Mesociclo 2 y EL CAMBIO.

Fin del segundo mesociclo. Pero esta vez, es mucho más que el fin de un grupo de 4 semanas. Es el fin de una etapa en la que entrenaba de forma estructurada, con horarios más o menos fijos, pero de forma ordenada.

Pero el día 17, todo cambió en mi vida. Por fin llegó el cambio que llevábamos esperando tanto tiempo y que iba anunciando.

Se llama Adrián y va a cambiar mi vida para siempre. Lleva ya más de una semana con nosotros y ya estoy viendo lo que va a suponer, pero de momento, lo estoy llevando mucho mejor de lo que pensaba. De momento duerme bien, y aunque mi nivel de actividad durante el día se ha multiplicado, me noto con más energía que nunca para hacer cualquier cosa, estoy viendo dónde podemos encontrar los huecos para entrenar y parece que esto no va a ser el fin de mi vida como triatleta aficionado.

Claro que ahora estoy de vacaciones y el día 7 de enero habrá que volver a trabajar, pero creo que vamos a ser capaces de hacerlo.

Hay varias opciones: Natación a las 7 en la piscina del Estadio (un saludo a la Corporación del Ayuntamiento de Vitoria y al Servicio de Deportes que no les da la gana de abrir ninguna piscina municipal antes de las 8 de la mañana), nadar en Iparralde en lugar de en Mendi para reducir tiempos en desplazamientos, algún día corriendo en ayunas (sólo lo había hecho una vez con 19 años) y he visto que no es tan terrible, rodillo intenso por las tardes, las salidas “largas” de bici el fin de semana madrugando un poquito…Además, tengo multitud de ejemplos de gente de mi alrededor que lo ha conseguido, no sin esfuerzo, todo sea dicho.

Por otro lado, tendré que ser lo más eficiente posible en todo. En los entrenamientos, cada brazada, cada pedalada y cada zancada tienen que contar y habrá que seguir puliendo la técnica tanto en la natación como en carrera a pie para que cada impulso me lleve un poquito más lejos con el mismo esfuerzo y, por último estoy haciendo algunos retoques en la postura de la cabra para que me cueste meter menos los watios y mejorar la aerodinámica para que cada watio me lleve un poquito más rápido

Pero bueno, eso será otra historia. De momento, planto aquí los números de este mesociclo, que para haber estado 5 días en el hospital yendo y viniendo, sin entrenar ni un minuto,  no ha estado mal del todo

Mesociclo

1

2

Natación

20800

21850

m

Ciclismo

16

19,25

h

BTT

11

7

h

Rodillo

4

5

h

Carretera

7,25

Spinning

1

h

Carrera a pie

20

30

km

Mi nuevo equipo para la temporada 2014: VIBIKE.

Otra de las novedades importante para mí de cara a la próxima temporada, es que tras 11 temporadas en el Donostri Triatloi Taldea, el “tecnun” de toda la vida, en 2014 correré enrolado en las filas del Club Ciclista Vibike.

Hay gente que cambia de equipo como de chaqueta y cada temporada le vemos con un mono diferente. Tal vez porque yo he crecido jugando a baloncesto, un deporte de equipo donde todo tiene que ir perfectamente sincronizado para que funcione, valoro de forma especial estar integrado en una estructura, un grupo de gente con intereses comunes, con sueños, ambiciones, esfuerzos compartidos, que crean un vínculo especial entre estas personas, aunque la mayoría de las veces no entrenes con ellas.

En mi opinión, a pesar de que el triatlón es un deporte individual, toda esta riqueza se pierde si cambias cada año de equipo porque es imposible terminar de conocer a las personas que te rodean. Sin embargo, llevo un par de años en los que la distancia, algunas diferencias de opinión respecto a otras personas en la forma de ver lo que es un equipo de triatlón y la disolución del grupo de entrenamiento que teníamos del equipo en Vitoria, han hecho que por fin haya decidido cambiar de equipo para el año que viene.

Del Donostri me llevo un montón de recuerdo imborrables: Nuestra primera Copa del Rey en Mallorca donde conseguimos no quedar últimos llegando los 6 juntos a meta, los momentos previos a las carreras en boxes, sobre todos los de la Concha previos al Onditz, las cronos por equipos en Senpere, algunos podios por equipos, varios Aritzalekus, cómo me arroparon cuando mi pie sangraba a borbotones en Zumaia tras desgarrarme el pie con un clavo yendo a la salida, la organización de los triatlones sprint en Ondarreta con sus innumerables anécdotas… Y sobre todo algunas personas impresionantes de las que he aprendido muchísimo y algunos de los cuales serán AMIGOS para toda la vida.

Pero como digo, creo que ha llegado el momento de cambiar. Tenía ganas de estar en un equipo de Vitoria. No dejaba de ser un poco llamativo que con la densidad de fichas de triatlón por habitante que hay en Vitoria y la abundante oferta de equipos de todo tipo estuviera en un equipo de Donosti, a pesar de ser el equipo de la Escuela donde estudié. Quiero agradecer a Bulletbike y en especial a Pedro Oviedo su ofrecimiento para acogerme en su equipo (otro grupo de gente excepcional), pero estando enfocada mi temporada a distancias más cortas creo que no encajaba demasiado ahí y finalmente me decidí por Vibike.

Vibike, bikes & triathlon, como su nombre indica es una tienda de ciclismo y triatlón, llevada por gente joven, con ganas, muy trabajadora y que hacen que el llevar tu bicicleta a reparar o ajustar ya no sea una pesadilla. ¿A quién no le ha pasado lo de llevar una bicicleta a la tienda porque hace un ruido raro que no sabes de dónde sale, y llevártela a casa con 70€ menos en el bolsillo y el mismo ruido? ¿O llevártela con los frenos igual de desajustados que como la dejaste y con otros 50€ menos?… En Vibike eso no pasa. Puedes pasarte allí una tarde entera fisgando, preguntando, hablando con gente que tiene las mismas inquietudes que tú. Ya sólo les falta ponernos unos panchitos para no sacarnos de allí!!

Además de la tienda, también colaboran en iniciativas que tienen todo mi apoyo, como organizadores con el equipo K-0 del Duatlón de montaña de Murgia, Carreras de BTT, triatlones para niños. .. en definitiva, gente inquieta, que se nota que les gusta el deporte y con ganas de hacer algo por él.

Por supuesto, tiene el equipo de triatlón que hasta este año estaba un poco deslabazado, pero al que pretendemos darle un pequeño empuje para que se convierta en un EQUIPO de verdad donde todo el mundo tenga cabida independientemente de sus objetivos y niveles y sin dejarse el sueldo en el intento, que bastante caras son ya las carreras. Por mi parte, intentaré dar un impulso en este aspecto aprovechando la experiencia que tengo del Donostri y en todos los años que llevo ya en esto y aportar y sumar en todo lo que pueda.

 

 

Primer objetivo fijado para 2014

Aunque no quería apuntarme a ninguna carrera de la temporada 2014 con tanta antelación, las plazas del triatlón de Vitoria estaban a punto de terminarse, así que he tenido que inscribirme ya.

Realmente, tenía pocas dudas de que quería correr. Otra cosa será cómo llegue de forma, pero como de momento las cosas van bien (ya veremos a partir del mes que viene), pues me he inscrito a la carrera que más me gusta, por supuesto en Media Distancia.

No me hacía demasiada gracia lo de participar en una carrera en la que se corren dos distancias al mismo tiempo. Ya lo hice en Abu Dhabi, y la sensación de estar perdido, de no saber dónde estás, de sentirte fuera de carrera, es enorme. En cualquier caso, es mucho peor para los que compiten en la distancia larga, así que es algo que no he valorado demasiado. Hay gente que opina que el Half será el segundo plato de la carrera. Bueno, puede ser, pero tengo confianza en que los organizadores tendrán en cuenta que no hemos pagado una inscripción de segundo plato, ni mucho menos, y el trato será acorde a lo que hemos tenido siempre en la carreras con Ascentium.

 Para mí será un día de revancha. Evidentemente, ni es la misma distancia ni es la misma competición en la que julio sufrí una de las decepciones más grandes (si no la mayor) desde que hago deporte. No es lo mismo, pero el pasar diariamente dos o tres veces por las zonas donde transcurrió la carrera hace que no pase ni un día sin que me venga el recuerdo de tanto sufrimiento a la cabeza y que además han hecho que se borren los del Mundial de 2012.

Por eso, además de porque  me encanta el circuito y para mí no hay nada como correr en casa, necesito volver a correr en Vitoria, para conseguir olvidar esa pesadilla, volver a sentirme seguro en la natación, fuerte en la bici y rápido corriendo. Y por eso volveré a estar, una vez más, en Landa el 13 de julio con el único objetivo de llegar a la Plaza de España con una sonrisa y satisfecho por haber podido sacar todo lo que haya podido entrenar hasta entonces.