Aclaraciones y datos sobre el Bilbao Triathlon.

Después de ver la repercusión que ha tenido este tema y el enfoque que algunos, en ambos “bandos” le están dando creo que estoy en la obligación de intentar aclarar algunos puntos.

Temperatura del agua.

La organización de Bilbao Triathlon ha reconocido en el comunicado enviado a todos los participantes que ellos no midieron la temperatura del agua (ni del aire) el día de la carrera. Tampoco tienen obligación de hacerlo. Es responsabilidad de los jueces de la Federación. Que a estas alturas no se haya hecho pública la medición oficial con el lío que hay montado, apunta a que no se hizo de forma oficial, o no se hizo de forma correcta.

Sin embargo, casi todo está ya en Internet. La estación de meteorológica de Abusu, 3 km aguas arriba de la salida de la carrera, recoge las siguientes temperaturas máximas el día de la carrera.

Temperatura agua máxima (01:00h) : 13,0ºC.

Temperatura del agua (13:20h) = 12,1ºC

Temperatura del aire máxima (11:50h) 11,5ºC.

Por lo tanto, a la hora de la carrera había menos de 13ºC en el agua y menos de 12ºC. No debió permitirse la natación. No hay más discusión admisible en este punto. Ni gorros de neopreno, ni más preparación física o mental. Esto es muy grave ya que se incumplió el Reglamento de Competiciones y se puso en riesgo la integridad física de los participantes. Y repito, no es responsabilidad de la organización.

 Calidad del agua.

 Por otro lado, el número de diarreas y gastroenteritis en los días posteriores a la carrera entre los participantes no me parece aceptable, por mucho que URA (Agencia Vasca del Agua) haya declarado el agua apta para el baño. Probablemente, las lluvias de los días previos a la carrera en los dos últimos años hayan revuelto el río y levantado sedimentos que hayan empeorado la calidad del agua. La inscripción se hace varios meses antes de la carrera (como en todos los MD) y es un riesgo que hay que correr. Esto ya es cosa de cada uno. A mí me parece que ninguna carrera merece correr ese riesgo, otros pensarán lo contrario por cualquier otra razón. Cada uno que elija lo que estime oportuno.

 Organización.

 Por último, quiero mostrar mi agradecimiento a la organización del Bilbao Triathlon, por la atención que me dieron cuando salía de boxes ya retirado tiritando. En lo poco que pude ver del triatlón, creo que muy pocas organización de MD y LD tienen el trato con el triatleta que tienen en esta carrera. La forma que han elegido de gestionar el revuelo, creo que es de admirar ya que se han llevado palos que no les correspondían sin escurrir el bulto ni culpar a nadie.

 

No sé si a raíz de esta polémica o no, pero en la Federación de Castilla y León, hicieron las cosas bien, midieron el martes la temperatura del Duero y optaron por aplazar la carrera triatlón de Aranda de Duero que tenía que celebrarse este domingo al ver que no iba alcanzar el mínimo establecido.

Con esto quiero dejar zanjado el tema por mi parte, pasar página y centrarme en las próximas carreras, Zarautz, Onditz y Vitoria.

Mi opinión sobre lo que pasó en el “Triatlón” de Bilbao.

Este blog ha sido hasta ahora muy políticamente correcto. Previas, crónicas, análisis… Pero después de darle muchas vueltas durante el fin de semana y después de ver y sufrir lo que pasó en Bilbao el sábado, creo que hoy toca denunciar.

Llevo desde 2002 compitiendo en triatlón, duatlón y triatlón de invierno. He competido infinidad de veces bajo la lluvia, tanto en Triatlón como en Duatlón (nunca olvidaré el duatlón de Azkoitia de 2009 a 4ºC sin parar de llover a mares). He corrido medias maratones bajo cero (es lo que tiene Vitoria en diciembre), he subido a Alto Campoo bajo la nieve en el triatlón de Reinosa. He participado en varios campeonatos de España con la temperatura en el límite de lo permitido (Cangas del Morrazo en septiembre de 2009 y Valencia en marzo de 2012) y varias veces en el Cantábrico con el agua también al límite de los 14ºC.

Sin embargo, nunca había vivido nada como lo del sábado. En cuanto el sábado me metí al agua de la Ría, vi que el agua no estaba a 14ºC. Después de la carrera, he oído de todo:10 ºC, 11ºC, 12ºC. Pero esa agua no estaba a 14ºC. Esto sin hablar de los 10ºC de temperatura exterior de los que nadie parece que quiere acordarse.

Espero que lo que pasó el sábado no se vuelva a repetir. Espero que se aplique el Reglamento de Competiciones y que o jueces y/o Organizadores valoren más la vida de las personas que sus propios intereses. Porque estamos hablando de riesgo para la vida de las personas. Me parece ridículo que por ley debamos hacernos un reconocimiento médico que nos declare “aptos para la práctica del triatlón”, cuando luego no se dan las condiciones necesarias para que se celebre una carrera.

Hubo mucha gente que debutaba en el triatlón en Bilbao. Chicos, tranquilos, eso NO es triatlón. No os desaniméis. Seguid entrenando duro, que en la próxima carrera descubriréis lo que es el triatlón y os enganchará como ha hecho como casi todos nosotros.

Hubo gente a la que tuvieron que sacar en la lancha de la Cruz Roja, o en esas tablas gordas que ahora están de moda. En la T1 vi varias ambulancias llevarse a gente al hospital con hipotermias. Eso NO es triatlón. Disfrazar lo que pasó el sábado en Bilbao con adjetivos como épico, heroico, etc, es tapar una grave irresponsabilidad.

Lo que pasó no tiene nada que ver con falta de preparación física. Con el agua a esa temperatura, hay un grave riesgo de que el cuerpo no funcione. Por eso están definidas unas temperaturas en el Reglamento de Competiciones de la ITU y de la Federación Española que se ignoraron por parte de alguien.

Pego el apartado del Reglamento ITU donde se explica claramente que con las condiciones de Bilbao del sábado, tenía que haberse cancelado la natación. Cuando se definieron estos límites, digo yo que sería por algo.

 

Me gustaría que alguien responsable de lo que pasó, de verdad que no sé si corresponde a la Federación Vasca o a la organización, dijera algo al respecto de todo esto. Creo que es importante.

 

Previa del Triatlón de Bilbao.

Mañana será mi 5º triatlón de la temporada y todavía estamos a 17 de mayo. Sinceramente, no me apetece demasiado. Acabé la semana pasada cansadísimo y he intentado recuperar como he podido durante la semana con sólo tres días de natación en los que no he llegado a 7500m (aunque con buenos ritmos) y una visita a Igaro. Nada más.

Tengo los isquios para regalar, muy tirantes y como consecuencia la zona lumbar tocadita. Eso, unido a una previsión de tiempo de 10ºC de máxima, viento y lluvia, con dos bajadas largas en las que quedarte tieso y una salida en masa de 700 tíos desde el agua de la Ría (eso va a ser para verlo, pero desde fuera)… pues nada, que voy porque el año pasado ya me tuve que rajar por estar lesionado de lo mismo que ahora estoy casi a punto y porque van Borja y Guz, que tienen esta carrera marcada con una X en su calendario. Si estuviera sólo, no iba.

Espero que mañana la cosa cambie. Que cuando lleguemos allí, saque la bici, me ponga el neopreno y vea a tropecientos tíos en las mismas condiciones que yo (espero por su bien que físicamente estén mejor), me motive, haga una salida como Dios manda (las estuve entrenando ayer en Mendi), en los casi 1000 metros que hay hasta el giro me coloque bien, me salga una bici buena, corra como he corrido en Senpere o en los últimos entrenamientos y en definitiva, compita como si fuera la última oportunidad de mi vida de que me salga LA CARRERA.

Triatlón Olímpico sin Drafting de Senpere. Análisis.

Breve análisis, que ando pillado de tiempo y se me echan otras pruebas encima.

Natación.

Salida desde el agua con el Garmin 910. Puntos negativos: hay que estar flotando con la mano en la que llevas el reloj fuera del agua para que no pierda el satélite,

Se pierden unas decimillas para darle al Start, que hacen que pierdas tus pies de referencia, máxime si estos son mucho más rápidos que tú.

Punto positivo. Tengo bastantes datos de cómo fue la natación. A grandes rasgos: Salí fuerte, aunque se ve que los demás también o más, en la segunda vuelta flojeé un poco, en la primera vuelta, tras el giro fuimos todos hacia el centro del lago (que rabia me da esto…)

 

 

 Con el sporttracks, (no con el Autolap del Garmin) he sacado el tiempo en el paso del 750, y de ahí hasta el final.

tiempo ritmo
Vuelta1 0:10:40 01:25,3
Vuelta2 0:11:27 01:32,0
Total (1,47km) 0:22:07 01:30,3

También cada vuelta, y parciales cada 200m, pero esto es bastante menos fiable por cómo coge los puntos del satélite.

Sigo saliendo demasiado atrás y lo que creo que es peor, sin nadar como sé que puedo hacerlo.

Bicicleta.

En un sector tan poco llano como el de este triatlón, el análisis hay que hacerlo por tramos. Lo más general: 266medios, 292 normalizados. Un 9% de diferencia entre ambos y un 92% de mi supuesto FTP de noviembre. Más o menos donde quería estar.

 

 

Primera vuelta 271, segunda vuelta 261.

Subidas principales, 4min, 325w en la primera vuelta y 330w en la segunda. No fueron suficientes para seguir el ritmo de la gente que me pasó y quedó delante de mí. Subidas del tramo común con el sprint (342, 313). Zona de llaneo, 270w.

En el resto del circuito, poco más. Con mantenerse encima de la bicicleta era más que suficiente.

Carrera a pie.

Otra vez no tengo datos (el Garmin pierde la señal al salir del agua y todavía no sé por qué, porque en otras carreras no me ha pasado), pero si el circuito estaba bien medido, uno de mis mejores 10km, que teniendo en cuenta el cuestarrón que había que subir tres veces, está bastante bien.

 

Conclusiones generales que saco tras una semana de reflexión:

Esta carrera no era un objetivo principal en mi temporada. Si no, me habría matado a 1000s corriendo y a subidas y bajadas en bici en el último mes y no habría corrido el sábado. Probablemente el año que viene lo sea. Si no éste, sí alguno parecido, porque cada vez veo más claro que esta es mi distancia.

No voy a engañar a nadie ni a mí mismo. Durante las semanas previas había soñado con un top10. Pero entre que no conozco a los guiris y la gente que se apuntó más tarde, viendo la clasificación el puesto 19º es un puestazo para mí. Es acorde con lo que he entrenado, con lo descansado que estaba (me tuve que llevar el churro a Donosti de lo que me molestaba la espalda) y con lo que tengo en las piernas.

Hacer una carrera en la que sale lo que tienes, creo que es un éxito.

Triatlón Olímpico sin Drafting de Senpere. Crónica.

Con una semana y media de retraso, la crónica del olímpico sin drafting de Senpere.

No hay como correr el sábado para liberar nervios y tensión de cara a una carrera en domingo. También me encontraba mejor que el sábado de las molestias/tiesura lumbar. Dormí bien en casa de Haritz, casi nueve horas, y no me notaba cansado, pero estaba claro que el calentón del sábado, sobre todo el de la bici, en algún momento tendría que salir. Tampoco me preocupaba demasiado. No cambiaba lo bien que lo pasamos el sábado en la crono (victoria incluida, por supuesto) por ir un poco mejor el domingo.

Desayuno mi plato de arroz con zumo de naranja (exprimido a mano por mi anfitrión) y nos vamos con tiempo a Senpere. El primer objetivo es ponerme el primero en la cola de boxes para coger un buen sitio y no la cagada del sábado dejando la bici sobre todas las piedras. Cojo el dorsal (que me dan un o que no es el mío) y a la cola de boxes que ya hay gente. Nos dicen que la apertura de boxes se retrasa media hora. Genial. Intento aclarar la movida del dorsal (¿por qué SIEMPRE pasa algo en Francia?) y nos sentamos en una sombra sin alejarnos del boxes. Cuando por fin se abren, la tontería de los jueces de este año es que no se puede meter la mochila a boxes. No que no puedes dejar nada. No. Que no la puedes meter. En fin. Se la dejo a Haritz, cojo sitio en zona sin piedras y bien clara, y Haritz me pasa las cosas por encima de la valla. De risa.

Una vez solventados los problemas “logísticos”, el siguiente objetivo es encontrar unos buenos pies en la salida. Con todo el mundo en el agua, con gorros, trajes y gafas, no es fácil, pero distingo a Eizaguirre y me coloco cerca. Demasiado rápido para mí, pero bueno, igual 100 metros le aguanto. Momentos de algo de tensión, cómo odio las salidas desde dentro del agua, todo el mundo yéndose hacia delante (no hay líneas ni cintas por ningún lado) y como sigamos a este paso vamos a hacer 1000m en lugar de 1500m.

Salida, le doy al Garmin y ya he perdido mis pies. Bueno, apretar. Salgo muy fuerte, todo lo que puedo, pero tengo mucha gente por delante. Para cuando saco la cabeza para mirar adelante, casi estamos en la boya. Me entra la duda de si es la de referencia, pero veo a la gente girar, así que sin querer, ya llevamos 300m. En la boya, que paso sin demasiados problemas, la cosa empieza a tranquilizarse pero ya me he desanimado porque estoy bastante más atrás de lo que quería. Además me doy cuenta de que todos nos hemos desplazado hacia el centro del lago, lo que me da bastante rabia. Por seguir a la marabunta he perdido la oportunidad de ganar unos metros por orientación, que es lo que suelo hacer mejor. Al cumplir la primera vuelta, veo un montón de gente en la orilla. La verdad es que el sitio está muy bien para ver un triatlón.

Ya tengo un ritmo que creo que es sostenible y empiezo a centrarme en buscar pies que vayan rectos y si puedo, ganar algún puesto, que si algo tengo este año en el agua es fondo. No gano demasiado pero por lo menos salgo del agua con mejor sensación, hasta que Haritz me dice “venga que ahora remontas”. O sea, que voy como el culo…

Bueno, es igual, hay que hacer una buena bici. Empiezo acoplado, apretando, pasando gente, aunque no voy a los watios del sábado (lógicamente).

Paso a dos chicos del Zarautz, que al rato miro hacia atrás y los tengo pegados a mi rueda. Me viene inevitablemente el recuerdo de San Juan de Luz y la línea del reglamento ITU que dice que tengo que evitar que vayan a mi rueda, así que les doy un grito, y uno de ellos me lo devuelve. De flipar. Me abro al arcén y dejo que me pasen. Siguen los dos a rueda uno del otro. Llegamos a Saint-Pée pueblo y aparece Regillaga por detrás. Estaría muy bien poder aguantarle pero enseguida empieza la cuesta y veo que me falta chispa. Los watios son “buenos”, 325-330, pero no son suficientes y se me va poco a poco con los dos chupópteros detrás. A mitad de subida me pasa también Bizkarra, que va muy fácil después de haber corrido el sábado en Bermeo y hace 3 horas hacer 2º enun sprint, y seguido Beñat Arnaiz, que sabía que me iba a coger, pero no le esperaba tan pronto. La parte positiva es que parece que he nadado mejor de lo que me parecía, pero la negativa es que no consigo aguantar el ritmo de todos los que me están pasando. Bueno, sigo a lo mío. Acaba la primera cuesta, y enseguida veo que la subida no acaba ahí. Hay que seguir bastante y de eso no me acordaba. Soy un puñetero crack escogiendo carreras. Sé que subo mal y bajo peor y ahí estoy, subiendo y subiendo, esperando a la bajada. También me da tiempo a pensar que tal vez con bici de carretera estaría subiendo mejor y ahí estoy con la Blue y las Laminar Cover.

Poco a poco, alguno de los de delante va perdiendo fuelle y parece que me voy acercando cuando en la zona de peor asfalto me salta el tamagochi del soporte. Lo raro es que no me saltaran hasta las pestañas: vaya carretera. Echo cuentas: 60€ que vale el chisme, así que paro, media vuelta y lo recojo. No pierdo demasiado tiempo pero sí ritmo y dos puestos que me había costado Dios y ayuda recuperar.

Empieza la bajada, llevo gente delante y eso me ayuda a no perder demasiado. Creo que las bajadas de Benicasim detrás de Borja me han ayudado bastante y no lo hago tan mal como otros años. Llegamos a la zona común con el sprint del sábado. Ya ha pasado lo peor, una subida, el tramo de rodar fuerte donde sé que voy a ganar tiempo y repetir todo otra vez.

La segunda vuelta es algo más tranquila. Las posiciones están más o menos estabilizadas y sólo es cuestión de mantener el ritmo. Cuando pasa la zona del asfalto destrozado, saco el tamagochi del muslo y lo pongo en el soporte: 270w medios. Bueno, tan mal no lo estoy haciendo, entonces!

Llego a boxes, hago la bajada de mi vida de la bici (Guz, tendrías que haberme visto!!), cuelgo la bici, me pongo los calcetines sobre los dedos ya destrozados del sábado y salgo fuerte. Haritz me dice que voy el 26. Bueno, ni tan mal. No me noto mal, tampoco muy rápido, pero enseguida empiezo a remontar. Bizkarra, que ya va de paseo, me anima cuando le adelanto y me dice que voy a remontar 10 puestos. Me parece demasiado pero no va a ser por no intentarlo. En el cuestón (éste no lo conocía de otros años) me parece que me voy a morir, pero bueno andará todo el mundo igual. En el terreno de tierra voy mucho mejor, y según pasan los kilómetros cada vez más rápido, aunque tengo en la tripa algo que me da vueltas y me limita un poco. De caja voy bien, pero no puedo ir más rápido. Miro el Garmin y ya no tengo ni idea de que en sector /multisport estoy… Lo intento resetear y volver a poner en marcha pero llevo un sofocón muy serio ya para eso, así que tampoco lo consigo. Venga a apretar y ya está.

En mi última vuelta ya hay mucha gente conocida en el circuito, algunos me animan, (¡Gracias! ) yo también lo intento ( o sea que todavía me quedaba algo) y aprieto de verdad en el último kilómetro por si todavía se puede rascar algo.

Después de mucho marear con el dicho cambio del dorsal, al final puesto 19. Por los pelos, pero top20, que con la gente que había por delante, habiendo corrido el sábado y no haber descansado nada esta semana, creo que está bastante bien. De hecho es mi mejor puesto en una carrera con la gente del circuito vasco en distancia olímpica y en 2010 hice el 56º, así que contento.

Triatlón por equipos mixto de Senpere. (1ºs!) Crónica y análisis.

El inicio de carrera era a las 14:30, pero no tenía ni idea de cuándo nos tocaba salir a nosotros. Por si acaso, comí mi plato de arroz a las 10 en casa y a medio camino, en la gasolinera de Lasarte, comí un poco más que llevaba en fiambrera. Cuando llegué a Senpere (la madre de Dios lo que cuesta llegar desde que estás en San Juan de Luz y parece que ya estás) ya estaban todos los giputxis con toda la guardería montada, en plan picnic, con los dorsales recogidos, los cambios en las inscripciones hechas, brillaba el sol, 17 °C. Todo perfecto.

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En esta carrera sólo tenía un objetivo. GANAR. No dependía demasiado de mí, así que estaba bastante tranquilo. Sólo era cuestión de llevar a Ainara lo mejor posible en la natación y en la bici para que luego pudiera correr lo más rápido posible. Tenía muchísima confianza en ella: ya el año pasado lo hizo muy bien en todas las carreras que hizo, y sabía que había mejorado un montón nadando. Sus metros y sufrimientos en Anoeta le han costado. También ha estado entrenando en pista en el velódromo, y está más que acostumbrada a sufrir a rueda.

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Para la natación, decidimos que tiraríamos Kepa y yo, en A1 y luego veríamos cómo se daba la cosa. Para variar, salimos demasiado fuerte, si lo hago (mal) hasta en los calentamientos, normal que me pase en las carreras, pero enseguida estabilizamos. Tenía muy claro que era mejor y todos juntos y rectos que otra cosa, así que sacrifiqué algo de velocidad por buscar ir compactos. Iba todo muy bien hasta que adelantamos al equipo que había salido delante de nosotros y entonces se lió un poco todo. Al llegar a la primera boya, nos reorganizamos y con un ritmo más conservador pero sin dormirnos, salimos juntos del agua.

T1 bastante tranquila, si no fuera porque el suelo estaba compuesto por piedras puntiagudas sin ninguna protección. Además, nos pusimos en la zona que más piedras había pensando que estaríamos más cerca de la salida (cada uno se ponía donde le daba la gana), pero luego nos enteramos que habían modificado el sentido de los boxes respecto a otros años.

En cuanto nos agrupamos todos en la bici me puse a tirar. No quería forzar demasiado, pero como veía que todo el mundo parecía que seguía bien la rueda, me fui calentando, subiendo el ritmo hasta ver 400 w demasiadas veces. Menos mal que Solís me pasó un relevo y me dijo que levantara algo el pie. Si no, el domingo no puedo correr…

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Pequeño sustillo sin importancia en la rotonda (no me acordaba que estaba descentrada) y seguimos con el viento de cara. Tampoco me acordaba que la subida era progresiva. Así que la hicimos en plato y para cuando me di cuenta, ya estaba arriba. Bajada a tumba abierta, sin curvas, rotonda, y para arriba de nuevo. En esta subida es donde siempre aparecen los problemas y este año le tocó a Alberto. Miro un par de veces para atrás (menos mal que no puse el visor) y a la tercera, Alberto dice que tiremos, así que tras consultarlo entre nosotros, seguimos. Ya sólo queda la bajada con viento de culo, en la que el 53×12 se me queda corto.

En boxes se une Alberto, que al final no ha perdido tanto, así que espero a que se ponga las zapatillas y subimos.

La carrera a pie no tiene mucha historia. Corremos a algo menos de 4’/km, animando a Ainara y disfrutando del paisaje. El domingo ya tocará sufrir de verdad.

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Al final, primeros, novenos en la general, con el tercer parcial nadando, después de ir donde el tío de los chips y decirle que estábamos en mixtos, porque Ainara estaba apuntada como chico (primer incidente del fin de semana con los chips y las inscripciones).

Análisis.

Breve, porque el Garmin sólo funcionó bien en el agua en todo el fin de semana, todavía no sé muy bien por qué.

750m en 11:10. Muy bien. No hay como tener un lago para ti sólo para nadar como sabes.

Bici.

Demasiado fuerte pero bueno, no deja de ser una competición. 275w medios 295 con 165 ppm de pulso. Algunos picos de 400w, luego ya estabilizamos en el llano muy cerca de 300w y las dos subidas a unos 325w. En resumen, un calentón bastante serio.

De la carrera a pie no tengo datos, porque el GPS perdió la señal, no sé muy bien cuándo.

Conseguimos hacer el tercer parcial absoluto nadando, (creo que la mejor natación que hemos hecho con diferencia en esta prueba), quedarnos a sólo tres minutos del parcial en bici de los ganadores a pesar de los parones y de tirar sólo dos, y un parcial consistente corriendo para dejar a 4 minutos de diferencia al segundo equipo mixto. Objetivo cumplido.

Muy bien chavales!!

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Fin de semana de Triatlón en Saint-Pée. Previa.

Hace unos años juré que nunca volvería a correr en Francia. Los franceses y yo no nos llevamos bien y lo que me hicieron en San Juan de Luz no se lo perdonaré nunca. Pero una crono por equipos y un olímpico sin drafting, son mis pruebas favoritas y una tentación demasiado fuerte para volver a dejarla pasar.

Es una pena que no haya muchas más pruebas así, cuando me parece que son las más espectaculares con diferencia, pero son más complicadas de organizar, se recauda menos con ellas, así que probablemente, terminarán desapareciendo. Por lo tanto, otro motivo más para hacer doblete este fin de semana, aunque en 2010 ya lo hice y me pasó factura, creo que la preparación que llevo ahora no tiene nada que ver con la de entonces, y no creo que me afecte tanto. Sin embargo, esta semana he estado bastante cansado, supongo que por la asimilación de la carga de Benicassim. No estoy acostumbrado a doblar, y a pesar de que dormir 8 +1.5 horas todos los días, hacía que no me encontrara especialmente cansado, al llegar a la realidad de mi trabajo y ritmo de vida diaria, lo estoy pagando con cansancio y un cargazón lumbar bastante seria. Una vez puesta la excusa, a las carreras:

El sábado, crono por equipos. Mixto. Si no pasa nada raro con las inscripciones (que todo puede pasar), voy en el equipo Golden con Solís, Ainara, Alberto y Kepin. Equipo muy competitivo, con el que creo que haremos mejor natación que otros años cuando nadábamos sólo chicos, intentaremos hacer lo posible para llevar a Ainara muy rápido en la bici sin tirones y a correr como podamos (espero que no demasiado rápido, que corro el domingo de nuevo!!)

Y como digo, el domingo, a las 13:30, (vaya hora) olímpico sin drafting. Cambio a los rivales mediterráneos y madrileños por los de toda la vida. Aimar (que está en todas partes), Rozas, Bizkarra, Okamika, Regillaga, Eizaguirre… Siempre han quedado por delante de mí. A ver qué pasa este año.

El objetivo es volver a encontrar el ritmo nadando en competición, ir a muerte (de verdad) en bici, que ya tengo ganas de ir a tope en la Blue sin andar guardando, y correr, correr rápido, todo lo rápido que pueda. Aunque no me noto nada ligero en los entrenamientos, sí que me veo consistente y los 150 km del mes pasado tienen que salir por algún sitio. Como siempre, el puesto será una consecuencia de lo bien que haya hecho las tres cosas anteriores.

Y lo más importante, a disfrutar del triatlón y de la compañía de mucha gente que realmente merece la pena.