Memorial Josetxo Imaz 2012. Previa.

El domingo participaré en la primera carrera popular de la nueva temporada, y como siempre en los últimos años, será la Josetxo Imaz de Ordizia. Un 10km con mucho ambiente y más nivel.

Es una carrera que sirve para que casi todos los miembros de Donostri Triatloi Taldea nos juntemos, hagamos lo que podamos en la carrera y luego nos tomemos unos potes todos juntos. Eso es lo más importante.

Pero como cada vez que me pongo un dorsal y oigo el pistoletazo de salida, saldré a todo lo que pueda, y a ver hasta donde llego.  El año pasado, una semana antes de mi debut en ironman, conseguí bajar por primera vez en esta distancia de 35 minutos. Este año, las condiciones son completamente distintas. Llevo un mes entrenando, y no me encuentro mal, pero no creo que sea capaz de volver a bajar de esa marca.

Como digo, va a servir para cerrar el primer mes de entrenamiento, que es más que nada de toma de contacto, y probarme un poco en la carrera a pie. Nadando ya estoy nadando entrenamientos de 4000, haciendo buenos ritmos cuando toca, mi última salida en bici me dejó muy buenas sensaciones, y aunque ayer hice uno de los 6×1000 más caóticos que recuerdo (3:15, 3:19; 3: 28; 3:24; 3:28; 3:23), no estoy lento ni excesivamente torpe. Así que lo dicho, a darlo todo y pasarlo bien. Como siempre.

 

Blue Triad SL 2012 LE (IV). Análisis y detalles.

Último capítulo dedicado a la BLUE TRIAD SL. Tras la elección, la talla y los ajustes de posición, he dejado para el final lo más importante: cómo me ha ayudado a mejorar mi rendimiento, medido, como siempre, en watios y pulso.

Hace unos meses, publiqué unos datos de cómo habían variado los watios que era capaz de meter en una salida larga en función del pulso al cambiar la posición en la Razesa de crono levantando bastante el manillar. Es decir, de cómo de fácil era capaz de meter watios con menos esfuerzo. Ahora a esa tabla le he añadido los datos que he sacado en las salidas largas (más de 2h30) que he hecho con la Blue Triad SL.

La diferencia es notable. Se puede ver cómo con el mismo pulso (esfuerzo) puedo mover aproximadamente 10 watios más. Esto tienes dos causas, aunque es difícil cuantificar cuánto influye cada una:
1) Posición (ir más adelantado)
2) Rigidez del cuadro, que hace que los watios no se pierdan por el camino deformando el cuadro (elásticamente, claro), sino que lleguen íntegramente al buje trasero. Esto se podría medir si tuviera un sensor en las bielas, que estuviera calibrado con el PT, pero como no es el caso, pues nada.

Yo diría (a ojo) que la proporción de lo que contribuyen cada uno de los dos factores en los datos que he medido, es 80% posición, 20% rigidez.  Hay que tener en cuenta, que en la mayor parte de las salidas, son en llano, sin meter mucha fuerza en los pedales. Lo de la rigidez se nota, y mucho, sobre todo al ponerme de pie, subiendo y en arrancadas. El eje no se mueve absolutamente nada, y veo unos picos en el sensor que antes no aparecían. Evidentemente, en una subida, esta proporción cambiaría.

La toma de datos tiene dos limitaciones teóricas:

1) que mi estado de forma también evoluciona según avanza la temporada. Sin embargo, cuando cogí la Blue por primera vez fue a finales de abril (cuando ya estaba bastante fino) y el primer día ya pude ver la diferencia.

2) que no voy el 100% del tiempo acoplado, pero en todos los entrenos intento ir  acoplado el máximo de tiempo. Eso no ha cambiado al cambiar de bici. Tal vez, en la Blue he intentado mantener la posición más, por lo que en principio los datos tendrían que haber salido peor, pulso más alto para la misma potencia, pero no ha sido así.

Por otro lado, tengo serias sospechas de que mi aerodinámica (la del conjunto bici+ciclista, que es la importante) también ha mejorado, pero eso de momento no lo tengo medido, así que por ahora, no digo nada.

Y para terminar, algunas fotos de los detalles de la bici que más me gustan.

Tubos aero, muy afilados. Es una pena que estas formas nunca se aprecien en las fotos de catálogo de cualquier marca.

Vainas trasera muy cerradas y cubriendo el cambio trasero. Un punto muy característico de Blue desde hace años.

Manillar muy limpio y con posibilidad de regulación. El Garmin 910xt, entra perfectamente con el soporte de serie.

Freno trasero escondido. La unión de las vainas con el tubo del sillín, tiene mucho mérito desde el punto de vista de fabricación, y queda muy chulo.

Uno de los puntos que menos me gustaba de la Triad era que el freno delantero quedaba muy expuesto al aire, pero lo solucioné con el Omega Brake. Se trata de un freno desarrollado por Tririg.com. Me pareció currado, ingenioso y me gusta la gente que sin muchos recursos, desarrolla cosas desde el principio, así que lo que me costó el freno me dolió un poco menos de lo habitual.

Tienen publicado hasta datos de túnel de viento realizados por Andrew Coggan. Muy interesante. Si alguien quiere verlo: Estudio de frenos aero. El Omega Brake,  irá montado de serie en la versión SL de la Blue Triad 2013. En algo me he adelantado!:)

Otra de neoprenos. Blueseventy Helix vs Xterra Vector (vs Sailfish One)

Ya conté en junio, como debido a un problemilla doméstico, tuve que buscar un neopreno nuevo ya que que la cremallera del Helix se abría cada vez con más facilidad, y no era plan de nadar de Getaria a Zarautz con el neopreno abierto.

En alitan-sub, de Zarautz, no se atrevían a cambiarme la cremallera por ser de las abiertas (las que se cierran de arriba abajo). Como la cosa urgía, Ibón me dejó el Sailfish One, mientra me llegaba un Xterra Vector en xterrawetsuits.co.uk, aprovechando un descuento del 50% que venía en la Triathlete Europe.

Así que me vi en casa con la siguiente estampa:

Ya puestos, además de en la flexibilidad, aproveché la ocasión para fijarme un poco en los patrones y en la forma de colocar los paneles. El Sailfish y el Xterra son prácticamente iguales, mientras que el Helix es más diferente.

Según iba entrenando y compitiendo con ellos, también me di cuenta de que el Sailfish y el Xterra también eran parecidos en cuanto a flexibilidad (menor que la del Helix) mientras que daban más flotabilidad en las piernas.

Los resultados en competiciones no eran malos ni noté una sensación de fatiga especial, pero con ninguno de ellos fui capaz de hacer una natación como la de Valencia con el Helix. Al principio lo achacaba a que en la piscina también estaba nadando algo peor que en invierno, pero mis sensaciones decían que con el Helix nadaba mejor, y sobre todo más rápido.

Así que seguí insisitiendo con la reparación del traje y me puse en contacto con Blueseventy-UK, quienes a su vez me mandaron a techneopro en UK. Aprovechando que iba a Brighton a ver a Iñigo, me llevé el traje en el avión y lo enviamos desde allí. Más que por ahorrar, por minimizar riesgos. Por 70 euros (envío incluido a España) me cambiaban la cremallera. Estaba claro que merecía la pena intentarlo.

Tallas

Si en casi todo el material, la talla es importante, en los trajes de neopreno también es muy importante acertar, algo que también me ha llevado su tiempo: (ver Helix vs Vortex, Blueseventy Helix, o la talla de los neoprenos). Después de tanta prueba, y sobre todo error, no me veo capaz de dar recetas para acertar con las tablas.. También influye que no tengo unas medidas muy normales,  o por lo menos, habituales. Así que me quedo con lo que yo he probado y veo que me va bien.

Sailfish One: SLO.

Xterra: SLO. El MLO me hacía arrugas.

Blueseventy : MT (el SMT lo reventé y ahora lo lleva una chica de 168 y 60 kg).

A lo que importa: los tiempos.

En primer lugar, hice una prueba en la piscina de Mendizorrotza. Lástima que se me fue la perola al salir del agua y borré todos los tiempos que tenía en el sportcount … Así que sólo me quedan unos vídeos que me sacó Borja de cómo nado con traje.. Algo es algo. Todavía no me había visto.

Xterra Vector:

Blueseventy Helix:


No quería quedarme “sólo” con la sensación de que con el Helix iba mejor, más cómodo y que gracias a la flexibilidad, no sólo el recobro es mucho más cómodo, si no que es mucho más fácil empujar debajo del agua.  Así que me fui al pantano con ellos y así, de paso probaba el 910xt en aguas abiertas.

Los tiempos y el pulso fueron los siguientes: 2×400 con cada uno (medidos con el 310xt en el gorro), con 2 minutos de recuperación con cada traje.

Con lo que creo que queda claro con qué traje competiré el año que viene.

Resumen y balance de la temporada 2012

Ha pasado ya un mes desde mi última competición, el Mundial de LD de Vitoria. Tiempo suficiente para que, por un lado se pasen los últimos calentones que me pedían estirar más la temporada corriendo algo en septiembre, y por otro me dé algo de perspectiva para analizar lo que ha sido la temporada.

De todas formas, lo mejor, ya que para eso está el blog, es mirar lo que escribí al principio de temporada: Objetivos 2012

Visto así… pues de 3 objetivos sólo he cumplido uno. Este año no he podido ni esquiar ni un solo día porque no ha nevado cuando tenía que nevar, por lo que el triatlón de invierno quedó descartado.

Después vino el desastre de Valencia, en el que a pesar de que llegaba bien (1h16’40” en la Media maratón de Vitoria y 22º en la la San Silvestre), con la ya archiconocida historia de la Xentis TT no pude hacer nada y me llevé uno de los mayores disgustos desde que hago triatlón.

Eso me hizo variar algo el enfoque de la temporada. Necesitaba competir, tener resultados que refrendaran lo que veía en los entrenamientos, así que me apunté a un par de duatlones: Egués (10º) y Ermua (16º) llegando casi un minuto tarde a la salida. A pesar de que en ambos podía haber conseguido un mejor resultado, con esto ya me quedé algo más tranquilo conmigo mismo.

Pero entonces llegó mayo, y me lesioné calentado en el triatlón de Deba. Esto hizo que tampoco pudiera correr en Bilbao y que en Hondarribi corriera con algo de miedo aunque al final no lo hice mal (20º).

Después vino Zarautz. Le tenía muchas ganas a esta carrera, por cómo iba la temporada y porque por fin sacaba la Blue a competir. Me salió una muy buena carrera, creo que inteligente y llevada bajo control en todo momento, para acabar corriendo en 1h18’ y puesto 37º.

Cuando parecía que las cosas se enderezaban, en Lekeitio me fui al suelo (esta vez en carrera) y otra vez dañado (38º).

En Donosti también me salió una buena carrera (25º), de las que me gustan, apretando cuando hace falta y usando la cabeza. También terminé corriendo muy bien, en mi mejor 10km de un tri.

Y antes de Vitoria, tocaba Tudela. Otra carrera a la que le tenía muchas ganas… pero en la que se me salió la cadena en el km5 cuando estaba a punto de contactar con el 2º grupo. (15º).

Y por fin llegó el Mundial de Vitoria. Una nueva distancia, con rivales nuevos. Otra vez una carrera bien calculada y que salió según lo previsto (14º) que me dejó satisfecho, aunque creo que todavía tengo más en la carrera a pie de lo que demuestro en las distancias largas.

Esto en cuanto los resultados. Pero después está la parte de la mejora, que me motiva casi más que los resultados de las carreras. Por lo menos es gratificante en el día a día. Puntos de partida 2011/2012.

Nadando creo que ha sido donde más he mejorado. Entre otras cosas, por fin he conseguido hacer un 1500 en piscina de 25 a 1.28. No obstante, entre la lesión de la espalda y algunos problemas con los neoprenos que contaré más adelante, sólo en Valencia, Zarautz, y en menor medida, Donosti hice nataciones acordes a lo que había entrenado.

En bici estoy contento. Con la nueva postura en la Blue y también bastante entrenamiento, claro, he conseguido hacer buenas series de 40-45 minutos a 240w, y lo que es más importante, 230 watios normalizados en Vitoria y 254 en Zarautz, que era lo que buscaba.

Y corriendo, sin hacer nada del otro mundo (creo que entrenar mejor el ciclismo), he corrido más rápido que nunca en todas las distancias, y he podido aguantar 30 km en Vitoria terminando fuerte.

Ahora toca la autocrítica. He cometido algunos errores:

Planificación y/o elección de distancia.

O una cosa u otra: pero querer hacer duatlones, triatlones sprint, olímpicos, dobles olímpicos y triples olímpicos… pues o eres un fuera de serie, o al final, ni una cosa ni otra.

Las distancias cortas me gustan, y pensaba que nadando mejor este año me iban a ir bien. Me veía capaz  de salir entre los 20-30 primeros, aguantar en bici y rematar corriendo. Pero bien porque no salgo bien, porque no soy tan explosivo como creía (sobre todo en el agua), o porque en cuanto hay una bajada me cago… siempre llego a correr retrasado.

Los mejores resultados han llegado en distancias más largas, donde los detalles cuentan algo menos, y el entrenamiento y el  estado de forma tienen recompensa. Creo que se ajusta mejor, ya no sólo a mi forma de correr, si no también a mi carácter, me generan menos estrés y estoy más a gusto. Así que probablemente, me centre en ellas para la temporada que viene.

Gimnasio:

No he dejado de ir al gimnasio, pero sólo me he dedicado a estirar tendones, psoas y hacer abdominales. Apenas he tocado máquinas, y mucho menos barras y creo que eso ha influido en que en mayo me lesionara. En 2013 volveremos al hierro.

 

Calentón en Zuia.

El pasado domingo formé parte del equipo de Bitoriano en la séptima edición de la carrera que se celebra anualmente en el precioso valle de Zuia.

Se trata de una carrera por relevos, en la que compiten los 11 pueblos que hay en el valle, y en la que cada relevista hace un tramo de pueblo a pueblo, en bici de montaña. O sea, 11 integrantes por equipo/pueblo. Los tramos a recorrer están entre 1 y 4 km, por pista o por asfalto y termina con la subida al Santuario de Oro.

El año pasado no pude participar, y este año tuve el honor de que contaran conmigo y a pesar de que es una jornada más lúdico-festiva que otra cosa, los que me conocen saben que en una carrera, aunque sea de sacos, voy a darlo todo. Y si llevo el nombre de Bitoriano en la espalda, aunque sea en una camiseta XL de algodón, todavía más.

El resultado no voy a ponerlo en el palmarés, pero sí que me parece curioso cómo se puede exprimir el cuerpo en 5 minutos a pesar de un mes de vacaciones…Lástima que no lleváramos el medidor de ácido láctico!

Me correspondía el penúltimo tramo, 3.5km entre Aperregi y Domaikia. Un tramo que conocía por haber pasado corriendo un par de veces y el finde anterior con Ele en bici. El que disfrute con el sufrimiento ajeno, puede regocijarse con el vídeo tomado desde el coche que me seguía:

tramo de “llaneo”

Comienza la subida

Y el final de la agonía

Y el resumen:


Por cierto… Ganamos!:)

Blue Triad SL 2012 LE (III). Ajuste de mi posición y otros.

Después de la elección de la bici, luego de la talla y finalmente, con ella en casa, tocaba ajustar las medidas y ponerla a mi gusto. Lo que por ahí llaman, bikefitting. Dos meses y medio me ha costado. Aquí viene un resumen de (casi) todas las vueltas que le he dado… más que nada por si en noviembre se me ocurre tocar algo, ver que eso ya lo he probado y no me ha ido bien.

1º) El punto de partida es colocar la punta del sillín alineado con el eje del pedalier, a una altura de algo menos de un cm respecto a lo que tenía en la Razesa. Es el motivo fundamental por el que cambié de bici. Todavía se podía adelantar más, pero para empezar me parece excesivo. Una vez ahí, empiezo a ajustar el resto. Lo primero que noto al montarme, es que me veo tan delante que pienso que la consecuencia directa tiene que ser adelantar los apoyacados.

Se puede ver que la diferencia con la Razesa, está sobre todo en el ángulo del fémur con el tronco, que ha pasado de 40º a 44º. (Tengo que hacer un poco más metódico el sistema de medición)

2º) después de una semana en la carretera, me noto alto de delante.

Quito un separador de 1 cm y subo el sillín otro centímetro. Una posición bastante más agresiva, pero el ángulo del fémur-tronco ha bajado 43º. A pesar de que al subir el sillín, hay que volver a adelantarlo, todavía me queda margen para adelantarlo casi un centímetro. El no haber cortado todavía las barras (por si acaso, aunque tiene unos 3-4 cm de margen) hace que cuando voy acoplado en la carretera me vaya cayendo más hacia delante de lo que debería, por lo que se me cierra más el ángulo fémur-tronco vuelven a aparecer las molestias en el psoas. Así que 4 cm de tubos de barras fuera y ya le pongo la cinta al manillar.

Lo del apoyacodos en la posición más adelantada no terminaba de convencer. Noto que tengo menos control de la bici cuando estoy acoplado en bajadas y curvas porque mi peso no cae directamente en el manillar, así que vuelta al centro. Además, esto me hace ir algo más erguido, y por lo tanto, el ángulo sube: 48º, con lo que probablemente vaya a tener menos problemas de psoas.

4º) Parecía que ya estaba, pero no…  Primero, adelanté completamente el sillín (45mm de adelanto) y subí el sillín casi un centímetro  más porque se me cargaban demasiado los cuádriceps. Pero después del tirón de espalda en Deba, decido ir a por una postura menos agresiva, me subo 0,5mm el manillar (ya sólo me queda otro separador de 0,5 cm) y pongo las dos pletinas por debajo del apoyacodos para llevar las muñecas más relajadas . Después de Zarautz bajé 2 mm el sillín, porque cuando no iba acoplado notaba la pierna demasiado estirada.

Se me ha quedado un ángulo de 45º entre fémur y tronco, 73º entre fémur y tibia con el pedal arriba y 138 grados con el pedal abajo.

Ésta es la definitiva (por lo menos hasta el año que viene)  y con la que orrí sin problemas en Vitoria.

La evolución de los ángulos (aunque ya he dicho que el método  es muy mejorable):

Config 0 1 2 3 4
abajo fémur-tibia 138 140 136 136 138
fémur -tronco 80 83 82 78 84
arriba fémur -tibia 75 73 70 74 73
fémur -tronco 40 44 43 48 45
Brazo-Antebrazo 93 98 100 94 92

Y cómo han quedado las medidas de la bici:

retroceso -45
Base manillar- Eje 645
Punta sillín- Eje 810
Sillín (por tubo) -Eje 840
Longitud de acoples 355
Sillín  – Manillar (drop) 175
apoyo sillín – puntas acoples 820

Bielas.

La idea inicial era mantener las bielas Ultegra de 175 que me dio Iván Gil, con un adaptador para el eje BB30, pero no funcionó bien. Probablemente, no era el mejor adaptador (creo que hay uno de Rotor que funciona mucho mejor), pero desde luego, éste no funcionaba. Eso, sumado a que el eje de las bielas estaba algo dañado, hizo que me decidiera a buscar unas Rotor 3D+, que son específicas para BB30, para combinar con los Q-rings. Valen una pasta, así que las busqué de segunda mano. Las compras de segunda mano tienen sus pequeños inconvenientes. En este caso fue, que el artista (o jeta) que me las vendió, las vendía como de 175 y resultó que erande 172.5… No creo que se note demasiado, pero estas cosas fastidian. Como medir distancias entre ejes no es muy fácil, Rotor pone un número de serie en las bielas. Si empieza por 75 son de 175 y si empieza por 72 son de 172.


Bueno, el resultado estético es mucho mejor, me he ahorrado unos cuantos gramos y sobre todo, ahora no cruje. De trasmisiones de potencia debidas a este cambio no soy capaz de hablar.
Como se puede ver, le he puesto el toque Carbon, gracias a la labor de mi “developer”, el “ñapas” Jubera, aunque Sergi Escobar también me había dado la idea.. Hay gente que no deja a la cabeza descansar.