Cambio de cara y de dominio: www.wallace78.com

Como podréis ver, le hemos (eskerrik asko, Haritz) dado un cambio de cara al blog y hemos cambiado el dominio hacia una dirección más PRO :).

Todavía tenemos que hacer algunos retoques en el aspecto, pero los contenidos van a ser básicamente los mismos: previas, crónicas y análisis de carreras, análisis de material, estudios de cosecha propia, evoluciones en los entrenamientos, y cualquier cosa que se me ocurra que puede ser interesante y esté relacionada con esta bendita droga que es el triatlón.

Por supuesto, si alguien quiere que toque algún tema en concreto, no tiene más que pedirlo, y si veo que puedo aportar algo interesante, escribiré sobre ello. De momento estad atentos que vienen cosas interesantes para los próximos meses.

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Triatlón de Castro Urdiales. Análisis.

Pese a que afrontaba la carrera como la afrontaba, creo se pueden sacar conclusiones interesantes de los datos que me salieron.

Especialmente interesante me parece el de la natación, que fue con mucha diferencia la peor de la temporada.

Aunque el Sporttracks hace automáticamente secciones con distancias personalizadas, he hecho lo mismo pero manualmente, por tramos sobre el mapa, para intentar evitar los giros donde el GPS puede desvituar un poco la medida.

Distancia

tiempo

Ritmo tramo

239

0:03:18

0:01:23

430

0:06:19

0:01:35

890

0:13:42

0:01:36

1140

0:17:37

0:01:34

1407

0:21:40

0:01:31

total

1430

0:22:18

0:01:34

Salí fuerte, pero enseguida bajé el ritmo. No sé explicarme qué pasó. Creo que fue más falta de confianza que otra cosa, porque se ve que en el último 300-400, tenía fuerza para apretar. El entrenamiento de la natación ha sido bastante caótico desde marzo y lo he pagado en las carreras. Mi mejor natación fue en Abu Dhabi, después Elche y Senpere, y en las pocas carreras que he corrido en verano ha sido bastante desastre. Se compite como se entrena, y no hay que darle más vueltas. Para las dos carreras que me quedan este año, sprint con drafting, o nado mejor o saldré fuera de carrera, así que ya me he puesto las pilas entrenando y corrigiendo cosas. A ver si sale bien.

Bicicleta.

Lo que más contento me dejó de sensaciones fue el sector de ciclismo, y una vez visto los datos, me confirmo. Buenos números en general. Tal vez un poco flojo en la subida, creo que a 320 w tendría que haber llegado, mal en la bajada donde me dejé 30 segundos en 7 minutos pero tampoco me iba la vida en ello, y muy contento con los tramos “llanos” donde por fin saqué a relucir lo que he estado todo el año entrenando con watios muy cercanos a lo máximo que hago en series de esa duración.

Distancia

tiempo

Potencia

Primer tramo

15.185

0:22:50

261

Subida

5.161

0:14:47

299

Bajada

5.74

0:07:24

151

Segundo tramo

14.95

0:24:11

268

Como conclusión datos totales(258/275) similares, aunque como esperaba, inferiores a los de Senpere (266/292).

Corriendo, no hay demasiado que analizar. Salí demasiado fuerte, me costó un poco soltar piernas y estabilizarme. Bajarse a correr en una carrera sin drafting es mucho más duro que una con drafting y este año lo estoy comprobando. Pese a no hidratarme ni comer nada en toda carrera, llegué bastante entero al final aunque hacía tiempo que no corría con el pulso tan alto.

Intervalo Tiempo FC media FC máx.
1

03:24.9

152

172

2

03:34.7

170

174

3

03:45.3

137

173

4

03:37.6

160

173

5

03:38.1

173

176

6

03:41.4

172

175

7

03:37.9

172

176

8

03:46.1

175

177

9

03:45.3

175

178

10

03:37.3

175

180

Resumen

36:31.4

166

180

En general, buena carrera, que ha servido para ver que ya estoy bastante recuperado (que no quiere decir que esté al 100%), reafirmarme en que ésta es mi distancia,  pero sobre todo necesito me viene muy bien y me gusta mucho más que las carreras sean sean sin drafting.

Triatlón de Castro Urdiales. Crónica.

Este domingo corrí en Castro Urdiales, triatlón olímpico sin drafting que estaba entre mis objetivos del año desde noviembre. Entonces se suponía que no era objetivo preferencial (race A 😉 ) porque era muy cerca del Challenge. Después de no acabar el Challenge, seguía sin ser un objetivo porque una semana más tarde, seguía estando hecho un auténtico asco, durmiendo doce (10 + 2)  horas al día, algo que no me había pasado en la vida.

Así que me olvidé de previas, objetivos, estudiar lista de inscritos, etc. 4 días de natación sin mucho volumen pero sin bajar la intensidad para intentar no perder sensaciones y dos días de bici, uno en Vitoria con tres achuchones Strava y otro en Castro, aprovechando que teníamos que ir a hacer otras cosas, para volver a ver la bajada del puerto, que desde Semana Santa no lo había visto y otra vez que me tocó hacerla en muy mojado, con lo que no sirvió de demasiado.

Así que nos presentamos en Castro, en el primer día en una semana que no me sentía como un trapo. Dejo todo preparado en boxes, con la bici en configuración full-aero (pero de nuevo con todos los separadores puestos en el manillar tras fallida prueba la semana anterior de quitar uno) y ganas de acabar de una vez una carrera y pasarlo bien compitiendo.

Me tiro al agua a calentar. Malas sensaciones. Intento hacer un par de cambios de ritmo sin demasiado éxito. Bueno, no pasa nada. Ya saldrá. Me dirijo a la salida. El hueco es muy estrecho para 400 tíos. Intento evitar el muro, para por lo menos tener una oportunidad de escape si la cosa se pone chunga. No busco la primera línea porque sé que no estoy para aguantar ahí, me quedo en la segunda, pero para variar, todo Cristo se salta la línea de las boyas, y sin darme cuenta ya estoy en 6ª línea. Eso ya no tiene remedio. No tengo ganas de ponerme a dar empujones y recuperar mi sitio. Le doy un grito al juez de la lancha para desahogarme (sé que no va a servir de nada) y nos ponemos a bracear. Caos absoluto. Patada en la cara, imposible avanzar, pero seguimos moviendo brazos y pies hasta que de repente, sin saber muy bien cómo, tengo todo el puerto para mí. Tengo a la gente a los dos lados, y me he quedado sólo en el centro. Pues nada, para adelante. No busco pies. Sigo así hasta la primera boya (que no la he visto hasta muy pocos metros antes pero se suponía que estaba al final del rompeolas) y entonces sí ya intento buscar algún grupo aunque no lo consigo. No tengo mala sensación aunque sí que veo que no estoy cogiendo mucho agua sobre todo con el brazo izquierdo. Salgo del agua y pequeño mareo al ponerme de pie en las escaleras y subo a boxes. Oigo a Alegría decir por megafonía que Bizkarra y Borja ya están saliendo de boxes… Joder… Pues sí que he nadado mal… Bueno, no pasa nada. Busco mi bici, que como me equivoco de número no encuentro a la primera. La verdad es que hay un montón de bicis, así que mal mal mal tampoco he nadado.

Me subo sin salto (ya lo he dado por imposible en la cabra hace tiempo) y aprieto. Tengo a Almagro delante pero sé que es imposible seguirle. Hasta Allendelagua pica para arriba y se puede perder mucho si me duermo, así que ni me abrocho los velcros de las zapatillas. En el segundo bache me salta del manillar el único bidón que llevo (encima es el de Abu Dhabi, con el cariño que le tengo). No me ha saltado en toda la temporada y para un día que llevo uno y con un calor serio, me quedo sin Energy. Ni me planteo parar a por él. Bastante he perdido ya en el agua. Sólo espero que haya agua en el giro de 180º en el puerto.

Voy subiendo bien y en cuanto puedo me acoplo. Anda bastante aire, agacho bien la cabeza y meto watios. Me veo bien. El dolor de piernas de Landa no aparece a pesar de que voy a 270w. Sigo moviendo pedales, sólo preocupándome de no atrancarme y adelantar gente. Qué bien. Por fin haciendo lo que me gusta. Yendo muy rápido, dando fuerte a los pedales, oyendo zumbar las ruedas encima de la Blue. Ya era hora. Ya que estamos y que parece que la cosa empieza a funcionar, vamos a ver hasta dónde llegamos. Me da igual bajarme a correr y que no pueda bajar de 4’/km. Voy a disfrutar cada momento como si fuera el último.

Después de 15 km a tope, por fin llega la subida. No he reservado nada hasta los últimos 200 m. Subo piñones y a mantener cadencia. Es un puerto llevadero, con un par de rampas más duras, pero no especialmente duro. Me pasa Alonso del Santander, y le tomo como referencia, pero a falta de 2 km le paso al ver que hemos bajado de 300w. Poco después llegan Aja, Hoz y Madariaga, que me pasan poco antes de girar (donde no hay agua…,mierda). Bueno, para abajo. Empieza lo chungo.

Bajada jodidilla, con buen asfalto pero con curvas que se abren y se cierran, zonas donde se puede pedalear mucho y 4 herraduras que se ven muy bien. Aja y Hoz se me van en la primera curva. En la segunda me pasa Manzaneda, a quien le había pasado antes de empezar el puerto. Con lo que me ha costado recuperar y lo que estoy perdiendo.. No bajo despacio, pero sí bastante más tieso que el resto. Me pasa Alonso y un chico del Atlético que se come una de las frenadas de las herraduras, librando milagrosamente de estamparse contra uno de los pelotones que han pasado subiendo… Por fin se acaba el puerto, y veo el grupo de Aja al final de la recta. Calculo unos 30 segundos. Pues nada, otra vez. Acoplarse, cabeza abajo y pedales. Me sigo viendo fuerte y capaz de cogerles aunque llevo la boca como un estropajo. Les cojo antes de Islares. Van demasiado juntos, así que para evitar problemas cojo aire y les paso aunque me cuesta lo suyo.  Ahora queda mantener hasta Castro. Eso lo hice en Semana Santa con un cicloturista así que ahora tengo que poder. Ya veremos luego cómo corremos.

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La entrada al centro se hace peligrosa con algunos coches, con alguno me la juego un poco- Bajada sin cruzaíto (voy bastante tostado) y entramos a boxes.

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Otra vez que no encuentro mi sitio a la primera. Me pongo los calcetines y a correr. Salgo muy fuerte para intentar coger al grupo que me ha adelantado en la transición. Cojo un botellín de Powerade caliente que la organización nos ha dejado a cada uno, y salgo con él en la mano. Al hacerlo, me viene a la cabeza el recuerdo de mi hermano en Aritzaleku.. Bro, hoy lo voy a hacer bien… Le doy un trago (por fin…) y lo dejo en una maceta. Le veo a Aja. Si le aguanto iré bien. Pero me vengo arriba (cuánta rabia acumulé en 15km en Vitoria) y le adelanto, pero el trago de Powerade caliente me ha perjudicado más que ayudado, y me entra flato. Mierda. Toca levantar el pie. Esto normalmente lo soluciono bajando un poco el ritmo y pasando el primer kilómetro  a 3.25, parece más que recomendable. A la vuelta del rompeolas me pasa Aja de nuevo. Ya estoy un poco mejor, así que voy a intentar mantenerle la distancia. Por  detrás viene Hoz, que me pisa literalmente los talones. Pienso que acabará cediendo, pero se ve que ha mejorado mucho corriendo y todavía tiene aliento para animar a todos los integrantes de su equipo con los que nos cruzamos, que son unos cuantos! Uno de ellos, Loroño, me anima diciéndome que hoy sí es el día como me había vaticinado. Muchas gracias, tío!! No es la carrera de mi vida, pero me lo estoy pasando muy bien.

Al llegar a Brazomar ya nos cruzamos con la cabeza. No cuento el puesto, pero creo que sí puedo estar entre los 20 primeros si aguanto ahí. El ritmo se estabiliza en 3:40, aunque me noto muy torpe corriendo. Según pasan los kilómetros me encuentro algo más suelto, no más rápido, pero sí adelanto algunos puestos. En la segunda vuelta ya empiezo a saludar a la gente que me anima (muchas gracias de nuevo!!) y en los dos últimos kilómetros intento apretar un poco más para ganar algún puesto más (se me resistió Calahorra que me llevaba controlado) pero noto el pecho algo hinchado, no respiro bien y tampoco me dejo la vida en ello.

Al final después de mucho tiempo, muy contento, feliz, en la zona de post-meta y tras aplicar las ciento y pico sanciones de tiempo (400 triatletas no caben en un circuito de 40 km tras 1500 m con una sola salida) , puesto 14º, que no era lo más importante en esta carrera, pero que por qué vamos a negarlo, también da gustito.

Challenge Vitoria 2013. Análisis.

Como era de esperar ésta ha sido una semana durísima. Vueltas y más vueltas a la cabeza, muchas horas sin dormir y los malos recuerdos del día de la carrera que no me puedo deshacerme de ellos. Otra desventaja de correr en casa, es que si pasas continuamente por el circuito por donde tanto has sufrido, la tarea de olvidarse de todo va a ser muy pero que muy complicada.

Mucha gente me ha intentado animar diciendo que sólo era una carrera, que ya habrá más, que tampoco es mi distancia, y que tengo muchas carreras por delante. Sí, pero no. Además de que evidentemente no era un carrera más, era en casa, era el primer ironman en Vitoria, era en las carreteras en las que siempre he entrenado y probablemente seguiré entrenando mucho más tiempo porque me tienen enamorado a pesar de lo que me hicieron sufrir el domingo, hay dos cosas que por un lado me preocupan, y por otro me fastidian.

  1. Éste es el año que más he entrenado. Era mi última apuesta “fuerte”, porque el año que viene cambiará mi vida y no sé cómo serán las cosas, pero evidentemente no dispondré de “tanto” tiempo como tengo ahora.
  2. Nunca me había retirado en una carrera sin mediar avería o pinchazo y este año llevo ya dos (más Bilbao pero esa no cuenta) y además han sido en las citas más importantes del año.
  3. Nunca, nunca, nunca, he tenido el dolor de piernas que tuve el domingo desde que me monté encima de la bicicleta en Landa.

Así que además de una análisis de la carrera, he hecho un pequeño análisis de cómo ha ido la temporada, para que todo por lo que estoy pasando este año por lo menos me sirva para aprender y no volver a cometer los mismos errores en el futuro.

 Empezamos por el principio: Análisis de la carrera:

Natación

Ya dije en la crónica que me había notado cómodo y había salido entero del agua:

Con la emoción de la salida, se me olvidó darle al start, y le di bastante más tarde. Después de dibujarlo en el Google Earth, me sale que me faltan unos 400, lo que sumarían 3900 al final. A la gente le están saliendo más de 4000m, pero creo que es porque realmente los nadaron, (sobre todo en el último largo) no porque estuvieran mal puestas las boyas.

m

tiempo

ritmo

d1

377

0:05:18

0:01:24

d2

3515

0:55:23

0:01:35

total

3892

1:00:41

0:01:34

 En cualquier caso, el mismo tiempo que en Calella, y mucho más lento que por ejemplo en Abu Dhabi. Así que en el agua no me pasé ni mucho menos y esa no fue la causa de lo que sufrí en la bici.

Ciclismo.

Sin fuerza y dolor de cuádriceps desde el principio, conseguí mantenerme en el nivel de watios y pulso de siempre, bajando bastante al final (las dos cosas, no como en Abu Dhabi donde bajé los watios y no el pulso porque no podía más) porque ya veía que no iba a poder correr del dolor que tenía. Los números son muy parecidos a Calella, con la diferencia de que hace dos años iba regulando, y este año no podía con mi alma.

Vitoria 2013

Potencia

Pulso

cadencia

hora

w

caída

ppm

rpm

1

201

 

147

88

2

199

-1%

143

89

3

193

-3%

140

87

4

183

-5%

138

84

5

170

-7%

135

84

6

 

 

 

 

Calella 2011

Potencia

Pulso

cadencia

hora

w

caída

ppm

rpm

1

196

 

144

87

2

188

-4%

141

85

3

185

-2%

140

84

4

182

-2%

141

84

5

162

-11%

138

80

6

 

 

 

 

Abu Dhabi 2013

Potencia

 

Pulso

cadencia

hora

w

caída

ppm

rpm

1

214

 

147

86

2

202

-6%

149

86

3

197

-2%

148

85

4

190

-4%

146

82

5

174

-8%

145

80

6

163

-6%

145

81

De la parte de carrera a pie, creo que no merece la pena hablar. Sólo que la estrategia de no comer sólido no funcionó esta vez y me bajé a correr (15 km) con la tripa hinchada y un dolor terrible. No puedo tomar más de 5-6 geles. Al final, parecía que se iba pasando hasta que apareció el dolor de rodilla. Así que mientras que para un C, parece que me funciona, para más da la impresión de que algo tendría que cambiar.

Así que llegados a este punto, no encuentro nada en la carrera que justifique el vacío que sentí en la bici y por lo tanto hay que echar la vista atrás. Hay algunos métodos para evaluar la carga de trabajo y el nivel de adaptación a esta carga y la fatiga que produce. Uno de ellos lo seguí durante una temporada, pero no me convencía del todo porque además del tiempo que lleva hacerlo, no me cuadraban algunos de los valores que sacaba y no tiene en cuenta periodos de enfermedades, cansancio de viajes, etc.

Ahora hago cosas más simples. Durante todo el año, voy poniendo en una gráfica, los watios normalizados  de salidas de más de 3 horas con la cabra. Para hacer algo más gráfico que añadido un ratio que es Potencia Normalizada / pulso, en el que se puede ver lo que me cuesta hacer una determinada potencia en cada salida. Ejemplo: Según mejora mi estado de forma, con las mismas 140 ppm podré hacer más watios, luego el ratio aumenta. El resultado de este año es el siguiente:

080513_0815_ANLISISCHAL1

Un desastre. Una montaña rusa, que tenía que tener dos picos, uno en marzo y otro en julio, y que sin embargo sólo alcanza un máximo muy claro en Abril (Triatlón de Arenales).

 Se ve claramente el primer bajón de la bronquitis en enero, después en marzo vuelve a bajar algo con la segunda tanda de antibióticos, y en mayo y junio se desploma con la falta de hierro. Después de Abu Dhabi estaba prevista un parón. Como no corrí a pie, lo hice pero a medias. Seguí hasta Arenales. Allí me encontré realmente bien, pero en lugar de parar, tuve un viaje muy complicado a Holanda y seguido me fui a entrenar a Benicassim. Y como ya faltaba poco para Bilbao, me salté la semana de asimiliación de carga, o por lo menos no bajé lo que mi cuerpo necesita bajar. A partir de ahí, cansancio y más cansancio hasta que me hice los análisis de sangre.

Intentar recuperar los niveles de hierro (cuesta tres meses y no una semana) metiendo volumen para un ironman no parece la mejor solución por mucha pastilla que me esté tomando con zumito de naranja natural por las mañanas. Esto es algo que ya preveía, tampoco me voy a engañar, pero probablemente no lo quería ver.

También aposté fuerte aquí. Podía haber hecho un entrenamiento más relajado, con menos volumen, pero no me bastaba con acabar. Quería intentar luchar por un podio en mi grupo en casa, que hubiera sido lo más grande que me habría pasado en mi vida deportiva. Tenía una oportunidad y no la quería dejar pasar. Arriesgué y no ha salido, pero en este caso, no me arrepiento. Toca apechugar con ello, seguir felicitando a la gente que terminó, que también ha entrenado mucho para conseguirlo en un día tan duro, levantar la cabeza y seguir insistiendo. Aunque de momento va a ser en distancias más cortas.

Antes de terminar, quiero aprovechar para agradecer los ánimos que he recibido esta semana, de mi gente más próxima, de otros que hace mucho que no tenía noticia de ellos, de otros que conozco menos y de incluso gente que no conozco pero me leen que me han parado en la calle para animarme (qué grande es el día de Celedón). Muchísimas gracias a todos. Seguiré haciendo caso a lo que me decía mi madre cuando fallaba tiros jugando a baloncesto, “insiste hijo, insite”.