Pubalgia v2 y fin de temporada

2021 ha sido una temporada muy rara que ha terminado una forma inesperada. Una nueva pubalgia, esta vez en el lado izquierdo, pero con exactamente los mismo síntomas que la que me surgió también en agosto, pero de 2016. No es que tuviera grandes planes para estos últimos meses. Estaba preparando el triatlón olímpico de Santander, único sin drafting que me encajaba y luego que me quedaba la duda de Lekeitio o el duatlón de Valtierra, antes de empezar a preparar la Media de Vitoria. Al final, nada. Tampoco es que me haya dado una rabia del copón no poder hacerlos. Como ya he comentado en alguna entrada anterior, no ando muy sobrado de motivación para competir este año. Evidentemente, lo que más me preocupa es no poder correr ni para cruzar la calle y que ya sé los plazos de esta lesión. Sólo espero que esta vez no haya edema óseo, termine un poco antes y pueda volver a ser capaz de correr. No sé si competir, pero sí correr. Pero ya tengo 5 años más que entonces y la racha que llevo en los últimos años no es como para ser demasiado optimista.

Como quieto no sé estar, en principio, la idea es volver a competir en Máster en natación y acercarme al nivel de piscina de 2018. De momento, aunque puedo nadar a crol sin problemas, no puedo ni tirarme de cabeza sin dolor, pero para volver a competir en piscina sí estoy más motivado.

Por lo tanto, toca hacer balance de fin de temporada. Como decía, año raro. Muy raro. Aunque haya gente que compita como si nada ocurriera durante /tras la pandemia, a mí me ha costado apuntarme a pruebas. No veo carreras que me atraigan, la mayoría las tenemos a más de 5 horas en coche de casa y no me apetece andar moviendo a la familia ni viajar sin ellos.

Por otro lado, cada vez estoy más cansado de todo el negocio y parte del ambiente que rodea al triatlón: desde las empresas que vieron en el deporte una forma de dinero fácil y rápido y que no han mejorado las carreras, esas que publican los precios de las inscripciones y las fechas para pagar mucho antes que los circuitos y los horarios de la carrera, medios de comunicación al servicio de estas empresas a cambio de noticias y artículos fáciles con nulo espíritu crítico, egocentrismos de muchos triatletas, el coñazo de RRSS… Un poquito asqueado de casi todo, aunque todavía siguen quedando cosas y, sobre todo, gente que me gusta.

Con este panorama, me apunté al duatlón de LD de Zuia. Aunque era un duatlón de Larga, una de las cosas que dije que nunca más haría, era todo lo contrario a lo descrito en el último párrafo: una organización de gente cuya principal preocupación eran los deportistas( y no es una frase hecha), barata, unos circuitos preciosos con mis carreteras favoritas y en casa. Luego pasó lo que tenía que pasar. Después de darme el golpe en la carretera, me lo di (metafóricamente) en la carrera y tuve que abandonar con calambres que me obligaron a echar pie a tierra en la bici un par de veces. Una participación bastante decepcionante que me hizo daño.

Por último, Pont De Suert. Triatlón distinto, olímpico, en sitio chulo y con vacaciones en Pirineos, a continuación. A pesar de pasarlo muy mal en el agua, tuve una pizca de suerte en la bici y tirando un poco de experiencia y sangre fría, al final conseguí un puesto 20 y 3er V1. Esto me animó de nuevo, pero con las vacaciones de por medio e indefiniciones de calendario no terminaba de decidirme. Y cuanto lo hice, me lesioné… Y ya veremos si esta vez me cuesta menos de un año recuperarme.

¿Ha sido todo negativo? Pues no. Por diversos motivos, llevo mucho tiempo entrenando sólo. Desde luego, no es lo que más me gusta, pero sí me permite hacer muchas pruebas:

– sigo ayudando a Orca en lo que puedo probando sus prototipos de neoprenos,

– y estoy aprendiendo muchísimo de aerodinámica con Notio. Me está llevando mucho tiempo porque el análisis de los datos es bastante más complejo de lo que me esperaba ( y de lo que creo que la gente que lo usa cree), pero un año después, estoy empezando a sacarle partido. Me gustaría ser capaz de llevar estas mejoras a alguna competición, pero si finalmente no lo consigo, lo que estoy aprendiendo me llena lo suficiente y estoy más que contento. Porque para mí, la vida es aprender

– y lo más importante o lo que más tiempo me ha llevado, pero también más contento estoy: he desarrollado los que creo que son los mejores aerobars fabricados en España y que por fin me he animado a comercializar. Espero publicar dentro de poco una nueva entrada explicando el proceso de desarrollo. Sois pocos, pero entendidos y sé que os gustará 😉

Asics Metaspeed vs Nike Next a 3’50/km

Tras la entrada anterior en la que comparaba las Asics Metaspeed con las Nike Next a ritmo rápidos (3,10 y 3,25), ha habido bastante gente que me ha pedido que repitiera lo mismo a ritmos algo más lentos.
Es algo que también me interesaba a mí, ya que por ejemplo pueden ser más cercanos a lo que hago en el parcial de carrera a pie de un triatlón olímpico sin drafting. Bueno, en realidad, quería haberlo hecho a 4’/km, que es el ritmo al que empezaba los Half cuando los corría, pero me salieron más rápidas, rondando los 3’45-3’50/km.
Como todo el rollo ya lo solté en esa entrada, vamos directamente a los datos.

Protocolo:

  • series de 2km, 1 km ida, giro de 180º y un km vuelta, con una ligera pendiente descendente del 500 al 1000, y por lo tanto, ascendente del 1000 al 1500.
  • 2′ de recuperación para el cambio de zapatillas.



Resultados:

Y un poco de cocina de los mismos. Como dije por Twitter, a estos ritmos me cuesta más clavar los tiempos y en esta recta con algo de pendiente y viento, tampoco es sencillo, pero creo que es suficiente. Como siempre, quito la primera que es la de calentamiento y calibración del motor. Y en este caso, la segunda también, porque todavía no he estabilizado el pulso y es bastante más rápida que las dos siguientes. 

2,6 seg/km más rápido, pero con el pulso un  poco más alto, probablemente por la influencia de la 8. Así que quito la última con Metaspeed y haciendo el promedio de la 3 a la 7) la ventaja se reduce a 1,6″/km prácticamente la misma longitud de zancada (1 cm) y más cadencia (2 zanc/min)  con las Metaspeed. Igual que lo que ocurría con ritmos más rápidos. 

 

 

Conclusión: la misma que en la entrada anterior. Entre 1 y 1,5″/km más rápido el con las Asics con el mismo pulso, con prácticamente la misma longitud de zancada pero algo más de cadencia.  Se mantiene la diferencia en valor a ritmos más lentos (pero obviamente, no en porcentaje), y sobre todo, yo, corro mucho más fluido con las Asics y creo que se ve reflejado en el valor de la cadencia. ¿Es poco, mucho? Depende de cada uno. Si alguien tiene ya una Next% o Next2 y va a gusto con ellas, pues hombre, yo no las cambiaría. Pero si estás pensando en gastarte 250€ en unas zapatillas, si al segundo/km de diferencia le sumamos que son más estables, tienen pinta de durar más, se pueden llevar mejor sin calcetines y de momento mis tendones de Aquiles están respondiendo bien, no me quedan dudas y creo que son una apuesta más segura. Como siempre, esto puede depender de la forma de correr de cada uno. Son mis datos y una prueba en un individuo no es extrapolable a todo el mundo. 

Por cierto, el último que se ha unido al cambio y da alguna explicación al respecto es Sam Long (ver vídeo https://youtu.be/3zTZJPkHQwk , muy interesante, pero lo de las zapatillas sale en el 11:00). Gracias Ibon por el aporte 😉

Asics Metaspeed (vs Nike Next%)

Cuando empezó la pandemia, estábamos en plena fiebre de la fibra de carbono en las zapatillas, debates de legalidad de Nike etc. Uno esperaría que un año y medio después, el resto de marcas ya tendrían que tener sus zapatillas de fibra de carbono. Bueno, en realidad las tienen, pero por lo que parece, no se han acercado al nivel de las Nike. Sólo Adidas parecía haber conseguido algo parecido en cuanto rendimiento, pero no han terminado de imponerse entre los atletas y triatletas.

Pero hace unos meses, Asics lanzó su segunda versión de fibra de carbono tras la no muy exitosa Metarace que llevó Frodeno antes de fichar por Hoka: las Asics Metaspeed.


No es que hayan hecho una campaña publicitaria bestial, sino que, poco a poco hemos ido viendo a algunos triatletas no esponsorizados llevar esas llamativas zapatillas naranjas.

El primer caso que más llamó la atención, fue el de Beth Potter (sí esponsorizada por Asics) logrando un récord mundial de 5k en ruta bastante dudoso (que creo que no ha llegado a homologarse) que puso las zapatillas en el candelero con noticias en diversos medios de comunicacón.

A partir de ahí, fue bastante interesante ver a Sophie Coldwell haciendo con una interesante revisión en Instagram, para luego verla dos WTS después, correr en Leeds con ellas. También el curioso caso de Lucy Charles, la triatleta más mediática y que no tiene sponsor de zapatillas (¿?), que también las fue probando poco a poco hasta también llevarlas en su brillante incursión en ITU en Leeds (con varios primeros planos de las zapatillas en su intereseante vídeo de preparación de la carrera en Youtube). En chicos, otro ejemplo ha sido del de Kristian Blummenfelt, que también ha sustituido sus Nike por Asics para, primero, terminar ganando con ellas en Yokohama…. y ahora proclamarse ¡campeón olímpico!


Por terminar de incidir en el cambio de tendencia, en la carrera de chicos de Tokyo, me pareció contar 9 Metaspeed entre los 15 primeros triatletas durante la primera vuelta de la carrera a pie. Y para colmo, Duffy, esponsorizada desde hace mucho por Asics, también gana de calle el oro olímpico…

Además de todo esto, a mí me llamaron la atención por parecer unas zapatillas más normales que las Alphafly, algo más baratas pero todavía bastante caras (250€). Posteriormente conseguí encontrar alguna crítica independiente anglosajona bastante buenas. Me echaba para atrás el que no se pudiera quitar la la plantilla (llevo 20 años con plantillas tanto para entrenar como para el día a día) y un drop de sólo 4 mm, cuando cada vez que bajo de 8-10 tengo problemas en los tendones de Aquiles.

Intenté encontrarlas en tiendas físicas pero no hubo manera. Me dijeron que no estarían hasta finales de julio.. Así que lo intenté por internet, pero tampoco era sencillo, ni si quiera estaban en la web de Asics.
Hasta que aparecieron en Bikila y, arriesgando un poco, me compré un US10,5 en lugar de US11 que llevo en Nike, Adidas y en Brooks. Me gusta sentir las zapatillas más justas de lo que llevo éstas… Cagada. Las tuve que devolver y me cogí el US11.

Sensaciones

En este blog se habla de números y no de sensaciones, pero siendo este tipo de zapatillas con fibra de carbono tan diferentes a lo estándar, creo que es un tema importante.

El ajuste es muy bueno, el upper parecido al de las Next, pero tal vez algo más consistente y la lengüeta bastante normal pero muy fina. La suela blandita, pero no tanto como las Next, y lo que más me llamó la atención, era el exagerado efecto balancín de la puntera, que se nota hasta andando.

El tamaño y forma de la suela es muy similar al de las ZoomFly Flyknit, y por lo tanto, mucho más ancha y estable que las Vaporfly 4%, por ejemplo. El agarre también es mejor que el de Nike.

No he corrido mucho con ellas, pero el típico desgaste de la primera capa del ZoomX no aparece.

Lo peor a primera vista, los cordones, parecían del mercadillo de los jueves, aunque la idea, era sustituirlos rápidamente por gomas.

Números

Pero como lo que diferencia a este blog del resto de cosas que leáis o veáis por ahí son lo números, aquí están. Para probarlas, hice algo parecido a lo que ya publiqué con distintos modelos de zapatillas en 2019. Primero, pesarlas:

Peso: 217 gramos con la plantilla en US11. Una pasada. Por contextualizar, es 10 g menos que unas Adios de las de siempre, 25g menos que unas Boston o 41g menos que las Flyktnit (todos pesos SIN plantillas). Para terminar, las vaporfly4% y las Next pesan 202 y 204 gramos SIN plantillas.

Comparaciones de rendimiento

Metaspeed vs Hyperion Tempo

En primer lugar, hice una primera toma de contacto contra las Brooks Hyperion Tempo. Probablemente, las mejores zapatillas que he tenido para entrenar. Ligeras (218g sin plantillas, 233g con plantillas), con amortiguación más que suficiente, estables, buena tracción, con muy buen agarre, buena durabilidad de la suela… pero no tienen placa de carbono.

Tras un entrenamiento en bici de 1h40 con 5×5′ a 320w, hice un 6x1k, en lo que suponía mi primera transición de año (tampoco es algo que suela hacer demasiado)

El resultado me pareció, increíble. Literalmente. No me lo creía. Más que nada porque en las pruebas que le había hecho contra las ZoomFly Flyknit sólo había entre 1 y 1,5 seg/km.

Quitando las dos primeras tandas, que nunca cuentan, el resultado de los promedios es:

  • 2 zancadas/minuto más rápidas y
  • 3,5 cm/zancada más

que con las Hyperion, que se traducen en ¡6 seg/km! Una barbaridad-¿Efecto placebo? Probablemente. O que fui soltando las piernas según iba pasando el entrenamiento y viniéndome arriba progresivamente, pero el pulso, aunque subió algo, tampoco lo hizo en exceso. Desde luego, 2ppm no dan 2″/km…

Metaspeed vs Next% 

Entonces apareció Álvaro Palacios y me dejó sus Next%. La competidora ideal, el mismo precio, conceptos de zapatilla diferentes, pero probablemente las que mejor funcionan hasta ahora a la mayor parte de la gente que las tiene por no requerir una adaptación como parece que hace falta en las Alphafly. (Insisto, no he probado las Alphafly)

Las metí al coche y esperé a que se diera la oportunidad, que surgió cuando menos lo esperaba. Tan poco, que no llevaba el pulsómetro de cinta y como no me fio del sensor óptico, casi ni los he mirado… Así que había que fiarse de mi capacidad para llevar un ritmo constante (que ya es la segunda vez que digo que lo hago bien… ;))

Resultados.

“Pequeña” diferencia a favor de las Asics. Sin embargo, la sensación era mejor de lo que indican los tiempos. Sobre todo en los primeros metros, me daba la impresión de que las zapatillas salían disparadas hacia adelante, obligándome a echar los hombros hacia adelante. Como si estuviera corriendo cuesta abajo. También son más estables y al final de la serie me parecía tener menos sensación de hundirme, de ir pisando huevos, que es lo que me ocurre en las Next.

-si hago la media entre la ida (más rápida en todos los casos porque tenía viento a favor) y la vuelta de cada tanda, exceptuando la primera, me salen casi dos segundos más rápidas las Asics. También se ve que la “ida”, a ritmo más alto, es más rápida en las Asics. No hay una diferencia clara en la longitud de la zancada, pero sí parece que el efecto balancín acelera la cadencia.

Pero como no me gusta que las pruebas queden cojas (y hacerlo sin pulso lo era) y el ritmo al que hice las series (3’10-3’15/km) era poco real para mí en competición, le di una vuelta más, haciendo varias series de 2’2k con cambios de pendiente, giros, etc, a ritmo de 10k (3’25/km).

Aquí es donde se confirma lo que había visto hasta ahora. Si comparo las tandas 3 y 4, en las que acabo con el mismo pulso, siendo la última la Metaspeed, 1.7″/km más rápido con Asics, consecuencia, de nuevo, de un pequeño aumento en la cadencia y otro ligero aumento de la longitud de la zancada.

Si a esto le sumamos, que creo que es más fácil de poner en las transiciones, parece que tiene mayor durabilidad y que me siento más cómodo con ellas por notarlas más naturales, para mí no hay debate, y en mi primer triatlón de la temporada, corrí con ellas, con buen resultado.

Respecto a las posibles pegas mencionadas al principio, sí he notado los tendones de Aquiles algo tiesos al día siguiente, pero nada relevante y  bastante lejos de una tendinitis.  No las usaré como zapatillas de entrenamiento y creo que quedan reservadas para carreras de hasta 10km, por lo que no creo (espero) que vaya a tener problemas en este sentido.

Triatlón de Pont de Suert 2021. 20º (3er v1)

Dos años  después de mi último triatlón (Tarazona Open), un poco más de mi última salida en masa no Open (Getxo) y otro poco más del último triatlón con salida en masa y rodar en grupo grande (Lekeitio) volvía a competir en un triatlón como los de antes.

Me ha costado volver a competir por varios motivos, que supongo que mucha gente comparte. La situación es, evidentemente, rara. A pesar de la pandemia, he podido entrenar bien, exceptuando algunas restricciones de horarios con las piscinas en Vitoria. A entrenar bien, le llamo llegar a 8-10 horas/semana con cierta continuidad (consistencia).

 

Pero no terminaba de estar animado para competir. Primero, la caída pre Zuia. Después, algunas consecuencias que no vi al principio (lesión en el hombro izquierdo) y para terminar, que no terminaba de ver lo de la seguridad en las carreras. No me parece que las carreras en sí mismas sean entornos peligrosos, pero sí todo lo que las rodea. Tampoco es que sienta miedo, pero no termino de verlo del todo.

Así que entre cancelaciones en la mayoría de carreras de Euskadi, dudas de celebración de otras, que llevo dos años entrenando sólo y no me entero ni de qué carreras hay por ahí, dificultades familiares y mucha pereza para salir fuera a competir, iba pasando el tiempo y veía que iba a pasar el verano con otra temporada en blanco. 

Rober Albir me habló del triatlón de Pont de Suert y me pareció una buena opción: distancia olímpica, al lado del valle de Aran, en la semana que siempre suelo ir a Pirineos con Susana. Todo encajaba, así que me apunté sin pensarlo demasiado. 

Estado de forma

Nadando sabía que estaba bastante peor que otros años. Ya en invierno hice 7″ peor el 100 del 400m libres del Cpto de España Máster (2″/100) que mi MMP. Para terminar de liarla, tras 3 semanas sin tocar el agua por la herida de la cadera consecuencia de la caída de Ondategi, cuando por fin me metí, me di cuenta de lo que me dolía el hombro izquierdo. No me quedó más remedio que recibir un par de sesiones de EPI en Eskuekin, que lo solucionaron a tiempo para carrera, pero no para entrenar en condiciones y ya ni me acuerdo de cuándo fue la última vez que cogí unas palas. Aún así, las últimas pruebas que estaba haciendo de neoprenos ORCA más o menos me daban la misma diferencia que respecto a otros años: 2-3″/100, aunque con mucho menos fondo, ya que raro ha sido el día que haya pasado de 2500m. 

En la bici, me gusta mucho las preparaciones específicas de las carreras: estudiar el perfil y hacer simulaciones en los entrenamientos. La bici era sin cabra. 20 km de subida muy tendida con 2 km finales al 4% y vuelta, pero no terminaba de tener muy claro si la bici era con o sin drafting. Por si acaso, preparé las dos opciones así que dejé la cabra y las pruebas de los apoyacodos y empecé a hacer series. Con un circuito así, lo normal es que se llegue en grupo a ese repecho y ahí haya algún ataque que produzca un corte. Estos son algunos de los entrenamientos que hice:

-Aldayeta: 5×5′ A 320w.

– Zaldiaran: 6×1′ 400w /1’rec + 5×3′ 300w /1’rec

Series llano road. 3×10’/2’r 270, 280,290 + 4×3′ 1’r 300,315,330,330

Creo que un par de semanas antes de la carrera, encontré el protocolo COVID de la carrera y decía que había salida en rolling star y que guardar distancias entre corredores en los 3 sectores. De donde deduje que sería sin drafting… Hasta que el jueves vi el briefing on-line y vi que era salida en masa (conté 430 inscritos en distancia olímpica!!) y carrera con dráfting. Bueno, pues nada. También estaba preparado para eso. 

Corriendo, bien. Como siempre: poco volumen pero con buena intensidad. Tenía confianza tras las últimas series en las pruebas de las Metaspeed contra las Next2. Un poco de respeto al final del 10k, pero sabiendo que tenía buen ritmo.

 

Previa

Y con este panorama llegamos a Pont de Suert. El sábado hicimos la parte final del recorrido en bici. Un tramo bastante chulo, con asfalto rugoso y algún agujero, pero que me iba bastante bien, sin ninguna pendiente grande ni curvas técnicas.

Al mediodía fuimos a ver el pantano y la T1 bajo un calor achicharrante. Nos costó bastante encontrar la salida. Boxes con salida muy complicada del agua, cuestas tipo Aritzaleku, pero con muchas piedras grandes tapadas con alfombra.  Una vez visto todo y bastante tranquilo ya, volvimos a Vielha a descansar

El domingo salimos de Vielha lloviendo, pero tras pasar el túnel se abre bastante y el suelo está seco. Aparcamos fácil y dejo las Metaspeed con los calcetines (ya he visto que no voy a pasar de 5 km sin ampolla en el dedo), un gel por si acaso, y el Garmin metido en una zapatilla en la T2. Cojo la bici y me voy a la T1.

En boxes, las bicis están super-pegadas. Ni el Onditz en sus mejores tiempos. ¿1,5 m? En fin. Bueno, llevamos mascarilla pero se me rompe  nada más llegar. Vale. Saco el neopreno de la bolsa y …oh! sorpresa! En lugar del prototipo de 2022 del 3.8 que he estado probando el último mes, aparece el Perform, el neopreno de Orca de aguas abiertas homologado por la FINA. Bien, Diego, bien. Es un neopreno bueno, muy cómodo, pero nado 3″/100 más lento con él, porque para que sea aprobado por la FINA tiene menos espesor de neopreno en tronco y piernas, por lo que tiene mucha menos flotabilidad en las piernas.

Toca trabajo mental. Convencerme de que por lo menos voy a llegar bien de hombros, de que toca darle a los pies y que siempre hay tiempo de arreglarlo en la bici si estoy listo. 

Me tomo el chupito de cafeína/taurina y demás estimulantes, de 226ERS, me acabo el bidón de isotónico de 500cc y me bajo al agua a calentar e ir cogiendo sitio. El agua está muy buena, el sitio está bien y me encuentro relativamente bien. Salgo a sentarme a una piedra y a esperar la salida.

CARRERA

Se hace una línea anchísima, estoy comodísimo en el centro, primera línea y se da la salida. No recibo ni medio golpe. Tengo las dos puntas de flecha a cada lado, no termino de decidirme, pero al final voy a la derecha que es la que veo mejor. Me coloco a pies sin muchos problemas y pasamos la primera boya, que serán unos 250, 300 m. Tras hacer el giro, limpio, sin problemas, busco de nuevo unos pies con la intención de ir cogiendo un ritmo cómodo y que vayan pasando los metros. Entonces, noto un golpe en el brazo derecho. Luego un enganchón en el brazo, y otro golpe… y así durante varios minutos.

Pasamos la segunda boya y otra vez se repite la misma historia,  hasta que al final, pierdo los nervios y me pongo a gritarle al individuo que me están dando. Obviamente, o no se entera o le da lo mismo, pero el caso es que a mí se me ha acelerado mucho el pulso, he perdido la respiración y he empezado a tragar agua… Empiezo a ahogarme y necesito tomar aire, por lo que doy unas cuantas brazadas de braza aunque eso supone que pierdo los pies y recibo algún golpe más de gente que me adelanta. Llegamos a la boya de giro para iniciar la segunda vuelta e intento hacer pie para coger aire, relajarme y pensar qué hacer. Pero no llego al fondo… Así que de nuevo braza, unos segundos más y empiezo a nadar intentando pensar sólo en respirar y no seguir tragando agua. El ritmo me da ya igual. He dejado de pensar en la carrera y sólo pienso en salir del agua cuanto antes. 

La segunda vuelta se me hace más corta y salgo con mejor sensación del agua, aunque me cuesta salir (sin los voluntarios que te sacaban de allí todavía seguiría dentro).  Corro hacia boxes por pura inercia entre eructos bastante desagradables. Veo a Susana y le digo que voy muy mal (supongo que ella ya se ha dado cuenta).

Encuentro mi bici pronto. Se me engancha el neopreno en el chip pero nada grave y empiezo a meter las cosas en la bolsa de basura… incorrecta. El chico del 217 me grita, ¡¡que es la meva!! (supongo que se escribe así)  Aúpa Diego. Le pido perdón, saco las cosas, las meto en la mía, casco y fuera.

Salto sin problemas y apretar.

Ya se me ha olvidado todo lo ocurrido en el agua, puedo respirar y sólo pienso en tirar hacia adelante. Cojo a un chico y sigo tirando… Hasta que veo que no llevamos a nadie a tiro y empiezo a mirar hacia atrás. Tampoco veo a nadie. Pienso que igual tampoco he nadado tan mal a pesar de todo. Al llegar al pueblo vuelvo a mirar y entonces ya veo un grupo de 8-10 que se acerca. Toca esperar y estar atento para engancharlo.  Lo hacemos sin problemas.

El cruce hacia el valle de Boi llega en un par de kilómetros y para entonces ya he visto que sólo tiran 3 ó 4 (Clotet, Cubells y Asensio; a los que no conozco de nada) Van con bastante fuerza pero el resto no tiene ninguna intención de tirar. Mi idea en estos casos es siempre la misma: tirar para intentar coger al grupo de delante. En este caso hay un matiz. Hay un punto crítico al que tengo que llegar con fuerza suficiente para aguantar un posible ataque. Así que una vez se inicia la subida y con el pulso más o menos en su sitio, empiezo a colaborar. No conozco a nadie, pero empiezo a estudiarlos. Clotet, el que más tira, me dice que hay que coger al siguiente grupo. No sé cómo sabe quiénes son ni a cuánto están, pero le veo muy convencido y ayudo lo que puedo. Cubells que anima a la gente a pasar sin mucho éxito, y Asensio el más consistente. Vamos rápido, a 280w medios. Por fin cogemos al grupo de delante, en el que distingo a Teje a rueda. Conociéndole un poco, si va ahí es porque ha visto que nadie tira y creo que van a llegar más frescos que nosotros al repecho. Diego, cuidado. 

 

Strava: Tramo hasta Barruera;

Total, que estamos unos 25 cuando empieza el repecho, ya nos hemos cruzado con los líderes, algunos triatletas sueltos y el siguiente grupo, que no nos lleva demasiado. No me he puesto a contar, pero no creo que llevemos más de 30 por delante y el grupo no está a más de 2 minutos. Intento colocarme bien, pero estoy un poco encerrado tras el último relevo. Hasta aquí, 32 minutos con 265 w medios/280 np/ 161 ppm.

Se produce el ataque previsto (que como siempre es de la gente que no ha tirado), sale Teje y poco a poco va saliendo todo el mundo que puede. Hasta que se produce el corte, en el cual soy el último del grupo delantero: el último kilómetro al 6,6% : 3’30” a 350w. 

Subida Erill

Casi la lío, pero para este momento es para el que he estado entrenando. Sólo pierdo 2 ó 3 metros que solvento bajando a casi 80 km/h sin dar pedales en la zona que el sábado me pareció que peor asfalto tenía. Cómo cambian las cosas en carrera…

A partir de ahí, decido que hay que pensar en la carrera a pie. No hay demasiada voluntad de seguir tirando, hay hasta 3 integrantes de un mismo equipo, yo he estado a punto de liarla una vez y no quiero hacerlo de nuevo. Me dedico a beber el bidón de Energy, a recuperar y sólo paso a tirar en la zona de la presa para evitar los agujeros más grande que vi el sábado y me quedo a cola con José Luis Cano. En el cruce con la Nacional también se produce un pequeño arreón que cierro bien. Ahora, concentración para la T2. No conozco la entrada, así que me quedo a cola, pero sin perder contacto. Me descalzo con margen, bajo sin problemas, noto bien las piernas y a por las zapatillas. 

Me cuesta ponerme los calcetines, más de lo previsto. Dejo el gel en el suelo porque me he bebido casi un bidón de 800cc en la bici, cojo el Garmin y a correr. No consigo ponerme el Garmin corriendo así que paro lo engancho y ahora sí: 10k.

Con esta transición tengo a todo mi grupo por delante y enseguida empiezo a adelantar. Noto que he dejado las gomas de las zapatillas demasiado sueltas y me baila un poco el pie, pero de momento no paro a apretarlas más. Voy con buena cadencia, bien de zancada y empiezo a acercarme a Teje, que es la única referencia clara que tengo. Primer km a 3’35. Bien. En los olímpicos siempre tengo el objetivo de bajar de 35 minutos pero el circuito es complicadillo, tampoco es que esté a tope y estoy progresando bien, así que me marco como objetivo aguantar ahí.

Y así van pasando los kilómetros. No pierdo ritmo, pero no tengo ninguna referencia y es complicado mantener la concentración. Sigo pasando gente del grupo de bici, llego a Altuna que iba muy por delante, a las primeras chicas… No tengo ni idea del puesto, ni en la general ni en v1. En la segunda vuelta empiezo a notar un amago de flato, levanto un pelín el pie en los repechos y me olvido definitivamente del 3’30. El terreno no es fácil. Hay algún tramo rápido, pero también alguna zona de hierba en cuesta, algún repechín y varios giros de 180º

Veo a Cubells muy por delante, algunos del RayoTeam que tampoco les pillo y a Chirico (2º V2 al que tampoco conocía) pero que creo ya tampoco le pillo. Sólo me queda intentar adelantar a las dos primeras chicas y acercarme lo que puedo a Anna Godoy que ha salido con los chicos. 

META. Me esprinta en la recta final un tío que iba en relevos (algo que me jode bastante, la verdad, porque le llevaba “a rueda” toda la última vuelta y no me había enterado) y entro sin tener ni idea de mi puesto ni especialmente contento.

Pero al llegar a la zona post-meta veo muy poca gente. Mucha menos de la que me esperaba y a nadie en el stand del Compex y me tumbo para probar las botas de compresión 🙂 (por cierto, al día siguiente tenía las piernas mejor que nunca tras un olímpico) .

Hablando con Teje y los Altuna, parece que puedo estar entre los 20 primeros y ser podio en v1… Así que nos quedamos un rato más a pesar del calor. Pero la espera merece la pena. Subo al lado de Richard Calle (que no sabía ni que corría) y es algo que me hace bastante ilusión, porque ya no es el que fue, pero mira, ahí estoy al lado de un Campeón de España de LD. 

 

Clasificación y Conclusión.

No sé por qué cuesta tanto publicar la clasificación en pdf de toda la vida, una vez que ya tienes todos los datos, pero bueno, la he pasado a Excel y sacado los puestos por parciales. (Para ver el top 50  pinchar aquí).

37º nadando a 6’30” de Godoy(20″/100) ( parece que eran alrededor de 1750), a 2’30” de Altuna (9″/100) y 30″ de Tejería. Auténtica MIERDA de natación, condicionada por el subnormal que me estuvo dando golpes sin parar. A pesar de eso, creo que el resultado final no hubiera cambiado mucho, ya que creo que habría estado en el siguiente grupo y nos hubieran cogido por detrás. Pero no me gusta haberlo pasado tan mal. 

Contento con la bici. Con dos partes muy diferenciadas, creo que no pasé muchos apuros y tuve bastante suerte con el grupo que me tocó.

También contento con la carrera a pie. No fue la carrera de mi vida, pero tampoco estaba preparado para ello. Las Asics Metaspeed fueron muy bien, y la semana posterior no he tenido problema en los tendones de Aquiles.

Más o menos en el mismo orden que siempre, que no es poco.

Total, 20º en un Campeonato de Catalunya, creo que está bastante bien. A un minuto del top10, lo hubiera firmado con los ojos cerrados al empezar, así que bastante contento aunque sé que tuve bastante suerte con el grupo de la bici.

¿Y ahora? Pues no sé. Pero quiero recuperar algo de mi nivel anterior en la natación antes de competir de nuevo, que todavía no seré cuando será y ya iremos viendo. De momento me quedo con esto:

 

 

Sugerencias de material para el 140.6INN del Platja D’Aro

Este domingo se celebrará el que parece que va a ser triatlón de LD de referencia de 2021 en España, por nivel y cantidad de participación de élites y grupos de edad. En las últimas semanas he recibido algunas consultas sobre el material que yo llevaría en esta carrera, en la que NO participo. El circuito de bicicleta es bastante diferente a lo que se suele ver últimamente en LD y es normal y entretenido que surjan estas dudas y debates, algo parecido a lo que sucedió en el duatlón de Zuia, en el que las dudas eran todavía mayores. Lo que voy a dar a continuación es mi opinión basada en mis datos que me he tomado la molestia de medir durante un montón de años.

A estas alturas, todo el mundo sabe que la configuración más rápida de ruedas es 80/90/palos delante con lenticular/tapas atrás y con casco aero. ¿Qué puede pasar para que esta no sea la elección en una carrera?:

  1. Fortísimos vientos laterales que hagan que no puedas ir acoplado. También deberíamos saber que el viento lateral sólo influye en maniobrabilidad de la bicicleta en la rueda delantera, ya que, de hecho, con una lenticular, se retrasa el centro de presiones y lo que ocurre sobre el tubo de dirección pasa a ser algo menos importante
  2. Bajadas muy técnicas donde no sea fácil llevar la bici por donde quieres. En este caso, también la rueda delantera es más crítica que la trasera.
  3. Subidas muy pronunciadas donde el peso sea relevante. (no suele serlo hasta pendientes mayores del 8%)

¿Cómo es el circuito? Echándo mano de la mejor web para visualizar desniveles (cronoescalada.com) he cargado el perfil de ciclismo de la carrera que podéis ver aquí: Platja D’Aro

Resultan 1700 m de desnivel y con tramos que parecen bastante técnicos. Personalmente no conozco la zona, a excepción del último tramo, alrededor del km 140 y 150, cercano a Sant Feliu y que desde luego no es para ir acoplado.

Hay 4 subidas claras, suman 22 km alrededor de 4-5%, pero sin desniveles importantes para acumular 1000m de desnivel aproximado. Por lo tanto, los otros 700m de desnivel positivo están repartidos en el resto de kilómetros. Es decir, hay subidas, pero no hay puertos donde el peso sea un factor relevante.

Por otro lado, del kilómetro 40 al km 100 hay 60 km sin apenas desnivel, en el que se puede sacar ventaja con la aerodinámica.

Empezando por el peso, suelo hacer referencia siempre a la misma entrada en la que calculé lo que se pierde en una subida en función del incremento de peso. La conclusión era que para que ¡1kg! de peso sea relevante, hace falta una pendiente de alrededor del 8%. Por lo tanto, este no es el caso.

En realidad, lo más reseñable creo que es la bajada de 7 km hacia Salion que es bastante técnica, mal asfalto (si no lo han cambiado desde que bajé) y buenos desniveles. Yo, mal bajador y con bici prestada, bajé en su día a una media de 36,6 km/h, con bastante precaución: Baixada Sant Grau

Resumiendo: 22 km de subida al 4%, otros 22 km de bajadas y 144 km “llanos”. Como en este blog no se escribe por escribir, vamos a calcular cuánto se gana o se pierde en función de la aerodinámica y el peso.

Vamos a considerar 3 casos:

1.- Caso con todo el equipamiento aero (90 + lenticular/tapas) en el que asumo CdA de 0,235.

2.-rueda delantera de 50 o 60 + lenticular tapas. Con esta rueda delantera, ahorramos unos 200 gramos como mucho y aumentamos un 0,010 en CdA

3.- rueda delantera de 50 ó 60 y una rueda trasera de 80 o 90, con lo que nos ahorramos otros 200 gramos de las tapas o lenticular, pero aumentamos alrededor de otro 0,015 nuestro CdA,

Vamos a considerar una potencia aplicada en la subida de 270w y en el llaneo de 220w, para dar un promedio de 228w, que creo que es un número bastante respetable para la distancia.

Nos sale lo siguiente:

-una penalización de 3 minutos en los 180 km por la rueda de perfil medio y

-otros 4 minutos adicionales si decidimos no llevar tapas/lenticular.

Pero todavía no hemos tenido en cuenta lo que podemos perder en maniobrabilidad. En mi opinión, como ya he dicho al principio, al igual que con el viento lateral, es mucho más relevante la rueda delantera que la trasera.
Si asumimos que en las bajadas tenemos una pérdida de maniobrabilidad por llevar mucho perfil delante, de unos 10seg/km de pérdida, en 22 km de bajada serían unos 3 minutos y medio, con lo que la cosa se igualaría. Para el estudio de la rueda trasera, lenticular/tapas vs rueda de 80, sólo saldría rentable quitar las tapas o la lenticular si con este cambio ganáramos 15 segundos por kilómetro en cada bajada… Y eso no ocurre. Todo esto dependerá mucho de la habilidad y sobre todo de la confianza que tenga cada uno con el material en cuestión. Si sólo pones las ruedas aero para las competiciones y no has hecho ni una bajada, igual es mejor dejarlas en casa.

Por otro lado, el casco aerodinámico da una ventaja de entre 2 y 3 minutos. Depende del calor que haga y de lo que nos incomode cuando estemos levantados, es una cuestión más subjetiva que no soy capaz de valorar en este caso.

Por ver un poco lo que hacen los Pros, que a veces (siempre) son más influyentes que la Física: hace un par de semanas se corrió el Challenge Riccione. Pinchando aquí tenéis el perfil de la carrera ciclista.

720m de desnivel en 90 km. O sea, del mismo orden que Platja d’Aro. Todos con lenticular y casco aero pero el ganador, Thomas Steger, a quien no se le ve precisamente fino bajando, lleva rueda sin perfil delante y mi casco MET con una pegatina tapando el logo 🙂

Como conclusión, si yo corriera el sábado, llevaría una rueda de 60 delante, Laminar Cover y si no hay más de 25 grados, casco aerodinámico. Pero en cualquier caso, estaría más preocupado por ser capaz de correr 42 km, que se nos suele olvidar que hay que correr una maratón…:)

¡SUERTE A TODOS!

Tipos de neopreno Orca 2020. Números.

Mi principal punto débil como triatleta es la natación en aguas abiertas. Creo que soy un “buen nadador” de piscina para no tener pasado infantil de nadador, pero mi rendimiento en aguas abiertas es bastante desastroso por varios motivos:

-mi tipo de nado: soy una “víctima del Total Immersion”. Aprendí a nadar deslizando mucho y me cuesta horrores nadar con frecuencias elevadas.

-no me siento cómodo en entornos “no controlados”. Esto va con mi carácter y es difícil de cambiar.

-creo que tengo un viraje bastante feo pero efectivo donde recupero bastante, y eso hace que mis tiempos en piscina de 25 metros sean “artificialmente” mejores. En piscina de 50, estos caen más que  lo que lo hacen los del resto de triatletas de mi entorno.

Pero como soy de los que creen que todo se entrena, durante 2020 año “aproveché” el cierre y las restricciones en piscina para nadar más que nunca en aguas abiertas.

Como habréis visto, en la lista anterior no he mencionado como factor perjudicial para mí la natación con neopreno. Creo que, a pesar de tener una patada lamentable tirando a nula, la natación con neopreno ni me perjudica ni me favorece especialmente. Sin embargo, tras probar muchos neoprenos, sí creo que hay diferencias bastante notables entre unos y otros, y creo que es MUY importante encontrar el neopreno más adecuado para cada uno. Mi forma de pensar en este aspecto es que con lo que cuesta mejorar 2-3 segundos/100 en piscina, creo que merece la pena no tirar esta mejora a la basura por no acertar con el neopreno adecuado.

Como decía, ya que he nadado más que nunca en aguas abiertas, he aprovechado para seguir haciendo pruebas con diferentes tipos de neopreno de Orca a la vez que intentaba mejorar mi nado con frecuencias altas y la natación en aguas abiertas en general.

Tenía pendiente desde 2019 hacer una serie de tests con varios neoprenos de Orca: el nuevo 3.8, el Alpha y el Equipe. A estos les añadí el Predator 2016 que todavía tenía por casa, para terminar de completar la gama. Con tanto neopreno uno ya se vuelve un poco tarumba, pero por resumir las características de estos serían las siguientes:

-3.8: máxima flotabilidad en piernas.

-Alpha: máxima flexibilidad.

-Equipe: tronco y piernas casi idénticos al Alpha, pero hombros menos flexibles.

-Predator 2016: mucha flexibilidad en brazos pero no tanta flotabilidad como el 3.8

En los neoprenos creo que hay dos puntos muy importantes que prevalecen sobre los demás:

flexibilidad de hombros: reduce la fatiga y permite mantener el ritmo sin que aumente la frecuencia cardiaca. Este efecto se acentúa con frecuencias altas.

flotabilidad: reducción de rozamiento con el agua = velocidad.

Para comparar estos neoprenos, con las piscinas cerradas y un poco obsesionado con el tema de la frecuencia, ideé un protocolo de test algo diferente a todo lo que he hecho en años anteriores. Medir velocidad es muy poco fiable en aguas abiertas (en realdiad imposible con el Garmin 935 desde una de las últimas actualizaciones de firmware) así que me centré en intentar mantener una frecuencia de brazada alta (para mí) con el Tempo Trainer de Finis, y ver cómo evoluciona el pulso con cada uno de ellos (HRM-Swim de Garmin).

TESTS EN AGUAS ABIERTAS

Por un lado, hice varias tandas de boya a boya en Ullibarri Gamboa (10 x  211 metros medidos en Google Earth) a 32 bpm, un ritmo bastante relajado. Posteriormente, repetí 10 x 211 a 35 bpm, que es mi frecuencia de competición  es decir, condiciones reales. Hay un “fallo” bastante gordo en el protocolo y es que no todos los días hice siempre el mismo orden:  mientras que en el Equipe y el Predator 2016 hice en primer lugar a 32 bpm, y luego a 35 bpm, con el Equipe y el Alpha empecé a 35 bpm.

Bueno, esto no es un estudio científico sino el blog de un triatleta aficionado y creo que las conclusiones saltan a la vista en cualquier caso. En cualquier caso, siempre queda el socorrido recurso del promedio, que veremos más adelante.

Finalmente, sacar conclusiones a partir de frecuencia cardiaca cuando se lleva 10 semanas sin nadar es algo arriesgado, pero como digo,  los resultados son concluyentes. Los resultados fueron los siguientes

Si hago el promedio:

Y si metemos la variable del ritmo, haciendo el promedio entre las series de 32 bpm y 35 bpm de cada neopreno para eliminar el factor bpm:

La conclusión de este test es que tanto con el 3.8 como con el Alpha me encontraba muy cómodo y me daba la sensación de ir bastante rápido. Los pulsos más bajos, corroboran esta sensación. El Alpha es el que más fácil se mueve y  de hecho, en ese momento llegué a pensar que el Alpha podría ser mi neopreno. Aunque los tiempos del 3.8 salían algo mejores, no me fiaba mucho de la velocidad en aguas abiertas. A pesar de considerar en todos la misma distancia, no siempre voy por el mismo sitio y podía haber algo de error.

TESTS EN PISCINA DE 50

Así que una vez que abrieron las piscinas y un poco (no mucho) más en forma, hice unas tandas de 500m, tras un calentamiento exigente de 5×100 por debajo de 1’18  c/1`35.

Así completé una tanda serie de tests que inicié el año pasado y que no pude terminar. Los resultados son los siguientes.

Si me quedo con los promedios de las pruebas de 2020 en Alpha y 3.8, en la gráfica de pulso vs ritmo, se ve que el 3.8 es claramente mejor:

Conclusión:

En mi caso, el 3.8 es el neopreno más rápido y el que menos fatiga me causa. Alrededor de 1’5 seg/100m respecto al Alpha para el mismo pulso.

-El Alpha es comodísimo y con una patada eficiente, es una pasada. Pero no es mi caso. Los primeros metros voy muy bien, pero luego noto que me falta un poco de impulso atrás para mantener la cadencia de brazada, y no lo consigo. Por otro lado, la cremallera más corta hace que se adapte mejor al tronco, sobre todo en caso de curvaturas acentuadas de lumbares (mi caso), pero dificulta un poco la transición.

-El Equipe, también es bastante cómodo, algo menos que el Alpha. También más barato pero también requiere saber darle a los pies.

Duatlón de LD de Zuia 2021. Crónica (de una muerte anunciada).

Mi duatlón de Zuia, realmente terminó el 16 de marzo, tres semanas antes de la carrera. Hasta entonces, el único inconveniente reseñable de la temporada había sido una tendinitis en la inserción del cuádriceps en marzo, que con una sesión de pinchazos en Eskuekin, descarga con pistola y mucho rulo, se pasó y llevar los isquios muy cargados desde que nos soltaron en mayo de 2020. Por otro lado, estaba la preparación “específica” del Campeonato de España Máster de Natación de Castellón con su correspondiente viaje de una semana. Pero eso estaba previsto (decidimos acudir con menos de dos meses de antelación) y no vale de excusa.

A pesar de todo, en bici estaba relativamente bien. Había sido bastante consistente con los entrenamientos con mi obligado esquema de (10h-7h horas/semana) pero me faltaban un par de salidas largas corriendo para coger algo más de confianza en lo que sabía que más me iba a costar. Sin embargo, una caída por entrar demasiado rápido en la chicane de la bajada de Ondategi, cuando llevaba 50 minutos a 270w medios en mi última prueba sobre el circuito del duatlón, lo echó todo por tierra.

Me ahorro las imágenes de la herida para no herir sensibilidades. El mismo agujero, pero en la piel.

Cuando me caí, tal vez porque no pasé el miedo que pasé cuando me caí en Lerate en verano, pensé que no iba a ser demasiado, no fui a Urgencias a que me curaran la herida y no fue hasta 4 días después cuando me di cuenta de que esa herida no estaba mejorando nada. Entonces se me ocurrió mirar la foto de la caída del verano (parecida pero en el otro lado) y vi que la nueva era aproximadamente el triple de grande… A partir de ahí, curas diarias y como suele ocurrirme un quiero y no puedo. Trabajo de técnica de carrera en el gimnasio, algo de elasticidad y fuerza,.. Por supuesto, no pude ir a Oñati, una carrera que me iba bastante mejor, porque una semana después todavía no podía andar sin cojear.

Así que las 3 semanas previas a la carrera se completaron con una semana sin tocar la bici, dos sin sin poder correr, y ya nos plantábamos en la semana de la carrera. Todavía fui capaz de hacer algún entrenamiento bueno con la bici, por lo que mi lado optimista decía que con una carrera a pie controlada, que me dejara con fuerzas para la bici, todavía podía hacer algo bonito.

Pero me equivoqué. Una sucesión de errores y algo de mala suerte hicieron el resto. Por un lado, nos tocó el primer día caluroso del año. 28-30 grados con viento sur. Lo sabíamos desde el lunes, pero aunque hice algo de trabajo de hidratación, está claro que no fue suficiente.

El día de la carrera pasé 5 veces por el baño antes de la salida. Eso tampoco suele ser bueno para la hidratación y no lo compensé de la forma adecuada. Por otro lado, tomé una cápsula de cafeína antes de empezar (me había ido muy bien en un par de entrenamientos), pero tampoco es una buena medida en este tipo de situaciones de calor si no tomas el agua suficiente.

Y lo más importante: no fui capaz de tener la cabeza fría en carrera. Me pusieron en la primera tanda de salida, con casi todos los buenos. En otra ocasión me hubiera hecho ilusión estar rodeado de gente tan buena, pero esta vez era una putada. Sabía que no era mi lugar y que tenía que dejar que se fueran. Conociendo el terreno, mis cálculos optimistas eran de un ritmo por encima de 4’/km, que tenían que ser 4’15 a la subida y unos 3’45 en la bajada, con unas 160-165 ppm máximas. A pesar de todos los inconvenientes de la caída, pensaba que podría correr cómodo a ese ritmo, ya que era al que llevaba tiempo haciendo los rodajes.

Aunque corro mejor con frío, el calor no suele afectarme demasiado y no añadí ningún factor corrector a mi estimación. Visto ahora, igual ni con 4’15/km hubiera sido suficiente para no reventar.

Tras 15 interminables minutos al sol en la plaza de Murgia con la mascarilla puesta (Por favor, ETF y organizadores en general, esto hay que revisarlo… Lo mismo que cuando nos tenéis 15 minutos en la playa con el neopreno puesto a más de 25 grados) se dio la salida y enseguida me puse el último. Intenté encontrar mi ritmo, algo nada fácil en un terreno con cambios de terreno, baches y que picaba bastante para arriba. Me descolgué muy rápido, pero mi sorpresa fue cuando el Garmin pitó por primera vez y vi 3’46. Seguí a lo mío, y el segundo kilómetro volvió a salir a 3’46. Estaba yendo demasiado rápido, pero ya me estaba cogiendo el grupo que había salido 30 segundos por detrás. En el km 4, volví a ver 3’45 y entonces se me ocurrió mirar el pulso. 174 ppm. Tocaba levantar el pie de verdad o no terminaba ni la primera vuelta. Confiaba en la vuelta, cuesta abajo, para recuperar un poco, pero entonces me topé con todo el viento de cara, con lo que la situación no mejoró demasiado.

En el inicio de la segunda vuelta ya iba con el chip de la supervivencia puesto, intentando pensar que era más corta y no había que subir hasta el Parketxe para animarme un poco, pensando en llegar con un mínimo de fuerzas a la bici. El ritmo de subida fue más de 40″/km más lento, pero el pulso seguía sin bajar. En el segundo paso por el avituallamiento le digo a Susana que esto no va bien y que ya estoy reventado… Creo que la cara que llevo no necesita muchas más explicaciones.

Bajando de Markina con resginación

Llego a la transición después de una interminable bajada hasta la carretera general con la que no contaba, giro y entro a boxes con calma. Al final 4’/km de promedio en los 14 km, pero muy mal corrido y reventado. Tengo que recuperar aliento o no subo Aiurdin.

Parciales Carrera a pie

Salto de la rana conservador, me calzo las Pearl Izumi nuevas con algún problemilla para que entren del todo y empieza a pasarme más gente, que sale encendida. Yo sólo pienso en coger aire, poner las piernas en su sitio e ir subiendo el ritmo poco a poco. En el camino de Jugo intento acoplarme por primera vez y entonces tengo el primer amago de calambres en el gemelo. Me incorporo, lo vuelvo a intentar y vuelve a pasarme lo mismo. Estamos apañados. Miro a los watios y llevo 190w de promedio y eso que estamos subiendo… Bueno, hay que subir como se pueda y ya recuperaré en la bajada. Cojo agua, me la echo por encima y empiezo la bajada, sin arriesgar lo más mínimo. En el tramo de Zaitegi, por fin me acoplo y sin meter muchos watios recupero algunas posiciones por pura aerodinámica. Pero el espejismo se acaba en cuanto se acaba la cuesta abajo.

A pesar de todo, creo que no me está saliendo un parcial tan malo en tiempo. Paso la chican de Ondategi con cuidado sin hacer demasiado el ridículo y llegamos al Triangle of suffering del que creo que soy Local Legend en Strava. Berrikano, Burruaga, Eribe… El paso por mi zona me hace sentir algo mejor (y el viento de culo también), aunque por lo que se ve en mi cara, no demasiado.

Acosta sin problemas y comienza la bajada de Etxaguen. La zona rápida, aunque con viento de cara, donde más le voy a poder sacar partido a mi nuevo CdA, los aerobars, las tapas, etc… Pero no soy capaz de meter fuerza y me pasa Mondragón, que se tira 1 minuto intentando meter el bidón en el portabidones trasero.

Primera subida a Manurga, sigo sin fuerza, pero llega la zona más bonita.

Disfruto de la bajada de Zárate y el tramo hacia Murgia. Creo que llevo 1’06, para 191w/218np. Mi idea era rondar los 220w medios para 1’03, así que tampoco es para tanto la pérdida de tiempo. Pero cuando vuelvo a girar hacia Jugo, todo se tuerce. Cuando el plan B, o C, decía que tenía que intentar ir a más, los calambres se intensifican, el revoltijo de geles en un bidón e isotónico en otro tampoco me ayudan y las paso canutas para subir Aiurdin de nuevo, con 220w de media..

Veo en el avituallamiento a Asti parado. O paro ahí ya no hay vuelta atrás. Tras 5 minutos de charla con Dani Arconada y decido acabar la bici. Al fin y al cabo, estamos en mi zona favorita, con gente conocida, tras un año y pico de pandemia… me quedan 25 km de “entrenamiento” que ya tengo pagados por mis carreteras… Bidón de ZuiaDu con agua y para abajo. Voy un poco más animado pero consciente de que no voy a poder correr.

Llego a Buruaga y paro en la fuente porque el bidón de agua de Aiurdin me ha durado 10 km… No sé si es legal o no, pero sinceramente, a estas alturas me da igual. Otro minuto y medio parado y vuelvo a arrancar. Subo el muro de Eribe acordándome mucho de las veces que lo he subido con Susana, con su carrerilla, con calma para evitar los calambres, y así voy tirando poco a poco, a unos 160w de media en la segunda vuelta hasta que a la altura de los potros de Manurga sufro un calambre en toda la pierna derecha que me obliga a echar pie a tierra. Hasta aquí. Decido que ya vale. Nunca he sido de los forofos del “terminar como sea”. Todo esto no me está llevando a ningún sitio y todavía voy a acabar haciéndome daño. Estiro un poco y vuelvo a subirme a la bici con el único objetivo de llegar por mi propio pie a Murgia y acabar de una vez con todo esto. Al fin y al cabo, ya ni estoy compitiendo. Esta carretera es mi casa y puedo venir cuando quiera.

Disfruto del último paso por el kilómetro mágico de Zárate, de la última bajada y entro en el pueblo con mucho cuidado, aprovechando para practicar el descalce pero sin cruzadito, por si acaso. Apoyo los pies en el suelo y compruebo, por si todavía me quedaba alguna duda, que no puedo correr.

178w/207np/155ppm. No hay mucho más que decir. Esos watios no los hago ni en los entrenamientos fáciles, pero el pulso es el de un triatlón Olímpico disputando a tope.

Dejo la bici, cojo las zapatillas con la mano y veo a Susana con Iñigo y Aimar… comento la situación con ellos, y afortunadamente para mí, me dicen que ni se me ocurra salir a correr. Lo siento por Aimar, que creo que tenía ilusión por ver correr al tío por su pueblo, que habíamos reconocido el circuito juntos con Adrián, pero también hay que saber perder. Ya nos levantaremos. Como me dijo Asti, la siguiente será con un neopreno y todo será diferente.

Material

Como escribí hace unos meses, la cabra da en este circuito 3 minutos por vuelta de ventaja respecto a una bici de carretera. Puse rueda de 60 delante porque el viento no iba a sobrepasar los 30km/h que tengo como límite y Zuia no es una zona demasiado expuesta.

Laminar Cover: siempre

Casco: carretera. Mi casco aero no me penaliza si voy desacoplado, pero con el calor que hacía y con viento, no quería sufrir bandazos en la cabeza en las bajadas y menos después de comprobar de que cada año que pasa, el suelo está más duro..

Zapatillas: Zoomfly Flyknit. Seguramente no es la mejor opción del mercado en un terreno tan irregular, pero sí las mejores que yo tengo. Las Vaporfly 4% quedan reservadas para asfalto y de momento no tengo otras con placa de carbono.

Conclusiones

Los duatlones no se me dan especialmente bien. Sólo resisto los sprints. Con más de 5 km corriendo en las piernas, ya no voy bien en bici. Esto no es nuevo. Lo sabía, pero me hacía ilusión correr en casa. Pero o se cambia, mucho, el circuito, o será la última vez.

Preparar esta carrera ha estado muy bien. Ha sido un buen banco de pruebas de todo tipo y una motivación extra para entrenar en unos tiempos tan difíciles.

Creo que a pesar del desastre de carrera, no llevo mala base y en cuanto entrene de nuevo un mes en condiciones voy a poder estar bien y afrontar los triatlones que se están apelotonando al final del verano con algo más de garantía.

Hay que quedarse con lo positivo y lo más reseñable es que hemos vuelto a competir, y que nos hemos vuelto a juntar (con distancia) a vernos a hablar, a compartir cosas. Esto es la vida.

Campeonato de España de Invierno de Natación Másters. Castellón 2021. Análisis.

Hace ya tres semanas nadé el 400 y el 100 libres del Campeonato de España de Invierno de Natación Másters.
Tal como comenté en la previa, era la primera vez desde que compito en Máster, en la que el objetivo no era mejorar mi MMP. La pandemia, con sus cierres y/o restricciones de horarios en las instalaciones, estar ya en abril pensando en otro tipo de competiciones y decidir nuestra participación en el último momento eran las causas.
En este contexto, 4’55” sería un tiempo muy bueno pero irme por encima de 5’00” lo consideraría un mal resultado.
En la cámara de llamadas estuve hablando con Miguel Ángel Fraile, que había hecho 2’18 en el 200 de Galdakao y 4’55 después. Iba a por 4’50”. O sea, mis mejores marcas. Así que ya tenía una referencia, para no adelantarme.
Salí bien, me vi cómodo y a la par de Miguel Ángel, que no es lo que tenía que hacer, pero no me daba la sensación de ir forzando. A todo esto, se me habían empañado las gafas y no veía a Susana, por lo que tenía que llevar la cuenta de los metros yo solito.. Dada la situación del marcador, en el viraje del 200 pude confirmar que, efectivamente,  llevábamos 200 y a partir de ahí empezar a sufrir. Miguel Ángel Fraile se me empezó a ir poco a poco. Como suele ocurrir en estas situaciones, no es el otro el que acelera si no tú el que te empiezas a ralentizar, y aunque quieres cambiar de ritmo y el sufrimiento empieza a crecer exponencialmente, lo único que consigues es no perder demasiada velocidad, pero desde luego, no aceleras.

 

Así que 8º de mi grupo de edad, con 4’58”, con 2’24+2’34”.

Viendo los parciales y la comparación con mis anteriores 400, está mal nadado. 200 demasiado rápido, pero no tenía nada que perder y me la jugué un poco. Pero esto, como ya dije en la previa es bastante matemático si tienes cierto control de tus tiempos en los entrenamiento y no hay días tontos, ni milagros.

La lección aprendida (confirmada) es que los tiempos que hago al final de las series complejas (por ejemplo) 5×100/45″ son los que me salen en el último parcial del 400. Así que si algún día pretendo llegar a 4’50”, necesito un 2’23+2’27, por lo que tengo que acabar esos 100s por debajo de 1’14”.


Para eso tengo que mejorar muchas cosas. La más evidente es mi posición en el agua, seguida por la tensión de mis piernas y mi patada (gracias a Mikel Bildosola (Swim Camp Getxo) y Marta Redondo (Judizmendi) por aguantarme..)
Este año, como casi todos, mejorar mi patada era mi principal objetivo en el agua, pero está claro que no lo he logrado, y aunque no sé si voy a competir más en piscina, creo que también puede ser causa de mis problemas en piscina de 50 y en aguas abiertas y como esto no se corrige en dos días, así que ya sé lo que toca. La parte positiva es que nadando tan mal, bajo de 5 minutos el 400, así que algo estaré haciendo bien.

Campeonato de España de Invierno de Natación Másters. Castellón 2021. Previa.

Volvemos a competir en piscina. Mi última participación en un Campeonato de España fue en el de Fondo en 2019, en las pruebas de 800 y 1500. Este año participaré en el 400m libres que es la prueba que más me gusta y en el 100m libres por rellenar un poco.
Aunque ya he comprobado en años anteriores que competir en piscina no me ayuda en los triatlones, tampoco me perjudica, y como Susana se ha vuelto a animar para intentar ganar el 100 mariposa en +45, he aprovechado la oportunidad para volver a preparar una competición.

Echo mucho en falta entrenar en equipo, tener unos pies a los que seguir, pero por lo menos ir acompañado a la piscina y marcarte unos ritmos objetivo con algo de ambición, cambia mucho las cosas.

No teníamos nada claro hasta hace unas 4 semanas que fueramos a participar. De hecho, en el primer intento de celebración, que fue en enero, ni nos lo planteamos. Vivimos en una incógnita constante, con cancelación tras cancelación, en la que es demasiado arriesgado hacer puestas a punto cuando te suspenden una carrera a menos de una semana de su celebración. Mi opinión, es que es mejor mantener una carga de entrenamiento más o menos constante, metiendo intensidad en su justa medida, aprovechar para pulir aspectos técnicos y esperar a que todo se solucione de una vez. Espero que para después de verano…
En lo que a mi preparación se refiere, en 2021, ya hemos salido del ERTE, y estoy trabajando 7 horas. Esto me ha permitido tener un poco más de tiempo para entrenar, y sobre todo, salvo el gimnasio, no hacerlo a las 6:30 de la mañana, por lo que evito estar como un zombie durante el resto del día.
Respecto a la natación, toca adaptarse a lo que hay en Vitoria. Estoy entrenando dos veces a la semana en una piscina de 17 m durante los 40 minutos que dura el cursillo de Adrián, siempre que no haya la estúpida restricción del deporte escolar. Empecé haciendo bastante trabajo de pies, técnica, y al final, algo de velocidad.

Como se puede ver en el vídeo, con el tema de los pies he tenido nulo éxito.

Además de eso, uno o dos días, 55 minutos en Mendizorrotza con Susana en piscina de 25m. Esto me da unos 5500 metros una semana y 8000 otra.
Con este panorama, obviamente es el año que menos volumen he hecho y hemos empezado a meter la intensidad bastante tarde por lo que es absolutamente imposible mejorar el 4’51” de Málaga de 2018. Los datos de mis Series de 50 y 100 de ULTRAS lo dicen claramente. Esto no son excusas. Simplemente, son datos objetivos que sirven establecer unas expectativas acordes a la realidad y que luego no se produzcan frustraciones sin sentido.
Hace 4 semanas nadé un 200 en 2’23” en Galdakao. Mi peor marca desde que nado esa prueba (bañador Blueseventy viejo). Entonces sólo llevábamos 2 semanas de ritmos altos. En estas últimas 4 semanas creo que he mejorado algo, o más bien acostumbrado al cuerpo a nadar en 35”-36” y podría estar cerca del 2’20” con el bañador Arena. Pero el caso que no nado un 200, sino un 400, que es bastante más complicado y no tengo referencia ninguna.
Aunque voy con la mejor marca acreditada en mi serie, nado con gente de 4’55” en Galdakao. Así que no debería ser yo quien tirara. Creo que lo que tengo que hacer es “limitarme” a seguir a mis calles de al lado y no cagarla intentando hacer exhibiciones para las que no estoy preparado. Si algo he aprendido en el 400, es que en esto no hay días tontos. Sólo sale lo que tienes. Resultado, el sábado.

Challenge Miami

Pruebo un nuevo tipo de entrada: comentarios desde el sofá sobre carreras “televisadas” con un pequeño toque de cálculo de CdAs.

Últimamente, he cogido afición a ver carreras por internet. Algún año me he suscrito a las WTS, pero desde que Gwen Jorgensen dejó el triatlón, estoy algo menos enganchado a las series mundiales y “lo había dejado un poco”. Pero aprovechando que Challenge ha apostado por la retrasmisión de pruebas en internet, con carreras de muy alto nivel de participación, dando de nuevo un paso por delante de IRONMAN, que en mi opinión, sólo va a subsistir porque le queda KONA. Me sigue pareciendo inexplicable cómo sigue manteniendo una legión de acérrimos seguidores cuando el trato a sus clientes es tan miserable como ha demostrado durante esta pandemia…Pero bueno, eso daría para otra entrada completa.

A lo que vamos, aunque las realización de estas retransmisiones todavía son muy mejorables, los formatos escogidos (por distancias y recorridos cerrados) la hacen bastante más atractiva para el espectador que el infumable tostón de la retransmisión de Kona. A pesar de no haber público, sin interminables interrupciones publicitarias, con Belinda Granger como comentarista técnica de alta calidad y en distancias soportables. Reconozcámoslo: hay que ser muy muy fan para tragarse una carrera en distancia ironman entera, salvo que tengas una barbacoa, cervezas y la cuadrilla a tu lado. Desde luego, es impensable para un no triatleta.

Tiempos y clasificaciones:

Carrera femenina (completos aquí):

Carrera Masculina (completos aquí):

Parcial de natación para 1600 m. Natación sin neopreno:

Mi opinión

la sensación: Sara Pérez Sala. Siempre me ha parecido que en las carreras de ITU competía sin cabeza, que valía más de lo que casi siempre marcaba la clasificación, pero habitualmente malas transiciones y malas decisiones en carrera, acompañados de una peor carrera a pie que las chicas de cabeza, la condenaban a puestos bastante retrasados. Nunca me ha gustado lo de “bueno, ha dado la cara”. Esto es un deporte profesional y se trata de ganar. Y no siempre gana el más fuerte físicamente. Gana el que mejor utiliza sus fuerzas.

En cambio, no sé si por falta de presión por ser su primera carrera, por no tener nada que perder, o porque al ser una distancia algo más larga y en una carrera sin drafting, la toma de decisión no es tan tan crítica y creo que estratégicamente fue perfecta. Cogió los pies de Lucy Charles nada más empezar y mientras Charles se peleaba con un agua muy revuelta a más de 90 brazadas por minuto, Sara se deslizaba “tranquilamente” a 70.

Con una buena transición se puso primera y empezó a tirar. Sabedora de que las chicas de atrás corrían más, era lógico tirar todo lo que se pudiera acompañada de una buena ciclista como Charles.

También ha llamado bastante la atención su posición en la bici. Muy agresiva, con la cabeza muy baja en con una P5 disc talla 48 y el manillar muy bajo. Sin embargo, los números subidos a Strava dicen que o su sensor de potencia marca de más, o la posición no es tan buena como parece.

Sara Pérez con el casco más feo de la historia y un bidón con la tapa abierta.

Yo no soy partidario de llevar los brazos paralelos al suelo, y creo que se entrenador tampoco, pero el manillar que llevaba no permitía otra cosa. No sé si es por eso, pero, el CdA no parece que sea mejor que el resto de las de cabeza (no tenemos los datos de Lucy Charles)

CdA Chicas en Miami calculado a partir de datos de Strava

Llegó bien a T2 con Lucy Charles, y luego cedió corriendo, pero sinceramente, mucho menos de lo que yo pensaba. Grandísima carrera. Ahora bien, en España somos muy de venirnos arriba con el deporte… A ver quién es el primero que dice que es candidata a Kona. Esta distancia es más cercana a un olímpico sin drafting que a un MD. Poco a poco.

La decepción: Lucy Charles. Creo que tiene unas condiciones excepcionales, junto a Anne Haug y Daniela Ryf, muy por encima del resto, pero a este nivel no se pueden tener los fallos que tuvo.   Le vino bien salir con Sara para hacer la bici juntas a pesar de tirar todo el rato en el agua, ya que aunque la distancia en Challenge sea 20 metros ( y sigue habiendo estela), tener una referencia siempre está bien, pero le cayeron 2 minutos de sanción por adelantar por el lado que no se podía… Ella ha alegado después que no tenía sitio… En un circuito de automovilismo. Para más inri, llega a T2 tranquilamente, con todo el tiempo del mundo y al llegar a la línea clava el freno delantero (¡de zapata!) de su nueva Cube y sale volando. Suerte que no se hizo nada, pero podía haberla liado. Seguimos. Tiene que cumplir dos minutos de sanción en la carpa que está a la salida de la transición. Coge las zapatillas, los geles, el portadorsal y no sé cuántas cosas más y se va corriendo con ellas en la mano hasta la tienda para vestirse mientras cumple la sanción. El juez le dice que se tiene que poner las zapatillas fuera, pero sí le permite ponerse el visor, los geles, la cuerda portadorsal, etc… Hasta donde yo sé, en el penalty box tienes que estar quieto. En fin, desconcentración, desconocimiento del reglamento o pasarse de lista. El caso es que perdió toda la ventaja que tenía con Stimpson, que lógicamente le batió corriendo. Sin esa sanción, Lucy Charles podría haber ganado. Así como creo que en el apartado de RRSS es la número 1 sin duda (eso también forma parte de la vida de los PRO, nos guste o no), estos despistes son impropios de una profesional.

La vencedora: Jodie Stimpson. No la vimos mucho y poco se puede decir.. Yo esperaba que estuviera algo más adelante en la natación, pero de nuevo, qué gusto da ver correr a las chicas que vienen de ITU. Lo vimos con Paula Findlay en Daytona y el viernes con Stimpson. Zancadas amplias, fluidas, buen braceo, una maravilla. Más difícil de aguantar en distancias largas, pero ya veremos a dónde llega. 

CARRERA MASCULINA

El absoluto dominador: Jan Frodeno. Es el más fuerte y además manejó la carrera como quiso. Después de llegar a última hora a Miami por problemas con los permisos, en la carrera dejó tirar a Kanute en el agua, no dejó que Stary y Ditlev se marcharan demasiado y corrió como le dio la gana. Mi impresión es que tenía bastante más guardado.

Detalles en los que me fijo: en una natación sin neopreno, y por lo tanto, con traje trampa fue de los pocos que nadó con el mono de mangas recogido en la cintura. A pesar de que sí he probado la aerodinámica de algunos los monos , todavía no he nadado con ellos y no sé lo que pueden incomodar. Pero los tirones que le mete para ponérselo en T1 son muy serios y sufrí por la integridad del mono :). Por lo que se ve en las fotos, parece que se lo consiguió poner sin arrugas..

Frodeno con su habitual posición de brazos paralelos al suelo

El que no falla: Sanders. Nada lento (le perjudicó que fuera sin neopreno y en agua dulce), va en bici con tirantes y corre como si fuera cojo, pero ahí está siempre. Mejor parcial a pie del top 10 (insisto que creo que porque Frodeno no quiso apretar) y segundo de nuevo, al igual que en Daytona tras Iden. Un figura: Dejo aquí su opinión post-carrera. Se podrán decir muchas cosas de él, pero su actitud y disposición a mejorar es irreprochable.

Las figuras emergentes: Rudy Von Berg (ya más consolidado) y Markus Elbaek Ditlev.

Von Berg, mi apuesta para años venideros en LD

AERODINÁMICA
Hay menos datos subidos a Strava que en Daytona, pero estos son los números que he calculado. (los de Taylor Reid son más que dudosos.)

Potencia y velocidades de los chicos, de donde despejo el CdA

Llama bastante la atención (no después de ver las imágenes de la carrera) cómo tíos de más de 1’85 tienen mejor CdA que las chicas, que no muchas superan el 1,70. No sé si no hay tallas más pequeñas que les permitan ir mejor acopladas o no ponen el interés que creo que el asunto merece, pero los números son bastante llamativos.

Por otro lado, como supondréis el cálculo de Aguayo es erróneo. El roce de los discos con el freno hizo que fuera como si tuviera un CdA mucho mayor que el resto, como un paracaídas. De nuevo, y no va a ser la última vez, perjudicado un problema que hace 4 años no existía o si existía se solucionaba rápidamente, a costa de una mejor frenada en mojado… Mi opinión al respecto es que la tecnología de los frenos de disco no está lo suficientemente madura, y es un sistema demasiado delicado que aporta poco o nada. No la han vuelto a meter, igual que con los diseños con integraciones que requieren un máster de mecánica para esconder un cable, etc. Yo, de momento, sigo con frenos de zapata aunque sé que antes o después me veré obligado a cambiar.

Zapatillas:

Fotos obtenidas del Instagram de @roehniss. Al contrario de lo que se está viendo en maratón,Sigue manteniéndose el dominio de Nike, con más algunas Next% todavía resistiendo antes las Alphafly.  Hoka, con un gran mercado americano también aparece, y ni rastro de otras marcas con placa de carbono como Adidas o Saucony (No estaba Alistair Brownlee y Ryf estaba en Dubai).

Las Hoka ya las probé (ver test aquí) y no me parecieron más rápidas que una zapatilla estándar. Pero ahí están. 

Algún día  (cuando vuelva a encontrarme bien corriendo) intentaré probar las Alphafly. Pero como eso supone gastarme 300€ por unas zapatillas que creo que no me van a ir bien, lo estoy retrasando un poco… Cada vez que veo algunos tobillos (muchos) retorcerse en cada pisada, me echo un poco para atrás. De momento tengo unas Vaporfly 4% con 40 km y dos pares de Zoomfly Flyknit por gastar, así que no tengo mucha prisa.