Campeonato de España Máster de Natación, Badajoz 2017. Análisis de diferencias de ritmo en piscina de 25 y 50m.

El pasado mes de julio tuve mi bautismo en competición en piscina de 50 m en el Campeonato de España Máster de Natación, celebrado en Badajoz. Ya intuía que la piscina de 50 no se me iba a dar muy bien, pero desde la primera carrera ya vi que las diferencias con respecto a mis marcas de piscina de 25 no eran las que esperaba y mucho menos las que pone en las tablas de conversión oficiales:

Fuente: http://www.lacorchera.com

800 m libres

Empecé el Campeonato el jueves con el 800 y un batacazo moral mayúsculo, al menos con un tiempo mucho mayor de lo esperado: 10’55” (10’18 en 25 + ¿15’70?= 10’33’). 10’18” era el tiempo que hice en Mallorca, pero hacía un mes había hecho un 1500 en 19’36, pasando el 800 en 10’19…

Total, que me tiré al agua (bastante más fría que en Vitoria (¿?)) , y en el paso del 200 tuve que dejar de intentar seguir a la cabeza (se supone que iban con marcas parecidas a la mía) porque si no, no llegaba. A partir de ahí, no me vi mal, ni con la sensación de dejarme nada como me pasó en Mallorca. Pero cuando al terminar vi el tiempo en el marcador electrónico no me lo podía creer. Penúltimo de mi serie, con 10’55”.

Esta “sorpresa”, la consiguiente comida de tarro durante todo el día y tras hablar con mi entrenadora, me obligó a  hacer un análisis de tiempos propios y ajenos para no venirme abajo desde el primer día e intentar entender lo que estaba pasando. Lo primero que pensé era  que los 7 días de piscina de la semana anterior no me habían ido bien a pesar de ser pocos metros, pero no me sentía cansado.

La comparación de tiempos respecto a los pasos en cada 100 de Mallorca era la siguiente:

Parece que empecé demasiado fuerte, (mis brazos ya lo avisaban), y cuando decidí levantar, la diferencia ya es más o menos de un 7% (unos 5seg/100!!). La diferencia se mantenía hasta el final, por lo que el cansancio no era un factor determinante.

De mis rivales/compañeros de grupo de edad, tenía la referencia de Bruno González y Alberto Pérez. A Bruno (extriatleta del SVC de antes de que empezara yo en el tri) le conozco del año pasado y también hemos coincidido un par de veces esta temporada. El año pasado me ganaba fácil en 800 y travesías, mientras que según se acortaba la distancia de la prueba yo me iba acercando. Sin embargo, este año le estaba ganando y en el 1500 de Santurtzi le saqué 58 segundos (casi 4 seg/100) .

A Alberto le conocí en Mallorca este invierno, donde me ganó en todas las pruebas por un segundo y está más centrado en travesías. No me volví muy loco mirando a más gente.

Después de ver sus tiempos, aquí ya empecé a pensar que Bruno era un fuera de serie en piscina de 50, y nada mejor en piscina de 25. (me lo confirmó él al día siguiente). Por su parte, Alberto me dijo que había entrenado poco… Joder, pero yo había llegado bien!

Ahora, algo más tranquilo, he ampliado el análisis al resto de gente de mi grupo, aunque ya menos en detalle. Como se puede ver en la siguiente tabla, tampoco es que esté tan lejos del resto. Salvo Aguado, el resto (incluso los de nivel más alto) están entre el 4 y el 7%, que más o menos es 3 y 5 segundos el 100. También creo que hay que tener en cuenta que la piscina de Son Hugo es un piscinón, y la de Badajoz no tanto… Además de que el agua estaba bastante fría y los dos primeros días andaba un vendaval bastante serio (aunque se va en los dos sentidos). Creo que en una buena piscina cubierta de 50, estas diferencias serían algo más bajas.

400 m libres

El viernes era el 400. Una prueba que se me da algo mejor, y donde en Sopelana bajé 3 segundos mi marca dejándola en 4’52”. Salí algo más controlado, llegué justito al final con lo sensación de haberlo dado todo pero cuando miré al marcador, el disgusto fue parecido al del 800: 5’12”02. Así que de nuevo a analizar.

Se puede ver cómo esta vez salí más controlado que en el 800, pero la diferencia sigue por encima del 5%, esta vez 5,6 que suponen 4,14 seg/100.

En los dientes de sierra de la curva de arriba se puede ver perfectamente en qué largos íbamos contracorriente y en cuáles teníamos el viento a favor.

¿Y comparando con el resto de gente? Pues analizando los tiempos de Bruno y Alberto, parece que me faltó algo de “punch” al final, pero por lo menos le gané al Alberto J . Creo que está mejor nadado que el 800.

Como se puede ver en la tabla, las diferencias en la gente de mi grupo vuelven a estar entre un 4 y un 7%, que suponen entre 2,5 y 5 segundos el 100. De nuevo estoy en la parte alta de la desviación, pero no soy el peor, y conseguí ganar (por poco) a Alberto y Castellano, que me ganaron fácil en Mallorca.

200 m libres

Como ya he dicho antes, estos análisis no las había hecho tan en detalle en Badajoz, pero sí había mirado lo suficiente como para ver por dónde iban los tiros. Así que con un poco más de moral, fui el sábado a por el 200m libre, en el que creía que mi rendimiento iba a caer menos.

Me la jugué y salí fuerte. Casi no llego, pero quería arriesgar y me salió “bien”. Repito análisis de nuevo:

Como se ve en la siguiente gráfica tabla, el perfil de la curva es completamente diferente al resto. Se me va un poco al final, pero los valores son más bajos que en el 800 y el 400.

Con respecto a Bruno y Alberto, de nuevo estoy entre los dos, un poco más cerca de Bruno, pero fui el único que hizo el último 50 más lento que el tercero.

Y con respecto al resto de fondistas de mi grupo de edad y algún velocista más que he tenido que añadir a la muestra porque no todos nadaron el 200:

Por lo que por primera vez en lo que iba de Campeonato, mi empeoramiento en la piscina de 50 no era peor que la media.

Vídeo del 200 para aligerar la lectura. Calle 1:

100 m libres

Para terminar, el domingo nadé el 100. Aquí ya se nada con velocistas, es la prueba que menos preparo (nada) y esto es otra historia. No tenía nada que perder y volví a arriesgar en el primer 50 viendo que el sábado había ido bien.

Por completar el análisis de forma análoga a las pruebas anteriores:

Resumen

De lo que se trataba en esta entrada era de:

  1. Hacer un repaso de mi participación en el Campeonato
  2. ver las diferencias entre mi rendimiento en piscina de 25 y 50 metros. Probablemente habría que ampliar el estudio a otras piscinas de 50m, porque como he mencionado antes, la de Badajoz y las condiciones que había no la hacían nada rápida, pero esto es lo que hay de momento.
    Para eliminar la variable de los posibles diferentes estados de forma, he metido en la comparación a varios compañeros (mejores que yo) y he promediado los resultados. Finalmente, comparo mis resultados con los del promedio. La tabla resumen sería la siguiente:

Se aprecia claramente cómo la diferencia entre las marcas de piscina de  25 y la piscina de 50 (insisto, la de Badajoz), aumenta al aumentar la distancia de la prueba, estabilizándose en el 400. En lo que a mí respecta, estoy por debajo del empeoramiento en el 100 y el 200, en la media en el 400 y peor en el 800. En líneas generales, creo que el balance global del Campeonato es positivo en cuanto a las marcas y muy positivo en lo que he aprendido.

No sé si volveré a competir en piscina de 50, ya que el verano que viene espero estar compitiendo en triatlones… Pero bueno, ahora ya sé a qué tablas tengo que hacer caso.

Garmin 920xt. Aguas abiertas.

Tengo un Garmin 920xt desde hace un año y medio. A estas alturas me parece un poco ridículo hacer una “reviú” de este reloj cuando creo que ya lo conoce todo el mundo.

Sólo voy a decir que estoy encantado con él y que las novedades que tiene más importantes para mí respecto al 910xt del que ya hablé en su día son:

  • Sirve como reloj. Un poco aparatoso, pero la batería dura fácilmente 5-6 días, se carga muy rápido en cualquier enchufe y enseguida te acostumbras a su tamaño.
  • Conexión Bluetooth, que te permite subir los entrenamientos con el móvil a Garmin Connect, de ahí a Strava y, si tienes tappiirik, a cualquier otro servidor o lugar de almacenamiento (Dropbox en mi caso) mientras te estás duchando.
  • Sirve como pulsómetro para el agua con la cinta HRM-Tri, o con la HRM-Swim. Las dos cintas funcionan bastante muy bien. La HRM-Tri es una cinta estándar que tiene también las métricas de carrera (que creo que he mirado una vez en todo este tiempo) mientras que la HRM-Swim, es más rígida para que no se mueva en el agua. Cumple perfectamente esta función, pero no es tan cómoda como para usarla todos los días. Los datos de pulso se graban en la cinta y al terminar el entrenamiento (justo al dar al stop o a posteriori con la opción Download Heart Rate) se pasan al reloj. Al contrario de lo que mucha gente piensa, sí puede dar el dato de pulso instantáneo. Sólo hay que sacar el pecho (la cinta) del agua ya que la señal Bluetooth no se transmite bajo el agua.
  • Pantalla de descanso para la natación que se activa automáticamente cuando haces lap y te muestra el tiempo de que llevas de recuperación, así como el “repetir cada” que suma el tiempo del intervalo anterior más el descanso, por si haces series cada c1’45”, entre otros. También puedes añadir el tiempo del intervalo anterior, etc.
  • Pantalla de Técnica, para que el tiempo que pasas haciendo remadas, pies, etc, no compute en la media total de ritmo del entrenamiento.
  • “alerta de vuelta” en bici, que es una pantalla de resumen de intervalo en la bici, para ver, por ejemplo, los watios medios y el pulso medio durante 10 segundos al final de la serie.
  • Botón rápido para calibrar el sensor de potencia una vez que lo ha detectado, sin necesidad de entrar al menú de Configuración.
  • Posibilidad de ajustar la longitud de la biela.
  • Más robusto que el 910xt.

Hay gente que ya se está pasando a modelos posteriores. Fenix, 735, etc.. Yo de momento no voy a hacerlo. El Fenix pesa demasiado para nadar y el 735 creo que no aporta nada ya que el pulso por infrarrojos sigue sin medir bien y los números son más pequeños.

Pero este post es para mostrar la capacidad y/o limitaciones del modo de aguas abiertas, que es una cosa que me tiene un poco loco desde hace unos años (2012) Swim Mode Garmin 310xt, Análisis Garmin 910xt, Garmin 910xt 1 año después .

Garmin tiene un algoritmo de cálculo sigo sin conocer para calcular distancias en aguas abiertas, pero que se basa en que coge menos puntos (alrededor de un punto cada 50 m), pero sin pérdida de la señal.

La otra opción que hay es poner el reloj en modo de carrera o de ciclismo, cogiendo muchos más puntos. El resultado es el siguiente.

Lo que yo hago es:

  1. pasar el tcx a Google Earth y medir con la regla o la ruta, en línea más o menos recta, ya que no me interesa los metros que he nadado haciendo eses, si no lo que me ha costado ir de A a B. Ir recto es parte del juego.
  2. Considero que la medición en Earth es correcta y establezco el error en la medición de distancia

Lo he hecho sobre diferentes distancias y el resultado es el siguiente.

Conclusión: La medición de la distancia en el modo aguas abiertas, y por extensión, la del ritmo, “vale” para distancias de más de 500m; a partir de 1000m lo clava y para menos de 300m es mejor no mirarlo, o buscarse otro sistema. El modo de bici es una opción porque apenas pierde la señal, pero tampoco termina de ser fiable del todo. Creo que la mejor opción sigue siendo el modo de aguas abiertas para poder tenerla información de la frecuencia de brazada y mirar los ritmos de las series cortas en casa con el Earth, o memorizando la distancia real entre algunos puntos (boyas)

Las aguas abiertas y yo.

No nos llevamos bien. Me gusta nadar en aguas abiertas, pero termino desesperándome después de cada competición, bien sea triatlón o travesía, año tras año.

Supongo que habré hablado de esto mil veces ya en el blog, pero por más que lo intento, no consigo encontrarle explicación a mi diferencia de rendimiento entre la piscina y las aguas abiertas.

El año pasado, después de hablar con mucha gente, y observarme a mi mismo, llegué a dos conclusiones o motivos:

1) respiración. Aunque parezca mentira, después de todos estos años, sigo sin terminar de echar el aire debajo del agua, salvo en los virajes (pista de por qué se me da bien la piscina de 25)

2) frecuencia de brazada. En general, en aguas abiertas, salvo si vas sólo, es más eficiente el nado con frecuencias altas. Mi tipo de nado, siempre ha sido de frecuencia baja y en cuanto salía de ahí, me ahogaba y bajaba mi rendimiento. Hasta el año pasado, en tantas de 50m, a partir de 72 bpm (36 ciclos) ya iba más lento.

Este año, he estado trabajando ambas cosas: la respiración con algo de concentración y la frecuencia de brazada, tanto preparando las competiciones de natación máster como escaqueándome lo menos posible de las series de palas +pull + la odiada goma en los pies.

Pero han bastado un par de entrenamientos en Landa con boyas con el equipo para ver que algo sigo haciendo mal.

La semana pasada montamos un triángulo de unos 200m al que le dabamos vueltas. Empezaba intentando seguir a Ciro, al principio incluso en paralelo, pero al llegar a la primera boya, él la pasaba más rápido que yo y ya era incapaz de cambiar para intentar cogerle pies… Y si la tanda era de más de 2 ó 3 minutos, terminaba pasándome Ibon, a quien en piscina le saco unos 4 sg/100.

Al llegar a casa analicé las gráficas de frecuencia de brazada (Golden Cheetah) y vi esto (las líneas rojas son mías).

Empezaba todas las series a unas 80 bpm para terminar medio muerto a 74-75. Puede parece poca diferencia, pero creo que cualquiera que haya entrenado con el tempotrainer sabrá que no es así.

Como referencia, 80-82 bpm es la frecuencia que estoy llevando en las series de 50 m en las que simulo ritmos de 200m libres…. Con lo cual, parece lógico pensar que no soy capaz de aguantar más de 2 minutos esa frecuencia, menos si son varias veces seguidas.

Para confirmar esto, miré la misma curva (frecuencia vs tiempo) de un entrenamiento en el pantano, yo solito, en tandas de 125 m, con el ritmo marcado por el tempotrainer. En este caso lo programé inicialmente en 72 bpm para subirlo en la mitad a 75, ver que no me compensaba y volver a 72.

Por último, he mirado el registro de brazadas, pulso y ritmo del triatlón de Vitoria de 2016 donde a pesar de ser una de mis mejores nataciones, al final se me terminó haciendo larga (e Ibon me pasó en una de las boyas intermedias para terminar sacándome algo más de un minuto).

A pesar de que falta el último largo (porque en un golpe alguien le dio al Stop), se ve cómo en el calentón inicial paso de 90 bpm, estoy por encima de 80 durante dos minutos y termino cayendo a 70 a los 5 minutos. Finalmente, el pulso empieza a subir bastante y a dispararse a partir del 12.

La primera conclusión que saco es que no puedo empezar con esas frecuencias, al menos hasta que no lo tenga más controlado. Pero claro, ponte en una línea de salida con 1000 maromos situados a 10 metros por detrás y ponte a deslizar… Como que no. Así que habrá que por un lado encontrar un equilibrio en el ritmo de salidas y practicar, practicar y practicar para que si hay que subir la frecuencia por necesidades del guión no me pase tanta factura.

El pasado fin de semana iba a tener la primera prueba de verdad en la primera travesía de la temporada, pero la MDKSwim se suspendió por mala mar.

Estoy a dos semanas del Campeonato de España Máster de Natación que es en piscina de 50, así que creo que voy aparcar lo de las aguas abiertas hasta julio y centrarme en preparar las pruebas para las que me he apuntado(100, 200, 400 y 800), que la piscina de 50 tampoco es que se me dé nada bien. Tengo todo el verano para seguir practicando.

Mi primer 1500 (19’36”) y MMP en 400 libres (4’52’’23)

Estoy muy contento. Como ya puse en la previa el objetivo del 1500 era bajar de 20 minutos. No suelo ponerme objetivos a la ligera y si los publico es porque, aunque siempre te quedan algo de dudas, estoy convencido de que puedo cumplirlos si hago las cosas bien.

Y en Santurtzi, todo (o casi) salió bien. Nadaba en la primera serie de la mañana, al final sin Mustafic por lo que me tocaba nadar bastante sólo en la calle 1. Bustillo iba por la 3 y Bruno por la 4. En estas pruebas, todo está en encontrar el ritmo cuanto antes y no volverse loco con cambios.

A pesar de que durante el viaje me notaba cansadillo, ya en el calentamiento me notaba fino, haciendo 50s en 37 bastante fácil. Me salí del agua, cambio de bañador y 15 minutos antes de empezar, gel de café de 40 gr con cafeína, y a la cámara de llamadas.

Me tiré bien y vi que enseguida Bustillo me cogía un par de metros y yo me encontraba bastante cómodo. En el paso del 100 me di cuenta de que era capaz de ver mi tiempo (o el de Bustillo, no estaba muy seguro) en el marcador antes del viraje lo que resultaba una ayuda bastante interesante. En cualquier caso, la cabeza tampoco da para echar muchas cuentas y al final puedes desconcentrarte, así que me limité a hacer el menor número posible de cálculos, pero veía que estaba nadando por debajo del ritmo previsto: 2’28 el 200, 5’03” el 400 y que pasaba el 800 en 10’18”!! igualando mi marca de Palma de Mallorca. Esto me animó muchísimo. Seguía notándome muy entero, y aunque pensaba que iba el último de la serie, me centré en lo mío y mi sub20. Entonces empezaron los problemas con el gorro… En las competiciones en piscina me pongo las gafas por debajo del gorro para que no se me muevan en la salida y nunca he tenido ningún problema, pero notaba que empezaba a subirse poco a poco.. En algún viraje intentaba echarme la mano rápido a la cabeza para intentar recolocarlo, pero era imposible. O me paraba más o nada. No tenía nada claro si se podía nadar sin gorro, pero empezaron a venirme calvos nadando a la cabeza, y bueno, lo importante para mí era ver si podía nadar por debajo de 20, con gorro o sin él, así que después de un último intento, el viraje del 1400 lo hice impulsándome más fuerte para que se terminara de salir, haciendo los últimos metros “a pelo”, y lo que es más importante con un buen cambio de ritmo (último 100 en 1’16”59), que si no nos hubiéramos liado con el cartel de las vueltas, habría empezado algo antes.

Los parciales: (cómo mola lo del cronometraje electrónico)

Y el ritmo comparado con el 800 de Mallorca.

Y el ritmo de los largos no iniciales.

Creo que está bien nadado. Podría haber apretado algo antes, pero bueno, muy pero que muy contento.

Al mediodía me fui a ver el triatlón de Bilbao para hacer tiempo (cero envidia al ver la ría y de nuevo hipotermias, y lo que es peor, mucho tiempo en boxes la gente sin ser atendida más que con el plástico de las hipotermias) y a la tarde, de nuevo a la piscina para intentar mejorar mi 400m. Estaba muy animado, no me notaba cansado del 1500 y tras estudiar un poco mis parciales de las últimas carreras, decidí que tenía que salir más fuerte e intentar aguantar como fuera, que para eso me estoy zurrando con las ultras. Calenté poquito y a cambiarme de bañador con tiempo. Otro gel de café de 25 gramos y a la salida.

Y eso intenté: una salida más rápida de lo habitual, pero después también pude bajar casi 1 segundo en cada 100 respecto a las últimas carreras, lo que se traduce en una mejora de más de 3 segundos respecto a Mallorca y 6 segundos respecto a mi último intento, hace un par de meses. Después de unos meses atascado, una mejora enorme. Por cierto, estrenaba bañador…

Y así queda mi tabla de marcas al final de la temporada de piscina corta.

Ahora a por las travesías (lo más difícil) y la piscina de 50 en el Campeonato de España Máster de Badajoz.

Mi primer 1500 en piscina (25m). Previa.

Mañana nadaré mi primer 1500 en piscina. Será en la piscina de 25 de Santurtzi, la que dicen es más rápida de Euskadi, pero donde hace un par de meses yo no pude mejorar mis marcas del Campeonato de España máster de Palma de Mallorca.

Desde que Eduardo Bustillo me dijo en Sopelana que probablemente se celebraría este Open Bizkaia, y que habría un 1500, he entrenado con otra motivación. Una vez olvidado el triatlón por este año, “sólo” me quedaban las travesías y el Campeonato de España Máster de verano. En las travesías, tengo la motivación de intentar aprender de una puñetera vez a nadar en aguas abiertas y estar cerca de la gente con la que me peleo en la Liga norte en las pruebas de medio fondo, pero sin muchas referencias. Algo parecido me sucede para el Campeonato de España Máster. Van a ser mis primeras competiciones en piscina de 50, y salvo las conversiones de tiempo de 25 a 50 (que creo que yo no cumplo), y las referencias de algunos compañeros/rivales voy bastante perdido.

El 1500 me pone. Me pone muchísimo. Por ser la distancia larga de la natación en piscina, y por ser la distancia de natación de MI distancia en triatlón, la Olímpica. El 1500… Siempre he tenido la ilusión de bajar de 21′ en las pruebas de distancia olímpica. Significaba nadar por debajo de 1’25” y salir “en carrera”, al menos en el circuito vasco. Y si no me falla la memoria, nunca lo he conseguido cuando la distancia está bien medida.

Sin embargo, el sábado el objetivo es bajar de 20 minutos. Ver el 19. Nadar por debajo de 1’20”. Nunca hubiera pensado que podía estar en condiciones de intentarlo al menos, Pero después de ver mis tiempos del 800 de Mallorca y de lo que me está saliendo en los últimos entrenamientos, tanto en Ultras como persiguiendo a Ciro, creo que hay que intentarlo.

Tendré de compañeros de serie a Adnan Mustafic, ganador de la Getaria Zarautz en 2008 y de la MDK Swim el año pasado. Casi nada. Le vi nadar el 400 en Santurtzi en 4’22… Espero que por lo menos las corcheras aguanten bien todo el agua que mueve… A Eduardo Bustillo, a quien no puedo intentar seguir en una distancia tan larga y a Bruno González, con quien ando en distancias más cortas ando muy parecido.. Pero está en la calle 4, un poco lejos. A Miguel Ángel Fraile no le conozco.

serie1500

Por la tarde, tengo el 400. Mi prueba en Master. Con bañador nuevo (Arena Carbon Air) pero después de la paliza del 1500, veremos si soy capaz o no de bajar del 4’55”46.

Diferencia piscina 25 a piscina 50 con neopreno (v2017)

Llega el verano. En Vitoria todavía hiela algunas noches, pero ya tenemos alguna piscina de 50 abierta, algo que me viene muy bien ahora que el murete de la Mendizorrotza va a estar clavado en 25 m durante unos meses por un problema estructural.
Salvo milagro, no voy a participar en ningún triatlón esta temporada, pero sí en todas las travesías que pueda y me apetezca. Ahora que ya más o menos sé nadar en piscina, me falta aprobar mi gran asignatura pendiente: las aguas abiertas. A partir de ahora, me dejaré caer más por el pantano y también en la piscina de 50 con neopreno.
Creo que mi problema en aguas abiertas no es la natación con neopreno, porque ya demostré el año pasado que nadaba igual de mal  con o sin traje… Pero por muy buenos que sean los neoprenos, siempre cambian algo el nado y es algo que hay que practicar. Además, el campeonato de España de verano Máster (mi principal objetivo ahora) es en piscina de 50 y mi caída de tiempos en piscina de 50 es algo más alta de lo habitual o por lo menos de lo establecido en las tablas conversoras. Y como el la temperatura del aguatodavía  no está para tonterías (17ºC la semana pasada), toca entrenar con neopreno.

Todos los años me suele gustar hacer alguna prueba para ver cuál es MI diferencia entre piscina de 25 y piscina de 50 con neopreno, para intentar que los entrenamientos sean más o menos equivalentes en cuanto a intensidad. (Ánalisis de ritmos de entrenamiento en distintas piscinas y condiciones (2016), (diferencias en piscinade 25 y 50 con y sin neopreno (2014))

La semana pasada tuve la “oportunidad” de repetir el viernes en la piscina del Estadio con neopreno el mismo entrenamiento que hice en Mendizorrotza con Ibon Gabilondo el día anterior en piscina de 25m: 2×300/30″ rec+2×200/20″ rec+10×100/15″ rec

El resultado fue el siguiente.

300-200-100

Conclusiones:

1) diferencia, más o menos la esperada:

+3 segundos por la piscina 50 a la de 25 y

-6 segundos por ir con el 3.8. (Aquí me salían 7, pero dejando el “a pelo” para el final. Ánalisis blueseventy Helix 2013)

Total, 3 segundos menos.

2) Estoy mejor que otros años (aunque más gordo). Nadar a 1:20 de forma consistente (o 1.17) sin que se me dispare el pulso, es algo que antes no podía hacer. El año pasado llegué a hacer un 20×100 a 1’20 en Majadahonda con el X3M, pero muchísimo más forzado. Ha sido el resultado de mucha constancia (3 días semana con 3000-3500m/día, con alguna mínima excepción), sin enfermedades ni lesiones que me afecten a la natación e intensidad cuando toca (me mandan), sobre todo persiguiendo a Ciro Tobar.

Quedan 5 semanas para la primera travesía, MDK Swim, 8 semanas para el Campeonato de España Máster de Verano en Badajoz y los (las) Wollongong Wizards llegan este domingo a Vitoria… Así que parece que voy a estar entretenido 🙂

Se acabó. Terminada la temporada 2017.

No hay más. Ni una zancada, ni una pedalada. Sólo tropecientos pinchazos, con corriente eléctrica, sin corriente eléctrica, con plasma, con corticoides y un pastizal en fisios y tratamientos.
Este es el resumen de mi primer año en blanco. Algo por lo que muchos pasan y que nunca te imaginas que puede tocarte.
A mediados de abril, con otra inyección, esta vez de corticoides alrededor del tendón del adductor, con el edema más pequeño pero todavía ahí y con otras 6 semanas, por lo menos, sin poder correr, y molestias en una hora de bici por debajo de 200w ya no hay nada que hacer.
Me refugiaré en la natación y las travesías, me marcharé fuera de Vitoria la primera semana de julio para minimizar daños psicológicos y seguiré intentando curarme para el año que viene, ya en V1, poder hacer todo lo que este año la pubalgia no me va a dejar hacer.
Disfrutad!! Enjoy!!