Asics Metaspeed (vs Nike Next%2)

Cuando empezó la pandemia, estábamos en plena fiebre de la fibra de carbono en las zapatillas, debates de legalidad de Nike etc. Uno esperaría que un año y medio después, el resto de marcas ya tendrían que tener sus zapatillas de fibra de carbono. Bueno, en realidad las tienen, pero por lo que parece, no se han acercado al nivel de las Nike. Sólo Adidas parecía haber conseguido algo parecido en cuanto rendimiento, pero no han terminado de imponerse entre los atletas y triatletas.

Pero hace unos meses, Asics lanzó su segunda versión de fibra de carbono tras la no muy exitosa Metarace que llevó Frodeno antes de fichar por Hoka: las Asics Metaspeed.


No es que hayan hecho una campaña publicitaria bestial, sino que, poco a poco hemos ido viendo a algunos triatletas no esponsorizados llevar esas llamativas zapatillas naranjas.

El primer caso que más llamó la atención, fue el de Beth Potter (sí esponsorizada por Asics) logrando un récord mundial de 5k en ruta bastante dudoso (que creo que no ha llegado a homologarse) que puso las zapatillas en el candelero con noticias en diversos medios de comunicacón.

A partir de ahí, fue bastante interesante ver a Sophie Coldwell haciendo con una interesante revisión en Instagram, para luego verla dos WTS después, correr en Leeds con ellas. También el curioso caso de Lucy Charles, la triatleta más mediática y que no tiene sponsor de zapatillas (¿?), que también las fue probando poco a poco hasta también llevarlas en su brillante incursión en ITU en Leeds (con varios primeros planos de las zapatillas en su intereseante vídeo de preparación de la carrera en Youtube). En chicos, otro ejemplo ha sido del de Kristian Blummenfelt, que también ha sustituido sus Nike por Asics para, primero, terminar ganando con ellas en Yokohama…. y ahora proclamarse ¡campeón olímpico!


Por terminar de incidir en el cambio de tendencia, en la carrera de chicos de Tokyo, me pareció contar 9 Metaspeed entre los 15 primeros triatletas durante la primera vuelta de la carrera a pie. Y para colmo, Duffy, esponsorizada desde hace mucho por Asics, también gana de calle el oro olímpico…

Además de todo esto, a mí me llamaron la atención por parecer unas zapatillas más normales que las Alphafly, algo más baratas pero todavía bastante caras (250€). Posteriormente conseguí encontrar alguna crítica independiente anglosajona bastante buenas. Me echaba para atrás el que no se pudiera quitar la la plantilla (llevo 20 años con plantillas tanto para entrenar como para el día a día) y un drop de sólo 4 mm, cuando cada vez que bajo de 8-10 tengo problemas en los tendones de Aquiles.

Intenté encontrarlas en tiendas físicas pero no hubo manera. Me dijeron que no estarían hasta finales de julio.. Así que lo intenté por internet, pero tampoco era sencillo, ni si quiera estaban en la web de Asics.
Hasta que aparecieron en Bikila y, arriesgando un poco, me compré un US10,5 en lugar de US11 que llevo en Nike, Adidas y en Brooks. Me gusta sentir las zapatillas más justas de lo que llevo éstas… Cagada. Las tuve que devolver y me cogí el US11.

Sensaciones

En este blog se habla de números y no de sensaciones, pero siendo este tipo de zapatillas con fibra de carbono tan diferentes a lo estándar, creo que es un tema importante.

El ajuste es muy bueno, el upper parecido al de las Next, pero tal vez algo más consistente y la lengüeta bastante normal pero muy fina. La suela blandita, pero no tanto como las Next, y lo que más me llamó la atención, era el exagerado efecto balancín de la puntera, que se nota hasta andando.

 

El tamaño y forma de la suela es muy similar al de las ZoomFly Flyknit, y por lo tanto, mucho más ancha y estable que las Vaporfly 4%, por ejemplo. El agarre también es mejor que el de Nike.

No he corrido mucho con ellas, pero el típico desgaste de la primera capa del ZoomX no aparece. 

Lo peor a primera vista, los cordones, parecían del mercadillo de los jueves, aunque la idea, era sustituirlos rápidamente por gomas.

 

Números

Pero como lo que diferencia a este blog del resto de cosas que leáis o veáis por ahí son lo números, aquí están. Para probarlas, hice algo parecido a lo que ya publiqué con distintos modelos de zapatillas en 2019. Primero, pesarlas:

Peso: 217 gramos con la plantilla en US11. Una pasada. Por contextualizar, es 10 g menos que unas Adios de las de siempre, 25g menos que unas Boston o 41g menos que las Flyktnit (todos pesos SIN plantillas). Para terminar, las vaporfly4% y las Next pesan 202 y 204 gramos SIN plantillas. 

Comparaciones de rendimiento

Metaspeed vs Hyperion Tempo

En primer lugar, hice una primera toma de contacto contra las Brooks Hyperion Tempo. Probablemente, las mejores zapatillas que he tenido para entrenar. Ligeras (218g sin plantillas, 233g con plantillas), con amortiguación más que suficiente, estables, buena tracción, con muy buen agarre, buena durabilidad de la suela… pero no tienen placa de carbono. 

Tras un entrenamiento en bici de 1h40 con 5×5′ a 320w, hice un 6x1k, en lo que suponía mi primera transición de año (tampoco es algo que suela hacer demasiado)

El resultado me pareció, increíble. Literalmente. No me lo creía. Más que nada porque en las pruebas que le había hecho contra las ZoomFly Flyknit sólo había entre 1 y 1,5 seg/km.

Quitando las dos primeras tandas, que nunca cuentan, el resultado de los promedios es:

  • 2 zancadas/minuto más rápidas y
  • 3,5 cm/zancada más

que con las Hyperion, que se traducen en ¡6 seg/km! Una barbaridad-¿Efecto placebo? Probablemente. O que fui soltando las piernas según iba pasando el entrenamiento y viniéndome arriba progresivamente, pero el pulso, aunque subió algo, tampoco lo hizo en exceso. Desde luego, 2ppm no dan 2″/km… 

Metaspeed vs Next% 2 

Entonces apareció Álvaro Palacios y me dejó sus Next%2. La competidora ideal, el mismo precio, conceptos de zapatilla diferentes, pero probablemente las que mejor funcionan hasta ahora a la mayor parte de la gente que las tiene por no requerir una adaptación como parece que hace falta en las Alphafly. (Insisto, no he probado las Alphafly)

Las metí al coche y esperé a que se diera la oportunidad, que surgió cuando menos lo esperaba. Tan poco, que no llevaba el pulsómetro de cinta y como no me fio del sensor óptico, casi ni los he mirado… Así que había que fiarse de mi capacidad para llevar un ritmo constante (que ya es la segunda vez que digo que lo hago bien… ;))

Resultados.

“Pequeña” diferencia a favor de las Asics. Sin embargo, la sensación era mejor de lo que indican los tiempos. Sobre todo en los primeros metros, me daba la impresión de que las zapatillas salían disparadas hacia adelante, obligándome a echar los hombros hacia adelante. Como si estuviera corriendo cuesta abajo. También son más estables y al final de la serie me parecía tener menos sensación de hundirme, de ir pisando huevos, que es lo que me ocurre en las Next.

-si hago la media entre la ida (más rápida en todos los casos porque tenía viento a favor) y la vuelta de cada tanda, exceptuando la primera, me salen casi dos segundos más rápidas las Asics. También se ve que la “ida”, a ritmo más alto, es más rápida en las Asics. No hay una diferencia clara en la longitud de la zancada, pero sí parece que el efecto balancín acelera la cadencia.

Pero como no me gusta que las pruebas queden cojas (y hacerlo sin pulso lo era) y el ritmo al que hice las series (3’10-3’15/km) era poco real para mí en competición, le di una vuelta más, haciendo varias series de 2’2k con cambios de pendiente, giros, etc, a ritmo de 10k (3’25/km). 

Aquí es donde se confirma lo que había visto hasta ahora. Si comparo las tandas 3 y 4, en las que acabo con el mismo pulso, siendo la última la Metaspeed, 1.7″/km más rápido con Asics, consecuencia, de nuevo, de un pequeño aumento en la cadencia y otro ligero aumento de la longitud de la zancada. 

 

Si a esto le sumamos, que creo que es más fácil de poner en las transiciones, parece que tiene mayor durabilidad y que me siento más cómodo con ellas por notarlas más naturales, para mí no hay debate, y en mi primer triatlón de la temporada, corrí con ellas, con buen resultado. 

Respecto a las posibles pegas mencionadas al principio, sí he notado los tendones de Aquiles algo tiesos al día siguiente, pero nada relevante y  bastante lejos de una tendinitis.  No las usaré como zapatillas de entrenamiento y creo que quedan reservadas para carreras de hasta 10km, por lo que no creo (espero) que vaya a tener problemas en este sentido. 

Triatlón de Pont de Suert 2021. 20º (3er v1)

Dos años  después de mi último triatlón (Tarazona Open), un poco más de mi última salida en masa no Open (Getxo) y otro poco más del último triatlón con salida en masa y rodar en grupo grande (Lekeitio) volvía a competir en un triatlón como los de antes.

Me ha costado volver a competir por varios motivos, que supongo que mucha gente comparte. La situación es, evidentemente, rara. A pesar de la pandemia, he podido entrenar bien, exceptuando algunas restricciones de horarios con las piscinas en Vitoria. A entrenar bien, le llamo llegar a 8-10 horas/semana con cierta continuidad (consistencia).

 

Pero no terminaba de estar animado para competir. Primero, la caída pre Zuia. Después, algunas consecuencias que no vi al principio (lesión en el hombro izquierdo) y para terminar, que no terminaba de ver lo de la seguridad en las carreras. No me parece que las carreras en sí mismas sean entornos peligrosos, pero sí todo lo que las rodea. Tampoco es que sienta miedo, pero no termino de verlo del todo.

Así que entre cancelaciones en la mayoría de carreras de Euskadi, dudas de celebración de otras, que llevo dos años entrenando sólo y no me entero ni de qué carreras hay por ahí, dificultades familiares y mucha pereza para salir fuera a competir, iba pasando el tiempo y veía que iba a pasar el verano con otra temporada en blanco. 

Rober Albir me habló del triatlón de Pont de Suert y me pareció una buena opción: distancia olímpica, al lado del valle de Aran, en la semana que siempre suelo ir a Pirineos con Susana. Todo encajaba, así que me apunté sin pensarlo demasiado. 

Estado de forma

Nadando sabía que estaba bastante peor que otros años. Ya en invierno hice 7″ peor el 100 del 400m libres del Cpto de España Máster (2″/100) que mi MMP. Para terminar de liarla, tras 3 semanas sin tocar el agua por la herida de la cadera consecuencia de la caída de Ondategi, cuando por fin me metí, me di cuenta de lo que me dolía el hombro izquierdo. No me quedó más remedio que recibir un par de sesiones de EPI en Eskuekin, que lo solucionaron a tiempo para carrera, pero no para entrenar en condiciones y ya ni me acuerdo de cuándo fue la última vez que cogí unas palas. Aún así, las últimas pruebas que estaba haciendo de neoprenos ORCA más o menos me daban la misma diferencia que respecto a otros años: 2-3″/100, aunque con mucho menos fondo, ya que raro ha sido el día que haya pasado de 2500m. 

En la bici, me gusta mucho las preparaciones específicas de las carreras: estudiar el perfil y hacer simulaciones en los entrenamientos. La bici era sin cabra. 20 km de subida muy tendida con 2 km finales al 4% y vuelta, pero no terminaba de tener muy claro si la bici era con o sin drafting. Por si acaso, preparé las dos opciones así que dejé la cabra y las pruebas de los apoyacodos y empecé a hacer series. Con un circuito así, lo normal es que se llegue en grupo a ese repecho y ahí haya algún ataque que produzca un corte. Estos son algunos de los entrenamientos que hice:

-Aldayeta: 5×5′ A 320w.

– Zaldiaran: 6×1′ 400w /1’rec + 5×3′ 300w /1’rec

Series llano road. 3×10’/2’r 270, 280,290 + 4×3′ 1’r 300,315,330,330

Creo que un par de semanas antes de la carrera, encontré el protocolo COVID de la carrera y decía que había salida en rolling star y que guardar distancias entre corredores en los 3 sectores. De donde deduje que sería sin drafting… Hasta que el jueves vi el briefing on-line y vi que era salida en masa (conté 430 inscritos en distancia olímpica!!) y carrera con dráfting. Bueno, pues nada. También estaba preparado para eso. 

Corriendo, bien. Como siempre: poco volumen pero con buena intensidad. Tenía confianza tras las últimas series en las pruebas de las Metaspeed contra las Next2. Un poco de respeto al final del 10k, pero sabiendo que tenía buen ritmo.

 

Previa

Y con este panorama llegamos a Pont de Suert. El sábado hicimos la parte final del recorrido en bici. Un tramo bastante chulo, con asfalto rugoso y algún agujero, pero que me iba bastante bien, sin ninguna pendiente grande ni curvas técnicas.

Al mediodía fuimos a ver el pantano y la T1 bajo un calor achicharrante. Nos costó bastante encontrar la salida. Boxes con salida muy complicada del agua, cuestas tipo Aritzaleku, pero con muchas piedras grandes tapadas con alfombra.  Una vez visto todo y bastante tranquilo ya, volvimos a Vielha a descansar

El domingo salimos de Vielha lloviendo, pero tras pasar el túnel se abre bastante y el suelo está seco. Aparcamos fácil y dejo las Metaspeed con los calcetines (ya he visto que no voy a pasar de 5 km sin ampolla en el dedo), un gel por si acaso, y el Garmin metido en una zapatilla en la T2. Cojo la bici y me voy a la T1.

En boxes, las bicis están super-pegadas. Ni el Onditz en sus mejores tiempos. ¿1,5 m? En fin. Bueno, llevamos mascarilla pero se me rompe  nada más llegar. Vale. Saco el neopreno de la bolsa y …oh! sorpresa! En lugar del prototipo de 2022 del 3.8 que he estado probando el último mes, aparece el Perform, el neopreno de Orca de aguas abiertas homologado por la FINA. Bien, Diego, bien. Es un neopreno bueno, muy cómodo, pero nado 3″/100 más lento con él, porque para que sea aprobado por la FINA tiene menos espesor de neopreno en tronco y piernas, por lo que tiene mucha menos flotabilidad en las piernas.

Toca trabajo mental. Convencerme de que por lo menos voy a llegar bien de hombros, de que toca darle a los pies y que siempre hay tiempo de arreglarlo en la bici si estoy listo. 

Me tomo el chupito de cafeína/taurina y demás estimulantes, de 226ERS, me acabo el bidón de isotónico de 500cc y me bajo al agua a calentar e ir cogiendo sitio. El agua está muy buena, el sitio está bien y me encuentro relativamente bien. Salgo a sentarme a una piedra y a esperar la salida.

CARRERA

Se hace una línea anchísima, estoy comodísimo en el centro, primera línea y se da la salida. No recibo ni medio golpe. Tengo las dos puntas de flecha a cada lado, no termino de decidirme, pero al final voy a la derecha que es la que veo mejor. Me coloco a pies sin muchos problemas y pasamos la primera boya, que serán unos 250, 300 m. Tras hacer el giro, limpio, sin problemas, busco de nuevo unos pies con la intención de ir cogiendo un ritmo cómodo y que vayan pasando los metros. Entonces, noto un golpe en el brazo derecho. Luego un enganchón en el brazo, y otro golpe… y así durante varios minutos.

Pasamos la segunda boya y otra vez se repite la misma historia,  hasta que al final, pierdo los nervios y me pongo a gritarle al individuo que me están dando. Obviamente, o no se entera o le da lo mismo, pero el caso es que a mí se me ha acelerado mucho el pulso, he perdido la respiración y he empezado a tragar agua… Empiezo a ahogarme y necesito tomar aire, por lo que doy unas cuantas brazadas de braza aunque eso supone que pierdo los pies y recibo algún golpe más de gente que me adelanta. Llegamos a la boya de giro para iniciar la segunda vuelta e intento hacer pie para coger aire, relajarme y pensar qué hacer. Pero no llego al fondo… Así que de nuevo braza, unos segundos más y empiezo a nadar intentando pensar sólo en respirar y no seguir tragando agua. El ritmo me da ya igual. He dejado de pensar en la carrera y sólo pienso en salir del agua cuanto antes. 

La segunda vuelta se me hace más corta y salgo con mejor sensación del agua, aunque me cuesta salir (sin los voluntarios que te sacaban de allí todavía seguiría dentro).  Corro hacia boxes por pura inercia entre eructos bastante desagradables. Veo a Susana y le digo que voy muy mal (supongo que ella ya se ha dado cuenta).

Encuentro mi bici pronto. Se me engancha el neopreno en el chip pero nada grave y empiezo a meter las cosas en la bolsa de basura… incorrecta. El chico del 217 me grita, ¡¡que es la meva!! (supongo que se escribe así)  Aúpa Diego. Le pido perdón, saco las cosas, las meto en la mía, casco y fuera.

Salto sin problemas y apretar.

Ya se me ha olvidado todo lo ocurrido en el agua, puedo respirar y sólo pienso en tirar hacia adelante. Cojo a un chico y sigo tirando… Hasta que veo que no llevamos a nadie a tiro y empiezo a mirar hacia atrás. Tampoco veo a nadie. Pienso que igual tampoco he nadado tan mal a pesar de todo. Al llegar al pueblo vuelvo a mirar y entonces ya veo un grupo de 8-10 que se acerca. Toca esperar y estar atento para engancharlo.  Lo hacemos sin problemas.

El cruce hacia el valle de Boi llega en un par de kilómetros y para entonces ya he visto que sólo tiran 3 ó 4 (Clotet, Cubells y Asensio; a los que no conozco de nada) Van con bastante fuerza pero el resto no tiene ninguna intención de tirar. Mi idea en estos casos es siempre la misma: tirar para intentar coger al grupo de delante. En este caso hay un matiz. Hay un punto crítico al que tengo que llegar con fuerza suficiente para aguantar un posible ataque. Así que una vez se inicia la subida y con el pulso más o menos en su sitio, empiezo a colaborar. No conozco a nadie, pero empiezo a estudiarlos. Clotet, el que más tira, me dice que hay que coger al siguiente grupo. No sé cómo sabe quiénes son ni a cuánto están, pero le veo muy convencido y ayudo lo que puedo. Cubells que anima a la gente a pasar sin mucho éxito, y Asensio el más consistente. Vamos rápido, a 280w medios. Por fin cogemos al grupo de delante, en el que distingo a Teje a rueda. Conociéndole un poco, si va ahí es porque ha visto que nadie tira y creo que van a llegar más frescos que nosotros al repecho. Diego, cuidado. 

 

Strava: Tramo hasta Barruera;

Total, que estamos unos 25 cuando empieza el repecho, ya nos hemos cruzado con los líderes, algunos triatletas sueltos y el siguiente grupo, que no nos lleva demasiado. No me he puesto a contar, pero no creo que llevemos más de 30 por delante y el grupo no está a más de 2 minutos. Intento colocarme bien, pero estoy un poco encerrado tras el último relevo. Hasta aquí, 32 minutos con 265 w medios/280 np/ 161 ppm.

Se produce el ataque previsto (que como siempre es de la gente que no ha tirado), sale Teje y poco a poco va saliendo todo el mundo que puede. Hasta que se produce el corte, en el cual soy el último del grupo delantero: el último kilómetro al 6,6% : 3’30” a 350w. 

Subida Erill

Casi la lío, pero para este momento es para el que he estado entrenando. Sólo pierdo 2 ó 3 metros que solvento bajando a casi 80 km/h sin dar pedales en la zona que el sábado me pareció que peor asfalto tenía. Cómo cambian las cosas en carrera…

A partir de ahí, decido que hay que pensar en la carrera a pie. No hay demasiada voluntad de seguir tirando, hay hasta 3 integrantes de un mismo equipo, yo he estado a punto de liarla una vez y no quiero hacerlo de nuevo. Me dedico a beber el bidón de Energy, a recuperar y sólo paso a tirar en la zona de la presa para evitar los agujeros más grande que vi el sábado y me quedo a cola con José Luis Cano. En el cruce con la Nacional también se produce un pequeño arreón que cierro bien. Ahora, concentración para la T2. No conozco la entrada, así que me quedo a cola, pero sin perder contacto. Me descalzo con margen, bajo sin problemas, noto bien las piernas y a por las zapatillas. 

Me cuesta ponerme los calcetines, más de lo previsto. Dejo el gel en el suelo porque me he bebido casi un bidón de 800cc en la bici, cojo el Garmin y a correr. No consigo ponerme el Garmin corriendo así que paro lo engancho y ahora sí: 10k.

Con esta transición tengo a todo mi grupo por delante y enseguida empiezo a adelantar. Noto que he dejado las gomas de las zapatillas demasiado sueltas y me baila un poco el pie, pero de momento no paro a apretarlas más. Voy con buena cadencia, bien de zancada y empiezo a acercarme a Teje, que es la única referencia clara que tengo. Primer km a 3’35. Bien. En los olímpicos siempre tengo el objetivo de bajar de 35 minutos pero el circuito es complicadillo, tampoco es que esté a tope y estoy progresando bien, así que me marco como objetivo aguantar ahí.

Y así van pasando los kilómetros. No pierdo ritmo, pero no tengo ninguna referencia y es complicado mantener la concentración. Sigo pasando gente del grupo de bici, llego a Altuna que iba muy por delante, a las primeras chicas… No tengo ni idea del puesto, ni en la general ni en v1. En la segunda vuelta empiezo a notar un amago de flato, levanto un pelín el pie en los repechos y me olvido definitivamente del 3’30. El terreno no es fácil. Hay algún tramo rápido, pero también alguna zona de hierba en cuesta, algún repechín y varios giros de 180º

Veo a Cubells muy por delante, algunos del RayoTeam que tampoco les pillo y a Chirico (2º V2 al que tampoco conocía) pero que creo ya tampoco le pillo. Sólo me queda intentar adelantar a las dos primeras chicas y acercarme lo que puedo a Anna Godoy que ha salido con los chicos. 

META. Me esprinta en la recta final un tío que iba en relevos (algo que me jode bastante, la verdad, porque le llevaba “a rueda” toda la última vuelta y no me había enterado) y entro sin tener ni idea de mi puesto ni especialmente contento.

Pero al llegar a la zona post-meta veo muy poca gente. Mucha menos de la que me esperaba y a nadie en el stand del Compex y me tumbo para probar las botas de compresión 🙂 (por cierto, al día siguiente tenía las piernas mejor que nunca tras un olímpico) .

Hablando con Teje y los Altuna, parece que puedo estar entre los 20 primeros y ser podio en v1… Así que nos quedamos un rato más a pesar del calor. Pero la espera merece la pena. Subo al lado de Richard Calle (que no sabía ni que corría) y es algo que me hace bastante ilusión, porque ya no es el que fue, pero mira, ahí estoy al lado de un Campeón de España de LD. 

 

Clasificación y Conclusión.

No sé por qué cuesta tanto publicar la clasificación en pdf de toda la vida, una vez que ya tienes todos los datos, pero bueno, la he pasado a Excel y sacado los puestos por parciales. (Para ver el top 50  pinchar aquí).

37º nadando a 6’30” de Godoy(20″/100) ( parece que eran alrededor de 1750), a 2’30” de Altuna (9″/100) y 30″ de Tejería. Auténtica MIERDA de natación, condicionada por el subnormal que me estuvo dando golpes sin parar. A pesar de eso, creo que el resultado final no hubiera cambiado mucho, ya que creo que habría estado en el siguiente grupo y nos hubieran cogido por detrás. Pero no me gusta haberlo pasado tan mal. 

Contento con la bici. Con dos partes muy diferenciadas, creo que no pasé muchos apuros y tuve bastante suerte con el grupo que me tocó.

También contento con la carrera a pie. No fue la carrera de mi vida, pero tampoco estaba preparado para ello. Las Asics Metaspeed fueron muy bien, y la semana posterior no he tenido problema en los tendones de Aquiles.

Más o menos en el mismo orden que siempre, que no es poco.

Total, 20º en un Campeonato de Catalunya, creo que está bastante bien. A un minuto del top10, lo hubiera firmado con los ojos cerrados al empezar, así que bastante contento aunque sé que tuve bastante suerte con el grupo de la bici.

¿Y ahora? Pues no sé. Pero quiero recuperar algo de mi nivel anterior en la natación antes de competir de nuevo, que todavía no seré cuando será y ya iremos viendo. De momento me quedo con esto:

 

 

Sugerencias de material para el 140.6INN del Platja D’Aro

Este domingo se celebrará el que parece que va a ser triatlón de LD de referencia de 2021 en España, por nivel y cantidad de participación de élites y grupos de edad. En las últimas semanas he recibido algunas consultas sobre el material que yo llevaría en esta carrera, en la que NO participo. El circuito de bicicleta es bastante diferente a lo que se suele ver últimamente en LD y es normal y entretenido que surjan estas dudas y debates, algo parecido a lo que sucedió en el duatlón de Zuia, en el que las dudas eran todavía mayores. Lo que voy a dar a continuación es mi opinión basada en mis datos que me he tomado la molestia de medir durante un montón de años.

A estas alturas, todo el mundo sabe que la configuración más rápida de ruedas es 80/90/palos delante con lenticular/tapas atrás y con casco aero. ¿Qué puede pasar para que esta no sea la elección en una carrera?:

  1. Fortísimos vientos laterales que hagan que no puedas ir acoplado. También deberíamos saber que el viento lateral sólo influye en maniobrabilidad de la bicicleta en la rueda delantera, ya que, de hecho, con una lenticular, se retrasa el centro de presiones y lo que ocurre sobre el tubo de dirección pasa a ser algo menos importante
  2. Bajadas muy técnicas donde no sea fácil llevar la bici por donde quieres. En este caso, también la rueda delantera es más crítica que la trasera.
  3. Subidas muy pronunciadas donde el peso sea relevante. (no suele serlo hasta pendientes mayores del 8%)

¿Cómo es el circuito? Echándo mano de la mejor web para visualizar desniveles (cronoescalada.com) he cargado el perfil de ciclismo de la carrera que podéis ver aquí: Platja D’Aro

Resultan 1700 m de desnivel y con tramos que parecen bastante técnicos. Personalmente no conozco la zona, a excepción del último tramo, alrededor del km 140 y 150, cercano a Sant Feliu y que desde luego no es para ir acoplado.

Hay 4 subidas claras, suman 22 km alrededor de 4-5%, pero sin desniveles importantes para acumular 1000m de desnivel aproximado. Por lo tanto, los otros 700m de desnivel positivo están repartidos en el resto de kilómetros. Es decir, hay subidas, pero no hay puertos donde el peso sea un factor relevante.

Por otro lado, del kilómetro 40 al km 100 hay 60 km sin apenas desnivel, en el que se puede sacar ventaja con la aerodinámica.

Empezando por el peso, suelo hacer referencia siempre a la misma entrada en la que calculé lo que se pierde en una subida en función del incremento de peso. La conclusión era que para que ¡1kg! de peso sea relevante, hace falta una pendiente de alrededor del 8%. Por lo tanto, este no es el caso.

En realidad, lo más reseñable creo que es la bajada de 7 km hacia Salion que es bastante técnica, mal asfalto (si no lo han cambiado desde que bajé) y buenos desniveles. Yo, mal bajador y con bici prestada, bajé en su día a una media de 36,6 km/h, con bastante precaución: Baixada Sant Grau

Resumiendo: 22 km de subida al 4%, otros 22 km de bajadas y 144 km “llanos”. Como en este blog no se escribe por escribir, vamos a calcular cuánto se gana o se pierde en función de la aerodinámica y el peso.

Vamos a considerar 3 casos:

1.- Caso con todo el equipamiento aero (90 + lenticular/tapas) en el que asumo CdA de 0,235.

2.-rueda delantera de 50 o 60 + lenticular tapas. Con esta rueda delantera, ahorramos unos 200 gramos como mucho y aumentamos un 0,010 en CdA

3.- rueda delantera de 50 ó 60 y una rueda trasera de 80 o 90, con lo que nos ahorramos otros 200 gramos de las tapas o lenticular, pero aumentamos alrededor de otro 0,015 nuestro CdA,

Vamos a considerar una potencia aplicada en la subida de 270w y en el llaneo de 220w, para dar un promedio de 228w, que creo que es un número bastante respetable para la distancia.

Nos sale lo siguiente:

-una penalización de 3 minutos en los 180 km por la rueda de perfil medio y

-otros 4 minutos adicionales si decidimos no llevar tapas/lenticular.

Pero todavía no hemos tenido en cuenta lo que podemos perder en maniobrabilidad. En mi opinión, como ya he dicho al principio, al igual que con el viento lateral, es mucho más relevante la rueda delantera que la trasera.
Si asumimos que en las bajadas tenemos una pérdida de maniobrabilidad por llevar mucho perfil delante, de unos 10seg/km de pérdida, en 22 km de bajada serían unos 3 minutos y medio, con lo que la cosa se igualaría. Para el estudio de la rueda trasera, lenticular/tapas vs rueda de 80, sólo saldría rentable quitar las tapas o la lenticular si con este cambio ganáramos 15 segundos por kilómetro en cada bajada… Y eso no ocurre. Todo esto dependerá mucho de la habilidad y sobre todo de la confianza que tenga cada uno con el material en cuestión. Si sólo pones las ruedas aero para las competiciones y no has hecho ni una bajada, igual es mejor dejarlas en casa.

Por otro lado, el casco aerodinámico da una ventaja de entre 2 y 3 minutos. Depende del calor que haga y de lo que nos incomode cuando estemos levantados, es una cuestión más subjetiva que no soy capaz de valorar en este caso.

Por ver un poco lo que hacen los Pros, que a veces (siempre) son más influyentes que la Física: hace un par de semanas se corrió el Challenge Riccione. Pinchando aquí tenéis el perfil de la carrera ciclista.

720m de desnivel en 90 km. O sea, del mismo orden que Platja d’Aro. Todos con lenticular y casco aero pero el ganador, Thomas Steger, a quien no se le ve precisamente fino bajando, lleva rueda sin perfil delante y mi casco MET con una pegatina tapando el logo 🙂

Como conclusión, si yo corriera el sábado, llevaría una rueda de 60 delante, Laminar Cover y si no hay más de 25 grados, casco aerodinámico. Pero en cualquier caso, estaría más preocupado por ser capaz de correr 42 km, que se nos suele olvidar que hay que correr una maratón…:)

¡SUERTE A TODOS!

Tipos de neopreno Orca 2020. Números.

Mi principal punto débil como triatleta es la natación en aguas abiertas. Creo que soy un “buen nadador” de piscina para no tener pasado infantil de nadador, pero mi rendimiento en aguas abiertas es bastante desastroso por varios motivos:

-mi tipo de nado: soy una “víctima del Total Immersion”. Aprendí a nadar deslizando mucho y me cuesta horrores nadar con frecuencias elevadas.

-no me siento cómodo en entornos “no controlados”. Esto va con mi carácter y es difícil de cambiar.

-creo que tengo un viraje bastante feo pero efectivo donde recupero bastante, y eso hace que mis tiempos en piscina de 25 metros sean “artificialmente” mejores. En piscina de 50, estos caen más que  lo que lo hacen los del resto de triatletas de mi entorno.

Pero como soy de los que creen que todo se entrena, durante 2020 año “aproveché” el cierre y las restricciones en piscina para nadar más que nunca en aguas abiertas.

Como habréis visto, en la lista anterior no he mencionado como factor perjudicial para mí la natación con neopreno. Creo que, a pesar de tener una patada lamentable tirando a nula, la natación con neopreno ni me perjudica ni me favorece especialmente. Sin embargo, tras probar muchos neoprenos, sí creo que hay diferencias bastante notables entre unos y otros, y creo que es MUY importante encontrar el neopreno más adecuado para cada uno. Mi forma de pensar en este aspecto es que con lo que cuesta mejorar 2-3 segundos/100 en piscina, creo que merece la pena no tirar esta mejora a la basura por no acertar con el neopreno adecuado.

Como decía, ya que he nadado más que nunca en aguas abiertas, he aprovechado para seguir haciendo pruebas con diferentes tipos de neopreno de Orca a la vez que intentaba mejorar mi nado con frecuencias altas y la natación en aguas abiertas en general.

Tenía pendiente desde 2019 hacer una serie de tests con varios neoprenos de Orca: el nuevo 3.8, el Alpha y el Equipe. A estos les añadí el Predator 2016 que todavía tenía por casa, para terminar de completar la gama. Con tanto neopreno uno ya se vuelve un poco tarumba, pero por resumir las características de estos serían las siguientes:

-3.8: máxima flotabilidad en piernas.

-Alpha: máxima flexibilidad.

-Equipe: tronco y piernas casi idénticos al Alpha, pero hombros menos flexibles.

-Predator 2016: mucha flexibilidad en brazos pero no tanta flotabilidad como el 3.8

En los neoprenos creo que hay dos puntos muy importantes que prevalecen sobre los demás:

flexibilidad de hombros: reduce la fatiga y permite mantener el ritmo sin que aumente la frecuencia cardiaca. Este efecto se acentúa con frecuencias altas.

flotabilidad: reducción de rozamiento con el agua = velocidad.

Para comparar estos neoprenos, con las piscinas cerradas y un poco obsesionado con el tema de la frecuencia, ideé un protocolo de test algo diferente a todo lo que he hecho en años anteriores. Medir velocidad es muy poco fiable en aguas abiertas (en realdiad imposible con el Garmin 935 desde una de las últimas actualizaciones de firmware) así que me centré en intentar mantener una frecuencia de brazada alta (para mí) con el Tempo Trainer de Finis, y ver cómo evoluciona el pulso con cada uno de ellos (HRM-Swim de Garmin).

TESTS EN AGUAS ABIERTAS

Por un lado, hice varias tandas de boya a boya en Ullibarri Gamboa (10 x  211 metros medidos en Google Earth) a 32 bpm, un ritmo bastante relajado. Posteriormente, repetí 10 x 211 a 35 bpm, que es mi frecuencia de competición  es decir, condiciones reales. Hay un “fallo” bastante gordo en el protocolo y es que no todos los días hice siempre el mismo orden:  mientras que en el Equipe y el Predator 2016 hice en primer lugar a 32 bpm, y luego a 35 bpm, con el Equipe y el Alpha empecé a 35 bpm.

Bueno, esto no es un estudio científico sino el blog de un triatleta aficionado y creo que las conclusiones saltan a la vista en cualquier caso. En cualquier caso, siempre queda el socorrido recurso del promedio, que veremos más adelante.

Finalmente, sacar conclusiones a partir de frecuencia cardiaca cuando se lleva 10 semanas sin nadar es algo arriesgado, pero como digo,  los resultados son concluyentes. Los resultados fueron los siguientes

Si hago el promedio:

Y si metemos la variable del ritmo, haciendo el promedio entre las series de 32 bpm y 35 bpm de cada neopreno para eliminar el factor bpm:

La conclusión de este test es que tanto con el 3.8 como con el Alpha me encontraba muy cómodo y me daba la sensación de ir bastante rápido. Los pulsos más bajos, corroboran esta sensación. El Alpha es el que más fácil se mueve y  de hecho, en ese momento llegué a pensar que el Alpha podría ser mi neopreno. Aunque los tiempos del 3.8 salían algo mejores, no me fiaba mucho de la velocidad en aguas abiertas. A pesar de considerar en todos la misma distancia, no siempre voy por el mismo sitio y podía haber algo de error.

TESTS EN PISCINA DE 50

Así que una vez que abrieron las piscinas y un poco (no mucho) más en forma, hice unas tandas de 500m, tras un calentamiento exigente de 5×100 por debajo de 1’18  c/1`35.

Así completé una tanda serie de tests que inicié el año pasado y que no pude terminar. Los resultados son los siguientes.

Si me quedo con los promedios de las pruebas de 2020 en Alpha y 3.8, en la gráfica de pulso vs ritmo, se ve que el 3.8 es claramente mejor:

Conclusión:

En mi caso, el 3.8 es el neopreno más rápido y el que menos fatiga me causa. Alrededor de 1’5 seg/100m respecto al Alpha para el mismo pulso.

-El Alpha es comodísimo y con una patada eficiente, es una pasada. Pero no es mi caso. Los primeros metros voy muy bien, pero luego noto que me falta un poco de impulso atrás para mantener la cadencia de brazada, y no lo consigo. Por otro lado, la cremallera más corta hace que se adapte mejor al tronco, sobre todo en caso de curvaturas acentuadas de lumbares (mi caso), pero dificulta un poco la transición.

-El Equipe, también es bastante cómodo, algo menos que el Alpha. También más barato pero también requiere saber darle a los pies.

Duatlón de LD de Zuia 2021. Crónica (de una muerte anunciada).

Mi duatlón de Zuia, realmente terminó el 16 de marzo, tres semanas antes de la carrera. Hasta entonces, el único inconveniente reseñable de la temporada había sido una tendinitis en la inserción del cuádriceps en marzo, que con una sesión de pinchazos en Eskuekin, descarga con pistola y mucho rulo, se pasó y llevar los isquios muy cargados desde que nos soltaron en mayo de 2020. Por otro lado, estaba la preparación “específica” del Campeonato de España Máster de Natación de Castellón con su correspondiente viaje de una semana. Pero eso estaba previsto (decidimos acudir con menos de dos meses de antelación) y no vale de excusa.

A pesar de todo, en bici estaba relativamente bien. Había sido bastante consistente con los entrenamientos con mi obligado esquema de (10h-7h horas/semana) pero me faltaban un par de salidas largas corriendo para coger algo más de confianza en lo que sabía que más me iba a costar. Sin embargo, una caída por entrar demasiado rápido en la chicane de la bajada de Ondategi, cuando llevaba 50 minutos a 270w medios en mi última prueba sobre el circuito del duatlón, lo echó todo por tierra.

Me ahorro las imágenes de la herida para no herir sensibilidades. El mismo agujero, pero en la piel.

Cuando me caí, tal vez porque no pasé el miedo que pasé cuando me caí en Lerate en verano, pensé que no iba a ser demasiado, no fui a Urgencias a que me curaran la herida y no fue hasta 4 días después cuando me di cuenta de que esa herida no estaba mejorando nada. Entonces se me ocurrió mirar la foto de la caída del verano (parecida pero en el otro lado) y vi que la nueva era aproximadamente el triple de grande… A partir de ahí, curas diarias y como suele ocurrirme un quiero y no puedo. Trabajo de técnica de carrera en el gimnasio, algo de elasticidad y fuerza,.. Por supuesto, no pude ir a Oñati, una carrera que me iba bastante mejor, porque una semana después todavía no podía andar sin cojear.

Así que las 3 semanas previas a la carrera se completaron con una semana sin tocar la bici, dos sin sin poder correr, y ya nos plantábamos en la semana de la carrera. Todavía fui capaz de hacer algún entrenamiento bueno con la bici, por lo que mi lado optimista decía que con una carrera a pie controlada, que me dejara con fuerzas para la bici, todavía podía hacer algo bonito.

Pero me equivoqué. Una sucesión de errores y algo de mala suerte hicieron el resto. Por un lado, nos tocó el primer día caluroso del año. 28-30 grados con viento sur. Lo sabíamos desde el lunes, pero aunque hice algo de trabajo de hidratación, está claro que no fue suficiente.

El día de la carrera pasé 5 veces por el baño antes de la salida. Eso tampoco suele ser bueno para la hidratación y no lo compensé de la forma adecuada. Por otro lado, tomé una cápsula de cafeína antes de empezar (me había ido muy bien en un par de entrenamientos), pero tampoco es una buena medida en este tipo de situaciones de calor si no tomas el agua suficiente.

Y lo más importante: no fui capaz de tener la cabeza fría en carrera. Me pusieron en la primera tanda de salida, con casi todos los buenos. En otra ocasión me hubiera hecho ilusión estar rodeado de gente tan buena, pero esta vez era una putada. Sabía que no era mi lugar y que tenía que dejar que se fueran. Conociendo el terreno, mis cálculos optimistas eran de un ritmo por encima de 4’/km, que tenían que ser 4’15 a la subida y unos 3’45 en la bajada, con unas 160-165 ppm máximas. A pesar de todos los inconvenientes de la caída, pensaba que podría correr cómodo a ese ritmo, ya que era al que llevaba tiempo haciendo los rodajes.

Aunque corro mejor con frío, el calor no suele afectarme demasiado y no añadí ningún factor corrector a mi estimación. Visto ahora, igual ni con 4’15/km hubiera sido suficiente para no reventar.

Tras 15 interminables minutos al sol en la plaza de Murgia con la mascarilla puesta (Por favor, ETF y organizadores en general, esto hay que revisarlo… Lo mismo que cuando nos tenéis 15 minutos en la playa con el neopreno puesto a más de 25 grados) se dio la salida y enseguida me puse el último. Intenté encontrar mi ritmo, algo nada fácil en un terreno con cambios de terreno, baches y que picaba bastante para arriba. Me descolgué muy rápido, pero mi sorpresa fue cuando el Garmin pitó por primera vez y vi 3’46. Seguí a lo mío, y el segundo kilómetro volvió a salir a 3’46. Estaba yendo demasiado rápido, pero ya me estaba cogiendo el grupo que había salido 30 segundos por detrás. En el km 4, volví a ver 3’45 y entonces se me ocurrió mirar el pulso. 174 ppm. Tocaba levantar el pie de verdad o no terminaba ni la primera vuelta. Confiaba en la vuelta, cuesta abajo, para recuperar un poco, pero entonces me topé con todo el viento de cara, con lo que la situación no mejoró demasiado.

En el inicio de la segunda vuelta ya iba con el chip de la supervivencia puesto, intentando pensar que era más corta y no había que subir hasta el Parketxe para animarme un poco, pensando en llegar con un mínimo de fuerzas a la bici. El ritmo de subida fue más de 40″/km más lento, pero el pulso seguía sin bajar. En el segundo paso por el avituallamiento le digo a Susana que esto no va bien y que ya estoy reventado… Creo que la cara que llevo no necesita muchas más explicaciones.

Bajando de Markina con resginación

Llego a la transición después de una interminable bajada hasta la carretera general con la que no contaba, giro y entro a boxes con calma. Al final 4’/km de promedio en los 14 km, pero muy mal corrido y reventado. Tengo que recuperar aliento o no subo Aiurdin.

Parciales Carrera a pie

Salto de la rana conservador, me calzo las Pearl Izumi nuevas con algún problemilla para que entren del todo y empieza a pasarme más gente, que sale encendida. Yo sólo pienso en coger aire, poner las piernas en su sitio e ir subiendo el ritmo poco a poco. En el camino de Jugo intento acoplarme por primera vez y entonces tengo el primer amago de calambres en el gemelo. Me incorporo, lo vuelvo a intentar y vuelve a pasarme lo mismo. Estamos apañados. Miro a los watios y llevo 190w de promedio y eso que estamos subiendo… Bueno, hay que subir como se pueda y ya recuperaré en la bajada. Cojo agua, me la echo por encima y empiezo la bajada, sin arriesgar lo más mínimo. En el tramo de Zaitegi, por fin me acoplo y sin meter muchos watios recupero algunas posiciones por pura aerodinámica. Pero el espejismo se acaba en cuanto se acaba la cuesta abajo.

A pesar de todo, creo que no me está saliendo un parcial tan malo en tiempo. Paso la chican de Ondategi con cuidado sin hacer demasiado el ridículo y llegamos al Triangle of suffering del que creo que soy Local Legend en Strava. Berrikano, Burruaga, Eribe… El paso por mi zona me hace sentir algo mejor (y el viento de culo también), aunque por lo que se ve en mi cara, no demasiado.

Acosta sin problemas y comienza la bajada de Etxaguen. La zona rápida, aunque con viento de cara, donde más le voy a poder sacar partido a mi nuevo CdA, los aerobars, las tapas, etc… Pero no soy capaz de meter fuerza y me pasa Mondragón, que se tira 1 minuto intentando meter el bidón en el portabidones trasero.

Primera subida a Manurga, sigo sin fuerza, pero llega la zona más bonita.

Disfruto de la bajada de Zárate y el tramo hacia Murgia. Creo que llevo 1’06, para 191w/218np. Mi idea era rondar los 220w medios para 1’03, así que tampoco es para tanto la pérdida de tiempo. Pero cuando vuelvo a girar hacia Jugo, todo se tuerce. Cuando el plan B, o C, decía que tenía que intentar ir a más, los calambres se intensifican, el revoltijo de geles en un bidón e isotónico en otro tampoco me ayudan y las paso canutas para subir Aiurdin de nuevo, con 220w de media..

Veo en el avituallamiento a Asti parado. O paro ahí ya no hay vuelta atrás. Tras 5 minutos de charla con Dani Arconada y decido acabar la bici. Al fin y al cabo, estamos en mi zona favorita, con gente conocida, tras un año y pico de pandemia… me quedan 25 km de “entrenamiento” que ya tengo pagados por mis carreteras… Bidón de ZuiaDu con agua y para abajo. Voy un poco más animado pero consciente de que no voy a poder correr.

Llego a Buruaga y paro en la fuente porque el bidón de agua de Aiurdin me ha durado 10 km… No sé si es legal o no, pero sinceramente, a estas alturas me da igual. Otro minuto y medio parado y vuelvo a arrancar. Subo el muro de Eribe acordándome mucho de las veces que lo he subido con Susana, con su carrerilla, con calma para evitar los calambres, y así voy tirando poco a poco, a unos 160w de media en la segunda vuelta hasta que a la altura de los potros de Manurga sufro un calambre en toda la pierna derecha que me obliga a echar pie a tierra. Hasta aquí. Decido que ya vale. Nunca he sido de los forofos del “terminar como sea”. Todo esto no me está llevando a ningún sitio y todavía voy a acabar haciéndome daño. Estiro un poco y vuelvo a subirme a la bici con el único objetivo de llegar por mi propio pie a Murgia y acabar de una vez con todo esto. Al fin y al cabo, ya ni estoy compitiendo. Esta carretera es mi casa y puedo venir cuando quiera.

Disfruto del último paso por el kilómetro mágico de Zárate, de la última bajada y entro en el pueblo con mucho cuidado, aprovechando para practicar el descalce pero sin cruzadito, por si acaso. Apoyo los pies en el suelo y compruebo, por si todavía me quedaba alguna duda, que no puedo correr.

178w/207np/155ppm. No hay mucho más que decir. Esos watios no los hago ni en los entrenamientos fáciles, pero el pulso es el de un triatlón Olímpico disputando a tope.

Dejo la bici, cojo las zapatillas con la mano y veo a Susana con Iñigo y Aimar… comento la situación con ellos, y afortunadamente para mí, me dicen que ni se me ocurra salir a correr. Lo siento por Aimar, que creo que tenía ilusión por ver correr al tío por su pueblo, que habíamos reconocido el circuito juntos con Adrián, pero también hay que saber perder. Ya nos levantaremos. Como me dijo Asti, la siguiente será con un neopreno y todo será diferente.

Material

Como escribí hace unos meses, la cabra da en este circuito 3 minutos por vuelta de ventaja respecto a una bici de carretera. Puse rueda de 60 delante porque el viento no iba a sobrepasar los 30km/h que tengo como límite y Zuia no es una zona demasiado expuesta.

Laminar Cover: siempre

Casco: carretera. Mi casco aero no me penaliza si voy desacoplado, pero con el calor que hacía y con viento, no quería sufrir bandazos en la cabeza en las bajadas y menos después de comprobar de que cada año que pasa, el suelo está más duro..

Zapatillas: Zoomfly Flyknit. Seguramente no es la mejor opción del mercado en un terreno tan irregular, pero sí las mejores que yo tengo. Las Vaporfly 4% quedan reservadas para asfalto y de momento no tengo otras con placa de carbono.

Conclusiones

Los duatlones no se me dan especialmente bien. Sólo resisto los sprints. Con más de 5 km corriendo en las piernas, ya no voy bien en bici. Esto no es nuevo. Lo sabía, pero me hacía ilusión correr en casa. Pero o se cambia, mucho, el circuito, o será la última vez.

Preparar esta carrera ha estado muy bien. Ha sido un buen banco de pruebas de todo tipo y una motivación extra para entrenar en unos tiempos tan difíciles.

Creo que a pesar del desastre de carrera, no llevo mala base y en cuanto entrene de nuevo un mes en condiciones voy a poder estar bien y afrontar los triatlones que se están apelotonando al final del verano con algo más de garantía.

Hay que quedarse con lo positivo y lo más reseñable es que hemos vuelto a competir, y que nos hemos vuelto a juntar (con distancia) a vernos a hablar, a compartir cosas. Esto es la vida.

Campeonato de España de Invierno de Natación Másters. Castellón 2021. Análisis.

Hace ya tres semanas nadé el 400 y el 100 libres del Campeonato de España de Invierno de Natación Másters.
Tal como comenté en la previa, era la primera vez desde que compito en Máster, en la que el objetivo no era mejorar mi MMP. La pandemia, con sus cierres y/o restricciones de horarios en las instalaciones, estar ya en abril pensando en otro tipo de competiciones y decidir nuestra participación en el último momento eran las causas.
En este contexto, 4’55” sería un tiempo muy bueno pero irme por encima de 5’00” lo consideraría un mal resultado.
En la cámara de llamadas estuve hablando con Miguel Ángel Fraile, que había hecho 2’18 en el 200 de Galdakao y 4’55 después. Iba a por 4’50”. O sea, mis mejores marcas. Así que ya tenía una referencia, para no adelantarme.
Salí bien, me vi cómodo y a la par de Miguel Ángel, que no es lo que tenía que hacer, pero no me daba la sensación de ir forzando. A todo esto, se me habían empañado las gafas y no veía a Susana, por lo que tenía que llevar la cuenta de los metros yo solito.. Dada la situación del marcador, en el viraje del 200 pude confirmar que, efectivamente,  llevábamos 200 y a partir de ahí empezar a sufrir. Miguel Ángel Fraile se me empezó a ir poco a poco. Como suele ocurrir en estas situaciones, no es el otro el que acelera si no tú el que te empiezas a ralentizar, y aunque quieres cambiar de ritmo y el sufrimiento empieza a crecer exponencialmente, lo único que consigues es no perder demasiada velocidad, pero desde luego, no aceleras.

 

Así que 8º de mi grupo de edad, con 4’58”, con 2’24+2’34”.

Viendo los parciales y la comparación con mis anteriores 400, está mal nadado. 200 demasiado rápido, pero no tenía nada que perder y me la jugué un poco. Pero esto, como ya dije en la previa es bastante matemático si tienes cierto control de tus tiempos en los entrenamiento y no hay días tontos, ni milagros.

La lección aprendida (confirmada) es que los tiempos que hago al final de las series complejas (por ejemplo) 5×100/45″ son los que me salen en el último parcial del 400. Así que si algún día pretendo llegar a 4’50”, necesito un 2’23+2’27, por lo que tengo que acabar esos 100s por debajo de 1’14”.


Para eso tengo que mejorar muchas cosas. La más evidente es mi posición en el agua, seguida por la tensión de mis piernas y mi patada (gracias a Mikel Bildosola (Swim Camp Getxo) y Marta Redondo (Judizmendi) por aguantarme..)
Este año, como casi todos, mejorar mi patada era mi principal objetivo en el agua, pero está claro que no lo he logrado, y aunque no sé si voy a competir más en piscina, creo que también puede ser causa de mis problemas en piscina de 50 y en aguas abiertas y como esto no se corrige en dos días, así que ya sé lo que toca. La parte positiva es que nadando tan mal, bajo de 5 minutos el 400, así que algo estaré haciendo bien.

Campeonato de España de Invierno de Natación Másters. Castellón 2021. Previa.

Volvemos a competir en piscina. Mi última participación en un Campeonato de España fue en el de Fondo en 2019, en las pruebas de 800 y 1500. Este año participaré en el 400m libres que es la prueba que más me gusta y en el 100m libres por rellenar un poco.
Aunque ya he comprobado en años anteriores que competir en piscina no me ayuda en los triatlones, tampoco me perjudica, y como Susana se ha vuelto a animar para intentar ganar el 100 mariposa en +45, he aprovechado la oportunidad para volver a preparar una competición.

Echo mucho en falta entrenar en equipo, tener unos pies a los que seguir, pero por lo menos ir acompañado a la piscina y marcarte unos ritmos objetivo con algo de ambición, cambia mucho las cosas.

No teníamos nada claro hasta hace unas 4 semanas que fueramos a participar. De hecho, en el primer intento de celebración, que fue en enero, ni nos lo planteamos. Vivimos en una incógnita constante, con cancelación tras cancelación, en la que es demasiado arriesgado hacer puestas a punto cuando te suspenden una carrera a menos de una semana de su celebración. Mi opinión, es que es mejor mantener una carga de entrenamiento más o menos constante, metiendo intensidad en su justa medida, aprovechar para pulir aspectos técnicos y esperar a que todo se solucione de una vez. Espero que para después de verano…
En lo que a mi preparación se refiere, en 2021, ya hemos salido del ERTE, y estoy trabajando 7 horas. Esto me ha permitido tener un poco más de tiempo para entrenar, y sobre todo, salvo el gimnasio, no hacerlo a las 6:30 de la mañana, por lo que evito estar como un zombie durante el resto del día.
Respecto a la natación, toca adaptarse a lo que hay en Vitoria. Estoy entrenando dos veces a la semana en una piscina de 17 m durante los 40 minutos que dura el cursillo de Adrián, siempre que no haya la estúpida restricción del deporte escolar. Empecé haciendo bastante trabajo de pies, técnica, y al final, algo de velocidad.

Como se puede ver en el vídeo, con el tema de los pies he tenido nulo éxito.

Además de eso, uno o dos días, 55 minutos en Mendizorrotza con Susana en piscina de 25m. Esto me da unos 5500 metros una semana y 8000 otra.
Con este panorama, obviamente es el año que menos volumen he hecho y hemos empezado a meter la intensidad bastante tarde por lo que es absolutamente imposible mejorar el 4’51” de Málaga de 2018. Los datos de mis Series de 50 y 100 de ULTRAS lo dicen claramente. Esto no son excusas. Simplemente, son datos objetivos que sirven establecer unas expectativas acordes a la realidad y que luego no se produzcan frustraciones sin sentido.
Hace 4 semanas nadé un 200 en 2’23” en Galdakao. Mi peor marca desde que nado esa prueba (bañador Blueseventy viejo). Entonces sólo llevábamos 2 semanas de ritmos altos. En estas últimas 4 semanas creo que he mejorado algo, o más bien acostumbrado al cuerpo a nadar en 35”-36” y podría estar cerca del 2’20” con el bañador Arena. Pero el caso que no nado un 200, sino un 400, que es bastante más complicado y no tengo referencia ninguna.
Aunque voy con la mejor marca acreditada en mi serie, nado con gente de 4’55” en Galdakao. Así que no debería ser yo quien tirara. Creo que lo que tengo que hacer es “limitarme” a seguir a mis calles de al lado y no cagarla intentando hacer exhibiciones para las que no estoy preparado. Si algo he aprendido en el 400, es que en esto no hay días tontos. Sólo sale lo que tienes. Resultado, el sábado.

Challenge Miami

Pruebo un nuevo tipo de entrada: comentarios desde el sofá sobre carreras “televisadas” con un pequeño toque de cálculo de CdAs.

Últimamente, he cogido afición a ver carreras por internet. Algún año me he suscrito a las WTS, pero desde que Gwen Jorgensen dejó el triatlón, estoy algo menos enganchado a las series mundiales y “lo había dejado un poco”. Pero aprovechando que Challenge ha apostado por la retrasmisión de pruebas en internet, con carreras de muy alto nivel de participación, dando de nuevo un paso por delante de IRONMAN, que en mi opinión, sólo va a subsistir porque le queda KONA. Me sigue pareciendo inexplicable cómo sigue manteniendo una legión de acérrimos seguidores cuando el trato a sus clientes es tan miserable como ha demostrado durante esta pandemia…Pero bueno, eso daría para otra entrada completa.

A lo que vamos, aunque las realización de estas retransmisiones todavía son muy mejorables, los formatos escogidos (por distancias y recorridos cerrados) la hacen bastante más atractiva para el espectador que el infumable tostón de la retransmisión de Kona. A pesar de no haber público, sin interminables interrupciones publicitarias, con Belinda Granger como comentarista técnica de alta calidad y en distancias soportables. Reconozcámoslo: hay que ser muy muy fan para tragarse una carrera en distancia ironman entera, salvo que tengas una barbacoa, cervezas y la cuadrilla a tu lado. Desde luego, es impensable para un no triatleta.

Tiempos y clasificaciones:

Carrera femenina (completos aquí):

Carrera Masculina (completos aquí):

Parcial de natación para 1600 m. Natación sin neopreno:

Mi opinión

la sensación: Sara Pérez Sala. Siempre me ha parecido que en las carreras de ITU competía sin cabeza, que valía más de lo que casi siempre marcaba la clasificación, pero habitualmente malas transiciones y malas decisiones en carrera, acompañados de una peor carrera a pie que las chicas de cabeza, la condenaban a puestos bastante retrasados. Nunca me ha gustado lo de “bueno, ha dado la cara”. Esto es un deporte profesional y se trata de ganar. Y no siempre gana el más fuerte físicamente. Gana el que mejor utiliza sus fuerzas.

En cambio, no sé si por falta de presión por ser su primera carrera, por no tener nada que perder, o porque al ser una distancia algo más larga y en una carrera sin drafting, la toma de decisión no es tan tan crítica y creo que estratégicamente fue perfecta. Cogió los pies de Lucy Charles nada más empezar y mientras Charles se peleaba con un agua muy revuelta a más de 90 brazadas por minuto, Sara se deslizaba “tranquilamente” a 70.

Con una buena transición se puso primera y empezó a tirar. Sabedora de que las chicas de atrás corrían más, era lógico tirar todo lo que se pudiera acompañada de una buena ciclista como Charles.

También ha llamado bastante la atención su posición en la bici. Muy agresiva, con la cabeza muy baja en con una P5 disc talla 48 y el manillar muy bajo. Sin embargo, los números subidos a Strava dicen que o su sensor de potencia marca de más, o la posición no es tan buena como parece.

Sara Pérez con el casco más feo de la historia y un bidón con la tapa abierta.

Yo no soy partidario de llevar los brazos paralelos al suelo, y creo que se entrenador tampoco, pero el manillar que llevaba no permitía otra cosa. No sé si es por eso, pero, el CdA no parece que sea mejor que el resto de las de cabeza (no tenemos los datos de Lucy Charles)

CdA Chicas en Miami calculado a partir de datos de Strava

Llegó bien a T2 con Lucy Charles, y luego cedió corriendo, pero sinceramente, mucho menos de lo que yo pensaba. Grandísima carrera. Ahora bien, en España somos muy de venirnos arriba con el deporte… A ver quién es el primero que dice que es candidata a Kona. Esta distancia es más cercana a un olímpico sin drafting que a un MD. Poco a poco.

La decepción: Lucy Charles. Creo que tiene unas condiciones excepcionales, junto a Anne Haug y Daniela Ryf, muy por encima del resto, pero a este nivel no se pueden tener los fallos que tuvo.   Le vino bien salir con Sara para hacer la bici juntas a pesar de tirar todo el rato en el agua, ya que aunque la distancia en Challenge sea 20 metros ( y sigue habiendo estela), tener una referencia siempre está bien, pero le cayeron 2 minutos de sanción por adelantar por el lado que no se podía… Ella ha alegado después que no tenía sitio… En un circuito de automovilismo. Para más inri, llega a T2 tranquilamente, con todo el tiempo del mundo y al llegar a la línea clava el freno delantero (¡de zapata!) de su nueva Cube y sale volando. Suerte que no se hizo nada, pero podía haberla liado. Seguimos. Tiene que cumplir dos minutos de sanción en la carpa que está a la salida de la transición. Coge las zapatillas, los geles, el portadorsal y no sé cuántas cosas más y se va corriendo con ellas en la mano hasta la tienda para vestirse mientras cumple la sanción. El juez le dice que se tiene que poner las zapatillas fuera, pero sí le permite ponerse el visor, los geles, la cuerda portadorsal, etc… Hasta donde yo sé, en el penalty box tienes que estar quieto. En fin, desconcentración, desconocimiento del reglamento o pasarse de lista. El caso es que perdió toda la ventaja que tenía con Stimpson, que lógicamente le batió corriendo. Sin esa sanción, Lucy Charles podría haber ganado. Así como creo que en el apartado de RRSS es la número 1 sin duda (eso también forma parte de la vida de los PRO, nos guste o no), estos despistes son impropios de una profesional.

La vencedora: Jodie Stimpson. No la vimos mucho y poco se puede decir.. Yo esperaba que estuviera algo más adelante en la natación, pero de nuevo, qué gusto da ver correr a las chicas que vienen de ITU. Lo vimos con Paula Findlay en Daytona y el viernes con Stimpson. Zancadas amplias, fluidas, buen braceo, una maravilla. Más difícil de aguantar en distancias largas, pero ya veremos a dónde llega. 

CARRERA MASCULINA

El absoluto dominador: Jan Frodeno. Es el más fuerte y además manejó la carrera como quiso. Después de llegar a última hora a Miami por problemas con los permisos, en la carrera dejó tirar a Kanute en el agua, no dejó que Stary y Ditlev se marcharan demasiado y corrió como le dio la gana. Mi impresión es que tenía bastante más guardado.

Detalles en los que me fijo: en una natación sin neopreno, y por lo tanto, con traje trampa fue de los pocos que nadó con el mono de mangas recogido en la cintura. A pesar de que sí he probado la aerodinámica de algunos los monos , todavía no he nadado con ellos y no sé lo que pueden incomodar. Pero los tirones que le mete para ponérselo en T1 son muy serios y sufrí por la integridad del mono :). Por lo que se ve en las fotos, parece que se lo consiguió poner sin arrugas..

Frodeno con su habitual posición de brazos paralelos al suelo

El que no falla: Sanders. Nada lento (le perjudicó que fuera sin neopreno y en agua dulce), va en bici con tirantes y corre como si fuera cojo, pero ahí está siempre. Mejor parcial a pie del top 10 (insisto que creo que porque Frodeno no quiso apretar) y segundo de nuevo, al igual que en Daytona tras Iden. Un figura: Dejo aquí su opinión post-carrera. Se podrán decir muchas cosas de él, pero su actitud y disposición a mejorar es irreprochable.

Las figuras emergentes: Rudy Von Berg (ya más consolidado) y Markus Elbaek Ditlev.

Von Berg, mi apuesta para años venideros en LD

AERODINÁMICA
Hay menos datos subidos a Strava que en Daytona, pero estos son los números que he calculado. (los de Taylor Reid son más que dudosos.)

Potencia y velocidades de los chicos, de donde despejo el CdA

Llama bastante la atención (no después de ver las imágenes de la carrera) cómo tíos de más de 1’85 tienen mejor CdA que las chicas, que no muchas superan el 1,70. No sé si no hay tallas más pequeñas que les permitan ir mejor acopladas o no ponen el interés que creo que el asunto merece, pero los números son bastante llamativos.

Por otro lado, como supondréis el cálculo de Aguayo es erróneo. El roce de los discos con el freno hizo que fuera como si tuviera un CdA mucho mayor que el resto, como un paracaídas. De nuevo, y no va a ser la última vez, perjudicado un problema que hace 4 años no existía o si existía se solucionaba rápidamente, a costa de una mejor frenada en mojado… Mi opinión al respecto es que la tecnología de los frenos de disco no está lo suficientemente madura, y es un sistema demasiado delicado que aporta poco o nada. No la han vuelto a meter, igual que con los diseños con integraciones que requieren un máster de mecánica para esconder un cable, etc. Yo, de momento, sigo con frenos de zapata aunque sé que antes o después me veré obligado a cambiar.

Zapatillas:

Fotos obtenidas del Instagram de @roehniss. Al contrario de lo que se está viendo en maratón,Sigue manteniéndose el dominio de Nike, con más algunas Next% todavía resistiendo antes las Alphafly.  Hoka, con un gran mercado americano también aparece, y ni rastro de otras marcas con placa de carbono como Adidas o Saucony (No estaba Alistair Brownlee y Ryf estaba en Dubai).

Las Hoka ya las probé (ver test aquí) y no me parecieron más rápidas que una zapatilla estándar. Pero ahí están. 

Algún día  (cuando vuelva a encontrarme bien corriendo) intentaré probar las Alphafly. Pero como eso supone gastarme 300€ por unas zapatillas que creo que no me van a ir bien, lo estoy retrasando un poco… Cada vez que veo algunos tobillos (muchos) retorcerse en cada pisada, me echo un poco para atrás. De momento tengo unas Vaporfly 4% con 40 km y dos pares de Zoomfly Flyknit por gastar, así que no tengo mucha prisa.

Duatlón de Zuia. Cabra, ¿sí o no?

Cosas de pasar un año en una pandemia, este año me he apuntado a un duatlón de larga distancia. Sólo en 2007 había hecho uno. Fue en Arrigorriaga, un clásico entre los triatletas de larga en Euskadi y una de las carreras en las que más he sufrido de mi vida, para terminar entre los 20 últimos de la clasificación. Pero tras un año encerrados de una u otra manera, ha habido un cambio de mentalidad en muchos de nosotros y, ahora más que nunca, creo que hay que intentar vivir la vida. Con algo de cabeza, pero aprovechar todo lo que se pueda.

En cualquier caso, no es un duatlón cualquiera. Es en casa, en Zuia, por carreteras que me encantan , incluido mi tramo favorito entre Manurga y Zárate, y en el que en algún tramo soy Local Legend en Strava 🙂 El único y pequeño problema que tiene, es que es durísimo, demasiado largo para mí y que no tiene ni un puñetero metro llano. Detalles sin importancia, en cualquier caso.

Este perfil (sacado de cronoescalada.com) ha hecho que, como pasa normalmente en estos casos, se haya abierto el clásico debate “cabra sí, o cabra no.”

Como fanático de la aerodinámica que soy, estas cuestiones me apasionan. Por otro lado, en las últimas ediciones de Tour (La Planche des Belles FIlles) y vuelta (Ézaro) hemos visto cambios de bicicleta en cronos, que nos hacen plantearnos la conveniencia de una cabra en los casos de recorridos con subidas (y bajadas).

Las cosas que se suelen decir son:

-Las cabras son más rápidas en llano.

-Las cabras pesan más y son menos ágiles para subir.

-Las cabras frenan peor, tienes el centro de gravedad más adelantado y bajas peor.

De acuerdo en las tres, pero ¿ de cuánto estamos hablando? Como en este blog se habla con números voy a hacer un pequeño análisis de las pruebas que he hecho sobre el circuito de Zuia.

La prueba más evidente que se nos ocurre es dar una vuelta con cabra y otra con bicicleta de carretera con la misma potencia (con la misma ropa) y ver la diferencia, ¿no? Pues aquí está:

Ir rápido no, pero clavar los ritmos de potencia, tras más de 15 años entrenando por potencia, se me da bastante bien.

Más de dos minutos de diferencia. (como se puede ver el recorrido de la bici de carretera es 400m más corto, porque le di un poco más tarde al “lap”, lo que hace que la diferencia sea algo mayor”). Con esta prueba creo que debería zanjarse cualquier duda, pero como ya me ha pasado, surge el comentario: “pues me parece demasiado”. La primera cosa que me viene a la cabeza es, “vale, coge tus bicis y vete hasta allí dos veces para hacer las pruebas”. Pero como me gusta la Didáctica, voy a intentar justificar esta diferencia.

En primer lugar, hay una cosa que sí es cierta y la gente suele olvidar. El viento influye en este tipo de pruebas, y mucho. Los dos días fueron bastante ventosos y con diferencias en su dirección (SSE y SO). A pesar de ser un recorrido circular, en el que se puede considerar que el promedio final es cero, la protección de unas zonas a otras del viento puede que haga que esto no sea así. Para evitar esta influencia monté el Notio en ambas bicicletas. (Para ver cómo funciona y lo que mide este dispositivo, podéis pinchar aquí)

Como ya sabemos, la potencia total que ejercemos se reparte en potencia para vencer la resistencia del aire, que es aproximadamente de un 80% en llano y la de la pendiente, que es 0 en llano, pero muy importante en las subidas. ¿En todas las subidas? No. Como ya expliqué hace unos años (pinchar aquí para ver la explicación), la diferencia para un kilo de peso es relevante sólo a partir de un 8% de pendiente.

¿Zuia tiene subidas con más de un 8% de pendientes? Pues algún tramo puntual sí, de hasta el 16% según mi Garmin, pero son muy cortas.

Pero en un terreno tan sinuoso, si no vas acoplado, no sacas ventaja con la cabra. Correcto. ¿Pero realmente crees que no vas a ir acoplado? Esa es la pregunta clave. Para responderla, hay varias formas: la primera sería hacer un “lap” cada vez que me acoplé en la cabra, llegar a casa y sumar los tiempos. No es lo que hice. Hay tantos cambios de posición que creo que no lo hubiera hecho bien. Lo que sí he hecho es medir mi CdA con Notio y ver cuánto tiempo estoy por debajo de mi CdA promedio con la cabra, que en un terreno así puede ser de 0,28-0,30.

Pues no es la mitad del tiempo, pero sí el 30%. Si la cuenta nos parece un poco chapucera, podemos hacer lo mismo con la velocidad y suponer que por encima de 30 km/h vamos a ir acoplados (las bajadas son bastante sencillas).

En este caso, me sale que de la hora que me cuesta dar una vuelta al circuito, 27 minutos voy  por encima de 30 km/h, y ”por lo tanto” acoplado. (Esta aproximación depende mucho de lo acostumbrado que estés a ir en la cabra a altas velocidades. Es más fácil ir a 40 en llano que a 65 en bajada. Pero todo se entrena.)

O sea, que es un circuito que tiene zonas de falso llano en las que se puede ir acoplado si llegas con fuerza (que a nadie se le olvide que hay que correr 14 km antes…) y en las bajadas se puede ir bastante tiempo acoplado.

Pero ¿ese tiempo acoplado compensa “lo que se pierde en las subidas”?

Para responder a esta pregunta lo que hay que saber es cuánto se gana acoplado y cuánto se pierde subiendo. Más gráficas:

En ésta se puede ver cómo la línea roja (el de CdA con la bici de carretera) está casi siempre por encima de la azul. Es decir el CdA es prácticamente igual cuando voy desacoplado y cuando me acoplo.  Se separan yendo la azul hacia abajo. (La línea roja se interrumpe porque se me llenó la memoria del Notio a falta de 5 km) Bueno, esto podría ser más o menos evidente.  Pero y ¿cuánto supone eso? Y ¿cuánto pierdes en la subidas?

Para cuantificar eso lo que he hecho ha sido dividir cada vuelta en 17 parciales, y calcular cuánto es cada uno de los factores que contribuyen a la potencia: aerodinámica, pendiente, rodadura y pérdidas mecánicas.

Para comprobar que el método de cálculo está bien, he comparado la potencia medida con la potencia total calculada, siendo el ajuste bastante bueno:

Y ahora desgloso los factores más importantes calculándolos a partir los datos de masa y CdA, velocidad y pendiente de cada tramo:

1.-El aerodinámico:

Aquí pasa una cosa curiosa: Lo potencia aerodinámica en la cabra es mayor en algunos tramos… O sea, que hay que gastar más energía, pero ¿por qué? Por que tiene una relación con la velocidad al cubo, … y en esos tramos se va mucho más rápido con la cabra, que es de lo que se trata, al final. Además si es cuesta abajo, es potencia gratis para nuestras piernas, ya que la pendiente nos está ayudando. :

2.-Pendiente

Vale. Pero ¿cuánto se pierde subiendo? Pues como puede verse, para 1 kg de peso de diferencia (que es la diferencia de mis bicis) con las pendientes que tenemos, de media en cada tramo…Prácticamente nada.

 

Resumiendo, el tiempo que se va acoplado, que puede rondar los 20 minutos por vuelta, se gana mucho, mientras lo que se pierde es prácticamente despreciable porque la pendiente media de cada tramo es pequeña.

Otra forma de verlo más sencilla: Notio me ha dado 0,32 de CdA promedio para una vuelta en la cabra y 0,36 para la bici de carretera. Eso a 240w de media, son… correcto: 2 minutos en 30 Km. ¿Por qué da un poco menos? Porque, como ya sabemos, la potencia aerodinámica es lineal con la velocidad al cubo. Por lo tanto, cuanto más velocidad, mayor será el ahorro para un CdA más bajo. Por lo tanto, en este caso, lo correcto sería calcular el ahorro para una velocidad más alta. 

Más formas de llegar al mismo resultado: ya que tenemos los tiempos de cada parcial, si sumamos los tiempos de todos los tramos en los que es bajada o “llaneo”, nos salen: 27’38” en cabra y 30’17” en la bici de carretera.. Casi 3 minutos por vuelta de ahorro a lo que habría que restar lo que se pierde en los tramos de pendiente positiva, que son 25 segundos.. Total: 2’30 por vuelta.

Como se puede ver, se pueden hacer tropecientas mil comprobaciones, pero siempre se llega al mismo resultado: al menos, más dos minutos por vuelta, es decir casi 5 minutos en 65 km. Es bastante, pero, por otra parte, muy poco comparado con lo que se puede perder en si llegas ya fundido tras los 14 km de carrera a pie, o lo que puedes perder en el último sector si llegas con calambres, o completamente vacío.… Que a nadie se le olvide que estamos hablando de un duatlón.

Tanto rollo para llegar a la conclusión de casi siempre: salvo crono escalada, cabra, siempre. Pero por lo menos, lo hemos argumentado suficientemente, ¿no? 

Para terminar: como siempre, estas conclusiones están sacadas a partir de mis datos: mi posición en la cabra, mi bici, mis ruedas, mi forma de subir, de bajar, etc. Son extrapolables a otras personas y condiciones, pero siempre con matices. Si alguien no va confiado con la cabra, no termina de ir a gusto subiendo, mejor ir con lo que está más cómodo y disfrute más. En realidad, de los 350 que participamos, sólo 6 o 7 van estar luchando por los puestos de podio. Los demás bastante tenemos con hacerlo lo mejor posible. Y lo más importante, disfrutad.

NOTIO. Medición del coeficiente aerodinámico (CdA) en “tiempo y condiciones reales”

Nociones de aerodinámica y antecedentes.

Llevo haciendo pruebas aerodinámicas en velódromo abierto desde hace 11 años. Desde entonces, he mejorado mucho mis protocolos hasta ser capaz de obtener resultados creo que bastante fiables y con una repetitividad muy alta.

Como ya expliqué de forma bastante “prolija” en el post Aerodinámica en la bicicleta, la potencia que hace falta para mover la bici (la que aplicamos en los pedales) a una determinada velocidad es igual a la suma de los siguientes factores:

  1. La resistencia del aire o aerodinámica, que es proporcional al coeficiente aerodinámico (el producto Cd x A)
  2. La resistencia del rozamiento con el suelo
  3. La fuerza de la gravedad para ascender una pendiente
  4. La fuerza necesaria para acelerar.

Como también he repetido muchas veces en este blog, en el velódromo asumo una serie de hipótesis para simplificar el cálculo del coeficiente aerodinámico, CdA.

Punto 3: En el velódromo, al ser plano, no hay pendiente, por lo que la fuerza de este apartado es 0.

Punto 4: intento hacer las pruebas a velocidad constante, en vueltas lanzadas, por lo que asumo que no hay aceleración y esta fuerza también es 0.

Por lo tanto, nos queda:

Punto 2: la resistencia con el suelo, que es M*g*Crr*V, M es la suma de la masa de la bicicleta y el ciclista y Crr es un factor que depende del neumático, de la rugosidad del suelo y de la presión… Y que es muy difícil de medir, y por lo tanto es casi mejor ni tocarlo, pero sí tener en cuenta, ya que puede ser relevante si cambiamos de ruedas y de entorno/carretera.  Para más información, recomiendo esta página: https://www.bicyclerollingresistance.com/ En mi caso, al ser siempre el mismo velódromo, no cambiar mucho de cubiertas e hinchar siempre las ruedas a la misma presión antes de entrenar, el error es despreciable.

 Y finalmente, sólo me queda  Punto 1 y el más importante, ya que supone alrededor del 80% de la potencia total en llano y que es la resistencia aerodinámica:

 Potencia aerodinámica =0,5 x ρ * CdA * Va2 *V

Como se puede ver en la ecuación hay dos velocidades:  Va y V:

  • V es la velocidad de la bicicleta 
  • Va la velocidad aparente.

La velocidad aparente, es la que vemos nosotros encima de la bicicleta; es la suma algebraica (es decir, con signo) de nuestra velocidad y la del viento medido en la misma dirección en la que vamos. Es decir, si voy a 30 km/h, pero con un viento frontal de 10 km/h, la velocidad aparente es de 40 km/h. Mientras que si el viento es de culo, la velocidad aparente es 30-10= 20. Complicando un poco más la cosa, porque aunque nos lo parezca, el viento casi nunca el viento es completamente de cara:  si voy a 30 km/h y tengo un viento de 10 km/h incidiendo sobre mí con un ángulo de  45º, me está dando de cara un viento de 7,1 km/h (10x cos(45º)), por lo que sería 30+7,1 = 37,1.

En el velódromo, lo que hago es despreciar ese viento frontal. Asumo que lo que me da cara en un lado, lo tengo de culo en opuesto, y al final me quedo como estoy.

Hay otro factor que no tengo en cuenta que es el cambio del CdA con la dirección con la que incide el viento, que es un factor bastante relevante, del que no suele haber datos de túnel de viento disponibles salvo en el caso de cuadros y ruedas.

 

Resumiendo, creo que tengo un método bastante bueno dentro de un velódromo, pero yo compito en carretera.

Qué es Notio

En Eurobike 2017 se presentó Notio. Un dispositivo que se anunciaba como medidor de CdA en tiempo real. ¿Cómo?

  • Midiendo con una serie de sensores y acelerómetros casi todos los parámetros que afectan a la ecuación de la potencia aerodinámica y despejando para cada instante de tiempo el valor de CdA.
  • Mide la presión del aire y la velocidad frontal con un tubo Pitot, exactamente igual que el de los aviones. 

  • También mide la Temperatura, que es un factor bastante importante a tener en cuenta, porque influye en la densidad del aire al que nos enfrentamos.
  • Tiene acelerómetros pare determinar lo que aceleras y si estás subiendo o bajando pendientes.
  • Notio no mide ni la velocidad ni la potencia, pero sí se vincula por ANT+ al sensor de velocidad que hay que llevar en la rueda  si quieres tener una medición fiable (el GPS no lo es en este caso) y a tu sensor de potencia por ANT+.
  • Tampoco mide el Crr, por lo que hay que darle un valor, que por defecto es 0,004.

Con todos esos factores, despeja el CdA de la ecuación y te lo enseña al instante en la pantalla del Garmin. Una pasada, ¿no?

Eso me pareció en su momento. Pero también tenía una serie de inconvenientes que hicieron que no me lo comprara entonces:

-Precio: casi 1000€.

-Dudas de fiabilidad: Por un lado me parecía que eran demasiados sensores, con demasiada posibilidad de error, para que al final diera una medida fiable.

-Madurez del producto: Llevo unos cuantos años en esto y creo que lo productos electrónicos relacionados con la bicicleta se sacan al mercado sin que hayan alcanzado una madurez suficiente y terminan haciendo falta alrededor de 2 años para que las cosas funcionen en condiciones.

El caso es que:

  • este verano estaba siendo un poco más aburrido de lo normal ya que más o menos por junio decidí que no iba a competir aunque hubiera carreras a partir de septiembre,
  • que los apoyacodos personalizados me han abierto un horizonte nuevo en la aerodinámica con un montón de posibilidades
  • que había una oferta del 40% en la web,
  • que Jaime Menéndez de Luarca me lió para variar

me lo compré a final de septiembre.

Primeros pasos

En primer lugar, es necesario vincular todos los dispositivos entre sí: Notio, sensor de Potencia, velocímetro. Para eso hace falta la aplicación de Notio, que sólo está disponible para iOs. Como yo soy de Android y Windows, tuve que buscarme un Iphone viejo, pero no demasiado, para que pudiera soportar al menos iOS 11. Por suerte, mi madre le acababa de regalar un teléfono a mi padre, así que el antiguo quedaba libre .)

Todas estas cosas están basten bien explicadas en la página de FAQs de Notio

Esta app también indica el estado de la batería y de la memoria del Notio. En ella, se introduce el valor de Crr, la masa del conjunto bicicleta + ciclista y el del factor de calibración (de este factor hablaré más tarde).

También, hay que vincular el Garmin con el Notio para poder ver (sólo ver, en el Garmin no se almacenan los datos del Notio) en tiempo real el CdA y la velocidad del viento frontal. De momento son los únicos datos que puedes ver en la pantalla, junto al CdA promedio de la última vuelta. Para esto hay que bajarse en el IQ de Garmin la app de Notio.

Una vez que está todo vinculado, a la carretera. Hay que encender el Notio manteniendo el botón pulsado 3 segundos, y cuando haces Start en el Garmin empieza a grabar.

Lo primero que se ve en la pantalla es que el CdA fluctúa bastante en el tiempo. En la app de Notio se puede configurar el intervalo de tiempo al que se extiende el promedio de la medición que se ve en pantalla y que puede ser el promedio de los últimos 15, 30 o 60 segundos. Es exactamente lo mismo que se hace con el Garmin par ver los datos de potencia instantánea, que puedes poner e 1, 3, 10 segundos y casi todo el mundo lleva en 3 segundos.. Así que de la misma manera: cuanto mayor es el tiempo, más estable es el valor, pero si quieres tener un tiempo de respuesta a algún cambio más rápido, por ejemplo, ver cuánto baja el CdA al agachar la cabeza, cuanto más corto sea el intervalo, mejor. 

De todas formas, luego veremos que el dato en pantalla tampoco es demasiado importante.

Llegamos a casa. Stop en el Garmin, el Notio deja de grabar automáticamente. Ahora hay que ver los datos. ¿Cómo se descargan?. Primero hay que subir los datos la nube. Hay que coger el Iphone, entrar en la app y conectar el Notio para que suba los datos a la cuenta que has tenido que crear previamente.

Para descargarlos, dos opciones:

  1. A través de una versión de Golden Cheetah adaptada a Notio, Golden Cheetah Notio
  2. Conectarse a https://cloud.notio.ai y descargar los archivos en json o en csv. 

Resultados

A partir de ahí, se pueden ver en la propia app, o lo más recomendable, en Golden Cheetah Notio. Aquí es donde empieza la parte compleja del tema. De momento, no voy a enrollarme demasiado con esto por diversos motivos pero voy a resumir. Hay que ser muy fino con:

-el factor de calibración. Este factor lo que hace es “tunear” la medición de la velocidad del viento para que en el intervalo escogido de calibración, que puede ser en vueltas a un velódromo o la suma de los intervalos de ida más el de vuelta en un recorrido en principio recto y llano, la velocidad promedio del viento sea casi cero.

-la interpretación de los datos. Estamos bastante acostumbrados a sacar promedios, y estos sólo vale en casos muy concretos. En cada intervalo hay bastantes fluctuaciones del CdA, unas por cambios en la posición, otras por cambios en la incidencia del viento y otras por errores de lectura.

Como dice en las FAQs de Notio, este chisme en una HERRAMIENTA. Pero muy delicada y hay que saber interpretar correctamente la información que da. Si el intervalo de estudio es muy amplio y el CdA relativamente constante (desviación estándar baja), puede que el promedio sirva. Si no, hay que aplicar algo de observación, sentido común y si se puede Estadística.

Pongo un par de ejemplos de datos obtenidos.

Ejemplo 1: Tramo ida y vuelta de 30 minutos acoplado.

Nanclares-Armiñon, ida y vuelta. Sin curvas pero algún tobogán. 

Qué se ve:

empezando por abajo, viento variable, que no tiene una dirección marcada a la ida y otro a la vuelta. Ese tramo es un cañón, donde el viento se comporta de forma “caprichosa”. 

El Cda, bastante variable. Con muchos tramos alrededor de 0,25 pero otros a 0,35 que coinciden con los de velocidad más baja = repecho en el que me puse de pie.

La cadencia, la mayor parte del tiempo a 97 con bajadas en 3 repechos y las dos rotondas de giro.  

Velocidad: la línea verde es la velocidad real y en la sombreada aparece la aparente: (Vreal+Viento)

Potencia: un día bueno, terminando fuerte 🙂 

Se puede ver cómo el valor que se presenta en esta gráfica de Golden Cheetah Notio, no es el CdA instantáneo, si no que está suavizado. Aquí están los datos “brutos”. 

Como se puede ver, el valor de CdA constante, no es… Y si hacemos el promedio, pues aunque mucho la mayor parte del tiempo estoy acoplado, los picos de hasta 0,4 me van a sobreestimar mucho el valor de CdA. Es decir, si lo que busco es el CdA de mi posición acoplada, el promedio no es el método

 

Ejemplo 2: 13 vueltas a la “Pista” de Gamarra. 5 minutos

Qué se ve en los resultados:

empezando por abajo, se ven claramente las 13 vueltas, con sus 13 picos de velocidad del viento de cara (positivo) en la recta de contrameta y los 13 picos de viento a favor (negativo). Entre 2 y 3 km/h. Puede parecer poco, porque estamos acostumbrados a ver datos de viento de estaciones metereológicas que están a muchos metros de altura, pero la diferencia de ir a 40 o 42km/h es notable.

El CdA, en este caso bastante estable entre 0,29 y 0,28, aunque también se aprecian 13 ondulaciones.

La cadencia, entre 95 y 99 rpm, que es como me gusta ir. 

Velocidad: la línea verde es la velocidad real y en la sombreada aparece la aparente: (Vreal+Viento)

Potencia: mucho menos estable de lo que me gustaría, pero creo que bastante afectado por el viento. 

 

Conclusiones

Dicho esto, después de algunos meses de análisis ya he podido sacar algunos datos y conclusiones.

-La más importante para mí, tras tantas vueltas al velódromo, es que los datos que tenía sacados de forma analítica, es decir, con la ecuación descrita arriba y sus correspondientes hipótesis simplificativas, valen. No estaban perfectos, porque había alguna cosa que no estaba teniendo en cuenta bien, pero puedo corregir mi base de datos sin problemas y aprovechar todo lo que tengo de los últimos años, que no es poco.

-El CdA promedio que da Notio, es válido en muy pocos casos. 

-Mi CdA en carretera es mejor que en velódromo. ¿Por qué? Hay dos opciones:

  1. me he dado cuenta de que en las curvas del velódromo nos soy capaz de seguir con la cabeza abajo, lo que empeora el CdA.
  2. puede que el Crr de la carretera sea mejor que el de la “pista” de Gamarra, y que me esté sobreestimando el CdA del velódromo. Hasta que no vuelva a un velódromo de verdad, no podré comprobarlo, aunque cuando estuve en Anoeta vi que el Crr de Gamarra es más del doble que el de Anoeta, que no es que sea el mejor del mundo. 

A partir de ahora, cosas que me quedan por delante:

  • Afinar en lo que me permite mi manillar actual la posición de la Blue. Como no tengo demasiado margen con mi manillar y barras actuales, tengo que ver cómo afecta a todo esto los nuevos aerobar que están al caer.

  • Ver si otro casco puede irme mejor (lo dudo).
  • Repetir y aplicar todo lo aprendido a la bici de pista, y seguir jugando al “récord de la hora” con las correspondientes restricciones UCI

Haya o no competiciones en 2021, voy a estar entretenido.