fue la de Liger,  a quien se la había comprado Pedro Oviedo (otra vez Pedro) en ebay. Si no recuerdo mal, era una T14, mezcla de aluminio y carbono, pero siempre me gustó y eso que era de 76º, pero parecía bastante más  agresiva.

Cuando me lo cruzaba por el pantano mientras él estaba entrenando para su IM hace unos años  llevaba una de las mejores posiciones que he visto nunca. Además se trata de una empresa joven, poco conocida, por la que sentía cierta simpatía. Busqué en la web y vi que tenían un programa de esponsorización en el que no se ocupaban sólo de los pros. Así que probé suerte, y después de unos cuantos meses, conseguí que me ayudaran con un descuento sobre una de las bicis de crono de 2012. Ahora tocaba escoger el modelo.

Triad SL 2012.

El modelo tope de gama con menos peso y manillar y potencia en una pieza. Estéticamente impresionante, aunque me daba algo de miedo lo de la integración, por si no acertaba con la talla.

Triad EX 2012.

Exactamente la misma forma que el SL porque salen del mismo molde (no como en el modelo de 2011), aunque tiene laminado diferente, y manillar convencional, lo que da un poco más de flexibilidad en el ajuste, pero pierdes mucha estética, y probablemente algo de rigidez  y aerodinámica. Otro problemilla que le veía era que no venden el cuadro suelto y había cosas de mi bici (ruedas, sillín, platos y bielas) que quería aprovechar.

Triad SP 2012.

Igual que la Ex, pero también con diferente laminado y algo más de peso. En este caso sí tienes la oportunidad de coger el cuadro suelto. Aunque es bastante más barato y la de gama más baja, con el modelo de 2011 es con el que ganó Clemente Alonso en Zarautz, así que malo tampoco será.

La SL con DuraAce electrónico, me dejaron probarla la víspera del Challenge de Maresme.. Aquello fue mi perdición. Por si me faltaba algo, me encontré con Clemente por la feria, que me dijo lo encantado que estaba con la bici y lo que flipaba con su rigidez (tanto las de crono como las de carretera). Le tengo por un tío íntegro, que no va a mentir por mucho que le patrocine alguien.  No sabía cuántas veces me iba a ver en una oportunidad de éstas, así que sólo dudé durante 48 interminables horas. Mi nueva bici sería la Blue Triad SL 2012.

En  principio no había posibilidad de escoger la Limited Edition (en un negro “glossy” brutal), así que me “conformaba” con la azul y blanca, pero tras una serie de retrasos y carambolas, la que me tocaba era la LE.

En USA por el precio del cuadro, te incluyen una hora en un túnel de viento de baja velocidad… No creo que dé tiempo a ajustar muchas cosas en una hora (yo me paso varias en mi rodillo y en varias sesiones para dejarlo todo a mi gusto, y a veces ni aún así), pero hubiera molado. Más, teniendo un túnel de viento parado a 50 metros de mi oficina, que además hemos pagado entre todos, pero bueno, que me he quedado con las ganas.

Faltaba decidir la talla, pero eso lo dejo para el próximo capítulo..:)

 

Triatlón de Bilbao. NP.

No va a poder ser. Mi espalda no se ha recuperado tan rápido como hubiera querido. Ni los antiinflamatorios, ni los estiramientos, ni las manos de las fisios de Igaro han servido para que pueda agacharme sin que me tire la zona lumbar, y si no soy capaz de cortarme las uñas de los pies sin dolor, no creo que sea razonable correr un medio Ironman por muchas ganas que tenga de darle caña a mi nuevo pepino…

Casi seguro que hubiera sido capaz de terminar, pero no me iba a servir ni de entrenamiento y hace tiempo que el objetivo dejó de ser terminar carreras. De hecho, creo que nunca lo ha sido. Siempre es ir lo más rápido posible. Y si no soy capaz de ir rápido, no voy. Punto final.

Quiero dar las gracias a los que me habéis mandado mensajes de ánimo, a toda la gente de IDEC que ha estado metiendo horas para ayudarme a tener unas tapas que entraran en las super-aerovainas traseras de la Blue, y sobre todo a los que han aguantado mi mala leche de estos días…

Y como siempre, toca mirar hacia adelante. Hondarribi y Zarautz.  Si empiezo poco a poco, y viendo los tiempos de recuperación de la vez que me pasó lo mismo (http://www.donostri.net/blogs/wallace78/2010/07/otra-vez-ko/, esto del diario está pero que muy bien para este tipo de cosas), para Hondarribi tengo que estar y para Zarautz, esto tiene que ya estar olvidado. Tenía 3 oportunidades de hacerlo bien en Medio Ironman este año, y dos ya se han esfumado. Así que irá todo a una carta.

Suerte a los que corráis mañana. Lo siento, pero no iré a veros.

 

Triatlón de Deba 2012. Crónica ¿?

Empezó mal el fin de semana con un susto considerable en la bajada de Manurga, donde por segunda vez (la tercera fue en Ermua) vi lo que hoy me he enterado que es el denominado efecto Shimmy.

Apreté algo más dirección para intentar evitar que me vuelva a pasar, pero no iba muy convencido a Deba.
Vi el recorrido en coche al llegar, estudiando sobre todo la bajada, aparqué, cogí dorsal, hinché ruedas (7,5 delante y 8 detrás) y a boxes.
Después de un rato (en el que veo que me he dejado las plantillas de las zapatillas de la bici), me canso de esperar en boxes y me salgo. Empiezo a calentar en seco y me da un tirón en la zona lumbar… Me preocupo en un primer momento, pero tampoco le doy mucha importancia, sobre todo tras comentarlo con mis compañeros y ver que a nadie le importa mucho (algún día escribiré sobre el egocentrismo propio del triatleta.)
Nos echamos al agua lentísimamente por una escalera minúscula, mientras yo voy imaginándome otra vez persiguiendo al pelotón pero esta vez en el agua. Al final llego a tiempo, y me coloco en el centro de la ría, en segunda línea, por detrás de la gente a la que importa una mierda las indicaciones del juez que dice dónde tiene que estar la línea imaginaria de salida.
Por fin se da el bocinazo. No me veo mal, pero veo que hay mucha gente muy por delante de mí. La cadencia es demasiado alta. No estoy empujando, sólo muevo los brazos, intentando saber dónde estoy, a qué coño sabe el agua que estoy y ver si vienen o no las olas.
La primera boya la tomo bastante abierto, y no veo la segunda hasta mucho después. Estoy demasiado abierto, no he cogido pies ni un momento y estoy haciendo metros de más.
Salgo del agua intentando coger olas, aunque una me pilla sin darme cuenta. Creo que llevo mucha gente delante, pero hay muchas bicis. En esto, veo a Guz ya cambiándose. O él ha nadado muy bien, o como ya iba barruntando, algo no ha ido bien. Queda tiempo.
Me cuesta sacarme el traje, llega Solís, cojo la bici y salgo, doy dos pasos y oigo que revienta una rueda… Que no sea la mía por favor…. Sí, Diego, es la tuya. A tomar por el culo todo. Tiro la bici, el casco, las gafas y como ya no me quedan más cosas para tirar, me siento en la hierba a dejar pasar el tiempo y mi mala hostia..
Y hasta aquí la carrera de Deba. Diría que ya está, que quedan un montón de carreras, (aunque de 4 que llevo en esta temporada, en 3 no he podido competir) pero lo que más me preocupa es que la espalda me está doliendo cada vez más, y veo que probablemente no podría haber acabado la carrera (desde ese punto de vista me ha venido bien el reventón), pero ahora mismo, o el ibuprofeno, las manos de los fisios de Igaro y la manta eléctrica funcionan, o veo complicadísimo poder correr en Bilbao.